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Pasajes

Salgo a correr por la madrugada, tal y como he estado haciendo hace algún tiempo. En un tramo de la Ponce de León, veo una pared cubierta de carteles en los que se celebran los 105 años de ciudadanía con el imperio.

El sueño de Cornelius Rhoads («I’ve killed eight of my patients») se hizo realidad con la ciudadanía de segunda clase. Por medio de esa ciudadanía nos envían a guerras como carne de cañón, experimentan con nuestra salud, esterilizan vientres, acaban con recursos e industrias nativas, inundan una economía con dependencia total. Compran nuestras playas, nuestros terrenos, y eso con aquiescencia mansa de nuestro prójimo insular. Una ciudadanía con una promesa falsa en el algún día que nunca, nunca habrá de llegar.

No pude evitar pensar en el pasaje de las memorias de Víctor Hugo, cuando narra, con una mezcla de fascinación y escándalo, cómo los turcos ofrecen sus menores para que les contagiara con la condición venérea que padecía, esto para volverlos «occidentales». ¿Habrá ocurrido lo mismo aquí? No lo dudo, pero hasta donde sé, no se ha encontrado con un registro de los excesos del invasor y la mansedumbre insular con la excepción de Rhoads y los pasajes repletos de alcohol en The Rum Diaries.

Entre jadeos, recito de memoria el siguiente pasaje de Kafka en las Consideraciones acerca del pecado:

«El animal arranca el látigo de manos del amo y se castiga a sí mismo para convertirse en amo de sí mismo y no comprende que no es más que una ilusión producida por un nuevo nudo de la correa del látigo del amo.»

Del rosicler se asoma el sol. Me desvío de regreso a casa.

Versando las heridas: Muro azul silencio de Ana María Fuster Lavín

 

Especial para En Rojo

 

“El poeta no quiere decir: dice”
Octavio Paz
El Arco y la Lira

En El Arco y la Lira, el maestro Octavio Paz reflexiona sobre el lenguaje y, al hacerlo, también sobre la vida misma. A Paz le inquieta la búsqueda del sentido en las diversas manifestaciones humanas. Se detiene, por ejemplo, en el significado de la imagen, entendiendo esta última como el resultado que ofrece el poema o la composición artística que construye el poeta. La riqueza del texto poético, afirma el maestro, radica en su capacidad de unir opuestos y pluralizar lo real. Pero ¿cuál realidad? Paz sugiere que cada poema crea su micromundo con su conjunto de significados. Esa microrrealidad, que es a su vez su propio universo, plantea su particular inventario de verdades, lo que apunta a que a la lectura de versos debemos ir desnudos de aquellos significados que forman parte de nuestro horizonte de expectativas y abrirnos a hacia una nueva identidad: la del verso.

Leer poesía, la buena poesía, siempre es un gran reto, pues nos compromete intelectual y emocionalmente.  En esta nueva entrega de Ana María Fuster Lavín, Muro azul silencio, la poeta moldea una imagen literaria con las palabras como instrumentos que sencillamente nos deja sin aliento. Ella nos muestra su universo personal –muy íntimo, por cierto– al cual debemos acceder libre de prejuicios y presuposiciones, dispuestos a confrontar la imagen que nos regala y abandonarnos a los sentidos que esta despierta.

El texto se divide en cinco secciones: Sonámbula, He roto las cartas que no escribí, La marejada, Obituarios, y Soy la niña que se arrojó al vacío de mi cuerpo. En estas, la voz poética nos invita a sentir, sí sentir, desde el silencio sus intimidades, a compartir su ámbito onírico y reflexionar sobre la fragilidad de la existencia ante el dolor y la pérdida. Sumergidos en el sueño, viajamos por un sendero de espejos que replican y multiplican los sentidos, las ideas, los significados,
–por cierto, no dejé de pensar en Borges y en Cortázar mientras progresaba en la lectura–; son mundos en los cuales, según afirma la propia voz poética, sus “versos y manos son antídotos” ante el dolor. Porque la voz poética insiste en que la poesía salva.

Les invito a la lectura de este poemario rico en significados, múltiple en ideas y sensaciones, desde el abandono de nuestra zona de seguridad. Respire, relájese o inquiétese y entre en este cosmos con la disposición de ver no lo que es, sino lo posible; a escuchar, no solo lo que la poeta quiere decir, sino lo que dice. Con este libro, Ana María Fuster se consolida como una de nuestras poetas nacionales.

 

 

 

 

Escritora puertorriqueña presenta su novela en La Habana

 

Ángel Rodríguez León

Especial para En Rojo

Durante el mes de febrero, la periodista, escritora y socióloga puertorriqueña, Yarimar Marrero Rodríguez, estuvo presentando su novela Los secretos de La Torre, publicada a finales del 2021 por Editorial Destellos, en varios puntos de interés cultural y literario en La Habana, Cuba. La escritora, egresada de la Universidad de Puerto Rico, a la que además le unen fuertes lazos a Cuba, donde cursó estudios de maestría, ha sido invitada a participar de la treintava edición de la Feria Internacional del Libro de la Habana 2022.

El primer encuentro de la gira de presentaciones y entregas de ejemplares que Yarimar realizó en La Habana, se suscitó en La Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, el pasado 15 de febrero. En esta importante entidad, fundada en 1901, que alberga el tesoro patrimonial y literario del país, la escritora puertorriqueña fue recibida por la especialista Margarita Bellas Vilariño y la directora de la sala juvenil Tania Barceló Suárez con quienes compartió impresiones generales sobre la novela y donó un ejemplar que pasará a formar parte del fondo bibliográfico de la sala y que estará accesible para los lectores cubanos.

Por esos días también visitó la Biblioteca Marina Majoli, que se encuentra en su otrora facultad, FLACSO-Cuba, donde sostuvo un intercambio con exalumnos y profesores sobre el contexto histórico, social y político de Los secretos de La Torre y expresó que su formación académica como socióloga en esa facultad le sirvieron para investigar durante su proceso creativo. Yarimar también visitó la Casa de la Poesía de La Habana, centro cultural que además será una de las sedes de la venidera Feria Internacional del Libro que se celebrará en abril, donde donó un ejemplar y conversó sobre los puntos de convergencia entre la literatura puertorriqueña y cubana con la coordinadora del Encuentro de Jóvenes Escritores de Iberoamérica y el Caribe, Alejandra Ferrer, la filóloga, profesora y narradora, Yanet Llovet y el director de la Casa de la Poesía, Sinecio Verdecia.

Aunque sin dudas el momento cumbre de esta gira fue la presentación de la novela en la Biblioteca Tina Modotti de la Casa de la Cultura de Alamar, donde Marrero Rodríguez se reencontró con sus mentores, los periodistas Carlos Castro y Pedro Péglez, conductores de la Peña Cultural a la que Yarimar era asidua y a los que ella recuerda como «dos de esos hombres locos fieles a la utopía de que el arte puede cambiar al mundo». Durante la actividad de presentación que también contó con la participación de la Cantante y promotora de la Sociedad Cultural José Martí, Ilen de la Cruz, el poeta José Ramón Rodríguez y la narradora oral, Olga Lidia Martínez Robaina, la escritora puertorriqueña aprovechó para hablar del rol que juega el Cuadro El Velorio (1893) de Francisco Oller en la trama del libro y mencionó emocionada que » llevar mi libro a Cuba, también es seguir la ruta del cuadro, porque Oller, antes de presentar su obra en Francia en 1895 hizo una parada en La Habana para exponer El Velorio, convirtiéndose en el primer país, fuera de Puerto Rico, donde se presentó su emblemático cuadro que ahora forma parte de la colección permanente del Museo de la Universidad de Puerto Rico».

Los secretos de La Torre es una novela de ficción histórica y realismo mágico, dirigida al público de jóvenes adultos, que sigue la historia de cuatro mejores amigos del Barrio Buen Consejo, cuyas vidas dependen de su habilidad para resolver un gran misterio que rodea el cuatro El Velorio. La narrativa abarca tres siglos, haciendo referencia a sucesos históricos y políticos del siglo 19, el siglo 20 y la actualidad, con el telón de fondo de un Puerto Rico cambiante que se mira a través de La Torre de la Universidad de Puerto Rico, que es centinela del tiempo y siempre confidente de los secretos de cada uno de los personajes.

La novela está disponible en las librerías: Casa Norberto, The Bookmark, MS Books, Librería Laberinto, Libros 787 y tiendas Walgreens, Sams, Costco y Walmart alrededor de la isla.

 

 

*El autor es profesor universitario e historiador.

 

 

Los aterradores claroscuros de Ciudad Gótica: The Batman

Especial para En Rojo

           

El género del film noir capta la vida oscura de una ciudad. Así como en la novela de Bruno Soreno, Bar Schopenhauer, que le revela al lector un Río Piedras nocturno de barras frecuentadas por vampiros, los protagonistas del film noir luchan por no perder su humanidad en ciudades anochecidas. Sus personajes son policías corruptos; detectives emocionalmente rotos y abusivos; ladrones enfocados en un último plan para hacer dinero y dejar la vida del crimen; prostitutas cínicas y victimizadas; y mujeres inocentes que esconden un revólver para traicionar a su héroe. Y todos fuman no solo porque el género tiene sus inicios en la década de los 40, cuando nunca faltaba un cigarrillo en la pantalla grande, sino porque las oscuras ciudades retratadas en la pantalla emanaban un atractivo olor a tabaco y alcohol. En uno de mis film noir favoritos, The Asphalt Jungle (dir. John Huston, 1950), la acción comienza con una patrulla que recorre una ciudad al amanecer. Mientras la gente diurna duerme o toma su café, la patrulla corta el silencio con el sonido de su radio que envía una alerta a todas las patrullas. Dix Handley (Sterling Hayden), el único que camina por la calle a esas horas, ve la patrulla acercarse y se esconde detrás de una columna. Mientras el carro pasa, del radio se puede oír la descripción del sospechoso que coincide con Handley. El protagonista es un patán que amenaza testigos y se mueve con la fuerza de un tren, pero que sueña con escapar de la ciudad. Es precisamente en la finca de caballos de su familia que Handley se desploma y muere por un balazo al final de la película. He aquí la maravilla de este filme entre otras joyas del género. El personaje de Dix Handley es un patán que habita “la ciudad bajo la ciudad” (“the city under the city” es el eslogan original de The Asphalt Jungle), pero que la historia logra humanizar con un arco que concluye con su regreso a la infancia en un lugar bucólico justo al final de su vida. La luz coexiste con la oscuridad. Por estas sombras también se mueve el personaje de Batman en su nueva película, The Batman, dirigida por Matt Reeves. La nueva versión moldea una Ciudad Gótica al estilo de un Nueva York donde las sombras amenazan tanto a los inocentes como a los villanos que forjaron su oscuridad.

Esta nueva versión de Batman nos presenta un Bruce Wayne durante su segundo año como el oscuro caballero. Su disfraz es grande, visualmente pesado y lo obliga a moverse lentamente. Es la armadura perfecta para un Bruce Wayne principiante. De hecho, el Batman de Reeves emana lentamente de entre las sombras y delata su agilidad solo cuando pelea contra los criminales. Su lento caminar evoca al monstruoso Michael Myers de las películas de Halloween y es entendible por qué cada criminal mira asustado hacia las sombras de la ciudad. Un detalle que he leído en algunas reseñas de la película es cómo supuestamente no hay una separación entre Bruce Wayne y Batman. Por ejemplo, en la magnífica Batman: The Animated Series, que fue televisada entre el 1992 y el 1995, Bruce Wayne es un risueño millonario cuya inocencia contrasta con la fría humanidad de Batman. Esta representación es muy diferente a la del Batman de la trilogía de Christopher Nolan, donde Christian Bale encarna un Bruce Wayne arrogante que alardea de su privilegio, aunque bajo el oscuro manto se desvive iracundo tratando de proteger la ciudad. El Bruce Wayne de Robert Pattinson es un recluso millonario similar al Howard Hughes de The Aviator (dir. Martin Scorsese, 2004), pero con la vulnerabilidad del inadaptado protagonista de Edward Scissorhands (dir. Tim Burton, 1990). Aunque Reeves no revisita el trágico origen del personaje tan bien conocido por todos, los ojos tristes del Bruce Wayne de Pattinson develan la pérdida de sus padres y la falta de esperanza por una ciudad que se desquebraja a su alrededor. Su Bruce Wayne está emocionalmente exhausto por las sombras de la ciudad, las mismas donde se esconde Batman a la espera de su próxima víctima criminal. Tanto como el Dix Handley de Sterling Hayden en The Asphalt Jungle, Batman es un silencioso tanque de guerra. Una de las maravillas de la actuación de Pattinson es la vida oscura que le da al personaje casi sin decir palabras. La música inclusive añade a la dualidad del personaje ya que por un lado se usa “Something in the Way” de Nirvana, canción perfecta para marcar la angustia de Bruce Wayne y por otro lado, la composición musical de Michael Giacchino con ecos del tema de Darth Vader en Star Wars, compuesto por John Williams, hace de Batman una figura aterradora para el mundo criminal.

Ciudad Gótica le hace honor a su nombre por sus proporciones monumentales y oscuros recovecos anclados en la realidad del Nueva York contemporáneo. Las bodegas, los rieles elevados del tren, las gigantes pantallas de anuncios de Broadway y la 42 e, inclusive, los ataques a la comunidad asiática, entre otras referencias, revelan los peligros e icónicos lugares de la urbe neoyorquina. La oscuridad y los destellos de luz logrados por el director de fotografía, Greig Fraser, hacen de Ciudad Gótica el lugar idóneo para cualquier depredador en busca de su presa. Los claroscuros de Fraser crean el perfecto ambiente donde una intensa pelea en la oscuridad se ilumina por el fuego de los disparos de rifles automáticos. La Ciudad Gótica retratada por Fraser pasa a ser un personaje principal donde cada villano es otro punto reconocible en su panorama y le añaden vertientes interesantes a su bajo mundo. El Pingüino de Colin Farrell, que canaliza al Al Capone de Robert De Niro en The Untouchables (dir. Brian De Palma, 1987); la brava Gatúbela de Zoe Kravitz; el reptiliano mafioso, Carmine Falcone, actuado por John Turturro; y James Gordon, que todavía es teniente de la policía, encarnado por Jeffrey Wright, representan tipos reconocibles en el género del film noir. Sin embargo, el antagonista principal es el Acertijo, actuado maravillosamente por Paul Dano. Su Acertijo es un asesino en serie más claramente inspirado por el John Doe (Kevin Spacey) de Se7en (dir. David Fincher, 1995) y el Zodiac Killer de Zodiac (dir. David Fincher, 2007). Este villano no tiene la comicidad del Acertijo de Jim Carrey, el único elemento que funciona en la terrible Batman Forever (dir. Joel Schumacher, EEUU, 1995). El Acertijo de Dano es un villano aterrador que también se aprovecha de las sombras para atrapar a sus víctimas.

The Batman logra darle una vertiente innovadora a las películas de este personaje. Reeves, que también escribe el libreto junto a Peter Craig, se inspira mayormente en historias gráficas como The Long Halloween, escrito por Jeph Loeb y diseñado por Tim Sale, y Batman: Year One, escrito por Frank Miller y diseñado por David Mazzucchelli. Estos libros tanto como muchos otros sobre el personaje, exploran las habilidades detectivescas de Batman y sus choques con la policía. En la película de Reeves, Batman y James Gordon colaboran para ponerle fin a la corrupción, desenmarañar los círculos de poder en el bajo mundo y detener al asesino en serie que promete limpiar la ciudad de todo oficial corrupto. The Batman es una joya del cine que combina los géneros del film noir y el terror para crear la mejor película de este personaje hasta el momento.

Mirada al País: Reflexiones sobre una agenda feminista en la colonia

 

 Especial para CLARIDAD

¨Antes de comenzar, quiero o más bien debo decir que durante la preparación para esta actividad he tenido presente a la compañera María Dolores, Tati Fernós, quien nos seguirá convocando cuando se trate de hablar de la justicia, de la equidad y de las causas comunes a favor de las mujeres y de los grupos marginados.¨ Aleida Varona Méndez

El sábado 5 de marzo tuve la oportunidad de asistir a la Segunda Asamblea de Mujeres Abogadas organizada por la Comisión de Asunto de la Mujer del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico. La compañera Aleida Varona fue la oradora principal y nos obsequió con una extraordinaria reflexión que podría servir de una hoja de ruta para la agenda feminista del presente. Entre los puntos que señala en su discurso está la importancia del derecho y las instituciones internacionales para avanzar los derechos de género en su mas amplia concepción:

¨La nueva agenda para el desarrollo sostenible se afirma en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) elaborados en el año 2000. Estos se centraban en la reducción del hambre, la pobreza, las enfermedades, la desigualdad de género y en garantizar el acceso al agua y el saneamiento para 2015. Los nuevos objetivos de desarrollo sostenible, que consisten en una agenda de sostenibilidad más amplia, buscan completar aquello que los Objetivos del Desarrollo del Milenio no lograron, y van mucho más lejos para abordar las causas de fondo de la pobreza y la desigualdad, así como la necesidad universal de un desarrollo que beneficie a todas las personas.

La agenda se compone de 17 objetivos, incluido un objetivo independiente para la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y metas con sensibilidad de género en los demás objetivos.¨ A esos efectos la compañera Varona Méndez resaltó dos objetivos de la Agenda 2030:

Objetivo 4. Garantizar una educación de calidad inclusiva y equitativa y promover oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida para todos.

Objetivo 5. Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas.

Luego de identificar las acciones que proponen estos dos objetivos, la compañera Varona Méndez pregunta y contesta:

¨¿Dónde estamos respecto a estos objetivos? En cuanto al área de la educación, los pasados cuatro años nuestros niños, niñas y adolescentes han visto su proceso educativo amenazado por la corrupción, por la indolencia y por la indiferencia.  Se podrá argumentar que eventos como el Huracán María, los terremotos y la pandemia, son la verdadera causa de los problemas que ha enfrentado el proceso educativo.  Sin embargo, el proceso lentísimo de reconstrucción y habilitación de las escuelas no se ha justificado, particularmente cuando el Departamento de Educación ha allegado miles de millones de dólares -sumas sin precedentes- para adelantar ese proceso de reconstrucción de las aulas escolares.

Tras resumir la situación de precariedad en que se encuentra el sistema de educación por los cierres de escuelas y las medidas adoptadas por la Junta de Control Fiscal, Varona Méndez concluye : ¨ Esto unido al descalabro del sistema público, refleja la falta de prioridad que ha tenido la educación en Puerto Rico, pese a que su presupuesto supera el de varios países.¨

Sobre el tema de la violencia contra la mujer señala Varona Méndez los siguiente: ¨La violencia que se ejerce en el mundo contra las mujeres causa más muertes y mutilaciones que cualquier otra guerra; sin embargo, solo recientemente se ha reconocido como un problema de derechos humanos (Hoeffler y Fearon, 2014)¨

Varona Méndez hace una llamado a los profesionales del derecho así como a los de la salud  a educarse y preparase para identificar situaciones de violencia, diagnosticarlas en etapas tempranas y proveer remedios para atender las mismas.

¨Es esencial que las organizaciones profesionales incorporen cursos sobre la violencia de género y derechos humanos en sus programas de formación profesional, y que los especialistas que ya ejercen su profesión reciban capacitación sobre el tema de manera regular[1]. En el caso de la educación jurídica continua, se debe integrar el requisito de que todos los abogados y las abogadas tomen créditos sobre el tema de género.

…….

Quienes se ocupan de suministrar cuidados de salud deben recibir una formación adecuada que les sirva de guía cuando se trata de establecer un diagnóstico rápido e identificar a tiempo las mujeres víctimas de la violencia de género.¨

En cuanto al  rol de las abogadas en identificar y prevenir casos de violencia de género hace las siguientes recomendacione y prácticas:

¨Las abogadas debemos promover una práctica con perspectiva de género, en la que se destaquen los siguientes elementos:

  1. La forma de abordar la primera entrevista con una clienta, es fundamental para comenzar a incorporar la necesaria perspectiva de género que debe acompañarnos en todo el procedimiento.
  2. La importancia de emplear un lenguaje inclusivo, no sexista, resulta fundamental para visualizar y nombrar a las mujeres, tanto a las víctimas-sobrevivientes como a todas las que intervienen en el proceso judicial. En el desempeño de una profesión como la abogacía, sabemos de la importancia del lenguaje, al ser éste, uno de nuestros principales instrumentos de trabajo que tiene el potencial de convertirse en arma de violencia simbólica. A través de él, argumentamos, desarrollamos pensamientos, defendemos ideas, luchamos por los derechos de nuestra clientela. A través de él, también educamos y servimos de modelo. Por ello, debemos adoptar un lenguaje que nos incorpore a las mujeres en el discurso y que sea respetuosa de todas las comunidades, grupos y personas, incluidas las personas transgénero y no binarias.
  3. Aplicar los estándares de derechos humanos, de forma que se tenga siempre presente que no vamos a retroceder en los avances logrados.
  4. Conocer y emplear la normativa jurídica aplicable a Puerto Rico y solicitar medidas de seguridad y protección, así como la normativa internacional en materia de derechos humanos, e incorporar a nuestros casos la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
  5. Cuestionar la supuesta neutralidad de las normas, como un ejercicio fundamental para su aplicación o bien presentar sus carencias ante los tribunales. Es preciso tomar en consideración que las relaciones de poder se reflejan y muchas veces encuentran sustento en la norma jurídica.
  6. Incorporar como práctica habitual la reparación integral del daño. El resarcimiento del perjuicio producido a una mujer víctima por la discriminación que ha sufrido debe ser planteado como ejercicio complementario de la acción principal.[2]¨

Pero, ¿cómo incorporar desde la colonia la normativa internacional sobre derechos humanos, cuando el colonialismo pretende mantenernos aisladas, separadas del resto de la comunidad internacional al no tener los poderes soberanos para participar activamente en encuentros, diálogos y discusiones?

La realidad es que a pesar y en contra de nuestra condición colonial el sector feminista de Puerto Rico se ha dejado sentir, ha participado y ha aportado a los diálogos internacionales sobre los derechos de las mujeres. Estuvimos representadas dignamente en la Conferencia de Beijing por destacadas luchadoras como lo fue la extraordinaria líder feminista María Dolores ¨Tati¨ Fernós López-Cepero, a quien recientemente honramos. Se encontraban allì además la compañera Josefina Pantojas, dirigente de la Organización Puertorriqueña de la Mujer Trabajadora (OPMT) y las expresidentas del Colegio de Abogadas y Abogados de Puerto Rico, Celina Romany y la hoy senadora Ana Irma Rivera Lassén, además de una nutrida delegación de la diáspora donde participaron la Dra. Helen Rodríguez Trías y Digna Sánchez entre otras compañeras.

Nuestras agendas de lucha en la colonia son amplias y complejas, ya que encima de la falta de poderes y marginalización que significa ser mujer caribeña, latinoamericana, afrodescendiente, indígena, mestiza e hispanoparlante, somos sujetos coloniales de desde hace diecisiete siglos.

Dependemos de nosotras mismas. Las feministas puertorriqueñas están en la calle luchando por el derecho a participar en la toma de decisiones políticas, contra la violencia contra la mujer y el feminicidio, contra el racismo, contra la dictadura de la Junta de Control Fiscal y sus medidas de austeridad que impactan precisamente de manera extraordinaria a las mujeres y niños de escasos recursos económicos por la privación de servicios sociales esenciales como lo son servicios de educación, de vivienda, de salud, de transportación pública y de información e informática.

Me hago eco de las palabras de cierre de la compañera Varona Méndez:

¨Promover un mundo equitativo, derrotar la heteronormatividad y la cisnormatividad, adelantar la agenda antirracista, asegurar que no demos ni un paso atrás en los logros alcanzados, es parte del legado y del reto que nos deja Tati.¨

[1] Estrategias e intervenciones:  un enfoque integrado, disponible en:  digest6s.pdf (unicef-irc.org) (última visita, 22 de febrero de 2022)
[2] Sobre estas recomendaciones, véase:  ENFOQUE DE GÉNERO EN LA ACTUACIÓN LETRADA, Guía práctica para la abogacía, Fundación Abogacía Española, disponible en: file:///E:/GUIA-ENFOQUE-DE-GENERO%20para%20las%20abogadas.pdf (última visita 14 de febrero de 2022)