“No será hasta el verano del 2021 en que habrá la vacuna masiva”

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Entrevista al doctor Ángel Muntaner

 

La nueva Orden Ejecutiva (OE) que establece medidas más estrictas con el fin de detener los contagios por coronavirus (COVID-19), como el cierre total los domingos, toque de queda a las 9:00 p. m., ley seca desde el sábado a las cinco de la mañana hasta el lunes, entre otras disposiciones, se debió haber implantado una semana antes de las elecciones, apuntó enfático el doctor Ángel Muntaner, miembro de la Asociación de los Centros Primarios de Salud (IPAS). 

 La Asociación IPAS fue el primer grupo de servicios de salud en la isla en establecer (en el mes de abril) centros para hacer la prueba rápida del Covid de manera gratuita y en adoptar un protocolo sobre la forma correcta de dirigir a los pacientes, diseñado por el infectólogo, doctor Javier Morales.

 Entrevistado por CLARIDADa la luz del proyecto que llevaron a cabo los IPAS y sobre su apreciación ante el alto número de contagios, Muntaner destacó que  durante los meses de marzo, abril y mayo el País fue líder en lograr controlar la pandemia porque “pudimos controlar a la población, pudimos hacer el cierre correcto. Pero a medida que se extendió, el proceso se fue flexibilizando y la gente no tomó conciencia personal. Y se le añade el  proceso electoral. Fue el caldo de cultivo para que estemos donde estamos hoy”.

 Al enfocar en que la nueva orden se debió tomar una semana antes de las elecciones, trajo a la atención que ha habido pacientes de todas las edades.  Ahora no se puede decir que es solo la juventud la que no está guardando las reglas de distanciamiento.

 “Cuando el Black Friday, Plaza las Américas estaba abarrotado. Esas son las cosas en que la gente que dirige esos procesos se desconecta de la realidad. Nadie puede dudar que la economía se va a afectar y se ha afectado; pero el problema es que como sigan los muertos y siga la dinámica de los contagios, va a llegar un momento en que se va a tener que hacer un cierre total”. Con esa advertencia mencionó los ejemplos de Alemania e Inglaterra, países que han tenido que adoptar nuevos cierres debido al alto número de contagios.

 Aun cuando afirmó que la gobernadora tomó una decisión correcta, e incluso dijo que él hubiese sido un poco más restrictivo y cerrado por 14 días, insistió en que estas medidas se debieron tomar antes, incluyendo una acción más afirmativa en el aeropuerto. Esto último incluye la prueba obligatoria antes de viajar y cuando la persona llega a su destino y la cuarentena, que ahora es de diez días.

 La expectativa de la vacuna

 Aunque  en varias semanas podría iniciarse una vacunación, el doctor Muntaner advirtió que esta será una por fases y que no será hasta el verano del 2021 en que habrá la vacuna masiva, por lo que todavía las personas tenemos que guardar distancia y usar mascarillas. Observó que ya sea la vacuna de Pfizer, la cual toma 21 días entre la primera dosis y la segunda dosis, o la de Moderna, que se toma 28 días entre la primera y la segunda dosis, en ese transcurso la persona estaría desarrollando anticuerpos y de esos 21 días en adelante se tarda todavía una semana en crear los anticuerpos.

 “Pero cuánto tiempo de protección inmunológica va a dar la vacuna, nadie lo conoce en su totalidad. Por lo tanto, aquel que se ponga la vacuna, la recomendación es que se siga protegiendo y, una vez se vacuna, usar la mascarilla, y usar las pruebas que existan en los que no están vacunados”.

Recordó que según se ha anunciado, la vacuna será primero para el personal de los hospitales y los envejecientes. “Hay que apostar a que haya vacunas suficientes para los primeros respondedores de los hospitales, que una vez se vacunen baja la tensión diaria”, expresó respecto a la presión que enfrentan los trabajadores de la salud.

 Sobre la situación en los hospitales describió que estos han estado tratando de hacer lo posible con las herramientas escazas que hay en Puerto Rico. “Eso lo sabe todo el mundo. Los turnos de enfermería tienen personal que llevan meses bajo unas presiones brutales y si a eso le añades que tienes los pacientes de otras condiciones que ameritan tiempo y esfuerzo, el personal de los hospitales tiene que sentirse que está en un evento de guerra y eventualmente va a recibir un disparo, porque en cualquier momento se puede contagiar”. Añadió que el problema es que en el país desde hace tiempo “inmemorable” no hay muchos empelados de enfermería y los médicos se han ido agotando.

 “La gente se debe educar sobre lo que está pasando en otros países. Por ejemplo, el gobernador de California comenzó a cerrar por condados, en Texas ya hay muchos hospitales con sus unidades de intensivo cerradas. Necesitamos que la gente esté en todos sus sentidos en la epidemia del 1917. En la segunda ola fue que se murió la mayoría de la gente. Lamento que haya voces que llevan mensajes distorsionados sobre la situación. Es como cuando viene el huracán, no criticándolo todo, porque estamos ante un enemigo que no se ve porque no los han llevado a los cuartos de intensivo”, concluyó.

 De acuerdo con los datos del Departamento de Salud, al 6 de diciembre los casos de COVID- 19 sumaban: 56,746 casos confirmados; 1,925 casos probables; 43,358 casos sospechosos y 1,192 muertes.

 

 

 

 

 

 

 

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