Moshayra Vicente hace llamado a la rama judicial: “Que se autoevalúen”

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Roberto Viqueira Rios, Foto tomada de FB.

 

CLARIDAD

Para que “no se pierda la fe en nuestro sistema”, la viuda de Robert Viqueira añade que no se le deben asignar más casos al juez Ángel Llavona Folguera hasta revisar su conducta en sala

Nota editorial: Esta es la última entrega de una serie de cuatro artículos a partir de la entrevista que hiciera CLARIDAD a Moshayra Vicente Cruz, viuda de Robert Viqueira Ríos. Apoya el periódico de la Nación Puertorriqueña suscribiéndote a CLARIDAD.

 

Los cánones de ética que rigen a la judicatura en Puerto Rico establecen, en su preámbulo, la necesidad de que los jueces actúen de forma independiente e imparcial, garantizando la igualdad de toda persona. Moshayra Vicente Cruz, la viuda de Robert Viqueira (asesinado en su hogar, el verano del año pasado), piensa que ese garante se incumplió en su caso, así como en otros casos que ha tenido el juez Ángel Llavona Folguera ante si.

En entrevista con CLARIDAD, la mujer de 43 años no sólo denunció las injusticias que entiende se cometieron contra su familia, sino que pidió que las autoridades en la rama judicial evalúen al juez. “No le deben dar más casos hasta que se revise su ejecución”, añadió.

Vicente Cruz reconoce que la tragedia que tocó a su familia no es común. Su vecino Eduardo Meléndez Velázquez usó un símbolo nacional —el sonido del coquí— como alegado instrumento de tortura; utilizó un rifle; y tenía cámaras apuntando a la residencia de la familia cuya contraseña era envidiaViqueira2016. Sin embargo, al contestar qué quisiera que el país aprenda de todo este proceso penal, menciona: “Que esto le puede pasar a cualquiera”. No habla del asesinato en si, sino del abandono de las instituciones y del uso de su dolor para generar audiencia y desinformación por parte de ‘creadores de contenido’.

De hecho, ya otras familias le han validado que no es la primera ni la última a quien le ha pasado: algunas le han contado sobre sus propias experiencias dolorosas y decepcionantes con el juez Llavona Folguera. Pese a ello, Vicente Cruz aclara: “Mi interés no es personal. Yo lo que quisiera es que esto no le vuelva a ocurrir a una familia en Puerto Rico”.

CLARIDAD pidió réplica tanto del juez como de la jefatura de la rama judicial por medio de la Oficina de Prensa de la Oficina de Administración de Tribunales, pero no contestaron al momento de publicación. Por su parte, el abogado de defensa Adán Rivera decidió no entrar en más comentarios sobre este caso y expresó que quería respetar el duelo de Vicente Cruz.

A continuación la última parte de la entrevista que CLARIDAD hizo a la viuda y madre de tres hijos.

Laura Quintero: Los cánones de ética judicial de Puerto Rico establecen que los jueces “velan por la igualdad de toda persona ante los Tribunales y evidencian, mediante su comportamiento, la importancia de una Judicatura independiente e imparcial para la protección de los derechos humanos”. ¿Crees que el juez Llavona cumplió con esta promesa de imparcialidad e independencia?

Moshayra Vicente: No. Definitivamente, no. Desde el primer momento, observamos que hacía comentarios que no eran propios. Inclusive, durante mi testimonio, cuestionó la definición que yo ofrecí del ruido ensordecedor —que fue la palabra que usé— y prácticamente se burló de mi testimonio. De eso no tengo duda. Insinuó en varios momentos que se alteró y manipuló evidencia, a pesar de que la defensa no desfiló prueba para probar esas alegaciones. Aquí se mancilló la reputación de la familia Viqueira, específicamente del hermano de mi esposo, Miguel Viqueira, para presentar una visión distorsionada de lo que pasó el 15 de julio y los días subsiguientes… El abogado de defensa lo acusó de alterar la evidencia, pero nunca presentó prueba sobre eso. Mancilló reputaciones de forma irresponsable.

En cuanto a esas alegaciones, ¿los casquillos de las balas que disparó Viqueira se recuperaron?

Los casquillos se recuperaron ocho días más tarde. Siempre estuvieron allí. Siempre… Yo estoy tranquila porque yo sé lo que ocurrió…

Durante el juicio hubo unas alegaciones sobre modificaciones a los videos de seguridad. ¿Qué tiene que decir sobre eso?

Aquí se habló de que las cámaras de seguridad de mi residencia; la núm. 37, había un video que pudo haber captado el momento del asesinato cuando el asesino disparó… La verdad es que ese video no existe. No se grabó ese momento, del que la defensa insistió en que se había borrado en preguntas a la agente investigadora… Las cámaras estaban configuradas para grabar en modo de movimiento, no de manera continua. Por razones que no puedo precisar, esa cámara que apuntaba directamente al ángulo de la acera, no captó el momento. Todo el que tiene cámaras en su residencia sabe que si están configuradas para grabar en movimiento, se tienen que dar las condiciones, y el sistema decide cuál de las cámaras activar de acuerdo a las condiciones en el entorno. La única que activó en ese momento fue la que apuntaba a la entrada del portón peatonal donde Robert fue asesinado.

Me quedé en el juicio esperando que la fiscal me preguntara sobre eso, pero ella no lo hizo porque no lo encontró pertinente. Yo no tengo control de las determinaciones que los investigadores o la fiscal hayan entendido pertinente o no en cuanto a la escena. Se acusó —a mi cuñado específicamente— de alterar evidencia. A lo mejor, ellas [las fiscales] entendieron que no era pertinente aclarar porque [esas alegaciones] no alteraban los hechos. Aparte, de que él es el tío de mis hijos; él fue porque mis hijos lo llamaron; mi esposo había muerto; claro que iba a estar allí con nosotros. Fue autorizado a entrar a la casa; no estuvo en el lugar de los hechos.

Si tuvieras una audiencia con la presidenta del Tribunal Supremo o con una conferencia judicial, que vaya a revisar los cánones éticos de la judicatura, ¿qué le pedirías?

Que evalúen, en este caso específicamente, al juez Llavona. Hay que revisar los cánones de ética judiciales porque no pueden olvidar que las víctimas que llegan a testificar llegan hasta allí [al tribunal] esperanzados en que se les va a hacer justicia y no para que sean revictimizados y acusados de victimarios como fue en mi caso. Ademas, me gustaría expresar que el juez Ángel Llavona no está capacitado para permanecer en la judicatura de este país. Estoy recibiendo mensajes de familias que alegan que también han sido objeto de injusticia por parte del juez Llavona. Eso es bien preocupante. No le deben dar más casos hasta que se revise su ejecución.

Cuando dices que has estado auscultando todos los recursos, ¿también una querella ética?

Eso incluye todos los recursos disponibles, pero mi interés no es personal. Yo lo que quisiera es que esto no le vuelva a ocurrir a una familia en Puerto Rico. Ya sabemos que al juez Llavona no le tiembla el pulso a la hora de tirar a un asesino a la calle.

Hablando ahora del Departamento de Justicia, ¿cómo evalúas el trabajo de las fiscales?

Entiendo que el Departamento de Justicia, a través de las fiscales, hizo todo lo que estuvo a su alcance para lograr la justicia. No tengo la menor duda de eso porque ellos siempre creyeron en mi, que fui la única testigo presencial, y siempre estuvieron alentándome a mantenerme firme con mi testimonio porque la evidencia ellos entendían que era contundente para probar asesinato en primer grado. Considero que la total responsabilidad recae en el juez Llavona.

¿Crees que hubo misoginia en este proceso penal y judicial?

Sí fue evidente que el juez era misógino y el abogado de defensa también. Se notó y todos tuvimos la oportunidad de presenciarlo: [estaba] totalmente en contra de las fiscales. El juez no disimulaba.

¿Qué reflexión haces sobre nuestro gobierno y el sistema judicial? ¿Tú crees, como dicen algunos, que el sistema judicial colapsó o, más bien, operó tal cual fue diseñado?

Desde mi humilde opinión —porque no soy conocedora de estos procesos, pero como ciudadana de esta amada patria— los ciudadanos tenemos a los tribunales de este país para atender las dificultades que tengamos. Lo menos que esperamos es que nos escuchen y resuelvan. Me gustaría que, a raíz de lo que ha sucedido, se revisen esos postulados; se autoevalúen como entidades y agencias encargadas de darnos auxilio, para que nos sintamos escuchados; nos sintamos validados y no se pierda la fe en nuestro sistema.

 

La autora es periodista independiente, que colabora con CLARIDAD. También, es editora del medio periodístico 9millones.com, nombrado así por los 9 millones de boricuas en el mundo.

 

 

 

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