Crece descontento con presidenta de la UPR

1283
Zayira Jordán Conde Foto:reproducida de Instagram

 

 

Especial para CLARIDAD

Diversas organizaciones se dieron cita para reclamar una mejor gestión en la administración universitaria

Después de que el Consejo General de Estudiantes (CGE) del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR) exigiera la destitución de la presidenta del sistema universitario, múltiples organizaciones sindicales y estudiantiles manifestaron su oposición al desempeño de la Dra. Zayira Jordán Conde como cabeza de la universidad.

En comunicados separados, la Junta de Retiro y la Representación Claustral-Estudiantil de la UPR denunciaron incumplimientos de pagos al plan médico de los pensionados, falta de rigor en el reclutamiento de empleados y deudas sistémicas que fechan desde el 2015. Además, las colectividades conformaron parte de la manifestación celebrada, el lunes pasado, frente a los portones del Recinto de Río Piedras.

“La administración universitaria está atentando contra la salud y contra el beneficio de plan médico de miles de pensionados al no hacer llegar las aportaciones del seguro médico por dos meses, y está a punto de completarse un tercer mes… Alertamos al país, a los pensionados al Gobierno y a la Comisión de Sistemas de Retiro de la Cámara de Representantes de Puerto Rico sobre esta nueva afrenta e irresponsabilidad de la administración de la UPR con sus pensionados”, expresó por escrito el presidente de la Junta de Retiro, Luis Vicenty Santini.

Asimismo, el ente afirmó que los incumplimientos conforman un patrón de hace años y que, en aras de encontrar una solución, Vicenty Santini depuso ante la Cámara de Representantes en febrero pasado. Y desde marzo, agregó la denuncia, la Junta de Retiro ha remitido más de tres comunicaciones que la administración de la UPR no ha respondido.

“La universidad necesita una administración responsable. Hacemos esta denuncia oportunamente, pues dejar de hacer el pago del plan médico por un solo mes ya es mucho, máxime con una administración universitaria que ha demostrado que sabe muy bien cómo acumular deudas”, agregó Vicenty Santini.

Desde 2015, explica la Junta, la administración de la UPR arrastra una deuda creciente con el Fideicomiso del Sistema de Retiro UPR. El monto original de este reclamo ascendía a $59 millones por deudas acopiadas entre 2015 y 2022. No obstante, la deuda aumentó a $69 millones entre 2015 y 2022, a $107.7 millones entre 2023 y 2023 y a $146.8 millones entre 2024 y 2025. La deuda se pugna, desde el 2023, en el Tribunal de Primera Instancia de San Juan.

“Nos preocupa que la actitud irresponsable que hemos visto en la Junta de Gobierno UPR durante los últimos años sigue percolándose en la administración de la nueva presidenta, quien, hasta el momento, ha demostrado no tener ningún interés en atender los asuntos de la comunidad universitaria y de los pensionados”, terminó el comunicado de Vicenty Santini.

Del mismo modo que la Junta de Retiro, la Representación Claustral-Estudiantil de la UPR compartió su preocupación respecto a la “falta de compresión” de la presidenta sobre “la gobernanza académica” y la “misión histórica” de la UPR. Criticando la “complicidad” de la Junta de Gobierno y su presidente, Ricardo Dalmau, el cuerpo señaló “interpretaciones excesivamente amplias” y “tretas parlamentarias” de parte de la alta administración.

“Se ha debilitado el principio de excelencia que distingue a la UPR y se ha dado paso a la improvisación como método de gestión”, comentó la Representación Claustral-Estudiantil.

La inclinación por “redirigir a la UPR” hacia carreras y destrezas técnicas, añade el cuerpo, supone un riesgo. A falta de colaboraciones planificadas que busquen suplir la oferta y demanda laboral del país, la Representación Claustral-Estudiantil advirtió sobre desvíos de fondos y atenciones de las “funciones esenciales de docencia” de la UPR.

“La UPR está en la mejor disposición de colaborar con el Departamento de Educación y con el sector privado para fortalecer esa formación, pero siempre respetando el rol, los recursos y la misión de cada institución. El reto no es de una sola agencia, sino del país en su conjunto, y debe atenderse mediante coordinación interagencial, análisis de costos, evaluación de impacto y planificación compartida”, continuó el escrito.

Igualmente, el cuerpo representativo criticó la propuesta de habilitar cuatrimestres y la catalogó de gestión “improvisada”. Dado el valor investigativo de la UPR, que produce más estudios que todas las instituciones privadas juntas, la Representación Claustral-Estudiantil entiende que la universidad no puede ser “objeto de experimentos administrativos”.

El cuerpo claustro-estudiantil responsabilizó la deuda del sistema a la reducción considerable del presupuesto del sistema universitario y no, como se argumenta, porque la UPR gastó más dinero del que tenía. En la pasada década, la UPR ha perdido mas de la mitad de su presupuesto.

“La Universidad de Puerto Rico no puede ser administrada como una empresa privada ni convertida en una escuela técnica. Es, y debe seguir siendo, el corazón intelectual, científico y moral de Puerto Rico: el mejor activo que posee la nación y la vía más digna de progreso para su juventud. La evidencia acumulada apunta a una sola conclusión: esta administración no tiene un rumbo, ni una visión ni un plan. Su única constante ha sido y sigue siendo la improvisación”, concluyó el cuerpo.

Se manifiestan en contra de la gestión actual

En respuesta a todas estas determinaciones, varias colectividades —como la Hermandad de Empleados Exentos No Docentes (HEEND) — se dieron cita frente a los portones de la Iupi para hacer valer las funciones que Jordán Conde, hasta el momento, ha incumplido. La Hermandad exigió, por su parte, el cumplimiento del Convenio Colectivo 2024-2027. También, representantes del estudiantado LGBTTQIA+ se unieron para protestar en contra de las medidas que reviertan las políticas de inclusión en la UPR.

 

 

 

Artículo anteriorLUMA miente
Artículo siguienteProblemas familiares, pobreza y la violencia lanza a las calles a jóvenes