Cuando termine la RESIDENCIA o YHLQMDLG

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La Residencia

 

En Rojo

En poco más de un mes termina la Residencia de Bad Bunny en el Choliseo, Me causa un poco de ansiedad. ¿Qué va a pasar con este estallido de nacionalismo cultural? ¿Continuará la promoción de nuestra lengua boricua, la exhibición de los símbolos patrios hasta en el pelo? ¿Se fortalecerá después de septiembre el afán por la protección de nuestro patrimonio histórico y artístico?

No sé si saben que el Conejo Malo tiene vendido su concierto en Varsovia. ¡En foquin Varsovia! Esa es sólo una de las plazas (venues para ustedes). El tour de BB termina en el verano del 2026 y lo llevará a alguna ciudad en Australia. Down under! Quedan dos o tres taquillas para sus conciertos en Madrid y Barcelona. También va a poner a perrear a Lisboa. Un saltito y estará en Dusseldorf y Arnhem. Otro más y sentirán el calentón en Londres. Por si acaso, también Marseille, Nanterre y Estocolmo, que sentirá el síndrome de Benito. Pero antes de eso estará en México, Costa Rica, Perú, Chile y Argentina. Esto es la globalización de un cierto nacionalismo cultural puertorriqueño hasta julio del año que viene. Digo “un cierto” porque hay varios.

Debo suponer que muchos están pensando en que esto es un modo de propagar el nacionalismo político. Lo cierto es que eso es lo que piensa Rivera Schatz o el manejador de Maripily y Jgo. El nacionalismo político se centra en la soberanía y el control territorial. Esa no es responsabilidad de BB. Por otro lado, el nacionalismo económico promueve la protección y el desarrollo priorizando los intereses económico del país frente a los actores externos. Tampoco es una responsabilidad de Farruko, Chino Nino o Benito. Eso es lo que puede pensar el líder de la Juventud del PNP o el nieto de RHC, pero no tiene sentido. Sin embargo, todos, todas y todes podemos fomentar el consumo de productos fabricados y producidos en el país y apoyar a las empresas locales. Podemos defender los servicios públicos y los recursos como el agua, la agricultura y la producción y distribución de energía.

Entonces, en honor al nacionalismo amplio podemos exigir el aumento de la inversión pública en infraestructuras que apoyen el desarrollo de una economía nacional. Pero, claro, para gobernar a favor de los intereses de una nación se necesita soberanía política. Eso le corresponde a organizaciones de masas -sí, el pan también merece cariño-: sindicatos, cooperativas, organizaciones comunitarias, frentes, asociaciones, son quienes deben pensarse como productores de soberanía y desarrollo.

Celebro el goce. Me entusiasma que se revele y se rebele la jodedera porque se muestran las tensiones entre el deseo, la normatividad y las experiencias subjetivas. Pero no voy a pedirles a quienes armen la fiesta que tomen la palabra que yo y nosotres  debemos decir o la acción que debemos tomar colectivamente. Quizás, cuando estemos en la calle, en el trabajo, en la escuela, exigiendo soberanía política y económica nos apoye un perreo en Varsovia. Pero si eso no ocurre, que se joda: YHLQMDLG

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