CLARIDAD
De fútil y débil en términos jurídicos son algunas de las calificaciones que dos cabilderos por la independencia consultados por CLARIDAD señalaron sobre el proyecto radicado por el comisionado residente, Pablo José Hernández, que propone para la celebración de una consulta de estatus que incluye la opción del Estado Libre Asociado (ELA).
El proyecto radicado hace una semana por el comisionado residente, quien se alinea con los del Partido Demócrata en la Cámara Baja del Congreso de Estados Unidos, fue coauspiciado por los congresistas Derck Tran, Wesley Bell, Val Hoyle y Jhon Larson.
En entrevista, el portavoz de Plan B independencia (PBI), licenciado Carlos Rivera Lugo, organización que el pasado año cabildeó en Washington y propuso que el presidente, Donald Trump, firmara una Orden Ejecutiva concediendo la independencia a Puerto Rico, describió el proyecto como un esfuerzo fútil por tratar de insertar el problema, que es la colonia, como una posible solución al estatus colonial. “Me parece que está tratando de pescar en río revuelto”. En esa línea, se refirió a que, desde el inicio de esta administración, el presidente Trump, ha hecho claro que descarta la estadidad para Puerto Rico y se ha quejado de la dependencia colonial.
Rivera Lugo destacó que tanto Plan B como otras organizaciones de la diáspora, como Power for Puerto Rico (PPR) y Puertorriqueños Unidos en Acción (PUA), todos han estado cabildeando de manera activa a favor de una pieza legislativa que dé inicio a un proceso de transición hacia la independencia. Su tesis es que, desde la óptica del presidente, si la colonia es un problema para EE. UU. por el alto costo que tiene, la estadidad tampoco es aceptable porque esta es una amenaza al Partido Republicano en el Congreso y al Gobierno federal. Lo que queda es entonces la independencia.
El portavoz de Plan B dijo que es obvio que ha habido otras gestiones para tratar de promover legislación sobre el estatus de Puerto Rico, como la de los congresistas Daren Soto y Tom McClintock, pero observó que uno de los problemas es que los procesos congresionales se abren a las presiones y los cabildeos. Un ejemplo reciente es el del congresista McClintock, quien hace poco anunció la posibilidad de radicar un proyecto hacia la independencia, pero luego ha estado hablando de que, si bien él favorece la independencia, su proyecto es posible que pueda incluir otras opciones, incluida la estadidad. “En ese sentido, el comisionado residente lo que está buscando es relevancia porque ha sido irrelevante su postura de refundar lo irrefundable, que es la colonia. El llamado ELA ha caído en oídos sordos”.
Mas aun, señaló al comisionado residente como un “cero a la izquierda” en la discusión del estatus y comparó su gestión con el recién anuncio de Jenniffer González, de que el “estatus está en issue” y de que hay que renovar los esfuerzos por la estadidad’.
El profesor de Derecho apuntó que, por el contrario, lo que ha revuelto el tablero político alrededor del Congreso de EE. UU. es lo que ocurrió cuando Plan B el pasado año en sus reuniones con John Thune, portavoz de la mayoría, y con McClintock, reconocieron ambos de forma abierta que estaban recibiendo lo que entendían era una opción que hasta ahora nadie les había planteado de manera seria: una opción para la independencia de Puerto Rico.
Rivera Lugo reclamó que Plan B está poniendo la independencia como una opción frente a una estadidad que ninguno de los dos partidos estadounidenses apoya. En el caso de Trump, este tiene miedo a que el Partido Demócrata pueda recuperar la mayoría en el Congreso e imponer la opción de la estadidad a Puerto Rico por consideraciones estrictamente politiqueras.
Por parte del presidente, dijo, este también tiene que tomar una decisión, y la única manera que tiene para que sea definitiva es aceptar y discutir la propuesta de Plan B de iniciar una transición hacia la independencia y transferir los poderes a Puerto Rico para iniciar un proceso bilateral de una nueva negociación que las distintas organizaciones le plantearon al Congreso y a su administración.
Una réplica del proyecto 8393
En entrevista por separado, el portavoz de Puertorriqueños Unidos en Acción, licenciado Manuel Rivera, indicó que el proyecto presentado por Hernández es una réplica del proyecto 8393, pro estadidad que se presentó durante la administración de Joe Biden. La diferencia jurídica más importante entre ambos proyectos es que el 8393 excluía al ELA y ahora incluye al territorio (ELA) como garantía.
Mientras, al igual que Rivera Lugo, el portavoz del PUA se expresó en el sentido de defender el proyecto que se le presentó al congresista McClintock: “Es una propuesta de ruptura clara con el estatus territorial. Su fuerza principal es que reconoce que la relación actual es colonial, y busca terminarla mediante la independencia con una transición ordenada, protección de derechos adquiridos y continuidad de beneficios federales durante un periodo de ajuste. La medida que se le presentó a McClintock está enfocada en la independencia de Puerto Rico”.
Al respecto, agregó que el proyecto de McClintock parte de la premisa fuerte de que Puerto Rico sigue bajo los poderes plenarios del Congreso y que la solución real es terminar la condición territorial bajo la independencia.
Rivera subrayó que, por el contrario, el proyecto del comisionado residente parte de una premisa más política de que todas las opciones deben estar en la papeleta, incluido el ELA, y es ahí donde esta su debilidad jurídica. Esto se debe a que el ELA mantiene su condición colonial e ignora casos como el United States v. Vaello-Madero, que reafirma el poder plenario del Congreso sobre Puerto Rico.
Entre otras comparaciones, el candidato a fiscal general de Washington, D. C. por el Partido Republicano señaló que el proyecto de McClintock tiene más claridad constitucional, ya que termina con el territorio, ante el del comisionado residente, que incluye la opción territorial. La medida de McClintock atrae a los republicanos antiestadistas y a los soberanistas; la de Hernández deja en el aire a los estadistas, aunque esa sería su opción si no les ofrecen la estadidad.
“Una papeleta que incluya al ELA como opción permanente no descoloniza a Puerto Rico, perpetúa la ficción de que puede existir soberanía real bajo los poderes plenarios del Congreso”, concluyó Rivera.




