El valor natural y arqueológico de la bahía de Jauca

185

 

“La marea entraba, y cuando salía, se evaporaba el agua y formaba pequeños montículos de sal natural que se podía coger con las manos…”

ccotto@claridadpuertorico.com

“La bahía de Jauca es una bahía de aguas  tranquilas porque es en forma de concha y tiene una apertura al sur que es semicerrada, por lo cual el agua entra, pero no con la fuerza del mar abierto”, describió para CLARIDADMaría Elisa Thiele Soliván.

La integridad natural de la Bahía de Jauca en Santa Isabel se encuentra amenazada con la construcción de un supuesto hotel ecoamigable, el Kontel Adventure Hotel. El proyecto ha levantado la oposición de las comunidades de Santa Isabel, así como de organizaciones ambientales y activistas de otras partes de la isla.

La maestra de Ciencias Naturales, quien es reconocida entre sus compueblanos como la persona que más ha estudiado el sector de la Bahía de Jauca, resaltó tanto su valor natural como arqueológico.

Por su lado izquierdo, dos cuartas partes de la bahía está formada de manglar, que en otros tiempos era un salitral: “La marea entraba, y cuando salía, se evaporaba el agua y formaba pequeños montículos de sal natural que se podía coger con las manos. El bosque de manglar tenía mangle negro, rojo y blanco. Era mayormente bien húmedo y había habitáculos de jueyes, del cangrejo violinista, que es típico de nuestra costa cerca del manglar”.

La maestra retirada del Departamento de Educación resaltó que en la bahía es un hábitat excelente para que se desarrolle toda la vida marina: almejas, ostiones, arrecifes de coral, algas rojas pardas y verdes y también erizos de diferentes especies.

Otros tesoros naturales de la bahía son las praderas de yerbas naturales, como la Thalasia, que se encuentran en el suelo marino. También hay manantiales de agua dulce hacia el sur, a la izquierda, a donde llegan tres manatíes, una pareja de macho y hembra y una cría. En una parte arenosa de la bahía dentro del hábitat del manglar hay murciélagos que sirven a la polinización, diferentes tipos de hormigas, lagartijos y diferentes tipos de mariposas que llegan a alimentarse del polen de las plantas del manglar, abejas, aberrojos, una gran cantidad de insectos y diferentes  tamaños de caracol.

Fotos Rafael Cancel Vázquez

“En la bahía Jauca hay desde pájaros carpinteros, canario de mangle, que es precioso; tenemos pájaro bobo mayor, pájaro bobo menor, aves endémicas en peligro de extinción, el zorzal, mariquita, pelícano, tijereta, diferentes tipos de aves acuáticas, diferentes tipos de garzas, garzón azul, garza la viuda; una gran variedad de aves marinas y aves migratorias que pasan por la bahía”.

Theile Soliván, alertó de que en la zona que se quiere construir el hotel hay yacimientos arqueológicos pretaínos arcaicos, los cuales dijo son valiosísimos, por lo que la persona que vaya a construir antes tendría que contratar arqueólogos para su estudio.

Al igual que han narrado los residentes de la comunidad de Jauca, Theile Soliván recordó que la ola huracanada que levantó el huracán de María pasó por toda el área en que quieren construir y salió al otro lado de la carretera. La ola, dijo, llegó a más de 25 metros, por lo que después de eso se debería medir 50 metros más adentro la zona marítimo-terrestre.

“Definitivamente,  ahí no se puede construir. Yo espero que el Cuerpo de Ingenieros esté al tanto de que esa es zona marítimo-terrestre y no permita la construcción. Queremos proteger la bahía porque es nuestra playa. Cuando Georges, la bahía se profundizó, pero con María y los temblores la bahía se levantó y desapareció parte de la playita. Debemos proteger lo que tenemos”, insistió.

 

 

 

 

 

 

Artículo anteriorCartas: Los médicos en el olvido
Artículo siguientePesimismo entre empresarios puertorriqueños