Introducción
Bienvenides a esta primera presentación y al lanzamiento del texto más reciente de Paul Estrade, Ramon Emeterio Betances, Le Père de la Patrie Portoricaine. Estrade, como saben, es coautor junto a Félix Ojeda de las Obras Completas de Betances, una labor monumental que ha marcado los estudios betancianos contemporáneos.
El libro que hoy nos convoca está escrito en francés y aún no circula en Puerto Rico. Por eso tenemos el privilegio —único por ahora— de conocer, en una síntesis rigurosa y accesible, su contenido. Esta síntesis ha sido preparada por otro estudioso profundo del pensamiento betanciano, el filósofo Carlos Rojas Osorio. Con esta presentación rendimos homenaje al compromiso inquebrantable de Paul Estrade con la investigación sobre quien llamó “el último libertador” de América Latina.
Este homenaje es también un Llamado porque estamos de camino al Bicentenario del nacimiento de Ramón Emeterio Betances, que se cumplirá el 8 de abril de 2027. Les invitamos a partir de hoy a imaginar, crear y realizar, desde sus particulares contextos, acciones que celebren esos doscientos años de legado, pensamiento y lucha. Una de estas iniciativas es el viaje “Paris, la Ruta de Betances y de la Ciudad LUZ “del 15-24 de septiembre de 2026 al que les invitaremos mas adelante.
El equipo que organizó esta actividad — esta servidora, Liliana Cotto Morales, Ricardo Curet Agrón, Bangesy Carrasquillo Casado, Sandra M. Rodríguez Planell, Keishla Torres Ortiz, Emily Blais Alemany, — encarna una diversidad transdisciplinaria: sociología, arquitectura, educación psicología, especialista de mercadeo digital administración, y, además, múltiples experiencias de acción colectiva. Nos une la convicción de que nuestro tiempo exige, con urgencia, llenar nuestra mochila de identidades personales y colectivas para enfrentar vigorosamente los discursos y acciones de quienes sueñan con “un Puerto Rico sin puertorriqueños”.
Conscientes del carácter senti‑pensante de toda conmemoración, hemos diseñado experiencias sorpresa que les permitirán sentir a Betances por otros caminos. Agradecemos a Jean Soto Villarini, Raquel González Sparks, Andrea y Bianca Jiménez Carrasquillo, Amaury Febres Merced y Joelly Cancel Rivera quienes han hecho viable que recorramos esos caminos.
El propósito de esta tarea es fortalecer nuestro ser, ampliar nuestra capacidad crítica y potenciar —como dirían Hostos y Dussel— nuestro poder social y nuestra potencia como pueblo. No podemos depender de administraciones coloniales ni imperiales; por eso, ese poder social y esa potencia de lo comunal deben hacerse política mediante movimientos sociales vigorosos, continuos y capaces de institucionalizar nuevas formas de acción pública.
Una vía esencial para fortalecer nuestras identidades es conocer a las figuras que constituyen nuestro DNA histórico. Rita Segato nos recuerda que el colonialismo y la colonialidad buscan arrebatarnos la memoria para despojarnos del sentido de quiénes somos. Para construir movimientos transformadores, necesitamos identidades personales y colectivas robustas, capaces de sostener luchas de largo aliento. Por eso compartimos hoy la vida y el pensamiento de Ramón Emeterio Betances.
El Dr. Betances fue un activista y abolicionista radical —con indemnización o sin ella—, un separatista consecuente e irreductible en su propósito de organizar la revolución puertorriqueña, (Ángel Acosta Quintero,1918). Además, fue un excelente médico de cabecera, investigador, científico, diplomático, periodista, poeta y ensayista, educador entre otras prácticas. Generó y dirigió acciones políticas, insurreccionales, propagandísticas y diplomáticas, y fue a la vez un pensador antirracista, anticolonial y antiimperialista. Elaboró un cuerpo teórico-político con una visión del ser humano típica de la vertiente libertaria de la modernidad, fue libre pensador, masón y liberal radical. Las identidades colectivas de puertorriqueño [identidad nacional], de masón [ identidad espiritual], de negritud [identidad racial] y de republicano [ identidad ideológico- política] tuvieron un peso definitorio en sus escritos, en su práctica médica/científica y en sus acciones personales, sociales y políticas.
Al examinar hoy su pensamiento y sus acciones —insurreccionales, diplomáticas o institucionales— se hace evidente su carácter pionero y su profunda convergencia con las luchas de Nuestra América, para rescatar nuestra Abya Yala: a saber, la defensa de los derechos humanos, la protección de los territorios, la autodeterminación de los pueblos y la creación de culturas de paz. Estas luchas hoy, son más urgentes que nunca ya que recogen nuevas identidades, algunas de las cuales Betances no conoció, y que se hicieron visibles globalmente en las últimas décadas del siglo XX y las primeras del XXI.
Conmemorar el natalicio de Betances es validar su ejemplo y, seguir la invitación de Paulo Freire, No me imiten, supérenme. Estrade describe a Betances como “un dechado de dignidad y un heraldo de la indignación”, y documenta las múltiples instancias en que Betances encarnó en sus acciones la justicia, la conciencia, la solidaridad, la responsabilidad, la decencia y la fraternidad.
Ese legado —radical, ético y profundamente humano— es parte de la tarea de nutrir nuestro presente con los saberes de mujeres y hombres del siglo XIX y XX que imaginaron mundos más justos. Es ese el DNA histórico que los agentes del patrón de poder buscan borrar. Reconocer esta herencia nos ofrece fuentes para construir identidades colectivas fuertes, flexibles y tolerantes, como la suya: identidades imprescindibles para enfrentar la consternación y la perplejidad de nuestro tiempo. Y para lo más importante, generar acciones eficientes, coherentes y duraderas.
Para incidir en el entramado que teje el poder, necesitamos posturas críticas y dignas que diseñen políticas eficaces y éticas ante las múltiples crisis que vivimos. Betances, como otras y otros, representa un cuerpo de conocimientos y un legado cultural que debemos llevar en nuestras mochilas de saberes políticos y culturales, para orientar esas acciones, sostener nuestras luchas de manera performativa, iniciar nuevas instituciones.
Habiendo dicho esto Comenzamos.
Pero antes deseo reconocer la presencia de los familiares del “inolvidable compadre Félix Ojeda” otro “indómito Borinqueño “como dice Estrade, a cuya Memoria dedicó esta biografía. También la de quienes respondieron a su invitación de que “estuviesen enteradxs para que presencien …el acto…estas personas con quienes he trabajado y cultivado relaciones amistosas a lo largo de mis andanzas y peregrinaciones betancianas en Puerto Rico’ Muchas Gracias.
Con Uds. el Mensaje desde París del Dr. Paul Estrade: A mis amigos betancianos reunidos en San Juan. [Quien me aclaró “no te molestes si empleo betanciano donde tu y Félix…dicen betancinos”].
Bicentenario 23 de abril/26. Casa Norberto, 7 pm, Presentación de Ramon Emeterio Betances, Le Pere de la Patrie Portoricaine de Paul Estrade por Carlos Rojas Osorio.



