CLARIDAD
La comunidad asegura que existe un patrón de desconocimiento e imposición política
Gremios, sindicatos y asociaciones estudiantiles lo advirtieron meses antes de su presidencia. Advertían, por igual, que el proceso de elección en que resultó electa sufrió de intervenciones político-partidistas. Y hoy, a noventa días de entrar en funciones, la Dra. Zayira Jordán Conde enfrenta formalmente la oposición del Consejo General de Estudiantes (CGE) del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR).
La organización estudiantil, que venía denunciando algunas movidas de la presidenta de la UPR, catalogó a Jordán Conde como “incapaz de conducir con transparencia, responsabilidad fiscal y respeto la gobernanza universitaria”. Asimismo, los estudiantes aseguran un mal manejo intencional de las finanzas institucionales.
“Sus acciones han tergiversado los estados financieros auditados, presentando como “insolvencia” lo que, según la propia Certificación Núm. 116 (Estados Financieros Auditados 2024-2025), es un escenario complejo dentro del marco fiscal vigente”, publicó el CGE este 29 de septiembre.
Esta tergiversación, continuó la asociación, justifica los cierres de programas y, más recientemente, la idea de consolidar las rectorías. De acuerdo con el CGE, esta determinación impactaría la autonomía de los recintos, centralizaría sus funciones y contradiría la Ley 1 de 1996, que precisamente protege esta independencia.
“La presidenta ha marginado deliberadamente la participación de sectores representativos en la Junta Universitaria, violando el Reglamento General de la UPR y el Reglamento General de Estudiantes. Ha cedido decisiones estratégicas a asesores externos con claros conflictos de interés y ha justificado cierres arbitrarios de programas académicos de alto valor social, sin sustento en estudios de planificación institucional”, agregaron los estudiantes.
Con relación a esta arbitrariedad financiera, el CGE recordó que el Fideicomiso del Sistema de Retiro de la UPR mantiene una solvencia proyectada de tres décadas, con un balance de $1,713 millones contabilizados en junio del año pasado. “Convertir esa deuda actuarial en sinónimo de quiebra inmediata es un acto irresponsable que erosiona la confianza pública. Este alarmismo se utiliza como cortina de humo para justificar recortes, cierres y consolidaciones que carecen de base financiera y académica”.
Cambios afectan días feriados y reglamentos
El pasado 22 de septiembre, los trabajadores del recinto de Río Piedras recibieron un correo de la rectora, Angélica Varela Llavona, que indicaba un cambio de calendario: no tendrían libre, ni ellos ni los estudiantes, el 23 de septiembre, día en que se conmemora el Grito de Lares.
“En cumplimiento con el seriado R-2526-12, emitido por la presidenta Dra. Zayira Jordán Conde el 18 de septiembre de 2025, se informa que el martes, 23 de septiembre será un día regular de clases y de trabajo para todos los empleados universitarios”, lee la comunicación por escrito.
Además, el comunicado sostuvo que, en el caso de la Hermandad de Empleados Exentos No Docentes, el feriado no se concedió por no estar incluido en el convenio colectivo del gremio y porque el gasto que supondría el feriado —$600,000— habría tenido que ser aprobado por la Junta de Control Fiscal, que actualmente tiene uno de sus siete integrantes.
Pero de acuerdo con Astrid Lugo, senadora estudiantil en el CGE riopedrense, la Certificación 29 del 1971—promulgada por la Junta Universitaria— reconoce el 23 de septiembre como un día libre en el sistema UPR. “Eso es una certificación que decidieron ignorar”.
“Nosotros elevamos la discusión a rectoría y a la junta administrativa, y simplemente quisieron ignorarnos. Están ignorando las certificaciones universitarias que han salido, además de que es un día reconocido y debe ser respetado”, agregó la estudiante.
Por su parte, el secretario de relaciones públicas del CGE, Anthony Lugo, afirmó que estas y otras decisiones similares han sido directamente influidas por la presidencia de la Dra. Zayira Jordán Conde. La colectividad ha catalogado las posturas de la presidenta como “falsas y alarmistas”, particularmente con relación a los fondos federales.
“La presidenta se comunicó con la rectora y le dijo que también tenía que sacar los baños inclusivos porque, si no, íbamos a perder los fondos federales. Están destruyendo todo por lo que hemos luchado en la Universidad de Puerto Rico, de desestimar no reconocer a nuestras comunidades y a la diversidad que existe. Y eso simplemente no puede ser”, concluyeron ambos integrantes del CGE, en exclusiva con CLARIDAD.



