Especial para CLARIDAD
La ley del más fuerte, las agresiones bélicas por doquier, las fieras acciones imperialistas contra el auge de gobiernos de centro-izquierda en nuestra región, actualmente contra Cuba, Venezuela y Nicaragua, incluyendo la guerra mediática..Los obstáculos a la reforma de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en particular del Consejo de Seguridad, caracterizan la convulsionada coyuntura internacional actual.
El gobierno reaccionario y guerrerista de Estados Unidos (EEUU) que, iracundo ante su pérdida de poder y enajenado de su desmoronamiento interno, pretende minar la resistencia, en particular en Cuba, donde actúa de manera salvaje ante la resistencia a su esfuerzo de hacer caer el Gobierno Revolucionario.. La continuación en Gaza de la embestida brutal del proxy Israel, contra el pueblo de Palestina, y contra Líbano.. La embestida general contra países y pueblos del mundo.El hambre, el desplazamiento de millones de seres humanos, incluyendo los más vulnerables, son también la orden del día.
Pero la reconfiguración de los ejes de poder mundial son simúltaneos a la embestida feroz de los poderosos.Recientes declaraciones a la agencia rusa de noticias TASS, de las más importantes del mundo, refleja la voluntad de defensa de Cuba, Venezuela y Nicaragua por parte de La Federación Rusa y la República Popular China.
La resistencia de Irán y su demostración de capacidad ofensiva, la plataforma de los BRICS, que no solo son Brasil, la Federación Rusa, India, la República Popular China y Sudáfrica, sino decenas de países que han sido admitidos al bloque y otros que esperan por afiliarse, demuestran el afán de independencia y soberanía ante los poderosos.
Este es el escenario que enmarca la situación actual de Puerto Rico que es parte del escenario mundial.
En el Caribe Puerto Rico es la colonia de mayor población y duración. Ante el desgaste del llamado Estado Libre Asociado, vive el deterioro social y ambiental y de las condiciones de vida en general, vive la corrupción rampante, el uso del territorio como base militar, y la explotación económica histórica.
La situación actual del mayor organismo mundial, incluyendo en lo político, efectividad y liquidez económica no significa un fracaso sino un reflejo de momento internacional. No significa que no sigue siendo importante para Puerto Rico mantener el espacio en ONU que tanto ha costado abrir y sostener – un esfuerzo no ha sido a costa de cesar en otros esfuerzos de lucha. Ha estado claro que la lucha en Puerto Rico es lo que da razón de ser a los esfuerzos en la ONU para que se aplique el Derecho Internacional al caso.
Por otro lado, es esperanzador el escenario de lucha sobre el terreno y el crecimiento de opciones de avanzada, en particular en los ciclos electorales de la última década y la expectativa de la profundización de la alianza lograda para las elecciones de 2024.
Siguen su curso procesos de organización local y de base alrededor del sinnúmero de problemas que conlleva el colonialismo y la explotación capitalista, incluyendo el proyecto «Escencia», y alrededor de los problemas adicionales que nos ha traido una Junta de Control Fiscal que impone austeridad en presupuestos de su antojo recrudeciendo la subordinación.
El escenario de lucha anti colonial en Puerto Rico y la coyuntura mundial son las condiciones en que se llevarán a cabo las vistas sobre Puerto Rico del Comité de Descolonización de la ONU el próximo 22 de junio.
Recientemente, más participantes de organizaciones de avanzada, aparentemente inconexas, han tomado la palabra dando continuidad al proceso de la presentación de nuestro caso colonial en las Naciones Unidas. Subyacente a las intervenciones puertorriqueñas está el abanico del pueblo puertorriqueño en lucha, su diversidad y alcance.
El recién Seminario Regional de Descolonización de Naciones Unidas, celebrado con el desprendimiento de Managua, demostró el apoyo continuo a la descolonización e independencia de Puerto Rico por parte de Cuba, Nicaragua y la República Bolivariana de Venezuela. La gran concurrencia al Seminario de miembros y no-miembros del Comité de Descolonización demostró que sucesos políticos recientes en nuestra región no han aminorado el interés en Puerto Rico y la descolonización.
Aún debe crecer la conciencia del carácter imprescindible de la descolonización e independencia de Puerto Rico para nuestra región y el mundo. Ello depende en gran parte del trabajo desde Puerto Rico, la diáspora y la solidaridad.
En esta colonia cuyo pueblo a sido sujeto a los mayores vejámenes de la subordinación a un gran poder, hay una experiencia acumulada y una juventud patriótica que es la continuación de una larga lucha. Esta es parte de la lucha mundial por la justicia, el desarrollo, la soberanía y la verdadera independencia.
Si predomina la cordura en este momento tan peligroso y destructivo para la humanidad, predominará la reconfiguración para un mundo mejor – un mundo merecido por el pueblo puertorriqueño que ha sido tan guerrillero, tan luchador, la solidario y tan soñador como cualquiera otro.








