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Viaje a la ruta del exilio-3

 

Por María Cristina/En Rojo

Ahora que las agencias han cancelado nuestro viaje programado para el Festival de Cine de San Sebastián este septiembre (todavía los organizadores aseguran que se va a celebrar), rememorar nuestro último viaje a España es una manera de llenar este vacío. La estadía más hermosa de nuestro viaje a la ruta del exilio a finales de mayo de 2019 fue la de Jonquera a La Vajol: poder recorrer los caminos donde cientos de miles de españoles—la mayoría de Catalunya—dejaron atrás parte de sus familiares, vecinos y amigos, casa, tierra y las pocas posesiones que tenían para lanzarse a pie o carreta por las montañas, en enero y febrero de 1939, en medio de uno de los inviernos más fríos que recordaban. Habíamos leído tantos testimonios, literatura e historia que pudimos imaginar—aunque nunca sentirlo en carne propia—lo que fue “la Retirada”.

Una de las cosas que nos sorprendió fue la desaparición de las demarcaciones entre España y Francia. Digo esto porque en 1939 fue tan difícil—y muchas veces imposible—poder cruzar fronteras para no ser asesinado, secuestrado, encarcelado por el ejército Nacional que intentaba borrar toda huella de esa República que triunfó y existió por casi ocho años. Llegamos a Jonquera el domingo que se celebraban las elecciones del Parlamento Europeo y encontramos un pequeño restaurante donde familias enteras celebraban el haber participado en la elección de sus representantes catalanes que en ese momento (y todavía) se encontraban exiliados en Bélgica o encarcelados en España. Fue fabuloso compartir su entusiasmo y pedir una cena completa sin hablar catalán, aunque todxs presumían que nuestros gestos y las pocas palabras que expresamos en nuestro acento caribeño nos hacían solidarios. A pocos minutos de este lugar divisamos el Museu Memorial de L’Exil(MUME), cerrado los domingos, pero abierto para nuestro día de regreso a Barcelona.

La Vajol. foto suministrada por la autora

Así comenzamos a subir por pequeñas y estrechas carreteras que nos llevaron de Agullana a La Vajol donde al otro día comenzaríamos nuestra caminata hacia Ceret y terminar en Les Illes, el pequeño pueblo donde los líderes de la República, Lluis Companys, Manuel Azaña y José Antonio Agirre Lekube, se detuvieron en su retirada. Aprovechamos que había luz en ese lugar tan alto para caminar hacia el Templo de la Paz, una pirámide de bloques en homenaje a Companys. Es muy posible que en el mes de febrero la cantidad de visitantes a la ruta del exilio sea numerosa ya que anualmente se conmemora La Retirada, pero en mayo casi éramos los únicos visitantes, aunque luego se unió un grupo de estudiantes alemanes con guía catalán que conocía los caminos y la historia como su propia mano. Siguiendo las indicaciones del mapa provisto por la Assciació Conèixer Historia, utilizamos un estrecho camino forestal que nos llevó a un portón que interesantemente es lo único que marca la frontera con Francia. La placa nos indica que ésta fue la ruta seguida por los líderes y al otro lado nos miran silenciosamente un conglomerado de vacas. Ya aquí estábamos en territorio desconocido porque, aunque teníamos que girar a la derecha, había varios caminos cerca o más alejados de un riachuelo. Encontramos palos/ramas para evitar una caída por el camino de tierra medio enfangado. Caminamos par de horas y, de pronto, nos encontramos con otro portón que abre al Hostal de los Trabucaires y parecía que habíamos cruzado la barrera del tiempo por la arquitectura y ubicación del edificio. Todo eso se disipa cuando en la puerta se nos pide tocar si queremos algún servicio y nos sirven un expreso y un cortado que parecen ser palabras internacionales. Caminamos por el pequeño pueblo que parecía congelado en el tiempo hasta llegar a un pequeño y emotivo monumento en honor a las Brigadas Internacionales y el Ejército Republicano.

El regreso lo hicimos por una ruta más larga, pero menos resbalosa, y nos juntamos con los estudiantes alemanes para asegurar que seguíamos la ruta correcta. De regreso a La Vajol—donde la familia dueña del restaurante y hospedería Conxita nos proveyó deliciosos desayunos y cenas—encontramos el Monumento al Exilio con la famosa escultura de un padre con su hija en muleta, además de nombres y testimonios de los miles de hombres y mujeres que pasaron por esta ruta.

Monumento al exilio. foto suministrada por la autora

Terminada nuestra estadía en este pueblo de ensueño, bajamos hasta Jonquera para pasar un tiempo en el MUME. Si hubiéramos sabido la riqueza que contenía este Museo, nos hubiéramos quedado varios días más en esta región. Entrar al MUME es transportarnos a 1939 a través de documentos oficiales, grabaciones, filmes, noticiarios, fotos de todo tipo, mapas, dibujos, cartas, testimonios orales y escritos (www.museuexili.cat). Es una travesía muy dolorosa, especialmente el pietaje de los miles de personas que caminan hacia un futuro incierto con sus niños y viejos en lugares abiertos con frio intenso y la mirada recta y poco compasiva de los soldados franceses. Otro pietaje desgarrador es la de los soldados Republicanos que llegan en grupos y lo primero que tienen que hacer es entregar sus armas y dejar que otros decidan su futuro. Es recordar a todos los compañeros muertos o dejados atrás, ignorar si sus familias que quedaron atrás serán castigadas por creer en la República, no saber a dónde irán y si alguna vez regresarán a su país. Otra de las secciones que nos impresionaron sobremanera es el campo de concentración de Mauthausen donde la mayor parte de los soldados Republicanos fueron encerrados cuando la Alemania Nazi ocupó a Francia (7,532 de los cuales murió el 64%). Una muestra bastante extensa de las fotos de Francesc Boix, que fueron claves en los juicios de los oficiales Nazi, ocupa una de las salas del MUME. Es un homenaje a este barcelonés que sobrevivió a Mauthausen, fue testigo primordial en los juicios y que murió en 1951 a los 30 años a causa de su encerramiento en este campo de concentración. En MUME también pude adquirir tres hermosos libros de Antonio Machado: Los últimos caminos de Antonio Machado(Ian Gibson, 2019), Estos días azules y este sol de la infancia, Poemas para Antonio Machado(2018) yCollioure… los días azules de Antonio Machado(Fondation Antonio Machado, 2019).

Nuestro viaje al exilio fue un viaje hermoso y muy emotivo, pero incompleto. Es obligatorio volver a La Vajoy, visitar los archivos de Agullana, pasar más tiempo en el MUME, volver a la ruta de Machado y visitar el Museo de la Maternidad Elna, volver a Portbou y visitar la tumba de Walter Benjamin. Puede que este deseo quede en un imaginario, pero no perdemos la esperanza de volver a lugares tan significativos para nosotrxs que nos dan otro sentido a nuestras vidas.

Mirada al País: #BLM y El Patriota

Por Alana V. Álvarez Valle/Especial para CLARIDAD

Ya lo tenía todo preparado el miércoles por la tarde. Refresqué mentalmente los conocimientos adquiridos en toda una vida de resistencia en mi bella Isla y preparé mis suministros y mi atuendo: bloqueador solar, gorra, agua, una merienda (la Solución Seattle la dejé), tenis, camisa feminista y pancartas. Le añadí los nuevos “accesorios necesarios”, mascarilla y hand sanitizer. 

 Preparé las cartulinas, agarré a mi crío y nos dirigimos al punto de encuentro con el corillo. “Black Lives Matter”, “Las Vidas Negras Importan”, “Brown and Black United”, “Without Blacks there would be no Boricuas!” (Sin negros no habría boricuas) leían las pancartas que llevamos con orgullo a la manifestación que participamos en apoyo a la comunidad negra y afroamericana. 


Desde que el mundo vio en video el horrible homicidio de George Floyd en Minneapolis el 25 de mayo de 2020 a manos de la Policía, el problema de la desigualdad racial en los Estados Unidos (EE.UU.) y el movimiento de #BlackLivesMatter está presente en todas partes. La conversaciones en las redes sociales, en la familia, en el trabajo, en la calle cambiaron de tono. El video de George Floyd, crudo, desgarrador, irrefutable, era la prueba de la violencia desmedida que enfrentan los negros y negras en el país, en muchas ocasiones a manos de aquellos que se supone que nos protejan. 

 Nombres como Breonna Taylor, Ahmaud Arbery, Trayvon Martin, y muchos más se destacaron como parte de los esfuerzos para exigir justicia a una comunidad que ha sido oprimida y vejada por siglos.


Era –y es– palpable en los rostros de la gente que el miedo a las represalias por alzar la voz y denunciar las injusticias iba desapareciendo. Como dice mi camisilla del grupo Feminismo de marquesina “Nos han quitado tanto que ya no tenemos miedo”. 

 Un compañero y amigo me contó que no visita West Hartford porque cada vez que lo hace, la Policía lo detiene con alguna excusa y en ocasiones hasta lo mandan a bajar de su vehículo. Y no estamos hablando de alguien que va guiando irresponsable a toda velocidad y violando la ley. Mi amigo es un adulto responsable, padre de familia, profesional y trabajador, con un buen carro. Y es negro. West Hartford es un municipio rico, mayoritariamente blanco, perteneciente a un estado supuestamente progresista, liberal y demócrata. Confieso que me sorprendí.

 Quería ir a una manifestación a gritar mi indignación, mi rabia, a exigir justicia. Una amiga me invitó a un rally, al que iría con su hijo y me apunté de inmediato. Entonces conversé con el Dude y le expliqué que participaríamos en una marcha por la justicia y la equidad, en apoyo a la comunidad negra. 
—“Mamá, ¿por qué ‘Brown and Black United’”? “Pues porque nosotros somos puertorriqueños, latinos, hispanos. Y aquí en los Estados Unidos nos consideran ‘brown’ (marrones)”. 

Para los latinos e hispanos, la raza no se define de la misma manera que para los estadounidenses. Por ejemplo, el Censo de los Estados Unidos obliga a las personas a contestar dos preguntas sobre su origen hispano: nacionalidad y raza. No obstante, según las instrucciones del Censo de 2020 “los orígenes hispanos no son razas”. 

 Los latinos y las latinas no nos regimos por la misma definición de raza que se tiene en EE.UU., en dónde históricamente han tratado a la raza como biológicamente determinada. Esto se refleja en la regla de «una gota» que define un individuo con una gota de sangre negra, como negra, independientemente de la cantidad de sangre blanca que posea. Hasta 1960, la ley de Virginia estipulaba que «toda persona en la que se pueda determinar la existencia de sangre negra será considerada como una persona de color». 

Por eso, según esta definición de raza, los puertorriqueños somos “gente de color” (People of color) o como dijo el presidente George Bush, padre, somos “brown” (marrón).

—“Mamá, y por qué ‘Without Blacks there would be no Boricuas!’ (Sin negros no habría boricuas)”? “Porque en Puerto Rico también hubo esclavitud negra por cientos de años”.

 A pesar de que en el Puerto Rico del 2020, todavía hay gente que se cree el cuento de que “como somos mezcla de español, africano y taíno” no hay racismo, sabemos que eso no es cierto. El racismo –como el sexismo– está en todos lados y nuestra Isla no es la excepción. Y si no, lo crees te pregunto “¿y tu agüela a ‘onde está?”.  

 —“Mamá y ¿por qué ‘Las Vidas Negras Importan’ en español? Aquí hablan inglés”. “Y también hablamos español y estamos orgullosos”. 


Si bien las acciones y palabras del desgraciado Presidente Donald Trump causan que sus partidarios miren a una raro cuando habla español en público, siempre le he inculcado a mi chico que ser bilingüe es importante y que el español es el idioma de su país y de su familia. 


Aunque no había nadie con un buen pandero, ni con cencerro, ni un buen vozarrón, la marcha fue un éxito. Todo el mundo usó mascarillas y se quedó cerca de su gente. Los niños marcharon sin quejarse de dolor en los pies y los adultos pudimos atender a los discursos. Mientras marchábamos de regreso y gritábamos “No Justice No Peace” (Si no hay justicia, no habrá paz) mi niño dijo a toda boca (en inglés) “¡Yo marcho por nosotros, por Puerto Rico, por la justicia, y por mi amiga Zyra, que es negra y es mi amiga!”. 

 Y con todo y las miradas de mis amigas “de ese hijo tuyo es un coqueto”, se me infló el pecho de orgullo. 

 Al otro día, un compañero de trabajo me dijo que había visto mis fotos de la manifestación. Me comentó que él no le había comentado nada a sus hijos de 7 y 9 años porque “cómo les voy a decir que los policías están matando gente inocente. Ellos son muy chiquitos para saber que el mundo es terrible, expresó. “Piensas eso porque tú y tus hijos son blancos, de clase alta. Si fueran negros o latinos, ya hubieras tenido que hablar con ellos sobre el racismo y la violencia de la Policía hacia las comunidades marginadas. Nunca se es muy joven para saber que en esta vida hay que luchar contra las injusticias”, le respondí. “Vi con el nene un programa especial de CNN y Plaza Sésamo sobre el racismo, en el que educadores, profesionales de la salud y activistas, contestaron preguntas de padres y madres y niños y niñas sobre el tema. Te lo recomiendo”, añadí.

 Esa noche antes del besito de buenas noches al Dude, conversamos sobre nuestra participación en la marcha. Le di las gracias por haberse portado tan bien y le dije lo orgullosa que estaba de él. 

 

—“Mamá por esto es que luchaba Martin (Luther King Jr) y Rosa (Parks) y Harriet (Tubman), verdad?” “Sí mi amor. Nosotros marchamos por la justicia y marchamos por Puerto Rico, por su libertad. Recuerdas que te expliqué que Puerto Rico es una colonia de los Estados Unidos. Por eso luchamos por su libertad”. 

—“¿Pero y quién será el Presidente (o Presidenta) cuando sea independiente”? “No sé mi amor, a dormir y hasta mañana”, dije saliendo del cuarto. 

—“¡Ya sé Mamá! ¡El Patriota!”, gritó emocionado desde la oscuridad. 

 “El Patriota” esa figura casi mítica, a quien tuvimos el privilegio de conocer. “El Patriota”, mejor conocido como Oscar López Rivera. Pecho inflao’ otra vez. 

 

 

XXX

Mirada al País: Ampliemos la visión y ajustemos la mira

 

Por Luis Pedraza Leduc/Especial para CLARIDAD

La ideología y propaganda del imperio permea todos los medios e instituciones encargadas de mantener el estatus colonial y neoliberal. Los eventos cotidianos así lo revelan. Desde hace cuatro años se impuso en Puerto Rico una Junta de Control Fiscal apoyada por una ley del Congreso del imperio que eliminó cualquier vestigio de proceso democrático en la colonia perfumada que vivimos.

Se justificó la Ley Promesa con los aplausos de fanáticos, justificaciones legales y dando razones para combatir la corrupción, entre otras lindezas. Hoy, cuando vemos que Promesa nos costará más de $1,000 millones dentro de cuatro años más, tragamos hondo y cruzamos los dedos. La Junta de Control Fiscal, junto a un militar designado por la Casa Blanca, manda y controla los asuntos fundamentales de nuestras vidas.

Al aprobar el presupuesto, los ingresos y gastos públicos, la Junta decide si tenemos servicios médicos y de educación, independientemente si son adecuados o no a las necesidades del pueblo trabajador. De igual manera determinan todo servicio público, es decir, el gasto del gobierno.

Y mientras esos seres clasistas que constituyen la Junta, o el militar que apoya la energía nuclear, se pasean por nuestros lares, los medios e instituciones encargadas de mantener el estatus colonial y neoliberal hacen su trabajo. Nos presentan pantallas o cortinas de humo para que no veamos la realidad.

Ejemplo 1. Nos anuncian un contrato leonino para administrar la AEE por quince años. Anuncian una tormenta tropical y se va la energía eléctrica antes de llegar la tormenta. Nuestro pueblo trabajador, sindicatos incluidos, se olvidan de quienes son los que mandan (la Junta imperial y el militar) y enfilan sus críticas a un director ejecutivo de la AEE que como parte de sus funciones está el ocultar la verdad, es decir, mentir. Y se pide su renuncia por cumplir sus funciones, es decir, por mentir al pueblo.

Olvidamos la esencia del problema, ¿debe el sistema energético ser público o privado? ¿Debe el sistema energético funcionar con combustible fósiles o debe dirigirse a fuentes renovables? La Junta y el militar pagan con nuestro dinero millones de dólares a consultores privados para atender esta cuestión. Por ello un plan de ajuste de deuda cargado a favor de bonistas, por ello contratan a LUMA, por ello el militar visita plantas de energía en Florida. Y nuestro pueblo entretenido con la cortina de humo llamada la renuncia de José Ortiz.

Mientras, el Congreso discute a nuestras espaldas como hacer más liviana la carga punitiva y de deshonra que implica Promesa.

Ejemplo 2. Debates entre candidatos donde los medios e instituciones encargadas de mantener el estatus colonial y neoliberal, excluyen a otras cuatro alternativas electorales. La propaganda es tan brutal que los que consideran alternativas fuera de los mismos (PNP y PPD) hacen apuestas y discuten quien de los mismos ganará. Divide y vencerás es la máxima del imperio. Incluso se legisla para evitar que existan alianzas políticas en los procesos electorales y se aprueban medidas para legitimar el robo electoral. Como si fuera poco, ante la afrenta imperial de la Junta y el militar que gobiernan, el estatus, es decir la colonia, no es un asunto a discutir.

Seguimos atendiendo la noticia del día, desviando la atención ante las cortinas de humo sensacionalistas de una muñeca chismosa, evadiendo asuntos puntuales como son el racismo, la energía, las agresiones del imperio en el Caribe, las propuestas sociales y económicas contra el neoliberalismo, la urgencia de un proceso descolonizador, la educación y la salud, entre otros.

Es urgente ampliar nuestra visión de mundo. Es importante entender que LUMA y los bonistas son la misma clase social. Que los problemas de los pueblos en diferentes países se deben al capitalismo. Que existen alternativas más allá de un resultado electoral en la colonia. Que toda actividad social se le pretende poner un valor monetario y venderse en el mercado. Que tenemos que luchar por humanizar toda actividad social.

Existen varias alternativas comunitarias, políticas, proyectos de protección al ambiente, educativas, de afirmación racial, derechos humanos, de solidaridad política con pueblos hermanos, en fin, un mundo inmenso de recursos, de manos y mentes que son la esperanza para lograr un mundo mejor. Tenemos que lanzar puentes y compartir análisis en lugar de criticarnos y cancelar los espacios de encuentro. De cara a los eventos electorales que dividen a nuestro pueblo, debemos ir creando lazos de unidad en la acción que nos permitan trascender en el 2021.

En la medida que ampliemos nuestra visión, podemos ajustar la mira y dar en el blanco.

Mirada al País: Un cuatrienio de lucha

Por Denis Márquez Lebrón/Especial para CLARIDAD

 En enero de 2017 juramenté como representante por acumulación del Partido Independentista Puertorriqueño. La agenda de trabajo que teníamos por delante era, en el mejor escenario, espinosa y complicada. Comenzaban a gestarse todas las advertencias que durante la campaña el PIP, y nuestra entonces candidata a la gobernación María de Lourdes Santiago, le habíamos señalado al país: la nefasta intención de la Junta de Control Fiscal de armar el andamiaje para garantizar el pago de la deuda de la única forma posible en una colonia en quiebra, arrebatando todo tipo de derechos, en perjuicio del pueblo.

De igual forma, llegué a la Legislatura como Portavoz de una organización política que representa nuestra aspiración a la libertad e independencia, con nuestra propia agenda, producto de décadas de luchas para lograr la transformación de los asuntos más importantes del país, tanto en asuntos de administración pública, como en la ampliación de derechos civiles y humanos a la ciudadanía.

Durante todo el cuatrienio presenté medidas para defender los derechos de la clase trabajadora. Busqué ampliar el periodo de descanso por estado grávido de madres obreras; establecer una licencia por paternidad en el sector privado; prohibir el acoso laboral; expandir la protección contra el discrimen por orientación sexual o identidad de género; fortalecer las protecciones contra el despido injustificado; crear un Plan Nacional de Salud; prohibir el discrimen laboral por el uso de piercings o tatuajes; reconocer el derecho de todo empleado a la desconexión digital; prohibir que patronos puedan demandar a un empleado por los mismos hechos objeto de una querella; defender las pensiones de los empleados públicos; otorgar licencias especiales a la clase trabajadora durante emergencias, entre muchas otras.

También utilicé mi escaño para adelantar la lucha por la educación y los derechos civiles. Luché por incorporar un lenguaje de señas en el currículo de instituciones educativas; asegurar la prestación de servicios educativos a la niñez con diversidad funcional de 3 a 21 años; garantizar la efectividad de la comunicación visual en situaciones de emergencia; prohibir que el Ministerio Público presente cargos criminales contra una persona mediante denuncia sin que los testigos comparezcan al tribunal; elaborar un protocolo contra las agresiones y los acosos en espacios de actividad pública; crear un panel independiente de ciudadanos para la supervisión de la gestión policial; reconocer el derecho a la intimidad sobre información almacenada electrónicamente; prohibir el monitoreo cibernético; investigar criminalmente las acciones contenidas en el infame chat de Telegram;  crear una oficina de enlace con la comunidad sorda; declarar que toda vacuna efectiva para combatir el COVID-19 será un bien de salud pública; establecer el libre acceso a internet; investigar los hallazgos de la Comisión de Derechos Civiles en torno al carpeteo cibernético perpetrado por el gobierno; entre otras gestiones.

Por otro lado, la transformación de nuestro sistema de salud ha estado presente en mi agenda legislativa. Durante el presente cuatrienio radiqué un proyecto de ley para crear un Plan Nacional de Salud, con el propósito de transformar nuestro sistema de salud y promover una discusión pública y multisectorial del tema de la salud en el país, desde una perspectiva de derechos humanos. Presenté medidas para proteger los derechos de los pacientes de cáncer en Puerto Rico, proteger los intereses de las farmacias de la comunidad, mejorar la accesibilidad de los medicamentos que componen la terapia de salud de miles de puertorriqueños y puertorriqueñas, entre muchas otras gestiones.

Como parte de mi compromiso con la protección de nuestros recursos naturales y nuestro medio ambiente radiqué medidas para prohibir el depósito y la disposición de cenizas de carbón o residuos de combustión de carbón en Puerto Rico; prohibir el uso del glifosato en el desyerbado de cualquier propiedad pública; prohibir la venta y despacho de comida o bebida en productos fabricados con “foam”; proteger por Ley Reservas Naturales desarticuladas por el entonces gobernador Ricardo Roselló; establecer política pública en cuanto a la protección, administración y manejo sabio de los bienes de dominio público marítimo-terrestre de la zona costera de Puerto Rico, entre otras.

La protección y la promoción de nuestro patrimonio cultural, en sus diversas manifestaciones, también han formado parte de mi trabajo desde la legislatura. Teniendo como norte que los derechos culturales son también derechos humanos fundamentales, presenté y promoví medidas dirigidas a establecer programas de Desarrollo de los Artistas Visuales y de Cine Documental; crear la Ley Para la Protección del Patrimonio Cultural de Puerto Rico; así como para garantizar la custodia, permanencia y protección de las obras de arte que se encuentran en escuelas públicas que están cerradas de forma temporera o permanente, entre otras gestiones.

La lucha en el hemiciclo de la Cámara también ha sido intensa, con asistencia perfecta a las sesiones ordinarias y extraordinarias; debatiendo, denunciando y combatiendo medidas draconianas, como la reforma laboral, el nuevo código civil, el nuevo código municipal, la nueva ley de educación especial y la reforma electoral, entre muchos otros; proponiendo enmiendas para mejorar proyectos de importancia y cabildeando para detener otras medidas, muchas veces desde la trinchera de ser el único legislador independentista en la Cámara.

Además, mi participación activa en las vistas públicas, como miembro de todas las comisiones por ser el portavoz del PIP, pude enfrentar a los jefes de agencias en múltiples temas y servir de portavoz del pueblo en investigaciones importantes, como la investigación de las compras fallidas de pruebas del COVID-19, que en medio de la pandemia se realizaron y el pueblo de Puerto Rico entero, pudo ser testigo de cómo el inversionismo político y funcionarios públicos sacaban provecho del país en su momento de más necesidad.  

Todo lo anterior contribuyó, de igual forma, a romper con algunos mitos que, ya sea por desinformación o por ataques deliberados, se han esgrimido en el pasado: “el PIP se opone a todo, siempre se abstiene y nunca propone nada”. Mi récord legislativo (al igual que el de la compañera María de Lourdes Santiago en el cuatrienio anterior y Juan Dalmau en este) habla por sí mismo. Radiqué sobre 300 medidas que abarcan asuntos medulares en la administración pública y del país, no me abstuve ni en una sola ocasión, siempre de frente y guiado únicamente por mis convicciones y principios y, finalmente, voté a favor en sobre 1,600 medidas y en contra de casi 900.

Ante el crítico panorama político, social y económico con el que nos estamos confrontando, resulta imprescindible afianzar la presencia de los legisladores del PIP en Cámara y Senado. Tenemos la certeza de que, con el apoyo de miles de personas de todas las ideologías, continuaremos luchando desde la legislatura, proponiendo legislaciones efectivas y fiscalizando para contribuir a la construcción de la Patria Nueva.

Se desbordó el pozo muro

 

Por Manuel de J. González/CLARIDAD

El caos que se vivió el domingo 9 de agosto, cuando debían celebrarse las elecciones primarias de los partidos Nuevo Progresista y Popular, es un nuevo ejemplo de la descomposición del gobierno colonial de Puerto Rico. Antes vimos como ese mismo gobierno no podía responder a las necesidades más básicas de la población y ahora llega al colmo de no poder garantizar que un grupo de personas pueda ejercer el derecho al voto.

Los mismos partidos que celebraban sus primarias el pasado domingo, y que en medio de despelote quisieron proyectarse como víctimas, son los que han conducido la administración pública puertorriqueña al nivel de desamparo en que se encuentra. Fue el desastre de la administración de Alejandro García Padilla, con su corrupción y su incompetencia, lo que llevó a la gobernación de Ricardo Rosselló. Y desde que comenzó el nuevo cuatrienio, todos hemos sido espectadores del derrumbe.

Prácticamente ningún área o sector del gobierno del PNP que comenzó en enero de 2017, ha tenido un nivel de competencia mínimo. Antes del espectáculo que se escenificó el domingo 9 de agosto, mirábamos todos los días el caos en el Departamento del Trabajo, incapaz de canalizar una ayuda básica a cientos de miles de desempleados. El dinero está en los bancos, pero quienes lo necesitan pasan los días en largas colas sin que nada les llegue.

Ese mismo caos, y por las mismas razones, lo vimos el pasado domingo en una simple elección primaria. Las papeletas de votación estaban impresas, apiladas en las oficinas de la Comisión Estatal de Elecciones, que no era capaz de organizar la gestión mínima de distribuirlas. Igual como se obliga todos los días a los desempleados a esperar muchas horas para recibir nada, se obligó a miles de personas a hacer cola para no poder votar. La incompetencia y la desidia cambia de día y de escenario, pero es la misma. Para colmo, tanto los desempleados obligados a esperar en fila para recibir nada, como las convocadas a votar en las elecciones internas del PNP y el PPD, enfrentaban el riesgo de la pandemia, que el mismo gobierno mantiene descontrolada. Muchos de ellos estarán engrosando otra lista dentro de varios días: las de los “positivos confirmados”.

En el bochornoso caos producido en las primarias, el Partido Nuevo Progresista no puede poner cara de víctima porque la CEE es controlada y dirigida por ellos. Igual que el gobierno que ese partido regentea desde 2017, la CEE es un ejemplo dramático de incompetencia desde que el PNP pasó a controlarla a principios de 2018.

No estamos hablando de un evento similar a las elecciones generales, que moviliza a casi dos millones de electores. En la primaria del domingo, apenas se movilizaron 200 mil personas en toda la isla. Pero aún ante una actividad tan reducida fueron incapaces de un desempeño mínimamente efectivo. Tanto en la CEE como en el gobierno los funcionarios se escogen como premio político y tras garantía de lealtad. De ahí el despelote.

El mejor ejemplo de lo que decimos ocurrió a principios de 2018 cuando el gobernador Rosselló nombró para dirigir la CEE a un individuo inescrupuloso, cuyo historial tramposo el liderato del partido conocía a plenitud. Por eso lo nombraron. Aquel individuo – Rafael Ramos Sáenz – era desconocido en casi todos los círculos porque el cargo más alto que había ocupado era el de juez municipal de Moca. El liderato del PNP, sin embargo, lo conocía muy bien porque mientras ejercía el cargo de juez presidía la Junta de Inscripción Permanente del municipio y, desde allí, militaba solapadamente en el partido. Quien lo nombró sabía que su militancia violaba los principios básicos de la ética judicial y, esperando que eso no se supiera, no tuvo reparo en ponerlo a cargo de la identidad responsable de organizar elecciones.

A no ser por las peleas internas dentro del PNP, aquel juez municipal inescrupuloso estuviera todavía al mando de la CEE. Esas luchas internas, particularmente entre Ricardo Rosselló y Thomas Rivera Schatz, permitieron que se divulgara un chat entre los integrantes del comité de campaña de Rosselló donde el juez de Moca departía con sus colegas de partido. La denuncia hizo insostenible la permanencia del juez corrupto en la presidencia de la CEE, cargo al que había llegado gracias a su militancia y a su capacidad para el chanchullo.

Del actual presidente, Juan Ernesto Dávila, no conocemos ningún chat, pero igual que el otro, también llega al cargo gracias a sus contactos partidarios. Esos contactos le sirvieron para que la mayoría de los jueces que componen el Tribunal Supremo lo seleccionaran como secretario de la corte, imponiéndoselo a la presidenta del cuerpo. Desde allí lo reclutó Rivera Schatz para colocarlo en la presidencia de la CEE. Su capacidad administrativa era desconocida porque la secretaría del Supremo es una oficina minúscula, pero de su fidelidad política no había duda.

En medio del caos del pasado domingo 9 de agosto tanto Rivera Schatz como la gobernadora Wanda Vázquez intentaron presentarse como víctimas, enfilando los cañones contra Dávila.  El pataleo no les sirve de mucho porque el país sabe que la CEE es de ellos. Es el mismo gobierno que provocó casi 4 mil muertos tras el huracán María y el que mancha con tinta de incompetencia todo lo que toca. El desastre de la CEE les pertenece, igual que el de la AEE, el del Departamento de Salud, en de las filas del desempleo y tantos más.

El último desastre tendrá una larga cola. Detener un proceso eleccionario en marcha, autorizado mediante legislación, no es algo de poca monta. La misma noche del domingo 9 de agosto comenzaron los pleitos cuando Pedro Pierluisi, quien dominaba la contienda dentro del PNP, acudió al tribunal para cuestionar la paralización y exigió que se contaran los votos ya emitidos. Quien paralizó el proceso fue Rivera Schatz, presidente del PNP, que apoya a la actual gobernadora, contrincante de Pierluisi.

Ya pueden ver cómo se desborda la excreta.