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Incertidumbre y volatilidad en la economía

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

A juicio del economista Heriberto Martínez Otero, la nueva Orden Ejecutiva que dispone la limitación y en otros casos el cierre total de muchas actividades comerciales hasta este siete de septiembre, mantiene a la economía del país en una situación volátil. Aunque todavía no se tienen números oficiales, algunos economistas ya hablan de que no menos de cuatro mil pequeñas empresas no volverán a reabrir debido al impacto de este nuevo cierre.

Mientras las grandes empresas tienen más posibilidades de enfrentarlo ya que tienen acceso a fondos de inversión, ahorros propios, capitalizar en la bolsa de valores, las pequeñas empresas puertorriqueñas apenas tienen acceso al crédito.

“Un País como Puerto Rico que el principal conglomerado patronal son las pequeñas empresas este tipo de incertidumbre que generan estas órdenes ejecutivas tienen un impacto mas adverso en las pequeñas empresas y en el empleo, por lo tanto se transfieren todos estos costos e incertidumbres a las familias puertorriqueñas”.

El presidente de la Asociación de Economistas (AEPR), hizo notar que las grandes cadenas capitalizan en la Bolsa de Valores de Wall Stret y aunque ahora mismo la Bolsa de Valores también tiene su volatilidad, ésta se encuentra en alza. Esto significa que los inversionistas están refugiándose en capitalización bursátil y entonces las grandes empresas se capitalizan a través de WS y no necesariamente a través de sus ventas. “Ahora las pequeñas empresas que no tienen acceso a eso tienen que despedir empleados o cerrar”, reiteró.

Frente a ese escenario interrogamos si es posible adoptar políticas económicas más inteligentes o efectivas. Martínez Otero abordó que hay que reconocer que la mayoría de los países estan pasando por una pandemia lo que representa una discontinuidad histórica a la forma en que se hace negocio y mueve la economía a nivel global debido a que la pandemia del Covid-19 pudiera tener un recorrido un poco más largo a lo esperado a menos que finalmente se apruebe una vacuna o medicamentos.

Desde el punto de vista de la AEPR y en su carácter personal reconoció que aunque es cierto y están de acuerdo con que hay que cerrar algunas áreas de la economía en el caso de Puerto Rico censuró que falta la otra parte que están haciendo muchos países a nivel mundial que es el apoyo económico a las familias y a las empresas.

“La pandemia obliga a las empresas a reinventarse, obliga a las familias a pensar en su presupuesto, pero para que eso ocurra y mantengamos un tipo de convivencia social saludable hace falta que el gobierno de Puerto Rico le de apoyo económico para la reinvención de las empresas y directamente a los trabajadores y las familias”. Martínez Otero destacó que ese dinero muy bien puede salir de los $9 mil millones del Fondo de Reserva de Deuda y que el gobierno acabe de reconocer ya que en las actuales circunstancias la posibilidad de pago de deuda es prácticamente imposible. Incluso indicó que se pueden utilizar mil millones como impacto de choque y eso genera actividad económica por un par de meses.

En esa línea abordado sobre la incertidumbre de cuánto más podrán resistir las iniciativas de autogestión que han surgido durante la pandemia sin apoyo gubernamental, apuntó que está notando que cada vez hay más personas conscientes de que el modelo económico no da para mas. “Se está dando mucha gestión comunitaria estamos notando en que ya todo el mundo está claro que la situación institucional es insostenible y están buscando la manera de transformarse, sobrevivir o hacer algo distinto pienso que por ahí hay algo positivo pero como no tenemos datos financieros ni económicos viables en los últimos meses por la situación de volatilidad ciertamente estamos en una situación de alto riesgo, mucha incertidumbre y como país vamos a tener que hilar fino pero llego el momento de que todas las instituciones puertorriqueñas incluyendo a los individuos tienen que darse cuenta de que la coyuntura es para la solidaridad y la cooperación el que tenga en mente todavía la competitividad, la productividad, sepa que va a colapsar porque no estamos en tiempos normales para hablar en esos términos”.

Añadió que sus expectativas son el que las estructuras existentes y aquellas que emerjan de los procesos de economía social y solidaria se fortalezcan para cuando llegue el momento de las vacunas o tratamiento estén lo suficientemente fuertes para continuar después de la pandemia. No obstante una vez más Martínez Otero apuntó a la incertidumbre y falta de institucionalidad que dijo existe en el País:

“Estamos en una situación en que no podemos decir si en noviembre se elige un gobierno que tenga una visión de País con el que se pueda desarrollar un plan de conjunto a corto y mediano plazo. Mientras tanto hasta diciembre mientras tengamos una gobernadora en funciones sin nada que perder, una Asamblea Legislativa cuestionada en términos de su legitimidad por casos de corrupción me parece que lo que queda es seguir operando en espacios horizontales a nivel de sociedad, pero requiere que todos estos grupos que se están organizando también obtengan compromiso de la clase política y el nuevo gobierno que salga electo sepa que tiene un País que se está construyendo paralelo a la gestión gubernamental y que lo ideal sería la colaboración y el apoyo a estos sectores para estabilizar la economía”.

Insistió en que es momento de cambios conceptuales y dejar atrás la mentalidad de grandes incentivos económicos, alta competitividad dado a que en el siglo XXI las instituciones económicas van a necesitar mucho mas de la solidaridad y cooperación para construir un proyecto de País.

 

¿Cómo asumir las externalidades que tienen que ver con el trabajo en línea?

 

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquez@claridadpuertorico.com

Hay “detalles neurálgicos” que no se están discutiendo respecto a las nuevas relaciones laborales dadas ante la irrupción involuntaria de los cursos en línea. La compensación por los gastos extras que están asumiendo profesores, maestros y estudiantes en sus casas; el tiempo dedicado por los primeros a generar contenidos para sus cursos; y el asunto de accidentes laborales, son algunos de estos detalles.

Así lo destacó la presidenta de la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU), en la Universidad de Puerto Rico en Arecibo, Martha Quiñones Domínguez en entrevista con CLARIDAD. Quiñones, profesora de economía y estadística en el Departamento de Ciencias Sociales de dicho recinto, explicó que esto se llama en economía una externalidad,  unos asumen los costos mientras que un grupo en particular obtiene las ganancias.

“En este nuevo contexto laboral el problema es que nos están obligando a asumir unos costos fuera de lo que nos están pagando a nosotros para entonces nosotros cumplir con nuestras obligaciones laborales. A diferencia de los free lancenosotros no somos patronos individuales, somo empleados y por lo tanto no podemos reclamar ninguno de esos costos que estamos invirtiendo en nuestras planillas”.

“Además, de eso estamos pagando internet, luz, brindamos un espacio de nuestras casas, compramos materiales, equipos y hacemos una serie de actividades que anteriormente eso lo pagaba el patrono”, añadió Quiñones.

Estudiantes de escuelas y universidades, tanto públicas como privadas están enfrentando el mismo problema. “Son diferentes escenarios, pero es el mismo problema para todos y todas”. Están asumiendo costos que también debería asumir el patrono. Quiñones mencionó que el tema de las externalidades es uno del que los economistas no hablan mucho porque es uno que se trata siempre con cuestiones del medio ambiente. No obstante aclaró que aplica a todos los procesos donde hay costos externos.

Debido a que ya está establecido en la teoría económica del medio ambiente los sindicatos pueden determinar el costo externo y cuál va a ser la compensación que deben recibir maestros, profesores y estudiantes por asumir dichos costos.

“Son muchos costos externos y no estamos hablando de eso. Estamos hablando de que hay que comprar computadoras internet y nada más pero todo eso requiere unos costos que nadie quiere medir ni decir porque son unos costos externos y a los economistas tradicionales no les gusta hablar de los costos externos porque lógicamente tendrían que discutir como los patronos tienen que resarcir daños a sus trabajadores”, dijo.

Quiñones mencionó que con los fondos que fueron asignados se compensó parte de los daños, pero que tampoco han sido distribuídos como se debe. Considerando que lo más caro es el internet cuestionó por qué no mejor compensar este servicio. A modo de ejemplo expuso que: “A lo mejor los padres podrían comprar una tableta que es más económica pero tienen que pagar internet y si tienen 3 hijos en la casa el internet se sobrecarga. Si el profesor o profesora le envía videos, como nos están pidiendo, más aún”

La mayoría de los estudiantes (pre-universitarios y universitarios) utiliza principalmente el internet de su celular, la universidad o a cualquier fast food. Ante la actual situación del COVID-19 y los altos costos que representa un servicio de internet ilimitado el estudiante se encuentra imposibilitado de un acceso cómodo a dicho servicio, lo que en consecuencia afecta su proceso de aprendizaje y desempeño académico.

Por otra parte, Quiñones expuso otro ejemplo en el que si el maestro se tiene que desplazar en su automóvil para llevar a sus estudiantes el material, está asumiendo un costo adicional. En ese caso que la escuela (o el Departamento de Educación) cubra el gasto de la gasolina o provea al maestro de un carro para efectuar su labor. Además que la escuela pague un seguro choferil y un seguro con la Corporación del Fondo del Seguro del Estado en caso de accidentes laborales. “Aquí eso tampoco está muy claro, cómo es que se va a compensar por estos accidentes”, señaló.

Algunas de las preguntas sugeridas por la profesora en relación a lo anterior son: Yo me puedo quedar en mi casa dando clase pero ¿si yo me caigo en mi casa como yo le demuestro al patrono que ese accidente es laboral y no uno común y corriente? Si como maestra de escuela pública me dicen que tengo que llevarle contenido a mis estudiantes y tengo un accidente en el camino ¿cómo yo demuestro que estaba llevando cosas a mis estudiantes? ¿Cuál sería mi horario laboral? Si la mitad de mis cursos en línea son de 8:00 am a 3:00 pm ¿a qué hora le voy a llevar el material a la otra mitad de mis estudiantes? Son riesgos laborales que hay que discutir.

Mencionó también el caso específico de la sicóloga del recinto UPR-Arecibo que tuvo que utilizar su celular para atender a los estudiantes. Reclamó que no se utilizara parte de los fondos para proveerle un celular que pudiera utilizar específicamente para hacer su trabajo. Ahí viene el caso de otros docentes como trabajadores sociales, psicólogos escolares y orientadores.

Otro asunto que no deja de ser importante es que aquellos profesores que no estaban certificados para dar cursos en línea tuvieron que coger los cursos en línea en verano, algunos tomaron estos cursos en semana santa. Luego tuvieron dos meses para montar el curso. A pesar de que eso se les compensó con una cantidad de $1,600 que no se les va a pagar hasta diciembre, estos profesores trabajaron más en menos tiempo para traducir todo el material que daban presencial a las nuevas plataformas. Quiñones ya estaba certificada y ha ofrecido cursos en línea. Resaltó que a profesores y profesoras como ella les tomó todo un año montar un curso en línea.

Juan Dalmau redobla esfuerzo para sacar al presidente de la CEE

 

Por Redacción de CLARIDAD

El candidato a la gobernación por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Juan Dalmau radicó una querella ante el Tribunal Supremo de Puerto Rico solicitando la destitución del presidente de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE), Juan Ernesto Dávila, por la negligencia manifiesta del funcionario en el cumplimiento de sus deberes.

La querella de Dalmau se refiere específicamente al fracaso de Dávila de completar exitosamente el proceso de primarias pautado para el pasado 9 de agosto, que culminó con la intervención del Tribunal Supremo para garantizar su efectiva realización. En la querella, Dalmau sostiene que la negligencia e incompetencia del presidente de la CEE han trastocado la agenda del presente ciclo electoral, colocando en riesgo la efectiva realización de las elecciones generales del próximo mes de noviembre.

El nombramiento de Dávila a la CEE ha sido objeto de polémica por tratarse de un novato en materia electoral, un neófito inexperto- pero leal al gobernante Partido Nuevo Progresista (PNP)- colocado a cargo del principal organismo electoral del país. Dávila ha sido criticado también por su renuencia a reunirse y consultar con los representantes electorales de los partidos, y otros expertos en materia electoral. Tampoco se ha disculpado ante el país por el fracaso de su gestión ante la primera prueba de su mandato, las fallidas primarias del 9 de agosto.

El Tribunal Supremo tiene ante sí al menos cuatro querellas sobre el desempeño de Dávila. Urge que el  alto tribunal examine y resuelva sobre las mismas, ya que apenas faltan unos dos meses para las elecciones generales. Antes de ser nombrado presidente de la CEE, Dávila fungía como secretario del Tribunal Supremo, donde también se había desempeñado como oficial jurídico.

La colectividad y el candidato independentistas han liderado los esfuerzos para la remoción de Dávila de la CEE y su sustitución por alguien que tenga la competencia y el liderazgo necesarios para poder cumplir a tiempo con el complejo trabajo que se requiere para la realización efectiva de las elecciones generales.

 

Juan Ramón Jiménez ¿Qué diría hoy de la Universidad?

 

Por Rafael Acevedo/En Rojo

Han pasado muchos años desde que la Escuela Normal en Fajardo que comenzó en septiembre de 1899 con 20 alumnos. La invasión norteamericana, por supuesto, incluye una visión educativa que sirva a sus intereses. Esa escuela de Fajardo es el germen del desarrollo de una universidad que se establece cuatro años después. Sobre ello nos comenta Rafael Aragunde:

Como toda Universidad, la Universidad de Puerto Rico le debe su nacimiento a eventos extrauniversitarios. Su fundación en el 1903 y sus primeros años de existencia son reconocidos como actos del gobierno estadounidense que atendiendo su proyecto de expansión de la educación elemental en Puerto Rico, necesitaban de la preparación de maestros y maestras. De modo que cuando se funda, el único departamento que operaba era el que preparaba pedágogos. ( Sobre lo Universitario y la Universidad de Puerto Rico, p.96)

En su primera década de existencia la Universidad de Puerto Rico, que para los efectos prácticos seguía siendo una Escuela Normal, contaba con solo dos profesores puertorriqueños en una facultad de treinta y cuatro profesores. A mediados de su segunda década comienza de una manera más organizada y programática, una universidad “panamericana”. Su impulsor era el rector Por otro lado, en 1925, bajo el rector Benner se traen ilustres profesores del exterior, particularmente del mundo hispánico. La cantidad de profesores estadounidenses se va reduciendo y se establece en 1927 el Departamento de Estudios Hispánicos, abriendo surcos al desarrollo del estudio de la literatura puertorriqueña.

La visión del rector Thomas E. Benner planteaba una institución que sirviera de puente cultural entre las dos Américas. Para Eugenio Fernandez Méndez (La Universidad Pan­Americana, 1975) son Benner y Antonio R. Barceló los ideólogos principales en difundir esa estrategia. Se trataba, a fin de cuentas, de dos pueblos que eran similares “el uno por la bandera, el otro por la sangre. ” y la isla, hasta geográficamente, estaba en el justo medio.

Ya en la década de los ’40 el Partido Popular Democrático se transforma en la máquina que reproduce el discurso de ese puente entre dos mundos a partir de un aparato administrativo moderno como el ELA.

En medio de ese entramado ideológico me parece ver al poeta Juan Ramón Jiménez. Vinculado a Puerto Rico por sus amores juveniles y por su matrimonio con Zenobia Camprubí Aymar -hija de una puertorriqueña- logra venir a la isla en 1936 como conferenciante para asistir a la publicación y distribución de un libro suyo en las escuelas. Conoce la Universidad. Poco después se traslada a Cuba, a Washington, Miami, hasta su regreso definitivo a Puerto Rico. En la isla ] vivía -abatido por la muerte de zenobia- cuando en 1956 recibe el Premio Nobel de literatura. El rector de la Universidad de Puerto Rico, Jaime Benítez, viaja a representarlo.

Si revisamos Isla de la Simpatía en su frescura fragmentaria, encontraremos varias instancias en las que el poeta se refiere a la Universidad de Puerto Rico con entusiasmo y agradecimiento. No deja de llamar la atención, sin embargo, que el bardo asume el discurso del panamericanismo con convencimiento. Adjunto, como ejemplo, una larga cita que un diálogo para La Prensa en 1953:

1. Pregunta: ¿Qué opinión tiene usted de la contribución de la Universidad de Puerto Rico al desenvolvimiento cultural no ya de la propia Isla sino también en el Continente?.

Respuesta: La Universidad de Puerto Rico y su compañera la de Miami, creo que pueden contribuir de modo muy particular al problema de la cultura continental americana. Aunque lo he escrito ya varias veces, repito que cada continente tiene un alma corrida y esa alma tiene muchos escondrijos. Puerto Rico y La Florida son dos fronteras de intercambio; y a los estudiantes americohispanos les es más fácil venir a una de estas dos universidades que a otras. Este aflujo de estudiantes hay que cultivarlo en Puerto Rico.

Cuando nosotros estábamos en Miami, nos preguntaban amigos nuestros de New York:«¿Cómo están ustedes en una universidad tan nueva como la Miami? ¿No estarían mejor en la universidad histórica del Norte?» Yo les contestaba que en una universidad nueva había mucho más que hacer que en una selecta, y que para mí lo que cuenta en todo lo de esta vida es el campo de ilusión que cada cosa pueda ofrecerme. Pues lo que decía yo de la Universidad de Miami, lo digo de la de Puerto Rico. Aquí hay mucho campo. No es ésta una universidad para parásitos de la tradición. Yo puedo recibir de ella tanto como puedo darle, es decir, mucho. Los estudiantes puertorriqueños son extraordinariamente dinámicos y le obligan a uno al dinamismo.

2.Pregunta: ¿Qué papel cree usted que debe desempeñar la Universidad de Puerto Rico en estos momentos, o cuál sería el fin que debía fijarse en el futuro?

Respuesta: La Universidad de Puerto Rico, por la doble población puertorriqueña y norteamericana de la Isla de la Simpatía, nombre que yo le doy a Puerto Rico, puede sumar una cultura doble que puede influir sin duda alguna en el continente tanto como en la Isla y tanto en toda Americohispania, como en todos los Estados Unidos. Ya los Estados Unidos reciben una gran influencia de la pintura mejicana, por ejemplo. Y en cuanto a la influencia de toda la música popular americohispánica y de su danza, todos los Estados Unidos están llenos de ella. Si una puertorriqueña se casa con un norteamericano, ella lo humaniza; y si una norteamericana se casa con un puertorriqueño, él la diviniza. En los dos casos los norteamericanos queda exaltado. Como es sabido las mezclas humanas diferentes dan siempre en el hombre como en los demás animales, los mejores resultados, y en este caso el trópico tiene mucho que dar.

El hecho de que esta Universidad tenga un Rector tan decidido, vigilante y ambicioso es de gran importancia para Puerto Rico. La Universidad es la institución más importante de la isla. Salvada la situación política razonablemente, con el mutuo respeto de profesores y alumnos, la Universidad sería un verdadero oasis de unidad gozosa. La gente de Puerto Rico es abierta y comunicativa, y una universidad está hecha siempre de vasos comunicantes.

3. Pregunta: ¿Desearía usted hacer alguna manifestación acerca del Cincuentenario de la Universidad?

Respuesta: Es indudable que en sus cincuenta años de vida, la Universidad de Puerto Rico se ha desarrollado de una manera sorprendente. Eso lo puedo decir yo porque la vi en 1936. A mí me gustó estar en ella. Todos mis deseos encuentran eco inmediato en el rector, en los profesores y en los estudiantes que conozco. Quise hacer una páginas literarias de los estudiantes en al revista suya y ahora necesito ya doble cantidad de páginas. Propuse unos cuadernos de cultura y cultivo para los estudiantes también, y ya se están imprimiendo los primeros. Indiqué la necesidad de aumentar el museo universitario con salas dedicadas a buenas reproducciones de obras maestras de la pintura y la escultura universales, y ya vienen de camino los primeros cuadros y esculturas. Mi seminario sobre el siglo Modernista, me deleita porque tengo un público encantador. Además, y esto en principalísimo, la Universidad de Puerto Rico es una de las más limpias que yo conozco, y da gusto ver a sus estudiantes llegar por la mañana al campo universitario, tan vistosos, alertas y sonrientes. Y sea dicho de camino, ¡qué muchachas tan simpáticas! (En cuanto a los muchachos ellas lo sabrán). Todo es alegría y felicidad entre ellos.

A mí me parece que después de diez años, la Universidad de Puerto Rico, si los profesores quieren, puede ser una de las primeras de Americohispania y una de las mejores de los Estados Unidos.

Puerto Rico y Miami como fronteras de intercambio. Salvada la situación política “razonablemente” con la fundación del Estado Libre Asociado la universidad es el espacio para el desarrollo de esa “cultura doble” con la que parece hacer paráfrasis de Benner y Barceló.

Solo presento estas palabras de Juan Ramón para iniciar diálogos sobre la Universidad y su proyecto. La mirada prospectiva del premio Nobel fue optimista. Quería Juan Ramón, y ‘si los profesores quieren” que se convirtiera la institución en una de las primeras de Americohispania y una de las mejores de EEUU”. No puede dudarse que la UPR alcanzó niveles de excelencia a pesar de que sufrió el lastre de la política partidista. Sin embargo, no puedo dejar de pensar en lo que diría hoy Jiménez sobre la Universidad. O sobre los efectos y resultados de ese modo de entender la importancia de la institución. ¿Qué papel desempeña hoy la Universidad de Puerto Rico para los intereses de la clase política que administra el país? ¿De qué modo ha afectado a su permanencia y desarrollo su vínculo absoluto a los vaivenes político partidistas? ¿Cómo han cambiado los intereses de la metrópoli con respecto a la educación de nosotros, ‘los nativos”? Imagino al poeta, lleno de buenas intenciones y honestamente comprometido con el desarrollo de la universidad como proponente de la ampliación de su museo, como conferenciante, educador, fundador y director de revistas, ajeno a los vaivenes de la política insular. Tampoco es difícil imaginarlo condescendiente ante los imperativos de la política norteamericana de convertir a Puerto Rico en esta simpática colonia en el Caribe preparado científicos e intelectuales que sirvan de puente entre dos culturas. Pienso en estas cosas mientras comienza un semestre en el que no sabemos con certeza qué pasara con esta institución que ha sido atacada duramente por intereses que nada tienen que ver con educación, ciencia, pensamiento, sino con pagar deudas en las que incurrió esa clase política que la ha usado de botín.

Los Atornillaos

 

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertoricco.com

La administración del Partido Nuevo Progresista (PNP) comenzó a atornillar en puestos gerenciales permanentes en diversas agencias del gobierno a sus activistas por encima de trabajadores de carrera. Entre las primeras esta la Autoridad de Edificios Públicos (AEP).

La Unión Independiente de Empleados (UIE-AEP) y la Unión de Empleados de Oficina y Profesionales (UEOP-AEP), de esa agencia, denunciaron que la directora ejecutiva de AEP, Melitza López Pimentel, se propone atornillar sobre 60 personas en puestos gerenciales.

El presidente de la UIE, Luis Reyes Rivera confirmó a CLARIDAD que, aunque la gerencia alega que se ha hecho una convocatoria abierta que no es una exclusiva de la AEE, la Unión entiende que la mayoría de esos puestos se van a cubrir con gente que ya está en la agencia pero que no tienen puestos permanentes y que están ahí por destaque o puestos como labores interinas, los cuales estarían ascendiendo en sus posiciones.

Ambas uniones calificaron como un descaro el que López Pimentel conceda las 60 plazas permanentes y a nivel gerencial, mientras se niega atender una petición de que se ocupen 100 plazas vacantes de trabajadores que dan servicios de operación y mantenimiento. Reyes Rivera indicó que según la directora ejecutiva de la AEP les ha dicho que la Oficina de Presupuesto y Gerencia (OPG) no les ha permitido reclutar y que tiene problemas de presupuesto en el área de nómina. “Entonces vemos que para convocar ese montón de puestos no presentan problemas de nómina. Entonces entendemos que si la gerencia aumento el presupuesto y aumentaron nómina lo están utilizando solo para ese tipo de puestos gerenciales que entendemos que no son necesarios mucho menos cuando lo comparamos con la necesidad que tenemos de trabajadores de campo que son los que verdaderamente dan el servicio a nuestras agencias clientes”. Añadió que incluso la gerencia ni siquiera ha querido cubrir los puestos que han quedado vacantes aun estando en el presupuesto.

Reyes Rivera no descartó que la intención de tener una plantilla de gerenciales fuerte y no tener los suficientes trabajadores para dar el servicio es la excusa para la privatización. La Unión Independiente de Empleados representa a los trabajadores que dan servicio de operación y mantenimiento a gran parte de las escuelas públicas del país, así como a cuarteles de la Policía, comandancias, centros gubernamentales y otros edificios que albergan oficinas que brindan servicios esenciales para el pueblo, son cerca de 700 estructuras. “Durante los últimos cuatro años han quedado vacantes alrededor de 500 puestos. En este momento solo tenemos alrededor de 700 empleados, -600 empleados menos de la plantilla original-, a cargo de todos los edificios antes mencionados. En este tiempo de pandemia, cuando es tan importante mantener las áreas limpias e higienizadas lo más posible, la Autoridad decide atornillar puestos gerenciales innecesarios impactando así la nómina y el presupuesto de la agencia.”, acotó Reyes Rivera.

Por su parte, Freddie Rodríguez, presidente de la Unión de Empleados de Oficina y Profesionales de la AEP, dio a conocer que, en carta enviada en noviembre a la directora ejecutiva, manifestó su disposición a colaborar con el proceso y discutir sobre la importancia y necesidad de dichas plazas vacantes que estaban siendo evaluadas por Recursos Humanos. “Le enviamos por carta a la directora ejecutiva una lista de plazas para contratación en las diferentes regiones y en la oficina de administración central, como son: guarda almacén I y II, funcionarios ejecutivos, oficiales de compra, mecanógrafas, mensajeros, auxiliar fiscal, auxiliar de ingeniería, entre las más apremiantes. Sin embargo, la directora nunca contestó la misma”. Ambas organizaciones hicieron un llamado a la Gobernadora a que imparta instrucciones a la directora ejecutiva para que proceda con la cancelación inmediata de la publicación de todos los puestos gerenciales que han sido convocados y se reúna a la mayor brevedad con los líderes sindicales de las uniones de AEP, para identificar los puestos que realmente son necesarios para el buen funcionamiento de esta corporación pública.

Las uniones, dijeron estar en espera de la contestación a una carta enviada a la Junta de Directores de la Corporación en la cual le solicitan una reunión para el 26 de agosto, para dilucidar de una vez este asunto.