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Ensalada Deportiva

  1. Algunas curiosidades MLB 2025- Inicio de Temporada

Heliot Ramos Lebrón- Boricua destacándose a principios de temporada

Helliot Ramos en los primeros 6 partidos conecto o bateo para extrabases en esos 6 partidos consecutivos empatando marca histórica de la franquicia que solo habían logrado Felipe Allou (1963) y Willie Mays (1971). Ramos tuvo este logro en victoria de los Gigantes sobre los Astros jugando como visitantes.

Hoy, martes 8 abril, Ramos ha tenido 43 turnos al bate, con promedio de .279 con 12 hits, tres jonrones, 7 carreras anotadas, 9 carreras impulsadas, 2 bases robadas y OPS de .854. Ramos ocupa el lugar #17 en jonrones y el #19 en carreras impulsadas. Boricua humilde de Maunabo, Éxitos en la temporada 2025.

Lindor siguiendo los pasos de Clemente

Francisco Lindor el pasado lunes llegó a los 1500 indiscutibles convirtiéndose en el jugador número 670 de ese grupo elite. A mitad del camino de los 3,000 hits. Felicitaciones

Fernando Cruz

En su segunda aparición con los Yankees Cruz dominó en la lomita durante la sexta entrada y séptima entrada en la derrota 7-4 de los Mulos del Bronx frente a los Diamondbacks de Arizona el martes 1 de abril.

Eddie Rosario

El “Brujo Mayor” ha arrancado con fuerza en las Ligas Menores, brillando con los Oklahoma City Comets, filial de los Los Angeles Dodgers. En sus primeros cuatro juegos, Rosario batea para un impresionante .438 (7 hits en 16 turnos), con 3 carreras impulsadas y 4 anotadas. ¡CONFIADOS EN QUE REGRESE EN DONDE VERDADERAMENTE DEBE ESTAR!  #MLB #Dodgers #EddieRosario

Bates Torpedos, los Yankees y su uso generalizado como nueva arma ofensiva

Los bates torpedo de los Yankees son legales y se están extendiendo rápidamente por el béisbol de las Grandes Ligas. Prácticamente gran parte de los jugadores los están utilizando en juego o en práctica según información de MLB y ESPN. No a todos los jugadores le gustan o quieren usarlos, pero muchos están adoptando la nueva tendencia.

Los Yankees, que ya cuentan con cinco jugadores titulares que los utilizan, han bateado más jonrones en sus seis primeros partidos que ningún otro equipo en la historia de la MLB.

Sólo hay un aspecto que podría afectar y descarrilar a los Bombarderos del Bronx: los “ponches”. El bate torpedo sólo puede hacer su magia si realmente golpea la bola. El pasado miércoles por la noche, los Yankees se poncharon 16 veces entre sus 27 outs en una derrota ante los “Diamondbacks” de Arizona. En la derrota de la noche anterior, fueron 14 ponches que sumaron, 40 ponches en 2 juegos. Los Yankees nunca se poncharon 16 veces en un partido la temporada pasada, pero esta vez ya han marcado esa fea estadística. Es una temporada de muchos cuadrangulares, pero además de muchos ponches. Para algunos analistas son demasiados. Si no se le da a la bola o se golpea como es debido, no importa el bate (Torpedo o no) es el bateador quien lo utiliza el que importa o es el factor clave.

Novatos que seguir

Mason Montgomery

El relevista novato de los Tampa Bay Rays, Mason Montgomery,  es uno de los prospectos a seguir esta temporada.  El joven zurdo está promediando poco menos de 100 mph en su recta en el inicio de esta temporada, y ya ha tocado las 102 millas, algo que solo otros tres zurdos en la era de seguimiento de lanzamientos con radares o medidores de velocidad lo han hecho.

Nació en junio 17 del 2000 en Austin, TX y fue escogido por los Medias Blancas de Chicago en la ronda 39 del sorteo de novatos del 2018 y luego Tampa lo reclamo en la ronda 6 del sorteo del 2021 procedente de la Universidad Tecnológica de Texas (Texas Tech University). Pendientes a este prospecto.

Jurrangelo Cijntje

Jurrangelo Cijntje es un novato procedente de Curazao, y fue estudiante de la Universidad Estatal de Mississippi. Puede lanzar una pelota de béisbol con ambos brazosEs un lanzador derecho y también es un lanzador zurdo (ambidiestro). Ahora está en las Ligas Menores con los Marineros de Seattle y tira sobre 92 a 97 mph con ambos brazos. Ojo con este prospecto.

Siguen los contratos Millonarios a largo plazo: Bladimir Guerrero Jr.

La extensión de contrato de Vladimir Guerrero Jr. por 14 años y $500 millones con los Azulejos se produjo como otros de los acuerdos multimillonarios y por 14 temporadas. El acuerdo de Guerrero tiene un valor anual promedio de $35.7 millones. Sigue la Danza de los Millones.

Ohtani con la camiseta más popular de MLB. ¿Quiénes le siguen? (31 de marzo de 2025- MLB Español)

Uno de los artículos que más dinero produce en las MLB es la camisetas con nombres de jugadores. La MLB es UN NEGOCIO que se utilizan en uno de los deportes más populares del planeta. A nadie le puede sorprender que la camiseta de la superestrella multifacética Shohei Ohtani es el más popular de Grandes Ligas, de acuerdo con un anunció de MLB el pasado lunes. De hecho, la camiseta Nike del astro japonés de los Dodgers es la más vendida desde el 2023 a nivel mundial.

Después de Ohtani, el jersey más vendido le pertenece a Freddie Freeman, seguido por los del dominicano Juan Soto, luego Mookie Betts y de Aaron Judge. Para Soto, es la primera vez que se encuentra dentro de los primero 3 en ventas.

A continuación, los 16 camisetas más populares de Grandes Ligas ahora mismo (hay 2 Boricuas entre ellos):

  1. Shohei Ohtani, Dodgers        2, Freddie Freeman, Dodgers            3. Juan Soto, Mets
  1. Mookie Betts, Dodgers 5. Aaron Judge, Yankees 6. Francisco Lindor, Mets
  2. Bryce Harper, Filis 8. José Altuve, Astros 9. Ronald Acuña Jr., Bravos
  3. Yoshinobu Yamamoto, Dodgers 11. Clayton Kershaw, Dodgers
  4. Fernando Tatis Jr., Padres 13. Elly de la Cruz, Rojos 14. Gunnar Henderson, Orioles
  5. Paul Skenes, Piratas 16. Kike Hernández, Dodgers

Lo Que el Viento se llevó

Alex Bregman en La Liga Americana y Kyle Tucker en La Liga Nacional acaban de ser escogidos como los Jugadores de La Semana de MLB. Ambos, ex jugadores de los Astros de Houston. La administración de los Astros decidió cambiar a Kyle Tucker a los Cachorros de Chicago y no firmo a Alex Bregman (agente libre luego de la temporada 2024) y ahora sus fanáticos están “extrañándolos” ya que están produciendo y jugando excelente en sus nuevos equipos. Se fueron con los vientos de la nueva temporada.

  1. Atletismo Boricua

Jazmín Camacho- Quinn sigue poniendo a Puerto Rico en Alto

El pasado fin de semana se celebró la primera edición de la “Grand Slam Track” en Jamaica donde atletas “elites” del mundo participaron compitiendo por un premio en sus respectivas categorías de 2 eventos con $100 mil dólares como premio. Jazmín llego en 3er lugar en los 100 metros vallas y marca de 12.70 acumulando 6 puntos en ese primer evento. Luego en 100 metros lisos arribo en 3er lugar con marca de 11.73 y acumulando otros 6 puntos para un total de 12 PUNTOS obteniendo la 4ta posición general y un premio de $25 mil dólares. Poniendo a Puerto Rico bien alto .

¡ORGULLO BORICUA! Nuestra reina sigue demostrando que está hecha para las grandes ligas del atletismo mundial. Esto es solo el comienzo de la temporada 2025. Esperando ahora su desempeño en la Liga Diamante.

(Tomado de Romualdo Galarza Figueroa Atletismo PuertoRico )

  • Beisbol Doble A

Antonio Brown lleva 17 bases robadas y amenaza marca de 20 juegos

El novato guardabosque de los Cachorros de Ponce, Antonio Brown, ha comenzado su primera temporada en la Liga de Béisbol Superior Doble A a toda velocidad, literalmente.

Tras disputados los primeros 12 juegos de la temporada, Brown encabeza el torneo con 17 bases robadas en igual cantidad de intentos, colocándose como una seria amenaza para la marca de la era de 20 juegos en el torneo federativo.

Con un promedio de bateo de .306, producto de 15 hits en 49 turnos oficiales, el veloz jardinero ha sido una chispa en la alineación de los Cachorros, combinando contacto, agresividad en las bases y solidez defensiva.

La marca de bases robadas en temporadas de 20 juegos fue establecida el año pasado por Alexis Torres, de los Gigantes de Carolina, con 21. Brown está a solo cuatro estafas de empatar ese récord, con ocho partidos aún por jugar. La hazaña cobra mayor mérito al considerar que Brown ha logrado sus 17 robos sin ser atrapado una sola vez.

Los Titanes participaran en la Champions League Américas frente a los Diablos Rojos

Los Titanes de Florida, campeones 2024 de la Liga de Béisbol Superior Doble A (LBSDA), harán historia este martes al convertirse en el primer equipo puertorriqueño en participar en la Baseball Champions League Américas 2025, organizada por la Confederación Mundial de Béisbol y Sóftbol (WBSC).

El esperado debut será ante el equipo anfitrión, los Diablos Rojos de México, actuales campeones de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB), a las 9:30 p.m. hora de Puerto Rico, en el Estadio Alfredo Harp Helú en Ciudad de México (Tomado de página de https://beisboldobleapr.com )

Para más información del Beisbol Doble A ir a la página de la Federación: (https://beisboldobleapr.com )

 

La danza de la vida según el artista José Rosa

Rosa junto a Lorenzo Homar. Foto suministrada por el autor

 

En honor a su memoria

Se danza siempre al borde de la vida. Se captura el movimiento de los cuerpos en cercanía. Se escucha la música en el color. Es el baile de un mundo que se construía de día para vivirse en la noche, entre brazos y mascaras. José Rosa plasmo el mundo de las horas tardías, de barras, de humo y música y en ello, legó un patrimonio artístico, de reivindicación inigualable para Puerto Rico.

Su niñez se dio en la barriada de Hoare, en San Juan. Un espacio pantanoso, donde los vecinos hacían puentes, como una red que conectaba las estructuras, por donde los niños corrían en balance precario. Ahí empezó a pintar, a la luz de una vela, haciendo su pincel del mismo cerrillo, mordiendo su extremo hasta crear cerdas que cargaran el pigmento.

Su primer maestro fue Rafael Tufiño, quien lo lleva a trabajar a la División de Educación de la Comunidad (DivEdCo). Luego, ingresaría en el Taller de Gráfica del Instituto de Cultura Puertorriqueña, encabezado por Lorenzo Homar. Me relató cómo había llegado allí “de presantao”, hasta que lo contrataron como asistente del taller. Seria la mano derecha de Homar. Hacia un tiempo, restauraba un bloque de imágenes del taller del Instituto de Cultura, del 1973. Se habían pegado con el tiempo, pero al despegarlas, se revelaba el taller en movimiento, las pinturas de aceite, unas sobre otras, las mesas llenas, los tamices, José concentrado, activo, absorto en la creación.

Fotos suministradas por el autor.

En 1978 conoce a una joven artista llamada Analida Burgos, con quien contraería nupcias y haría una familia, compartiendo sus caminos, su arte por el resto de su vida. A veces, incluso, podemos encontrar su nombre en diversas obras, o el de sus hijos antes del suyo propio.

Su obra gráfica es constante, utilizando las letras, cubriendo el espacio negativo con palabras, refranes típicos. Hace unos días, hablaba con un amigo sobre José. Este recordaba su fuerza casi magnética al entrar a una exposición de arte, sus chistes, su carisma. Envolvía al mundo con sus palabras, igual que su obra. Rosa tiene una distinción peculiar, es, con toda probabilidad, el artista puertorriqueño que más practicó el autorretrato. Aparece una y otra vez en sus lienzos, su obra gráfica, sus esculturas. Un personaje que cursa a través de todo el legado pictórico, como en la tradición de la inclusión propia en la obra renacentista.

José Rosa ha partido de la vida terrenal, pero no deseo hacer hincapié en eso, sino a una vida bien vivida, a la memoria de esta. Supo danzar con la vida misma, una en la que, pasando por un autorretrato suyo, en algún museo, podemos mirarle a los ojos. Este escrito no es un epilogo a su memoria. Los hombres así, realmente, no mueren nunca.

 

Eleuterio Derkes Martinó y el porvenir afrodescendiente

 

 Especial para En Rojo

A Roberto Ramos-Perea, maestro y amigo,
por trazar la ruta de la intelectualidad puertorriqueña negra…

Puerto Rico es territorio de afrodescendientes. Un territorio compartido con el recuerdo de la fuerza y resistencia aborigen –además de su herencia genética y restos arqueológicos–, junto con las memorias de una conquista y colonización europea que dio lugar a una paulatina “criollización”. Territorio y memorias que luego se comparten con una nueva dominación que alteró el ámbito político y cultural. Esa dominación finisecular ha intentado desdibujar la memoria histórica de Puerto Rico. Una memoria histórica amplia y diversa. Una memoria colectiva de tensiones culturales con sus fronteras tan marcadas como porosas o difusas, y de escenarios abigarrados a la vez que solidarios. En síntesis, una memoria histórica de identidades tan dialécticas como subversivas y emancipadoras; precisamente –subversión y emancipación–, por la fuerza de libertad, espiritualidad y voluntad de nuestros ancestros africanos y puertorriqueños negros o afrodescendientes del pasado.

La ciudad caribeña de Guayama es un microcosmos de todo ello. Caminar sus calles y apreciar el patrimonio arquitectónico es sentir esa energía. Una energía ancestral. Recorrer la ruta de su historiografía y observar ese patrimonio histórico edificado en su  “memento mori”  es adentrarnos en un peregrinaje espiritual e intelectual. «La arquitectura es el testigo menos sobornable de la historia» en palabras del poeta mexicano Octavio Paz. Y precisamente el Coliseo Derkes (ca. 1890) ahí está como un ejemplo de ello. Se mantiene como espacio vivo en la memoria colectiva de un pueblo que se resiste a olvidar a su maestro, dramaturgo y poeta que lideró la revolución de la intelectualidad puertorriqueña negra. Sí, una revolución, pues, fue artífice de un cambio profundo en la sociedad decimonónica que, sin duda, trascendió su época. Baste como ejemplo que estemos hablando de ello en este preciso instante: sobre Derkes y de la intelectualidad puertorriqueña negra. Les recuerdo que «Guayama es la cuna de la intelectualidad puertorriqueña negra», en palabras del Maestro Roberto Ramos-Perea.

José Eleuterio Derkes Martinó nació en Guayama un día de septiembre de 1836 y falleció el 21 de diciembre de 1883 en la ciudad de Ponce. Sus padres fueron Gerardo Derkes y Serafín, un sastre natural de Curazao, y Cerafina Martinó, mujer negra natural de Guayama. Para Eleuterio Derkes la educación era la herramienta más poderosa con la que podía contar la humanidad. Y fue la educación su método revolucionario. En una sociedad dividida, heterogénea, antagonista –y de hegemonía blanca–, el afrodescendiente o puertorriqueño negro debía ingeniárselas para educarse incluso sobrevivir entre tanta hostilidad supremacista.

Un joven Derkes aprobó todo lo requerido para obtener su título de maestro y más adelante funda su propia escuela cerca de 1868. A partir de 1867 aproximadamente, un año antes de fundar su escuela, es que se conoce de la escritura derkiana. Estos son los años de la Junta Informativa de Reformas –1866 a 1867– en Madrid: espacio de discusión y debate en torno al esclavismo y la abolición de la esclavitud por parte de intelectuales puertorriqueños y cubanos ante las autoridades monárquicas. Es para esa época que se conoce acerca de los primeros poemas de Derkes. El maestro de Guayama, hijo de negros libres, incursionó en diversos géneros literarios y fue la dramaturgia su espacio de revolución. Una revolución intelectual y de lucha ancestral en Guayama que tuvo por caldo de cultivo el deseo de libertad de los esclavizados como Francisco Cubelo y Juan Bautista Texidor, ambos fusilados en la Plaza Mayor en 1822, casi 50 años antes del estreno en Guayama de la obra teatral  Ernesto Lefevre o el triunfo del talento,  de la autoría de Derkes, un 25 de marzo de 1871. Precisamente en marzo; y dos años antes de la “abolición” de la esclavitud. En esta obra, su autor enaltece la inteligencia y al obrero, a aquel que conoce el sacrificio del trabajo y que por medio de su ingenio progresa en una sociedad opresiva. Escuchemos a Derkes:

«Habéis querido humillarme diciéndome que soy hijo de un obrero y me habéis enaltecido. Un hombre, como yo, hijo del pueblo, que de la nada se levanta, poniéndose al frente de una sociedad para ilustrarla y guiarla por la senda del progreso; un hijo del pueblo, que de la nada se hace un hombre a cuyo lado se agrupan las entidades políticas y literarias, comparadle con vos que no poseéis más que vuestros pergaminos…»  (Ernesto Lefevre o el triunfo del talento  en Ramos-Perea 2009).

Cuánta fuerza, voluntad y convicción se perciben en estas palabras de Derkes por medio de su personaje Ernesto Lefevre.

También en palabras del filósofo Derkes, aprovechando la voz del mismo Ernesto Lefevre: «Todavía no quieren comprender que “la inteligencia es la reina del mundo”, y que todas las aristocracias tendrán que eclipsarse ante la aristocracia del talento».

De igual manera, les comparto otro parlamento significativo de esta figura del teatro derkiano: «Los hombres pasan, las ideas quedan: así es que yo sólo proclamo y defiendo los altos principios de la libertad y de la justicia, bases indestructibles sobre las cuales descansan las sociedades modernas».

El guayamés Eleuterio Derkes no sólo escribió estas palabras que acabo compartir con ustedes, sino que logró que actores de la época las pronunciaran en el escenario teatral de Guayama y de esta manera llegaran al raciocinio de más personas de la época, pero más significativo aún al imaginario colectivo de una clase artesana negra y mulata que desde entonces hallarían una literatura que en efecto les representaba e interpretaba su entorno.

Para el historiador y dramaturgo Roberto Ramos-Perea, biógrafo de Eleuterio Derkes e investigador acucioso de la intelectualidad puertorriqueña negra, la pieza teatral  Ernesto Lefevre o el triunfo del talento:

«… se coloca como la primera obra nacional, no sólo escrita por un negro, sino por un artesano de la educación, la primera obra reivindicadora de una clase explotada. / Dado que nuestra esclavitud no tuvo ni teatro ni literatura escrita por negros que la expresara, esta obra será el paradigma teatral de la dramaturgia artesana y más que eso, Derkes será el modelo y la meta de todo artesano que se respete a sí mismo. Pocas obras en el teatro mundial logran tal inserción en la conciencia de una clase» (Ramos-Perea 2009, 21).

Por otro lado, Ramos-Perea argumenta que Derkes propone el «matrimonio interracial como utopía» en su última obra  Tío Fele  (1883), además de que es la primera obra que escenifica a «la primera abuela escondida de nuestro teatro» –al decir de Ramos-Perea–, una “estampa” que encontramos años después en  Vejigantes  (1958) de Francisco Arriví. Derkes escribe esta obra durante sus años en Ponce. Nuestro primer intelectual negro fue desterrado de Guayama por motivos políticos. Era Derkes, como es evidente en su obra, partidario de reformas y cambios radicales en la sociedad a la que pertenecía y veía a España como una nación en decadencia y retrógrada.

Conviene destacar que Derkes dominaba varios idiomas. Conocía a la perfección el francés. Un idioma que se hablaba en la sociedad de Guayama del siglo XIX. Una ciudad que era cosmopolita a su manera. Una ciudad caribeña y costera que «fue de esas zonas fuertemente impactadas por la llegada de numerosos extranjeros» según documenta el insigne historiador guayamés Jalil Sued Badillo en su libro  Guayama: notas para su historia  (1983, 85). Ésta era la misma ciudad de Eleuterio Derkes donde una gran parte de la población era negra y su «cultura artesana» fue uno de los pilares de la sociedad guayamesa decimonónica. Respecto a la cultura artesana es necesario consultar la magna obra  Literatura puertorriqueña negra del siglo XIX escrita por negros  (2009) de Roberto Ramos-Perea.

Lo cierto es que el legado afrodescendiente en Puerto Rico es amplio y es un deber conocerlo, estudiarlo y divulgarlo. La ciudad de Guayama del presente nos pone de manifiesto un porvenir afrodescendiente que pertenece a nuestra memoria colectiva. Rescatemos esos espacios de reunión como el Coliseo Derkes (ca. 1890) –también el Círculo de Braceros (ca. 1909)– fundados por afrodescendientes. Una manera es por medio del conocimiento y el recuerdo. El recuerdo pertenece al presente. Gracias al profesor y escritor Félix Córdova Iturregui es que soy más consciente de ello: «La memoria no es del pasado, es del tiempo presente». Recordamos porque existimos en un tiempo determinado como este instante. Cada instante y su sucesión en el tiempo es de gran valor para la humanidad pues es posible crear y recrear. Recrear la revolución intelectual de Derkes en nuestras memorias y en nuestro entorno es necesario. Hablemos de Derkes y de su obra para que esa idea –tan anhelada– de libertad y de justicia que nos legó, de igual manera, sea legado de generaciones futuras. Ese porvenir afrodescendiente trasciende épocas. Es tanto nuestro presente como nuestro pasado y futuro; al igual que de otros que nos sucederán en el tiempo.

 

 

Los profesores enemigos, o sobre la ética del oficio intelectual

Especial para En Rojo

 

A Gustavo Rivera Santiago

 “It is the responsibility of intellectuals to speak the truth and to expose lies. This, at least, may seem enough of a truism to pass over without comment. Not so, however. For the modern intellectual, it is not at all obvious”.

Noam Chomsky, “The Responsibility of Intellectuals” (1967)

(Lo siguiente son algunos fragmentos de un trabajo más extenso titulado “El asalto a la razón. La nueva derecha y el irracionalismo, el marxismo y la ilustración”.)

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Desde que J.D. Vance fue elegido por Donald Trump como compañero de papeleta para ocupar el puesto de la Vicepresidencia de los Estados Unidos, se han vuelto a circular en distintos foros y redes unas declaraciones suyas en la Conferencia del Conservadurismo Nacional (National Conservatism Conference) del 2021. J.D. Vance, invitado como orador para cerrar esta conferencia, inició su discurso de 30 minutos indicando que la agenda conservadora requiere que “se ataquen agresivamente y honestamente a las universidades”.

Las universidades “controlan”, según Vance, el pensamiento y la investigación, controlan lo que se considera verdadero y falso en la sociedad. “Vivimos en un mundo”, dice J. D. Vance, “hecho efectivamente por conocimiento universitario”, y que incluye “falsedades” como los derechos de la comunidad trans, la justicia ecológica y la teoría crítica de la raza. Por todo lo dicho, J.D. Vance concluye su discurso rescatando una frase Richard Nixon:

“Los profesores son el enemigo”.

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La nueva derecha es una respuesta a la agonía del capitalismo, al lento crecimiento de la economía mundial desde, por lo menos, el 2008. Los intentos desesperados por aumentar las tasas de ganancia adquieren en este periodo de agonía un carácter desesperado, irracional. Si, antes, una política económica “correcta”, “estudiada”, podría ayudar a elevar el tamaño de la economía capitalista, desde la Gran Recesión del 2008 todo intento de política pública ha resultado insuficiente. Y late, a la vuelta de la esquina, al final de cada trimestre, el peligro de una próxima recesión, de nuevas pérdidas, de nuevas quiebras. Por eso, el aumento en las ganancias se tiene que dar bajo cualquier medio que sea necesario. En lugar de ver al capitalismo y sus contradicciones inherentes como el problema actual de la economía y la sociedad, la defensa (a su vez, también irracional) del capitalismo traslada el problema a otras esferas: a la globalización (razón por la que hay que imponer aranceles para proteger la economía nacional, según la nueva derecha), a los impuestos progresivos (por lo que hay que eximir al gran capital de estos), a la crisis climática (que entorpece los negocios, por lo que buscará negarse). Si toda la ciencia, si el progreso del conocimiento, apuntan a lo contrario, habrá que deshacerse, también, de la ciencia y el conocimiento. Si no funciona para elevar las ganancias, si todo resulta un experimento que acelera la recesión, poco importa; los intentos previos, todavía dentro de la lógica del capital, tampoco lograron mucho.

El irracionalismo de la nueva derecha es, pues, una respuesta coherente desde la perspectiva del gran capital, es una locura cónsona con los problemas del capitalismo: la locura propia de la agonía del capitalismo.

Pero el irracionalismo no es servilmente aceptado, o no en su totalidad, y es resistido en distintos espacios. Por eso, y ante el carácter autoritario de la nueva derecha, que cree en un estado fuerte para aplastar la resistencia, el irracionalismo buscará no solo imponerse sino crear las condiciones para que no haya futura resistencia. En Estados Unidos, los efectos en política pública de esta agenda contra el oficio intelectual incluyen, bajo la nueva presidencia de Donald Trump, la eliminación del Departamento de Educación a nivel federal y una campaña de imponer altos impuestos a las universidades privadas de los Estados Unidos para crear una fraudulenta “American Academy” virtual, que reemplazaría la actual estructura de grados universitarios. En el proceso, a través de las nuevas políticas federales, se restringen los fondos para investigaciones que parecerían contradecir la política de la nueva derecha.

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Las acciones del gobierno de Donald Trump contra las universidades resultan escandalosas, violentas. Pero la afirmación de que el profesorado es el enemigo del programa conservador no debería conmovernos. Deberíamos reconocerlo y afirmarlo.

Todo parte del punto de enunciación. Quien nos considera “enemigos” no es un ente neutral, ni incluso uno que cree en la razón, sino un portador de la mentira, y representante de las fuerzas que la propagan. Estas transmiten y difunden “conocimiento”, pero “conocimiento” que no se sostiene ante la realidad. La creación de este falso conocimiento, de esta ideología en su sentido negativo, no se debe a la razón, al estudio, al experimento, sino al prejuicio, al oportunismo, al interés inmediato. No solo el fin justifica los medios, sino que la lógica irracional (fase superior de la lógica neoliberal) justifica el fin.

Cuando reconocen a los profesores y a las universidades como enemigos, se apunta a una diferencia entre ambas partes en su aproximación hacia lo real y hacia lo falso. La universidad es, no solo un centro de acopio del conocimiento logrado hasta el presente, sino también un centro de difusión de este conocimiento, y de su expansión y desarrollo: si bien coloquialmente se habla de la “creación” de conocimiento – y, en efecto, cada adelanto requiere un alto grado de creatividad -, lo que ocurre en la universidad es que el conocimiento avanza por vías de las múltiples manifestaciones de la razón. Esto incluye también el cuestionamiento continuo de lo que se pensaba conocido, un eterno retorno que siempre dice más.

Digamos que, si afirmamos que la docencia está en búsqueda de la verdad, hablamos de un oficio que tiene como meta explicar un fenómeno, o por lo menos entenderlo un poco mejor. Este oficio intelectual requiere cierta imparcialidad, cierta objetividad; los juicios previos no llevarán a desconocer el resultado si contradice tales juicios. Al decir de Fernando Savater, en su ensayo “Potenciar la razón”, “la razón busca verdades, opiniones más reales, más próximas a lo real, con más carga de realidad que otras. No está igualmente próxima a la realidad cualquier tipo de forma de ver, de entender, de operar. La razón es esa búsqueda de verdad, esa búsqueda de mayor realidad, con todo lo que el descubrimiento de la realidad comporta”.

A la verdad, por tanto, se le aproxima, en una búsqueda sin fin. Esto, sin embargo, no quiere decir que la razón sea una herramienta poco dada para alcanzar el conocimiento. Ante esto, vale recordar el adagio hegeliano, que afirma que todo lo real es racional y todo lo racional es real. “Ciertamente”, dice Savater, “la razón tiene unos límites. Lo que no hay es otras vías alternativas de conocimiento […] Debemos afirmar esto, a pesar del predominio que hay en nuestra época de entusiasmo por los milagros y las cosas paranormales”.

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El oficio intelectual, es decir, el apego a la verdad, o a la búsqueda cada vez más próxima a ella, requiere, por tanto, un posicionamiento estricto, riguroso. Si se practica el razonamiento, si se cree en el intento de aproximamiento continuo a la verdad, no puede negarse la realidad si esta nos indica algo contrario a lo que se esperaba, a lo creíamos, a lo que queríamos. La búsqueda continua del conocimiento requiere la honestidad brutal, implacable, que el propio ejercicio de razonamiento necesita. La razón, en ese sentido, no solo es método, es ética.

Esto presenta un problema, una contradicción, no solo ante el irracionalismo de la nueva derecha, sino ante los intereses del sistema capitalista en su totalidad. Los hallazgos científicos continuamente apuntan hacia el problema y la raíz de la crisis climática, hacia los problemas salubristas que surgen de la producción de energía sucia, de las ventajas de una producción agroecológica por encima de la producción agroindustrial. Si la razón requiere una ética, y el desarrollo del conocimiento indica, a cada paso que se avanza, que el sistema capitalista es uno fundamentado en toda una serie de contradicciones, ¿cómo responder ante estos hallazgos y ante la contradicción continua con la sociedad existente? El oficio intelectual requiere, categóricamente, que se pronuncie la verdad y se posicione junto a ella. (La posición anticapitalista no es un juicio previo, sino una conclusión a la que se llega con el avance de la razón. Pero eso, para un próximo escrito.)

El oficio intelectual, pues, carga con una ética que requiere, muchas veces, un posicionamiento. Y por eso las universidad y los profesores son vistos, correctamente, como fuerzas enemigas. “La educación”, dice Savater, “debe potenciar la razón y por lo tanto aprender a rebelarnos contra la sinrazón –porque naturalmente una de las dimensiones de la razón es la rebelión contra la sinrazón–, es decir, las personas racionales no lo son sólo porque se comportan racionalmente, sino porque luchan por vivir en una sociedad racional y razonable, porque luchan por que no predominen los dogmas irracionales, las supersticiones, los fanatismos, aquello que de alguna forma iría en contra de la razón. De modo que la razón es una muestra de convivencia, pero también una fuente de disidencia y de rebelión”.

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Que la nueva derecha, promotora del irracionalismo, nos considere enemigos, no tiene nada de extraño. Lo extraño, desafortunado, patético, es la respuesta de una parte importante de las gerencias universitarias ante el ataque frontal del gobierno de Donald Trump a las instituciones de educación superior. Ante la amenaza de recortar fondos, la gerencia universitaria ha cedido, o, dicho en términos coloquiales, se ha arrodillado.

Pero aquí también se ve la tragedia de la universidad moderna, pues incluso ella misma se ha alejado del oficio intelectual. En un artículo titulado “Who actually runs Columbia University?”, publicado en The Guardian, Arjun Appadurai y Sheldon Pollock, por un lado critican el que Columbia University dócilmente se haya prestado al chantaje del gobierno de Donald Trump y haya cerrado programas, despedido a personas y llevado a cabo una persecución política contra la propia comunidad universitaria, en particular de sus estudiantes; por otro lado, señalan que la gerencia universitaria es, no solo en Columbia University, sino en las universidades privadas y públicas del país, cada vez más, eso: una gerencia que administra la universidad como empresa, con una visión privada y privatizadora de lo que debería ser un fruto aprovechado por todos: el conocimiento. Las Juntas Directivas, los Presidentes, son más representativos de la clase capitalista que de la propia comunidad. Por eso, en todo este proyecto de neoliberalismo educativo, no han detenido el proceso de subordinar las investigaciones a fondos externos (es decir, a intereses externos), pues nada más cercano a la visión de la producción capitalista; no han retado la mercantilización de la educación a través de los escandalosos costos de la educación, ya que nada más obvio para la producción mercantil que ver a estudiantes como clientes.

En Puerto Rico, el caso no es distinto. La gerencia universitaria, subordinada a los intereses partidistas más anti universitarios, y además, coloniales, promueve una agenda que va contra el oficio intelectual. Esto, lamentablemente, incluye, no solo a las personas de la Junta de Gobierno, de facto alejadas de la comunidad universitaria. Antes, el desvío de la verdad ocurría casi exclusivamente en aquella docencia que, además de su vida universitaria, tenía una vida privada, en la que hacían investigaciones (de materia económica, digamos) en las que terminaban por decir lo que el cliente deseaba. El desvío de la verdad ahora se ha expandido, e incluye a docentes cuyos únicos ingresos provienen de la universidad. Sobre todo, incluye a aquellos miembros de la comunidad universitaria que ascienden a puestos gerenciales para propagar los intereses del partido en el poder y propagar la mentira. La mentira, sobre la posible pérdida de acreditación si se aprueba la reforma universitaria; la mentira, como decir que los programas académicos no se han revisado desde el 2017, razón por la que deberían dejar de aceptar estudiantes en la actualidad. El romper con la ética del oficio intelectual es romper con los principios universitarios, donde solo hay dos crímenes: el plagio y la falsedad. Han dejado de ser universitarios. En efecto, administran su desmantelamiento.

La resistencia, casi exclusivamente, se ha dado desde los sectores laborales y estudiantiles de la universidad, que, a diversos grados, sí mantienen una relación más directa con el oficio intelectual. Sindicatos docentes, agrupaciones estudiantiles, se posicionan y movilizan día a día, semana tras semana, en contra de la amenaza autoritaria de la nueva derecha.

Pero hay que señalar también que la actitud anti ética ante el oficio intelectual no es exclusiva de la nueva agenda conservadora, ni del republicanismo. En Estados Unidos, el irracionalismo que busca ocultar la verdad ha sido asumido, igualmente, por los sectores liberales en asuntos de escala internacional como el genocidio en Gaza impulsado por el estado de Israel con el apoyo financiero y militar de los Estados Unidos. La represión en Columbia University, en efecto, de una escala cualitativa mayor en la actualidad, inició previo al chantaje trumpista. En casos como el del conflicto palestino, sectores importantes de la universidad, de los medios de comunicación, han optado también por desviarse de la verdad, por ocultar la verdad. En la medida en que el irracionalismo está al interior de la defensa del capitalismo, o incluso de la ingenuidad ante ella, brota con facilidad para descartar el derecho a la expresión y a la asociación. Los sectores liberales, pues, sin formar parte de la nueva derecha, tampoco se han alejado del irracionalismo y su política represiva. Se requieren, pues, miradas radicales a la sociedad y a la universidad. Solo la crítica implacable hacia todo lo existente es compatible con el oficio intelectual.

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Durante esta reflexión, me he referido al “oficio intelectual”. Esto, con la intención de, por un lado, hacer referencia al propósito principal – o lo que debería ser el propósito principal – de la universidad. Pero, también, para poco a poco romper con la idea de que el ejercicio de la razón sea algo vinculado a un trabajo asalariado particular. La búsqueda del conocimiento no es exclusiva de la universidad. Todas las personas participamos de ella. No hay día en que no se requiera de la razón para la toma de decisiones.

El pensar que el oficio intelectual recae únicamente sobre “trabajadores intelectuales” es repetir, reificar, la división entre trabajo manual y trabajo intelectual surgida a partir de la división en clases de las sociedades humanas. Antonio Gramsci, en su artículo “La formación de los intelectuales”, correctamente rompe con esta noción, al afirmar que hay que distinguir entre quienes ejercen “la función de intelectual” de “el intelectual”. Aquellos que ejercen la función de intelectual lo hacen porque, en la división social del trabajo, recae sobre ellas esa labor, particularmente como asalariados. Sin embargo, todas las personas ejercen la búsqueda de la verdad. “Por consiguiente, podría decirse que todos los hombres son intelectuales, pero que no todos tienen en la sociedad la función de intelectual. […] Esto significa que si bien se puede hablar de intelectuales, no podemos referirnos a no intelectuales, porque el no intelectual no existe”.

La ética del oficio intelectual recae sobre cada uno de nosotros, en el momento en que es necesario usar la razón para la toma de decisiones, en la que es necesario escuchar, argumentar, debatir. Por lo tanto, la responsabilidad ante la razón, ante la verdad y la denuncia de las mentiras, recae sobre todas las personas.

Esto también deberá llevarnos a una reflexión lamentable, pero necesaria: ¿qué hacer si la agenda de la nueva derecha, en efecto, destruye el propósito de las universidades tal y como las conocemos? Aunque desafortunado, no es tampoco una situación de catástrofe total: el oficio intelectual deberá continuar ejerciéndose, desde espacios que necesitamos crear: apoyado por sindicatos todavía comprometidos con el oficio intelectual, centros culturales autónomos, desde espacios y medios independientes, que a principios de siglo XX llevaban el adjetivo “obrero” (y con razón) y que necesitan crearse ante la agresión conservadora irracional.

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¿El fin de la universidad? Tales proclamas solo pueden hacerse desde la pasividad, y la pasividad no es cónsona con el oficio intelectual. La defensa de lo mejor de estos proyectos educativos, con un gran “a pesar de”, está al centro de la agenda del día. Y no hay excusa disciplinaria que valga, pues, como seres sociales, nos debe preocupar e interesar todo lo que ocurre en ella, buscar la verdad, posicionarse con ella. Algunas escuelas filosóficas añadirían: buscar la verdad es buscar la belleza.

Cierro con unas palabras de Margot Arce de Vázquez. El 4 de noviembre de 1961, se celebró la primera Asamblea General de la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios. En esta, Margot Arce pronunció un discurso titulado “La responsabilidad del profesor universitario”, donde dice: “Un profesor universitario no puede encerrarse en su torre de marfil ni desentenderse de los problemas de su tiempo, de su país y de los del mundo. Ha de estar bien enterado, formarse una opinión y un juicio personal y tomar honradamente partido sobre ellos. Precisamente, la desaparición del maestro […] se debe en gran parte a esa neutralidad que se exige hoy en todas partes de los profesores […] que les impide pronunciarse, justamente sobre las cosas esenciales y que más nos importan: sobre la religión, sobre la filosofía, sobre la política” (Obras Completas, Volumen 3, p. 276).

Duelo y utopía de María Teresa Machado

En Rojo

 

Leo Duelo y utopía. Poemas para Federico, de María Teresa Machado. Lo publica la editorial Isla Negra en su colección Filo de Juego, que recuerda a aquel proyecto de poetas jóvenes universitarios de hace algunos años. Machado era entonces, quizás, la más joven de aquel grupo muy diverso. Apenas hacía públicos sus poemas. Es apenas en 2017 cuando publica su primer poemario, Grano de sal. Este que leo es su segundo.

Ya desde el título se asoma un entrelazarse de formas profundas por la aparente contradicción entre el “duelo” y la “utopía”. El libro está dedicado a Federico García Lorca  y abre con un poema del enorme poeta español : El poeta dice la verdad. ¿Qué verdad nos va a versar María Teresa? Quizás que aunque proceso de duelo implica una pérdida también puede abrir la puerta a una utopía personal o colectiva, donde se busca un futuro más satisfactorio y significativo.

 Lagrimaceremos
pero nos consolarán la brisa y las sílabas de las últimas palabras.
Las letras recuperadas formadas de tiempo y de aliento
nos permitirán celebrar
todo lo que queda por decir.

¿Utopía como esperanza? Sí. Además, tanto el duelo como la utopía pueden ser parte de narrativas y modos de poetizar colectivos. Un poemario que honre esas pérdidas (García Lorca como paradigma), promoviendo el cambio social y la sanación a través de la solidaridad, es un texto necesario. Y hay en este poemario versos que reflejan un compromiso con la emoción conmovedora:

 Presiento el derrumbe de los cimientos de las catedrales
Y me conmuevo ante el dolor de los cuerpos
Que fueron testigos del fuego que consumió
La biblioteca de Alejandría.
Quisiera poblar cada esqueleto con sueños y homenajes
Y cumplir póstumamente el deseo del beso y la caricia.

Casi como aquel poema que Miguel Hernández le dedicara a Ramón Sijé, justo en aquel crepitar de la historia que también se tragó a Federico.

Todo el poemario se ve atravesado por la música. Digamos aquí, la música como vínculo, sanación, consuelo. Vínculo amoroso y enlace de una comunidad. Música como ritual y activación. Desde el bolero a Vivaldi, a Carmina Burana. Nos dice que Una guitarra es la cintura del mundo entre tanto el yo poético muestra lo más íntimo de esa “biografía” amorosa que se va construyendo siempre con un fondo musical. Es esa intimidad la que resuena aquí como una herramienta poderosa para procesar el duelo y renovar la utopía. Al terminar de leer este libro se tiene la sensación de que hay esperanza. El amor es un refresco en el desierto de lo real. Dejo este poema de María Teresa Machado para solaz de los lectores.

Tus partituras sobre la mesa

 Llegaste a mí
Y en un segundo
Extendiste todas tus partituras en la mesa:
La música que te inspiré cuando me viste,

La música que creaste para otro
Que aún no te ha pagado,
La música que ofrendas voluntariamente
A un asilo de ancianos,

La música que improvisan en el metro
Camino a tu trabajo, porque sí
O para acompañar a un colega
Que pide unas monedas

Con acordes hambrientos,
La música que has compuesto en los últimos cinco años
Inspirándote en los cuentos sufíes,
La música que asumes por encargo

En pos de la promesa adulterada
Del dinero que te permitirá
Llegar a fin de mes.
La música para una película

Que te devolvió por un instante
La utopía de vivir de lo que eres:
Un músico que respira melodías en todo lo que hace,
Una persona que camina recogiendo las notas quebradas
Que otros dejan sin leer en el camino,

Un deambulante que e duele la rabia al ver cómo se extiende
Este pentagrama pandémico de notas cadavéricas
Que borra la inscripción de los huesos y las memorias.
Pero tú, mi sufriente músico de bolsillos agujereados por los que cabe el mundo,

Eres, a la vez, fuente de notas sincopadas
Que me hacen cosquillas en los labios. Y todo por ello,
Quiero caminar contigo la gruta del trino de los canarios
Que cantan emplumados  su propio son a pesar de tanta oscuridad.

Hubiera preferido no haberte conocido
Si ello hubiera podido evitar las calles vacías.
Pero soy un pentagrama blanco y sediento
Y tú eres más cierto que todos los géneros musicales.

Nombra la melodía de esta brisa que me lleva al aliento
De todo lo que eres.
Tu partitura recuerda a mi corazón
Que las combinaciones musicales son infinitas.
En medio de este caos de urnas vacías y ataúdes sin despedidas

Mi mirada quiere abrazarte en un adagio.
Y mi cuerpo es una sinfonía total para quererte.

(María Teresa Machado, Duelo y utopía)