Inicio Blog Página 145

Las fuerzas especiales estadounidenses y la agresión militar a Venezuela

 

Aunque se desconocen muchos detalles operativos sobre la agresión yanqui contra Venezuela y el exitoso secuestro del presidente Nicolás Maduro, está claro que requirió meses de preparativos, la participación de agencias de inteligencia y la entrada en acción de un grupo diverso de unidades de las FF.AA. yanquis. No obstante, los reportes de prensa y muchos analistas han destacado la participación de tropas especiales y en particular de la denominada Delta Force.

¿Qué papel desempeñan esas fuerzas para operaciones especiales (SOF) en el accionar militar actual de Estados Unidos?

En los últimos años, la concepción militar de Estados Unidos ha reconsiderado y se basa en descartar o disminuir al mínimo el despliegue sobre el terreno de divisiones de tropas regulares propias, lo cual se suplen o sustituyen mediante una mayor utilización golpes aéreos, uso de drones y de esas unidades elite de tropas especiales. Se produce una transferencia creciente de funciones logísticas y militares desde sus fuerzas regulares a los cuerpos de operaciones especiales. También y de manera creciente se recurre a contingentes de mercenarios (entre los que se cuentan los llamados contratistas privados).

Asimismo, se privilegia el uso de intervenciones encubiertas, o delegadas a terceros, en vez de las directas, luego de que se comprobara que Estados Unidos no tiene garantizado su predominio en escenarios de invasión y dadas las experiencias de lo sucedido en Irak y Afganistán. De acuerdo al analista militar David Ignacio Martín, los últimos documentos militares y las declaraciones de altos rangos militares estadounidenses jerarquizan las guerras hibridas y la Guerra No Convencional, o irregular.

En la agresión en la madrugada del 3 de enero, la actuación de las fuerzas especiales estadounidenses estuvo concentrada en Fuerte Tiuna, la principal instalación militar de la capital, en cuyo perímetro se ubicaba la protegida residencia del presidente, aunque también se produjeron ataques de la fuerza aérea y desde los buques de la marina en otras zonas de Caracas y en ciudades cercanas.

Para allanar la llegada de los helicópteros y la operación de captura de Maduro, al parecer realizada por unidades de la Delta Force, se crearon condiciones para interferencia electrónica, armas sónicas y unos 150 aviones, incluyendo AWACS (con radares integrados al fuselaje). Tuvieron lugar acciones de apoyo por parte de otras unidades militares regulares, así como algunas dependientes de varios comandos de las FFAA yanquis, como el Comando Sur, el Comando Espacial y el Comando Cibernético de las FF.AA., el de más reciente creación (2009), que está compuesto de varias unidades y ramales del Pentágono.

Estados Unidos cuenta con comandos de combate unificados geográficos que son desplegados o se asientan en esas zonas de todo el planeta como base para los eventuales invasiones y despliegues de tropas, y varios comandos funcionales, como los recién mencionados, además del Comando de Operaciones Especiales (SOCOM).

Delta Force es una unidad de tropas especiales aerotransportada del Ejército de EE.UU. con un largo historial de actuaciones centradas en objetivos de alta prioridad. Es una fuerza militar con capacidad letal, cuerpos de élite con una exigente y dura preparación militar, que realiza acciones combativas y de apoyo, antiterrorismo, misiones de asalto y entrenamiento de fuerzas militares de terceros países. En sus etapas tempranas, fue una de las unidades de tropas que participaron en la fracasada “Operación Garra de Águila” cuando se intentó rescatar a los rehenes retenidos en la Embajada yanqui en Irán en 1980

Ese y otros contingentes de tropas especiales adscritas a diferentes dependencias del Pentágono cumplen misiones de primer nivel asociadas a diversas ramas de los FF.AA. (el ejército, la Flota, los Marines y la fuerza aérea) y tienen asignadas las tareas más complejas, encubiertas y peligrosas. No pocas de sus misiones tienen lugar luego de ser autorizadas por el Presidente de los Estados Unidos y el Secretario de Defensa.

La reciente agresión contra Venezuela se suma a decenas de otras agresiones e invasiones en las cuales unidades de tropas especiales se desempeñaron como un factor importante, como las que tuvieron lugar en El Salvador, en R. Dominicana, la guerra del Golfo, operaciones militares especiales tales como “Furia Urgente” (invasión de Granada 1983), “Causa Justa (Panamá dic. 1989), “Earnest Will” (Kuwait 1987), “Tormenta del Desierto (Iraq), la fracasada Operación “Serpiente Gótica” (Somalia 1993), Operación Alas Rojas (Afganistán 2005). Algunas en apoyo o de conjunto con el Cuerpo de Marines y divisiones aerotransportadas.

El Departamento de Defensa (DoD) – ahora renombrado Departamento de Guerra (DoW) -, se ha apoyado cada vez más en las Fuerzas de Operaciones Especiales, tanto para acciones “quirúrgicas”, como en ocasiones para despliegues por periodos de tiempo más prolongados. En 2017 había miles de soldados de élite operando en más de 80 países

El personal total integrante de las Tropas Especiales creció de 38,000 en 2001 hasta unos 70 mil elementos en la actualidad, su presupuesto también se incrementó hasta cerca de 15 mil millones de dólares, y las operaciones se han cuadruplicado.

Las diversas ramas de las FF.AA. estadounidenses rara vez lleva a cabo sus operaciones en el exterior sin que, a la par con ello, se produzca allí el despliegue de un contingente de Fuerzas Especiales.[1]

Uno de los contingentes de fuerzas especiales más conocidos y de más temprana creación son los Green Berets (Boinas Verdes), fuerza élite especializada en contrainsurgencia y guerra no convencional establecida en 1952 como una dependencia del Ejército (Army) de Estados Unidos. Como otros contingentes de fuerzas especiales, mantiene relaciones de larga data con el CIA.

Otros contingentes de fuerza especiales, por mencionar algunos son:

U.S. Rangers (o 75º Ranger Regiment) son una de las fuerzas de operaciones especiales del Ejército y funcionan como una fuerza de infantería ligera en incursiones, a veces aerotransportada en las profundidades del territorio enemigo.

Night Stalkers, o 160º Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales, encabezaron la operación de invasión de Panamá de 1991. Realizan muy delicadas y sigilosas acciones nocturnas normalmente mediante sus rápidos despliegues desde helicópteros y otras aeronaves.

Naval Special Warfare Command, parte de la Armada (flota de guerra) comúnmente conocido como Navy Seals, creado en abril de 1987. Está altamente preparada para la guerra irregular a nivel global, operaciones marítimas, acciones anfibias y demoliciones subacuáticas, etc.

Marine Raiders es un regimiento élite dependiente del comando de fuerzas especiales del Cuerpo de Marines, listo para rápidos despliegues y unir sus unidades marítimas con operaciones mayores.

La Intelligency Support Activity (ISA) es un servicio de operaciones especiales de los más efectivos y secretos. También mencionada como Fuerza de Tarea Orange, opera con una mezcla de capacidades militares y de inteligencia.

Por su parte, también la C.I.A. cuenta con sus fuerzas especiales como el denominado Special Activities Center (SAC), responsable para operaciones especiales encubiertas y operaciones paramilitares.

Aunque no sobrepasan el 4% de las estructuras y los recursos del Departamento de Guerra, a comienzos de este siglo triplicaron sus operaciones también en América Latina y también en una veintena de países de África, con acuerdos de cooperación en seguridad que les proveen inmunidad y con acceso a sus aeropuertos internacionales y al reabastecimiento de combustibles, etc.

Con un sistema de respaldo logístico y de inteligencia altamente sofisticado, la guerra mediante las Fuerzas de Operaciones Especiales le permite a EE.UU. proyectar tales pequeñas unidades letales y de asalto, diseñadas según el objetivo, hacia cualquier lugar en el planeta, y con mucho menor escrutinio parlamentario.

Por otro lado, este tipo de unidades bélicas no son infalibles y la notable proliferación de sus operaciones ha sido considerada en algunos círculos de Washington como una vertiente peligrosa.

Lo acaecido en Venezuela, además de su negativo impacto en el panorama regional y geopolítico, y en la que no descartan el cambio de régimen a mediano plazo, es también una alerta para los procesos progresistas y las fuerzas que enfrentan al imperialismo: no ser víctimas de suponerlo invencible, pero sin subestimar nunca su capacidad letal. Particularmente ahora cuando su principal bastión estadounidense trata de contrarrestar su declinación con zarpazos cada vez más agresivos y militaristas. Venezuela es el hecho real más reciente e interpela a los adversarios del imperio a evaluar sus lecciones.

[1] https://www.militaryonesource.mil/military-basics/new-to-the-military/joining-army-special-forces/

 

Xander unifica y prueba estar listo para la elite de 154

Fotos Alina Luciano/CLARIDAD

 

 

Especial para CLARIDAD

El pasado sábado se llevó a cabo en la Isla una de las peleas más importantes en tiempos recientes cuando el puertorriqueño Xander Zayas unificó las 154 libras y conquistó el campeonato de la AMB de esa división, para añadir a la correa OMB que ya poseía, venciendo por decisión dividida (debió haber sido unánime) al alemán Abasss Barou.  Con esta victoria Xander se une a Félix “Tito” Trinidad como el segundo puertorriqueño en unificar 154 libras y el primero en hacerlo en la Isla.

Cuatro unificados a la vez

Pese a que mucha gente cree que hay un declive en el boxeo, Puerto Rico pasa por un gran momento.  Lo que pasa es que la presentación ha cambiado y ahora es más complicado seguir la trayectoria de los boxeadores boricuas en radio, prensa y televisión.  El hecho de que la cartelera haya sido transmitida, completa, por WAPA 2 es un gran avance en la dirección correcta.

Nunca antes habíamos tenido cuatro campeones que tuvieran más de una correa al mismo tiempo; ese es el caso ahora con Amanda Serrano en las 126 libras en la rama femenina (AMB y OMB), Oscar Collazo en las 105 libras, René Santiago en las 108 libras y ahora Xander en las 154; todos en esos mismos organismos.

Xander un campeón distinto

Fotos Alina Luciano

En Puerto Rico estamos acostumbrados a que nuestros peleadores, sobre todo los más altos en peso, sean grandes pegadores.  Ese no es el caso de Xander quien gana sus peleas a base de combinaciones, movimientos laterales y que se pelee su ritmo de combate; eso ha hecho que todavía un sector de la afición se esté acostumbrando, pero no hay duda de que ya poco a poco se va  convirtiendo en el consentido de la fanaticada como prueba la cantidad de gente que metió el sábado en el Choliseo.

Una división bien dura

Actualmente las 154 libras es considerada la división más dura de todo el boxeo y peleas como las de Xander con Vergil Ortiz, Sebastián Fundora, Boots Ennis y Josh Kelly (quien se coronó campeón del FIB) también el sábado son posibles y lucrativas.

Pero que quede algo bien claro cualquier pelea que se negocie Xander será el lado A por su condición de unificado y en el caso de Ortiz y Fundora estos en ocasiones anteriores ya han rehusado enfrentar al boricua.

Todo respeto a Barou

El alemán Abass Barou no tenía por qué aceptar la pelea con el nuestro pues tras ganar el campeonato el pasado mes de agosto tenía muchas opciones de peleas significativas en Europa. Sin embargo, decidió enfrentar a Xander en busca de una segunda correa y dio una gran demostración pese a quedarse corto.  Ese último duodécimo asalto será contendor para asalto del año.  Tras la pelea este admitió su derrota de una manera elegante y no formó un revolú.  Pese a que un juez lo vio  ganar, Barou admitió que Xander había sido mejor esa noche.

Gana Juanmita y los otros prospectos

Juanmita López obtuvo una convincente victoria por decisión unánime frente al estadounidense Conner Rusell.Fotos Alina Luciano/CLARIDAD

En las peleas preliminares Juanmita López obtuvo una convincente victoria por decisión unánime frente al estadounidense Conner Rusell, mientras que los prospectos Yamil de León Castro y Yadriel Cabán obtuvieron victorias por nocaut para seguir sus rutas ascendentes en sus carreras.

Dejan que desear Santillán y Cedeño

Por otro lado en los primeros dos combates de la noche el mexicano Giovanni Santillán y el dominicano Eudri Cedeño, pese a que ganaron, no llenaron las expectativas.  En el caso de Cedeño se esperaba un nocaut y este no lució la fortaleza y pegada que había demostrado hasta ahora.  Santillán, pese a su victoria, (como fue deslucida) le puede haber costado la oportunidad de enfrentar a Zayas el próximo 12 de junio en el Garden, en la víspera de la Parada Puertorriqueña.

Se espera ahora que ese sea el próximo paso de Xander y que ahora se busque un gran oponente para la semana de la Parada.  Estaremos pendientes a ese, y todos sus pasos.

 

¿Colonialismo deportivo o discriminación ?

 

Especial para CLARIDAD

El evento más grande del béisbol internacional se acerca rápidamente. Veinte equipos esparcidos por todo el mundo pronto se enfrentarán por la oportunidad de llamarse campeones del Clásico Mundial de Béisbol. En Estados Unidos los partidos serán transmitidos en FOX Media, incluyendo FOX, FS1, FS2, la aplicación FOX Sports, FOX One y Tubi. Los juegos en japonés en Japón estarán disponibles en Netflix. En nuestro archipiélago serán transmitidos por WAPA deportes. El evento se ha convertido en una fuente de dinero y un negocio muy productivo. El Clásico Mundial de Béisbol está programado para comenzar el 5 de marzo en Tokio, con las lista de jugadores finales previstas para el martes 3 de febrero y MLB Network que revelará sobre los equipos y jugadores a participar el jueves 5 de febrero a las 7:00 pm hora del este.

En lugar de anticipación en torno a los anuncios de los jugadores de cada equipo, la preparación del torneo ha estado dominada por denegaciones de seguros que han dejado fuera a varios jugadores estrella y han sumido a varias selecciones nacionales en la incertidumbre a pocos días de la fecha límite de someter los nombres de los jugadores a los directivos del clásico.

En el Portal del clásico podemos observar que uno de los anuncios de importancia: (tomado de Todo lo que necesitas saber sobre el Clásico Mundial de Béisbol 2026) dice lo siguiente:

¿Cuáles son algunas de las historias a seguir?(refiriéndose al clásico y motivando a que los fanáticos vean los juegos, enumeramos las primeras 2, traducción nuestra)

Hay razones emocionantes para seguir a todos y cada uno de los equipos en el torneo, pero aquí hay una lista rápida de algunas de las historias más importantes que podrían dominar el torneo de 2026.

  • Japón es la única nación en ganar múltiples torneos del Clásico Mundial de Béisbol y lo ha hecho tres veces. ¿Podrán repetir y conseguir un cuarto título?
  • ¿Podrá EE.UU., trayendo su roster más talentoso en la historia del Clásico, vengarse y ganar su primer título desde el 2017?

Ya el mismo portal del clásico y MLB está promoviendo la “final” entre Estados Unidos y Japón. ¿Será casualidad, o a propósito? A esta situación se une la noticia que conmovió a los fanáticos de beisbol en Puerto Rico e internacionalmente el pasado fin de semana.

La prensa local e internacional nos trajo la noticia sobre las expresiones de Dr. Jose Quiles, Presidente de la Federación de Béisbol de Puerto Rico, divulgadas originalmente por el periodista Jay Fonseca en su cuenta de X (Twitter), las que han provocado una fuerte reacción entre fanáticos, analistas y figuras del béisbol nacional e internacional. En dicha declaración Puerto Rico exige igualdad de condiciones en el Clásico Mundial

“La participación de Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol se encuentra en entredicho”.

En las mismas, el presidente de la Federación de Béisbol de Puerto Rico, Dr. José Quiles, dejó claro que existe una posibilidad real de que la selección boricua no participe en la próxima edición del torneo, si no se garantizan condiciones equitativas para todos los equipos. Según explicó el Dr. Quiles, la Federación ha sostenido conversaciones internas sobre el tema y la postura es firme:

“Sí Puerto Rico no compite bajo las mismas condiciones que otras selecciones, no participará”. “Es una decisión que está casi, casi tomada. Estamos lanzando una advertencia”

Estas declaraciones responden a que la Asociación de jugadores de Grandes Ligas y MLB nos están prohibiendo la participación en el clásico mundial de Carlos Correa, Francisco Lindor, entre otros jugadores Boricuas que son fundamentales para las posibilidades del equipo Boricua en el clásico, mientras que ha dado luz verde a todos las grandes estrellas de Estados Unidos y Japón sin restricciones.

La situación empeoró el sábado, especialmente para nuestro equipo Boricua, cuando el receptor Víctor Caratini y los lanzadores José Berríos, Yacksel Ríos, Jovani Morán y Luis Quiñones fueron informados de que no estarían asegurados para el evento según información del presidente de la federación puertorriqueña. Surgió una preocupación adicional cuando los informes indicaron que el cerrador Edwin Díaz y el lanzador derecho Fernando Cruz también tenían dificultades para obtener cobertura.

Los equipos de MLB pueden renunciar al requisito del seguro y asumir todo el riesgo financiero de una lesión, pero tales decisiones son poco frecuentes. Los Tigres de Detroit lo hicieron anteriormente por Miguel Cabrera, pero pocos equipos de MLB han seguido ese precedente.

Una nueva disposición este año ha complicado aún más el proceso, ya que los jugadores de 37 años o más ya no son elegibles para la cobertura de seguro. Esa cláusula impedía al jugador del cuadro (infielder) Miguel Rojas jugar para Venezuela.

Según el periodista Francys Romero, los jugadores que necesitan seguro se clasifican en tres categorías. La primera es la «condición crónica», que incluye jugadores con lesiones repetidas durante varias temporadas y varias etapas en la lista de lesionados de 60 días. La segunda es la «condición intermedia», aplicada a jugadores con múltiples posiciones recientes en la lista de lesionados de 10 días. La tercera categoría se considera de bajo riesgo. Team Scotti, aseguradora del torneo, ha adoptado una postura constante negando la cobertura a los jugadores que se someten a procedimientos en la pretemporada.

En el pasado en la lista de lesionados de 60 días también se ha considerado descalificante, según informa “The Athletic” publicación deportiva de Estados Unidos. En los casos en que un jugador consigue un seguro tras dicha etapa, su equipo de la MLB aún conserva la autoridad para denegar permisos para participar.

La pregunta es ¿Por qué esta situación no afecta a jugadores de Estados Unidos o Japón?

En la actualidad, aparte de sus beneficios físicos y sociales, el deporte se ha convertido en un medio de “opresión política”. Ya en varios artículos anteriores hemos señalado que para muchos de nosotros la competencias es un deporte de pasiones; para los atletas profesionales, un trabajo y para los dueños de equipos, un NEGOCIO muy productivo.

En la reciente situación con el Clásico Mundial de Béisbol estamos viendo esta situación de dominio de la MLB sobre algunos de los países que participan en el clásico. Tanto MLB, que controla lo que sucede en el evento, como la asociación de jugadores le están cerrando el camino a Puerto Rico y otros países para que se logre una participación en igualdad de condiciones. Lo que se aprecia a grandes rasgos es que MLB y los organizadores del clásico quieren ver por motivos económicos una final entre Japón y Estados Unidos. Esta final produciría una revancha del último clásico donde el equipo de Japón venció al de Estados Unidos en Estados Unidos, una audiencia de millones de personas y grandes ganancias económicas.

De Puerto Rico no participar podría afectar la participación de los boricuas en futuros clásicos y competencias internacionales y va a tener grandes repercusiones políticas y económicas entre otras. Estaremos atentos para informar sobre la misma. Esta situación demuestra que lo es solo el nefasto gobierno de Donald Trump, sino que ahora instituciones deportivas no tienen escrúpulos a la hora de determinar qué le conviene al deporte en términos económicos y favoreciendo la competencia desleal y con ventaja para unos económicamente poderosos.

Hostos: las religiones, la moral y la masonería

 

Nos convoca hoy ofrecer nuestros comentarios en torno al tema “Hostos: su concepto sobre la religión, su postura personal en torno a la misma y la relación entre religión, moral y la masonería”. Lo hacemos a partir de la exposición hecha por el distinguido filósofo hostosiano, Dr. Carlos Rojas Osorio en su  ensayo La filosofía en Hostos.

En su escrito el autor nos introduce al Volumen IX, Filosofía, Tomo I del Tratado de Moral de las Obras Completas de Eugenio María de Hostos, Edición Crítica. Su presentación al texto mencionado nos permite proponer algunos comentarios al tema seleccionado para esta exposición.

Bajo el sub tema Moral natural o de la religión, Rojas Osorio indica que “los deberes ‘naturales’ son para Hostos, deberes religiosos”. Esto es así, señala, porque “lo que su moral natural enseña es la ligazón entre la dependencia del hombre con la ‘causa desconocida’ de todas las cosas.”  Sin embargo, más adelante, el propio autor nos indica que Hostos no deja de tener “oscilaciones más o menos violentas” con respecto al tema de la religión, y en específico, “con respecto a la existencia de una causa primera.”

Señala sobre el particular Rojas Osorio, citando a Hostos, lo siguiente:

“No puede negarse que exista una Causa Originaria de la naturaleza y de nosotros mismos; pues esto sería tanto como negar la realidad efectiva del principio de la causalidad.”

Indica que Hostos, al referirse a esa “causa primera”, utiliza varios “epítetos”, a saber: “causa desconocida”, “causa de las causas”, “causa primera”, “lo absoluto”, “lo absoluto incognoscible.” Aclara, sin embargo, que tal causa próxima o causalidad no significa en Hostos el concepto de Dios que conocemos.

Señala Rojas Osorio que para Hostos, “ninguna religión es la verdadera”; que para él, todas son “interpretaciones humanas de la causa originaria.”

 

Concluye señalando, que si para Hostos “ninguna religión es la verdadera y todas son meras interpretaciones, entonces no cabe ningún dogmatismo, intolerancia y mucho menos fanatismo.”

Por esto, nos dice Rojas Osorio, para Hostos “ni el fanatismo religioso ni fanatismo ateo” son aceptables. Para él, sólo es aceptable o válida “la tolerancia fundada en la libertad de todas las religiones o creencias sobre la base de que no se puede afirmar nada de la causa desconocida.”

Esta noción en Hostos de “causa primera” no dista mucho de las lecciones que recibe el ser humano cuando se inicia en la masonería, de la cual Hostos también formó parte. Si bien la masonería no es propiamente una religión, reconoce la existencia de una “causa originaria”, la cual, utilizando el lenguaje simbólico de los constructores de templos (masones) de la Edad Media, le adjudica a ésta el nombre de “Gran Arquitecto del Universo”.[1]

Se trata de la conceptualización que en el plano personal cada ser humano tenga sobre tal principio o causa originaria, noción que venimos llamados a respetar en otros hermanos y hermanas los masones, de la misma manera y con la misma exigencia que tendríamos de requerir el respeto a la noción propia de dicha causa primera u originaria en el caso de cada cual.

Si como muestra un botón fuera suficiente, por ejemplo, en el primer viaje simbólico que da el ser humano profano al iniciarse como aprendiz masón, se le apercibe por parte del Venerable Maestro que preside la Logia que “el fanatismo es un extravío moral”. En sus admoniciones al profano que se inicia, se le informa por el/la Venerable Maestro/ Maestra, que el fanatismo obscurece la inteligencia y embarga la razón. Al referirse al fanatismo religioso, le indica que éste “lleva al ser humano a la superstición; despierta el odio del hombre para con sus semejantes; produce grandes males como consecuencia de las persecuciones y del derramamiento de sangre; y origina el furor y destruye en el ser humano el sentimiento de piedad.”

Cierto es que para algunos reputados masones/as, la aproximación a la masonería adquiere connotaciones más bien religiosas. Así las cosas, indica A. Gallatin Mackey en su Enciclopedia de la Francmasonería, Tomo 2 (1981), que Gran Arquitecto del Universo es “el título aplicado en el lenguaje técnico de la Francmasonería a la Deidad. Es conveniente—indica–que “una sociedad fundada en los principios de arquitectura, que simboliza los términos de esa ciencia a los fines morales, y cuyos miembros profesan ser arquitectos del templo espiritual, deberían considerar al Ser Divino bajo cuyas leyes sacrosantas se encuentran construyendo ese edificio, como su Maestro Constructor o Gran Arquitecto.”

Por eso la masonería señala que mientras el ser humano no se despoje de las limitaciones impuestas por el fanatismo religioso, no será posible una verdadera moralidad, que es en definitiva lo que conduce a la virtud.

La relación de Hostos con la masonería se encuentra documentada en varios escritos como el publicado en la Revista Entre Columnas, editada por el Gran Oriente Nacional de Puerto Rico de agosto de 1989. En dicha edición se reproduce un artículo escrito por el propio Eugenio María de Hostos bajo el título Sí la Masonería influye en la familia. Sobre el particular nos dice el H:. Nelson W. Canals lo siguiente:

“…Publicamos por primera y gracias a la gentileza del profesor Manuel Maldonado Denis, el ensayo “SÍ LA MASONERÍA INFLUYE EN LA FAMILIA”, que fuera descubierto por los profesores Vivian Quiles y Julio César López y que es prueba contundente de la calidad de masón de nuestro excelso patricio.”

La revista Entre Columnas recoge también, entre otros documentos, un ensayo del H:. Nelson W. Canals titulado ¡Hostos Masón! y  una cronología de Eugenio María De Hostos.El escrito sobre la influencia de la masonería en la familia, también fue reproducido en la Revista Exégesis, publicada por la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Humacao.

El ensayo que nos lega Hostos, a pesar de que el papel sobre el cual escribió el Maestro tiene partes que el tiempo ha destruido, con elementos añadidos por parte de la profesora Quiles y el profesor López al texto original, permite leerse claramente de la siguiente manera:

“La masonería es esencialmente, en la esencia de su doctrina y en las entrañas de su altísimo ideal, el modo orgánico de hacer efectiva la familia humana.

Hijos de Dios, todos los hombres son hermanos. Ese es el principio principal de la Institución.

Hacer efectivo el sentimiento de amor universal, de confraternidad universal, de comunión universal del ser (destruido) en la misma aspiración de verdad, bien y abnegación.

Religión sin altares, sin sacerdotes, sin iglesias, sin libros sagrados, sin intereses, sin raíces en el suelo (destruido) (san)ciones en el cielo, la falange masónica de todos los (tiempos, pueblos) ha constituido, sin embargo, una verdadera religión, un (verdadero) sacerdocio, una verdadera revelación; la religión del (destruido); el sacerdocio de los buenos, la revelación evidente de la verdad) experimentada y experimental de que so(lo) la práctica de las virtudes constituye fuerza de (bien) bastante para conseguir de la incoercible (voluntad) individual de cada hombre la armonía (total) de las funciones de la vida social correspon(diente); ello debe corresponder a la armonía planeta(ria) sideral, al concierto sublime que en él es (fin). Su fin ha establecido para siempre la simple ley de la atracción universal.”

Refiriéndose a la masonería como institución, Hostos la describe diciendo que es una “institución inconmovible.” Aún así, en su infinita sabiduría, Hostos lanza a los/as masones/as el siguiente reto:

“Si atendemos a lo que en nuestra región masónica acontece, yo os pregunto con deseo de que se me responda en verdad. ¿Podemos estar satisfechos de nuestra obra masónica–-nótese que Hostos habla en plural y habla también en primera persona–-, lo está alguien, debe estarlo, cuándo, fuera de nuestro doctrinarismo levítico, nada trascendente a nuestra pobre sociedad dominicana quedemos o sabemos hacer o logramos hacer?”

Sobre el tema de la masonería en Eugenio María De Hostos, el Hermano Masón Luis E. Santiago Ramos, ex Venerable Maestro de la Resp:. Log:. Loarina Núm. 17 de los Valles de Bayamón, publicó en la revista Acacia, órgano de la Gran Logia Soberana de Libres y Aceptados Masones de Puerto Rico (2003), un artículo que tituló Eugenio María De Hostos: el Masón. Allí hace referencia al Hermano Masón José González Ginorio, Gr. 33, autor del importante libro Las Fuentes del Derecho Masónico (1933). González Ginorio, además de su grado en la Orden, fue ex Gran Maestro; Gran Secretario y Gran Instructor General de la Gran Logia Soberana de Libres y Aceptados Masones de Puerto Rico.

En su libro Luminarias, señala que  Hostos “se inició en la logia Puritanos de España entre el periodo de 1868 a 1870.”

El Hermano Santiago Ramos da cuenta, además, de una carta escrita por Hostos a Bonocio Tió el 29 de abril de 1874 en la cual le pregunta si era masón. De acuerdo con Santiago Ramos, Bonocio Tió pertenecía a una obediencia masónica correspondiente a las logias españolas que operaban en Puerto Rico.3

Otro dato no menos significativo que nos aporta el Hermano Santiago Ramos, son las palabras pronunciadas por Hostos en una de sus estadías en la república de Chile, allá para el año 1892, en referencia a Segundo Ruiz Belvis. De ellas cita lo siguiente:

“Y el de la muerte oscura, secretamente sufrida en el rincón de un hotel, casualmente presenciada por uno o dos hermanos…¡Ah! Ya recuerdo. El hermano médico que lo vio morir…”

Nótese en la expresión de Hostos el uso del término “hermano”, nombre por el cual los/las masones/as se reconocen unos a otros independientemente el país o la obediencia a la cual pertenecen o bajo la cual fueran iniciados. A fin de cuentas, recordemos que los/las masones, en todas las latitudes, además de hermanos/as, se consideran a sí mismos como “hijos/as de la viuda”.

Se trata de una enseñanza que recibe la persona profana en su proceso de iniciación, previo a presar su juramento como aprendiz masón ante sus hermanos y hermanas,  cuando se le advierte que el “socorro a una pobre viuda desgraciada”, se concibe no como un acto de orgullo u ostentación, sino como un acto de humanidad

Con relación a la virtud, otro concepto también presente en Hostos, la masonería nos enseña que se trata de una “energía moral.” Por ella, el ser humano, al practicarla, se habitúa al bien, al deber y a la justicia. Es ésta, un impulso natural hacia la honradez; una predisposición al sacrificio en favor de los/las demás seres humanos; es la resolución de dominar las malas pasiones combatiéndolas con firmeza y decisión, para obrar en armonía con la razón perfeccionada, que siempre induce a hacer el bien.

La virtud, señala la masonería, es el triunfo de la voluntad sobre los deseos; y es también el resultado del trabajo incesante del ser humano para acercarse a la perfección por el camino que existe para alcanzarla, que es la caridad; es decir, “por la devoción a los semejantes, por la abnegación de la personalidad, por el sacrificio.” Así lo aprende también la persona profana próximo/a a ser iniciado/a como aprendiz, mientras solitariamente se encuentra en la “Cámara de las Reflexiones”.

De la “virtud”, nos dice el Hermano Roberto Ramos Perea, de la entonces Logia Simón Bolívar Núm. 9 del GONPR, al referirse a Hostos como la “piedra pulida de la conciencia de América”, en escrito publicado en la Revista Entre Columnas antes citada, bajo el título Hostos y la Fraternidad, lo siguiente:

“Hay una piedra bruta en cada conciencia; piedra que se esculpe con moral, virtud, heroísmo, y tantas cosas que no sólo la rectitud exige, sino también la fraternidad.

Y si mayor placer del hombre, y en especial del masón, es la fraternidad, no habría otro medio de alcanzarle que no fuera a través de la capacidad para la virtud. Así podría desprenderse  del escrito titulado Estímulos, de la pluma del Educador filósofo y hasta dramaturgo, Don Eugenio María de Hostos y Bonilla.”

Sobre el tema de la religión o las religiones, Hostos, al analizar las  principales modalidades en Occidente, nos presenta una aproximación muy crítica de la Iglesia Católica en el Libro Tercero del volumen citado, titulado Tratado de Moral, el cual figura su texto Moral Social. En él, en su Segunda Parte, Capítulo XXVIII, que lleva por nombre La moral y la Iglesia Católica, señala que “el catolicismo no ha pasado todavía de la edad de bronce.” Indica a tales efectos:

“El Sillabus, el dogma de la concepción inmaculada, el de la infalibilidad, las canonizaciones, la acerba lucha por la reconquista del poder temporal, son otros tantos arietes puestos contra la dolorosa constitución de los progresos humanos, contra la fábrica de verdades de la biología y de la fisiología, contra el monumento de ingenuidad levantado por el positivismo y por la antropología a la verdad, cuando reconocen, declaran y acatan la falibilidad necesaria y la providente limitación de la razón humana; contra la obra cooperativa de la moral, del derecho, de la libertad y del gobierno constitucional, cuando condena los esfuerzos de Irlanda para cumplir con el deber de ser patria de sus hijos, cuando anatemiza los derechos individuales, cuando pasa todo el siglo en apoyar tiranos contra pueblos, y cuando, por fin, quiere restaurar el gobierno temporal, que no solo ha sido una inmoral contradicción, sino que volvería a ser el peor ejemplo de autócratas, déspotas y usurpadores.”

Más adelante en el texto, cuestionándose la posibilidad de cambio en el rumbo histórico de la Iglesia Católica, indica Hostos que quizás, en su dimensión profética, esto podrá ocurrir “en cuanto llegue al gobierno de la Iglesia un Papa reflexivo.”

Para entonces no había llegado al “Trono de San Pedro”, Juan XXIII ni el Papa Francisco.

Sin embargo, para que ocurra tal cambio, Hostos no aboga por su destrucción como institución, sino por su posibilidad de cambio; que la transformación de esta Iglesia se haga a partir de lo que ha sido su existencia como institución; no de su desintegración absoluta, sino “con los materiales intactos de la obra demolida y con las fuerzas virtuales que sirvieron para ella.” Señala a tono con lo anterior:

“…la aniquilación del elemento religioso, es imposible: las raíces no se arrancan sin matar la planta, y raíz de la conciencia, como fin que es de vida humana, es el elemento religioso en toda vida. Se puede llegar, se llega y es bueno llegar individualmente a desasirse de toda divinidad tradicional, a fabricar por sí mismo la suya,  a hacer de la humanidad un ser divino y de la civilización un culto, o a convertir la actividad de la propia conciencia en religión y culto de los deberes de la vida; pero suprimir la conciencia de las causas, que hace del principio de la causalidad en todos los procedimientos empleados por la razón como una de las cuatro piedras angulares de toda construcción intelectual, una de las células del ser consciente, además de imposible, es inútil.”

Hostos propone en la alternativa hacer del catolicismo “una religión progresiva”.

Para ello, establece varios puntos a manera de agenda. El primer paso es la separación del papado temporal; se sigue en un segundo paso con la separación de los intereses de la Iglesia de los intereses del Estado; en tercer lugar, secularizando la escuela; seguido por resolver por medio del derecho, “el problema del celibato de los curas.”

El día en que el Papa favorezca las reformas—señala—se pondrá al catolicismo “al nivel de la civilización” y se preparará el advenimiento del orden moral no impuesto”. Ese día será para la Iglesia el comienzo de “una civilización más completa, porque será más moral.”

Para Hostos, la aspiración final de la moral no es el dogma, ni es un acto de imposición; es “el establecimiento de un orden voluntario”, un “orden de la voluntad”, al cual deliberada y voluntariamente se concurre, “a sabiendas de los medios que emplean para concurrir y los deberes que cumplen al concurrir” a ella.

El trato de Hostos al protestantismo, sin embargo, es distinto.

Hostos considera esta corriente del pensamiento religioso como uno que está “más adelantado en la evolución religiosa que el catolicismo.” Así lo expresa en la primera oración del Capítulo XXIX del texto previamente citado, al indicar que Martin Lutero, en su reforma, en su lucha contra el dogmatismo imperante en la Iglesia Católica, “acepta franca y resueltamente el progreso moderno, el fundamento científico de ese progreso, las consecuencias que de él se desprenden, y la obra que ha empezado y continúa así en el orden material como en el inmaterial.”

Al referirse al catolicismo como antítesis del protestantismo, Hostos describe al primero como “ciego de razón o necio de intención o loco de fanatismo”; como institución que “desperdicia en nonadas su fuerza y su influencia.”

A pesar de ello, Hostos deposita su confianza en la posibilidad de cambio de la Iglesia Católica como institución. Señala que eventualmente el catolicismo tendrá la misma evolución religiosa que el protestantismo. Esta evolución, indica, la moverá “la fuerza de las ideas que arrastran fatalmente a las instituciones que no quieren ni deben perecer antes de tiempo.”

Al referirse al tema de “las religiones”; es decir, más allá del catolicismo o protestantismo, en la medida que también hace referencia a distintas religiones orientales, Hostos señala el carácter “inmortal” de éstas:

“…Las religiones son inmortales: dicho es no en el sentido vano y tonto en que se suele emplear esa palabra, dándole alcance metafísico o poético, sino en el sentido histórico y humano: son inmortales, no porque sean revelación, pues entonces ninguna sería falsa o todas serían verdadera, sino porque son una de las construcciones de la actividad genial del ser humano en todos los momentos de su tránsito por el tiempo y el espacio.”

Hostos finalmente convoca a la transición, desde la religión positiva a la religión filosófica, señalando que esta última es el “humanismo”, al que también llamará “religión de la Humanidad”, “positivismo religioso” o “catolicismo filosofado”, despojado del dogma, la metafísica y la escolástica.

Para él, ni el culto a un “dios”, ni el culto a “dioses”, ni el culto a la “naturaleza”, tiene el potencial, ni “tiene la fuerza sociológica, ni la fuerza moral que podría desplegar el positivismo religioso”. Todas ellas las considera “eflorescencias metafísicas o científicas que llevan las consecuencias del pensar metafísico o del inducir científico, hasta una afirmación arbitraria las primeras, o hasta una afirmación comprobada la última; pero de ahí no pasan.”

A partir de lo anterior, Hostos propone llevar a las “multitudes” una perspectiva distinta, sembrando en ellas lo que son o deben ser sus deberes. Así, en la Nota al Calce 120 del tomo indicado en la Edición Crítica, sus editores consignan:

“…el humanismo de Hostos apunta hacia unos niveles más altos de eficacia social porque llega a constituir una nueva propuesta de transformación colectiva fundada en un sistema que garantiza la armonía entre el reconocimiento de derechos y el cumplimiento de deberes. Desde esta perspectiva, la postulación humanística de Hostos…se reviste de un carácter más revolucionario.”

Finalmente, en cuanto a esta estructura religiosa, Hostos ve en esa posibilidad de cambio y transformación de la Iglesia Católica un “movimiento necesario” en el cual “no se puede aniquilar esas conciencias”.

Indica que no se debe aniquilarlas, aunque se pudiera, y que el deber consiste en construir con ellas y con sus creencias: primero, una religión activa y progresiva, como el protestantismo; un orden social para los pueblos católicos, semejante al de los pueblos protestantes, que indudablemente son superiores en moralidad pública y privada, en dignidad política y en fuerza civilizadora, a los pueblos que se sustrajeron a la Reforma.

En el Tomo X, de las Obras Completas, Edición  Conmemorativa  del Gobierno de Puerto Rico, 1839-1939, en el escrito titulado La Cuna de América, a las páginas 195-196, Hostos expresa en torno a la masonería lo siguiente:

“Bien sea por las costumbres ultra democráticas que estableció a la fuerza brutal la dominación haitiana, bien por benéfica influencia del régimen de igualdad política y civil, bien por las repentinas ascensiones sociales y políticas que los trances de la revolución favorecen, hay una especie de secreto respeto de sí mismo que en todos impone, y a veces exige, la consideración para todos.

A éste ha concurrido con su enseñanza práctica de la fraternidad una institución que reina allí sin oposición, después de haber tenido que reñir duras batallas con sus hostilizadores naturales. No hay necesidad de decir que hablo de la masonería, la cual, reuniendo y asociando en su seno a individuos de todas las procedencias y condiciones sociales, no sólo por la práctica de la más dulce y benéfica de las virtudes los disciplina, sino que a sus propios ojos los eleva, poniéndolos al mismo nivel de los deberes comunes que a todos impone y compeliéndolos a la dignidad de las relaciones del deber.

Cuando se contemplan las instituciones como se debe desde el punto de vista de su influencia en la organización social  y de su aptitud para concurrir a ella y mantenerla, no hay perjuicio filosófico ni prevención sectaria que disminuya el mérito social de instituciones cualesquiera, políticas, filosóficas, religiosas, económicas, que cumplen el fin de disciplinar al hombre por medio del deber.

Así, no es posible desconocer la sana influencia que la masonería ha ejercido y ejerce en aquella sociedad abandonada a sus propios instintos de organización y orden.

Miembros de esa institución ricos y pobres, desvalidos de siempre o poderosos de un día, altos y bajos, jóvenes y viejos, y compelidos, primero por los compromisos que con la asociación masónica contraen, y después por sus propios hábitos, hacen de las logias un centro de reunión tanto más frecuentes cuanto que, además de las relaciones, prácticas y deberes que a ellas los llaman, muchos son profesores en las escuelas nocturnas y gratuitas que todos los centros masónicos tienen, y casi todos intervienen en su administración, sostenimiento y vigilancia.

De este frecuente trato y del carácter que él sostiene, resulta una general apreciación exacta de los deberes de la vida urbana y un tacto manifiesto en la conciencia social.

Contribuye también a generalizar los procedimientos de la vida urbana la cooperación de todos, indistintamente, son llamados a prestar a la comunidad en el gobierno y los servicios municipales.”

Otros textos de Eugenio María De Hostos, también nos dan la dimensión masónica en su pensamiento, sobre todo cuando hablamos de los deberes y las obligaciones.

Al igual que la masonería distingue en sus liturgias internas, aquellas y aquellos que nos debemos con relación a nuestros semejantes de aquellas y aquellos que nos debemos para nosotros mismos; Hostos distingue en la vida profana unas de otras, aunque puntualizando el principio de que el principal de los deberes es el cumplimiento de todos los deberes.

Así las cosas, individuo, familia, patria, nación y comunidad internacional de naciones toman forma en una sola estructura en el cumplimiento de los deberes. Ésa es la dimensión a la cual aspira la masonería cuando nos habla, tanto en el plano individual como colectivo, del pulimento de la piedra bruta, de la edificación de un nuevo ser humano a partir del alcance de la virtud.7

 En la carta (plancha grabada) enviada por la Resp:. Log. Fiat Lux de Coamo el 24 de agosto de 1903, dirigida a la “Señora Vda. é hijos de Don Eugenio M. de Hostos”, se indica, luego de hacer referencia a un acuerdo adoptado en “sesión ordinaria” por dicha Logia, lo siguiente: “…Rogamos al Gran Arquitecto del Universo os dé resignación en la desgracia que os ha traído la pérdida del esposo que lloráis, que fue tan buen padre de familia cuanto buen puerto-riqueño é inmejorable masón.

…”Poco se ha adelantado en el examen de la huella masónica en Eugenio María De Hostos. Invitamos a ustedes, Hermanos y Hermanas pertencientes a la masonería patriótica, como también a historiadores y futuros historiadores, personas para quienes el rescate de nuestros próceres, vistos los mismos en la dimensión de realidades y no de mitos, la importancia en la forja de una nación de asumir la tarea de investigar el papel jugado por la masonería en nuestras luchas anticolonialistas del Siglo 19.

Como parte de ella, claro está, saldrán a relucir las aportaciones de la masonería al proceso político puertorriqueño y con ellas, el papel jugado por muchos de nuestros próceres, los pasados y los presentes.

LIBERTAD-IGUALDAD-FRATERNIDAD

Notas

[1] Desde el momento mismo de su iniciación como aprendiz masón, se advierte al profano que se inicia en la masonería que ésta admite en su seno a personas “de todas las ideas religiosas”, destacando que reconoce “la existencia de un Principio regulador, absoluto e infinito, al que da el nombre de GRAN ARQUITECTO DEL UNIVERSO y comprendiendo que la Razón humana debe ser el único medio de investigación de la Causa Suprema, respeta el medio que cada cual adopta para rendir el culto a Dios”.
3 Para un examen detallado del desarrollo de la masonería española en Puerto Rico sugerimos consultar el libro escrito por José Antonio Ayala, titulado La Masonería de obediencia española en Puerto Rico en el siglo XIX, publicado por el Secretariado de Publicaciones, Universidad de Murcia, 1991. Véase, además, Alejandro Torres Rivera, La Masonería en las Antillas Mayores y su desarrollo particular en Puerto Rico: apuntes generales, Revista Patrimonio, Revista Oficial de la Oficina Estatal  de Conservación Histórica de Puerto Rico, Oficina del Gobernador, Volumen 5, 2012.
7 Todo masón sabe que entre las instrucciones que recibe cuando viene de la vida profana a la masonería se encuentra la explicación de lo que constituye la virtud para el masón, al decir:
“La virtud puede definirse diciendo que es una energía moral por la cual adopta el hombre la práctica habitual del bien, del deber y de la justicia; es un impulso natural hacia la honradez, una predisposición al sacrificio en favor de los demás hombres; la resolución de dominar las malas pasiones combatiéndolas con firmeza y decisión, para obrar en armonía con la razón perfeccionada, que siempre induce a hacer el bien; es el triunfo de la voluntad sobre los deseos, es el resultante del trabajo incesante del hombre para acercarse a la perfección por el camino que existe para alcanzarla, por la caridad; es decir, por la devoción a los semejantes, por la abnegación de la personalidad, por el sacrificio. Es para terminar, el ideal de la Masonería en acción, porque ésta se compone de hombres virtuosos– de hombres y mujeres afirmamos nosotros, cuyos beneficios alcanzan, no solo a los miembros de las Institución, sino al mundo profano.”

  10 de enero de 2026

Rombos

 

  1. Esta mañana, en el trabajo. Voy al carpool a encontrarme con la brigada de trabajo con la que trabajo, y que por esta semana soy líder. El edificio del carpool es una hermosa construcción Spanish Revival. Me recuesto en uno de sus balcones, y miro a la distancia. Mis ojos topan con la palabra Alameda. Un vuelco en el pecho. Qué es esto. Ante mí regresa el 1976, cuando mi infancia discurrió en muchas casas, en muchos lugares, pero sobretodo en Tierra Santa y los condominios Alameda Towers. Lo vi todo. El Hospital Metropolitano con el Dr. Circuns. La iglesia Fuente de Salvación, donde fui obligado a ir los domingos cuando lo que quería era ver los reruns de Mazinger Z. El Supermercado Vélez. La panadería La Viequense, donde mi mamá me zumbó un bofetón cuando me agarraron robando un segundo carrito, ya había robado el primero. La casa misteriosa a la que siempre quise entrar. Estoy en el balcón de esa casa. Trato de explicarlo a una compañera de trabajo, me mira sin entenderlo del todo.
  2. Oya, jecuajei yanzán, su bendición, Señora. Entré al cementerio. Pedí perdón por entrar con ropa negra. Busqué tu tumba. Tengo 48 años. Es la tercera vez que te visito. No encontré tu tumba. Tres hombres desyerbaban el cementerio. La memoria afectiva trató de encontrar tu tumba. El niño de 10 me toma de la mano, andamos por donde creí caminar el día de tu entierro. Excepto en la fantasía, ningún mapa promete la exacta repetición de pasos. Nos perdimos.

Decidí hablarte desde donde creo que estás. Dudé un momento. ¿Estará aquí? Fue un suicida, se supone que no entren al cementerio. Pero en alguna tumba en Pazzis, innombrado, descansa Federico de Onís. Pistoletazo en la cabeza, trauma súbito craneal dice el reporte forense; el visado para entrar a la ciudad de los muertos. En esa ciudad Federico de Onís es lo que se dice un hombre ilustrado, mi padre un marrano con suerte.

Hablé en dirección adonde creo que estás enterrado. Si no removieron tus restos antes. Que yo sepa, nadie cuidó de tu tumba. Me consta que yo no lo hice. Hablé, y dije con una sensación en el pecho de estar en grado cero. De estar en el epicentro donde entró un niño y salió una sombra. Hablé, y dije: soy tu hijo. No sé qué hago aquí. Estoy bien. Dos matrimonios fracasados. La certeza de que no habrá tercera vez. Un niño de siete años. Es un buen niño. Hay gestos que se parecen a los tuyos. A veces tengo que aguantarme, porque me molesto y siento que creces dentro de mí, y me da miedo de lastimarlo. Él está bien. Ahora corremos patineta. Antes le enseñé a correr bicicleta. Yo estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Cuídate.

Doy media vuelta. Camino hacia la salida del cementerio, busco cincuenta centavos. Sin mirar hacia atrás, deposito las monedas a la entrada. Susurro un perdón por vestir de negro, Madre.