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Indignación y repudio ante el asesinato de cuatro mujeres haitianas

Entre la indignación, el repudio y el dolor así se han expresado diversos grupos en Puerto Rico, ante la noticia del encuentro en la frontera dominico, haitianas de cuatro cadáveres de cuatro mujeres de nacionalidad haitiana decapitadas, quienes habían sido detenidas y deportadas de Puerto Rico, por la policía de ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EE UU).

Entre los que se han expresado se encuentra el Comité de Solidaridad con el Pueblo de Haití (CSH). Magali Millán Ferrer, portavoz del Comité condenó el horrendo crimen al señalar: “Sentimos profunda tristeza e indignación por los feminicidios de estas cuatro mujeres cuyos cuerpos fueron violentados, decapitados y luego lanzados al Río Macassias, en la frontera con la República Dominicana. Nos genera particular indignación la información divulgada de que antes de su trágico fin, habían migrado a Puerto Rico, huyendo de las terribles condiciones de violencia, ingobernabilidad y miseria extrema que sobrevive el pueblo haitiano y de las cuales las mujeres y la niñez, son sus principales víctimas”.

Información compartida por el líder haitiano Leonard Prophil, las mujeres llegaron a nuestro país en diciembre de 2024 y fueron deportadas hace unos meses. Según informó Prophil a la prensa, las mujeres -de entre 27 y 31 años- llevaban dos semanas desaparecidas.

Por su parte Millán Ferrer manifestó que el Comité adjudica responsabilidad por lo ocurrido a las agresivas e inhumanas políticas migratorias del gobierno de Estados Unidos y su presidente, Donald Trump. Denunció que en Puerto Rico, como en otras jurisdicciones norteamericanas, el personal de las agencias -se refiere a los agentes de ICE- violenta los más elementales derechos humanos con arrestos y deportaciones que ignoran los planteamientos de seguridad que las mujeres asesinadas, como otras personas migrantes, pudieran tener respecto a los peligros a su seguridad que les esperan en sus países de origen.

Millán Ferrer, quien trabaja de cerca con organizaciones comunitarias en el vecino país, abundó que es de público conocimiento que las gangas de delincuentes en Haití secuestran, violan, asesinan, incendian comunidades enteras y que ni la ineficiente policía local, ni las fuerzas de otros países que organismos internacionales han introducido en la isla para intentar frenar la violencia, han tenido resultados.

“Se ha informado que luego de ser deportadas a su país mediante procesos migratorios que desconocemos, pues los nombres de las víctimas no han sido revelados, desaparecieron y sus familiares no supieron más de su paradero. Sacarlas de Puerto Rico, significó la muerte para ellas, finalizó Millán Ferrer.”

El Comité dio a conocer que se unió a las exigencias que esta misma semana hizo el Frente Migrar es un Derecho, el cual entre otros aspectos demanda que los feminicidios sean esclarecidos y que se fijen responsabilidades y saber en qué circunstancias las mujeres fueron devueltas a Haití por las autoridades migratorias de EE UU, que vulneraron su seguridad y propiciaron su asesinato.

De acuerdo al Comité aunque hay un sospechoso arrestado, Chin Laduse, Millán Ferrer, expresó dudas de la capacidad y buena intención de los gobiernos dominicano y haitiano para esclarecer los crímenes. “Son conocidas las políticas discriminatorias del gobierno de la República Dominicana contra migrantes de Haití en su territorio e, inclusive, con sus nacionales de origen haitiano. Competería hacer la investigación a un organismo de derechos humanos independiente, sea internacional o regional,” recomendó.

También exigieron respeto por los derechos humanos y el debido proceso de ley en los procesos migratorios. Esto incluye acceso a representación legal, a que sus vistas se celebren en Puerto Rico, donde está su base de apoyo y a que se les provea intérprete a las personas haitianas o que no hablen español ni inglés.

Por su parte la campaña, Migrar es un derecho, impulsada por las organizaciones, Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU Puerto Rico), Amnistía Internacional Puerto Rico, Comuna Caribe y Kilómetro 0, también expresaron su “más profundo rechazo y dolor ante la noticia sobre el asesinato de cuatro mujeres haitianas. Enviamos nuestras condolencias a las familias de estas mujeres, a la comunidad haitiana y exigimos justicia, verdad y rendición de cuentas inmediatas”.

La campaña destacó que desde el inicio de las redadas antiinmigrantes del gobierno de EE UU en Puerto Rico en enero de 2025, ha condenado de forma enérgica las políticas migratorias y las prácticas de expulsión que criminalizan la migración forzada y niegan protecciones fundamentales a personas vulnerables. En este caso, mujeres que huían de la violencia, de la persecución y de condiciones extremas.

“Las políticas del gobierno de Estados Unidos y que los gobiernos de Puerto Rico y de República Dominicana no han hecho más que apoyar y sostener, ponen en riesgo la vida misma, perpetúan violaciones graves de derechos humanos y muestran un desprecio absoluto por el derecho internacional al refugio, a la movilidad y la migración”.

Afianzadas en el derecho de migrar las organizaciones que integran la campaña, exigieron en primera instancia que cesen inmediato de los encarcelamientos y deportaciones masivas, que se brinde acceso efectivo y seguro a solicitudes de protección, asilo y procedimientos justos para todas las personas que buscan refugio en Puerto Rico; Medidas de rendición de cuentas para las agencias y funcionarios que hayan violentado protocolos, leyes y derechos humanos; Una política de santuario y no-cooperación con agencias migratorias federales; y permitir que las personas accedan al debido proceso para que sus casos sean escuchados en Puerto Rico y no sean removidos hacia Estados Unidos donde carecen de comunidad y apoyo legal.

Mientras la representante por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), licenciada Adriana Gutiérrez Colón, también se expresó al respecto.

“Exigimos, una vez más, al gobierno de Jenniffer González Colón a ponerse del lado de las comunidades inmigrantes en Puerto Rico y a enfrentar las políticas discriminatorias y racistas de su jefe político, Donald Trump.

Para muchos inmigrantes, especialmente las mujeres, su deportación constituye una sentencia de muerte. La inacción de este gobierno -como no aprobar el Proyecto de la Cámara 331 para garantizar derechos fundamentales de las comunidades inmigrantes- y por el otro lado, colaborar con las autoridades federales de inmigración, lo convierte en facilitador de las muertes que son consecuencias directas de estas inhumanas políticas migratorias”.

 

 

 

Las elecciones de medio y término en el tiro al blanco.

 

Especial para CLARIDAD

La cercanía de las llamadas elecciones de medio término en Estado Unidos (total de la Cámara de Representantes, un tercio del senado y una cantidad similar de gobernaturas), previstas para el 3 de noviembre del presente año, invita a investigadores, periodistas y público en general a hacer vaticinios sobre los probables resultados. Históricamente se han considerado una especie de termómetro para el partido que ejerce el poder ejecutivo, que en la mayoría de los casos en los períodos recientes ha perdido más escaños de los que ha ganado.

En este año 2026 una parte mayoritaria de la población estadounidense y de muchos países espera tal acontecimiento como oportunidad que podría significar que los republicanos encabezados por Donald Trump pierdan el control de ambas cámaras y, en consecuencia, surja algún tipo de restricción para la agenda anti sistema del presidente 47.

Ese podría ser el caso si desde la oficina oval no existiera un plan explícito para cuestionar cada uno de los resultados que le resulte contrario a sus intereses, si no tuvieran una lista de candidatos-objetivos para dañar su imagen y sus recaudaciones, si no estuvieran relacionados cada uno de los distritos electorales que deben atacar y, finalmente, si en dicho proyecto no se considerara incluso la posibilidad de que tales elecciones no tengan lugar.

Desde que el actual gobierno comenzó las acciones de violencia inducida contra inmigrantes (la mayoría vota demócrata), o contra ciudadanos estadounidenses residentes en estados que tradicionalmente no cuentan con mayoría republicana, el propósito ha sido en buena medida desprestigiar y amedrentar a rivales políticos actuales o potenciales. No fue una casualidad que uno de los primeros despliegues masivos de ICE comenzara por Los Angeles, centro financiero y poblacional de California, estado gobernado por un potencial precandidato demócrata a la presidencia en el 2028, Gavin Newsome. Más recientemente la violencia se trasladó a Minneapolis, en el estado de Minnesota, gobernado por Mike Walz, ex compañero de Kamala Harris en la boleta de los comicios del 2024.

Quizás en este último estado es donde más claramente se haya manifestado el real propósito de la violencia potencial en las calles, cuando después de los asesinatos de Renée Good y Alex Pretti, la Secretaria de  (In) Seguridad Nacional estadounidense Kristi Noem ofreció negociar la retirada de los agentes federales de ICE y otras agencias a cambio de que se le entregara el registro de votantes del estado, documento que por ley solo compete a las autoridades locales.

Debe recordarse que tal acción se produce cuando aún están pendientes ante las cortes de varios estados  reclamaciones del propio Trump, o de sus seguidores, cuestionándose los resultados electorales desfavorables tanto del 2020, como del 2024 y después de que varias asambleas legislativas estaduales con mayoría republicana han logrado con éxito, o han intentado, el cambio de los mapas de los distritos electorales,  para que por la gracia de la geografía cuenten con más votantes de su partido que del bando contrario.

El actual ejecutivo republicano privilegió a partir del 2025 la ubicación laboral en agencias que controlan el desempeño de los procesos electorales de funcionarios “negacionistas” que aún no reconocen los resultados del 2020, ha interpuesto recursos legales contra políticas electorales diseñadas a nivel de estados y ha llamado incluso a la realización de nuevos censos en los que se excluyan ciertas categorías de ciudadanos.

Pero las iniciativas relacionadas en los párrafos precedentes puede decirse que corresponden  a “tiempos de paz”. El magnate-presidente y su séquito está llevando el juego a un nivel superior, imaginando algoritmos alternativos, apuntando al pecho de sus rivales y si calcula que ni aún sí gana, pues recogerá el peto, la careta, los guantes, la pelota y no habrá juego.

Por cierto, cuando se habla de algoritmos, no se hace en sentido figurado. Cuando en el 2008 el joven y afrodescendiente Barack Obama arrasó frente al veterano de guerra blanco John McCain en las elecciones presidenciales en medio de una severa crisis económica, se consideró entonces que una buena parte de la victoria se debía a los miles de voluntarios que llevaron el mensaje del candidato tocando “puerta por puerta”, en aquellos distritos donde tenían una desventaja mínima. En aquel momento las redes sociales y las plataformas digitales eran apenas un proyecto. Aún en el 2012 el factor humano presencial y alguna tecnología siguieron favoreciendo a Obama, en términos de instrumental político.

Sin embargo, ya para el 2016 los republicanos hicieron su primer intento “innovador”. En esa fecha el 44% del electorado se “informó” sobre la contienda a través de Twitter, Facebook y otros medios similares, mientras que el 24% de los posibles votantes consumió referencias directas desde los perfiles de Donald Trump, o de Hillary Clinton. Sólo después de concluidas las elecciones se conoció cómo la firma consultora Cambridge Analítica había hecho uso ilegal de la información privada  de 87 millones de posibles votantes con perfiles en Facebook, razón por la que empresa Meta tuvo que pagar una multa multimillonaria, pero nada más.

Ciertamente este puede ser considerado un factor marginal, o secundario, para justificar la victoria de Trump entonces, frente a sus capacidades para comprometer fondos y donaciones en función de su campaña, o ante los masivos errores demócratas tanto en la elección de su candidata, como en los mensajes almidonados que aquella pronunciara.

El caso es que el destape del fraude digital del 2016 y el conocimiento posterior de acciones similares de empresas como Cambridge en los comicios de 68 otros países debilitaron esta muleta de Trump de cara a las elecciones del 2020. Aprendiendo de sus errores el magnate-político desechó a los intermediarios y estableció una alianza entre iguales con los dueños de Amazon, Meta, X, Apple y otras megacorporaciones digitales, que volvieron a regalarle sus datos, sin que esta vez la Comisión Federal Electoral, o el Congreso  se preocuparan en investigar. Nada de multas, ni llamadas de atención. Estuvieron todos presentes en las fotos de la toma de posesión el 20 de enero del 2025.

En estos momentos se registran algunos signos que indican que las balanzas se inclinarán en uno y otro sentido más por los errores actuales y desatinos de Donald Trump, que por la construcción de una oposición demócrata con buen liderazgo, programa y financiamiento. Ya se registran 29 legisladores republicanos que no aspirarán a su reelección. Acaba de tener lugar una elección especial en el senado estadual de Texas, ganada por un demócrata en un distrito donde Trump venció por 17 puntos en el 2024.

Estas y otras señales habrían provocado que el primer mandatario  pase a un nivel superior de enfrentamiento con la realidad que incluiría: reuniones periódicas para analizar la marcha de los acontecimientos en cada uno de los distritos que los republicanos consideran vulnerables de cara a la prueba de noviembre, atacar personalmente a los principales rivales demócratas, cuestionar el origen de sus finanzas; especular sobre la posibilidad de que los comicios no sean supervisados por autoridades locales, sino que esta función se asuma desde el nivel federal; organizar una llamada “convención de medio término”, espectáculo que normalmente se reserva para los ciclos presidenciales cada cuatro años; incluso valorar públicamente la posibilidad de que las elecciones no tengan lugar del  todo.

Trump recuerda perfectamente la consecuencia más inmediata que tuvo para él perder la mayoría en la cámara de presentantes en las elecciones de medio término del 2018: el inicio del proceso de impeachment (destitución por vía legislativa). Difícilmente se siente a esperar de forma pasiva los resultados si cuestionan su liderazgo.

En ese escenario, si fallan todos los recursos (políticos y no tanto) que están a su alcance, cabe esperar que recurra a su principal herramienta: la generación del caos a través de la violencia. Esta puede ser doméstica o exterior.

Los sucesos recientes tanto en Minneapolis como en Caracas el pasado 3 de enero deben recordarnos que casi con cualquier pretexto el presidente de Estados Unidos puede generar una situación que se considere “excepcional”, restringir un grupo de “derechos ciudadanos y garantías”, para saltarse el obstáculo de los comicios. Con qué oposición cuenta para que ello no suceda?

La encarnación en lo artístico del nuevo Puerto Rico

Reproducida de Democracy Now

 

Especial para En Rojo

Puerto Rico reorganiza con sus propias fuerzas endógenas un nuevo orden de su entropía política y sus concomitancias económicas que hoy lo abaten. Benito Antonio Martínez Ocasio (Bad Bunny) es, sin que él mismo lo sepa, parte del reordenamiento de la entropía en Puerto Rico.

Su presentación artística de un puertorriqueño, caribeño y latinoamericano en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl en el Levi’s Stadium, en Santa Clara, California, es un hito histórico que coloca a Puerto Rico en una nueva dimensión. Redimensionar política, cultural y artísticamente a Puerto Rico desde Estados Unidos mediante un espectáculo de tal importancia es el aporte que ha hecho Bad Bunny a la reorganización de un nuevo orden que comienza a proyectarse de forma artística al mundo desde la entropía política, económica y social de Puerto Rico. Un nuevo orden, porque proyecta lo que es redimensionar la colonia de Puerto Rico y su diferenciación, étnica, idiomática y cultural frente al poder imperial de Estados Unidos desde su propia interioridad.

Esa transfiguración de Puerto Rico proyectada hoy artísticamente será mañana su nuevo orden político. De la entropía política de Puerto Rico va configurándose un nuevo orden que definirá su futuro. Porque la entropía siempre tiende a encontrar un equilibrio y una estabilidad dentro del caos que da forma al nuevo orden. Es lo que comienza a encontrar Puerto Rico dentro del nuevo Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump.

Dentro de ese nuevo Estados Unidos reordenado distópicamente por Trump, Puerto Rico comienza a reposicionarse desde lo más íntimo de su espíritu con verdadera autenticidad en el Caribe y Latinoamérica, aunque persisten políticamente y mediante su sometimiento militar los rezagos y reminiscencias de su papel colonial en la región que siguen ensombreciendo su imagen.

El ya histórico rapero Martínez Ocasio abrió en el Super Bowl un espacio de luz que está disipando las sombras que han ensombrecido a Puerto Rico. Se alumbra un nuevo futuro para Puerto Rico. De un Puerto Rico auténtico que quedó plasmado para el mundo con el espectáculo de Bad Bunny en el medio tiempo del Super Bowl.

Así como la naturaleza y el cosmos buscan encontrar un orden desde la entropía, toda sociedad busca desde la entropía a través de la política encontrar, también, un orden. Y eso, precisamente, es a lo que apuntan los acontecimientos en Puerto Rico. Porque el fenómeno de Ban Bunny no debe verse como un caso aislado en Puerto Rico. Es parte de otras muchas incidencias concatenadas en la nación puertorriqueña últimamente.

Bad Bunny encarna en lo artístico al nuevo Puerto Rico. Ya a su tiempo Puerto Rico encontrará quien lo encarne políticamente. Lo que sí es un hecho es que la significación que hoy tiene para los puertorriqueños Bad Bunny representa la chispa de una transformación de la sociedad puertorriqueña que comienza a valorar y a apreciar la potenciación de sus capacidades. Que comienza a apreciar y a valorar sus potencialidades y de lo que es capaz cuando se lo propone y cuando los puertorriqueños tienen fe en sí mismos.

De adentro hacia afuera es el nuevo impulso de Puerto Rico.  Y no como la mentalidad colonialista había enseñado a los puertorriqueños a cómo aceptar el curso de las cosas bajo el complejo colonial de inferioridad, que había sido siempre de afuera hacia adentro. O sea, la sumisión de siempre esperar que lo exógeno conformara lo endógeno. Aceptar pasivamente la transculturación a través de una imposición abierta o subliminal de la cultura y costumbres anglosajonas provenientes de Estados Unidos y a aborrecer lo nuestro.

Ahora, para sorpresa de muchos, fue Puerto Rico el que se impuso en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl anglosajón. La puertorriqueñidad abre sus capullos en flor en pleno Estados Unidos ante los ojos del mundo, pese a la oposición acérrima de Trump y de los ultranacionalistas del Make America Great Again (MAGA) que ven el espectáculo de Bad Bunny en el medio tiempo del Super Bowl como una ofensa de la hispanidad al hegemón estadounidense.

 

La vez que un conejo cantó a medio tiempo

En Rojo

A mitad del juego final de la Liga Nacional de Fútbol (NFL, en inglés), donde los Seahawks se batían en duelo contra los Patriots, Benito Antonio Martínez Ocasio presentó su Súper Espectáculo de Medio Tazón. Y gente de todo el orbe se reunía en barras, salas, comedores, terrazas y spots de jangueo para ver al primer exponente del género urbano cantar en uno de los eventos más comercializados de la cultura estadounidense.

Auspiciado por Apple Music, el concierto breve inició con las imágenes de un cañaveral poblado por gente vestida con pavas y ropas blancas. La escena se une con el escenario televisado y Tití me preguntó despuntó el mosaico de melodías en medio de quioscos de cocos fríos y mesas de dominó. Aparecen señores con guayaberas, filas de Marías, Sofías y Gabrielas que le guiñan a Bad Bunny mientras se pasea por los pastizales impostados. Otra muchacha lo saluda desde una pila de bloques de cemento y Benito, contento, la mira antes de recibir una piragua. Sin darle un bocado, se la da a un hombre que finge operar un quiosco de tacos. Es la imagen de un hombre paseando por su barrio.

Durante los intervalos de silencio, mientras las melodías se intercalaban, la multitud se filtraba por los micrófonos como un rumor intraducible de gritos y vítores. Entonces, Yo perreo sola sonó mientras el vegabajeño cruzaba entre dos jóvenes que amagaban puños de pugilista. Esquivando la escena, el artista llega a un escaparate donde le dan un anillo, lo mira, se asusta y lo pasa rápido a una pareja de novios.

Aparece, luego, un gentío perreando desde la famosa casita: Young Miko, Pedro Pascal, Karol G y otras figuras mediáticas de América Latina y los Estados Unidos.  A pesar de estar plagadas de frases soeces, aquellas líneas que suelen hablar de falos fugados o juegos pudendos, la casita, que simuló ceder ante el peso del conejo, dio paso a una versión corta Voy a llevarte pa PR que, junto a Pa que retozen, Dale Don, Travesuras y Gasolina, preludiaron el éxito EoO.

Al timbre de unos violines similares a los MONACO, Benito saludó a la multitud californiana mientras la pareja de novios regresó para casarse. El paseo por el barrio se convirtió en un rito comunitario. La boda, celebrada entre murallas que parecen coloniales, reveló al bandón de Los sobrinos junto a Lady Gaga. Die with a smile suena por primera vez en clave de salsa, maridando los asiduos trombones, pianos, güiros, bajos y trompetas del género afrocaribeño con la voz de la astro norteamericana. Las nupcias ficticias acabaron al son de Baile inolvidable, antes de que el escenario se mudara a La Marqueta y al club de Toñita. Allí, perlada de sus sortijas, el personaje neoyorquino le dio un palo de caña al conejo. Benito dirigió el frenesí de Nuevayol en medio de una coreografía precisa.

De súbito, el cuatro de José Eduardo Santana reclamó la atención de todos para que Ricky Martin entonara, desde dos sillitas plásticas, Lo que le pasó a Hawái. El espectáculo cerró con El Apagón, Café con ron y Debí tirar más fotos. Había, colgando de postes de madera, bailarines disfrazados de celadores de electricidad. A la Rubén Blades en Plástico, Benito recordó todos los países que comprenden América: Chile, Argentina, Perú, Venezuela, Cuba, Haití, Canadá…y, por supuesto, la pequeña isla caribeña que lo miraba con excesivo orgullo.

 

Entre el Grammy y el Super Bowl: el medio tiempo perfecto — sin agua, sin justicia, pero con streaming espectacular

 

Mientras Puerto Rico celebraba a Bad Bunny entre el Grammy y el Super Bowl, el país colapsaba con la precisión de un medio tiempo perfectamente ensayado. Sin agua potable, con un ambientalista asesinado y absuelto su agresor, con la universidad pública secuestrada y las playas listas para privatizarse. No fue una mala semana: fue una radiografía. El espectáculo cumplió su función histórica: hacer show mientras se llevan lo que es del país. Fue el medio tiempo perfecto del Pan y circo, versión streaming, cortesía del PNP.

Entre el Grammy y el Super-Bowl: el medio tiempo perfecto

Todo esto ocurrió en la misma semana en que Bad Bunny ganó un Grammy y el país se prepara para verlo como figura central del Super Bowl. Mientras el país celebraba, el colapso avanzaba. No es culpa de Benito; es la función del espectáculo maripilesco de la Jenniffer González y su partido. El brillo distrae, anestesia, suspende la indignación. La JGo, y la legislatura con su Pan y circo en versión streaming: conciertos, hoteles, promesas de grandeza, mientras el país aprende a vivir sin agua, sin justicia y sin futuro compartido.

Agua en Puerto Rico: un derecho convertido en lujo

En Puerto Rico, el agua potable ya no es un derecho: es un privilegio intermitente. Hace unos meses, la rotura del Superacueducto dejó a sectores enteros de San Juan, Bayamón, Carolina y Guaynabo secos durante días, confirmando lo que muchos sospechaban: esta crisis no es accidental, es estructural. Años de negligencia, impunidad administrativa y abandono deliberado convirtieron la infraestructura en una ruina predecible. Que la principal planta de filtración operara desde 2020 con cuatro filtros menos no es un error técnico, es una decisión política sostenida en el tiempo y, por ello, esta semana colapsó.

La respuesta del gobierno fue una coreografía conocida: comunicados confusos, promesas huecas y ningún plan real. Mientras la gente hace fila por un “chorrito” de agua, la gobernadora prefirió crear comités y nombrar coordinadores reciclados del PNP. El mensaje fue diáfano: la sed del país no amerita responsabilidad, solo manejo de imagen. El agua pasó de ser un bien común a un lujo administrado desde la incompetencia.

 Justicia en entredicho: el caso Viqueira

La absolución del acusado por el asesinato del biólogo y ambientalista Roberto Viqueira Ríos confirmó que en Puerto Rico la justicia también se raciona. Viqueira fue asesinado tras años de denunciar daños ambientales; el tribunal resolvió que el problema no fue el crimen, sino que la víctima “se tomó la justicia por mano propia”. El fallo absolvió al acusado y culpabilizó simbólicamente al asesinado. Para el juez Ángel Llavona Folguerz, Eduardo Meléndez Velázquez asesinó a Viqueira en defensa propia.

El streaming de la escena fue brutal. La viuda reclamando que nadie la escuchó; el juez dictando sentencia como quien cierra un trámite.

El mensaje fue devastador. En Puerto Rico, ni siquiera una vida dedicada al bien común merece justicia plena. Cuando el sistema normaliza la impunidad, no hay equidad posible, sólo desafección y miedo.

 Universidad tomada por la política

La Universidad de Puerto Rico tampoco escapó al colapso de la semana. La presidencia de Zayira Jordán Conde, cuestionada desde su nombramiento, acumuló críticas por improvisación, falta de rumbo y desconexión total con la comunidad universitaria. Estudiantes y docentes lo dijeron sin rodeos: la universidad está paralizada.

La Junta de Gobierno intentó destituirla y falló por un voto. Lejos de leer la señal, el poder cerró filas. Jenniffer González nombró a Vanessa Santo Domingo —figura de confianza del PNP— para reforzar el control político de la Junta. Autonomía universitaria, mérito académico y diálogo quedaron fuera del salón. La UPR, históricamente motor de movilidad social, fue reducida a ficha partidista y a tener que tragarse la incompetencia, incapacidad e ineptitud de Jordán Conde.

 Desarrollo a toda costa: turismo y ambiente en conflicto

Sin agua, sin justicia y con la universidad intervenida, el gobierno decidió apostar por lo de siempre: cemento y espectáculo. El proyecto del Hard Rock Hotel & Casino fue vendido como “desarrollo”, aunque consume agua que no existe y se levanta sobre costas ya vulnerables. A la vez, otros megaproyectos resurgen en Cabo Rojo y la costa sur, amenazando manglares, yacimientos y ecosistemas frágiles.

Para completar el cuadro, el PNP coquetea con redefinir legalmente la “playa” para achicar lo público y agrandar lo privado. En Puerto Rico, legalizar la ilegalidad, le llaman modernización. El desarrollo se persigue “a toda costa”, literalmente, expulsando la justicia ambiental del debate.

 El abismo ya no es metáfora

El patrón es claro: mala gestión, control partidista y desprecio por lo que nos pertenece. Un país tropical sin agua; un ambientalista asesinado sin justicia; una universidad capturada; unas playas entregadas.

La justicia como equidad quedó fuera del proyecto de gobierno.

Lo que sigue es peligroso: normalizar el colapso. Pero también es el punto de quiebre. O se reorganiza la indignación en acción colectiva, o el “medio tiempo” se convierte en el acto final de un país administrado para pocos y agotado para todos. La pregunta ya no es si estamos en crisis. La pregunta es cuánto tiempo más aceptaremos vivir con el país aplaudiendo el espectáculo mientras nos quitan lo que es de todos. Porque todo medio tiempo termina. Y lo que viene después no siempre es un final feliz.