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Ocho de cada 10 latinos rechazan bloqueo a Cuba, reveló encuesta

Managua, 19 feb (Prensa Latina) Ocho de cada 10 latinoamericanos rechazan la política de bloqueo impuesta por Estados Unidos a Cuba, reveló hoy la encuestadora nicaragüense M&R Consultores.

El estudio de opinión pública titulado “Latinoamericanos: Perspectivas del Entorno Internacional”, también recogió el criterio de los habitantes de la región sobre la resolución contra el cerco económico, comercial y financiero presentada anualmente por Cuba ante la ONU.

En ese sentido, la encuesta, correspondiente al segundo semestre de 2024, señaló que el 78,9 por ciento de los entrevistados manifestó estar de acuerdo con dicha resolución, mientras el 21,1 expresó lo contrario.

Al respecto, el sondeo hizo un análisis por países y destacó que República Dominicana (83,2 por ciento); Venezuela (82,9); Nicaragua (82,3); y Panamá (81,8); son las cuatro naciones con mejor porcentaje que apoyan la más reciente resolución contra el bloqueo presentada por Cuba en Naciones Unidas.

Asimismo, señaló que el 67,7 por ciento de los latinoamericanos interrogados consideró que la actual administración estadounidense encabezada por Donald Trump, no cumplirá con el referido documento que aboga por levantar la medida unilateral de Washington impuesta a la isla desde hace más de seis décadas.

Por otro lado, la encuesta hizo referencia a la política de Estados Unidos hacia la región y reveló que el 80,1 por ciento de los entrevistados manifestó su rechazo a la Doctrina Monroe, mientras sólo 19,9 la aceptó.

De igual modo, se conoció que el 86,6 por ciento de los encuestados rechazó que América Latina sea considerada como el patio trasero de Estados Unidos.

El estudio también arrojó que el 52,5 por ciento opinó que históricamente el país norteño se ha apropiado de los recursos naturales de la región.

Tomado de wwwprensa-latina.cu

LO QUE LE PASÓ A HAWAII (SIC): EN DOS TIEMPOS

1ER TIEMPO -EMIGRACIÓN Y GENTRIFICACIÓN;2DO TIEMPO -EMIGRACIÓN PUERTORRIQUEÑA AL HAWÁI

Y A ORLANDO, FLORIDA

 

Juan E. Hernández Cruz, Ph.D.

 Académico de Número de la Academia

 de la Historia de San Germán

  1. Introducción

Benito A. Martínez Ocasio (Bad Bunny) nos sorprendió en la epifanía del año nuevo con un regalo de Reyes:  Lo que le pasó a Hawaii (sic) Un regalo de Reyes o revelación que vaticino, tendrá la trascendencia que ha tenido Verde Luz de Antonio Cabán Vale (El Topo) en nuestra historia musical y patriótica.

Dice la melodía, de lo que es un proyecto mayor, en que se inserta un cortometraje, actuado por Jacobo Morales, que a mi entender ilustra con claridad los procesos de emigración y gentrificación en Puerto Rico y ya culminados en Hawaii.

[Verso primero] En la última estrofa.  “Se oye al jíbaro llorando, otro más que se marcho’

No quería irse pa Orlando, pero el corrupto lo echo’

Acompañando la estrofa, primero por un coro:

[Coro]

“Quieren quitarme el río y también la playa.

Quieren el barrio mío y que abuelita se vaya.

No, no suelte la bandera ni olvide el lelolai,

Que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawaii (sic).

[Interludio] Con una advertencia.

“Ten cuidado Luis, ten cuida’o”

[Verso segundo] “Aquí nadie quiere irse, y quien se fue sueña con volver.”

Si algún día me tocara, que mucho me va a doler.  No quería irse tampoco y en la Isla se quedo’.

[Pre-coro]

“Y no se sabe hasta cuándo”

[Coro]

“Quieren quitarme el río y la playa.  También quieren el barrio mío y que tus hijos se vayan. No, no suelte la bandera ni olvide el lelolai.  Que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawaii.” (sic).

No, no suelte la bandera ni olvide el lelolai

Que no quiero que hagan contigo_”1  

Lo que le pasó a Hawaii (sic) es la advertencia que el bardo Bad Bunny nos hace a los

Puertorriqueños.  Advertencias que viene envuelta en los ritmos y sones más puros y profundos de la puertorriqueñidad como el lelolai, canto navideño de origen campesino.  Ejecutados con los instrumentos musicales más auténticos de nuestros ancestros; cuatro, güícharo y guitarra.

El álbum titulado Debí tirar más fotos, viene acompañado de otras melodías excepcionales y el cortometraje mencionado antes.

Jacobo Morales, en una brillante interpretación ejemplifica algunos aspectos del proceso de gentrificación que hemo venido viviendo en Puerto Rico por varias décadas mediante un personaje ficticio, Concho, se representa al sapo concho (peltophryne lemur) autóctono de Puerto Rico y Virgen Gorda y en vías de extinción.

La pertinencia de estos elementos se puede entender mejor cuando leemos una reciente entrevista al periódico The New York Times de Benito Martínez Ocasio (Bad Bunny) donde declara:

“Mi objetivo es que el mundo conozca la verdadera esencia de Puerto Rico y mi identidad como artista”, añadiendo, soy puertorriqueño, caribeño y mi música, mi cultura y la historia de mi tierra están en cada fibra de mi ser desde la plena hasta el reggetón”.2

Benito, pues hace una exhortación, a la juventud sobre todo a que detengan la emigración y al acelerado proceso de gentrificación, porque se nos va la vida, la cultura y la patria.

En este trabajo pretendemos clarificar mediante el análisis de conceptos sociológicos e históricos, los procesos ocurridos en Hawái y Puerto Rico.  Sociedades que han tenido una historia paralela: relación colonial con los Estados Unidos; intensa emigración de puertorriqueños a Hawái (1900-1901) durante el periodo de capitalismo agrario y la gentrificación.

  1. 1er Tiempo: Emigración y Gentrificación

La composición musical antes mencionada tiene un gran contenido social y político que debe ser sustentado con evidencia empírica, tanto teórica como conceptual, que nos ayude a entender su complejidad.  Tiene a su vez un trasfondo histórico que debe ser develado ampliamente.

Emigración y gentrificación son dos conceptos de las Ciencias Sociales que se aplican a dos procesos históricos acontecidos en ambas sociedades, Hawái y Puerto Rico.  Emigración, también conocido como migración, se refiere al desplazamiento geográfico de individuos o grupos generalmente por causas económicas o sociales.   La migración se da dentro de una sociedad o país, ejemplo de ello es el movimiento del campo a la ciudad, pero dentro del mismo país.  Emigración puede ampliarse como “movimiento de población contemplado desde el punto de vista del país de origen” y en la vertiente de inmigración “desde el punto de vista del país de destino.”

Eso es, se emigra de la sociedad a la cual se pertenece por nacimiento, lengua, religión y cultura, entre otros; y ya en la nueva sociedad, en Estados Unidos, como el caso en cuestión, se usa el concepto inmigrante para catalogar al mismo sujeto.

Gentrificación3 se define como el proceso para describir una población pudiente económicamente que se muda (a un vecindario, por ejemplo) desplazando a la clase trabajadora o pobre.  Desplazamiento que tiene el efecto de la ruptura de la comunidad originaria y sus lazos culturales y afectivos que dan sentido de pertenencia social y cultural al individuo.

Ambos conceptos, emigración y gentrificación se relacionan con el sistema económico prevaleciente y las consecuencias políticas y sociales resultantes.  En ambas sociedades se originan con el capitalismo agrario y el colonialismo, en que ambas sociedades discurren a partir de 1898.

Aunque la emigración inicial durante la última parte del dominio español en Puerto Rico (1870-1898) era importante, dirigida ésta a Santo Domingo, Cuba, Panamá y Venezuela; no era tan significativa (por su carácter numérico y cultural) como la dirigida a Hawái dos años más tarde.

En los Documentos de la Migración Puertorriqueña del Centro de Estudios Puertorriqueño, se ha documento el proceso de desarrollo del capitalismo en Puerto Rico y su relación con la población de la siguiente forma:4

“El periodo de 1815-1870 (en Puerto Rico) es uno de acumulación primitiva de capital, principalmente en la esfera del comercio.  Además, se produce el auge del cultivo de productos comerciales y crece sustancialmente la población…se triplica.  Añadiendo que “la expansión de los cultivos comerciales dentro de las relaciones precapitalistas de producción que eran particularmente contradictorias… por la necesidad de una mayor fluidez de mano de obra… explicando el rol del Reglamento de Jornaleros que es catalogado como “disposiciones de carácter feudal… hasta la revolución liberal española de 1868 en que se inicia en la Isla el tránsito al modo de producción capitalista”.

Con la invasión y ocupación norteamericana a partir de 1898 es que se acelera la transición al capitalismo en Puerto Rico, el cual tendrá un triple impacto sobre el movimiento de la fuerza de trabajo:

  • Se origina el “problema de sobrepoblación”; (2) Se producen las “migraciones internas” con el propósito de relocalizar la fuerza del trabajo desde el cafetal (en la altura) haciéndola accesible a las grandes corporaciones azucareras en la costa; (3) se inicia la circulación de la fuerza de trabajo dentro del sistema internacional de plantaciones.5

Será en este último contexto que la emigración a Hawái se produzca.  Emigración que conllevó el desplazamiento de niños, adultos y familias completas, en condiciones paupérrimas de miseria.  Se ha estimado que aproximadamente 6,000 puertorriqueños salieron con destino al Archipiélago de Hawái en 1900 al 1901, cuyas historias son casi desconocidas, no obstante, el sufrimiento y dolor que ello produjo.  Un informe del gobernador de Puerto Rico de la época, explica la situación de la siguiente forma:

“Los isleños resisten moverse de un lugar a otro de la isla y prefieren quedarse ociosos en sus asentamientos habituales.  Esta situación permite que los agentes que contratan emigrantes encuentren campo abierto para su empresa.   Braceros son requeridos en Hawaii para trabajar en las plantaciones azucareras…” Buenos salarios son ofrecidos y muchos son persuadidos a emigrar.  La mayoría de los emigrantes provienen de la clase más empobrecida de jornaleros y muy pocos tienen alguna educación mínima.  Estos emigrantes son los elementos menos deseables de este pueblo…6

 

2do Tiempo: Emigración puertorriqueña a Hawaii y a Orlando, Florida

  1. Hawaii

Aunque en la canción en cuestión no se menciona la emigración puertorriqueña a Hawaii, ésta está implícita, pue es parte de la transformación de este grupo de islas paradisiacas, en un emporio frutero y azucarero.

Allí arribaron en los albores del 1900, la que fuera caracterizada como… historia inédita, la tragedia olvidada con toda su carne adolorida y su color compuesto de esperanzas, frustraciones, lágrimas y muerte.”7

Cerca de 6,000 puertorriqueños emigraron a ese archipiélago para trabajar en la agricultura y labrarse un futuro.  Boricuas de la región suroeste de la isla mayormente, fueron reclutados por compañías como la R.A. McFie y la W.D. Noble, con oficinas en Ponce, Aguadilla y San Juan.  Compañías formadas con el propósito de reclutar braceros que fueran a trabajar en la caña de azúcar y de ahí al Pacífico, en lo que representaba una ardua travesía por mar, y muerte en algunos casos, de familias completas.8

En el documental “Al Hawaii” de la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades, hecho en colaboración con Blase Camacho Souza (Hawayana) (Bibliotecaria e investigadora profesional) y Carmelo Rosario Natal (autor de Éxodo Puertorriqueño: La emigración al Caribe y Hawaii 1900-1915, entre otros colaboradores, se recoge en una dramática narración, la travesía del primer grupo que emigra desde Puerto Rico.

“Primera emigración en las navidades de 1900 desde Ponce a New Orleans, en barco, luego en tren cruzando el sur de Estados Unidos hasta llegar a San Francisco y de nuevo en barco en altamar por 3 ó 4 días hasta Hawaii.  Transportados en 3 ó 4 vagones, custodiados por guardias privados.  No obstante, en California algunos logran escapar quedándose en territorio estadounidense y formando lo que sería la primera comunidad puertorriqueña en ese estado.”9

La emigración a Hawaii fue ampliamente comentada en la prensa del país, sobre todo en el periódico La Correspondencia que en 1901 (17 de abril) reseña el regreso de dos emigrados.  Policarpio Ulises Negrón de Yauco y Ramón Oms de Maricao, que regresaron a Puerto Rico desde New Orleans.  Esto debido al maltrato que recibieron a bordo y al cual le atribuyeron la muerte de 6 niños y 8 mujeres desde que salieron de Guánica hasta que llegaron a New Orleans; éstos se escaparon y a través del Representante de España en esa ciudad, recibieron asistencia para el regreso a Puerto Rico.

Ese mismo año se publicará el Primer Informe Anual  de Charles H. Allen, Gobernador de Puerto Rico, quien al evaluar la situación concluirá “que la mayoría de los emigrantes provienen de la clase más empobrecida de jornaleros y muy pocos tienen alguna educación mínima.  Estos emigrantes son los elementos menos deseables de este pueblo.” Para añadir, “es un privilegio personal el emigrar si así se desea y que la emigración de esta gente no puede ocasionar gran daño a la isla. ”10

El desprecio y cinismo que reflejan esos juicios, es indicativo del compromiso de ese gobernante con el futuro político y social del país.

El documental de unos 35 minutos y el compendio que se publicara bajo el título Nuestra Gente en Hawaii 1900-1905 como un suplemento y que fuera presentado en diferentes centros educativos tarde en los años ochenta, se narra con información y testimonios de primera mano que narra cómo sobrevivió y mantuvo su cultura, tradiciones, y lenguaje vivo, esa comunidad.

Se califica la emigración como una “en familia”, eso es que los primeros que emigraron lo hicieron en familia y que esta duró hasta 1921, en once expediciones.  Desde entonces, han sido pocos los emigrantes y en forma independiente.  Entre estos algunos que han hecho su servicio militar en Hawaii y que al dejar las fuerzas armadas deciden hacer su hogar en las Islas.

El movimiento de la población rural a las zonas urbanas recibió un gran empuje, dice Blase Camacho, con la aprobación de la Ley Jones en 1917, mediante la cual recibieron la ciudadanía estadounidense.  Explicando que el gobierno del Territorio de Hawaii trató de impedir el ejercicio de tales derechos a los puertorriqueños que habían llegado antes de marzo de 1917, pero finalmente se les concedió la ciudadanía.

Con la ciudadanía surgieron nuevas oportunidades de empleo con el gobierno federal, territorial y local que se abrieron para los puertorriqueños produciendo el consecuente movimiento ascendente socioeconómico.

En el compendio publicado como suplemento al Documental se recoge además, memorias de las primeras impresiones con los rostros hawaianos compuestos de chinos, filipinos, japonés y otros muchos grupos étnicos; y de cómo la músicas puertorriqueña, “típica de la montaña”, los mantenía vivos y esperanzados.  También se recoge una sección de documentos históricos de las compañías reclutadoras y las personas que las constituían.

Pero quizás lo más importante sea las comunicaciones (cartas y relatos) de los familiares que le reclamaban al gobierno de Puerto Rico que les “devolvieran” a sus hijos menores de edad y esposos que eran el único sostén económico de la familia y que se los habían “robado” bajo engaño.  Unas cincuenta cartas manuscritas, firmadas y dictadas notarialmente.

Se presentaron, además, estadísticas de empleo en que se compara el salario devengado por el obrero puertorriqueño en comparación con otros grupos étnicos, en que éstos son ampliamente discriminados.  Son los peor pagados de la época.

Quiero en este momento proveerles unas estadísticas sobre Hawaii que nos ayudarán a entender las complejidades de ese estado.

Hawaii se compone de ocho islas mayores:  Oahu, la mayor con una población de 953,207; Maui con 144,444 habitantes, Kaual con 66,921 y Malo-ai con 7,345; Lanai con 3,135; Niha con 170 habitantes y Kahoolawe que está despoblada.

Honolulu es la ciudad/condado y capital más grande con 350,399 habitantes.  La edad promedio es de 38.5 años.

El archipiélago fue anexado a Estados Unidos en 1898 con Cuba y Puerto Rico.   Se convirtió en territorio en 1900 y en agosto de 1959 se convirtió en el estado 50 de los Estados Unidos.

La composición demográfica es mayormente asiática: 37.16%, seguido de blancos con un 22.9%; hawaianos nativos un 10.4%.  La población asiática es el grupo étnico mayoritario, convirtiéndose en una minoría mayoritaria de ascendencia japonesa, china y coreana.  La edad promedio es de 39.9 años: 38.5 hombres y 41.5% mujeres.

401.162 personas de origen “hawaiano nativo”, dos terceras partes de estos viven en Hawaii y el restante en California, Nevada y Washington.  El censo de los Estados Unidos informa que la población de Hawaii “ha estado disminuyendo por octavo año consecutivo”.  Esto se debe a que más personas se mudan a California.  (U.S. Census Bureau, American Fact Finder.)

“Lo que le pasó a Hawaii” es que es el estado más caro para vivir hoy en día; el 80% de la comida se importa y la gentrificación se ha extendido aceleradamente, desplazando a la población nativa que emigra a Estados Unidos, donde hoy se da la tendencia de haber más hawaianos que en las Islas.  Rasgo que compartimos: hay más puertorriqueños hoy en Estados Unidos que en Puerto Rico.  Algo que ilustraremos en la próxima sección.

  1. Orlando, Florida

La melodía “Lo que le pasó a Hawaii” se inicia con una estrofa vaticinando lo que le está pasando a Puerto Rico y al puertorriqueño hoy.

“Se oye al jíbaro llorando, otro más que se marchó”

No quería irse para Orlando,

pero el corrupto lo echó.”

La canción ejemplifica la emigración masiva a la ciudad de Orlando, Florida, que ha estado ocurriendo en los últimos años.  Va acompañada de un coro que vocea:

“Quieren quitarme el río, también la playa.

Quieren el barrio mío y que abuelita se vaya.”

Versos que a su vez ejemplifican la gentrificación que está sucediendo en pueblos de la Isla como Dorado, Rincón, San Juan o Cabo Rojo y en muchas otras partes de la Isla; la cual es propiciada por leyes como la Ley 22 y la anterior Ley 60, con el mismo propósito.  Estas han atraído inversionistas millonarios norteamericanos que han invertido en hoteles y otras áreas turísticas sin que exista la debida legislación que proteja y regule las rentas, ni las prácticas en los casos de los conflictos con los límites marítimo terrestre.11

De igual manera, la sostenida emigración a Orlando, Florida que se intensificó con el flujo producido por el huracán María en septiembre de 2017 y la posterior pandemia, que mayor peligro representó para la disminución de la población puertorriqueña.

De acuerdo a datos censales, más de 1,200,100 puertorriqueños se han desplazado al estado de Florida en años recientes, prefiriendo las localidades de Tampa y Orlando en el estado Florida.  Se calcula que un tercio de ellos se ha ubicado en la zona de Orlando, Kissimmee-Sanford; donde se estiman 390,000 personas de ascendencia boricua.12

Florida a su vez es el estado con mayor población de puertorriqueños de los Estados Unidos.  1.2 millones, sobrepasando al estado de Nueva York con 1.0 millón, en un flujo que no se detiene.

Cambios poblacionales ocurridos en Puerto Rico demuestran también una reducción en la población de 497 residentes, pasando a ser una población de 3,107,792 en el 2023 a 3,203,295 en el 2024.  Entre los componentes de cambio poblacional en el año 2023-24 se estimó en 18.219 nacimientos y un 33.920 de defunciones, datos que explican la condición de envejecimiento que nos define como sociedad. 15

En síntesis, una sociedad envejecida, con un bajo nivel de nacimientos y un alto nivel de emigración implica su extinción.  Al bajar el elemento productivo (edades aproximadas de 16 a 40 años) que es el que produce bienes, genera riqueza y paga impuestos en la sociedad, se produce el empobrecimiento.

De ahí que el coro en la canción de Benito A. Martínez Ocasio, Bad Bunny; termina con los versos…

“No, no suelte la bandera ni olvide el lelolai,

Que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawaii.”

Y termina con una advertencia a Luis:

“Ten cuidado Luis, ten cuidao.”

Esa advertencia parece querer decir que hay que cuidar el idioma, reafirmar la identidad, defender la cultura, proteger las playas, permanecer en la isla, en fin, reinventar la existencia para que no nos suceda lo que a Hawaii.

NOTAS:

  1. Bad Bunny, Lo que le pasó a Hawaii, Youtube. 5 de enero 2025.

www.youtube.com/watch?y=kmgguh3E4nE.

  1. Pratt Fairchild, Henry, Editor, Diccionario de Sociología. Fondo de Cultursa Económica, México 1994, p. 105.
  2. Merriam-Webster.com, traducción propia del inglés del término “gentrification”, influjo de clase media o adinerada que se mueve o reconstruye hogares y negocios, que muchas veces resulta en el aumento de valor de la propiedad y el desplazamiento de los anteriores, usualmente residentes pobres.
  3. Centro de Estudios Puertorriqueños, Documentos de la Migración Puertorriqueña, p.2 Introducción, Emigración bajo el dominio español.
  4. P.1 Emigración bajo el dominio norteamericano (1898-1901).
  5. Allen, Charles H., Governor of Puerto Rico, First Annual Report (1900-1901) en Documentos de la Emigración Puertorriqueña, op.cit. p. 10.
  6. Rosario Natal, Carmelo, ¡Al Hawaii! ¡Al Hawaii!  Primera oración, “Antes de la salida”, en su relato en, Nuestra gente en Hawaii 1900-1985m p. 9.
  7. Cit p.10.
  8. La Correspondencia de Puerto Rico, 17 de abril, 1901 en Documentos de la Migración Puertorriqueña. Centro de Estudios Puertorriqueños, p. 31.
  9. Ver nota número 6.
  10. https://www.lexjuris.com/lexlex/Leyes2012/lexl2012022.htm

Ley Núm. 22 de 2012 -Ley Para Incentivar el Traslado de Individuos Inversionistas a

Puerto Rico.

  1. https://www.eltiempo.com/mundo/eeuu-y-canada/cuantos-puertorriquenos-viven-en-florida-3394870

El Tiempo.com – Noticias de Colombia y el Mundo.  ¿Cuántos puertorriqueños viven en Florida?  Los boricuas han elegido al estado del sol como el favorito para iniciar una nueva vida.

Urgen a la movilización contra los planes energéticos del gobierno

Ni más quema de carbón, ni plantas de gas, ni almacenamiento con baterías, ni cable submarino para conectar electricidad de la República Dominicana, el experto en temas energéticos, el doctor Arturo Massol Deyá, urgió a la movilización para hacer frente a esta agenda gubernamental la cual denunció busca encadenar al país al uso perpetuo de combustibles fósiles.

En su reciente presentación de la segunda edición del libro “Democracia y energía: desafiando la economía de los combustibles fósiles por un país propio”, Massol Deyá, expuso que todas esas propuestas aplazan injustificadamente la meta de conversión a energías renovables, y ninguna de ellas favorece el desarrollo social y económico de quienes habitan el archipiélago.

“En este momento, todo lo que está alineado es una nueva planta de gas y un circuito de gasoductos, como si eso resolviera algún problema en este país. Ahora también nos dicen que van a hacer un cable y vamos a poner las plantas, no en Salinas, sino en la República Dominicana, bien lejos, porque nos quieren gasificar por la cocina”, pronunció el   director asociado de Casa Pueblo, desde el Taller Comunidad La Goyco en Santurce.

Massol Deyá denunció que poner $800 millones en baterías en todas las centrales termoeléctricas de Genera Puerto Rico, no son para producir energía renovable, para movernos al futuro, sino “para tapar la ineptitud, la ineficiencia, la incapacidad de Genera Puerto Rico de operar y mantener las plantas que nos dijeron que iban a arreglar. Y, como fallan tan frecuentemente, también necesitan un backup y necesitan que el país se lo construya. Es una configuración totalmente bizarra”, aseveró el profesor universitario.

Al urgir a la movilización contra los planes energéticos del gobierno expresó que “en algún momento, tiene que haber otro tipo de conversación, de integración, con una agenda sencilla y puntual, como fue decirle no al gasoducto. Todo el mundo tenía diferencias, pero era no al gasoducto y se acabó”.

El autor de “Democracia y energía: desafiando la economía de los combustibles fósiles por un país propio”, reconoció que existen diferencias de criterio entre los grupos que favorecen el uso de energía renovable, mas resaltó que esta causa es tan meritoria que la unidad de todos y todas resulta fundamental.

Para alcanzar la independencia energética, propuso como receta la insurrección energética que ha liderado Casa Pueblo desde Adjuntas, la cual consiste en impulsar proyectos de generación en el punto de consumo y el establecimiento de microrredes, sin contar con la asistencia ni el financiamiento del gobierno.

“Con la energía va a haber que llegar a un punto muy definido donde todos estamos de acuerdo y vamos a tener que irnos a las calles o hacer algo. Porque nosotros (en Casa Pueblo) seguiremos construyendo nuestro ejemplo, documentamos que funciona, pero la amenaza es muy grande y las implicaciones de lo que se va construyendo son muy avasalladoras. Es serio y muy dañino lo que se avecina para el país. El modelo energético que se va a reconstruir es para hacer imposible vivir en este país y que te tengas que ir”, sentenció.

La presentación del libro estuvo a cargo de la directora ejecutiva de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) en Puerto Rico, Annette Martínez Orabona.

La abogada comentó que este “es un libro personal, es una historia necesaria que necesitamos reconocer, en la que nos necesitamos mirar”, y que también es una memoria.

“Es un libro que en un momento en el cual nos están despojando de la memoria, en el que se están cancelando libros, precisamente, de análisis crítico, en el que en nuestras propias escuelas no se quiere hablar de nuestra historia, pues es un rescate necesario. En sí mismo, creo que es un gran aporte para nuestro pueblo”, manifestó.

“Es un libro duro porque da esperanza, pero cuando sales del libro y regresas a la realidad que estamos viviendo hoy, se siente tan pesado, se siente tan imposible. Así que yo creo que este libro es como un rescate, como un salvavidas, como una manera de regresarnos a pensar que sí es posible, que se puede soñar, no solamente con algo ideal, sino que se puede accionar ese sueño y hacerlo realidad, una cosa que es tan necesaria en un momento como este”, señaló Martínez Orabona.

Datos recogidos de comunicado de prensa.

Junta de Control Fiscal y sus dos varas Millones a consultores y trato desigual a estudiantes de Educación Especial

Mientras la Junta de Control Fiscal (JCF) paga millones a sus consultores, como por ejemplo los $356 millones pagados al bufete Proskauer Rose LLP, o los aumentos de tarifas concedidos a sus asesores estratégicos McKinsey Company, firma que ya ha recibido en pagos $307.3 millones, el ente fiscal federal pretende que las familias del pleito de clase Rosa Lydia Vélez un pago total de $5,100 por los daños y perjuicios sufridos por la negligencia y falta de servicios del Departamento de Educación del gobierno de Puerto Rico hacia sus hijos y familiares con necesidades educativas especiales.

En conferencia de prensa este lunes 17 de febrero, el Comité Timón de Madres y Padres de Educación Especial (CTMPEE)- en el pleito de clase Rosa Lydia Vélez v. Departamento de Educación- y la Alianza de Autismo de Puerto Rico (AAPR) expresaron su repudio a la orden emitida el 11 de febrero de 2025 por la jueza Laura Taylor Swain, que autorizó la propuesta unilateral presentada por la JCF el 6 de noviembre de 2024. Esto, a pesar de las preocupaciones que la propia jueza expresó durante la audiencia celebrada el 11 de diciembre de 2024.

Las portavoces de ambas organizaciones expusieron que la JCF propone un pago de $25,000 por hogar o unidad familiar, sin importar cuántos miembros de la familia sean reclamantes ni la magnitud de los daños sufridos. Según se explicó bajo la ley de Puerto Rico, cada reclamante individual puede tener derecho a compensaciones de hasta $75,000 por persona y $150,000 por incidente, lo que demuestra que la cantidad ofrecida por la JCF es significativamente menor a lo que los reclamantes podrían recibir si su caso fuera evaluado de manera justa. Esta cantidad se vería reducida por el plan de ajuste de la deuda (PAD) que en estos momentos propone pagar aproximadamente el 20.4% de la cantidad de la oferta de $25,000.  Esto significa que de los $ 25,000 cada familia solo recibiría $5,100.

“Con su autorización y visto bueno la jueza Taylor Swain dictó sentencia de muerte a las reclamaciones presentadas por 6,500 familias de estudiantes registrados en el Programa de Educación Especial, lo cual incluye a sus madres, padres y personas encargadas”, expresaron. La jueza les ha dado a las familias reclamantes hasta el 3 de junio de 2025 para notificar su aceptación o rechazo a la propuesta presentada y notificada por la JCF.

Las madres líderes manifestaron que la orden de la jueza Swain, con la anuencia del Gobierno de Puerto Rico, enterrará las reclamaciones presentadas por el grupo más desventajado de la sociedad puertorriqueña: las niñas, niños, jóvenes y adultos de educación especial, que han sufrido daños irreparables por el incumplimiento del Departamento de Educación con sus derechos constitucionales y legales.

Joyce Dávila, directora de la Alianza de Autismo y Carmen Warren portavoz del Comité Timón, indicaron que, a partir del 6 de noviembre de 2024, los representantes legales de la mayoría de las familias reclamantes, con el apoyo del Comité Timón, solicitaron a la jueza Swain que no autorizara el insensible, desvergonzado y atropellado proceso que ya se ha concretado. Reclamaron que, en todo momento, han impulsado soluciones que garanticen una compensación y un procedimiento justo para las personas reclamantes, incluyendo la solicitud de mediación para llegar a un acuerdo que realmente proteja sus intereses.

Por su parte los licenciados Marilucy González Báez, Rolando Emmanuelli, José Juan Nazario de la Rosa, Carlos Gómez Menéndez y José E. Torres Valentín exhortaron a que los reclamantes deben mantener la calma ante este proceso y para ello deben orientarse y comunicarse con sus respectivos representantes legales. Leer la comunicación que contiene las recomendaciones de los representantes legales de la mayoría de las familias reclamantes, en la cual se destaca, que no se recomienda la propuesta transacción. Se informó que esta comunicación ya circula por internet y deberá ser notificada por la JCF a sus correos electrónicos o direcciones postales en los tres próximos días. También pueden escribir a la siguiente dirección electrónica: reclamacionespleitodeclaserlv@gmail.com para recibir copia de la referida comunicación.

El licenciado Rolando Emmanuelli indicó que se presentará una solicitud de reconsideración a la jueza  no más tarde del próximo 24 de febrero de 2025. “Esperamos con dicha acción, que la jueza Taylor Swain reconsidere su Orden de 11 de febrero de 2025 y atienda nuestras objeciones al respecto”.

Los representantes legales destacaron que, si un reclamante decide no aceptar la oferta del acuerdo propuesto, su reclamación seguirá activa dentro del proceso de reconciliación de reclamaciones bajo el Título III de PROMESA. Esto significa que conservará su derecho a presentar su caso y su prueba de manera individual para buscar una compensación más justa y adecuada a su situación particular. A través de este proceso, el reclamante podrá probar sus daños y justificar la cantidad a la que realmente tiene derecho, conforme a los procedimientos establecidos por el tribunal.  No obstante, es importante tener en cuenta que, en todo caso, cualquier suma que se obtenga a través del proceso de reconciliación de reclamaciones estará sujeta a los términos del PAD lo que significa que el monto final será ajustado a aproximadamente un 20.4% de la cantidad reconocida en el proceso. Estos son factores que cada reclamante debe evaluar cuidadosamente al tomar su decisión sobre la oferta presentada.

Las portavoces anunciaron que se proponen solicitar una reunión a la gobernadora Jennifer González Colón y al secretario de Educación, Eliezer Ramos Parés, para atender de manera inmediata y efectiva el reclamo de miles de puertorriqueñas y puertorriqueños bajo el injusto trámite judicial que establece la Orden emitida el 11 de febrero de 2025 por la Jueza y la ley PROMESA.

Insistieron en que existen alternativas viables para hacer justicia a los reclamantes, integrantes de la población de educación especial, sus padres, madres y encargados y reclamaron al Gobierno de Puerto Rico a que rectifique “esta traición a la niñez y juventud con diversidad funcional”.

DEL MEMORANDO A LO ILUSORIO

El puertorriqueño Javier Hernández, junto a otros estudiosos de la realidad boricua, recientemente redactaron un memorando que anda circulando entre personas vinculadas a los centros de poder de Estados Unidos, generando interés. El documento, que resume muy bien la realidad sociocultural, busca promover un debate sobre Puerto Rico y alentar una salida descolonizadora, aprovechando el intenso ambiente político que se vive en Washington.

La iniciativa es plausible y muy oportuna a juzgar por el interés que ha generado. Si algo quedó claro del resultado de la última elección general es que la mayoría de los puertorriqueños cree necesario superar nuestra realidad colonial, derrotando el inmovilismo en que hemos estado sumidos por tantas décadas. Aunque los funcionarios electos el pasado mes de noviembre (con voto minoritario, valga aclarar) quisieran cimentar ese inmovilismo, ya fuere para conservar la colonia, en el caso del comisionado residente, o porque el ambiente no es propicio para la anexión, en el caso de la gobernadora, tenemos que buscar la manera de impulsar cambios. El memorando que circula ayuda en ese objetivo.

Lo que me parece raro, y hasta peligroso, es el entusiasmo que se está manifestando en algunas personas en cuanto a que el ambiente exacerbado que se vive en Washington tras la llegada de Donald Trump pudiera conducir a una declaración de independencia para Puerto Rico. Creen que el odio del nuevo mandatario hacia los puertorriqueños, junto a su objetivo de reducir a cualquier precio el presupuesto federal, pueda conducirlo a querer disponer del territorio puertorriqueño con la misma facilidad con que se abandona un edificio en ruinas. Simultáneamente, piensan que esa disposición unilateral pudiera hacerla el magnate-presidente en uno de los decretos que, llamándolos “órdenes ejecutivas”, firma a diario.

No hay duda de que Donald Trump nos odia y que ese odio es corolario de su racismo y del exclusivismo nacionalista que está en la base de su movimiento político. También es cierto que el colonialismo puertorriqueño, desde que un patriarca anexionista se inventó la consigna “la estadidad es para los pobres”, ha degenerado en la glorificación de la dependencia económica como medio de mantenernos más unidos a Estados Unidos. Todo eso conduce a la certeza de que durante esta nueva administración de Trump debemos esperar humillaciones y, en lo que al gobierno colonial se refiere, severos cortes presupuestarios, sobre todo en aquellos programas sociales dirigidos a las personas.

Sin embargo, quienes piensan que esa realidad conducirá a que el magnate megalómano firme una orden ejecutiva disponiendo alegremente del territorio pasan por alto que Puerto Rico no es el grupo de indigentes menesterosos que solo ve Trump. Aquí hay una actividad económica que le genera billones de dólares en ganancias anuales a las empresas que financiaron tanto la campaña del magnate como la de la mayoría de los congresistas. Ese grupo incluye varias de las empresas farmacéuticas más grandes del mundo y casi todos los conglomerados dedicados al turismo en los que, con toda probabilidad, el magnate y sus adláteres tienen inversiones. También incluye, de forma destacada, a los grandes consorcios del comercio al detal (Walmart et. al.) que es a donde en última instancia va a parar el dinero federal que se distribuye en forma de ayudas a las personas. Incluye, además a los exportadores que desde Estados Unidos nos inundan con su producción agrícola e industrial, junto a las navieras y líneas aéreas que la traen. Aquí también están, utilizándonos como paraíso de inversiones y como refugio contra los impuestos, un grupo cada vez más grande de magnates de la misma calaña de Trump. Varios de ellos participaron activamente (¿recuerdan a Paulson?)  en la última campaña del ahora presidente.

Como se puede apreciar, no es fácil disponer de un territorio como Puerto Rico y mucho menos fácil que un magnate como Trump, amigo de todos los que se aprovechan de nosotros, lo haga alegremente. Pero hay más.

Aunque Trump se cree autócrata y si se dispusiera a actuar sobre Puerto Rico podría recurrir a otro de sus decretos, su actuación difícilmente se sostendría en un tribunal. Si hay un asunto claro en materia constitucional es la autoridad exclusiva del Congreso para “disponer” y establecer la reglamentación aplicable a los “territorios” y cualquier otra “propiedad” perteneciente a Estados Unidos. Desde 1787 el asunto está muy claro.

La última experiencia fue con Filipinas. La independencia se proclamó en 1946 al final de un plazo establecido en una ley aprobada por el Congreso en 1934, ratificada de forma unánime por la legislatura del archipiélago. Ni la ley misma ni su cumplimiento fue un proceso fácil porque numerosas fuerzas en Estados Unidos, mayormente económicas y militares, trataron de boicotearla.

En el caso de Filipinas hay otra lección muy importante para nosotros. En el proceso hacían la independencia lo que se manifestó, sobre todo, fue la enorme vocación de libertad de su pueblo. Cuando se aprobó la ley de 1934 estallaron protestas armadas en muchas islas, no porque se opusieran a la independencia, sino porque la querían de inmediato y no en el plazo de diez años establecido en la ley. Esa lucha fue la que en última instancia logró la independencia.