Inicio Blog Página 1694

Lagartijos: Juntos pero no revueltos

Una lección que aprendimos a la mala luego del Huracán María fue que, cuando hay mucha gente apeñuscada en un solo sitio, crea una rápida escasez de recursos. Lo vimos con la gasolina, las bolsas de hielo, el agua potable y los supermercados, entre otros.

La naturaleza, que en billones de años ha perfeccionado la interacción entre la evolución biológica y la ecología del medioambiente, prefiere hacer todo lo contrario. Es decir, trata de distribuir las especies de modo que haya la mayor biodiversidad posible y que todas puedan coexistir sin agotar los recursos naturales. Cada especie tiene su nicho ecológico, su lugarcito o comunidad dentro de la maquinaria biológica que es nuestro planeta. De no ser así, las especies no podrían coexistir, “pisándose los talones” todo el tiempo.

Un ejemplo de esta distribución es la elevación. Diferentes especies pueden vivir alto en el bosque, o en un punto intermedio, o cerca del suelo, o debajo de las hojas caídas, o dentro del suelo. Otro ejemplo es la zona de la playa, donde hay especies que viven 100% fuera del agua, o en la zona donde sube y baja la marea, o 100% bajo el agua en la zona llana, o 100% bajo el agua en la zona profunda.

Los científicos Alex R. Gunderson (Universidad de California, Berkeley), D. Luke Mahler (Universidad de Toronto, Ontario) y el boricua Manuel Leal (Universidad de Missouri, Columbia) notaron que la temperatura sirve como un factor para distribuir organismos dentro de un ecosistema. Este es el caso de diferentes especies de lagartijos Anolis, que viven en el mismo pedazo de bosque pero que han evolucionado para vivir óptimamente en un rango de temperatura específico y limitado.

La estrategia experimental para llegar a este descubrimiento consistió en recolectar 304 lagartijos de 16 especies distantas de Anolis, en tres islas (Puerto Rico, Jamaica y Santa Cruz). Al momento de la captura, se anotó dónde estaban los lagartijos (en hojas, troncos, rocas, o el suelo) y si estaban directo al sol o a la sombra.

En el laboratorio, algunos lagartijos pasaron por el experimento de sensitividad al calor, en el que los científicos ponían a los lagartijos boca arriba a diferentes temperaturas y anotaban a cuál temperatura los lagartijos tenían dificultad para enderezarse). Mientras que otros lagartijos pasaron por el experimento de corer. En este caso, los científicos ponían a los lagartijos a treparse por una tabla inclinada para medir su velocidad máxima a diferentes temperaturas. Estos experimentos permitieron calcular la temperatura óptima a la que las 16 especies de lagartijos corrían más rápido y la sensitividad al calor, la temperatura más caliente cuando los lagartijos tardaban demasiado tiempo en virarse.

Un análisis estadístico del lugar donde se encontraron los lagartijos, su especie, su temperatura óptima, sensitividad al calor y las temperaturas del bosque obtenidas en una base de datos climatológica, encontró una asociación. Aquellas especies de lagartijos con mayor sensitividad y temperaturas óptimas menores, como A. krugi y A. gundlachi, fueron encontrados casi siempre a la sombra. Por el contrario, aquellos lagartijos menos sensitivos al calor y con temperaturas óptimas más elevadas, como A. pulchelus, A. poncensis y A. cooki, preferían estar directo al sol. Esta asociación sugiere que, al estar distribuidos por temperatura, las diferentes especies de Anolis no compiten directamente por recursos. Es decir, aunque parecen que viven juntos, lo cierto es que ocupan partes del bosque o casa que tienen diferentes temperaturas.

Gunderson, Mahler y Leal proponen que el cambio climático podría afectar a los lagartijos Anolis. ¿Qué pasaría con ellos si las temperaturas globales en Jamaica, Santa Cruz y Puerto Rico continúan en aumento? ¿Podrán las especies de lagartijos que prefieren la sombra adaptarse al calor adicional? ¿Llegará el momento en que el calor sería demasiado para ciertas especies de lagartijos, causando su extinción? Estas y muchas otras preguntas continuarán bajo investigación.

El autor es Catedrático en Física y Educación Científica en Morehead State University, Morehead, KY.

El deporte aviva la nación

La conciencia nacional de un pueblo no nace de un día para otro. A veces, primero se crea la configuración geográfica que llamamos “país” –en ocasiones, como ha sido el caso en América, el Mediano Oriente y África, por la arbitrariedad de una potencia extranjera– y luego, dentro de los confines de ese territorio, se forja lentamente una nacionalidad. Esa forja nacional es resultado de vivencias conjuntas, de acciones colectivas y experiencias que van moldeando la unidad cultural y un sentido de pertenencia particular y diferenciada. Poco a poco, la población que habita el territorio se va convirtiendo en “pueblo”. De esa experiencia compartida a lo largo del tiempo nace la nación.

Desde la antigüedad helénica, una de las experiencias que más ha contribuido a esa forja nacional ha sido el deporte. Igual que las confrontaciones entre países, las competencias deportivas avivan el sentido de pertenencia a un colectivo poblacional y popularizan los símbolos que lo unifican. Los jugadores dejan de ser competidores individuales pasando a formar parte de un “equipo”, que a su vez se convierte en sinónimo del país que representan. Los símbolos que identifican ese territorio –bandera, himno–, más que objetos de diferenciación, en medio de la pasión que irradia la competencia se convierten en elementos que solidifican la pertenencia al colectivo nacional.

Desde que Puerto Rico comenzó a participar en competencias deportivas internacionales hace casi 90 años, el deporte cumplió plenamente esa función estimuladora del sentimiento nacional. Aunque entonces no teníamos bandera oficial ni himno, viéndonos obligados a desfilar, en ocasiones, con la bandera de la potencia colonizadora, siempre se produjo una identificación plena del pueblo con sus atletas. Sus hazañas, grandes o pequeñas, son parte del acervo histórico puertorriqueño.

La reciente participación en los Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados en Barranquilla, Colombia, además de cumplir plenamente la función unificadora de siempre, tuvieron un elemento particular. Fue el primer evento importante luego del devastador huracán María y, en cierta medida, la participación ponía a prueba la fibra nacional de los boricuas frente a la adversidad. El huracán afectó o destruyó muchas instalaciones deportivas, mientras que la debacle posterior limitó el entrenamiento durante largos meses en que los atletas, como todo el pueblo, sólo pensaban en cubrir las necesidades más básicas. En ese ambiente todos los deportistas se afectan, mucho más aquellos que participan en deportes de conjunto que requieren mayor coordinación y mejores instalaciones.

A pesar de esas limitaciones, nuestros atletas se superaron y, de paso, ayudaron a solidificar un orgullo nacional que necesitaba de ese estímulo. Los representantes de todas las disciplinas se crecieron, pero, curiosamente, fueron los deportes de conjunto – béisbol, baloncesto, voleibol, etc. – donde se dieron algunas de las actuaciones más sobresalientes. A nivel individual, y también colectivo (i.e. softball) se destacó la participación de nuestras mujeres.

En medio de tantas dificultades, la nacionalidad boricua necesitaba de ese bálsamo, y lo recibimos en abundancia desde Barranquilla.

Venezuela: Los “demócratas” sacan las garras

Demócratas y “demócratas” de todo el mundo se han lanzado a condenar el atentado de que fue víctima el presidente de Venezuela, pero algunos de estos, los que llevan comillas, aunque se han visto obligados a rechazar la barbarie, aprovechan la oportunidad para referirse a Maduro como “dictador” y hasta “totalitario”, dedicando más tiempo a condenar al agredido que al agresor. Como no pueden dejar de pasar la oportunidad, aprovechan el atentado para lanzar su habitual condena al actual gobierno venezolano.

Si fueran demócratas de verdad, hubiesen aprovechado la ocasión para reconocer, y de paso denunciar, que la llamada oposición venezolana está dominada por la extrema derecha de corte neofascista, que cada vez se parece más a la que ha luchado contra la Revolución Cubana. Tanto la que opera en Venezuela, como la de afuera, participa de esa característica.

Desde que comenzaron su actuación de 1959, todas las organizaciones de la contrarrevolución cubana se ponían el apellido “democrático”. Sin embargo, con suma frecuencia recurrieron al terrorismo descarnado y a la agresión indiscriminada. Igual que la CIA, que llegó a al extremo de tratar de introducir plagas de todo tipo al ambiente cubano, los grupos contrarrevolucionarios realizaron actos de brutal inhumanidad, como el ataque a un avión civil lleno de personas inocentes.

La llamada oposición “democrática” de Venezuela va por el mismo camino. A pesar de controlar los medios de comunicación del país y del exterior, nunca han logrado hacer avanzar su objetivo y por eso se desvían hacia la vía violenta. Hace algunos años intentaron un golpe de estado y ahora recurren al intento de asesinato.

De paso, también leo en las redes sociales puertorriqueñas a comentaristas y periodistas aprovechando el atentado para, de paso, demonizar al gobierno venezolano tachándolo de “dictadura” y hasta de “gobierno totalitario”. ¿Acaso puede ponérsele ese sello a un país donde los medios de comunicación – prensa, radio y televisión – siguen operando abiertamente, todos controlados por la oposición? ¡Vaya totalitarismo!

No vale la pena invertir en gas

Ya es tiempo de que la Isla se mueva de una vez por todas hacia la energía renovable. El tiempo de transición mediante el uso de combustibles fósiles ya no tiene sentido. Así lo expresaron varios consultados por CLARIDAD ante el anuncio del director ejecutivo de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), José Ortiz, de que se propone traer gas en barcazas para las plantas generatrices en el norte.

“Francamente he perdido la esperanza de que haya un debate racional, un debate inteligente, con una visión de futuro de lo que va a ser la AEE”, dijo Juan Rosario, exrepresentante de los consumidores en la Junta de Gobierno de la AEE, respecto al anuncio de Ortiz. En tono crítico el activista ambiental señaló que la cuestión del uso del gas natural es algo que se debe mirar en su contexto, ya que hubo un momento en donde el uso del gas natural pudo haber sido –si se hubiese hecho a tiempo– una transición que pudo haber ayudado al país. No obstante, considera que en estos momentos hay que sentarse a preguntar si todavía el uso de gas natural como combustible de transición tiene realmente sentido en un momento en que las tecnologías de almacenamiento de la energía renovable (ER) son su freno o factor limitante. Su rápida evolución obliga a pensar si vale la pena en estos momentos utilizar o invertir en gas natural, por lo que habría que sentarse a ver los números. Reconoció que no ve a ningún experto haciendo ese ejercicio.

“Yo me temo que se nos fue el barco, que ya realmente nosotros deberíamos estar pensando que aunque cueste momentáneamente un poco más, ir directo a [energía] renovable porque creo que no haya ninguna ganancia en hacer infraestructuras muy caras”. No obstante, cuestionó la idea de que el país pueda cambiar a ER en cinco, diez o 20 años, sino que lo más probable es que tome de 35 a 40 años.

Según declaraciones del mismo Director Ejecutivo de la AEE en reuniones con miembros del Congreso de EE. UU., la meta del gobernador es que en los próximos cinco años el 40% de la energía en la isla provenga de fuentes renovables.

Rosario reclamó que hay que tener una conversación seria, un esfuerzo genuino de la AEE, del gobierno y del resto de los sectores sociales de si se quiere continuar con la quema de petróleo o carbón. A preguntas de este medio, confirmó que en la junta de gobierno que participó se discutió el tema y fue cuando se propuso el puerto de gas de Aguirre. Eso se consideró como un proyecto de transición en un periodo breve de tiempo, con una fecha de entrada y salida, no para convertirlo en un combustible permanente. Este proyecto nunca progresó.

Respecto a la posibilidad de que la AEE opte además por la quema de carbón, Rosario expresó que a “estas alturas del siglo XXI no veo cómo haya alguien en su sano juicio, con la intención aviesa de traer más carbón a Puerto Rico”.

Mientras, el director ejecutivo de la organización Enlace Latino de Acción Climática El Puente (ELAC), David Ortíz, rechazó de manera categórica el uso del gas o de cualquier otro combustible fósil. “Creemos que Puerto Rico ya debe estar en el momento de transformar su sistema energético hacia la integración de energía renovable. Esto es un paso atrás”. Advirtió que invertir en plantas generadoras para la quema de gas es amararnos al uso de ese combustible por los próximos 30 a 40 años y reiteró que “ya estamos en el momento de movernos hacia la energía renovable”.

En tanto, el profesor Arturo Massol Deyá, portavoz de Casa Pueblo, entidad que lideró la resistencia contra el proyecto del llamado supertubo, que pretendía transportar gas por el centro de la isla hasta el área norte, también hizo declaraciones de rechazo al uso del gas. “Desconozco qué evidencia o indicador adicional se necesita para entender que la agenda externa es gasificar a Puerto Rico, que esa agenda avanza y que aquí están listos para impulsarla. Sobre las renovables, esgrimen la misma excusa de siempre, de que la red energética no está lista para manejar su integración y que siempre se necesitará alguna generación con fósiles”.

Massol Deyá trajo a la atención el que Puerto Rico ya tiene una capacidad instalada de generación eléctrica con combustibles fósiles (incluyendo un 25% con gas natural) que excede por mucho la demanda. “Tenemos un excedente de centrales energéticas; el problema no es la generación”.

Indicó que, por el contrario, lo que falta en la cartera energética del País son inversiones significativas en proyectos de energía renovable, que hagan innecesarias las plantas de petróleo, carbón y gas natural, por lo que invertir en gasificar significa compromisos a largo plazo que comprometerán con nueva deuda la capacidad de Puerto Rico de lograr autosuficiencia energética, además de que será perpetuar la colonia.

Vieques y Culebra están en sintonía

Un grupo de viequenses se reunió frente al Centro de Usos Múltiples, en Isabel II, el pasado viernes 3 de agosto, para llevar a cabo una manifestación en rechazo a los aumentos impuestos por la Autoridad de Transporte Marítimo (ATM). La protesta fue pautada para una hora antes de que iniciara la vista pública organizada por la ATM ese mismo día y en el mismo lugar.

A las 10:30 a.m, residentes de la Isla Nena comenzaron a sonar las ollas y calderos, como un acto simbólico ante los efectos que tendrá el alza en el costo de las tarifas y la carga de vehículos.

La propuesta de la ATM sugiere aumentar el viaje en lanchas a Vieques y Culebra para los no residentes; un aumento en la carga de vehículos y otros equipos, que aplica a todos por igual, y el cambio a la ruta corta.

La vista pública dio inicio a las 11:30 a.m. Los entrevistados destacaron que había un total de 500 sillas en el lugar, todas ocupadas y, además, había gente de pie.

Ismael Guadalupe, residente y líder comunitario, dijo que la protesta le recordó los tiempos de lucha en contra de la Marina. Por otra parte, para Hugo Quiles, quien lleva décadas luchando por el derecho del pueblo viequense a tener un servicio de transportación marítimo eficiente y confiable, la protesta fue un éxito.

“La estrategia era buscar un punto de consenso entre todos porque hay mucho issue que nos separa. Por ejemplo, la privatización, que algunos no la entienden y la ven como buena; unos que apoyan el cambio de ruta y otros que no. Entonces está el planteamiento del alza tarifaria, y por ahí fue que arrancamos como estrategia unificadora. Todos vamos a ir a repudiar esa propuesta”, expresó Guadalupe en una entrevista para CLARIDAD.

Según Guadalupe, solo tuvo 10 minutos para hablar y exponer los planteamientos esenciales en la vista pública: que las tarifas no se apliquen, que se haga una consulta al pueblo de Vieques sobre los cambios propuestos por la ATM y también, una auditoría. “¿Cómo tú me vas a pedir un aumento si no me explicas cómo ha sido y cómo será distribuido el dinero de la ATM? Hay que hacer una auditoría”.

Guadalupe también señaló que la consulta era necesaria, pues en una encuesta que él mismo preparó hace unos años, mucha gente se opuso a la famosa ruta corta que pretende cambiar el terminal de Vieques al rompeolas y el terminal de Fajardo a la base naval Roosevelt Roads, en Ceiba.

En cuanto a los precios, “nosotros establecemos unas diferencias entre lo que es el turismo local y el internacional. [Al turista puertorriqueño] no le pidas 11, pídele 4. Todos estamos de acuerdo en eso, inclusive el mismo alcalde y el resto de las personas lo plantearon. Tú no le puedes cerrar las puertas al puertorriqueño. Al turista internacional ¡cóbrale!”

ATM en Culebra

El 1 de agosto, la ATM realizó una vista pública en Culebra, que Dolly Camareno, residente de la isla municipio, describió como una “bien orquestada”.

Camareno dijo que allí los residentes dejaron claro que no se iba a aceptar el alza en la tarifa porque no hubo participación del pueblo, y destacó que el aumento en los viajes de carga (en contraste con el argumento de que las tarifas no aumentaran para los residentes) conlleva también un aumento drástico para los que proveen suministros. Entiéndase los colmados, materiales de construcción, servicios médicos, etc.

“Aumentar este acarreo se traduce automáticamente en un aumento para nosotros los consumidores. Todo está aumentando pero los ingresos de la gente no”.

Respecto a la ruta corta, Camareno dijo que no resulta así para Culebra porque son 2 millas náuticas más. En Cambio, para Vieques son 20 minutos, y aun así es bastante lejos del pueblo, donde vive la gente, hasta el rompeolas, donde se propone ubicar el nuevo terminal.

Todas estas cosas se hablaron; pero ellos trataron de evadir la discusión porque lo único que querían era hablar de las tarifas, según Camareno.

“Ellos quieren comenzar estos cambio en septiembre; pero no tienen una forma de catalogar a los residentes. Hay residentes permanentes, temporeros, estudiantes. Ellos no conocen a la gente de Culebra y de Vieques. Nosotros sí, y somos los que podemos clasificarlos. Sin embargo, en todo el proceso no ha habido participación ciudadana”, dijo Camareno sobre la definición simplista y abstracta de que se habla para aumentar las tarifas a los no residentes.

Sigue la lucha en Peñuelas

El portavoz del Campamento Contra el Depósito de Cenizas en Peñuelas, Jimmy Borrero, reiteró que ante los cambios aprobados por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, siglas en inglés) que favorecen la operación de la carbonera AES, seguirán fiscalizando para impedir el depósito de cenizas de dicha planta.

En un reportaje publicado por el Centro de Periodismo Investigativo, se dio a conocer que el nuevo director de EPA, Andrew Wheeler, autorizó que los estados y territorios puedan suspender el monitoreo de agua subterránea, que se realiza en vertederos y estanques de cenizas, y ordenó que se eleven los niveles permitidos de plomo, cobalto, litio y molibdeno en esos acuíferos.

En entrevista con este semanario Borrero reclamó que ya es tiempo de que la planta de AES se cierre. Confirmó que aunque la planta sigue operando, al momento, no está tirando las cenizas en Peñuelas, sino que las está almacenando en la misma planta en Guayama, y atribuyó los cambios de la EPA a que “estos gobierno de Puerto Rico están vendidos con los grandes intereses”.

El activista relató que estuvo en semanas reciente en Cuba y pudo ver cómo allá se están fomentando los parques solares y molinos de viento. Comparó que incluso aquí en Puerto Rico ya muchas industrias están produciendo su propia energía, por lo que cada día la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) está vendiendo menos energía. Mientras, dijo, “el gobierno lo que está es sometido a los grandes intereses capitalistas y no quiere hacer ningún cambio. Se quedan en lo mismo, protegiendo a las grandes empresas e intereses”. Por estas razones Borrero rechaza tanto la planta AES, como las intenciones de la AEE del uso del gas natural.

“En el campamento vamos a seguir trabajando para que se cierre la planta de carbón. Le quedan dos años a este gobierno. No creo que se atreva a venir a traer cenizas de carbón a Peñuelas. Sabemos que esos vertederos están ahí invirtieron millones de dólares para traer las cenizas de carbón de la planta de Guayama y del incinerador de Arecibo. Nosotros vamos a seguir hasta las últimas consecuencias. No vamos a dar un paso atrás. La gente sabe cómo es la militancia de nuestro campamento y vamos a estar pendientes de lo que ellos van hacer”, afirmó.