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Frente a la asimilación, la lucha por la liberación…

Buenas tardes a todos y todas. Hoy es día de lucha, aquí o en la playa, porque para afirmar nuestro derecho a ser libres cualquier lugar es bueno. Hoy se efectúa, no se celebra, un mal llamado referéndum para la descolonización. Sabemos que el gobierno de Estados Unidos, mediante el ejercicio del poder que le concede la cláusula territorial, les ordenó a sus súbditos en Puerto Rico, a través del Departamento de injusticia federal, que se incluyera la opción del territorio en la consulta de hoy. Lo que se pretendía con esa inclusión forzada del territorio, es que los puertorriqueños votaran para restituir el consentimiento a la colonia que se revocó en la elección, que fue plebiscitaria a su vez, en el 2012, donde más del 54% de los que votaron rechazaron el territorio.

Ello nos lleva a reflexionar sobre por qué el Departamento de injusticia federal impone la opción del territorio en la consulta espuria que se celebra hoy. Creo que la clave está en lo que fundamentó jurídicamente la ley Promesa que es la que nos pone directamente bajo el gobierno sin consentimiento de los gobernados que es la Junta de Control Fiscal. El mismo día en que se resolvió el caso en el Tribunal Supremo Federal, Pueblo vs Sánchez Valle, se aprobó la ley Promesa, bajo el fundamento de que somos un territorio no incorporado, sujeto a los poderes plenarios del Congreso Federal. Por eso le hemos llamado al gobierno que ejerce La Junta De Control Fiscal, una dictadura legitimada por el poder federal que ejerce sobre nosotros, el Congreso de Estados Unidos. Precisamente para hacer algo similar a lo que hicieron con el ELA en 1952, repiten su insolencia de tratar de forzar que nosotros como pueblo, consintamos en un llamado ejercicio de voluntad democrática, a que la Junta de Control Fiscal nos gobierne.

El coloniaje como la esclavitud, no puede ser consentido porque es un crimen contra la humanidad. Porque es contrario al derecho de todos los pueblos a poder auto determinarse. Luego de años de dominio, de control de la economía, de las comunicaciones, de las relaciones internacionales, de dádivas otorgadas para fomentar la dependencia e incrementar las ganancias, nada mas entendible y lógico que un pueblo al que se le consulte sobre si quiere dejar de ser colonia, pueda llegar a consentir, seguir siéndolo. Por eso se le atribuye a un dirigente político en Latinoamérica, decir que: “a veces la gran tragedia del hombre (dicho genéricamente) es que hay que obligarlo a ser libre”. Así podemos decir en el concepto colectivo de un pueblo que ha llegado a ver el coloniaje con un sentido de fatalismo, es decir, como algo inevitable a su naturaleza de pueblo pequeño y subdesarrollado. Todavía hay un sector amplio de la nación puertorriqueña que piensa que no queda otro remedio para sobrevivir, que seguir sojuzgados, sometidos al poder colonial. Por eso se hace tan difícil la tarea de los independentistas que tienen que educar y convencer al pueblo de que pueden y merecen ser libres. Es un gran reto pero también una necesidad imperiosa, hacer conscientes a las masas de que ser libres es un derecho natural al que todos los pueblos del mundo pueden y deben aspirar.

En la colonia, con o sin intención, los medios de comunicación verbal y escrita, tergiversan y confunden varios conceptos. Desenfocan el análisis y hacen del silogismo una norma constante. Es decir; parten de premisas erróneas que hacen que el resto del análisis que parte de la premisa errónea, parezca lógico y correcto sin serlo. Demos algunos ejemplos. En la Universidad de Puerto Rico el liderato estudiantil decide hacer una huelga para protestar y obligar a buscar alternativas que evitan el cierre de recintos, el encarecimiento de la matricula, la eliminación de ofertas académicas y el empobrecimiento de los estudiantes que componen los once recintos del sistema. El origen de la protesta es la imposición de la Junta y del Gobernador de Puerto Rico de recortes por 512 millones de dólares. La Junta dice que la iniciativa es del gobierno actual y del gobernador Ricky Rosselló, el gobernador dice que es una propuesta de la Junta de Control. Ambos tienen la culpa, actúan en conjunto y común acuerdo y coinciden en el ataque a la Universidad de Puerto Rico, que es nuestro proyecto social más importante.

En nuestro mundo bizarro, los maleantes, mozalbetes, irresponsables y vandálicos son los estudiantes que se oponen a los recortes que destruirían gran parte de lo que hoy conocemos como la Universidad de Puerto Rico. A esa labor de tergiversación de los conceptos y de glorificación de los verdugos de la universidad ,así como de la demonización de quienes la defienden, se han prestado varios de nuestros comentaristas políticos y algunos medios de comunicación que quieren complacer al gobierno federal y sus acólitos en Puerto Rico, luciendo más leales que el cordero del escudo. El colonizado es así, se ataca a sí mismo y confunde al enemigo. Glorifica al que lo humilla y quiere ser como él, incluso integrándose a sus estructuras políticas, pensando que eso los llevará a ser iguales.

Sin embargo, el colonizador que se siente superior, los ve como seres subdesarrollados, indignos de comer en su mesa como iguales. Ya lo decía Don Pedro en un famoso discurso: “Aquí vienen políticos del patio a enseñar fotos reunidos con dirigentes norteamericanos. Se sienten iguales porque los dejaron entrar a una reunión o una cena y los sentaron juntos, Pobrecitos, decía Albizu, no saben que los yanquis sientan a los perros a la mesa de la casa para que coman con la familia pero no se confunden, saben que aunque coman juntos, el perro sigue siendo la mascota de la casa, sigue siendo perro”. Ya lo dijo una política del patio recién estrenada: A mí no me importa que no me quieran los norteamericanos, yo tengo el derecho a la igualdad porque mi ciudadanía americana me confiere ese derecho. Pobrecita ilusa, piensa que los conceptos jurídicos tienen un contenido antropológico, que en realidad no tienen porque no están avalados por la historia ni por los conceptos de superioridad de raza que tienen los colonizadores, que se sienten llamados por Dios para regir los demás pueblos del mundo. A eso es que ellos llamaban el destino manifiesto, es decir, yo soy superior y mi nación lo es porque Dios lo quiere así.

En esta hora aciaga tenemos lecciones que aprender, algunas que nos da el propio proceso político que el imperio nos ha impuesto, otras que nos dan los estudiantes en lucha. Debemos examinar algunas de ellas:

En primer lugar, es importante saber que el gobierno de Estados Unidos aún nos ve como un enclave importante para sus fines comerciales y hasta militares aunque de manera distinta a la tradicional. Por eso presionan y manipulan a sus testaferros para que se mantenga el territorio no incorporado. Segundo, es imperativo aprender de la democracia participativa que practican los estudiantes y que los ha llevado a lograr que el gobierno tenga que escucharlos más que lo que atiende a la oposición formal en la legislatura. Ello implica que para que lo atiendan a uno, a veces hay que plantear y crear problemas para desarrollar un grado de tensión que logre que la opinión pública exija que se atienda y se resuelva. Tercero, es necesario cultivar más las relaciones con los medios de comunicación , los que trabajan en ellos y los que forman opinión pública más allá de las redes sociales, que insisto, creo que están sobreestimadas y que el público que las lee, muchas veces se habla entre sí y pertenecen a grupos de opinión similares políticamente.

Cuarto, hay que volver a la época en que ser militante era casi como una profesión de fe militar y religiosa. Se tiene que desarrollar una ética de trabajo mayor, levantarnos temprano y acostarnos tarde, como ya dije en otro lugar. Dar ejemplo de rigurosidad en el análisis, de creatividad, de arrojo y valor frente a las dificultades. También de paciencia para dialogar y educar a nuestro pueblo sobre la justeza de nuestra causa, que es la suya, es decir, la necesidad de ser libres y asumir la responsabilidad de nuestro destino como país al cual hay que reconstruir en sus bases esenciales. Hoy aquí, igual que antes, hay que estar dispuesto a hacer un juramento básico: dar vida y hacienda, si fuera necesario, por la libertad de la patria. Muchas gracias…

Palabras pronunciadas en la actvidad del 11 de junio de 2017, Día de la Bandera…

Estadidad: ¿Seguridad, progreso?

Para el plebiscito del 11 de junio de 2017, hubo un derroche de dinero en pautas comerciales, se saturó al país con anuncios en pro de la estadidad para Puerto Rico. Se nos vendió la Isla de la fantasía. Todo, como por arte de magia, se resolvería al día siguiente del plebiscito. Se llegó al extremo de amedrentar al electorado con el arribo de Maduro, Castro, el comunismo, el separatismo, la hambruna, la pérdida del seguro social, los beneficios de los veteranos, las becas Pell y la ciudadanía estadounidense. Aun cuando la propaganda pro anexión fue objeto de múltiples burlas en conversaciones cotidianas y memes en las redes sociales, el hecho de que los políticos anexionistas se atrevieran a recurrir a una campaña llena de engaños, falsedades y miedo, demuestra que hay terreno fértil para la misma y que éstos aprovechan la ignorancia que padece gran parte de nuestro pueblo. Muchos de nuestros compatriotas no cuentan con recursos para tener computadoras e internet y dependen de los medios masivos de comunicación del país, muchos de los cuales están comprometidos con los intereses de la elite del país y se dedican, premeditadamente, a desinformar y a desprestigiar al independentismo. Independientemente de que muchos confían en la creencia de que los Estados Unidos nunca nos darán la estadidad y aun con el fracaso del plebiscito, el movimiento anexionista seguirá activo para tratar, por todos los medios posibles, de anexarnos a los E.U.A. Nos toca a los independentistas y soberanistas educar en contra de esa opción de estatus. Debemos ocupar el espacio que nos corresponde y combatir y detener la ofensiva anexionista.

La retórica demagoga de los estadistas, quienes ya no se llaman a sí mismo puertorriqueños, sino ciudadanos de Estados Unidos residentes en Puerto Rico, ha calado en muchos compatriotas, que presos de la desinformación y del miedo a lo desconocido, ven en la estadidad un futuro prometedor y una solución a su condición de pobreza. A ellos y ellas tenemos que abrirle los ojos. El talón de Aquiles de los que promulgan la anexión de nuestro país a los EUA, es la diáspora, nuestros hermanos y hermanas boricuas que por décadas y por diversas circunstancias, se han visto forzados a emigrar y quienes en su inmensa mayoría, tras sus particulares experiencias viviendo en “la gran corporación“, atesoran su puertorriqueñidad y rechazan la anexión.

Aquí algunos datos: El periódico digital español Tercera, reporta que 45 millones de personas en los Estados Unidos viven bajo niveles de pobreza. Uno de cada cinco niños pasa hambre. De hecho, en las redes sociales y otros medios de comunicación se promueve a través del programa Feeding America, la donación de dinero y alimentos para paliar el hambre de muchos sectores de la población en EU. Reportajes del San Francisco Chronicle, estiman el número de personas sin techo en aproximadamente 565,000, 8% de las cuales son veteranos de los diversos conflictos bélicos, a partir de la Segunda Guerra Mundial. Se estima que 1.4 millones de veteranos están en riesgo de convertirse en personas sin hogar, por las crecientes condiciones de pobreza, la falta de vivienda adecuada y de una red de apoyo social y gubernamental. Asimismo, se estima que medio millón de jóvenes menores de 24 años, atraviesa experiencias de vivir sin techo, aun temporeramente. Ceinto diez mil (110,000) miembros de la comunidad LGBTTQ, viven en las calles, gracias al discrimen contra esta población, que los conduce a experimentar la pobreza y el rechazo. Cincuenta por ciento de la población que compone las personas sin techo, son mayores de 50 años, quienes además, atraviesan por problemas de salud física y mental.

Estados Unidos es el único país desarrollado en el mundo que carece de un sistema de salud universal y donde 40 millones de personas no tienen ninguna cobertura médica. Esta situación podría agravarse si se deroga el Obamacare que resulta ser una de las obsesiones de Donald Trump y el Congreso republicano. Aun cuando los salarios resultan ser más altos que los que se devengan en Puerto Rico, la tasa de inflación en Estados Unidos cerró en 2016 en 2.1%, la más alta desde 2011. El País Internacional reporta que E.U. es el país con mayor número de personas encarceladas con 2.2 millones, principalmente, por delitos relacionados con el trasiego de drogas. Estudios de la Universidad de Berkeley en California demuestran que Estados Unidos es uno de los países de mayor desigualdad en el mundo, en el cual el 1% de la riqueza es amasada por familias con ingresos medios de 27 millones anuales, mientras el 90% de su población se encuentra estancada con un ingreso promedio de $31,000 al año. Así también, el Informe sobre los efectos de la estadidad preparado en 2014 por el General Accountability Office y solicitado por Pedro Pierluisi, establece, entre otras cosas, que el estado de Puerto Rico no es viable, dado que al tener que pagar contribuciones federales, los habitantes no podrían pagar contribuciones estatales si el estado no reduce significativamente sus tasas contributivas. Además, muchas corporaciones que gozan de exenciones contributivas abandonarían el país al verse obligadas a pagar contribuciones federales. En todos los estados el idioma oficial es el inglés. La lista de realidades es larga. En fin, que el sueño americano es simplemente eso, un sueño y para muchos, una pesadilla.

La autora es Presidenta del Movimiento Unión Soberanista

Las Patronas: Mujeres que viven la solidaridad

Es 14 de febrero de 1995. Dos hermanas mexicanas salen de su casa a pie para buscar pan y leche al mercado. De regreso a su hogar, ubicado en la comunidad Las Patronas en Veracruz, México, cerca de las vías de un tren de carga, escuchan las voces de personas que comenzaron a asomarse por los vagones del tren y les gritaban: “madres, danos su pan”.

Las hermanas imaginaban que los hombres que iban de paso sobre el techo del ferrocarril eran mexicanos que no tenían dinero para comprar el boleto del tren y por tal razón, iban montados sobre la máquina para trasladarse de un lado a otro dentro de México. Ellas optaron por darles a los hombres los comestibles. Tan pronto llegaron a la casa y la madre les preguntó por los víveres, las hermanas contestaron: “La gente que va ahí –en el tren– tiene hambre”.

Así, sin conocer nada sobre el tema de la migración centroamericana, las hermanas junto a su madre y otras mujeres comenzaron una ardua, pero importante labor social que se mantiene firme en la actualidad.

Es 6 de junio de 2017. Una de esas hermanas recuerda y narra en CLARIDAD los inicios de esa gesta solidaria que emprendieron en 1995 y que hoy, luego de 23 años, es conocida en muchos países del mundo. Norma Romero Vázquez, es una de las 15 mujeres mexicanas que conforman el colectivo Las Patronas, el cual se dedica a regalarles comida y agua a los más de 400 mil migrantes centroamericanos que anualmente se destinan a Estados Unidos en el techo del tren de carga, mejor conocido como “La bestia”. La organización de mujeres recibió ese nombre en honor a la Virgen de Guadalupe, patrona de la comunidad.

De 30 porciones que cocinaban en los inicios, ahora guisan 20 kilos de frijoles y 20 de arroz, además de confeccionar tortillas de maíz y añadirle una lata de atún y pan dulce a cada una de las decenas de bolsas que preparan a diario, narró Norma.

“Conforme iban pasando los años, veíamos que la gente iba aumentando, que la mayoría de los jóvenes que vi eran de 18 a 30 años y que después en el 2010 empezamos a ver a las mujeres, a las jovencitas y posteriormente a las familias. Hoy en día, vemos a las personas mayores que vienen con sus familias”, sostuvo Norma en aras de marcar una diferencia en los grupos migratorios a través del tiempo. Al parecer, en los últimos años ha acrecentado la presencia de mujeres y niños en el también denominado “tren de la muerte”.

Romero Vázquez es vocera de Las Patronas, organización que se ha limitado a menos de una veintena de mujeres porque las que en algún momento han pretendido unirse creen que el gobierno de México subsidia el proyecto o que los migrantes les dejan dólares, por lo que podrían generar dinero de la labor. Al darse cuenta de que el trabajo es completamente voluntario, desisten de la idea.

La visita a Puerto Rico de Norma y de Rocío Casanueva, especialista en temas de migración centroamericana y académica de la Universidad Iberoamericana de México que apoya la gesta de Las Patronas, fue gracias a Red de Esperanza y Solidaridad (REDES), organización sin fines de lucro, con sede en Caguas, que por 40 años se ha encargado de concientizar sobre la desigualdad y la injusticia que padecen millones de personas en Puerto Rico y el mundo.

Con la invitación que le hicieron a las compañeras, quisieron cumplir con uno de los propósitos principales de REDES en la celebración de su 40 aniversario: que los y las puertorriqueños(as) conozcan diferentes organizaciones que a nivel mundial hacen labor comunitaria. Según el presidente de REDES, Angelo García, otro de los propósitos de la visita es que se conozca en Puerto Rico que, “en el momento histórico que estamos viviendo en la isla, que es bastante crucial, no tenemos que esperar que el Gobierno haga los movimientos, sino que del mismo pueblo pueden surgir los movimientos que nos hagan progresar, que nos enderecen como país”.

En esas aras, en el primer grupo que pensaron fue en Las patronas, “que son un grupo de mujeres que un día, de la nada, decidieron que podían hacer el cambio y durante más de 20 años se han mantenido firmes. Para nosotros es bien esperanzador llevarle ese mensaje a nuestro pueblo”, puntualizó García.

Las patronas en documentales

Una escena del documental “Las patronas” muestra en cámara lenta la solidaridad de estas 15 mujeres. Las imágenes del documental exhiben cómo Norma, Bernarda, Rosa, Nila, Tere, Toña, Karina, Blanca, Doña Tere, Julia, Lupe, Mariela y las demás extienden sus manos con bolsas de comida y agua embotellada para que los migrantes las atrapen. Lo hacen con la experiencia de más de dos décadas de repartir esperanza en cada bocado de pan, maíz, o frijoles, en cada sorbo de agua de los y las que van rumbo a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida.

Desde Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y México emigran miles de personas montadas en La bestia que, lejos de significar para ellas la pérdida de la vida, se les presenta como la esperanza de un futuro mejor. Miles de kilómetros recorren sobre el techo del ferrocarril, a la intemperie, bajo el sol, la noche, la lluvia…

“Esa ha sido la meta más importante para todas nosotras. Si no estuviéramos aquí, ellos –los migrantes– entonces dirían ‘las esperanzas están perdidas’. Así, como nosotras somos una esperanza de vida para ellos, para nosotras es una esperanza de vida llevar este mensaje a los jóvenes”, expresó Norma Romero en el mencionado documental, el cual se encuentra en Internet.

Precisamente, la difusión de los documentales que diferentes personas –en su mayoría estudiantes– han realizado es la que ha ayudado a la organización de mujeres a llevar el mensaje del proyecto por diferentes universidades de México. De igual forma, las redes sociales han sido parte importante para la difusión del proyecto por el mundo y para allegar los donativos que recibe la iniciativa, los cuales siempre han sido en comida (no en efectivo) para mantener el prestigio del colectivo.

Muros humanos en México

“Hablamos del muro de Trump, pero también estamos viendo que en México hay muros humanos que no solamente tienen que ver con los de migración, sino con las diferentes corporaciones policiacas –policías municipales y estatales mexicanos– que existen en el país”, contestó Norma a la pregunta que le hizo este medio sobre si la migración continuaba con la misma intensidad aún con lo que ha expresado respecto a los inmigrantes el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

“El sueño de la mayoría de ellos es llegar a Estados Unidos porque ellos dicen que el dólar es mucho más que el peso mexicano. Aún con la llegada de Trump, ellos dicen que los muros no van a detener la migración. El hambre que tienen en sus países no es algo que se pare con muros”, continúo Norma.

“Mientras haya dinero de por medio, va a haber gente que les va a dar paso. Él –Trump– habla de un muro, pero la gente está pasando. Siempre se trata de dinero, aunque el precio se ha elevado. Antes eran 80 mil pesos, ahora son 10 mil. Vienen siendo entre $4,000 o $5,000 que los migrantes reúnen gracias a las aportaciones de los familiares que ya se estabilizaron en Estados Unidos”, aseguró Norma sobre las dinámicas que existen en la frontera.

Finalmente, Angelo García, comentó a CLARIDAD que “es increíble y digno de resaltar porque en situaciones solidarias, son las mujeres las que deciden organizarse y tomar acción. Aun en sociedades machistas que las relegan, ellas creen en unirse para tomar acción”.

“Son pequeños grupos de mujeres que tienen la sensibilidad y no temen expresarla”, terminó García recordando que aquí en Puerto Rico se juntaron en un inicio 32 mujeres para visibilizar constantemente el reclamo de excarcelación de Oscar López Rivera.

“El cambio tiene que surgir del pueblo para que dé frutos”. Ése es el mensaje que quiere priorizar REDES en su 40 aniversario, y el rol que han asumido por más de dos décadas Las patronas en México.

CRUCIGRAMA: Amaury Veray

Horizontales

1. Amaury _____ Torregrosa; pianista, profesor de música, musicólogo, escritor y compositor, considerado como uno de los fundadores del Nacionalismo Musical puertorriqueño.

4. _____ seráfica a San Francisco de Asís; obra musical de Veray.

6. Punto culminante o momento de apogeo de alguien o algo.

8. Macizo montañoso del norte de Níger.

10. Observe.

12. Dicho de un grajo o de un cuervo: emiten su voz.

14. Símbolo del erbio.

15. Señor, abrev.

16. Oxido de calcio.

18. Cierre o sello de una carta.

20. 14 de _____ de 1922; nacimiento de Veray.

21. Instrumento de percusión formado por un disco que, suspendido, vibra al ser golpeado por una maza.

23. Átomo con carga eléctrica.

24. _____ y plenitud; libro escrito por Veray publicado en 1960.

27. Lola Rodríguez de _____; autora del himno revolucionario de Puerto Rico.

28. Siglas de la colonia de Puerto Rico.

30. Distraída.

32. 30 de _____ de 1995; fallecimiento de Veray.

34. Academia de Santa _____; Veray estudió en esa institución romana al obtener la beca Pablo Casals del Instituto de Cultura Puertorriqueña.

36. Nombre de la letra c.

37. Forma de pronombre.

38. _____ jolgorio en la jacana; pieza musical de Veray.

41. De esta manera.

42. Diez y uno.

46. Símbolo del tecnecio.

47. Jack _____; es considerado junto a Héctor Campos Parsi y Veray, como uno de los fundadores del Nacionalismo Musical puertorriqueño.

48. Cinco en números romanos.

49. _____ Veray Torregrosa; autor de “La carreta”, “Villancico yaucano”, y “El niño de Aguadilla”, entre muchísimas obras musicales que incluyen ballets, y de los libros “Manuel Gregorio Tavárez” y “Soledad y plenitud”.

Verticales

1. _____ yaucano; célebre pieza musical de Veray.

2. _____ Piedras; Veray falleció allí.

3. Ciudad natal de Veray.

4. Reza.

5. Pájaro.

6. _____ a Filí Melé; pieza musical de Veray.

7. Amaury Veray _____; compuso la música para muchas de las películas producidas por la División de Educación de la Comunidad del ICP. Fue profesor de música de la Universidad Católica y dirigió su coro; además, trabajó en el Conservatorio de Música de Puerto Rico.

9. Asistir.

11. Interjección.

13. La misión social de la danza de _____ Morel Campos; libro de Veray.

14. Existe.

16. Pronombre relativo.

17. Del verbo liar.

19. Oscar-Claude _____; pintor francés, uno de los creadores del impresionismo.

22. Dicho de un sistema de numeración: que tiene como base el número ocho.

24. Conoce.

25. Río de Galicia.

26. Expresa.

29. Sacara provecho de un negocio o encargo.

31. Amada con dilección.

33. Preposición.

34. Símbolo del cesio.

35. Satélite del planeta Júpiter, descubierto por Galileo Galilei en 1610.

39. El _____ de Aguadilla; pieza musical de Veray.

40. _____ Julia; Veray fue el autor de la música para esta película.

43. Primera unidad monetaria de la Unión Europea.

44. Monarca.

45. Virtud teologal.

La parada de Oscar

El día 11 de junio salí determinado a disfrutar del día mientras marchaba en la Parada Puertorriqueña en la ciudad de Nueva York. A pesar de que hacía algunos años no asistía a la misma, este año, sentía que era obligatorio participar. La campaña de desinformación mediática contra Oscar López Rivera y la confusión a la que contribuyeron tanto algunos medios como corporaciones privadas me llenaron de indignación.

Me dirigí resuelto a la calle 44 esquina con Madison donde me darían la banda color verde que me permitiría acompañar el contingente donde marcharía nuestro Oscar López Rivera. Era este el único contingente en el que me interesaba participar, quería demostrar tanto mi solidaridad a la figura de Oscar López como repudio a la noción de que la empresa privada puede dictar a las Puertorriqueñas y Puertorriqueños a quien honramos en nuestras paradas y desfiles.

Bajo un sol hermoso que llegaba hasta nuestra piel y se dejaba sentir encontré una multitud diversa en lo que con cariño se conoció como el contingente de Oscar López Rivera. El primer grupo que identifiqué fue el de las Mujeres por Oscar con base en Nueva York, grupo hermano de las Mujeres por Oscar en Puerto Rico que por años se reunió los últimos domingos de cada mes para reclamar su excarcelación.

Era una celebración de pueblo y solidaridad. Algunas niñas y niños vestían de acuerdo al imaginario jibaro Puertorriqueño, las Mujeres por Oscar con sus ya famosas camisetas color rosa magenta, me sorprendieron las muchas banderas negras, inspiradas en la Casa de la Bandera del viejo San Juan y la aportación creativa de nuestro artista Nick Quijano que ha inspirado la visión de la bandera negra puertorriqueña, sin colores, en rechazo contundente a la Junta Dictatorial impuesta a Puerto Rico desde Washington y al pago de una deuda sin auditar y la pobreza y sacrificios impuestos por la misma. Muchos también llevábamos nuestra bandera negra en nuestras camisetas.

Los grupos diversos, de música, de arte callejero, de teatro , culturales y políticos hicimos acto de presencia y marchamos, felices de poder contribuir al gran desfile puertorriqueño y en solidaridad con Oscar López Rivera a quien una vez comenzamos a marchar la gran mayoría de público que se aglutina a ver la parada desde las aceras celebraban, vitoreaban y saludaban con alegría.

Mi impresión es que algunos(as) de los(as) puertorriqueños(as) que asistieron no sabían quién es Oscar López Rivera. Pienso por reacciones que vi, que tampoco sabían de la controversia. Muy pocos, y quiero recalcar, verdaderamente muy pocos fueron a protestar su presencia. Los mismos pudieron gritarnos insultos, hacer gestos y mostrar su odio y desprecio, pero eran ahogados entre los gritos mayoritariamente de apoyo, cariño y solidaridad de los(as) muchísimos(as) otros en las aceras y esquinas que al igual que quienes marchamos alrededor de su carroza sentíamos. Todo el tiempo me sentí rodeado de amigas y amigos y cada vez que nos reconocíamos nos abrazamos y presentamos a otras amistades. Mucha gente viajó desde Puerto Rico y desde estados cercanos a Nueva York para estar con Oscar López en esta parada. Me conmovió de momento reconocer a mi amiga teatrera Rosa Luisa Márquez ser parte “viviente” de la carroza de Oscar, pero también me conmovió mucho más ver a mi amiga Elga Castro, acabada de llegar de Puerto Rico, en la acera con su hija Elena Zenón Castro. Le di un largo abrazo y me dijo, “para Elena era importante que la trajera a ver Oscar, no pude decirle que no.” Fue un desfile espectacular.