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Una alineación que hace soñar

 

 

Especial para CLARIDAD

Uno de los eventos que más he disfrutado en mis años de cobertura deportiva ha sido el Clásico Mundial de Béisbol.

Recuerdo como en sus primeras dos ediciones ver ese parque Hiram Bithorn lleno de boricuas apoyando a los nuestros todos los días sin importar el rival eso  fue una experiencia inolvidable.

Después de eso se creó el Team Rubio y eso pasó a ser uno de esos fenómenos culturales del que todavía se habla y se vive.

En el terreno Puerto Rico ha tenido dos turnos al bate de ganarlo llegando a la final en dos ocasiones, pero desafortunadamente perdiendo contra República Dominicana y Estados Unidos respectivamente en 2013 y 2017.

Cuando se anunció que el Clásico volvería a Puerto Rico la idea me gustó pero, también me pregunté si llevaríamos un equipo competitivo con la oportunidad de ganar, o si los boricuas se encontraban en un proceso de transición donde eran competitivos, pero no contendores.

El anuncio de que Carlos Beltrán sería el gerente general y el conglomerado de coaches estelares que se anunció dio buena señal, pero había que ver si eran capaces de convencer a los jugadores

Aunque se ha mantenido el listado secreto y así será hasta el 3 de febrero (que se hará el anuncio oficial) el hecho de que ya se conoce que en la lista preliminar se encuentran  figuras estelares como Riley Greene, George Springer, y Nolan Arenado son parte del listado que  ha creado gran entusiasmo.

El equipo ya contaba con figuras emblemáticas como: Francisco Lindor, Javier Báez y el regreso de Carlos Correa entre otros. Esa artillería hace pensar que los boricuas tienen un chance real junto a un relevo. Siento que es el mejor del clásico de aspirar a ganar el campeonato

Aquí presento mi modesto roster sin tener conocimiento de  adentro pero basado en mi experiencia y conocimiento

Lanzadores iniciadores

Seth Lugo
José Berrios
José de León
Elmer cruz
Duane Underwood

 Relevo

Fernando Cruz
Bradyn García
Raymond burgos
Jovani Rivera
Jhozan Oquendo
Jovani Moran
Edwin Díaz
Alexis Diaz
Emilio Pagan

Alineación

1 George Springer cf
2 Francisco Lindor ss
3 Carlos Correa 3b
4 Riley Greene rf
5 Nolan Arenado 1b
6 Eliot Ramos lf
7 Javier Báez bd
8 Víctor Caratini c
9) Willi Castro 2b

Banco

Cristian Vázquez c
Martin Maldonado c
Mathew Lugo outfield
Jose miranda 1b y 3b
Mj Melendez of,
Darell Hernáiz  utility
Adrián del Castillo bateador emergente
*Eddie Rosario (alterno)

De no estar disponible Greene haría un cambio en lineup poniendo a Báez a jugar cf Springer rf Y Ramos Lf y moviendo a Arenado a 4to bate y añadiéndole a Mathew Lugo a la alineación para batear 7mo y moviendo a Báez a 5to.
En ese caso me llevó a Eddie Rosario de jugador alterno.

Creo que con esa alineación y ese relevo somos un dolor de cabeza pal que sea independientemente de los trabucos que han montado equipos como Japón USA y RD entre otros, pero voy a los míos y espero con ansias que se cante playball el 6 de marzo en el Bithorn.

 

 

 

 

 

 

 

 

Pronunciamiento ante la muerte de la niña Stephora Anne-Mircie Joseph, de 11 años en la República Dominicana

Red de Esperanza y Solidaridad de la Diócesis de Caguas en Puerto Rico alza su voz y se une a todas las organizaciones tanto en Haití, como en la República Dominicana que reclaman que se esclarezca las causas de la muerte de la niña de 11 años Stephora Anne-Mircie Joseph, de padres haitianos, la cual murió de manera trágica y aún no hay claridad de las causas de esta tragedia.

Exigimos que se haga justicia y se llegue hasta el fondo de la situación. Stephora era una niña muy inteligente, por tanto, formaba parte del cuadro de honor del colegio Leonardo Da Vinci en la Provincia de Santiago en la República Dominicana.

El 14 de noviembre, el mencionado colegio tenía organizada una excursión para los niños y jóvenes que forman parte del cuadro de honor y los llevaron a una hacienda con piscinas, cuando en República Dominicana está prohibido realizar este tipo de actividades. Pasaron veinticinco días para que se diera a conocer la presunta causa de la muerte de Stephora Ann-Merci Joseph, el colegio no quería asumir, dar la cara, ni sacar a la luz la falta de responsabilidad ante la negligencia y poca supervisión de los menores.

De acuerdo al informe 552-2025 del Instituto Nacional de Ciencias Forenses fechado el 19 de noviembre 2025 la niña murió por “asfixia mecánica por ahogamiento, es una muerte violenta”. Los maestros no llamaron al 911, y según muestran las cámaras la niña estaba pidiendo ayuda y una maestra que estaba cercana ahí, paso de largo y no volteó la cara para no supervisar y ver que estaba pasando.

A la madre le comunicaron la muerte 4 horas después. Ante toda esta situación se levantó una ola de personas y organizaciones exhortando a que se investigue la situación que pretendían se quedara como un simple accidente, cuando se tenía que investigar desde el primer momento y que tanto los maestros como la dirección del colegio asumieran su responsabilidad.

En medio de toda esta investigación ha salido a la luz que, la niña Stephora era víctima de discrimen y acoso en el espacio escolar, por lo que en varias ocasiones su madre tuvo que intervenir con el colegio.

El caso de la muerte de Stephora está siendo catalogado como uno de acoso y racismo antihatiano.

Exigimos que se investigue a fondo la muerte de Stephora, qué es lo que se está ocultando tras esta muerte. El centro escolar tenía la responsabilidad de velar por la seguridad de todos los niños y niñas, pero claramente se refleja en la investigación y lo que presentan las cámaras del lugar, un caso de negligencia institucional.

Stephora sufría acoso constante por su color de piel y por ser de ascendencia haitiana.

Reclamamos que se tome acción sobre este encubrimiento que pretende ocultar y callar las voces que buscan la verdad. Stephora merece que se haga justicia y se tomen las medidas correspondientes para que un hecho así no vuelva a ocurrir, los niños y niñas merecen respeto, seguridad, aprecio y equidad.

También exigimos se acabe con el discurso antihaitiano y racista que lo único que hace es generar odio y que sucedan este tipo de tragedia.

Todas las personas tenemos derecho a vivir en Paz y Armonía.

Venezuela acusa a Trinidad y Tobago de ayudar a EEUU en el «robo» de un buque petrolero

 

 En medio del despliegue militar de EE.UU. en el Caribe, el presidente Nicolás Maduro propuso a la cumbre del ALBA hacer una “resistencia unida, popular, prolongada”. 

 

Venezuela profundizó este lunes su confrontación con Estados Unidos y sus aliados en la región al acusar formalmente al gobierno de Trinidad y Tobago de haber colaborado en la incautación de un buque cargado con petróleo venezolano, interceptado la semana pasada por fuerzas estadounidenses en el Caribe. Además la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) denunció haber sido blanco de un “ataque cibernético” orientado a paralizar su operatividad, en lo que describió como una acción coordinada por “intereses extranjeros”. El presidente Nicolás Maduro propuso a la Alianza Bolivariana de los Pueblos para Nuestra América (ALBA) hacer una “resistencia unida, popular, prolongada”, en medio del despliegue militar de EE.UU. en el Caribe bajo el argumento de combatir el narcotráfico.

A través de un comunicado difundido por la vicepresidenta ejecutiva y ministra de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez, el gobierno de Nicolás Maduro aseguró tener “conocimiento pleno” de la participación del Estado trinitense en lo que calificó como el “robo” de un cargamento de crudo venezolano, ocurrido el 10 de diciembre. Según el texto oficial, el operativo constituyó un “acto de piratería” y una “grave violación del derecho internacional”, así como de los principios de libre navegación y comercio.

La acusación se produjo días después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la incautación de un petrolero frente a las costas venezolanas, en una medida inédita dentro del prolongado conflicto entre ambos países, que cortaron su vínculo diplomático. Washington sostuvo que el buque había sido sancionado previamente por presuntos vínculos con el contrabando de petróleo iraní, mientras que Caracas afirmó que transportaba casi dos millones de barriles de crudo pertenecientes a Pdvsa.

“No se podrán llevar ni una gota de petróleo”

En paralelo a la escalada diplomática, Trinidad y Tobago anunció este lunes que permitirá a aeronaves militares estadounidenses utilizar sus aeropuertos en las próximas semanas para “movimientos de carácter logístico”. En un comunicado, el Ministerio de Relaciones y Asuntos Exteriores de la Comunidad del Caribe (Caricom) reafirmó su compromiso de cooperación con Estados Unidos para “promover la seguridad y la estabilidad regional”. En noviembre pasado incluso se instaló un sistema de radar en el archipiélago con apoyo estadounidense.

En respuesta, el gobierno venezolano ratificó la decisión de “extinguir de manera inmediata” cualquier contrato, acuerdo o negociación para el suministro de gas natural a Trinidad y Tobago. La medida profundiza la ruptura energética entre ambos países, que se había iniciado en octubre, cuando Maduro suspendió los acuerdos bilaterales después de que aguas trinitenses recibieran un buque de guerra estadounidense para realizar ejercicios militares conjuntos.

El ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, advirtió este lunes que las acciones del gobierno trinitense ponen “en peligro las buenas relaciones entre los pueblos” y también a su propia población, por las consecuencias derivadas de la interrupción del suministro energético. “No se podrán llevar ni una gota de petróleo. Aquí hay petróleo, pero tienen que pagarlo”, subrayó el funcionario.

El comunicado oficial también apuntó directamente contra la primera ministra trinitense, Kamla Persad-Bissessar, a quien acusó de impulsar una “agenda hostil” hacia Venezuela y de convertir el territorio de su país en una plataforma de apoyo a la estrategia estadounidense en el Caribe. Desde Caracas se volvió a denunciar que el despliegue militar norteamericano, presentado por Washington como una operación antinarcóticos, persigue en realidad el objetivo de forzar un cambio de régimen.

La denuncia de PDVSA

En paralelo Pdvsa denunció que un ataque cibernético afectó a su sistema administrativo, aunque las áreas operativas no sufrieron interrupciones, garantizando la continuidad del suministro interno y de las exportaciones. La vicepresidenta Rodríguez había advertido previamente a los trabajadores petroleros sobre posibles intentos de sabotaje y ordenó extremar las medidas de seguridad física y cibernética en las instalaciones estratégicas. La estatal rechazó lo que calificó como una acción “deleznable”, en un contexto de escalada tras la incautación del buque petrolero.

El conflicto se desarrolla mientras Estados Unidos mantiene desde agosto un despliegue naval sin precedentes en el Caribe, acompañado de ataques contra presuntas embarcaciones vinculadas al narcotráfico, que, según cifras oficiales, dejaron más de 80 muertos. Caracas sostiene que esas operaciones encubren una ofensiva directa contra el gobierno de Maduro, cuya reelección no es reconocida por Washington ni por varios de sus aliados.

En este clima de presión externa, el conflicto ocupó un lugar central en la XXV Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), donde varios mandatarios expresaron su respaldo al gobierno de Maduro y condenaron el despliegue militar estadounidense en el Caribe. “Combinemos la resistencia unida, popular, prolongada, de los pueblos del ALBA con la ofensiva permanente de construcción de bases sólidas en una economía conjunta, común, cooperativa, de beneficio mutuo”, señaló el propio Maduro.

El mandatario venezolano indicó el domingo que ya son 25 semanas de “agresión, terrorismo psicológico, de amenaza militar” de Estados Unidos cerca de las aguas venezolanas con lo que, dijo, se ha ajustado la visión del sistema de defensa nacional, tomado de los antepasados, tanto de los indígenas como de Simón Bolívar y otros héroes de la independencia. Maduro dijo que 21 años después de la fundación de la ALBA se “pretende un nuevo proyecto colonizador, ya no solo contra la América”, sino, afirmó, “contra el mundo entero”.

 

¿Cuán buena es “Hielo seco”?

 

 

En Rojo

Llegué de Vieques a tiempo para ver lo que se había anunciado como la última función de “Hielo seco” en el teatro Victoria Espinosa el domingo 30 de noviembre. Creada/producida por El Absurdo, la obra me agarró de forma sensible muy particular a través de un mundo de imágenes corporales y texturales, una cartografía de cuerpos enlazados en movimiento, pero también a través de textos narrados y dialogados, y todos envueltos en una riqueza de vestuarios de diversas telas que abrieron ventanas a través de las cuales pudimos compartir tanto las sensibilidades como los imaginarios de los personajes.

Otras obras puertorriqueñas de 2025 han capturado una sensibilidad similar. Sin embargo, diferente de los impresionantes trabajos unipersonales “Prometea Cansada” de Teresa Hernández y “Volveré” de Deborah Hunt – las dos primeras Residencias Artísticas del Programa de Artes Escénicas del ICP y el 62ndo Festival de Teatro Puertorriqueño – y aún diferente del maestral remontaje de  “Donde el viento hace buñuelos” de Arístides Vargas con las actuaciones de Charo Francés y Rosa Luisa Márquez en agosto de este año en el teatro de la Universidad de Puerto Rico, “Hielo seco” integra seis actores de edades, formaciones y talentos diferentes en siete fragmentos distintos cuyas costuras muy visibles finalmente se unen mejor que sus tramas o temas.

Ciertamente, “Hielo seco” está dentro de esta compañía muy privilegiada como una de las mejores obras de 2025. También su proceso fragmentado — como un programa de danza — difiere de “Historia de Horror casi en Blanco y Negro”, del mismo autor-director, montada por cuarta vez en 62ndo Festival de Teatro Puertorriqueño y el exitoso montaje de “La Nariz” del 2024 (de nuevo de El Absurdo y Joaquín Octavio González). De hecho, por su trabajo de cuerpos y movimiento en espacio, el estilo de “Hielo seco” recuerda más la impactante obra “Anoxia” creada en colaboración con Beatriz Irizarry, Cristina Lugo y Marili Pizarro – del grupo de danza La Trinchera — sobre el destino de la barriada Juana Matos de Cataño. Pero regreso a la pregunta titular, ¿cuán buena es?

Buscando confirmación de mis impresiones de la semana anterior, regresé al Victoria Espinosa el domingo 7 de diciembre para una función especial añadida al calendario. Además, mi aprecio original había sido parcial; como la obra se presenta en movimientos, no cada movimiento o fragmento fue igualmente cautivante – no importa cuán bien montado – como los otros. Por eso, también me dio la oportunidad de una auto-interrogación crítica.

Desde en 2004 no he estado decepcionado por ningún montaje escrito, dirigido o montado por Joaquín Octavio González. Hay dos razones principales: (1) sus obras siempre rompen con prácticas teatrales convencionales – en ese sentido trata la experimentación como una normalidad dentro de sus obras y, (2) tanto como dramaturgo y como director, se expresa con un alto sentido de precisión física  y presta atención exacta al detalle visual a través de los elementos plásticos-estéticos-corporales del espacio teatral.

“Hielo seco”

En la “Obertura: si muero en la c . . .”, Kairiana Núñez Santaliz y Javier Cardona desarrollan una confluencia bailada de co- e interdependencia humana. Es un poema corporal de amor con una fluidez genial que corre vertical y horizontalmente en el espacio que usa tanto el piso resbaladizo como la elevación de estar de pie bailando y abrazándose para captar ritmos sensuales y actos cotidianos de cohabitación. También entra lentamente la inercia emocional con la línea “si muero en la calle no me pongan flores” ya repetida de maneras invertidas, recortadas, distorsionadas por la pareja de bailarines mientras se intersectan con el escritor, ellxs saliendo y él entrando en escena. Después de esta apertura, hubiera podido levantarme y salir del teatro más que satisfecho.

Entonces el “Primer Movimiento: la cara” es el cuento de ese escritor que recibe una llamada anónima que lo envuelve en una relación “ciega” con una mujer que no le permite ver su cara. Según ella, que tiene una necesidad de hablar, ver su cara solo puede causar un desastre para él de que su alma (o ¿arma?) no pueda protegerlo. La seducción es verbal pero el deseo de verla se convierte en una obsesión que los encuentros de hablar en la oscuridad no satisfacen.

Él tiene que estar con ella y así experimenta el desastre de cegarse – de auto sacar sus propios ojos — para poder acercarse y verla. La cara, actuada por Teresa Karolina, existe en sombra. Modesto Lacén actúa el casual y asegurado escritor primero con espesor ambiguo para poco a poco quedar consumido por un deseo tanto imaginario como absolutamente real. Es un placer especial ver a Lacén fuera de la pantalla de cine y en carne y hueso en el escenario.

En general, en “Hielo seco” la presencia, a veces definida, pero usualmente fluida, de marcadores de género socava nociones fijas de qué constituye feminidad y masculinidad o aún transexualidad. No cada fragmento o pieza es literal y capaz de estar resumida, y no pretendo, por ejemplo, entender o poder explicar “Intermezzo espiritual: solicitud de canonización”.

En esta pieza tres “mujeres” – o tres versiones de la misma mujer – componen una carta de canonización al Papa Leo XIV. Andrés Pachecho, Kairiana Núñez Santaliz y Teresa Karolina vestidxs en estilos, texturas y colores que se expresan a través de movimientos dinámicos y sensuales representan, para mí, ángeles de amor, amantes, trabajadoras sexuales, esposa-compañeras, mujeres abusadas reclamando su santidad. Es la plasticidad del movimiento, el control absoluto de cada actor(a) sobre su versión y su intercambio y entre mestizaje de género en escena que queda grabado en la memoria visual.

La primera vez que vi “Segundo movimiento: la carne” lo encontré  un “show” de payasos tan bien ejecutada que pude ignorar su tema. Hubo el trabajo impecable en su narradora (Kairiana Nuñez) y su delicioso vestuario de labios carnosos. A eso añado la acrobacia extraordinaria de Andrés Pachecho para lograr comer su propio dedo gordo de pie.

Al regresar a ver la pieza, entendí algo diferente. Me hizo pensar de los “lehrstücke” (obritas de aprendizaje) de Bertolt Brecht y su extensión histórica a nosotros a través de “The Cry of the People for Meat” de Peter Schumann del teatro Bread and Puppet. Este cuento también tiene sus raíces bíblicas en el libro de “Números” donde hay un grito para carne, aunque Dios ya había provisto nutrimiento (maná) suficiente.

Los bordes ásperos que yo había imaginado ya desaparecieron y los “clowns” y su magnífica narradora nos revelaron el acto de auto-consumirse como un suicidio no tanto físico como cultural, de victimizarse en vez de resistir, de vivir estancada y no querer crecer.

“Minueto Minutado: a las 14 en punto” es una danza extraordinaria de cuerpos flexibles, fluidos y cambiables. Teresa Karolina y Andrés Pacheco literalmente vuelan por el espacio partiendo y re-encontrándose, asumiendo tableaux, poses, posiciones de posibles relaciones sociales, domésticas e íntimas. Vuelvo a mi comentario anterior sobre la “canonización”: no sé si entiendo todo detrás de esta acción, pero eso no impide el poder disfrutar de su ejecución precisa y memorable.

El “Tercer movimiento: La caída” es el penúltimo y más completo fragmento. Dos alpinistas –Javier Cardona y Modesto Lacen – con sus equipos completos de sogas, zapatos, chalecos y gorras, suben una montaña para al fin llegar a la cima, pausan para darse cuenta de la magnitud de su logro y comienzan a bajar paso a paso con la soga uniéndose – es una línea de vida, casi un cordón umbilical. Al caerse uno, se salvan o se caen los dos; el movimiento y la narración crean el efecto de cámara lenta mientras los cuerpos atados uno al otro caen despedazándose.

El trabajo aquí, primero horizontal en el piso y entonces vertical colgando de la torre de acero que ha encontrado su uso escénico en cada fragmento, muestra la fuerza y disciplina de estos dos artista-maestros. Mientras pierden su equipo, ropa y finalmente extremidades, siempre quedan consciente uno del otro, y siempre intentan preservar lo más importante – los ojos de uno y la magnífica barba gris del otro – hasta que tocan tierra y expiran simultáneamente; sin nada más, ojos y barba intactos.

“La caída” es entre las piezas de teatro físico o danzado más efectivos que he visto nunca. Muestran no solamente los amplios talentos de sus ejecutantes – los performances de Cardona y Lacen son virtuosos — sino también el hecho de que Joaquín Octavio escribe y dirige en términos de teatro físico. El poder dar cuerpo a y encarnar el movimiento y el espacio físico en el lenguaje provee la posibilidad de crear acciones que son etéreas – como sueños — y concretas y corporales a la misma vez.

La obra termina con “Coda: cinco pesos en una isla” como tributo al gran poeta y dramaturgo cubano Virgilio Piñera. Se da referencia a su cinismo, pero también nota su sentido de vivir en agua, en islas, islas en el mar, tal vez “pueblos del mar”, como diría el también cubano Antonio Benítez Rojo, y estar no separadxs pero unidxs por agua. Comenzamos con variaciones de “Si muero en la calle  . . .” y terminamos con variaciones de “Aun si me matan, gozo”, un sentido compartido en el Caribe (y las Américas, en general) entre gente oprimida o esclavizada de “que no me quiten lo baila’o”.

Menciono mucho las actuaciones de los más experimentadxs del elenco – Cardona, Núñez y Lacen. Paro brevemente para subrayar el trabajo de Andrés Pacheco y Teresa Karolina. Aunque no he incluido todas sus intervenciones, su fluidez física en escena y su poder transformarse de un personaje a otro da forma y estructura al texto fragmentado. Sus cuerpos asumen una plasticidad asombrosa de traer las técnicas de la sala de práctica de danza al espacio concreto y más literal teatral.

El vestuario raramente recibe mención en reseñas y no tengo el espacio para elogiar suficiente a Cristina Agostini Fitch (y su equipo) por el diseño y construcción de vestuarios extraordinarios – esto incluye su variedad, número de cambios, las texturas de las telas escogidas y su utilidad en escena. Esto aplica igualmente a la escenografía, luces, sombras, proyecciones y animación que, similar al vestuario, contribuyen a la creación de un imaginario táctil y corporal en el espacio escénico.

La pregunta titular no necesita respuesta.

 

 

Rendirse ante los electrónicos, pensamientos sobre filosofía de la tecnología

 

Especial para En Rojo

Estoy en Madrid en Café del Art en Plaza de Cascorro, al lado de mi casa, trabajando con un café en mi computadora. Acá no hay tanta cultura de trabajar en computadoras en los cafés. Hay que buscar sitios que lo permitan con sus mesas designadas para eso.

Al lado mío está mi hija, por un rato jugando en su Nintendo Switch (portátil).

Escribo estos pensamientos porque veo la tendencia de padres y madres de rendirse ante los electrónicos con sus hijos e hijas. Me imagino que esto lleva muchos años, pero ahora lo veo bien de cerca. Y veo como las tendencias sobre las cuales vengo leyendo hace años se hacen poco a poco realidad.

En filosofía de la tecnología, al igual que en ciencia ficción, hace muchos años que se discute el asunto de las nuevas vidas dentro del mundo virtual, y de nuestra nueva vida afuera junto al mundo virtual. Maternar en tiempos de electrónicos es fuerte. Mi hija me pregunta si en mis tiempos existían los celulares. En realidad lo que me está preguntando es si existían las computadoras con el internet y el mundo virtual “para llevar”. El electrónico ahora es una TV portátil, un teléfono portátil, un sistema de juego de video portátil, un mundo virtual de encontrar lo que sea, portátil. El propósito del mundo virtual es acaparar la atención de las personas. A los que no lo han visto, les recomiendo el documental The Social Dilemma (2020). El negocio de acaparar la atención de las personas es tal vez el negocio más lucrativo actualmente. El negocio logra su propósito tanto en adultos como en peques. Ya hay montones de libros y estudios sobre los efectos del uso prologando de electrónicos. Que si reduce la memoria. Que si reduce destrezas. Sobre todo en niños y niñas en crecimiento o criados con uso significativo de electrónicos. La tendencia predecible es a volverse anti-social, a-social, o como le quieran llamar a querer estar más en los electrónicos que interactuando con otros seres humanos. Los niños y niñas que se pasan mucho tiempo en electrónicos desarrollan menos destrezas para interactuar con seres humanos; tal vez lo más difícil que existe. Destrezas como empezar una conversación, seguir una conversación, encontrar temas de conversación, tomar la iniciativa de hablar con otra persona, mirar a otra persona a los ojos, poder tener paciencia, poder manejar conflictos, discusiones, temas difíciles, y conversaciones en las cuales no están de acuerdo con los demás. Me parece que los adultos también están perdiendo esas destrezas. Supongo que por eso ahora tenemos bodas con hologramas, relaciones con chatbots, y personas que deciden interactuar lo mínimo posible con otros humanos y vivir lo más posible en el mundo virtual. La novia virtual no les discute. El novio virtual siempre les apoya. Se especula que eventualmente los seres humanos ni podrán, ni querrán, relacionarse unos con otros. He visto anuncios del futuro que se vislumbra; un futuro en el cual los humanos van a escoger comprar robots (con apariencia humana) para tener de pareja. ¿Quién no quiere la pareja perfecta?

Veo madres y padres alrededor mío rindiéndose ante los electrónicos. Lo veo con peques de seis años, de nueve años, de once años, de trece años. En algún punto las mamás y papás “deciden” dejar de supervisar o de limitar los electrónicos. Papás y mamás con vidas ocupadas (ocupadísimas, ¿y quién no?) que se rinden ante el ímpetu y la insistencia de les peques a usarlos. Que se rinden antes sus vidas ocupadas. Es muy difícil limitarles el uso a 30 minutos, a 1 hora, a 2 horas al día. Si les quitan el electrónico de su preferencia lloran, se quejan, se enfogonan, forman un tantrum y una pataleta. Hay que darles otra cosa que hacer. Y ya la vida de les progenitores está llena de cosas que ocupan su tiempo.

La guerra contra los electrónicos es eso, una guerra. No es cuestión de separar una hora como adres (madres o padres) para entretener a los peques. Es algo serio. Es cuestión de tener que dejar una investigación académica. Dejar un proyecto que ha estado años gestándose. Dejar hobbies que uno ama. Es cuestión, a veces, de tener que cambiar los propios hábitos de uno. Lograr que los peques no usen los electrónicos, o los usen menos si ya los usan, es algo grande. Grande como un océano. Es tan y tan fácil dejar que los usen. Sobre todo cuando uno los está usando. Sobre todo cuando todo el mundo los está usando. (“¿Con qué cara se los quito si yo los uso?”). Sobre todo cuando piensan que “no son tan malos”. («Mis peques interactúan con otros peques en la virtualidad de los juegos.»). Sobre todo si piensan que ahora son indispensables (“mi hijo tendrá desventaja si no usa chatgpt” o el nuevo equivalente). Entiendo perfectamente por qué los progenitores se rinden ante los electrónicos.

Pero es bueno pensar (ese es el propósito de la filosofía, al fin y al cabo) y darse cuenta que los efectos a largo plazo de los electrónicos no se ven (como bien dice Sócrates, los efectos a largo plazo no se ven claramente en ningún ámbito). Se puede pensar simplemente que “mi hijo es a-social o anti-social o tímido” y que no es un efecto del uso de un electrónico. Y tal vez es así. Pero hay que pensar que estos efectos no son aislados ni individuales, las tendencias de peques que se criaron con, o viven en, el mundo virtual, a ser menos sociales se están documentando en muchos sitios.

Hay muchas fuerzas que se interrelacionan para promover un mundo de seres humanos más aislados a largo plazo. Hoy leí una noticia de que Francia están cerrando discotecas porque los jóvenes ya no salen a bailar y prefieren quedarse en las casas con sus amistades o en sus mundos virtuales. En Puerto Rico me dicen que muchos chicos y chicas de escuela superior ya no bailan. Este nuevo mundo se viene gestando hace tiempo. La medicina ha triunfado, poco a poco, como método de control social, remplazando la religión. Antes la religión se utilizaba para reducir el uso de alcohol y el baile, pero ahora hasta los jóvenes no religiosos dicen que no beben y no bailan porque prefieren cosas más “tranquilas y seguras”. Estoy leyendo sobre la nueva religión de la medicina hace años. Ahora que el cannabis se ha medicalizado, el alcohol se ha vuelto el nuevo enemigo para la medicina. (La medicina quiere el monopolio sobre el control y la distribución de las drogas/medicinas/sustancias en la sociedad.) También, como se viene diciendo hace más de 30 años en filosofía de la tecnología, a las personas que manejan el mundo (el 5%) les conviene tener humanos aislados que no se juntan y luchan por su florecimiento (ahora se diría por sus derechos) y sus localidades. Lo que quiero decir con todo esto es que estos asuntos no son temas nuevos. Ahora veo los frutos de las cosas que llevo leyendo y discutiendo hace años.

Creo que queremos un futuro en el que existan destrezas de interacción con otros seres humanos. (Y ahora parece que, como dice la canción, “You gotta fight for your right to party!”) Yo sigo en mi guerra con los electrónicos con mi cría, y me cuesta (no tanto porque he criado a mi hija con electrónicos bien limitados). Pero igual me cuesta criarla feminista en el mundo sexista en el cual vivimos. El esfuerzo me vale la pena. (Mi hija notó una instancia de sexismo en la película infantil IF –-Imaginary Friends— que me voló la cabeza.) Mi hija es súper social, una líder, y tiene unas destrezas maravillosas de conversación hasta con adultos. No necesariamente una cosa tiene que ver con la otra. Pero quizás hay conexiones.

La autora es profesora de filosofía en la UPR, Mayagüez, y autora de libros infantiles