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La elusiva conciencia colectiva en la comunicación política de Borinquen

Reseña del libro

Comunicación Política en Puerto Rico: Primera antología de ensayos, investigaciones y críticas

Maximiliano Dueñas Guzmán
Especial para En Rojo

Imaginémonos una conversación en torno al periodismo nacional entre Eugenio María de Hostos, Antonio Pedreira y Sandra Rodríguez Cotto. Hostos afirmaría “la única vez que… podemos a punto fijo saber… lo que es razón común, lo que es conciencia colectiva, es cuando vemos exteriorizadas en las hojas del periódico esas fuerzas” (La moral y el periodismo). Pedreira Pizarro haría un gesto de asentimiento y añadiría que su historia de la prensa boricua ha revelado que “Es en nuestra prensa donde mejor quedó exprimido el jugo de la conciencia colectiva” (Insularismo). Rodríguez Cotto haría un gesto de desacuerdo y argumentaría: “la realidad es que los medios en Puerto Rico se presentan como negocios, y como tal, alegan tener independencia de criterio, pero eso no es cierto. Lo que prevalece es un clima ideológico dominado por las estructuras políticas y económicas que dicta el gobierno de turno” (https://issuu.com/revistacruce/docs/puerto_rico-_cultura_politica_y_procesos_electoral).

¿Cómo entonces, a la luz de estas divergentes perspectivas, debemos pensar el desempeño del periodismo o la comunicación política en nuestra historia y actualidad? Este es el dilema que se aborda en el libro Comunicación Política en Puerto Rico: Primera antología de ensayos, investigaciones y críticas.

La antología, publicada en el 2024, consiste en nueve aportaciones por practicantes y académicos del periodismo político en el archipiélago boricua. Los dos editores—Federico Subervi Vélez y Ángel Israel Rivera Ortiz—contribuyen seis capítulos adicionales para contextualizar y profundizar las nueve aportaciones. En su conjunto, los quince capítulos del libro representan una seria provocación para pensar las imbricaciones de los medios de comunicación masiva, la internet y las redes digitales con el poder político en Puerto Rico. Esta antología se puede pensar, entonces, como un conjunto de propuestas y emplazamientos para entrar en la desatendida labor intelectual y cívica de desentrañar la comunicación política borinqueña. Y, en su conjunto, las diversas aportaciones ilustran que pensar la comunicación política en Puerto Rico exige pensar sobre el poder en el contexto del colonialismo.

La misma génesis del libro es reveladora del contexto colonial de la comunicación política en nuestra nación-colonia. En el prefacio, Subervi Vélez nos narra que la idea del libro nació cuando él era estudiante de bachillerato en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, hacia finales de la década del 1960. Nos relata que entre sus múltiples inquietudes sobre las contradicciones que florecían en esa época, se preguntaba ¿por qué no hay libros sobre la historia y economía política de los medios de comunicación en Puerto Rico?

Los dos editores de la antología nos proveen varias contextualizaciones para aquilatar y comparar la multiplicidad de análisis, investigaciones y críticas a la comunicación política que conforman esta compilación. En el sentido más amplio, formulan un sistema de factores interactivos que condicionan el contenido de los medios y las redes digitales, sistema o marco que a su vez nos permite asemejar y yuxtaponer las contribuciones que conforman esta antología. Más allá del gobierno, la economía y el sistema educativo (como principal portador de ideología) como condicionantes de los contenidos de los medios, los coordinadores nos desglosan otros factores—tal como rutinas de producción y características socioeconómicas de las audiencias—que también contribuyen a la creación de mensajes y a las formas en que se interpretan. Este marco amplio—elaborado particularmente desde las disciplinas académicas de la comunicación y las ciencias políticas—y las contribuciones de los/as nueve autores conforman un útil instrumento de alfabetización en medios de comunicación tradicionales y digitales, un mapa para fortalecer nuestro pensamiento crítico—nuestras decisiones sobre qué contenidos consumimos y cómo los interpretamos—en torno a los instrumentos de comunicación política.

Entre la heterogénea pluralidad de ángulos que nos proveen los capítulos de la antología se abordan: la histórica relación entre políticos y periodistas como una confabulación “para estructurar la realidad social, la agenda política y la opinión pública” (pág. 103); el acceso a la información pública como fundamento de la confianza en los procesos políticos; la radio en la historia de Puerto Rico tanto como enriquecimiento de nuestras vidas diarias como instrumento de censura y dominio gubernamental; el uso del cine como instrumento de propaganda política durante la década del 1950; la apropiación de tecnologías digitales para las movilizaciones de las jornadas del 2019; el empleo de Twitter por Ricardo Roselló como ejemplo del uso político de redes digitales para reforzar narrativas dominantes; las formas en que la plétora de programas radiales de comentario político han contribuido a erosionar el valor de la noticia; los trolls—el uso de las redes digitales para amenazar a periodistas—como ejemplo de la cruda batalla en internet entre los dos partidos dominantes; el reforzamiento de la propaganda política—tanto en medios tradicionales como en redes digitales—para sustituir el debate y noticias políticas en los municipios.

En uno de los capítulos de conclusión, Ángel Israel Rivera Ortiz, coeditor de esta antología, resalta el tema que presenté con la conversación imaginaria entre Hostos, Pedreira y Rodríguez Cotto: egocentrismo y pluralismo como pautas de la comunicación política en Borinquén. Según Rivera Ortiz, a través de la historia de nuestra comunicación política, hemos enfatizado demasiado en la bondad o maldad de los individuos y no lo suficiente en las estructuras que configuran y estimulan ese individualismo egoísta. Para superar este escollo, para comenzar a desarrollar una comunicación política constructiva, propone una refundación política, una que rescate “nuestra esencia democrática” (pág. 276).

Esta antología contribuye tanto al campo académico—teorías e investigaciones de comunicación política—como a la necesaria reflexión cívica en torno a cómo nos comunicamos para sanar nuestra cultura política. De particular valor académico es el anejo del libro, el cual incluye la bibliografía más amplia de la comunicación política borinqueña. En su conjunto, su valor cívico yace en su convocación a reflexionar sobre las múltiples instancias en que la comunicación política en Borinquén ha contribuido a cimentar o derribar el reconocimiento de nuestros derechos y responsabilidades, nuestro deber de dialogar y participar en la conformación de nuestra conciencia colectiva para reconstruir nuestro futuro político.

 

 

 

 

Los mejores libros 2024 (coda)

 

 

En Rojo

Termino mi lista de libros leídos en 2024. Espero que hayan visto las dos notas anteriores. Allí explico criterios de selección. Aclaro, otra vez, que no sé si son los más leídos. No es ese uno de los criterios.

Terminé el año 2024 leyendo Las aventuras de la pirata Mota (EDP), de Yolanda Arroyo Pizarro. Mi admiración por esta escritora nace de su literatura y de su trabajo como educadora y mentora. No se puede separar su obra de sus pasiones.

Este es un libro entretenido para la niñez, la adolescencia y para quien ame la lectura y la historia no importa su edad. Está bellamente ilustrado por Rubén Pérez. Según la propia autora cuenta, un conferenciante de la Sociedad Puertorriqueña de Genealogía le habló por vez primera sobre la Pirata María Isabel de la Mota junto a un grupo de investigadores y escritores de la Cátedra de Mujeres Negras Ancestrales. Eso la motivó a realizar su investigación. El relato, entonces, está basado en los registros históricos que sitúan a María Isabel de la Mota entre Fajardo y Vieques para los años 1819 a 1823. Como recurso de ficción muy efectivo tenemos al pirata Cofresí. Por supuesto, no les voy a contar la historia.

Por otro lado, en contradicción con mis propios criterios, comento un libro de 2015 porque me lo regalaron en 2024. Espiritismo, transformación y compromiso social (Gaviota). Es una historia rigurosa de medio siglo de la Escuela Magnético Espiritual de la Comuna Universal en Puerto Rico (1930-1950), que nos lleva dede el inicio de la trayectoria del espiritismo en el Caribe Hispano, la posición de la mujer dentro del movimiento, relaciones con la iglesia Católica, y otros temas de interés. La centralidad de la historia oral le da dinamismo al texto.

Quisiera resumir. Es imperativo celebrar y apoyar a las editoriales independientes de nuestro país. Son las que se atreven a publicar obras de autores emergentes y de géneros que las grandes editoriales ignoran de manera sistemática. Sin las presiones comerciales de las grandes editoriales, las independientes pueden arriesgarse con proyectos más experimentales y poco convencionales, lo que puede llevar a la creación de obras únicas y valiosas. Y, sobre todo, poesía. Esto enriquece el panorama literario al ofrecer una variedad de perspectivas, temas y estilos. Además, se centran en autores y temas nacionales, promoviendo la literatura que refleja las identidades y las preocupaciones nuestras. Este es el modo de ayudar a preservar lo que hay que apreciar de nuestra cultura y a dinamizarla. En cierto modo, representan una forma de resistencia a la homogeneización cultural, preservando la pluralidad de narrativas.

Por último, estas editoriales están más conectadas con comunidades locales, colaborando con autores, artistas y otros creadores -pintores, teatreros, diseñadores, músicos, coreógrafos- lo que fortalece la escena cultural en su conjunto.

Dicho esto, Feliz Año 2025 a gestores de libros, escritoras y escritores, lectoras y lectores.

 

Apuntes para una reflexión de fin de año

 

 

Una reflexión me manda a hacer Alida
Hace tiempo que no estaba en tal aprieto
Mil palabras me dicen que es bastante
Burla burlando, ¡a ver si me salen!  (con perdón de Lope)

 

Me comprometí con una amiga a escribir una reflexión de fin de año. Cuando me senté a redactarla, me sentí atrapada, no encontraba por dónde agarrar la cosa. Me levanté un par de veces del escritorio, di vueltas, se me trancó el teclado, tomé café, ignoré un rato la tarea, leí sobre temas (no relacionados, claro), así se me fue la tarde y… no me salió ni una línea.

En otros momentos de mi vida, hubiese hecho esta asignación rápidamente, con disciplina y alegría. Ese fue mi trabajo por muchos años, preparar y compartir reflexiones sobre temas de interés psico-social. Lo hacía con relativa facilidad, por radio, televisión y prensa escrita. Pensé que esta reflexión fluiría sin demora; para algo me debía servir la experiencia.

Pero no, el tiempo no pasa en vano y hace rato que estoy en ese 31% de la población que tiene 60 o más. Quiero seguir envejeciendo con entusiasmo y con los achaques “bajo control”. Y con suerte, con menos estrés. Por eso, ahora me tardo un poco más en hacer las cosas y trato de hacerlas con mayor serenidad.

Reflexionando sobre las tantas reflexiones que escribí y compartí en el pasado, en este “momentito”, (mientras trato de hilvanar mis ideas), prefiero compartir con ustedes algunos apuntes que puedan animarles a componer su propia reflexión de fin de año.  Con esta conversación imaginaria, conmigo misma y con ustedes, creo que, eventualmente, mi reflexión debería fluir con menos resistencia.

Comparto estos apuntes en forma de lista porque, a mí, las listas me fascinan. Me sirven para organizar muchas cosas en la vida y, con frecuencia, echo mano de ellas cuando voy a escribir o a hablar en público y las ideas andan al garete.

Burla burlando, entro con mi lista de apuntes que me servirá, no para escribir una reflexión, sino para ir organizando esa reflexión de fin de año que me manda a hacer Alida.

 

  1. Me decido. Una reflexión de fin de año pide tiempo, disposición, apertura. Muchos de los asuntos los hemos pensado ya y se van acomodando en “grandes temas”, pero igual pueden causar desasosiego, tristeza. Los recuerdos casi siempre vienen cargados de emociones. Seguro que parte de mi resistencia tiene que ver con eso porque sé que, en una de las listas de este año, debo incluir a los seres queridos, familia y amistades que están enfermas. Y en otra también, mucha gente querida que ya no está… Y tendré que detenerme a pensar en la Vida que pasa.  En otra lista tendría que anotar lo que tuve que dejar de hacer para cumplir con la agenda de terapias, citas y consultas médicas, sin hablar de las listas de medicamentos que tuve que ir actualizando. Y pienso en el pasar del Tiempo.
  2. Clarifico, poco a poco, dónde quiero poner los énfasis en mi reflexión. Esta lista que voy componiendo no debe leerse como una receta. No lo es. En la práctica, ni los pasos ni el contenido corren en estricto orden puesto que temas y comentarios se entrelazan y son intercambiables. Una reflexión de fin de año puede empezar por el principio, por el medio o por el final.  Cada cual la va componiendo a su manera.  Ahora imagino lo que estoy pensado como un espiral de temas y experiencias sobre las que ya he pensado antes, pero sobre las que vuelvo, con una nueva mirada, mientras van buscando su lugar en mi lista.
  3. Pienso en logros y desafíos. Dicen que es una buena práctica identificarlos porque ayudan a marcar el fin o el principio de proyectos o etapas. Un importante logro de este año en mi vida personal ha sido el desarrollo de “rutinas cariñosas” que conectan mi realidad actual con el ideal de vida responsable, saludable, feliz y solidaria que quiero tener en este tiempo.  Apalabrar los logros junto con los desafíos permite evaluar, ver dónde hay que cambiar de ruta, conectar con el futuro.
  4. Paso balance. Hay muchas maneras de hacerlo. Desde lo micro hasta lo macro. O al revés. Siempre se quedarán cosas que podrán rescatarse en otro momento. Anoto dos o tres puntos en mi lista corta: son los temas imprescindibles, los que han marcado todos mis tiempos. Para mí, un gran logro siempre va atado a la participación individual y comunitaria, sobre todo cuando es para para fortalecer la defensa de los derechos humanos, la atención y prevención de la violencia de género, del maltrato hacia la niñez y hacia los adultos mayores, la promoción de la equidad, la denuncia de lo que nos violenta y degrada.  Este año ha sido particularmente difícil. El futuro… ¿Será que tendremos que ver cómo destruyen lo que durante décadas soñamos y construimos?  Este asunto requiere pensarse con calma, pero para defender los principios desde los que hemos vivido y trazar nuevas rutas de lucha, le robo tiempo al Tiempo.  Para mí, sacar este tiempo es un ejercicio de lucha y libertad personal.
  5. Dudo un poco. ¿Incluyo los proyectos que tengo a mitad? ¡Pues claro que sí! Muchos de los proyectos de vida importantes están, más que incompletos, “en proceso”. Tomemos en cuenta que diversas y complejas circunstancias contribuyen a lo que podemos ser y hacer.  La historia de la colonización y la dependencia, el efecto de huracanes, terremotos, pandemias, el cambio climático, el desastre político, la corrupción, las inequidades, las pobrezas, son algunas de las fuerzas mayores que no le favorecen a nadie, ni a los colectivos ni a individuos. Injusticias en todas sus modalidades en el entorno mundial inciden en nuestras realidades. Comprender contextos en los que vivimos e interactuamos permite mirar nuestras vidas con benevolencia, (sin apendejamiento).
  6. Me aquieto. Mientras escribo, medito, aquieto mi mente, hablo conmigo misma, consulto. Siento que voy adelantando. Organizar esta lista en el pensamiento ya es un ejercicio de reflexión. Escribo, elimino, añado, recuerdo algo que sucedió que quiero y no quiero incluir…
  7. Comparto los apuntes con ustedes que me leen y agradezco que compartan los de ustedes. El tiempo me dice que las mejores reflexiones son las que podemos socializar, añejar, lamentar y celebrar en confianza, entre familia y amistades, con gente con quienes compartimos historia y futuro, pasteles y pan, tristezas, canciones, vino, gente con quienes hemos construido espacios de diálogo y resistencias, con quienes nos curamos los dolores más íntimos.

Decía que el año que está por terminar ha sido difícil, por no decir terrible.  Los anteriores, también lo han sido. Las pérdidas, los sufrimientos, el sentido de desamparo e impotencia, la desilusión, son señales de las pesadas cargas de los años que han pasado y de los que vendrán. La mejor respuesta que conozco para resistir y seguir luchando por lo que creemos es la esperanza. La esperanza que se hace realidad en el abrazo, en el acompañamiento, en la escucha activa, en la cercanía física y espiritual, en refrescar alianzas que generen auténticas transformaciones en la vida de familia y en la convivencia comunitaria, social y política.

En tiempos de oscuridades donde están amenazados nuestros proyectos de justicia social, equidad, paz y amores incondicionales, nos podrán apagar la luz, pero no la esperanza.   Así es que, seguimos cerca, junto a la “gente necesaria” del poeta Hamlet Lima Quintana que “llega hasta todos los límites del alma”. Caminemos y reflexionemos, reflexionemos y caminemos, dando gracias por gente buena y necesaria como Alida Millán que “me mandó” a hacer una reflexión de fin de año que, aunque la acabo de terminar, queda abierta…

 

Este articulo fue publicado en la edición impresa de CLARIDAD del mes de diciembre, 2024.

La autora es psicóloga social.

 

 

Mis primos y los damascos

Enviado especial al Medio Oriente del periódico CLARIDAD de Puerto Rico

1. Mis primos

Beirut, 3 de enero de 2025.- Para mí la palabra damasco siempre ha tenido una profunda capacidad evocadora. Me transporta a “Las mil y una noches”, especialmente a “El cuento de Attaf» y su “casa de la sabiduría”, que era su biblioteca, donde se refugiaba durante sus aventuras siglos antes que se hiciera capital el uno de enero de 1944 de lo que conocemos como Siria.

Pero la palabra damasco más sugerente y que me transporta a mi niñez es el término en plural, y viajo al pasado recordando cómo mis primos y yo robábamos damascos inmaduros en los huertos de la Chipiona de la transición. Nos dolería luego la barriga, pero merecía la pena la aventura a esa edad.

Tenían que ser verdes porque amarillos los recolectaban los dueños, y si no lo hacía, los damascos estaban demasiado maduros, caían al suelo y los picoteaban las palomas y las ratas. También me he comido muchos damascos y dátiles quitándoles la mitad que habían mordido esos roedores con o sin alas.

Para mí es una palabra grande, sugerente y hermosa como los “duraznos” que conocí en los libros de Gabriel García Márquez.

Siempre que escucho la palabra durazno me entran ganas de leer realismo mágico latinoamericano.

Los árboles de estos frutos son parientes en la familia de las rosaceae. Sus frutos conforman una drupa típica de pulpa carnosa con un hueso duro en el centro como el melocotón, que es el abusador de la familia, de piel de finos filamentos como el algodón y menos romántico. Al damasco también se le llama por el divertido y más conocido nombre de albaricoque.

Ahora que estoy en Beirut, tras un eterno y accidentado transbordo en Estambul, haciendo gestiones para viajar a Damasco mañana o pasado, no puedo evitar acordarme de uno de los muchos días de juegos independientes por toda Chipiona de mi infancia.

Era costumbre de los niños de Chipiona, como la de entrar a cualquier bar a pedir agua cuando estábamos sedientos y nos la daban en un vaso limpio con algún gruñido o nos señalaban el botijo del final de la barra.

Normalmente las maldades las hacíamos el primo Carlos, un año menor que yo, con el que saltábamos de azotea en azotea como preparándonos para ser atletas o soldados. Nos encantaba invadir casas abandonadas, a menudo en ruinas, donde siempre había una habitación que apestaba a heces y que, mezcladas entre escombros, se esparcían hojas de páginas de revistas porno pegajosas de lo que nos hacía mayor: semen bellaco..

También nos metíamos los días feriados a las casas en construcción, donde jugábamos a ser constructores o forajidos escondidos. Cuando nos entraban ganas de cagar, hubo un invierno que cogimos la costumbre de desahogarnos en los cascos blancos de construcción de los arquitectos y delineantes. Siempre tuve una profunda conciencia de clase y no le permití nunca al primo Carlos obrar sobre los cascos amarillos de los trabajadores.

Tuve una bonita infancia y juventud y mucha suerte, porque hice muchas cosas divertidas que me hubieran podido mandar a un correccional. Con eso me amenazan mis padres, con el “internado”.

Una vez, en nuestras incursiones de castigo a los huertos del pueblo a robar brevas, lo que hubiera o destrozarle las mamas a las cabras tratando de ordeñarlas sin saber, nos llevamos, furtivamente, a nuestros primos Jonnie y Charlie a robar damascos.

Si Carlos y yo teníamos unos 9 y 10 años, ellos debían tener como 5 y 3. El Charlie todavía no hablaba, ni siquiera en Inglés (eran primos naterros pero gringos) y sabíamos que estábamos haciendo algo no permitido y peligroso por llevarnos de aventura al más pequeño.

Tengo clavada la expresión de felicidad de Charlie comiendo damascos verdes. Sabíamos que nos dolería la tripa, pero si esperábamos a que maduraran los dueños no iban a dejar nada para los pequenos ladrones.

Miré a Charli cómo se comía los damascos. Su pelo fino rubio esta lleno de desagradables trozos de carne de damasco, también le salían por las orejas y la nariz. Tenía una gran cara de asatisfacción, pero a mí empezó a darme un poco de asco. Fui a pasarle la mano por la cara para no tener que seguir viendo el espectáculo, pero entonces el Johnnie se interpuso entre nosotros. Pensé que se iba a ocupar de su hermano mejor que yo, pero lo que hizo darle una colleja (ga´natá, en boricua).

Mi recuerdo de Johnnie es que era un niño muy problemático y extraordinariamente guapo. Para mí que se parecía a James Deam de niño.

Pero Johnnie pasó de ser un bully a ser un nerd que postea cosas de nerd en las redes y que tiene toda la cara de nerd. Podría haber trabajado en Big Bang Thtory, pero como no postea fotos de su novia no sabemos si se parece a Amy, Penny o Bernadette.

Charlie, por su parte, de pequeño, los años que yo compartí con él, a mí siempre me pareció una bombilla caminante. Se le desarrollo la cabeza a tamaño adulto mucho antes que el resto del cuerpo y yo lo veía como una bombilla sonriente. Lloraba también. Era nuestro Kenny, (who kill Kenny?).

El Johnnie, el Carlos y yo solíamos olvidarnos de él cuando estábamos trepando farolas, árboles o los setos de la piscina de la tia Dori. De repente, alguien se acordaba y preguntaba, ¿dónde está el Charlie? En pocos segundos hoíamos un sonido alto y seco como de cabeza rompiéndose al caer en el suelo de un lugar más alto del que nosotros habíamos trepado. Un segundo después comenzaba un llanto infernal. Cuando llegábamos a ayudarle, más preocupados por el regaño que por la salud del primo, él seguía llorando pero comenzaba a reirse descontroladamente. Con la cara llena de tierra y las lágrimas todavía secándose en sus cachetes, él se había olvidado al vernos de lo que le había pasado.

En las vueltas que me he podido dar por Beirut desde que he llegado he notado que hay más luces, las calles están más limpias, ya no hay un ejército de limpiabotas adolescentes pedigueños ni mujeres sirias que alquilan niños para pedir dando pena en las aceras. Espero que estén bien y lo que hayan encontrado al regresar a su país sea mejor que lo que han experimentado en las calles de Beirut.

No he estado en los barrios que solían estar controlados por Hezbolá ni en los campos de refugiados sirios y palestinos. No hay nada que ver excepto escombros, me dicen.

Me comuniqué con Charlie, que con la edad es el que ha adquirido una mirada James Dean. Cuando estuve a punto de morir de frío en Dakota del Norte en la reserva indígena de Standing Rock el frío invierno de 2016 me mandó $400 para ayudarme sin preguntar. Creo que él estaba estudiante de maestría. No tenía siquiera el buen trabajo que tiene ahora.

Cuando le dije hace meses que quería regresar a Midle East me mandó $700 sin preguntar.

En Siria están pasando ahora muchas cosas. Después de 50 de una dictadura militar grupos de distínta índole han conseguido erradicar la tiranía. La situación es complicada con muchos grupos e intereses tomando partido.

Es una gran esperanza para un gran país, pero veremos cómo se siguen desarrollado los acontecimientos. Yo estoy aquí.

 

Nota

Este 4 de enero en CLARIDAD se puede ir a donar para esta cobertura. Esta es una iniciativa para propiciar que las personas con temores de donar por plataformas digitales tengan una oportunidad.

Ya casi me he gastado el dinero en efectivo que llevaba porque me he tenido que comprar un celular fiable que funcione en estas condiciones. Tengo que decir que soy muy débil y que probablemente y alto porcentaje de lo que me donen va a ir a parar a ayudar a palestinos y sirios que realmente lo necesitan.
Para donar en efectivo, pásense por Claridad.
TB me pueden donar por Venmo, Paypal, Zella, Wester Union…
A: Cesar Ignacio Estivaliz Lopez, 7875850112, iestivaliz@yahoo.es, iestivaliz2017@gamil.com
Extra tip: en este viaje tengo que llegar a Tirus, fundada por aquellos fenicios que hace 3000 años construyeron los corrales de Chipiona que hoy se siguen explotando. Tengo callos en los pies de caminar sobre los corrales cuando todavía estaban cubiertos de ostiones y tengo mil experiencia con el Carlos y el Juani. En mi niñez los ostiones eran una mierda que solo servían como carnada. Pero ahora te los cobran como ostras y han desaparecido de los corrales de Chipiona.

Juramenta Jennifer González entre protestas y manifestaciones

Foto Naiara Cabezas

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

En una ceremonia donde no hubo el menor disimulo por separar Iglesia y Estado, la gobernadora electa Jenniffer González Colón, juramentó este dos de enero como la próxima gobernadora de Puerto Rico. Es la segunda mujer en ocupar dicho puesto, la decimotercera en ocupar el cargo de gobernador de la colonia de Puerto Rico, llamada Estado Libre Asociado (ELA).

La tradicional ceremonia frente al Capitolio inició a media mañana, en la que sin presentación se escuchó a la Banda de Puerto Rico, que dirige el maestro Cuco Peña, la cual interpretó varias piezas del repertorio puertorriqueño, entre ellas El buen borincano y Cachita, de Rafael Hernández.

Luego los primeros maestros de ceremonia, los artistas Jaime Mayol y Debbie Romero dieron la bienvenida a los asistentes, con expresiones exhortando a la unidad y a caminar juntos. Tras sus expresiones presentaron al secretario de estado saliente, Omar Marrero. Como establece el protocolo de la ocasión -indicó Marrero- le correspondía a él dar la bienvenida oficial a los actos de juramentación.

Marrero expresó que era menester destacar que “nuestro sistema republicano de gobierno y los valores y preceptos que nos han sostenido y desarrollado, se distinguen notablemente por tener en uno de los pilares la transferencia ordenada y pacífica del poder y la autoridad una transparencia pacífica de un gobernante a otro gobernante todo en estricto apego a la voluntad del pueblo expresada democráticamente mediante su voto directo”.

Tras palabras de exaltación hacia González Colón, dio paso a la nueva designada secretaria de estado, Verónica Ferraiuoli.  La Secretaria de Estado por confirmar describió el evento de juramentación como uno histórico. “Este día trae consigo el aire fresco de la renovación, la promesa de la esperanza y la fuerza de la acción. Con Jennifer González Colón al frente, Puerto rico escribe un nuevo capítulo”.

Pero no habían pasado ni diez minutos de estar alabando cómo sería la próxima gestión gubernamental de un ‘faro de renovación con acciones claras”, cuando unos guardias que no estaban uniformados sacaron a la fuerza a dos mujeres que se encontraban en el público por gritar expresiones en contra la gobernadora. En medio del forcejeo, el resto de los presentes comenzó a gritar ‘Jenniffer esa es…

El incidente no interrumpió los actos de la tarima, pero si la atención de los que estaban a su alrededor.  Luego de que la Secretaria de Estado presentara a la gobernadora, quien estuvo acompañada de su familia, su esposo, José Jovin Vargas, su madre, Nydia Colon Zayas. Se reconoció la presencia de los exgobernadores, incluyendo al saliente Pedro Pierluisi, Luis Fortuño, Wanda Vázquez, todos del mismo partido que la Gobernadora entrante Nuevo Progresista (PNP).  También estuvieron Aníbal Acevedo Vilá, Sila Calderón y Alejandro García Padilla, éstos del Popular Democrático (PPD).

Los siguientes y únicos oradores fueron portavoces religiosos. El primero de ellos, fue el rabino representante de la comunidad judía en Puerto Rico, Mendel Zarchi. Se expresó en el sentido de que tal como Dios ha bendecido al pueblo de Israel, pidió a Dios que “extendiera su manto de paz que las naciones no luchen más, el mal se ha apoderado de la tierra que la humanidad viva sobre la tierra como una sola, que Puerto Rico prospere en paz y abundancia. Paz a todo Israel y a toda la humanidad”.

Le siguió en el turno el reverendo Otoniel Font de la Iglesia Fuente de Agua Viva. Después vino el Obispo de la Iglesia Episcopal de Puerto Rico y Cuba, Rafael Morales. Este comparó que Puerto Rico es un pueblo que está pasando por un desierto, esto en cuanto a los  retos que está experimentando,  “pero sabemos que el desierto puede florecer”, por lo que pidió que Dios  guie a la gobernadora en sus decisiones.

El último religioso en expresarse fue el cura Carlos Pérez Torres, de la Parroquia Santa Rosa de Lima, en Río Piedras, quien dirigió sus palabras a que la gobernadora tenga un “corazón sensible” para escuchar el grito silencioso de las mujeres maltratadas, de los ancianos y de los niños en el vientre materno. En este último justificó que de estos depende la generación de la sociedad puertorriqueña.

Finalizada la presentación de los religiosos, la excepción fue la presentación de la congresista republicana de Florida, María Luisa Salazar, quien leyó un mensaje del presidente Trump. “Estoy muy orgulloso de su victoria contundente y de hacer a Puerto Rico grande otra vez, espero trabajar de cerca con usted para realizar su visión de un futuro seguro, próspero y exitoso para todos los puertorriqueños con su liderazgo, hemos de revitalizar la infraestructura vital, de la Isla, impulsar iniciativas económicas de impacto, fomentar prácticas comerciales justas y proteger el bienestar de cada puertorriqueño”, leía el mensaje. Salazar felicitó a la Gobernadora, la cual dijo era su amiga y reconoció la presencia de otros compañeros congresistas.

Además de varios congresistas entre los invitados del exterior estuvieron el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader y la embajadora de Ucrania en Puerto Rico.

En Puerto Rico no habrá anarquía

Por fin llegó el momento de la juramentación. En esta ocasión la presentadora fue la actriz Cordelia González. Como dispone la Constitución del Estado Libre Asociación el juramento fue tomado por la presidenta del Tribunal Supremo de Puerto Rico, honorable jueza Maité Oronoz.  Jenniffer González, en algunos aspectos sensitivos alteró el texto del juramento.  En la parte en que la juramentada  se supone que diga como gobernadora del Estado Libre Asociado, dijo “como gobernadora de todos los puertorriqueños”. En la parte que toca decir que mantendrá y defender la constitución de EE. UU. y la del ELA, en lugar de repetir ELA dijo al pueblo de Puerto Rico.

“Yo voy a ser la Gobernadora de todos los puertorriqueños porque el pueblo me encomendó, esa función y ese trabajo lo haré con firmeza, lo haré con sensibilidad, pero saben que Puerto Rico va a haber orden, no va a haber anarquía”. Con esa advertencia la ya gobernadora dijo que “va a haber respeto, va haber oído, va haber trabajo en conjunto, y todo el que se quiera sentar a trabajar va a tener las puertas abiertas para echar a Puerto Rico pa’lante”.

González Colón reconoció la desigualdad que vive el pueblo de Puerto Rico, no obstante, atribuyó y se expresó en el sentido de que, un elemento que hace falta para combatir esa desigualdad y pobreza es la estadidad, la cual dijo el pueblo reclamo en la pasada elección de manera contundente. En esa línea dijo reconocer al presidente del Senado Thomas Rivera Schazt, y presidente de la Cámara, Carmelo Ríos, a los alcaldes y legisladores que le ayudaran también a llevar al Congreso de Estados Unidos los resultados de dicha elección.

La Gobernadora dijo que su gobierno no sería uno de grandes obras, pero si de una infraestructura que funcione y afirmó que cumpliría con todo lo prometido.

Finalizado su mensaje unos minutos después de las doce el público comenzó a levantarse y marcharse.