Inicio Blog Página 226

“La marcha de la juventud” y el ejercicio electoral de 2024

Celebración frente al Comité del PIP. Foto por Naiara Cabezas

 

 

Especial para CLARIDAD

La prensa, la radio, la TV no pudieron hacer una miniatura más miniatura
de esa significativa actividad de nuestra juventud…

La sangre en huelga: Notas de la resistencia al servicio militar obligatorio
Juan Antonio Corretjer

 

” Instrúyanse porque necesitaremos de toda nuestra inteligencia;
Conmuévanse porque necesitaremos todo nuestro entusiasmo;
Organícense porque necesitaremos de toda nuestra fuerza”
Antonio Gramsci

 

El 29 de marzo del 2006 entré con mucha gente a la antesala del capitolio de la mano de mi compañero de vida, Raymond, quien entonces gozaba de una salud que hoy no tiene. Par de minutos más tarde y luego de gritar varias consignas salimos ante las señales de que todos saliéramos de un grupo de jóvenes que se hallaban un poco más al fondo. Se trataba del homenaje al hoy fallecido Julio Labatut que intentaba celebrarse allí con dinero del pueblo.  Labatut estaba vinculado al asesinato de Carlos Muñiz Varela y a andanzas criminales con el otrora teniente coronel y ex convicto Alejo Maldonado. De las varias cosas que destacó Raúl Alzaga en su artículo de hace dieciocho años hay dos que sobresalen. Esa llamada celebración se dio mediante una resolución por descargue así que no se discutió y su promotora, la gobernadora electa y entonces legisladora obedecía a una solicitud de alguien de nombre Ileana Ros Lahtinen. Esta era congresista exilada de Cuba y ejercía en un distrito de Miami. En su casa la conocían para efectos de la gran mayoría de los contribuyentes puertorriqueños. [1] Recuerdo que escuché por radio que en vano le solicitaron a la promotora y ahora gobernadora electa que no diera el homenaje o que lo hiciera con su dinero en otro lugar. Nada, se impuso la tal congresista y pagamos el homenaje con nuestro dinero. Luego se preguntan sobre cómo es que hubo la Revolución Cubana…

La gobernadora electa ha mostrado a través de sus muchos años en empleos, todos públicos, que cree que la privatización de bienes y servicios es superior y nunca ha defendido ninguna lucha cuando se ha dado la disyuntiva. Ni el aeropuerto, ni las autopistas y mucho menos nuestra Autoridad de Energía Eléctrica. Sin embargo, en su vida que sepamos ha trabajado para la empresa privada o fundado una.  Alegó que era un ataque selectivo en su contra cuando se descubrió la estructura ilegal de sus suegros en La Parguera donde todas las estructuras para empezar son ilegales y debieron ser demolidas hace tiempo. Esta futura gobernadora no sabe que tiene que ser selectivo y empezar con sus familiares porque se supone que ella dé el ejemplo por los puestos que ha tenido y el dinero que le hemos pagado en sueldos. Se supone que eso es lo que hace un líder; dar el ejemplo. Este asunto no se debe dejar pasar a esta persona porque en Puerto Rico la policía llegó a asesinar y vejar personas de escasos recursos económicos que invadieron no por una casa veraniega sino por tener un único hogar humilde donde vivir. El caso más emblemático fue el de Adolfina Villanueva de la comunidad Tocones en Loíza asesinada por la policía bajo el gobierno PNP de Romero Barceló. Por otro lado, la destrucción de manglares no le preocupa y eso en la coyuntura actual de cambio climático es un crimen. Sobre Cuba debe tomarse un curso de historia y tener un buen mapa al frente para que pueda visualizar que la horrenda cárcel criminal de Guantánamo y la base de Estados Unidos que la cobija están situadas en el extremo de Cuba que mira hacia Haití y no en el extremo que mira hacia Florida.  No tiene nada que ver con cuidar a sus amigos de Miami. Con un mapa se puede asegurar de la localización de Mar Caribe el cual lo localizó en una ocasión al norte de Puerto Rico y con un buen libro de historia de ese admirable país puede evitarse un error en el futuro y entender que la Enmienda Platt no tiene que ver con cultivar plátanos.

Las cartas que enviaran a sus empleados Ballester Hermanos y Bella Group para que no votaran por Dalmau y la Alianza no nos deben tomar de sorpresa.[2]  Los capitalistas salvo quizás alguna que otra excepción tienden a alinearse con la avaricia y su compañera inseparable la cobardía. Cualquier cosa que, aunque sea poco probable les parezca que desfavorece sus ganancias la repelen como si fuera un zancudo. Su razonamiento siempre se torna limitado y pueden hasta exponer sus vidas y las de otros con tal de incrementarlas. Por ejemplo, son reacios a restructurar o modificar operaciones acordes al posible daño ambiental que se nos viene encima. Esta no es la única coyuntura en que los empresarios en Puerto Rico han tomado acciones irracionales ante una situación que objetivamente no les representaba peligro. Cuando Oscar López Rivera, ex prisionero político puertorriqueño que pasó treinta seis años preso y nunca le probaron haber asesinado a nadie fue invitado al desfile de Nueva York la Empresa Goya en un acto de crueldad casi inaudito retiró su auspicio. Proclamó que si Oscar desfilaba ellos no iban.   A eso siguieron otros empresarios y uno que otro a nivel individual. Estas mismas personas probablemente se sentirían orgullosas de desfilar con Dick Cheney o Henry Kissinger, verdaderos criminales de guerra. Para colmo en una estación radial se escuchó un residente dominicano casi gritando que no votaran por Natal pues la independencia es mala y él podía dar testimonio que le iba bien en sus negocios con todos los alcaldes de San Juan. Inclusive expresó que nos podían poner sanciones como a Cuba. El sistema de ganancia privado refuerza un juicio arbitrario o marginalmente lógico que es el estado mental que caracteriza a la obsesión por el dinero y quedar bien con los poderosos.

Nuestros jóvenes esta vez desfilaron a las urnas. No participo en el ejercicio de votar, pero lo respeto cuando entiendo que se está poniendo el alma. En lo sustantivo coincido con las aseveraciones de Mari Mari Narváez con respecto a este tema en el sentido de que las armas del amo son para beneficiar al amo y las cuales compartió en Claridad.[3] Todas las generaciones de jóvenes han marchado por algo. Todos han confrontado la respuesta de los que observan la cual puede variar desde solidaria y amorosa hasta indiferente y cruel. La ridícula prensa corporativa que nos gastamos se le ocurrió decir que el PNP había hecho historia. Esto en un intento burdo para quitar la atención de lo que verdaderamente hizo historia que fue el holgado segundo lugar de la Alianza con su empuje de juventud. Patéticos. Esta prensa, aunque no se puede ignorar por completo debe de atenderse con distancia y poco envolvimiento emocional. Son necios. El PPD en su época de “gloria” revalidó cinco veces consecutivas entre 1948 a 1968 y por cierto con participación masiva. En lo que ha revalidado el PNP es en lo corrupto y superficial. Tenemos prensa comunitaria, alternativa y nos tenemos nosotros mismos…

A mí me gustaría que Dalmau no reconociera derrota hasta que se complete el escrutinio. Esto no porque vaya a cambiar el resultado sino en deferencia a esos jóvenes que dieron cátedra de civismo y seriedad. Los números son otra cosa. Independientemente que la gobernadora electa prevalezca las cosas que se escucharon que el PNP hizo por mucho tiempo antes de las elecciones para controlar los procesos en paso doble con las decisiones de la judicatura sugieren que ese número puede estar inflado el cual de por si no es tan alto.  De cualquier forma, va a bajar cuando se conozca a ciencia cierta la abstención que en todo caso parece acercarse al 44 por ciento, según algunas cifras iniciales. No es importante para ellos se oirán alegar. Ese es su error y allá ellos. Es importante para nosotros. En otras palabras, reconocer los números sin un escrutinio es como quitar peso a los justos reclamos sobre este tema. Luego de este ejercicio del 2024 el PNP y sus alicates probablemente pasarán a la historia como perversos y quedarán segundos solamente al conocido escándalo de Valencia también orquestado por ese partido. No me hace sentido la brecha tan amplia entre Ana Irma y Dalmau ni la que hay entre Hernández y el candidato a gobernador del PPD, Jesús Manuel Ortiz, pero no soy parte de eso y me reservo mis pensamientos. Mis respetos para Dalmau, Ana Irma y Mariana Nogales en esta jornada que emprendieron.  Hernández nos quiere dejar dentro de la cláusula territorial lo cual es una aberración. Nuestros jóvenes no se merecen eso. Nadie se merece eso.

En el 1966 los bisabuelos de nuestros jóvenes de hoy hicieron multitud de actividades en protesta por el servicio militar obligatorio impuesto por Estados Unidos que los obligaba a matar gente en Vietnam que no les había hecho nada a ellos. Los pobres iban como rasos y los hijos de los ricos estudiaban carreras que les podía evitar el campo de batalla y los fusiles y los tanques.  La cita al inicio de Juan Antonio Corretjer recoge una de esas actividades que resultó muy exitosa por la acogida que se percibía según pasaban los jóvenes por las diferentes áreas. Marcharon desde Ceiba hasta Rio Piedras con un relevo organizado entre ellos que mantuvo el número siempre en treinta.  Como estratega y estudioso de la organización militar, Corretjer sabía que el contacto visual persona a persona es insustituible para medir fuerzas. Esa lucha como muchas otras se ganó fuera de las urnas y el gobierno de Estados Unidos eliminó el servicio militar obligatorio. Costó vidas de jóvenes estadounidenses y en Puerto Rico se derramó la sangre de Antonia Martínez Lagares. Como ya leyeron en la cita de Corretjer, la prensa no los cubrió.

Algunos de nuestros jóvenes ahora marchan figurativamente en una especie de huelga de sudor y los patronos se quejan que no consiguen empleados. Se rebelan ante las expectativas malsanas de que trabajen con sueldos insuficientes en condiciones cada vez más hostiles por el cambio climático y con la brecha entre los que tienen y no tienen cada vez abriéndose más. Es una forma de rechazar la servidumbre impuesta en otras épocas. Apoyar la cultura del trabajo tiene que ir de la mano de condiciones razonables de empleo. Entendámosles. Es tan fundamental como entender lo que pasó y no pasó en este ejercicio electoral lo cual tomará su tiempo. Ahora mismo la tarea de los luchadores por un país noble y libre, seamos votantes o no votantes es entender y analizar lo ocurrido y seguir la lucha en la calle.

La autora es psicologa

 

[1] https://elpostantillano.net/index.php?option=com_content&view=category&id=300&Itemid=868&limitstart=80

[2] https://www.noticel.com/elecciones/20241104/ballester-hermanos-y-bella-group-envian-carta-a-empleados-para-no-votar-por-la-alianza/

[3]https://claridadpuertorico.com/volver-a-la-independencia/

 

 

 

Estados Unidos: un abismo en el centro

 

Por Atilio Borón

La rotunda derrota de Kamala Harris (foto) en la reciente elección presidencial de Estados Unidos certifica, por enésima vez, que cuando una sociedad ha sido ganada por una generalizada crispación las propuestas tibias, moderadas, evasivas como las planteadas por la candidata demócrata son el seguro camino para sufrir un aplastante revés electoral. El malhumor social producido por frustraciones de tipo económico o político; o por el temor perversamente infundido por la clase dominante; o por el odio direccionado en contra de categorías sociales estigmatizadas, los inmigrantes de origen latino en el caso norteamericano, hace que la ciudadanía sea atraída por quienes mejor sintonizan con su enojo y su frustración. Y Trump apareció ante los ojos de millones como alguien dispuesto a poner fin a ese estado de cosas. Conclusión: cuando las circunstancias sociales están signadas por la inmoderación, la moderación se convierte en un pecado. Y la candidata demócrata lo cometió.

Harris ciertamente corrió con desventaja. Entró muy tarde en la campaña, producto del inesperado derrumbe de la candidatura del presidente Joe Biden después del fatídico debate con Donald Trump. Para colmo de males, su gestión como vicepresidenta tuvo un tono grisáceo que poco o nada colaboró para construir una imagen presidenciable y atractiva ante los ojos de la opinión pública. Y una sociedad bombardeada por la continua prédica catastrofista de la ultraderecha, azuzados sus peores instintos tribales por el demencial conspiracionismo de Trump y sus voceros hablando de un país “invadido” por indeseables extranjeros, mal podía prestar su apoyo a quien era vista como corresponsable de tan infausta situación, habida cuenta de su condición de vicepresidenta de Estados Unidos.

Los demócratas y sus partidarios en el establishment académico y en el corrupto ecosistema mediático confiaban que dado que “los números de la macro” eran positivos la población recompensaría a sus gobernantes ratificando la continuidad del liderazgo demócrata. Pero tal como lo sabemos muy bien en la Argentina, el hecho que ciertos “números de la macro” luzcan como muy favorables poco o nada tienen que ver con las condiciones concretas de vida imperantes en una sociedad. Esto es especialmente cierto en Estados Unidos, el país con la peor distribución del ingreso entre los capitalismos desarrollados y caracterizado por un persistente aumento de la desigualdad. Ejemplo: el CEO que en 1965 ganaba veinte veces lo que un trabajador promedio de su empresa en 2018 había logrado que sus ingresos fuesen 278 veces superiores al de sus operarios, y la cifra siguió aumentando después de la pandemia. Los hogares de clase media que en 1970 captaban el 62 % del ingreso nacional, para el 2018 su participación se había desplomado al 43 %. Con estos guarismos a la vista Bernie Sanders, reelecto senador por Vermont, dijo que nada de sorpresivo tuvo esta derrota porque el partido Democrático abandonó a la clase trabajadora, y ésta hizo lo propio con ese partido y en gran medida pasó a conformar las huestes plebeyas de Trump.

La suicida corrida hacia la derecha de los Demócratas facilitó la aplastante victoria del magnate. En varios temas claves era muy difícil discernir cuál era la diferencia entre éste y su adversaria. Harris y el magnate neoyorquino competían a ver quién respaldaba con más énfasis el genocidio perpetrado por el régimen sionista en Gaza, el Líbano y Siria. Harris inclusive era más guerrerista que Trump a la hora de hablar sobre la situación en Ucrania. Ambos consideraban a China como una enemiga de Estados Unidos. Sus diferencias en el tema inmigratorio se reducían a algunos matices y ninguno hacía la menor alusión a la fenomenal concentración de la riqueza experimentada en los últimos años y mucho menos sugería las reformas tributarias capaces de atenuarla. Las diferencias entre ambos candidatos eran discernibles en un tema sensible como el aborto -sensible, digámoslo, para un sector del electorado femenino, no para todos- en donde mientras Harris aparecía como muy asertiva Trump hacía gala de sus grandes dotes de demagogo para eludir a tiempo cualquier pregunta al respecto.

En conclusión: Trump llega a la Casa Blanca dotado de poderes casi omnímodos. Gana la presidencia en los colegios electorales, donde cosechó 295 votos contra 226 de Harris. Y también la elección en el voto popular, donde obtuvo poco más de 72 millones de votos, el 50.9 % del total (y casi cinco millones más que su contrincante). Además cuenta con mayoría en el Senado, casi la mayoría en la Cámara de Representantes, y seis de los nueve votos de la Corte Suprema, que ya ha puesto manos a la obra para cerrar las 34 causas pendientes que pesaban sobre el hoy presidente electo.

¿Cuál es el significado de este resultado para los países latinoamericanos? En principio se suponía que Harris seguiría las huellas de Barack Obama y tendría una actitud un poco más dialoguista y respetuosa con los países de la región. Pero el saldo de Obama es complejo: reanudación de las relaciones diplomáticas con Cuba pero también una infame orden ejecutiva declarando a Venezuela una “amenaza excepcional e inminente” a la seguridad nacional de Estados Unidos. Trump no ocultó su desprecio a los países de la región, insultándolos como lo ha hecho de forma aún más acentuada en esta campaña y cumpliendo su mandato sin haber visitado ni un país del área. Fue a la Argentina en 2018 por la reunión del G20 y a Puerto Rico cuando el Huracán María en 2017. Pero poco antes de finalizar su mandato ordenó incluir a Cuba entre los países promotores del terrorismo, una decisión que implica un tremendo golpe en el terreno económico y financiero. Se quejó, además, de la estupidez (según sus palabras) de los demócratas porque cuando estaba a punto de apoderarse del petróleo venezolano aquellos lo dejaron escapar y, dijo: “¡ahora tenemos que pagárselo a Maduro!”. Es decir, nada bueno se puede esperar de Trump, y tampoco de Harris, entre otras cosas porque la política hacia Latinoamérica y el Caribe la decide el “estado profundo” y en muy poco grado los presidentes de turno. Para Washington Nuestra América es una región de acceso exclusivo y excluyente para Estados Unidos, que debe ahuyentar por todos los medios posibles a los forasteros malignos, Laura Richardson dixit, como Rusia, China e Irán. Pero creo muy poco probable que Trump decida aplicar la “carta militar” contra Cuba o Venezuela, porque tal medida podría re-editar el fiasco sufrido en Afganistán o en Vietnam y, además, tendría gravísimas resonancias en todo el sistema internacional porque indirectamente afectaría a China y, en menor medida, a Rusia e Irán. Lo más probable es que Trump endurezca aún más el bloqueo a Cuba y aumente la parafernalia de medidas coercitivas unilaterales aplicadas en contra de Venezuela, ambas en abierta violación de la legalidad internacional. Por eso hoy es preciso reforzar la solidaridad con estos países, blancos privilegiados de las ambiciones imperiales en el ámbito geopolítico del Gran Caribe. Y por eso mismo resulta incomprensible el veto brasileño al ingreso de Venezuela a los BRICS así como es digno de todo elogio el fundamental apoyo que México le ha venido brindando a la Revolución Cubana.

 

Reproducido de www.cubadebate .cu

Por aquella gente que hizo algo por nosotros

 

Especial para En Rojo

Será por el ajetreo del diario vivir o por falta de tiempo. Será, otras veces, ¿por venganza o por rebeldía? Tal vez sea porque se reclama una libertad que rehúye compromisos y ataduras, o porque rebelándonos ante alguna convención social afirmamos el “a mí no me toca, no es mi responsabilidad”; o si no, venga dios a saber por cuántas cosas más es que perdemos la oportunidad de acordarnos de aquella gente que hizo algo, mucho tal vez, por nosotros. También pudiera ser que, ¿simple y llanamente no nos importe? O quizá faltan condiciones. ¿Dinero? ¿Que la vida es una y a mí me toca vivirla ahora? Será…

Cualquiera podría ser una justificación, supongo, para el abandono de los más de 4,300 ancianos a los que han dejado solos, enfermos y necesitando, en hospitales, en sus casas o en los centros de cuido en P.R. durante los pasados siete años. El incremento en estas cifras es otra consecuencia de la crisis económica que ha obligado a que muchos tengan que migrar dejando atrás a sus mayores. Pero lejos de querer juzgar, me interesa intentar comprender, pensar en este abandono, más allá del juicio moral y de la adjudicación de culpas y responsabilidades.

Asumir el cuidado de una persona enferma, encamada, dependiente, no es tarea fácil. Tampoco es fácil ver envejecer a nuestra gente querida. La decrepitud puede generar mucha más repulsión de la que nos gustaría aceptar. A la mente de un cuerpo joven, lleno de vitalidad, saludable, le cuesta procesar su finitud. Es difícil que una persona joven, con buena salud, se identifique con la decadencia del cuerpo envejecido y vulnerable que ya no anda con la misma velocidad, que ya no alcanza a retener como antes las ideas ni controla los esfínteres, que ya no conserva la tersura de la piel ni el tono muscular, que le han crecido las orejas y la nariz y le han salido pelos donde antes no tenía, que se lastima con facilidad y que ha empezado a doler y a padecer cada día un poco más.

Cuidar a alguien en condiciones de decrepitud, a un paciente terminal, o cuidar a un enfermo adolorido, roto literalmente por dentro, o a uno que ha quedado en un absoluto estado de dependencia, es duro, mucho más si se trata de alguien cercano o de alguien a quien queremos. Es una experiencia que te puede cambiar la vida para siempre. Es sacrificado.

Si se cuida a ese enfermo en la casa durante el tiempo que le quede de vida, con poca o ninguna asistencia porque no se cuenta con los medios económicos, o porque simplemente no se desea a nadie ajeno al hogar en ese escenario, la vida en esa casa comenzará a girar en torno a las necesidades del enfermo. Habrá que planificar, ajustar horarios, elaborar estrategias para el cuidado digno, para bañar, para dar de comer, para medicar, para ayudar a evacuar, para curar. Hay que aprender cosas, tomar decisiones y ayudar a tomarlas, actuar. Diría yo que, en general, hay que “amar» mucho o aprender a hacerlo; “amar” a tu gente o “amar” a tu prójimo, “amar” a tu enfermo. Luego, cuando todo termina, hay que desaprender las rutinas establecidas, la forma de vida que adquiriste durante ese tiempo, tratar de redirigir todo ese “amor”, toda esa energía hacia ti, si no quieres morirte tú también por el agotamiento y por la ausencia, esa que puede que nunca dejes de sentir cuando tu enfermo ya no esté. Hay que enfocarse en la gran satisfacción que le puede quedar a uno luego de haber servido de esta manera, entregándole tu vida a otro, demostrándole con ello el valor de la suya propia. Y no se trata de abnegación, sino más bien del quehacer ético que todos, no sólo las mujeres, deberíamos poder asumir.

Sobre esto se ha reflexionado mucho. Artistas e intelectuales han dejado obras sobre el tema, pero aquí no quiero tratarlo desde la distancia enciclopédica. Sería demasiado “frío”, aséptico, demasiado “simple” cuando lo que quiero es recalcar que para cuidar a un enfermo en un entorno familiar, a una mujer o a un hombre enfermos, hay que poner literalmente el cuerpo. Hay que meter las manos, para limpiar, para curar, para palpar, para aliviar; aguzar los ojos, para ver nuevos signos; la nariz, sabuesa, para oler la posible infección de la úlcera. Se requieren todos los sentidos para decidir cómo proceder; para saber a quién llamar, qué decir o qué callar. No es teoría esto, es práctica; es hacer, es estar, es acompañar, es cuidar de la vida de alguien, porque aunque enfermo sigue VIVO.

Asumir este cuidado, repito, no es fácil, y se entiende que, quizá, no todos contemos con la capacidad, la disponibilidad, ni los medios para hacerlo. También se reconoce que hay obstáculos que dificultan la empatía. Puede que incluso sea cada vez menos frecuente en países que de tan civilizados parecen haberse olvidado de que la enfermedad y la muerte son asuntos humanos y que, más allá de los adelantos técnicos y científicos alcanzados, todavía hay que tratar con la precariedad de nuestra condición. Por eso, nunca serán suficientes las legislaciones, la política pública a favor de la vida digna, aun y sobre todo en la enfermedad y la vejez, leyes laboral más humanas que incentiven a las y los cuidadores, para que puedan cuidar y trabajar.       Debemos hacernos cargo de nuestra insuficiencia y admitir que a pesar de toda la ciencia, no hemos dejado de necesitar del otro para sobrevivir dignamente. Y casi nunca es cosa que se pueda manejar a distancia, como todo a lo que últimamente nos hemos ido acostumbrando a hacer, de lejitos. Pero se sabe también que existen cosas fuera de nuestro control, ajenas a nuestra voluntad. Sin embargo, no olvidemos que cuando el final parezca cerca, cuando la vida se empiece a vivir con dificultades, desde una cama o en completo estado de vulnerabilidad, cuando no alcancemos a ver el sentido de nuestra existencia, aquella persona que te cuide de cerca te estará demostrando el gran significado que tu vida tiene para ella. Es esa la oportunidad de demostrar que el concepto de familia, el motivo de orgullo de muchos, es un hacer que depende más de esto que de la consanguinidad. Nunca falta este tipo de oportunidades, digo, las de hacer el bien y honrar el sentido de las cosas. No somos objetos con fecha de caducidad, no debería haber gente que deba morir a destiempo por falta de medios, tampoco por falta de “amor”.

 

La nariz una tarde de domingo

Foto cortesia Jaisy Gonzáles

En Rojo

 

La tarde del 10 de noviembre asistí a la última función de La nariz en el Teatro Francisco Arriví. Quise ir porque se trata de un relato clásico del absurdo, y porque la compañía se llama así: El Absurdo. Ya me fueron ganando.

No es fácil adaptar un cuento al teatro. Escrito por Nikolai Gogol, se publicó por primera vez en 1836. La historia gira en torno a un funcionario público de San Petersburgo llamado Kovalyov (Kabera, con K en la deliciosa versión de El Absurdo) que se despierta un día y descubre que su nariz ha desaparecido. A medida que la narrativa avanza, se revela que su nariz ha cobrado vida propia y ha comenzado a vivir como un hombre independiente.

El cuento es una sátira social que explora temas como la identidad, la vanidad y la alienación y la burocracia en la sociedad rusa del siglo XIX. Este atrevido director, Joaquín Octavio y este osado elenco, Iván Olmo, Israel Lugo y Marisa Gómez Cuevas, toman el relato y construyen una divertida e inteligente versión casi santurcina, caribeña -bueno, del precinto 3- en 2024. Yo podría resumirles el asunto de este modo: fui feliz desde el primer minuto y horas después de ver la obra. ¿Por qué?

Permítanme explicar un poco. Digamos que la representación teatral es un cúmulo de acciones que tienen que funcionar. Joaquín Octavio a versionado el cuento de Gogol en una comedia fascinante con excelentes parlamentos y acciones, y convirtiendo a la voz narradora en un personaje protagónico. Y es que sin dudas, esa voz de Kairiana Núñez Santaliz llena el espacio escénico como una presencia sonora llena de matices. Los intérpretes dan vida a los personajes con una actuación de fundamentos, de dominio, comunicando emociones con el gesto, el movimiento corporal, con la voz en control. Sin duda una gran labor del director que es responsable de la visión artística de la obra, coordinando actuaciones, movimientos, algún bailecillo alegre y la interpretación general del texto. Y en estos asuntos hay que decir que fue impecable.

Fotos cortesía Jaicy González

Como si esto fuera poco, el vestuario estuvo de ensueño. La ropa y accesorios que usan los actores, que ayudan a definir los personajes y su contexto histórico o social como arquetipos que resisten el tiempo y la geografía: genial. Las creaciones de Cristina Agostini Fitch daba gusto mirarlas.

¿Escenografía? El diseño del espacio escénico, que incluyó decorados minimalistas y hermosos muebles sacados de un sueño (Juan Fernando Morales, Blanca Ortiz), deja espacio para la hermosa coreografía con la que Olmo, Lugo y Gómez Cuevas se lucen todo el tiempo. A eso añadimos una iluminación eficaz en todo momento (Héctor Negrón), estableciendo el tono y la atmósfera, guiando la atención del público y resaltando momentos clave con una calidez de fiesta bien organizada. Como elemento complementario y esencial el diseño de animaciones, video, fotos, música y sonido (Peña, Jara, Dimas), proveyeron todo lo necesario para ubicarnos en un espacio particular que, a su vez, diera espacio a la imaginación.

¿Dije que las máscaras de Y no había luz aportaron significativamente a ese ambiente circense? Pues lo digo ahora. Y todo esto, con una coherencia magistral. Vi un trabajo riguroso, profesional, una ingeniosa crítica social sobre los mecanismos del poder para mantenerse: la burocracia y la desidia.

Agradezco a todas y todos los que hicieron posible este deleite teatral. Y en tiempos absurdos como los que nos tocan, esta es una puesta en escena que merece ser vista alrededor de la isla. Además, ¿no nos merecemos todos ver buen teatro?

 

 

 

Estudiantes se viven la biociencia en el centro molecular-UPR

Foto suministrada

 

 

Redacción En Rojo

 

Bajo el lema La diversidad en la biociencia, el Centro Molecular-UPR se unió a INDUNIV (Industry University Research Center), para celebrar la Casa Abierta 2024.

Más de 130 estudiantes, juntos a sus maestros, padres y tutores, disfrutaron de actividades interactivas alusivas a las investigaciones que se llevan a cabo en el Molecular. Un ejemplo de estas fue ‘De algas a medicinas’, con el propósito de explicar lo que se hace en el Laboratorio de Productos Naturales Marinos, y ‘De polímeros a membranas’ que ilustró la ciencia que se trabaja en el Laboratorio de Materiales Poliméricos y Multifuncionales para Aplicaciones Medioambientales y Biomédicas.

Otras mesas informativas abordaron los temas ‘Extracción de ADN’, un ácido de vital comprensión, ya que conforma la base de nuestro genoma; ‘Fármacos y sus propiedades’, enfocado en mostrar componentes químicos que pudieran emplearse en la prevención, el alivio o la curación de una enfermedad; y ‘Actividad antioxidante de productos naturales’, cuya dinámica se centró en identificar propiedades antioxidantes, las cuales actúan como preventivos y protectores de nuestro cuerpo.

La jornada culminó con una visita a la exhibición de ‘Neuro Arte’, el espectáculo de ‘La magia de la química’ en la mañana, y un conversatorio sobre los misterios de la genética en las mariposas en la tarde.

El director ejecutivo del Centro Molecular doctor Eduardo Nicolau indicó que “es fundamental acercar a los estudiantes de escuelas elementales y secundarias a las biociencias, para que comprendan cómo la ciencia está presente en su vida cotidiana y cómo puede mejorar nuestra calidad de vida. Las biociencias abarcan una diversidad fascinante de campos, desde la microbiología y la genética hasta la ecología y la biotecnología, y cada uno de ellos ofrece herramientas y conocimientos para abordar desafíos tan variados como la salud, el medioambiente y la producción de alimentos”.

“Inspirar a los jóvenes en estos campos les permite ver el potencial de la ciencia para resolver problemas actuales y, al mismo tiempo, despierta en ellos el interés por convertirse en los científicos e innovadores del mañana”, añadió.

Algunas de las escuelas participantes fueron la Christian Nazarene Academy de Toa Baja, la Escuela de Ciencias, Matemáticas, Tecnología y Lenguajes José Aponte De La Torre de Carolina y Río Hondo Learning Academy de Bayamón.

 

Más de la experiencia

Los alumnos también visitaron algunos laboratorios especializados que alberga el Centro Molecular como el Centro de Caracterización de Materiales (MCC), las facilidades de Neuroimagen y Electrofisiología (NIEF) y Difracción de Rayos X, ubicados en el primer nivel del edificio.

En el segundo nivel recorrieron el Centro de Biodiversidad Tropical para conocer varios productos naturales y su potencial antioxidante; la Facilidad de Secuenciación y Genómica (SGF) donde les orientaron sobre las diferencias entre los ácidos ADN y ARN, que conforman la base de nuestro genoma y se complementan para preservar y transmitir la información genética; y el Instituto de Diseño Cristalográfico (CDI), un laboratorio enfocado en los procesos que se pueden integrar o usar en la fabricación de fármacos.

Entre los científicos que guiaron los recorridos estuvieron los doctores Dina Bracho, Martín Montoya, Samir Bello, Manuel Delgado, Rafael Maldonado, y los estudiantes graduados Alana López y Aolanys Castellano. El evento estuvo coordinado por la Dra. Pearl Akamine, Dra. Perla Cruz-Tato y Vilmarie Mercado, de operaciones científicas.

La Casa Abierta “La diversidad en la biociencia” tuvo el respaldo decidido de empresas comprometidas con las ciencias, entre ellas, MilliporeSigma, Chemical and Chromatography Supplies Inc. (CCSi) y el Centro de Caracterización de Materiales (MCC).

Asimismo, contó con la cooperación de varias unidades de investigación adscritas al Centro Molecular como el Centro de Biodiversidad Tropical, el NIEF (Facilidad de Neuroimágenes y Electrofisiología) y el Centro COBRE. De la Universidad de Puerto Rico, dijeron presente UPR-XRDt, UPR-SEPA Asthma Program y el Capítulo Estudiantil de la Sociedad Americana de Química (ACS-UPRRP).