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Netanyahu bajo presión mientras crece la alarma por el destino de los rehenes en Gaza

 

Familias de los rehenes israelíes cautivos en la Franja de Gaza cumplen este lunes una semana acampando frente a la residencia privada del primer ministro, Benjamin Netanyahu, en Jerusalén. Denuncian que la operación terrestre sobre Ciudad de Gaza pone en peligro la vida de los 48 israelíes que permanecen en el enclave palestino. La presión contra Netanyahu se intensificó tras la publicación de nuevos videos por parte del brazo armado de Hamas, en el que un rehén israelí-alemán visiblemente deteriorado califica su muerte de «ineludible«.

La protesta, organizada por el Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos, comenzó el lunes 15 de septiembre y reúne a familiares directos, allegados y manifestantes solidarios. En el campamento, ubicado sobre la calle Gaza, se instalaron alrededor de veinte carpas, pancartas con fotos de los rehenes y ataúdes simbólicos cubiertos con la bandera israelí. «Esta sentada se ha celebrado frente a la residencia del primer ministro porque, una vez que ha comenzado la invasión terrestre de la ciudad de Gaza, supone un riesgo significativo y directo para todos los rehenes«, explica uno de los familiares.

Según el ejército israelí, de los 251 rehenes capturados por Hamas el 7 de octubre de 2023, 48 siguen en Gaza. Al menos 25 fueron declarados muertos por las autoridades israelíes, mientras que se estima que unos 20 siguen con vida. La mayoría fueron secuestrados durante el ataque inicial en territorio israelí, que dejó 1.219 víctimas fatales, en su mayoría civiles.

«Mi muerte es ineludible»

Múltiples fotografías de los cautivos, adornan ataúdes cubiertos con coronas de flores y la bandera israelí, que preceden a las pantallas blancas instaladas por la policía para impedir la vista al bloque de departamentos donde reside el primer ministro. Bajo ellas se reúnen familiares y manifestantes que acuden a transmitir su apoyo, entre los que se encuentran Judith Korda Recanati y su hijo Ido. «Mi corazón, y no mi mente, me ha hecho venir aquí. (…) Como pueblo tenemos que apoyar a las familias«, afirma este último.

Udi Goren, primo de Tal Haimi, rehén asesinado durante el ataque de Hamas el 7 de octubre de hace casi dos años, advirtió que la ofensiva militar en zonas densamente pobladas de Gaza puede derivar en la muerte de rehenes aún con vida o la pérdida definitiva de sus restos. “Los rehenes podrían ser utilizados como escudos humanos o incluso ser alcanzados por el propio Ejército”, declaró Goren a la agencia EFE.

En las imágenes difundidas el lunes por las Brigadas Al Qasam, la rama militar de Hamas, aparece Alon Ohel, un rehén israelí-alemán de 24 años, capturado durante el ataque al festival de música Nova. Ohel, visiblemente deteriorado, pide a su familia que continúe protestando y reclama al gobierno israelí que priorice su liberación, mientras mira una pantalla de televisión en la que aparece Netanyahu.

“Estos son nuestros últimos días. Mi muerte es ineludible”, afirma Ohel en uno de los videos, cuya autenticidad no pudo ser verificada de forma independiente. El Foro de Familias solicitó a los medios que no reproduzcan imágenes ni extractos de las grabaciones, por respeto a las víctimas y sus allegados. «Pido al Gobierno de Estados Unidos que deje de apoyar las decisiones del loco Netanyahu en su guerra contra el pueblo de Israel. (…) Te lo ruego, te lo ruego, por favor, no dejes que Netanyahu nos mate. No lo ayudes», dice el joven en el video.

El sábado, Hamas publicó una imagen con los rostros de 46 de los 48 rehenes que quedan en Gaza, excluyendo a dos tailandeses, y aseguró que se trataba de una «imagen de despedida» tras el comienzo de la operación terrestre israelí contra la ciudad de Gaza.

El rechazo de los familiares se amplificó tras el anuncio de Reino Unido, Australia y Canadá de reconocer formalmente al Estado palestino. El Foro de Familias condenó la decisión y acusó a los gobiernos de esos países de ignorar la situación de los cautivos. “Cualquier debate sobre el establecimiento del Estado palestino debe ser contingente con la liberación inmediata de todos los rehenes”, señalaron en un comunicado.

Operación

Durante la última semana, el gobierno israelí avanzó con la invasión terrestre en la ciudad de Gaza. El ejército israelí informó que sus tropas ya operan en el centro de la capital del enclave, que consideran uno de los principales bastiones del movimiento islamista. La operación se desarrolla en paralelo a una ofensiva aérea y naval que, según el Ministerio de Salud gazatí, que la ONU considera fiable, provocó al menos 65.300 muertes desde octubre de 2023, en su mayoría civiles. 

La presión internacional y doméstica aumenta. Las familias acampadas frente a la casa de Netanyahu planean realizar una cena simbólica con motivo del Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío, que comenzó este lunes. Reclaman que la festividad, que tradicionalmente reúne a las familias, no puede celebrarse mientras 48 personas permanecen en cautiverio.

Las familias de los rehenes critican abiertamente la estrategia militar del gobierno israelí. “El Ejecutivo establece prioridades equivocadas. La forma de derrotar a Hamás es quitarle su activo más valioso: los rehenes”, sostuvo Goren.

En paralelo, la cadena Fox News reveló que Hamas habría enviado una carta al presidente estadounidense, Donald Trump, en la que propone una tregua de 60 días a cambio de liberar a la mitad de los rehenes que mantiene en Gaza. Una fuente del grupo islamista confirmó a EFE que la propuesta fue entregada a los mediadores en Egipto y Qatar, quienes la harían llegar al entorno de Trump. La solicitud incluye una “garantía personal” del republicano para asegurar el cumplimiento del alto el fuego.

Por el momento, Israel no respondió oficialmente a la propuesta. La última tregua parcial, pactada en agosto, fracasó luego de que Tel Aviv rechazara un canje de diez rehenes por la entrada masiva de ayuda humanitaria al enclave.

En el terreno, los enfrentamientos continúan. Según fuentes médicas palestinas, al menos 61 personas murieron y más de 220 resultaron heridas el domingo en nuevos bombardeos sobre el enclave. El lunes, otros 24 palestinos fallecieron en la ciudad de Gaza, incluyendo 15 que fueron ingresados al Hospital Shifa, principal centro médico del enclave, actualmente colapsado por la falta de recursos.

La situación humanitaria se agrava. Dos hospitales de la capital gazatí, el pediátrico Al Rantisi y el de oftalmología San Juan, informaron este lunes que suspendieron sus operaciones debido a los ataques y la destrucción de sus alrededores. Las autoridades locales acusan a Israel de aplicar una “política sistemática de generación de hambre”, al restringir la entrada de camiones con ayuda por los pasos fronterizos.

Reproducido www.pagina12.com.ar

Filiberto hoy

 

En Rojo

Para mí, el Último Guerrillero es Filiberto Ojeda. Hoy se cumplen 20 años de su muerte.  Ya desde mucho antes se había convertido en un personaje protagónico de nuestra historia.

Filiberto Ojeda Ríos nació el 26 de abril de 1933 en el barrio de Río Blanco en Naguabo, Puerto Rico. Desde muy niño aprendió a tocar la trompeta. Llegó a dominar tan bien el instrumento que se unió a La Sonora Ponceña, una de las grandes bandas salseras del país. Se dice, además, que mientras residía en Cuba, le dio lecciones al maestro Arturo Sandoval.

Militante por la independencia, en los años sesenta fundó el Movimiento Independentista Revolucionario (MIRA) y de ahí en adelante toda su vida estuvo dedicada a la lucha por la independencia utilizando la lucha armada como una de sus formas.

Más tarde, el Ejército Popular Boricua -Macheteros fue vinculado con atentados como decenas como aquel contra aviones de la Fuerza Aérea de EE. UU. en la Base Aérea Muñiz el 11 de enero de 1981, (natalicio de Hostos) o el robo de siete millones de dólares el 12 de septiembre de 1983 (natalicio de Albizu) a la compañía de transporte de valores Wells Fargo en Hartford, Connecticut (EE.UU.).

Por décadas permaneció -junto a una decena de compañeras y compañeros- en el clandestinaje evadiendo a las autoridades norteamericanas. Interesante entonces que, esa ausencia física se tornara en una presencia importante en la discusión política. Digamos que desde la filosofía podemos argumentar que la ausencia de algo puede resaltar la importancia de su presencia al crear un contraste que invita a la reflexión.  La clandestinidad no se refería a estar escondido sino a un estado de potencilidad política. Frente al partidismo y las elecciones coloniales existía un grupo de clandestinos, entre ellos Ojeda, el Comandante. Filiberto -esa idea que fuimos construyendo con los materiales de su “ausencia” relativa, de hacerse invisible a los ojos de las agencias federales- ya no pertenecía a lo que conocíamos. No encajaba de manera significativa con los discursos, conceptos y categorizaciones de “la lucha”. Llevaba -mostraba sin mostrar- un mensaje en un espacio más allá del discurso y la representación.

Grillete en portón CLARIDAD. Foto Archivo CLARIDAD

Luego de más de una década en la clandestinidad, Ojeda fue arrestado el 30 de agosto de 1985 despues de oponer resistencia en su residencia. Un agente del FBI resultó herido. Cuando fue llevado al tribunal norteamericano por aquella ofensa, fue absuelto por el jurado. Más tarde, cuando se le acusaría por el robo a la Wells Fargo, dejó su grillete impuesto por la corte federal de Hartford cortado frente a las oficinas del Periódico CLARIDAD. Dejó una cinta grabada en la que explicaba su decisión de retomar la lucha clandestina por la independencia de Puerto Rico y volvió al clandestinaje. “No podía esperar un juicio justo en Hartford…tomamos esta decisión, obedeciendo al llamado de la Patria”. El contenido de la cinta fue publicado en la edición del 5 al 11 de octubre de 1990 del periódico CLARIDAD.

FBI en cas de Filiberto. Foto Archivo CLARIDAD

Quince años después, en la tarde del 23 de septiembre de 2005, se regó como pólvora la noticia de que el FBI había rodeado la casa en la que vivía Filiberto en el sector Plan Bonito del barrio Jagüitas de Hormigueros. Allí, junto a su esposa, Elma Beatriz Rosado, había elaborado su último discurso en el que llamaba a la unidad para presentar una oposición radical desde cada trinchera posible.

Filiberto tenía entonces 72 años. Uno más de los que tenía Betances al morir como aquel “anciano venerable” que fue motor de nuestros primeros gestos nacionales. A pesar de su edad, el miedo del FBI era tal que trajeron a más de doscientos agentes desde EEUU para asegurarse de que esta vez, no se les escapara. La fuerza policial colonial acordonaba el área impidiendo que una multitud se acercara a los alrededores de la casa. La orden de los federales era clara, Filiberto Ojeda Ríos no saldría vivo de aquel trance. Ni siquiera los fiscales del gobierno colonial tenían acceso a la residencia del guerrillero que ya cerca de la noche se presumía estaba herido o quizás muerto. Ciertamente, un disparo de uno de aquellos centenares de agentes, había logrado herir a Filiberto, que murió desangrado.

Foto Archivo CLARIDAD

El martes siguiente, 27 de septiembre, el coche fúnebre que llevaba los restos de Ojeda partió desde el Colegio de Abogados hasta el cementerio en el poblado de Río Blanco. Miles de personas lo acompañaron en aquel periplo. Estuvieron allí Lolita Lebrón e Isabel Rosado, el Obispo Rubén González, los líderes independentistas, Juan Mari Brás, Carlos Gallisá, el liderato del PIP, del MINH, el Frente Socialista, líderes de la comunidad boricua en la diáspora, entre otros, respondiendo de manera paradójica al llamado de unidad. En horas de la tarde, la tierra que lo vio nacer recibió sus restos. Miles de puertorriqueños fueron testigos. El Río Blanco y el Yunque son el paisaje que miramos desde allí.

A la salida del juicio celebrado en Puerto Rico. Foto Archivo CLARIDAD

Dos décadas después, Filiberto Ojeda, clandestino en la historia oficial pero uno de los protagonistas en la narración de nuestra vida como pueblo, sigue siendo una referencia importante cuando se habla de la resistencia al colonialismo. Su último discurso, en el que hacía énfasis en la unidad de propósitos entre las agrupaciones independentistas, cobra más fuerza. Ahora que la autocracia y el autoritarismo van haciendo desaparecer los pocos espacios democráticos en la metrópoli, debemos estar preparados para resistir y para crear lo que sea necesario para alcanzar la libertad.

A la salida del juicio celebrado en Puerto Rico. Foto Archivo CLARIDAD

Será otra cosa-Aquellos mares iban por dentro Filiberto Ojeda Ríos, presente

 

Especial para En Rojo

Nunca he dejado de evocar aquel estremecimiento.
Yo tendría doce años el día que anunciaron que Filiberto Ojeda Ríos, líder del Ejército Popular Boricua (‘Los macheteros’), regresaba de la cárcel. Mis padres me habían contado que el FBI había tratado de matarlo en su casa durante un arresto y que él les respondió con varios disparos. Me decían que él defendía el derecho de Puerto Rico a la autodeterminación y a la independencia. También supe que había sido acusado por un famoso “rescate” de dinero en un camión blindado de la Wells Fargo. Era ese juicio el que esperaba cuando salió de la cárcel con un grillete.

Filiberto en entrevista en CLARIDAD. Foto: Francesca Von Rabenau/Archivo CLARIDAD

Poco después lo conocí. Estábamos celebrando el cumpleaños de mi papá en la casa del Rosario en Mayagüez. Había mucha gente en la fiesta, pero mi padre, que sabía de mi fascinación por la historia de Filiberto, se tomó la molestia de buscarme entre la gente y presentármelo. La presencia de Filiberto Ojeda Ríos era arrolladora, y la niña que yo era en aquel momento apenas pudo hablar. Nunca alguien me había impresionado así. Me quedé mirándolo a los ojos y las lágrimas me empezaron a bajar por el rostro. En cuestión de nada, aquel llanto se volvió incontrolable, largo y sentido, como si lo hubiese estado guardando por mucho tiempo. Sólo recuerdo la sensación de que algo muy grande ocurría dentro de mí, como si un mar entero se me moviera por dentro. Todavía me estremezco con aquel recuerdo.
Acto seguido, fui al teléfono y llamé a mi mamá para contarle. Seguramente fue ella quien me dio la idea de invitar a Filiberto a cenar a casa. (Gracias, mami, dondequiera que estés. Como diría Benito, “rompiste”).
Más tarde ese mismo día, recuperada de mi impresión, me senté con Elma Beatriz Rosado, esposa de Filiberto, en las escaleras de la casa. Ella me contó muchas historias sobre la represión y los abusos a los que el FBI y el gobierno de Estados Unidos lo habían sometido todos esos años. Quedé muy impresionada y me prometí no quedarme de brazos cruzados.
Filiberto llegó a visitarme en casa de mami no recuerdo si una o un par de veces. Allí tuvimos largas conversaciones y nunca olvido el respeto que me exhibía. Siendo yo tan joven, me escuchaba como si mis palabras fueran importantes, y me hablaba como si tuviera la capacidad de entenderlo todo. Eso fue una gran enseñanza para mí.
Un buen día -creo que íbamos de camino a la escuela- mami me dijo que, a partir de ese momento, si alguna vez volvía a ver a Filiberto en alguna parte, debía actuar como si no lo hubiese visto. Luego me explicó por qué. Se había ido a la “clandestinidad”. Había descubierto cómo quitarse el grillete, lo dejó frente al portón del Periódico CLARIDAD y se fue, no se sabía a dónde.
Por mucho tiempo, probablemente toda mi vida, estuve alerta donde quiera que iba, por si me encontraba con Filiberto. Aquel pensamiento se volvió casi una obsesión, pero nunca me lo encontré.
Un día, cuando ya tenía 25 años y dirigía el En Rojo en Claridad, recibí una carta suya. La emoción de saber que mi amigo me recordaba en medio de su vida clandestina, me desbordó. En esa carta me decía que estaba muy orgulloso del curso que yo había tomado y del trabajo que estaba haciendo en el periódico. Nunca le respondí porque no sabía cómo ni a dónde enviarle la carta. De vez en cuando, alguien dejaba un paquete en Claridad y resultaban ser sus artículos, cartas o discursos. En la redacción nos encantaba recibir su correspondencia y fantasear sobre dónde se encontraría.
El 23 de septiembre de 2005, venía bajando de Lares cuando entró una llamada de mi papá: «Mari, el FBI tiene la casa de Filiberto rodeada. Tienes que saber que muy probablemente lo van a matar».
Esa noche protestamos frente al Tribunal Federal mientras compatriotas del oeste hacían lo propio frente al perímetro policial de los asesinos alrededor del vecindario de Filiberto y Beatriz en Hormigueros. No lo sabíamos, pero ya Filiberto había muerto desangrado por un disparo en el pulmón. Los compañeros del oeste lo velaban sin saberlo. Empecé a sentir dentro de mí aquella sensación de un mar moviéndose de nuevo: una furia inédita, el desconcierto, el sentido de esterilidad y la tristeza inmensa; sabía que algo muy profundo estaba ocurriendo.

Entierro Filiberto Ojeda Ríos. Foto Alina Luciano/Archivo CLARIDAD

El velatorio y entierro de Filiberto fue de los momentos históricos más reveladores e impresionantes que haya presenciado. La fila en el Colegio de Abogados y Abogadas llegaba hasta la próxima cuadra. Mi padre, Juan Mari Brás, quien había vivido el funeral de don Pedro Albizu Campos, me confirmó que la asistencia al velatorio de Filiberto había superado la de Albizu, que a su vez había sido el funeral más concurrido de líder alguno en la historia puertorriqueña del siglo XX.
La caravana que escoltó el féretro de Filiberto hasta las montañas de Naguabo para su entierro parecía interminable. Estuvimos más de seis horas en aquel trayecto que recuerdo como una revelación insólita. Según avanzábamos, veíamos hileras de niñas y niños, maestras y maestros apostados en las aceras, saludando el féretro del Comandante con los puños izquierdos al aire, machetitos de papel en mano. En los pueblos, los señores mayores salían de sus balcones o se levantaban de las mesas de dominó para honrar el paso del féretro con saludos militares. Siempre he sentido que ese día yo encontré un arquetipo, la radiografía perdida, desconocida, pero absolutamente honrosa de este pueblo. Era como si aquel asesinato hubiese levantado un velo sobre nuestra reserva de resistencia.
En esa caravana me di cuenta de que aquello que parecía un mar en una dimensión oculta, no era exclusivamente mía. Era como una especie de corriente linfática colectiva que unía a quienes llorábamos el asesinato de un revolucionario querido, profundamente admirado. Siempre digo que el 23 de septiembre de 2005 entendí lo que me faltaba por entender sobre la violencia colonial. Tal vez porque lo viví; lo vivimos.
No ocurrió en aquel momento una rebelión como la imaginé, pero desde entonces supe que en este país hay una rebeldía primordial y compartida. Y que cuando la detonamos, ella aparece envuelta en una ola a veces delicada, a veces arrolladora. Ese momento merece todo tu cansancio, toda tu locura, toda tu rebelión. Tu famosa, tu histórica, tu cíclica rebelión.

En reserva-Los ojos de Gaeotis flavolineata

 

Especial para En Rojo

Viejo y disputado dicho este de que los ojos son el espejo del alma. El saldo religioso del refrán no me encanta, pero dejemos a la poesía ser y contemplemos lo que sabemos: algo poderoso se acciona con la mirada. Por años he visto fotos de esta babosa de un verde translúcido que habita en áreas boscosas de la isla. No fue hasta hoy, atascado sobre café y media de sobao, que me entero de que esta fantástica especie solo existe aquí.

La ciencia la conoce como Gaeotis flavolineata. Mi amiga Giova sube un video en el que la muestra aplastada sobre el nervio de una hoja amarilla. Uno apenas puede divisarla, hasta que de su tope asoman dos tentáculos desplegando un par de ojitos curiosos. Habría que querer encontrarla y Giova, quien centra sus diseños en su rol como naturalista, es el tipo de persona con el detenimiento que permite dar con este tipo de criaturas de excelso camuflaje.

Gaeotis no es la más conocida entre el repertorio de animales autóctonos del país. Nunca la vi mencionada en un libro de láminas, abecedario ilustrado, ni libro de colorear. Le pregunto a la panita del video si sabe de algún nombre común y me responde que solo la conoce como semibabosa puertorriqueña. Una cláusula entera para decirla y enfrentarla contra toda la carga semántica de incompleta del prefijo que precede lo pesada, habladora y mala al tacto que le otorga ser babosa.

Así la pobre, con título de incompleta y sin el cariño de un apodo, con un nombre que en nada explica la fluorescencia en su centro. A mí, que más de una vez me ha tocado la dicha, por carambola o por insoportable, de ponerle apodo a algún amigo, quisiera hacerle el favor de regalarle una palabra que mejor la explique, que le diga verdosa, neónica, en su centro una lamparita. Algo que al nombrarla la presente con galas y el afecto que a un amigo.

Como aficionado de la etimología, entrego el último domingo previo al inicio del semestre en buscar qué significa gaeotis y doy con una serie de escritos de clasificación taxonómica que conducen hasta un tal R. J. Shuttleworth, un malacólogo, es decir, un estudioso de los moluscos, quien en 1854 proveyó la primera descripción taxonómica de la especie y de la que describió tres de las cuatro gaeotis que hoy se conocen: Gaeotis albopunctulata, Gaeotis flavolineata y Gaeotis nigrolineata. Una cuarta, Gaeotis malleata, sería descrita décadas después, en 1899, por otro malacólogo, el americano Henry Augustus Pilsbry.

Doy con un pdf de la publicación original de Shuttleworth, Contribuciones a un conocimiento más detallado de los moluscos terrestres y de agua dulce de la isla de Puerto Rico, parte de las publicaciones de la Sociedad de Ciencias Naturales de Berna en Suiza. El texto descriptivo aparece en latín en una publicación titulada en alemán. Ningún detalle, sin embargo, explica el porqué de gaeotis. En dicho texto, el malacólogo utiliza el diptongo æ, común en el latín. Busco equivalentes fonológicos y pruebo suerte con variaciones en la escritura de gaeotis, pero no doy con nada. Paseo por los textos de Dall, W. H. y Simpson, The Mollusca of Porto Rico, y de van der Schalie, H. (1948), The land and fresh-water mollusks of Puerto Rico, en busca de suerte, sin éxito.

No es una enunciación del cuerpo de estudios respecto a Gaeotis lo que quiero, sino que entiendan que traté, con todas las herramientas a mi disposición, de dar con el significado de esa palabra. Flavolineata se encuentra fácil, flavo es amarillo, lineata es lineada, una descripción de la línea amarilla en el dorso del molusco, pero no logro dar con gaeotis. Otis conecta con otium en latín, que propone quietud o reposo en conexión con ocio, pero estoy siendo derivativo y aún no doy con nada para gae.

Considero escribirle a una conocida que es especialista en latín, pero ya lo hice hace unos meses y aunque fue amable en su respuesta, luego pensé que tal vez le pareciera inapropiado que le hiciera una consulta gratuita cuando apenas la conozco. Me quedo con la duda y enfrento la posibilidad de que su nombre, como tantos otros de la era, sea el producto de algún juego personal o de un estilo propio del idioma o la instrucción con que aprendió el latín, quien inscribió la especie. Eso, o que no supe buscar bien; ambas ideas me acorralan con distintos, pero sopesados, sacos de terror.

Según la biografía escrita por George Simonds Boulger, la cual aparece publicada en el Volumen 52 del Dictionary of National Biography, 1885-1900, entre 1840 y 1850, Robert James Shuttleworth se hizo íntimo amigo de un tal Jean de Charpentier de Bex, un botánico que había obtenido interés por la conchología. Potenciales lectores argentinos ejerzan autocontrol.

Según cuenta la biografía, la amistad entre estos motivó a Shuttleworth a interesarse en el estudio de las conchas, gastando dinero libremente en dichas investigaciones y financiando expediciones para la búsqueda de ejemplares del recolector Blauner de Berna, quien visitó a este propósito Córcega, las Islas Canarias y, finalmente, Puerto Rico, donde según la nota, murió de consumption, que pensé se trataba de embriaguez, pero en realidad es un eufemismo de la época para la tuberculosis.

Así que sin suerte y habiendo dedicado una porción considerable de mi tarde a la expedición misma del nombre y enterado de la vida y milagros de estos hombres de riqueza que enviaban colectores alrededor del mundo para alimentar sus intereses de estudio, vuelvo a pensar en la semi babosa hermosa esta, a la que tantas veces he visto y que poco me importó hasta que la vi asomando sus ojitos.

Verla mirando el mundo a su alrededor nos encontró. Me conmovió de forma inentendible, tontamente. Lloré brevemente emocionado, tomándome lo último del café ya frío, seguramente canalizando algún trauma sepultado al cual ignoro y que tiende a hacerme lagrimar cuando veo una criatura magnífica. He llorado más veces viendo el Planet Earth que narra David Attenborough que viendo Atonement, The English Patient o The Green Mile.

Tengo un gran fervor, atravesado por miedo, a veces por asco, por el mundo natural. Una pulsión constante me obliga a pensarme parte de él, pero a su vez a reconocer cuánto de nuestra civilización niega y nos desfasa de nuestra animalidad. Al ver aquella criatura me sentí vinculado, sentí su inteligencia observando el mundo en el que se proponía moverse. Avisé la precaución de quien se detiene antes de cruzar una calle; esa pausa en su mirada trajo el reconocimiento de que su vida y la mía son parte de esta infinitud de caminos en los que se expresa la vida.

Nada, que me hice el documental completo e imaginé algún antepasado de Gaeotis contemplando el mundo a su alrededor, inmerso en el verde, aprendiendo a vivir en torno a él, adaptándose. Su evolución, poco a poco, favoreciendo la transparencia, alineándose con las hojas, trazando en su dorso la línea del nervio de estas. Atrás el calco de roca que alguna vez fue su refugio. Ahora vestigio su dureza, carga entrañada su obsoleta concha.

¡Qué criatura más cabrona, ¿qué no?! Un caracol que prescindió de su concha y que hizo de la espesura su refugio. Única de Borikén, gaetois flavolineata, semibabosa propia de esta circunstancia. Parece de otro mundo, pero ese mundo es este. La belleza de este país es una visión del paraíso.

Aquí el video al que me refiero en el escrito.

Referencias:
Shuttleworth, R. J. (1854). Beiträge zur näheren Kenntniss der Land- und Süsswasser-Mollusken der Insel Portorico. Mittheilungen der Naturforschenden Gesellschaft in Bern, 1854(314/316), 33–56. Disponible en https://biodiversitylibrary.org/page/11231275
Dall, W. H., & Simpson, C. T. (1901). The Mollusca of Porto Rico. Bulletin of the United States Fish Commission, 20, 351–524, pl. 54–58. Disponible en http://biodiversitylibrary.org/page/52050068
van der Schalie, H. (1948). The land and fresh-water mollusks of Puerto Rico. Miscellaneous Publications, Museum of Zoology, University of Michigan, (70), 1–134.
Wikisource. (2020, 29 de diciembre). Dictionary of National Biography, 1885-1900/Shuttleworth, Robert James. En Wikisource. Recuperado el 24 de agosto de 2025, de https://en.wikisource.org/w/index.php?title=Dictionary_of_National_Biography,_1885-1900/Shuttleworth,_Robert_James&oldid=10761249
Breure, A. S. H. (1974). Notes on the genus Gaeotis Shuttleworth, 1854 (Mollusca, Gastropoda, Bulimulidae). Netherlands Journal of Zoology, 24(3), 236–252. https://doi.org/10.1163/002829674X00057

“La palabra en rebaja”

 

 

 

La palabra se murió y nadie fue al velorio.

La verdad, por su parte, está en intensivo, entubada, con pronóstico reservado.

Y la opinión pública, bueno, esa vive en Instagram, con filtro y sin neuronas.

Antes, las palabras eran machete. Tenían filo. Se usaban para cortar injusticias, denunciar tiranos, enamorar con vergüenza, y renunciar con dignidad.

Ahora, las palabras son de goma. Rebotan, se estiran, y sirven para lo que diga el libreto del día.

Nos dijeron que ser comunista es pedir plan médico para todos.

Que ser socialista es querer que la escuela pública tenga papel de baño. Y nos dijeron que el problema es “¿dónde están los Padres?” que no van a las escuelas sin mencionar sobre 200 escuelas cerradas y que muchas carecen de profesionales como trabajadores sociales (cientos sin contratos) que les puedan orientar sobre cómo intervenir con sus hijos. La ignorancia sobre los problemas como la pobreza estructural junto al narcisismo y protagonismo de caras de campañas. Y que mencionar la palabra empatía es rendirse ante el marxismo cultural woke satánico internacional.

¡En Puerto Rico hay gente que te grita “comunista” desde el balcón de una urbanización construida con fondos del programa SOCIALISTA llamado Sección 8! El mismo que exige “mano dura contra los deambulantes” mientras estaciona su Mercedes al lado de una iglesia con una cruz que dice: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.

Vivimos en la era donde decir la verdad es un acto subversivo, y compartir un dato es una provocación. Si hablas del número de personas trans, te gritan que estás promoviendo la castración infantil. Hablan de “movimientos de violencia trans“”, aunque sean tan pocas las personas trans que no da ni pa’ un cinco pa’ cinco doble cancha.

Si mencionas que los países con mejor calidad de vida son socialdemócratas, te citan a Stalin… desde un iPhone ensamblado en China comunista. Sin saber la diferencia entre comunismo y socialismo.

El insulto de moda es “lunático radical”, repetido por gente que piensa que un huracán es castigo divino y que el capitalismo extremo es el camino a la inmortalidad.

Y si traes el tema del Project 2025, ese documento que lo dice todo, que hasta los ciegos deberían ver, te dicen que es hoax, fake news, que eso “no va a pasar aquí”, mientras lo tienen frente a las narices.

Nos gobierna un país donde el presidente dice en cámara que 300 millones han muerto por sobredosis en un país de 340 millones, y nadie se ríe, porque ya ni la matemática tiene autoridad moral. Aquí, el que antes gritaba “¡Free Speech!” ahora quiere revocarte la licencia si tu canal no apoya sus traumas.

Te acusan de cancelar, mientras te cancelan. Te llaman “enemigo del pueblo”, mientras legislan para deportarte sin juicio por “parecer extranjero”. Y como si fuera poco, en el chat del corillo, se pelean los penúltimos con los últimos para defender al primero.

Tus panas mas pelaos y jodidos defendiendo al que vive en condominio frente al mar con Parques de Flores. El que nunca ha cogido pon. El que nunca madrugó pa’ la WIC.

La política se volvió reggaetón sin tumbao: Todo es remix de insultos.

El otro es Hitler, Stalin, Chávez, o Bad Bunny (dependiendo del mood).

Aquí se prefiere el meme a la lectura, el “hot take” al pensamiento, la indignación de 15 minutos a la coherencia. Los que cancelaban antes, ahora exigen censura.

Los que eran anti-estado, ahora piden al estado que los proteja del drag queen de Bayamón. Y los que se burlaban de la sensibilidad ajena, ahora se ofenden porque una obra de teatro mostró un beso gay en el Teatro Tapia.

La palabra perdió valor. El científico experto es desmentido por el que tuvo que repetir ciencias en verano tres grados corridos sobre el impacto de las vacunas.

Ahora la palabra se compra en Amazon con same-day shipping. Y se usa como piedra, no como puente.

La verdad es esa señora que grita desde un balcón, pero a la que nadie escucha porque no tiene followers. Temas complejos sociales se reducen a una opinión de alguien sin entender el problema antes.

La dialéctica se ha ido al carajo, buscar lo cierto en opuestos, naaaaah.

Y así, entre una mentira y otra, nos reímos. Y la polarización llevará a que el otro bando deshaga algunas de estas cosas y acusen a unos perdonando a otros y el pueblo ninguneado por los siglos de los siglos… ¿nos queda reirnos? Pero como diría Carlin, la risa sin pensamiento es el aplauso del idiota.

Entonces, ¿qué nos queda? Quizás recordar que cuando la palabra pierde fuerza, la poesía se hace trinchera. El pensamiento se hace desobediencia. Y decir lo que nadie quiere escuchar, se vuelve un acto profundamente humano. Que no te compren. Que no te vendan. Que no te conviertan en cheerleader de los verdaderos vividores “del mantengo”, la clase política.

Ceder tus propios derechos por ver al otro sufrir es morderte tu propio rabo. Es ser el estudiante del grado 11 que celebra que le quiten derechos de salir a almorzar fuera a los de la clase senior que no toleras… Porque hoy estás celebrando que los seniors no pueden salir temprano, pero mañana te gradúas tú…

y vas a almorzar en el mismo encierro.