Inicio Blog Página 231

La soledad urbana de los amantes en In the Mood for Love

 

Especial para En Rojo

 

 

“It is a restless moment. She has kept her head lowered to give him a chance to come closer. But he could not for lack of courage. She turns and walks away. Hong Kong, 1962.”

 El epígrafe de la película, In the Mood for Love (dir. Wong Kar-wai, Hong Kong y Francia, 2001), que también uso para abrir mi artículo, resume en unas líneas la profunda relación entre la señora Chan (Maggie Cheung) y el señor Chow (Tony Leung). La inquietud entre ambos nunca amaina, ni con un abrazo mientras ella llora ni cuando se encuentran bajo una ventana en una noche lluviosa. La señora Chan no siempre lleva su cabeza baja, pero sus trajes impecables son la colorida armadura que mantiene sus emociones a raya. La vulnerabilidad se esconde de las miradas imprudentes. El señor Chow puede haber carecido de valentía por proteger la reputación de ella, o quizás la suya y la de su esposa, o quizás su posición social. No está del todo claro, pero esa incesante tensión entre ambos hace de In the Mood for Love uno de los romances más maravillosos del cine.

La película tiene una poesía visual despampanante. Christopher Doyle, que ha trabajado como cinematógrafo de Wong Kar-wai en la mayoría de sus proyectos, sigue a la señora Chan. En uno de sus encuentros delicados, ella lleva una fiambrera en la mano que contrasta con un regio vestido verde de cuello alto enfatizando su elegancia. En cámara lenta, la señora Chan anda al ritmo del emotivo “Tema de Yumeji,” compuesto por Shigeru Umebayashi. Al doblar una esquina de la callejuela oscura, comienza su descenso por unos escalones. El señor Chow, en su traje gris de corbata oscura, viene subiendo. Se cruzan, se miran por menos de un segundo y continúan su camino. Pero Wong Kar-wai no nos permite seguirlos. Ellos no se conocen bien todavía. El director mantiene nuestra vista en la lámpara junto a la escalera, un tipo de pausa que nos avisa que algo está por venir. Y llega la lluvia.

Cómo no enamorarse de una película donde los retraídos señora Chan y señor Chow, cada uno casado con su respectiva pareja, se encuentran en una pensión de Hong Kong tan solo para acompañarse. Sus parejas tienen un romance secreto entre sí. Pero la señora Chan y el señor Chow no son como ellos. Quizás no están dispuestos a traicionar su amor por su pareja o puede ser que obedezcan firmemente su contrato matrimonial. Esa incertidumbre perdura, pero no es lo importante. La relación entre la señora Chan y el señor Chow se desarrolla entre miradas, toques furtivos de dedos, en las ideas que ella le da a él para sus publicaciones, en el consuelo que él le brinda a ella por la traición de su esposo. Su amor carece de una expresión física, despertando la angustia en ambos. Sin embargo, el momento en el que el señor Chow le añade un poco de mostaza picante al plato de la señora Chan y ella la prueba, demuestra una intimidad insondable con una sensualidad única.

Ese Hong Kong del 1962 es el pasado idealizado en el que creció el director, Wong Kar-wai. En una entrevista con Michel Ciment, que pueden encontrar en Criterion Channel, el director habla de la inmigración china de la postguerra a Hong Kong donde el lenguaje dominante era el cantonés. El lenguaje de los inmigrantes era el mandarín, que definió una burbuja cultural en Hong Kong donde sus miembros tenían su propia comida, costumbres y teatros donde se presentaba solo cine en su lengua. Wong Kar-wai comenta que la soledad de los protagonistas refleja la alienación cultural de la comunidad emigrante y él quiso retratar este periodo histórico en el que se crió. El tema de la soledad también es el centro de su película previa, Happy Together (Hong Kong, Corea del Sur y Japón; 1997). En esta, Lai Yiu-fai (Tony Leung) se encuentra atrapado en Argentina por una trastada que le jugó su novio, Ho Po-wing (Leslie Cheung). Por una serie de giros, Ho vuelve a Lai y ambos reviven su pasión en una cocina. Las paredes de la cocina están cubiertas de losetas blancas algo sucias y ollas olvidadas sobre una larga estufa. En el centro, Lai y Ho bailan un tango. La coreografía, algo torpe y sumamente sensual, transforma la cocina, un espacio cotidiano, en un escenario de ensueño. Asimismo, el Hong Kong que habitan la señora Chan y el señor Chow, de callejones oscuros y edificios viejos, deviene en una expresión de la profundidad romántica de su relación. La señora Chan viste sus bellísimos trajes con un moño que acentúa su cuello largo siempre cubierto por el vestido. Por momentos, el espacio urbano choca con la ropa colorida de ella, acercando la imagen a las almas solitarias y elegantes que pueblan la ciudad en la pintura New York Movie de Edward Hopper. El mundo exterior es una extensión de la turbulencia interior de los protagonistas. En el hotel donde el señor Chow la espera para escribir, la señora Chan transita lentamente un pasillo angosto con cortinas de rojo sangre, el mismo color de su vestido. La cámara, desde un punto bajo, se mantiene estática al principio del pasillo mientras ella se aleja, tal vez imitando las miradas juiciosas de los vecinos o quizás un reflejo del miedo de los protagonistas. Pero el rojo exterioriza los volcanes internos de cada personaje. William Chang, que funge como director de arte y diseñador de vestuario, crea un mundo tan romántico y oscuro, repleto de texturas y colores, que solo brilla entre el humo del cigarrillo y bajo la tenue iluminación interior de un cuarto de hotel.

Cerca del final, la señora Chan se guarece bajo un alero por un aguacero que enchumba la noche. Su vestido de flores coloridas esconde la tristeza del final de la relación. El señor Chow se acerca. Ambos intercambian algunas palabras. Pero la cámara se enfoca en sus manos, en cómo el señor Chow la suelta y se va, y en cómo la señora Chan aprieta su brazo, casi enterrándose las uñas, para exteriorizar el dolor de la despedida. Aunque parece que he dicho mucho sobre la historia, realmente nada de lo que he escrito se acerca a la experiencia de ver In the Mood for Love. Hay tomas que me llevan a las lágrimas por su sutileza y más si están acompañadas por el ”Quizás, quizás, quizás” y el “Aquellos ojos verdes” de Nat King Cole. La película la presentarán en Fine Arts el 25 y 26 de octubre junto a una selección de películas de Wong Kar-wai. Aunque pueden alquilar In the Mood for Love en cualquier plataforma online, no la dejen de ver en el cine para que sientan la magnitud de un clásico.

Estalla la ira popular en Nepal

 

Miguel Angel Hernández

El pasado lunes 8 de septiembre estallaron protestas en Nepal contra la corrupción, a raíz de la prohibición de varias redes sociales por parte del gobierno. Las protestas que comenzaron de forma pacífica, con una gran movilización que se concentró frente al parlamento, se tornaron violentas luego que las fuerzas de seguridad reprimieran brutalmente las manifestaciones, dejando un saldo hasta ahora de 22 muertos y más de 100 heridos, muchos de ellos de bala.

Nepal es un país de 30 millones y medio de habitantes ubicado en Asia del sur, fronterizo con la India y China, de mayoría hinduista y budista. Rodeado por la cordillera del Himalaya, el llamado “techo del mundo”, ya que alberga a varias de las cumbres más altas del mundo, entre ellos el monte Everest.

Este martes, el primer ministro Khadga Prasad Oli renunció a su cargo como consecuencia de las masivas protestas que estallaron en Katmandú, capital del país, y que se extendieron a ciudades como Pokhara e Itahari. La renuncia del primer ministro fue seguida por la renuncia del ministro del Interior, Ramesh Lekhak, quien dimitió durante una reunión del gabinete.

En Nepal hay un gobierno capitalista de conciliación de clases. El país es gobernado por una coalición de partidos burgueses liberales junto al Partido Comunista de Nepal (PCN, Marxista-Leninista Unificado), de tendencia maoísta. El primer ministro renunciante es integrante del PCN.

Nepal estuvo sumergido en una larga y cruenta guerra civil contra la monarquía que se extendió entre 1996 y 2006. Ese año se firmó un acuerdo entre el gobierno provisional de la Alianza de los Siete Partidos, una coalición de partidos burgueses liberales, y el Partido Comunista de Nepal (PCN). En el año 2008 se realizó una Asamblea Constituyente que abolió la monarquía y estableció una república democrática parlamentaria.

Se trata de un gobierno de conciliación de clases del que participa el Partido Comunista junto a partidos patronales, lo cual genera confusión sobre su verdadero carácter capitalista. Es algo similar a lo que ocurre con regímenes como el de Venezuela o Nicaragua, que se autotitulan “socialista” o de “izquierda”, cuando en realidad aplican duros ajustes capitalistas y gobiernan en acuerdo con empresas privadas y transnacionales.

Los principales socios comerciales de Nepal son India, China y Estados Unidos. En el país ha crecido la inversión extranjera en los últimos años en el marco de un acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional en el año 2022, renovado este año, y que ha generado un gran desempleo, siendo esta una de las razones fundamentales para el malestar social en Nepal y el estallido de las recientes protestas.

Entre las principales transnacionales presentes en Nepal están Unilever, Coca Cola, Dabur, empresa india de bienes de consumo, especialmente de salud, Suzuki, Honda, Hyundai, Verisk Nepal, empresa norteamericana de software, Cotiviti Nepal, otra empresa norteamericana también de software, Fusemachines, estadounidense, especializada en Inteligencia Artificial, entre muchas otras.

Las redes sociales y la ira popular

 Como dijéramos antes, la chispa que detonó el estallido popular fue la suspensión el pasado 4 de septiembre de 26 redes sociales, entre ellas You Tube, X, Facebook, Instagram y Whatsapp, con el argumento que no cumplieron con el plazo de registro ante los organismos gubernamentales correspondientes. Y que esta medida se tomaba contra el uso indebido de las plataformas, a través de las cuales, supuestamente, “algunos usuarios difundían odio y rumores, cometían delitos cibernéticos y perturbaban la armonía social”.

La prohibición de las redes sociales fue interpretada por los sectores populares, y en particular por los jóvenes, como un intento de censura y de contener las críticas sobre el nepotismo y la ostentación de los altos jerarcas del régimen y sus hijos.

Miles de manifestantes irrumpieron en la sede del parlamento desafiando el toque de queda declarado por el gobierno, prendiéndole fuego posteriormente e incluso incendiaron una ambulancia y se enfrentaron con la policía.

La ira popular acumulada durante años de promesas incumplidas, frustración por los pésimos salarios, el desempleo y la corrupción rampante, estalló con la suspensión de las redes sociales. Los manifestantes atacaron e incendiaron casas de algunos funcionarios percibidos como corruptos. Rajyalaxmi Chitrakar, esposa del ex primer ministro Jhalanath Khanal, murió tras ser incendiada su residencia. El ministro de Economía fue lanzado desnudo a un río y golpeado por los manifestantes, otros funcionarios también resultaron golpeados en las protestas. Incluso fue incendiada la sede de un medio de comunicación privado, el Kantipur Media Group, el conglomerado mediático más grande de Nepal, que incluye diarios en nepalí e inglés y canales de televisión.

 Pobreza, corrupción y desigualdad: el origen de las protestas

 El origen de las protestas hay que encontrarlo en la tremenda pobreza que sufre el pueblo trabajador de Nepal, que contrasta con los lujos y ostentación de los líderes políticos y sus familias.

La mayoría de los jóvenes nepalíes se sienten frustrados y sin futuro, abrumados por la desigualdad y el desempleo. La tasa de desempleo juvenil en Nepal fue del 20 % el año pasado, según el Banco Mundial. El ingreso per cápita es de unos mil 300 dólares al año; 7,5 % de la población se encuentra trabajando en el extranjero, y las transferencias de la diáspora sostienen el consumo interno.

Mientras que los líderes de los tres principales partidos, el Congreso Nepalí, el Partido Comunista de Nepal (CPN-UML) y el Partido Comunista de Nepal  (Centro Maoísta), han sido vinculados a escándalos que van desde la llamada estafa de refugiados butaneses, casos de usurpación de tierras. contrabando de oro, corrupción en el marco de la reconstrucción tras el terremoto de 2015, y durante la pandemia con la gestión de vacunas contra el Covid 19.

Más recientemente el caso de una red que engañaba a ciudadanos con viajes a España bajo el falso pretexto de asistir a una conferencia de la ONU.

La generación Z sale a las calles

Semanas previas a la prohibición de las redes sociales, grupos de jóvenes desarrollaron una campaña en redes sociales, específicamente a través de vídeos en TikTok, poniendo en evidencia la vida de lujo de los hijos de los políticos, quienes sin pudor hacen ostentación pública de sus mansiones que poseen, de sus lujosos vehículos, de viajes al exterior y estudios en universidades europeas. Todo lo cual contrasta con la pobreza, el desempleo y la falta de oportunidades para millones de jóvenes de los sectores populares.

Las protestas han sido encabezadas por jóvenes que se identifican como la “generación Z”, nacidos entre 1997 y 2012. La campaña impulsada por redes y la convocatoria a las movilizaciones, tenía dos etiquetas que la caracterizaban: «Nepo Baby» y «Nepo Kids». «Nepo» es la abreviatura de nepotismo. Estas etiquetas han ganado gran popularidad y se han viralizado en las redes sociales poniendo al descubierto a través de vídeos y fotos, el estilo de vida lujoso de los altos jerarcas del gobierno, sus familiares e hijos, quienes se han aprovechado de lo cargos de sus padres para enriquecerse.

Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores Cuarta Internacional (UIT-CI), apoyamos incondicionalmente las movilizaciones en Nepal, y somos solidarios con la lucha de los jóvenes y el pueblo trabajador de Nepal.

El estallido social en Nepal, un país del que poco se habla, es una expresión más de la gran crisis que atraviesa el sistema capitalista en su fase de decadencia imperialista. Un sistema absurdo y desigual que somete a los pueblos a la miseria y el hambre, mientras políticos y empresarios disfrutan de toda clase de privilegios, al amparo del control del Estado y los recursos naturales de los países.

La corrupción, la ostentación y la pobreza de millones son el caldo de cultivo para que estallen rebeliones populares, jaqueando a los gobiernos capitalistas.

 

 El autor Miembro de las direcciones del PSL de Venezuela y de la UIT-CI

¿Hombres víctimas de violencia sexual en Puerto Rico?

 

William Edgardo Robles Torres

Durante el pasado mes de mayo del 2025, se llevó a cabo la presentación de la investigación titulada: Silencio masculino: Conocimientos, actitudes y creencias de profesionales, discrimen por género en casos atendidos de adultos víctimas de violencia sexual y el análisis del discurso estructural del Estado en Puerto Rico. La misma forma parte de las tesis del programa de maestría de la Escuela Graduada de Trabajo Social Beatriz Lassalle de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras. Esta investigación fue elaborada por Adalys Hernández-Rodríguez, William Edgardo Robles-Torres y Nicole Marie Torres-Rodríguez, colegas y profesionales del trabajo social. A su vez, la misma estuvo dirigida y supervisada por la Dra. Freeda Jusino-Sierra.

Esta investigación es cualitativa y se realizaron distintos esfuerzos de análisis y recopilación de información, los cuales fueron: análisis de organizaciones, análisis de documentos normativos en P.R. y entrevistas semiestructuradas. Dentro de las entrevistas semiestructuradas, se realizaron varias a personas profesionales con el fin de conocer los conocimientos, actitudes y creencias que tenían al momento de acompañar a hombres víctimas de violencia sexual, siendo estas: profesionales del trabajo social, consejería, psicología y fiscales del Departamento de Justicia. Cada una de estas personas se autonombró con un seudónimo para salvaguardar la confidencialidad.

Los hallazgos de la investigación se agruparon en cuatro macrocategorías centrales (ver imagen): (1) esquema profesional, (2) discrimen por género, (3) discurso estructural y (4) retos. A su vez, se obtuvo una categoría emergente nombrada “circuito cerrado”. Al momento de abordar la macrocategoría de esquema profesional, se obtuvo información relacionada a la educación formal que han recibido y que reciben las personas profesionales, las actitudes y percepciones sobre el sistema de justicia, como también las creencias y factores culturales en cuanto a esta violencia.

Mapa de macrocategorías

Algunas de las reacciones en cuanto a la percepción del sistema de justicia fueron vinculadas al hecho de que no se les cree a los hombres víctimas cuando denuncian esta violencia y la falta de credibilidad de esta. Así lo puntualizaron dos de las personas profesionales entrevistadas.

“Lo más que le afectó dentro del procedimiento fue el hecho de que no le creyeron. Así que yo creo que eso es algo bien particular en este tipo de casos”.

“Yo tuve una experiencia una vez en un adiestramiento donde esta abogada se levantó y se fue porque ella decía que lo que yo estaba diciendo no existía. Se levantó y se fue. Así que, todavía al de sol de hoy hay un poco de falta de credibilidad en este asunto del abuso sexual en varones”.

Al momento de analizar los hallazgos relacionados a la macrocategoría de discrimen por género, se obtuvo información relacionada a los sesgos que tienen las personas profesionales, la dificultad en la visibilización de la violencia sexual en hombres y los aspectos relacionados a las masculinidades hegemónicas. Entre algunas de las reacciones y sesgos identificados por parte otras dos personas profesionales entrevistadas fueron los siguientes:

“Hay mucho tabú, hay miedo, miedo a raíz de las mismas presiones culturales. Todo el machismo que hay asociado sobre el ser una víctima de violencia sexual siendo hombre”.

“Por lo general no me hago la pregunta ‘¿será qué está siendo abusado en su casa? ¿será que fue víctima de abuso sexual en la niñez? ¿será que lo están maltratando?’”.

Cuando se trata de la macrocategoría de discurso estructural, se examinó parte del estado de derecho vigente en Puerto Rico, el cual incluyó un análisis de la Constitución de P.R., la Ley 146-2012 (Código Penal), la Ley 54-1989, la Ley 266-2004 y la Ley 148-2015. A su vez, se examinaron tres protocolos y una orden administrativa concernientes a los Departamentos de Justicia, Salud, Corrección y Rehabilitación. A su vez, se obtuvo información relacionada a las experiencias de las personas profesionales al atender a los hombres víctimas de violencia sexual, siendo estas: Percepción de miedo, percepción de ventajas y desventajas en relación con el sistema de justicia, atención de personas trans y/o con diversidad de género y la atención a hombres con diversidad funcional.

Algunas de las reacciones en cuanto a esta macrocategoría por parte de dos profesionales fueron las siguientes:

“El hombre siente que no hay servicios que lo puedan proteger y que puedan dárselo porque sienten miedo de que los discriminen”.

“Este joven trans era hombre, pero se sentía mujer. Obviamente, era hombre, estaba en tratamiento hormonal. Fue objeto de robo en su hogar y una agresión orogenital, que el agresor lo obligó a sostener una agresión orogenital a la fuerza. Entonces, el prejuicio de la juez fue, en el sentido de que le echó la culpa, como que lo cogió de zángano al otro, porque físicamente se veía mujer”.

La cuarta macrocategoría fue la de retos y en esta pudo recopilarse información relacionada a la capacitación específica en violencia sexual, a la accesibilidad de servicios y a la recepción de denuncias. Esta última se vinculó con los retos institucionales y culturales que existen en Puerto Rico. Entre algunas de las reacciones en cuanto a la capacitación específica en violencia sexual y la accesibilidad a servicios por parte de dos profesionales, fueron las siguientes:

“Si nosotros no vemos un problema no lo vamos a identificar como una necesidad. Por lo tanto, no se va a crear un proyecto para eso. Cuando uno ve un problema, cuando lo podemos ver, lo vemos como una oportunidad para desarrollar algo”.

“La fórmula y la cantidad de fondos que recibimos está calculado a bases de cuánta gente vive en Puerto Rico, no por la prevalencia de, en caso de abuso sexual que hay en Puerto Rico. Así que, con el éxodo masivo de personas a los Estados Unidos y la disminución en población, pues eso explica porque los fondos están tan reducidos, cuando realmente no se hace un análisis, eh, por la prevalencia de lo que está ocurriendo”.

Como parte de la investigación, se halló una categoría emergente, la cual tuvo relevancia a lo largo de las respuestas de varias personas profesionales. Esta categoría fue circuito cerrado. En la Ley Núm. 87 de 26 de junio de 1963, según enmendada, conocida como “Reglas de Procedimiento Criminal” se establece el sistema televisivo de circuito cerrado. Este sistema resulta ser una disposición legal que permite llevar a cabo un mecanismo alterno para tomar las declaraciones en los casos vinculados a la violencia doméstica y/o sexual. Esta modalidad se utiliza mayormente con casos relacionados a menores de edad, por lo que las expresiones de una de las personas entrevistadas fueron:

“Ahora, en que el adulto esté en un circuito cerrado pudiera ser un espacio mucho más seguro para ese adulto y el testimonio puede fluir mucho mejor que estar en una corte abierta teniendo al ofensor de frente […]. No es que el circuito cerrado nos va a remediar todas las situaciones, verdad, pero yo pienso que sí puede ser un factor protector para los adultos, verdad, lo que pasa es que pensamos que el adulto tiene una mayor capacidad por ser adulto y unas destrezas más allá de lo que puede tener un menor, pero eso es bien relativo, o sea, eso no necesariamente es así”.

La violencia sexual en hombres existe en Puerto Rico. En la actualidad, se requiere de visibilizar esta violencia, fomentar adiestramientos sobre el tema, capacitar y educar a profesionales, como también elaborar guías y protocolos específicos que atiendan esta problemática. A su vez, se necesita erradicar el discrimen y el patriarcado, fomentar la creencia de la existencia de esta violencia, investigar y crear política pública atemperada a los tiempos recientes y promover servicios para esta población. Esto, para dejar a un lado la cultura del machismo y lograr lo que una de las personas profesionales entrevistadas expresó:

“Para que entonces los hombres se sientan en la apertura de poder conversar sobre estos temas y más que todo, pues que busquen la ayuda que corresponde y que merecen”.

Si desea conocer todos los resultados de esta investigación puede acceder al repositorio de la Universidad de Puerto Rico a través de este enlace: https://repositorio.upr.edu/handle/11721/4225

Filiberto Ojeda, un alma boricua en plena libertad

 

El Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos acoge la muestra que da inicio a la jornada de Solidaridad en Cuba con la hermana Borinquen, donde hay mucho para recordar y honrar de una historia con páginas comunes

Por Juana Carrasco

 

Con la voz quebrada, Beatriz Rosado habla de su amado Filiberto Ojeda —el Comandante del Ejército Libertador Boricua, los Macheteros, asesinado por el FBI el 23 de septiembre de 2005—. Lo une a Puerto Rico, a Gaza y a la solidaria Cuba y su pueblo… y se nos estremece y alienta el espíritu a quienes decimos presente en la exposición fotográfica que honra la memoria del luchador independentista que fue su compañero de vida.

El Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos acoge la muestra que da inicio a la jornada de Solidaridad en Cuba con la hermana Borinquen, donde hay mucho para recordar y honrar de una historia con páginas comunes: el aniversario 50 de la 1ra. Conferencia de Solidaridad con Puerto Rico, celebrada en La Habana en 1975, convocada por Fidel; los 60 años de la Misión-embajada puertorriqueña en La Habana; los tres lustros de la partida física del dirigente independentista Juan Mari Bras.

A Filiberto «lo dejaron desangrar, un crimen infame, y 20 años más tarde estoy aquí, con esta eterna solidaridad de la hermana Cuba y con la presencia de Palestina. Para mí, Palestina, Puerto Rico y Cuba somos hermanos; sufro lo que está pasando en Gaza tanto como el asesinato de Filiberto», nos dice y deja clara la explicación:

«El asesinato de Filiberto lo sufrí a nivel personal, perdí a mi compañero, al alma de mi alma, pero Gaza es la pérdida y el alma colectiva. Gaza es la humanidad, Gaza somos todos», y agrega: «Esas son las luchas que Filiberto apoyaba. Él, que llegó a la Revolución de Puerto Rico a través de la Revolución Cubana», una reafirmación con anécdotas de la unidad de ambas naciones caribeñas.

«Filiberto era luz, era el alma mía y lo seguirá siendo, y estas fotos que me hacen impacto mirar… la sangre cruzando esa puerta que no dejaron abrir durante 24 horas, no permitieron ayuda médica para que muriera desangrado». Ello ocurrió el 23 de septiembre de 2005, precisamente cuando los boricuas celebraban el día del levantamiento de los patriotas en Lares, en 1868, pocos días antes del alzamiento de los cubanos en Yara el 10 de octubre de ese mismo año.

Mas Beatriz Rosado lee una frase que es rúbrica de su pueblo, de quienes luchan contra el imperio colonial que hoy la mancilla una vez más utilizándola como puerto de sus cañoneras en el Caribe, nuevo ultraje a Nuestra América: «A quienes un 24 de septiembre nos entregaron un cadáver que no tienen cómo matarte: ¡Filiberto Vive!».

Esa es la verdad y la confirmación de una voluntad compartida en este sencillo acto donde estuvieron presentes Víctor Gaute, vicepresidente del ICAP; Julio Muriente, copresidente del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano; y Edwin González, jefe de la Misión de Puerto Rico en La Habana.

Reproducido de www.juventudreblede.com

 

“Migrar es un derecho”: más de 200 personas forman frase en la playa en acto solidario con las comunidades inmigrantes

 

 

Cientos de manifestantes en el Balneario de Carolina reclamaron el pasado sábado los derechos civiles y humanos de las personas migrantes, en un acto que dio paso a una segunda fase de la campaña Migrar no es un crimen.

 

Carolina, Puerto Rico. – Como un acto de solidaridad y apoyo a las comunidades inmigrantes en Puerto Rico, en medio de un recrudecimiento de las detenciones discriminatorias e ilegales por parte de agentes federales, más de 200 personas formaron este sábado la frase “Migrar es un derecho”, a orillas del mar en la playa del Balneario de Carolina.

La manifestación dio paso a una segunda fase de la campaña “Migrar no es un crimen”, liderada por las organizaciones Kilómetro 0, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, en inglés) de Puerto Rico, Amnistía Internacional de Puerto Rico y Comuna Caribe.

“Dibujamos esta frase con nuestros cuerpos, en la orilla del mar, porque es el espacio simbólico por donde ocurre gran parte de la migración hacia nuestro país. En esta segunda fase de la campaña queremos educar y enfatizar en que migrar es un derecho humano reconocido por el derecho internacional, no un crimen”, explicó Annette Martínez Orabona, directora ejecutiva de la ACLU de Puerto Rico.

«Además de la Declaración Universal de Derechos Humanos, este derecho está protegido por el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados», enfatizó al sostener que Estados Unidos es parte de estos convenios y no está exento de cumplir con las obligaciones allí expresadas.

Para la formación de la frase, las personas vistieron en su gran mayoría los colores blanco, rojo y azul celeste, en representación de la bandera de Puerto Rico y los colores que inspiran la campaña solidaria. Una vez la frase estuvo formada, la imagen fue grabada con un drone, a aproximadamente 100 pies de altura.

“Estamos aquí porque queremos decir ‘presente’, sostener y sostenernos para resistir la crueldad con la que un gobierno tiránico trata a nuestras hermanas y hermanos del Caribe y de otras naciones del mundo”, exclamó Mari

Cortesia David Cordero

Mari Narváez, directora ejecutiva de Kilómetro 0, durante un mensaje compartido con el público presente.

“Venimos para decir que no lo aceptamos, que con nosotros no cuenten para el odio y la exclusión; para avalar el secuestro, el encarcelamiento ilegal, la criminalización de personas que son parte de nuestro país desde tiempos inmemoriales y que tienen derecho a estar aquí, como nosotros también hemos tenido y seguimos teniendo la necesidad y el derecho de migrar a otros lugares”, manifestó.

Desde el mes de agosto, la campaña Migrar no es un crimen ha denunciado la violencia institucional contra comunidades inmigrantes en Puerto Rico y promovido una cultura de solidaridad, dignidad y resistencia. Se trata de una respuesta al alarmante incremento de violaciones a los derechos civiles y humanos como consecuencia de las redadas federales en el archipiélago desde enero de este año, que ha resultado en más de mil detenciones, en su mayoría de personas sin récord criminal y sin que existan órdenes judiciales firmadas por un juez.

“Puerto Rico tiene una historia migratoria que nos obliga a ser solidarios. En vez de alentar la persecución, el discrimen y el racismo, tenemos que abrazar el compromiso con los derechos humanos”, sostuvo Liza Gallardo, directora ejecutiva de Amnistía Internacional de Puerto Rico.

“Por eso, de haber levantado nuestra voz para decir que migrar no es un crimen, hoy -en conjunto-, decimos con voz muy alta todas las personas que estamos aquí, “que migrar no solo no es un crimen, sino que migrar es un derecho”, subrayó Gallardo.

Como parte de la manifestación, hubo un momento de silencio y reflexión en el que los participantes realizaron una ofrenda de flores al mar, en memoria de las personas migrantes que han perdido su vida en busca de libertad, para abrazar a las familias que han sido separadas por las redadas y como petición de protección de todas las personas que, por razones diversas, se ven obligadas a migrar.

“En tiempos de apatía y frustración, de violencia y racismo institucional, hoy nos reiteramos en alimentar la dignidad y la solidaridad como personas caribeñas y, sobre todo, como dueñas y dueños que somos de esta tierra por derecho inalienable”, manifestó Hilda Guerrero, portavoz de Comuna Caribe.

Entre los reclamos principales, las organizaciones reiteraron que exigen una política de santuario y protecciones legales y humanitarias para las personas migrantes, que incluya el acceso igualitario a la salud, educación, vivienda y defensa legal sin importar su estatus migratorio. Además, exigen que los ya limitados recursos públicos municipales y estatales estén al servicio del pueblo, no de las agencias federales. Las organizaciones subrayaron la urgencia de descriminalizar la migración y exigieron un cese del encarcelamiento de personas migrantes.

 

Grupos que participaron en la formación de la frase:

 

Kilómetro 0
Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) de Puerto Rico
Comuna Caribe
Amnistía Internacional PR
El Puente
Mujeres que abrazan la mar
Casa Pueblo
Editora Educación Emergente
Periodística Editorial
Madres Contra la Guerra
Pastoral de Mujeres y Justicia de Género
Colectivo Ilé
Movimiento Victoria Ciudadana
Cátedra UNESCO de Educación para la Paz
Primera Iglesia Bautista de Río Piedras
Fundación Juan Mari Bras
Organización Solidaridad Humanitaria y Jóvenes Líderes Res. Manuel A. Pérez.
Colegio de Abogados y Abogadas de PR
Comité de Derechos Humanos en PR
Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico
Comité de Solidaridad con el Pueblo de Haití
Red de Esperanza y Solidaridad (REDES) – Diócesis de Caguas
Mesa de Diálogo Martin Luther King
Clínica de Asistencia Legal – Universidad Interamericana de Puerto Rico
Brigada Solidaria del Oeste
Democracia Socialista
Conuco Campesino
Pastoral de Mujeres
Solidaridad Humanitaria
Colectiva Feminista en Construcción
Cátedra Mujeres Negras
María Fund
Ayuda Legal Puerto Rico
Esperanza United
Red Continental Cristiana por la Paz
Iglesia Evangélica Unida de la Calle Arzuaga
Ambientalistas Amigos del Río Guaynabo
Periódico Claridad
Acacia Center for Justice
Escuela de Liderazgo Político y Comunitaria
CAUCE
Comité de Derechos Humanos de Puerto Rico