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Es genocidio lo que pasa en la Franja de Gaza – Palestina

 

Especial para CLARIDAD

Me duele lo que está ocurriendo en la Franja de Gaza en Palestina, el genocidio de un pueblo. Cuando leemos las noticias sobre el genocidio en Gaza y encontramos bombardeos implacables que han causado la muerte y heridas a decenas de miles de personas y provocado una destrucción sin precedentes, el desplazamiento forzado del 90% de la población, y la denegación y restricción de servicios esenciales y productos que pueden salvar vidas, y de la ayuda humanitarian. Eso destruye nuestra fibra humana y religiosa. Por eso denunciar la situación del genocidio en Gaza, Palestina es un deber de todo académico, ciudadano y religioso. Denunciar para no ser cómplice de esta barbarie. Es salir de esa guerra ideológica y alzar la voz de protesta para construir una humanidad que se respeta y se reconoce en su diversidad y dice es un genocidio. En Gaza no hay guerra hay genocidio. Israel ha cometió actos prohibidos en la Convención sobre el Genocidio, lo hizo con la intención específica de destruir a la población palestina de Gaza. Estos actos incluyen matanzas, infligir daños físicos o mentales graves a miembros del grupo protegido, y crear deliberadamente unas condiciones de vida calculadas para causar la destrucción física de la población palestina en Gaza. Nombrar los hechos por su nombre no es una opción, es GENOCIDIO, guardar silencio o recurrir a un lenguaje neutral no es prudencia: es complicidad.

Hablar contra el genocidio no es solo un acto ético o político: es una defensa profunda de la dignidad humana, de la memoria histórica, y la posibilidad de un futuro común basado en la justicia y equidad. El genocidio es el intento de destruir, total o parcialmente, a un pueblo o grupo por su origen étnico, religioso, nacional o racial, según la definición de la Convención de las Naciones Unidas (1948). Genocidio es lo que hace Israel en la Franja de Gaza.

Este genocidio no sólo es muerte incluye asesinatos, violencia sexual, tortura, desplazamiento forzado, robo, matanza y mutilación de niños/ñas, negación de identidad, destrucción cultural, entre otros. Todo esto atenta contra la dignidad humana más básica.

El genocidio niega que un grupo humano tenga derecho a existir. Es la forma más extrema de deshumanización, basada en odio, supremacismo o intereses de poder.  Si se justifica que un pueblo sea exterminado, se abre la puerta para justificar el exterminio de cualquier otro. Por eso el genocidio en Gaza es un crimen contra toda la humanidad, que no afecta a un solo grupo, el genocidio es una agresión a la conciencia colectiva de la humanidad. Rompe los principios del derecho internacional y los valores universales de justicia, igualdad y convivencia. En Mateo 7:12 señala «Así que, en todo, traten a los demás como quieran que ellos los traten a ustedes; porque esta es la ley y los profetas».  La denuncia y lucha contra el genocidio es nuestro deber, en esencia, se trata de tratar a los demás con la misma consideración y respeto que uno espera recibir, y se presenta como una máxima moral esencial de la religión cristiana. Entonces porqué muchos cristianos callan.

Ya lo hemos visto muchas veces en la historia de la humanidad donde destruyen culturas, memorias y saberes únicos. Donde no se respeta que cada pueblo tiene formas de ver el mundo, lenguas, arte, espiritualidad, ciencia y relaciones sociales que enriquecen a toda la humanidad. El genocidio elimina para siempre esos aportes.

Es también un “etnocidio”: mata culturas, no solo cuerpos. Y reproduce ciclos de violencia y trauma intergeneracional. Las heridas del genocidio no se cierran con el paso del tiempo, y lo vemos con Israel que justifica su odio y el genocidio por sus propias heridas que nunca sanaron. Se transmiten como dolor heredado, miedo, silencio, desconfianza y desarraigo. También en quienes callaron o fueron cómplices como los países que antes callaron y hoy siguen siendo cómplices. Recordar que una humanidad herida no puede ser libre ni justa.

El genocidio amenaza la estabilidad global, pues el genocidio nunca ocurre en el vacío. Provoca refugiados, guerras, crisis económicas, extremismo y desestabilización regional, afectando a países vecinos y al mundo entero.  Donde se permite el genocidio, se debilita la ley, la paz y la esperanza de convivencia. Pero la escalada de violencia de Israel coloca en riesgo a toda la humanidad, al atacar otros pueblos en su afán imperialista y destructor colocando a todos en las puertas de una guerra nuclear.

Por eso nuestro deber es no tener miedo y nombrarlo por su nombre: no es “conflicto”, “guerra”, ni “tensión étnica”; es genocidio. Debemos unirnos a exigir sanciones reales a los gobiernos responsables. Denunciar el genocidio y a los que lo provocan. Denunciar este afán imperialista, genocida y destructor de Israel.

Y apoyar a las víctimas y sus organizaciones para visibilizar su voz, memoria y demandas de justicia. Es exigir y defender el derecho a la verdad, reparación y no repetición.

Pero sobre todo es educar para la paz, para que nunca más se tolere la deshumanización de un grupo. Entender que oponerse al genocidio no es solo solidarizarse con un pueblo específico, que hoy es Palestina, es luchar por el derecho de todos los pueblos a vivir con dignidad, memoria, cultura y futuro, vivir en paz.

Callar frente al genocidio es ser cómplice de una humanidad desgarrada por el odio, donde debemos alzar la voz para construir una humanidad que se cuida, se respeta y se reconoce en su diversidad. Por eso decir NO AL GENOCIDIO es un acto de valor, de amor y de respeto por la vida.

 

 

 

En Reserva-Cicatrices en las piernas

 

Especial para En Rojo

 Sabe de una “cosa inmensa” que está muy cerca, algo muy importante pero no es posible aún para sí misma nombrarlo. Además de saber, siente que es importante pelear con quien sea por ello, pero no atina a darle una forma. ¿Con quién pelea? En la escuela con nadie, entre su familia tampoco pelea –no tiene hermanos ni hermanas–, solo sabe que le divierte ver sangre. Una gota brotando de color bermejo la acompañará hasta crecer. Será su primer acercamiento a la eficiente inseguridad de ser ella misma sin negociarlo con alguien.

El dedo del corazón escribe al aire

 Aspira en grande porque lleva la abstracta certeza de ser una persona muy distinta a su madre, a su tía o virtualmente a cualquier otra niña o mujer que conozca. ¿Cómo puede diferenciarse tanto de las demás si carece de referentes? Intuye que es un camino. Un camino como una casa como un misterio. Sospecha que el mundo es ancho y ajeno y se gestiona de modos cifrados que decide ensayar con ademanes. Escribe palabras en el aire con el dedo izquierdo del corazón. Las palabras elegidas al azar, que serían trazadas a veces escondidas otras de modo torpe y libre hasta que incitan a la burla de quien la observa, son códigos. Le brotan de sus manos no ya como sangre sino como un juego propio. Encriptado.

Las tardes silenciosas, sin niñas ni niños alrededor, le revelan que su soledad debe transformarse. Es contradictorio porque abraza la tranquilidad de estar consigo misma, pero ahora le inquieta haber leído que las niñas solitarias siempre lo serán. ¿O tal vez su padre fue quien dijo algo así? Su lontananza se hace densa como una nube tropical. A veces insostenible, pero el verano también pasará.

La soledad tiene colores
Cuando finaliza la época de las tardes largas e interminablemente anaranjadas, los amigos que nunca existieron —pero que fueron nombrados estrafalariamente— y con quienes ha sido tan feliz comienzan a desvanecerse. Su dedo izquierdo vuelve a liberarla. Desde hace un tiempo se sirve de variados mecanismos para, sobre el papel, enlazar frases, canciones, relatos. ¿Por qué si se siente inmensamente feliz vive tan confundida de estar sola como el sol anaranjado cada tarde?

Acompaña-miento
Se supone que descubran juntos el lugar inmenso de siempre. ¿Era un lugar o era una cosa? Ella sabe y puede enseñarle palabras nuevas para que él también aprenda, pero está atrapada en su nueva soledad acompañada. Se siente encandilada. Ha perdido la nítida oportunidad de conectar en profundidad con las demás personas, especialmente con los varones jóvenes de su edad, porque precozmente tiene una relación romántica con uno, como una réplica de otras esferas que los alejan de su propia esencia. La pareja de jóvenes acepta sus roles con gracia, pero siguen fracasando en conocer quién es la persona que está a su lado. Ella a menudo pensará que tener una pareja es la forma más ineficiente de conocer verdaderamente a una persona.

Los intentos, así como las parejas, las nubes y también los atardeceres se repiten como las estaciones. La joven crece y el silencio de siempre baja el volumen para dar paso a ruidosos proyectos. Se le abrieron la mirada y el mundo con la ansiada adultez, pero paradójicamente dejó de lucir inmenso y misterioso. Mientras más oportunidades de escapar hacia nuevos ámbitos, países, continentes, sueños y aviones con posibilidad de paracaídas, se mantuvo flotando…suspendida y también muy ocupada para volverse a sí misma.

Cine desde España, AdocPR, Benicio y Misión Imposible

 

En Rojo

Antes, cuando viajaba en vuelos internacionales, aprovechaba la oferta muy variada que ofrecía la línea aérea en sus viajes de 8 + horas. Pero, con la popularidad de ‘streaming’, ya he visto muchos de estos filmes y prefiero leer hasta que el cansancio me lleve al sueño pesado.

Como ahora escojo dónde ir, qué ver y cuánto tiempo pasar en cada lugar, tengo tiempo para regodearme y esta vez descubrí el placer de ir a las salas de cine de, en este caso, Donostia/San Sebastián y Salamanca. Dos de los filmes son parte de nuestra cartelera en la isla y dos producciones españolas/europeas que comentaré próximamente.

Antes de irnos en este viaje, quiero felicitar a AdocPR por su taller de cine y proyecto “Documentar la memoria”, con la presentación de dos cortometrajes en el Cine/Teatro Paradise de Río Piedras el pasado viernes 13 de junio. Al verlos, tuve un deja vu que me recordó la inmediatez del documental de 15 minutos, Somos más, sobre la marcha convocada por el colectivo Mujeres por la paz en Santiago de Chile, terminado el 30 de octubre de 1985 y presentado en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano la 1era semana de diciembre en La Habana. Tanto “El miedo del M.A.P.” como “Sin Fronteras” enfocan en sucesos que nos afectan a diario y que muchas veces permanecen escondidos, en especial la labor colectiva que hacen las comunidades para mejorar sus vidas y las de su entorno. Pero, “Sin fronteras” nos dio la sensación de estar leyendo los titulares del día y viendo los sucesos en los noticiarios televisivos al momento en que suceden. Ver y sentir esta inmediatez en el centro de Río Piedras es un logro que merece toda nuestra admiración y apoyo. Felicitamos al Centro de Acción Urbana, Comunitaria y Empresarial (CAUCE) por ser un motor de iniciativas en esta ciudad que reclama su nombre de ciudad universitaria.

The Phoenician Scheme (Director y guionista: Wes Anderson; autores: Wes Anderson y Roman Coppola; cinematógrafo: Bruno Delbonnel; elenco: Benicio del Toro, Mia Threapleton Michael Cera, Riz Ahmed, Benedict Cumberbatch, Jeffrey Wright, Tom Hanks, Bryan Cranston, Willem Dafoe, F. Murray Abraham y un largo listado de sus actores seguidores en todos los filmes de Anderson)

Siguiendo su peculiar estilo, para Wes Anderson lo más importante de The Phoenician Scheme es su puesta en escena/mise-en-scene o cómo va montando escenas, personajes, incidentes, discursos, relaciones inciertas, recuperadas o redefinidas. El tiempo puede ser circular como en movimiento indefinido que trae pedazos del pasado y los impone en escenas que parecen no tener secuencias. En otras palabras, ver un filme de Anderson es estar a la espera de múltiples narrativas, con o sin seguimiento, pero que en algún momento tendrán o no sentido en una trama que parece inventarse mientras se narra. Para mí, el gran atractivo es cómo Benicio del Toro redefine a Zsa-zsa Korda como un magnate que gana y pierde dinero en múltiples inversiones, apenas tiene contacto familiar a pesar de tener múltiples hijos y que, al entender que su vida accidentada pudiera devenir en muerte, secuestra a su hija Liesl de un convento para que sea la manejadora de sus bienes. Nadie es quien aparenta ser y por eso sus palabras nunca contienen toda la verdad. Anderson los pone y saca de escenografías creadas para encuadrar el capítulo que narra y usa la cercanía de la cámara para presentar caras sin expresiones y con diálogos que muchas veces no corresponden al momento narrado.

Y, a pesar de todas estas confusiones, el filme es extremadamente gracioso, aunque muchas veces no sabemos exactamente de lo que reímos. El director asegura la reacción deseada al poner tantas caras conocidas con historias narradas por otros y permitir cambios que parecen alterar la narrativa central, que a su vez cambia según se unen más personajes e incidentes. Sé que suena a locura, pero si han visto otros filmes de Anderson (mi escogido: The Grand Budapest Hotel, The French Dispatch, Asteroid City) van a disfrutar el enredo, lo absurdo y, especialmente, su creatividad. Que conste, ningún personaje es modelo de nada.

Para un análisis de las influencias cinematográficas en este filme: https://www.newyorker.com/magazine/2025/06/09/the-phoenician-scheme-movie-review.

 

Coda intempestiva:

Mission Impossible-The Final Reckoning (director: Christopher McQuarrie; guionistas: Eric Jendresen y Christopher McQuarrie; autor: Bruce Geller; cinematógrafo: Fraser Taggart; elenco: Tom Cruise, Hayley Atwell, Ving Rhames, Simon Pegg, Esai morales, Pom Klementieff, Greg Tarzan Davis, Shea Whigham, Angela Bassett)

 Comienzo con el párrafo introductorio de mi reseña de la 1era parte de Mission Impossible-Dead Reckoning:

«Y así llegamos a la más reciente aventura/misión de Ethan Hunt: Mission Impossible-Dead Reckoning Part One, con la promesa de una 2nda parte en 2024, pero debido a la huelga de los sindicatos de actores y escritores, con suerte en 2025. Ethan H. está acompañado por sus dos constantes compañeros: Luther y Benjy, quienes son esenciales para que él pueda moverse de un lugar a otro, burlar la persecución de agentes federales, calibrar peligros para lograr su misión. Aquí volvemos—o por lo menos en esta 1era parte—a los enemigos solitarios con enlaces de grupos poderosos que no representan necesariamente a una sola agrupación y, definitivamente, a una nación. El antagonista en este caso es Gabriel, un delicioso Esai Morales, que aparenta ser “suave”, aunque no parpadea si tiene que poner un explosivo en un aeropuerto lleno de viajeros.… Termino señalando lo que hace a Mission Impossible tan aplaudida por un público amplio que parece expandir con cada capítulo: 1) las escenas de apertura, 2) la destrucción parcial (o no) de edificios históricos o de diseños sorprendentes, 3) riesgos físicos donde Hunt/Cruise expone su cuerpo al lanzarse de lugares con alambres, carros, motoras, aviones, trenes a velocidades que ponen la vida de todxs en riesgo, 4) el uso de máscaras con caras de otrxs para la confusión de los personajes en el filme y los espectadores, 5) las localizaciones que escogen para sus aventuras y encuentros.»

Esa importante 1era escena en esta 2nda parte de Dead Reckoning es un resumen de los siete MI anteriores, con escenas claves para verlo como un todo que posiblemente esté llegando a su capítulo final (fue la sensación que también tuvimos con James Bond en No Time to Die), aunque en este caso, hay un nuevo equipo formado que puede dirigirnos a futuras aventuras. Como esta vez el enemigo, “The Entity”, es elusivo e igualmente mortal, en vez de enemigos extranjeros o insulares, nos encontramos con dispositivos creados por máquinas al parecer + adelantadas que las mentes de científicos al servicio de gobiernos o proyectos privados. Vencer o, al menos, neutralizar a estás máquinas requiere toda la astucia del equipo de Ethan y, a veces, tecnología ya descartada por estas nuevas empresas. Esta vez las aventuras + riesgosas se dan en el aire y el agua. Las maromas de Ethan y Gabriel por saltar de una avioneta a otra para asegurar la pieza clave que destruirá a “Entity” nos eleva a la incredulidad posible, pero las escenas + impresionantes son en el Mar de Bering, Ethan sumergido en aguas congeladas en busca del submarino Sevastopol y luego rescatado por artimañas primitivas entre dos mujeres: Grace y Tapeesa, ésta protagonista de una historia de amor que añade otro nivel a la aventura de Mission Impossible. Si me dejo llevar por la reacción del público español, el #8 de Mission Impossible es todo un éxito.

¿Puerto Rico fue una Blue Zone?

 

 

Especial para En Rojo

[Esta es la primera columna de la serie “Entre ollas y fronteras”, preparada para En Rojo por el autor.]

La colonización alimentaria que enfermó nuestros cuerpos

Antes del microondas y los cubitos, Puerto Rico tenía todos los ingredientes de una Blue Zone. Hoy tiene todos los síntomas del colapso.

Puerto Rico no figura en los mapas oficiales de longevidad mundial. No está entre Okinawa, Icaria o Nicoya. Sin embargo, si uno observa con calma los registros históricos y escucha con atención a nuestros mayores, surge una verdad incómoda: muchos puertorriqueños nacidos a fines del siglo XIX y principios del XX vivieron más de un siglo… y vivieron sanos.

En los campos de Adjuntas, Ciales, Las Marías y Cabo Rojo, había mujeres que cocinaban con viandas, hombres que sembraban y cargaban leña hasta bien entrada la vejez, y abuelas que morían en sus casas a los 100 años, sin haber pisado una sala de intensivo. Eran cuerpos longevos no por medicina moderna, sino por comida fresca, movimiento diario, vida comunitaria y cocina lenta.

¿Qué es una Blue Zone?

Las llamadas Blue Zones, según Dan Buettner y National Geographic, son regiones del mundo donde las personas viven vidas significativamente más largas y saludables que el promedio. Comparten factores como dietas mayormente basadas en plantas, actividad física constante y moderada, conexión comunitaria y espiritualidad, poco estrés crónico y bajo consumo de alimentos procesados [1].

Y si uno compara estos patrones con la vida de Puerto Rico rural antes de 1950, la coincidencia es notable.

Supercentenarios nacidos antes de la invasión: ¿casualidad o evidencia?

El Gerontology Research Group (GRG) ha documentado múltiples supercentenarios puertorriqueños —personas que vivieron más de 110 años— nacidos entre 1889 y 1908. Entre los puertorriqueños validados como supercentenarios destacan Emiliano Mercado del Toro (1891–2007), Ramona Trinidad Iglesias Jordan (1889–2004), Antonia Gerena Rivera (1900–2015), Emilio Flores Márquez (1908–2021), Modesta Rodríguez Carrasquillo (1890–2003) y María Anastasia Colón Aponte (1891–2003) [2]. Todos nacieron en regiones rurales, en los inicios de la era colonial estadounidense —una época donde aún predominaban la cocina criolla, las viandas y la agricultura local.

Todos nacieron en zonas rurales, antes de que existieran los supermercados, la leche en polvo, los refrescos, o los comedores escolares industrializados. Comían del patio, caminaban a diario y cocinaban con lo que la tierra ofrecía. Vivieron mucho no por biotecnología, sino por hábitos culturales y alimentarios profundamente puertorriqueños.

Nuestra salud post-industrialización

 Tras la invasión estadounidense de 1898 y la posterior reestructuración de la economía local, el sistema alimentario de Puerto Rico cambió radicalmente, y así mismo nuestra salud.

 

Como se muestra en la gráfica de Transición Alimentaria en Puerto Rico (1900-2020), tras la caída de la producción agrícola local y el aumento drástico de alimentos ultraprocesados, hubo un aumento paralelo de enfermedades crónicas en la isla [Ver notas 3 a 12]. En menos de un siglo, la olla fue reemplazada por el paquete. El sabor por el polvo. La salud por la prisa.

Expectativa de vida: más larga, pero más enferma

Es cierto que la expectativa de vida aumentó tras la llegada de EE.UU., gracias a vacunas, antibióticos y agua potable. Sin embargo, también aumentó dramáticamente la carga de enfermedades crónicas. El resultado: se vive más años, pero con menos calidad de vida. Enfermos, medicados, aislados y lejos del plato que una vez nos sostuvo.

Comparación histórica: antes vs. ahora

 

Aspecto Antes de 1950 Después de 1980
Alimentación principal Viandas, legumbres, frutas, pescados Harinas refinadas, carnes procesadas
Técnicas de cocina Hervido, guisado, fermentado Fritura rápida, microondas
Origen de los alimentos Patio, finca, mercado local Góndola, importaciones
Actividad física diaria Alta (caminar, sembrar, cargar) Baja (sedentarismo generalizado)
Enfermedades metabólicas Raras Epidémicas
Relación con la comida Comunitaria, ritual, cultural Individual, apurada, desarraigada
Longevidad saludable Alta para quienes sobrevivían la niñez Baja por enfermedades crónicas desde jóvenes

 

Descolonizar el cuerpo… desde la cocina

 No se trata de romantizar el pasado. Se trata de reconocer que la medicina preventiva ya existía en la cocina puertorriqueña, cuando el sofrito era fresco, el arroz se lavaba a mano y la comida se compartía.

Recuperar esa sabiduría requiere voluntad cultural y política: enseñar a cocinar desde la escuela; revalorizar la olla como símbolo de salud y soberanía; apoyar la agricultura local, no solo con discursos, sino con legislación; descolonizar el paladar, y también el cuerpo.

Tal vez Puerto Rico nunca fue oficialmente una Blue Zone. Pero vivió como una. Y tal vez el futuro más revolucionario que podemos imaginar es uno donde volvamos a guisar como si la salud nos importara.

El autor es especialista en Medicina Culinaria del Centro Caribeño de Medicina Culinaria.

Bibliografía
 [1] Buettner, Dan. The Blue Zones: Lessons for Living Longer from the People Who’ve Lived the Longest. National Geographic, 2008.
[2] Gerontology Research Group. “Puerto Rico Supercentenarians.” grg-supercentenarians.org. Accessed 10 June 2025. https://www.grg- supercentenarians.org/puerto-rico
[3] FAO. Caribbean Statistical Yearbook, 1960; USDA. Balance Sheets – Puerto Rico, 1950.
[4] Dietz, James L. Economic History of Puerto Rico. Princeton UP, 1986.
[5] USDA. Puerto Rico Food Supply Estimates, 1970.
[6] FAO. Regional Food Supply Review – Caribbean, 2020.

[7] USDA Economic Research Service. Historical Food Import Reports, 1930–1960.

[8] Departamento de Hacienda. Boletín de Estadísticas de Importación, 1972.
[9] Departamento de Salud Pública. Informe Sanitario Anual, 1920.
[10] Puerto Rico Vital Statistics Report, Departamento de Salud, 1958.
[11] CDC. Behavioral Risk Factor Surveillance System: Puerto Rico 2020.

[12] Puerto Rico Health Sciences Journal, vol. 1, no. 3, 1976; Informe de Diabetes AGPR, 1980.

Editorial-Rechazo a la agenda antiinmigrante del gobierno de EEUU

Desde su primera campaña por la presidencial en 2016, y a lo largo de su primer término presidencial, y ahora del segundo, Donald Tump le declaró la guerra a los inmigrantes. Bajo la falsa premisa de que Estados Unidos está bajo el asedio de una «invasión de ilegales», prometió convertirse en el Presidente que pararía en seco las «caravanas», los cruces fronterizos y los vuelos especiales que llevaban miles de inmigrantes de América Latina y el mundo a Estados Unidos todos los años.También prometió que sería el presidente que más migrantes deportaría. «Deporter in Chief» se llama a sí mismo, avivando en sus seguidores los prejuicios y miedos ante dichas poblaciones extranjeras,  a quienes llama «ilegales» y «extraños» ( «illegal aliens»), como si se tratara de extraterrestres en lugar de seres humanos de carne y hueso.
A falta de una ruta específica para cumplirle a su base de blancos empobrecidos las promesas económicas y de nuevos y fabulosos empleos que les hizo, convierte a los inmigrantes indefensos en chivos expiatorios y lanza contra ellos toda la fuerza no solo del Servicio de Inmigración y Aduanas y la Patrulla Fronteriza ( ICE, por sus siglas en inglés) sino también la Guardia Costanera, el TSA de los aeropuertos, la Guardia Nacional y hasta los Marines, como hacen ahora en Los Angeles, California para reprimir y detener a las y los que allí se enfrentan a sus constantes operativos armados en las áreas, barrios, escuelas, y centros de trabajo donde viven, estudian y laboran las y los millones de inmigrantes en ese estado fronterizo con México.
Afortunadamente, la sociedad puertorriqueña ha sido tradicionalmente inmune al delirio antiinmigrante que cunde en Estados Unidos, Europa y otras partes del mundo. Quizá eso se deba a las lecciones aprendidas de la gran migración de boricuas a Estados Unidos, que aún con ciudadanía estadounidense y pasaporte confrontan el mismo discrimen y prejuicios que los inmigrantes de otros países. Por eso, a pesar de los prejuicios de clase y raciales que tristemente cargan todavía algunos sectores de nuestra población, los inmigrantes de otros países conviven entre nosotros libremente, y hasta ahora han podido trabajar, estudiar, recibir servicios públicos y congregarse en sus iglesias y otros lugares sin mayores problemas ni tensiones exageradas. Durante décadas apenas se ha sabido públicamente en Puerto Rico sobre operativos de arrestos y deportaciones en las áreas donde viven estas personas, a excepción de que la Guardia Costanera de Estados Unidos intercepte alguna embarcación con inmigrantes en el Canal de la Mona.
Pero ahora, eso cambió de golpe con la furia antiinmigrante del gobierno de Trump, furia que el actual Presidente de Estados Unidos descarga también contra cualquiera que se interponga en sus planes y políticas excluyentes y autoritarias. El movimiento MAGA va en serio y la supremacía del «American way of life», como MAGA lo interpreta, se impone con todo rigor en estados y colonias/territorios por igual. Esta debe ser una lección fuerte pero real para aquellos que aún defienden el coloniaje en Puerto Rico, ya sea por fanáticos, pusilánimes o «jaibas». De personas de esa calaña están llenos el gobierno y la política en nuestro país. Y nunca más claro que ahora, bajo el régimen de Jenniffer González y el PNP. Puede haber intrigas y peleas intrapartidarias entre ellos por parcelas de «poder», presupuestos, nombramientos o contratos. Pero ante el mollero del «amo colonial» se doblan como alambre dulce unas y otros. Por eso, Jenniffer González justifica haber entregado al ICE las listas de inmigrantes indocumentados con licencias de conducir. Se canta con las manos atadas. Sin embargo, ningún gobernador o gobernadora PNP después del gobierno de Alejandro García Padilla que aprobó dicha ley de otorgar las licencias- ni Ricardo Rosselló, Wanda Vázquez, Pedro Pierluisi, o la propia Jenniffer González- hizo nada para derogar dichos permisos especiales de conducir. Los inmigrantes que pueden votar en las elecciones en Puerto Rico son muchos, hecho que no se le escapa a ningún político. Por eso, después de García Padilla, los PNP’s dejaron en vigor la medida por jaibería política y  ventajería electorera. En particular Jenniffer González hizo una campaña fuerte entre los inmigrantes y luego traicionó a su sector más vulnerable, entregando a ICE en bandeja de plata la información necesaria para que sean ubicados y deportados.
El gobierno de Puerto Rico no está obligado a hacer eso. Los asuntos de inmigración son un campo ocupado por el gobierno de Estados Unidos. Es a ellos y no a nosotros a quienes corresponde cualquier trámite o intervención con dicha población. La no obligación aplica al gobierno central y a los municipios. Por tanto,  fue innecesaria e inmoral la labor de «chotas» que hicieron los funcionarios de la Gobernadora entregando la lista de conductores al ICE  y  el policía municipal de Cabo Rojo que denunció a una inmigrante con documentos en ley  que había acudido al ayuntamiento en busca de un permiso para su comercio.
La mayoría de los inmigrantes en Puerto Rico vienen desde la hermana República Dominicana. Quisqueya y Borinquen han compartido desde siempre geografía, etnia e historia. Arahuacos, españoles y africanos fueron la fragua de nuestro perfil caribeño y antillano, y siglos de migraciones entre ambas islas han servido para sellar un vínculo indivisible marcado por  nuestro común Canal de la Mona, y alimentado por el idioma, la cultura y los sentimientos compartidos. Que haya puertorriqueños y puertorriqueñas que denuncian y colaboran con la persecución de dominicanos que viven y trabajan aquí es una vergüenza. También es  una afrenta a la comunidad y al gobierno dominicanos, y a la historia común que une al pueblo puertorriqueño con dicho querido pueblo hermano. Desde CLARIDAD,  rechazamos toda conducta de colaboración servil con la irracional agenda antiinmigrante del gobierno de Donald Trump.