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Tercera edición de la Cumbre Internacional de Afrodescendencia

 

Bajo el lema “Nuestras diásporas de cada día: Globalización, migración y desplazamientos actuales” regresó la tercera edición de la Cumbre Internacional de Afrodescendencia (Cumbre Afro) desde el pasado 18 al 23 de marzo de 2024. Se dedicará a Haití en reconocimiento por su aportación histórica al ser la primera república negra en el mundo.

“La Cumbre Afro 2024 pretende visibilizar la corriente migratoria que experimentan actualmente las poblaciones afro en Haití, Cuba, República Dominicana, Puerto Rico y en las islas que se vacían, además de esa gran corriente migratoria que está viniendo desde Sur y Centroamérica a los Estados Unidos escapando de la violencia sistémica, el racismo y la marginación. Discutir y alzar nuestra voz para denunciar la muerte social de muchas de nuestras poblaciones racializadas y –sobre todo– de las afrodescendientes dirige los trabajos de la Cumbre Afro 2025 ”, expresó la escritora y catedrática, doctora Mayra Santos Febres.

Como parte de los exponentes que se presentarán en esta edición, estará la cantante cubana Daymé Arocena, la periodista estadounidense Natasha S. Alford y otros invitados provenientes de países como Haití, Ecuador, España, Alemania, Sudáfrica, México,  Perú,Nigeria, entre otros.

El programa de actividades gratuitas y abiertas al público general, así como a estudiantes de escuela intermedia y superior, contará con paneles, presentaciones de libros, charlas magistrales, foros de discusión, talleres antirracistas, exposiciones de arte, cine foros, un mercado afro, entre otros.

Se llevarán a cabo actividades paralelas en la terraza del Instituto de Cultura Puertorriqueña, en El Bastión en el Viejo San Juan, y en la Universidad del Sagrado Corazón.

Para conocer el calendario de actividades acceda al portal de la Cumbre Afro . También puede seguir sus redes sociales en Facebook, Twitter e Instagram.

 

 

 

The Book Geek recomienda*

 

Desierto de Edder González Palacios

La cultura occidental, recuerda Jabès, es una cultura del desierto hacia el libro. El libro no sólo deviene en un suplemento para la memoria, deviene además en cuerpo que custodia una grafía de la ley, y por ley, comunidad. El desierto es la arena dispersa donde lo nómada rehuye la idea de permanencia en su asentamiento.

Pero el poema es desierto. Aún en un libro, aún dentro de lo común, el poema tiende una mirada desierta. Su economía es de dilapidación. Un poema no conserva. No le está dado. Discurre igual que la arena entre los dedos. En el desierto el sol es meridiano, el punto más alto de la luz, y su ceguera. Un poema es un desierto de aún.

De una belleza deslumbrada, los poemas en Desierto portan la belleza de lo necesario. Cada verso está esculpido en su forma última. Cada imagen, una apertura hacia lo insondable.

En esta isla hay mucha poesía. Con la calidad de Desierto, poca. Este es un poemario que fácilmente podría ser despachado como poemas escritos desde una torre de marfil. Nada más lejos, excepto por la idea de labor silente, solitaria y continua en la forja de cada poema.

Con Desierto, González Palacios ha logrado un poemario que estoy seguro tenga un justo lugar en la memoria del futuro.

Sirenas de Claudia Becerra

En su retorno a Ítaca, Odiseo debe cruzar por la Isla de las Sirenas. Los remeros cubren los oídos con cera. Odiseo ordena ser amarrado al mástil. Pronto se escucha el canto de las sirenas. En la barca, los remeros firman el agua con el remo. En el mástil Ulises, salvado por la atadura, degusta el placer prometido por Circe: delira.

De Claudia Becerra, los poemas en Sirenas resultan de un pensar intempestivo. La hechura del verso es visceral. La lectura de Sirenas provoca cierto sentido de emergencia, de lo ominoso. Este es un libro hermoso, pero no plácido. Provoca inquietud. Aquí no hay ratio ilustrada. Lo precario, la noche cerrada en este libro (porque este libro es nocturno) adquiere un tono bello, y fatal. La lectura de Sirenas aconseja amarrarse a un mástil.

Escuchen el canto. Convoquen el riesgo Este poemario lo vale.

 

*The Book Geek es una bodega electrónica de libros. La dirige el poeta Eddie Ortiz-González. Puede ver sus reseñas e inventario en facebook.com/thebookgeekpr

 

La búsqueda de los restos óseos de Carmelo Delgado Delgado en Valladolid

 

y José Alejandro Ortiz Carrión

Se dice que los arqueólogos de tumbas egipcias, cuando encontraban y exhumaban los restos de entre las bóvedas funerarias, entendían que las almas de los sepultados quedaban finalmente libres del abismo del olvido donde estuvieron atrapadas por miles de años.[1] Eso pensamos el 17 de diciembre de 2023 cuando visitamos el cementerio El Carmen en Valladolid acompañados de un sobrino de Carmelo Delgado Delgado, Jaime Silva de Armas, y dos miembros de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valladolid (ARMH), Julio Del Olmo, presidente, y José Miguel Fuertes Zapatero, secretario. Allí fue enterrado Carmelo en una fosa común el 11 de abril de 1937. Por décadas no se supo donde estaba la fosa, hasta que fue encontrada y exhumada en 2022. ¡Luego de 85 años Carmelo era libre!

Viajamos a Valladolid un día frío de invierno, bajo una densa niebla, típica de la región. El frío se nos metía entre los huesos y nos hizo reflexionar sobre el sufrimiento y la soledad de Carmelo, encarcelado desde noviembre de 1936, lejos de familiares y seres queridos. Visitamos el edificio que albergaba la Cárcel Nueva, donde pasó sus últimos días y el patio del colegio Narciso Alonso Cortés, donde estaba el antiguo Campo de San Isidro, lugar de su fusilamiento. Caminamos por los senderos del cementerio donde se encontraron las primeras fosas comunes; admiramos el Memorial inaugurado en 2020 que guarda los restos de sobre 400 desaparecidos; y estuvimos frente al cuadro (o lote) #63, lugar de la fosa #6 donde estuvo enterrado.

Carmelo Delgado Delgado, natural del pueblo de Guayama, Puerto Rico, era estudiante de Derecho en la Universidad Central de Madrid cuando el 18 de julio de 1936 estalló la sublevación militar contra el gobierno legítimo de la República Española. Combatió como miliciano en el bando republicano hasta que fue hecho prisionero por las fuerzas sublevadas el 4 de noviembre de 1936 en Alcorcón, al suroeste de Madrid. El 16 de febrero de 1937 fue condenado a pena de muerte por el delito de adhesión a la rebelión y fusilado el 10 de abril de 1937, junto a Joaquín Pardo García y Paulino Ontalvilla Gil.[2]

La búsqueda de los restos óseos de Carmelo Delgado Delgado comenzó en los años 60 por su madre, Flora Delgado González. Cuando visitó el cementerio de Valladolid le dijeron que “las fosas de represaliados y fusilados habían sido levantadas y los restos óseos echados al osario común para dar paso a nuevas sepulturas y panteones”. Lo mismo le dijeron 50 años después a uno de sus sobrinos que visitó el cementerio de Valladolid en 2017 buscando los restos de su tío. Y regresó con la triste noticia de que “probablemente nunca encontrarían a Carmelo”. Sin embargo, una empleada del Archivo Municipal compartió la documentación que tenían sobre su tío, incluyendo una foto sin identificar que acompañaba los récords del juicio sumario. La foto resultó ser de Carmelo, como confirmó, con lágrimas en sus ojos, una de sus hermanas que aún vive.

A fines de 2019, nos enteramos de las primeras excavaciones de fosas en el cementerio El Carmen y consultamos con ARMH si era posible que alguno de los restos exhumados fuera de Carmelo Delgado Delgado. La contestación de Francisco Redondo, miembro de ARMH, no fue alentadora:

…no tenemos seguridad [que] los restos de Carmelo Delgado Delgado que reposaban en la fosa #6 los hayamos exhumado, ni que hayan sido objeto de traslado al osario común, pues no hay registro documental de esta actividad en el Cementerio de Valladolid. Por lo que en este cementerio se ha cerrado toda posibilidad de nuevas exhumaciones.[3]

Todo parecía indicar que no se encontrarían los restos de Carmelo Delgado Delgado hasta que en 2022 la esperanza de dar con su fosa volvió a renacer.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valladolid se fundó en 2002 con el objetivo de estudiar la represión por los militares sublevados y buscar los restos óseos de los desaparecidos en la provincia. Desde entonces ha excavado cerca de 40 fosas comunes y recuperado los restos de más de 1,000 represaliados.

A finales de 2015, ARMH comenzó la búsqueda de 10 fosas comunes en el cementerio El Carmen en los lugares indicados por familiares de represaliados y antiguos sepultureros: la calle transversal #10, en los alrededores de los cuadros #58 y #63, hasta donde se extendía el cementerio en 1940.

Este era un lugar de memoria para los familiares de represaliados que, por años, colocaban flores y piedras marcando donde creían estaban sepultados sus desaparecidos. Precisamente en esa área el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y la Unión General de Trabajadores (UGT) inauguraron en 1980 dos monumentos en honor a las víctimas de la Guerra Civil Española. En 2016 y 2017, con la ayuda del ayuntamiento, y muchas veces utilizando sus propios recursos, la ARMH exhumó 247 cuerpos con heridas de balas, algunas en el tórax, otras por todo el cuerpo, incluso el correspondiente tiro de gracia en la cabeza. Se logró confirmar que eran las fosas #1, #2, #3 duplicada y #4.[4]

En 2019 se construyó un Memorial, remplazando uno de los monumentos del PSOE y la UGT, en cuya bóveda depositaron los restos de las víctimas del franquismo, bajo condiciones climáticas que aseguran su conservación para permitir investigaciones forenses futuras. En el Memorial están los nombres de 2,647 represaliados en Valladolid, incluyendo a Carmelo Delgado Delgado.[5]

La búsqueda de otras fosas en el cementerio se descontinuó hasta que, “por un golpe de suerte”, ARMH dio con un antiguo plano del cementerio que leía “fosa de fusilados” en el cuadro #63, coincidiendo con el área ocupada por los monumentos del PSOE y la UGT. Además, una foto aérea de principios de la guerra mostraba un color blanquecino en esa área que sugería tierra removida. En marzo de 2022 ARMH comenzó la excavación y muy pronto, a nivel casi superficial, aparecieron miles de huesos del osario. Más abajo, a 16 pulgadas de profundidad, encontraron los primeros restos óseos de represaliados. La primera fosa excavada ese año resultó ser la fosa #6, utilizada entre el 30 de enero y el 23 de abril de 1937. En la fosa encontraron 73 cuerpos con heridas de balas.

Los cuerpos en la fosa habían sido colocados uno al lado del otro, en las tandas en que fueron fusilados después de juicios sumarios, de forma que las superiores corresponden a los últimos fusilados. Cada tanda estaba separada por una capa de cal y tierra, que facilitó su recuperación y evaluación. Había pocos objetos personales en la fosa porque los condenados dejaban lo poco que tenían a sus compañeros de celda antes de morir, aunque algunos cargaban “las cucharas del horror, corta, ancha, basta, de hierro grueso”, la cuchara del “rancho”. Sin embargo, se encontraron trozos de un uniforme de guardia civil, un botón con las siglas GC y pedazos del abrigo, correaje, cinturón e insignia de artillería. Estos hallazgos, sumados a los datos sobre juicios y fusilamientos en los documentos del Archivo Militar del Ferrol, permitieron identificarlos: el guardia civil Martín Sevillano Soblechero y el cabo de artillería Eugenio García Ortega que habían sido enterrados en la fosa #6.[6]

En marzo de 2023 supimos sobre la exhumación de la fosa #6 y volvimos a contactar a ARMH para preguntar sobre los restos óseos de Carmelo Delgado Delgado. Lo mismo hizo su sobrino en abril y en mayo recibió respuesta.: ARMH estaba “revisando los restos de las personas enterradas en la Fosa #6 y hay posibilidades de que hallemos los restos de Carmelo”. Entre los 73 cuerpos rescatados de la fosa #6 había una tanda de tres varones colocados uno al lado del otro, a 5 pies de profundidad, que probablemente fueron enterrados pocas semanas antes del cierre de la fosa, coincidiendo con la fecha de enterramiento de Carmelo Delgado Delgado. El análisis forense de los restos demostró que dos de ellos tenían entre 30 y 40 años al morir, y uno entre 20 y 30 años. Carmelo tenía 24 años cuando murió, mientras que Joaquín Pardo García y Paulino Ontalvilla Gil tenían 34. Por eso, Del Olmo está “casi seguro” de que estos son sus restos óseos y sugirió que se coordinara una prueba de ADN para la confirmación.

Los restos de Carmelo Delgado Delgado, identificado como el cuerpo #21 de la fosa #6, descansan ahora en la bóveda bajo el Memorial, en espera de la confirmación de su identidad. Si se confirma, sus restos serían los primeros recuperados e identificados de entre una quincena de puertorriqueños que combatieron y murieron heroicamente por la República Española.

Notas

[1] Roca, Paco y Terrasa, Rodrigo, El abismo del olvido, Bilbao, Astiberri Ediciones, 2023.
[2] Para más detalles sobre Carmelo Delgado Delgado, véase José Alejandro Ortiz Carrión con Teresita Torres Rivera, Voluntarios de la libertad. Puertorriqueños en defensa de la República Española. 1936-1939, San Juan, publicación independiente, 2023.
[3] Correo electrónico de Francisco Redondo, 1 de noviembre de 2019.
[4] Del Olmo, Julio, “Fosas comunes en el cementerio de Valladolid”, portal de la Asociación de la Recuperación de la Memoria Histórica de Valladolid, 14 de enero de 2019.
[5] “Fin de la disputa entre progresistas por una fosa común”, El País, 17 de febrero de 2020; “Las 247 víctimas del franquismo que llevan dos años en un almacén de Valladolid reciben al fin sepultura Público, 15 de febrero de 2020; “Inauguración del memorial del cementerio de El Carmen de Valladolid”, El Norte de Castilla, 16 de febrero de 2020.
[6] “La ARMH trabaja una nueva fosa común del Carmen”, El día de Valladolid, 2 de abril de 2022 y “El banco para poner nombre a los restos”, 8 de noviembre de 2022; “Dos guardias civiles y tres militares: nuevos hallazgos de la represión en la fosa vallisoletana del Carmen”, La voz digital,9 de mayo de 2023; “Identifican un joven de Transpinedo y un guardia en la última fosa del Carmen”, Diario de Valladolid, 7 de mayo de 2023; “El rompecabezas del horror de la Guerra Civil en Valladolid”, El Norte de Castilla,29 de enero de 2023, “Un puro apagado y cucharas emergen de la fosa común del Cementerio del Carmen”, Tribuna Valladolid, 2022.

El Rey Momo en la Luna

Juan Hernández y Rafah Acevedo

Haití asediado por las bandas y el imperio

Camille Chalmers

 

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

El pueblo haitiano no aceptara ningún acuerdo con bandas armadas, con ningún partido político que tenga relaciones con las bandas armadas ni mucho menos una intervención militar y la continuación de la intervención del Core Group (CG) en su país.

La postura del pueblo haitiano fue dada a conocer por el activista político y profesor, Camille Chalmers, en una conferencia de prensa vía la plataforma Zoom el martes, 12 de marzo.  La conferencia fue auspiciada por el Comité Ejecutivo de la Asamblea de los Pueblos del Caribe, desde Brasil, para dar a conocer la situación de Haití y expresar su solidaridad al pueblo haitiano.

Las expresiones del activista haitiano fueron en reacción a la  reunión efectuada el día antes en Kinsgton, Jamaica,  de la Comunidad del Caribe (CARICOM), auspiciada por el secretario de Estado de Estados Unidos, en la cual participaron  los jefes de gobierno de Bahamas, Barbados, Dominica, Granada, Guyana y San Vicente. Según se divulgó, la reunión fue para discutir “la creación de un consejo presidencial independiente y de amplia base y el despliegue de una Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad para atender la actual crisis de seguridad”.

“Es importante denunciar que el pueblo haitiano no puede apoyar una salida a la crisis para toda la región de la reunión que hubo de CARICOM en Jamaica.  Se invitó a Canadá, Estados Unidos  y Francia. Nosotros lamentamos que los dirigentes de CARICOM no entienden que el momento del Core Group y de tomar las decisiones para Haití, ya pasó”, manifestó Chalmers.

Este explicó que Haití está viviendo una crisis sin comparación y una intensificación  de la violencia desde el 20 de febrero: “Podemos decir que estamos frente a una verdadera guerra que se está llevando a cabo frente al pueblo haitiano, una guerra para romper todo lo que queda del país, para dejar el país de la mano del imperialismo yanqui”. Los medios internacionales reducen la situación a actos de bandas armadas. No obstante, puntualizó, es importante reconocer que las bandas armadas son instrumentos en las manos de los imperios y que es importante también mirar las causas que dieron margen a estas bandas.

Al respecto, hizo una síntesis de los muchos choques que ha sufrido el país y de sus consecuencias. Lo primero es la instalación de la política neoliberal, donde el Banco Mundial (BM), el Departamento de Estado de EE. UU. y otros impusieron un plan liberal en el país, que destruyó la producción alimentaria de Haití. Un ejemplo es que el país producía el 98 % de su arroz y hoy importa ese mismo por ciento.  “Ese plan incluye una dependencia alimentaria y una dependencia política de Estados Unidos, que quiere controlar todo lo que está pasando el Caribe y que está utilizando un montón de mecanismos para controlar el juego político en la región. Ese es el primer choque”.

El segundo choque es la respuesta de la ONU al terremoto del 2010. La ONU utilizó ese fenómeno para tomar el control de las instituciones del país y pasarlo a las ONG. Chalmers revela que desde los años 90 están tratando de destruir las instituciones estatales y crear institucionales privadas y destruir las matrices que quedan en el sector estatal. Un ejemplo que expuso es que hoy hay más personas  trabajando en empresas de seguridad privada que en la Policía.

El tercer choque han sido las 12 intervenciones militares que ha tenido Haití desde el 1992. La más dura, subrayó, fue la MINUSTA (Misión de Estabilización de la ONU), que duró 13 años, de 2004 a 2017.  MINUSTA se encargó  de romper el Estado, contribuyó a introducir el cólera, que mató casi a 40 mil personas y dejó a más de 800 mil personas afectadas.

Foto Ricardo Arduengo/Especial para CLARIDAD

El último choque fueron las elecciones en el 2011, en las cuales Estados Unidos facilitó que Michelle Martelly fuese el presidente, aun sabiendo que este estaba implicado en el trasiego de drogas. La imposición de Martelly permitió que el país fuese dirigido por la extrema derecha.

“Todo lo que está pasando hoy es el resultado de todos estos procesos. Desde el 29 de febrero, tenemos una situación de violencia contra la población.” El activista expuso que el blanco de las bandas armadas son los barrios populares: “Es ahí donde matan a las personas, violan a las mujeres, matan a los niños”. Esa violencia está desplazando a la gente de Puerto Príncipe al interior del país.

Chalmers considera importante reconocer que las bandas son instrumentos políticos, no bandidos que están buscando dinero, son circuitos que están ligados al tráfico de drogas. Es sabido que el 12 % de la droga que va hacia Estados Unidos pasa por Haití y la República Dominicana. Las bandas están armadas por el mismo Estados Unidos y la oligarquía haitiana, y su uso es impedir las movilizaciones populares en contra de la política neoliberal y neocolonial en Haití.

Cuando se mira la destrucción que han estado haciendo las bandas armadas desde febrero, además de  irrumpir en dos cárceles del país y liberar a más de cuatro mil personas encarceladas, las bandas han irrumpido en las universidades y han destruido  archivos de más de 100 años de búsqueda, de ensayos. También atacaron el estadio Silvio Cator, una empresa de gomas y el pueblo Noailles, donde hay más de100 artistas, en un proceso muy meticuloso y como forma de atacar todo lo que las personas están haciendo de bien en el país, denunció.

Chalmers fue enfático al señalar que hay mucha contradicción en el discurso imperialista que dice que quieren  ayudar a Haití mientras hacen todo para apoyar las bandas armadas. Insistió en que es importante desenmascarar ese discurso. “Nadie puede decirnos que el Gobierno de Estados Unidos no puede controlar el tráfico de armas que entra a Haití”. Como prueba, expuso que en el año 2023 el Programa de Inmigración del presidente Biden facilitó que tres mil policías de los 12 mil que había en Haití se fueran del país.

La propuesta del CARICOM

 El profesor  y activista fue categórico señalando que el pueblo haitiano no puede apoyar una salida a la crisis que salga a su vez de la reunión del CARICOM, en la cual participaron Estados Unidos, Canadá y Francia. Estos tres países son los que integran el llamado Core Group, un ente impuesto por la ONU, que desde el 2004 es el que toma las decisiones en Haití. “Desde  el 2013, el pueblo está diciendo que hay que escuchar su voz; su grito no lo que decide Core Group para el país”.

De acuerdo a lo circulado por CARICOM, el “consejo presidencial” propuesto estaría compuesto de siete miembros con poder de veto y dos observadores que no se ha dicho quiénes son. La propuesta incluye el despliegue de la llamada Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad, que no es otra cosa que un despliegue militar.

Sobre si pensaba que el consejo que propone el Core Group pueda obtener algún resultado, Chalmers dijo que se encuentran muy dudosos frente a esas decisiones que pueda tomar ese grupo y aseguró que el pueblo haitiano se opone a cualquier solución que proponga dicho ente. Recordó que fue el Core Group el que impuso a Martelly y a Ariel Henry, a quien ahora le ha pedido la renuncia.

Su apreciación sobre la reunión es que “pensamos que, efectivamente, el movimiento de violencia que se está realizando desde el 29 de febrero es para justificar una intervención militar en Haití que tiene una agenda política de recolonizar el país y atacar la actividad de la región del Caribe. Hay que hacer un análisis crítico de lo que salió en la reunión de Kingston, donde, otra vez, un producto del Core Group entra en el plan interior. Estamos luchando para no entrar en ninguna posición con las bandas armadas: son unos delincuentes criminales que no tienen nada que ver con el pueblo haitiano. Es una cosa muy peligrosa que queremos evitar porque sabemos que van a proteger y seguir haciendo la estrategia del imperio”.

Sobre las posibilidades de regreso al país de Ariel Henry, quien estuvo en Puerto Rico y que, según la prensa del país, ha dicho que va a renunciar una vez un haya un comité de transición, Chalmers afirmó: “Sabemos que no va a volver como primer ministro, va a volver como ciudadano haitiano. La Constitución Haitiana de 1987 no reconoce el exilio de los haitianos”.

A juicio de Chalmers, Henry ya renunció oficialmente.