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Rechazo firme al cierre de 64 programas en la UPR

Foto reproducida de almaplus

 

Desde profesores hasta legisladores, múltiples sectores del país repudiaron la propuesta reciente

CLARIDAD

A solo 11 días de haber emitido una medida que detendría el ingreso de estudiantes para 64 programas académicos de la Universidad de Puerto Rico (UPR), el presidente de la institución, Luis A. Ferrao Delgado, revirtió su decisión tras días de reuniones y protestas en todo el sistema universitario. Con la excepción del Recinto de Ciencias Médicas (RCM), todos los recintos habrían sufrido bajas en su oferta.

“En vista de las tendencias observadas en los intereses que solicitan admisión al sistema de la Universidad de Puerto Rico, las cuales han resultado en una disminución constante en el número de solicitantes a ciertos programas académicos durante los últimos siete años… se establece(n)… detener la aceptación de estudiantes para el año académico 2025-2026”, reza el comunicado del presidente.

A diez días del comunicado, publicado el 23 de enero, el estudiantado del recinto de Río Piedras organizó un pleno en el discutió la inviabilidad que, a largo plazo, representaría el cierre de estos cursos. En el caso particular de la Iupi, esta moratoria habría impactado 15 programas, entre los que se destacan: Literatura Comparada, Filosofía, Historia, Arte, Estudios Hispánicos, Educación Especial y otros más.

“Están diciendo que la gente no quiere estudiar Historia, que no quiere estudiar Inglés, Estudios Hispánicos, Educación Especial, nada de Ciencias Agrícolas. Básicamente no quieren el desarrollo verdadero de un país… la educación es algo fundamental para el bienestar de un pueblo y para la toma de decisiones del futuro”, acotó la representante estudiantil Cali Torres Pérez.

Para Raquel Martínez, presidenta del Consejo de Humanidades (CE) de la Iupi, el jefe del sistema universitario “dijo muchos disparates a la prensa” luego del diálogo con los consejos que se dio en la Administración Central. De hecho, la estudiante recordó que, durante la reunión, los líderes concejales exigieron que Ferrao “redactara esa carta mejor”.

“Primero, presenta varios errores de computación. Una de las estrategias que, por lo menos desde Historia hemos exhortado a otros colegas a emprender, es la medición de estudiantes totales en los programas. El programa de Historia, en el seriado, figura con ocho estudiantes que ha recibido, y atiende a 70 estudiantes a nivel subgraduado, más cerca de otros 70 estudiantes a nivel graduado”, expresó, por su parte, el profesor de Historia Marcelo Luzzi.

Asimismo, el docente aprovechó su turno durante el pleno para resaltar que, si esa matrícula se suma a la cifra total que estudia en la facultad, “se multiplica enormemente”. De acuerdo con el Dashboard de matrícula total y a tiempo completo, la Facultad de Humanidades contaba, en agosto del 2024, con 129 estudiantes en sus programas de Historia. Es decir, la cifra aún no ha considerado los traslados internos ni los cambios de este segundo semestre

“Tenemos que dar una discusión que exceda los números, (pero) también hay que hablar desde los números porque parece que es lo único que (Ferrao) entiende. Es importante  revertir el discurso sobre los números que se están dando. Estamos atendiendo a muchos más estudiantes… y podríamos comprobar que todos los programas de la Facultad de Humanidades son autosustentables”, aseguró Luzzi.

“¿En qué sentido?”, agregó, “en el sentido de que lo que ustedes (el estudiantado) pagan por matrícula, que un curso vale $465 ahora mismo, multiplicado por el número de estudiantes por clase, da el salario de un profesor a tiempo completo”, informó el profesor en un breve ejercicio matemático. Además, expuso que la cantidad promedio de esa suma- $12,000- “excede con creces” los $2,000 que ingresa un docente a tiempo parcial.

Luzzi concluyó su turno argumentando que una universidad pública, que se entienda como pública, “no puede permitirse” la eliminación de programas de Historia o Filosofía por la responsabilidad que tiene la institución con el país.

Una movida que puede costarle la renuncia a Ferrao

Aparte del rechazo a la propuesta, que habría tomado efecto a partir del 31 de enero de este año, múltiples sectores de la comunidad universitaria condenaron el estilo de gobernanza de Ferrao Delgado que, desde el 2022, ha amenazado la calidad educativa de la UPR, según varias fuentes. El esfuerzo multisectorial sostuvo una conferencia en el Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) para manifestar su rechazo.

De acuerdo con María del Mar Rosa Rodríguez, presidenta de la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU), la administración universitaria ha fallado en hacer propuestas concretas para garantizar que la Junta de Control Fiscal (JCF) conceda los fondos recurrentes que necesita la institución.

“La Junta de Control Fiscal dice que la administración universitaria no le ha demostrado que necesita los fondos. Yo creo que ellos están un poquito ciegos porque, con ver los edificios de todo el sistema de la UPR, se sabe que necesitamos los fondos, pero ellos (la administración) tampoco hacen la gestión. Así que nuestra invitación es que queremos ver esas propuestas que hace la administración de la UPR a la Junta de Control Fiscal, y que le diga no a la Junta de Control Fiscal”, postuló Rosa Rodríguez.

Con esos pasos, añadió la presidenta, la comunidad universitaria y la administración podrían hacerle un frente común a las imposiciones del ente fiscal. De hecho, el panel denunció la falta de fiscalización por parte de la presidencia de la UPR y que, a pesar de esa falta de datos, decide precarizar la condición del primer centro docente del país.

“Nuestros trabajadores, que somos el apoyo a la docencia, el apoyo al mantenimiento de nuestros recintos, estamos todavía cobrando por debajo del (salario mínimo) $10.50, tenemos nuestro convenio colectivo detenido, y todo lo que puede provocar el cierre de estos programas pone el riesgo a los trabajadores”, planteó Carlos de León, presidente de la Hermandad de Empleados Exentos No Docentes (HEEND). También, advirtió que esta determinación podría dar paso al cierre de recintos, como el de Utuado.

Sobre este último punto, De León coincidió con el representante estudiantil de la unidad utuadeña Sebastián Segarra. En entrevista telefónica con CLARIDAD, el estudiante de Agricultura Sustentable, uno de los programas que se habría eliminado, opinó que Ferrao Delgado se encontraba “en un mal momento” en el que “actuó con mala fe” respecto al futuro institucional.

“Cuando se trata de cierre de estos programas, estamos hablando de cinco en UPR Utuado: Agricultura Sustentable, el grado asociado en Procesos de Alimentos, el grado asociado en Horticultura, el grado asociado en Producción Agrícola y el grado asociado en Humanidades. De esas cinco, cuatro son del Departamento de Tecnología Agrícola. En ese departamento reside el 50% de nuestros matriculados”, reveló Segarra, quien también presidió el consejo estudiantil del recinto.

Por igual, el estudiante de la unidad utuadeña enfatizó en que Ferrao Delgado, al emitir esta orden, no consultó a la Junta de Gobierno (JG) de la institución ni a la Junta Universitaria (JU). Incluso, otros representantes del sector estudiantil aducen que el comunicado del presidente fue filtrado, no remitido para enterar a la comunidad universitaria.

“Ha sido nada más y nada menos que un abuso flagrante de la confianza de la UPR”, concluyó Segarra.

El resultado del cierre: una colonia más dependiente

En un país invadido y ocupado hace más de 100 años, donde se importa  el 85% de los alimentos, esta medida propuesta por Ferrao Delgado habría socavado la poca soberanía alimentaria que se trabaja en Puerto Rico, de acuerdo con el estudiante de Horticultura Eliudes Camps Marcano.

“El horticultor se enfoca en varias cosas, como la creación de semillas de nuevas plantas para que se puedan producir esos alimentos en el país. Eliminar un bachillerato como este sería, básicamente, poner en riesgo la soberanía alimentaria del país. Así de sencillo, porque son los que ayudan a producir la comida”, alertó Camps Marcano.

Del mismo modo, el estudiante-horticultor subrayó que el recinto mayagüezano es la única universidad Land Grant en Puerto Rico. Este tipo de institución, que existe en otros lugares de Estados Unidos (EE UU), incluye: una facultad, una extensión y estaciones experimentales agrícolas. Esa estructura, según Camps, también se vería en jaque por la consolidación que, a partir de la orden, se ha rumoreado en el RUM.

“Unir esos programas no es ideal, porque cada uno tiene un propósito diferente… si los mezclas todos, tienes la mitad de uno y la mitad de otro, pero no estás creando profesionales en esas áreas particulares. Es como reducir los empleados de una compañía de 10 a cinco y después pones esos cinco a hacer el trabajo de los 10”, esbozó el estudiante.

Camps Marcano ingresó al RUM por ingeniería, pero con el tiempo se trasladó a Horticultura porque le interesó más. El cierre propuesto- y retirado- por Ferrao Delgado no contempló este tipo de matrícula.

 

Reuniones y manifestaciones

Diversos representantes del país han expresado su rechazo a la medida revertida de Ferrao Delgado, como la Juventud (J) del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), la delegación del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) en la legislatura, el Sindicato de Trabajadores de la UPR (STUPR), todos los consejos de la UPR y más de 15 organizaciones suscritas al frente común.

“ Exigimos que se admitan a todos los estudiantes de nuevo ingreso en estos 64 programas. Docentes, estudiantes y trabajadores cerraremos fila y demostraremos nuestra oposición a esta directriz con el inicio de una Jornada en defensa de la UPR, llamada “Sin U no hay PR, Sin universidad no hay Puerto Rico”, expresó la presidenta del consejo estudiantil del RUM, Marlon Villamil, en un comunicado oficial del 24 de enero.

La jornada incluirá: una manifestación el miércoles, 29 de enero, frente a los portones de la Iupi a las 10 a.m.; asambleas multisectoriales con los 11 recintos el próximo 30 de enero; y un evento cultural que se anunciará más adelante. Mientras tanto, varias fuentes anónimas y cercanas al consejo de Río Piedras piensan que, en la reunión del miércoles, los cuerpos regentes de la UPR exigirán la renuncia de Ferrao Delgado.

 

 

 

Editorial- La mano del sátrapa llegó a Barrio Obrero

 

Donald Trump construyó su riqueza personal con tácticas típicas del bajo mundo corporativo. Algunas de estas fueron recurrir a manipulaciones y falsedades para lograr financiamiento bancario, la intimidación en la negociación y el abuso de las peticiones de quiebra, todo muy parecido al modus operandi de las familias de la mafia. Hace algunos años, una rigurosa investigación de la fiscalía de la ciudad de Nueva York puso sobre el tapete ese comportamiento mafioso, produciendo imputaciones criminales contra algunas de sus empresas y testaferros.

A pesar de ese oscuro historial, que incluye, además, haber sido declarado convicto de varios delitos, una porción significativa del electorado estadounidense votó por Trump el pasado noviembre y desde el 20 de enero de 2025 está otra vez al mando de Estados Unidos que, a pesar de su evidente declive, sigue siendo una potencia económica y militar de primer orden. Igual como ocurrió durante su primer mandato entre 2017 y 2020, tan pronto asumió el mando se dispuso a emplear las mismas tácticas que antes refinó en el mundo empresarial. En esta ocasión su práctica será más intensa y desbocada porque en los cuatro años que pasaron entre uno y otro mandato acumuló muchos deseos de venganza. También es más peligrosa porque a diferencia del primer término, en esta ocasión tiene pleno control del Congreso y más presencia en el sistema judicial, particularmente en el Tribunal Supremo.

En las primeras semanas de su segundo término ya hemos visto un despliegue de todas las prácticas típicas del millonario mafioso que siempre ha sido. De inmediato indultó a todos sus soldados de la lucha callejera imputados de delito, muchos de ellos convictos por el ataque al Capitolio el 6 de enero de 2021, al estilo de lo que hizo el Duce italiano con sus camisas negras y Hitler con las pardas cuando ambos llegaron al poder. Otros actos fueron pequeñas muestras de venganza, como las órdenes para retirar protección policial a exoficiales de su primer mandato que considera traidores a la causa.

Pero hacia donde más dirigió su furia temprana fue contra quienes convirtió en el centro de su demagogia durante la campaña electoral: los inmigrantes. Tal como el Duce puso a los comunistas en el centro de su ataque, y el nazismo convirtió a comunistas y judíos en los “culpables” de los males de Alemania, el trumpismo ganó sus votos fomentando el odio de los torpes hacia los inmigrantes. Allí está, según ellos, una de las principales causas por la cual su “América” ya no es “grande”, por lo que sólo pisoteándolos puede recobrarse su “grandeza”. Uno de sus primeros actos fue intentar cambiar la forma de adquirir ciudadanía que, afortunadamente, ya un juez puso en pausa.

Aquí se impone una aclaración importante. El combate a la inmigración no es solo un tema que impulsa la ultraderecha estadounidense, igual que el odio a los judíos no fue exclusivo del nazismo. Durante las dos administraciones del liberal Barak Obama, sin hacer mucho ruido, se impuso un récord de deportaciones de inmigrantes y durante los últimos seis meses del mandato de Joe Biden se realizaron 680 vuelos con deportados a países latinoamericanos incluyendo, por cierto, hacia México y Colombia.  La diferencia con Trump es el odio, tal vez la intensidad de las operaciones y el escarceo mediático.

Buscando provocar un efecto intimidatorio y con el propósito deliberado de causar pánico, los diversos cuerpos de policía del gobierno federal ya comenzaron a realizar redadas en las comunidades donde se agrupan los inmigrantes. El efecto real a mediano plazo de esas batidas estará por verse y puede que su impacto en cuanto al número de detenidos sea poco significativo, pero sin duda causan pánico y logran efecto mediático, que son realmente los objetivos. Por todo Estados Unidos (y sus colonias) las tropas del ICE ya están en la calle y el desasosiego se apodera de millones de personas, mayormente latinoamericanos, que llegan a ofrecer servicios que la economía estadounidense efectivamente necesita.

En Puerto Rico la comunidad dominicana es y será la más afectada porque aquí son la mayoría y, además, por ser eminentemente trabajadores desprovistos de la protección política que tienen otros grupos. El domingo 26 de enero, a seis días de la inauguración de Trump, se produjo la primera redada en el Barrio Obrero de Santurce causando, precisamente, el efecto intimidatorio que buscaban. Frente a ese azote los hermanos dominicanos sólo podrán apoyarse en la solidaridad boricua porque del gobierno de turno, en manos de una aliada del trumpismo, sólo recibirán palabras huecas.

Respecto a los golpes de efecto que este imitador del fascismo intente dar a nivel internacional -por sí mismo o por medio de testaferros como Elon Musk- esperamos que países y dirigentes sean conscientes de las terribles consecuencias que tuvo el “appeasement” empleado contra los fascistas originales. La historia demuestra que la única manera de “apaciguar” a estos provocadores es enfrentándolos porque si se demuestra debilidad se envalentonan y entonces será peor. La década del ´30 del siglo XX dejó muchas lecciones y esa fue la más importante.

 

Repudio a detenciones de inmigrantes

Ilustración Kike Estrada. Planeta Kike

 

La delegación del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) en la Legislatura Municipal de San Juan propuso a dicha legislatura a que  adopte una ordenanza para delimitar la cooperación de las autoridades municipales con cualquier entidad, estatal o federal, que trate de deportar a personas con estatus migratorios no normalizados y que deje sin efecto cualquier memorando entre el Municipio que contravenga las disposiciones de la referida ordenanza.

Este pasado domingo  26 de enero, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE-HSI, siglas en ingles), llevaron a cabo un operativo en Barrio Obrero y otras zonas de San Juan, en donde predomina la comunidad dominicana, tal como dispone  la política migratoria adoptada por el presidente Donald Trump.

Según se informó en comunicado de prensa,  el esfuerzo legislativo a nivel municipal fue desarrollado por la delegación de la Alianza en la Legislatura Municipal de San Juan, que incluye a las legisladoras Norma  Devarie y Daisy Sánchez, a Jean René Santiago, Marielle de León, Jean Carlos Curbelo y Eileen Domenech. Estos últimos estarán ejerciendo formalmente los cargos durante periodos aproximados de dos (2) años. El colectivo es complementado por Ricardo L. Ramos, quien sirve de legislador suplente.

“Repudio que bajo alegadas violaciones a ley se detengan personas que no han normalizado su estatus migratorio. Le pedimos a la Administración Municipal que use todas las agencias necesarias con que cuente el Municipio para asistir a estas personas durante este proceso tan penoso”, puntualizó Devarie,  actual portavoz de la Alianza en la Legislatura Municipal.

En tanto, el licenciado Jean René Santiago,  quien asumirá la portavocía de la delegación en la Legislatura Municipal en los próximos meses, también se expresó sobre el Proyecto de Ordenanza presentado por el MVC. “Con este proyecto de ordenanza, garantizamos que nuestro municipio sea un lugar seguro para hacer vida, ante los intentos deshumanizantes de criminalizar personas que vinieron a San Juan buscando una mejor vida para ellos y para los suyos.

Por su parte, en comunicado de prensa, el secretario general y excandidato del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y la Alianza de País, Juan Dalmau Ramírez,  emplazó  a la gobernadora, Jenniffer González, a  no continuar con su “actitud de apoyo incondicional” al presidente Trump y emitir unas declaraciones contundentes en repudio a la ola de arrestos de inmigrantes.

“Hace dos días arrestaron a un veterano puertorriqueño en Nueva Jersey. Hoy, domingo, la emprenden contra la comunidad dominicana en la isla, a solo días de que la propia Jenniffer González dijera que eso no ocurriría en Puerto Rico”, denunció Dalmau Ramírez.

El excandidato a la gobernación por la Alianza,  llamó la atención  a que de  hecho, la  Gobernadora participó de un foro de Heritage Foundation, una de las entidades que apoya este tipo de política,  por lo cual él  advirtió, junto a líderes de la comunidad dominicana, del peligro que significaba para los migrantes residentes en Puerto Rico.

“Hoy, desgraciadamente, lo que anticipamos, se está cumpliendo. La gobernadora no puede decir que no estaba advertida. Por tanto, emplazo a la gobernadora a que deje claro de qué lado están sus lealtades: si con Trump y su grupito de ricos racistas o con la defensa de los puertorriqueños y hermanos dominicanos en la isla”, reclamó Dalmau.

También la portavoz del PIP en la Legislatura, senadora María de Lourdes Santiago, se expresó en contra de las detenciones y de la política migratoria.

“Como pueblo caribeño y latinoamericano, nuestra experiencia con las comunidades migrantes ha sido de integración, convivencia y hermandad. La amenaza de deportaciones masivas, la autorización para redadas en iglesias y escuelas y el uso de fuerzas armadas para poner en marcha las iniciativas trumpistas de racismo y xenofobia, además de abusos de poder, son medidas contrarias a nuestra idiosincrasia y a nuestro sentir colectivo. Nuestro pueblo también conoce el dolor de la emigración y el sufrimiento del discrimen. Solidaridad con las comunidades de emigrantes, que hoy son las primeras víctimas de un régimen de odios y exclusión”.

El exsenador por el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), Rafael Bernabe, fue otra de las voces que repudió las detenciones de personas inmigrantes en la isla.

“Condenamos la persecución contra nuestros hermanos y hermanas dominicanas, haitianas y de otras nacionalidades. El problema de Puerto Rico no son los inmigrantes, son las estructuras y políticas que fomentan la injusticia social y económica”.

El exsenador urgió a que todos y todas  se solidaricen contra la persecución de la comunidad inmigrante en Puerto Rico.  “Tenemos que repudiar esas redadas. Nadie debe colaborar con esa persecución de nuestros vecinos por las autoridades de inmigración. La policía estatal y municipal no debe colaborar ni apoyar esta política inhumana. El gobierno de Jennifer González y de Miguel Romero debe exigir el fin de estas redadas en Puerto Rico. Si no lo hacen, se demuestra que son cómplices de la xenofobia de Trump y su administración. Es urgente organizar actividades en defensa de la comunidad inmigrante. Sin esto no podemos lograr el Puerto Rico democrático y solidario que necesitamos”.

 

 

La política de Trump le hace un daño real al deporte

 

Especial para CLARIDAD

En pocas ocasiones hablo de política en mis escritos deportivos, pero siento que en esta ocasión es necesario pues las políticas migratorias a nivel de todos los Estados Unidos podrían tener un efecto inmediato que ya se están viendo reflejados y podrían recrudecerse en los próximos días y semanas.

Aunque para muchos el tema de la emigración nada tiene que ver con el deporte nada es más lejos de la verdad.

En Puerto Rico ya se vio el primer daño colateral con la cancelación de la copa Unión Antillana de Beisbol que estaba supuesta a celebrarse el próximo mes en Aguadilla, pero, tanto Cuba como República Dominicana manifestaron que no estarían presentes lo que hace el torneo académico.

En varias semanas se espera que se lleven a cabo la tercera ventana FIBA con juegos de locales de Puerto Rico frente a los Estados Unidos y Cuba. Las nuevas políticas ponen en duda que a Cuba se le otorguen los permisos necesarios para competir aquí el próximo 23 de febrero.

En el 2026 se espera el añorado retorno del Clásico Mundial de Beisbol a Puerto Rico donde Cuba sería la atracción principal junto a nuestro equipo, cualquier interferencia del gobierno de Trump pudiera afectar el esperado evento.

Si quedase dudas, otros deportes también se pudieran ver afectados.

Desde hace varios años la compañía promotora de boxeo de Miguel Cotto llegó a un acuerdo para realizar carteleras en República Dominicana . Como parte del acuerdo esto le dio paso a que boxeadores dominicanos vengan a pelear en las carteleras de boxeo Caliente que Cotto presenta en diferentes áreas de Puerto Rico. Crear un pánico donde la comunidad dominicana que se presenten a las carteleras tema a que podrían ser arrestados debido a su estatus migratorio, afectaría el resurgir de las 21 carteleras que tuvo el boxeo en el 2024.

Por otra parte, no olvidemos que nuestra liga de Voleibol y la de Baloncesto Superior por años se han nutrido de jugadores refuerzos de países como Venezuela y República Dominicana por mencionar algunos, para mejorar su nivel competitivo.

Un posible caos para que se les concedan los permisos a jugadores de esos países le podría hacer un daño irreparable a la liga, Eso sin contar las aportaciones que hacen estas comunidades tanto en mano de obra como con su asistencia y apoyo a los torneos locales.

No hay duda de que las implicaciones de las políticas racistas del presidente de Estados Unidos se extienden a todos los niveles de nuestro diario vivir y el deporte no es la excepción.

Las mujeres dominicanas en Puerto Rico enfrentan el peso de las políticas migratorias

Sombra Mujer Inmigrante Las mujeres dominicanas representan el 58% de la población del total de inmigrantes dominicanos en Puerto Rico. Foto por Nahira Montcourt | Centro de Periodismo Investigativo

 

El miedo a ser deportadas coloca a las mujeres migrantes en mayor vulnerabilidad, a pesar de que son quienes sostienen algunas de las comunidades del país, resalta la trabajadora social Elithet Silva Martínez.

 

Por Génesis Dávila Santiago y Cristina del Mar Quiles | Unidad Investigativa de Género

Las nuevas políticas migratorias de Estados Unidos, que implementó el presidente Donald Trump en su primera semana de vuelta al poder, aumentan la situación de vulnerabilidad que enfrentan las inmigrantes en Puerto Rico.

Las mujeres dominicanas representan el 58% de la población del total de inmigrantes dominicanos en la Isla, según el estudio Quisqueya en Borinquen: Un perfil socioeconómico de la población dominicana en Puerto Rico 2023.

A pesar de que la población de mujeres dominicanas en la Isla ha alcanzado un nivel de educación mayor al que consiguió las pasadas dos décadas, ahora son más pobres que antes y la brecha salarial, en comparación con los hombres dominicanos inmigrantes y con el resto de la población, amplió el estudio.

 

A estas dificultades, aquellas que no tienen regularizado su estatus migratorio, enfrentan ahora una amenaza de ser perseguidas y deportadas, o de lidiar con la deportación de algún familiar o allegado, incluso cuando su inserción en el país implica un beneficio para las comunidades que habitan.

Suman, al menos, ocho las órdenes ejecutivas que afectan directamente a las poblaciones de inmigrantes en Puerto Rico y Estados Unidos.

De las personas que detenidas tras el operativo del domingo, 26 de enero, del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE en inglés), 11 inmigrantes, en su mayoría mujeres, aceptaron salir voluntariamente de Puerto Rico con la intención de evitar un récord criminal que les impida regresar, según dijo el cónsul de República Dominicana en Puerto Rico, César Cedeño Ávila, en entrevista con El Nuevo Día.

“Muchas de estas mujeres, a través de su trabajo, sostienen a nuestras familias, sostienen a nuestras comunidades, sostienen todos los espacios de convivencia. En Puerto Rico, son parte de nuestra comunidad y así les debemos nombrar”, destacó la catedrática en Trabajo Social Elithet Silva Martínez

Como ejemplo, Silva Martínez mencionó que, cuando las mujeres migrantes se dedican a trabajos de cuidado de infancias, adultos mayores, u hogares, otras mujeres pueden salir a la calle a trabajar.

“Cuando se exacerban políticas o acciones antiinmigrantes desde los gobiernos, personas que ya pueden estar vulneradas por sus distintas subjetividades — ya sea por su género, la racialidad, el estatus migratorio — las situaciones en las que se encuentran se agudizan mucho más”, subrayó.

Entre los retos que pueden enfrentar las mujeres migrantes con operativos como el del domingo, cuando agentes de ICE realizaron un operativo en Barrio Obrero, Santurce, y detuvieron a varios migrantes, se incluyen desistir de solicitar una orden de protección por temor a ser detenidas, temor a denunciar una relación violenta por amenazas de su pareja con la deportación y falta de pagos o pagos incompletos en sus empleos bajo la amenaza de que no pueden hacer nada y que serán denunciadas.

“La condición de violencia no solamente se exacerba, sino que se perpetúa y las pone en una posición de mucho riesgo y de impunidad ante la situación que ellas experimentan”, afirmó Silva Martínez para luego destacar que no se le debe llamar “ilegal” a ninguna persona con estatus migratorio irregular.

La doctora Elithet Silva Martínez es catedrática de la Escuela Graduada de Trabajo Social Beatriz Lasalle, de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, y coeditora del libro Narrativas de lucha: mujeres inmigrantes y violencias de género en Puerto Rico. Foto por Ana María Abruña Reyes | Todas | todaspr

La precarización antes de las nuevas amenazas

Aun antes de la crisis que crean las nuevas políticas migratorias que ejecuta el gobierno de Estados Unidos en Puerto Rico, las migrantes dominicanas en Puerto Rico ya habían visto sus condiciones en la isla empeorar en los años recientes.

El salario anual promedio de una inmigrante dominicana empleada a tiempo completo en Puerto Rico para 1999 era de $28,565, muy similar al del resto de la población de mujeres en la isla, aunque unos $2,000 por debajo del de los inmigrantes dominicanos hombres y $6,000 menos que los otros hombres.

Para el período de 2016 a 2020 ese ingreso se redujo 13% y, como consecuencia, la brecha salarial entre mujeres y hombres dominicanos habitantes en Puerto Rico se ensanchó, según revela el estudio Quisqueya en Borinquen.

La investigación del Instituto de Estudios Dominicanos de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) cuenta con la autoría de su directora, Ramona Hernández; el profesor de la Universidad de Columbia en Nueva York Francisco L. Rivera Batiz, y de Sidie Siday, investigador del instituto.

De acuerdo con la doctora Hernández, las mujeres conforman la mayoría de la inmigración dominicana en Estados Unidos y en países de Europa. Sin embargo, estimó que la de Puerto Rico es la mayor.

El estudio establece que en dos décadas, solo mejoró, levemente, el salario anual promedio para las mujeres en Puerto Rico, con un aumento de apenas $1,670. Mientras, se redujo para todas las demás personas residentes aquí. Para 1999, el salario anual promedio de la población de hombres era de $34,891 y se redujo a $33,269; y el de los hombres dominicanos cambió de $31,120 a $30,328.

Los investigadores señalaron que el impacto de la crisis económica en Puerto Rico, los huracanes, terremotos y la pandemia por el Covid-19 ha sido aún mayor entre la población dominicana en Puerto Rico. Pero, de todos los grupos, el de las mujeres dominicanas presentó la mayor reducción.

De acuerdo con la investigadora Hernández, la discriminación por el color de piel, el origen étnico y el género, sumada a estatus migratorios irregulares y a una crisis económica que históricamente golpea con mayor fuerza a las poblaciones más vulnerabilizadas, tienen que ver con la precarización de las vidas de las mujeres dominicanas en Puerto Rico que muestra el estudio.

Aunque las mujeres dominicanas tienen una tasa de participación laboral alta, de 55.7% — en comparación con 73.7% entre los hombres dominicanos; 50.5% del total de la población masculina, y 39.7% del total de la población femenina —, tienen también la tasa de desempleo más alta: 19.8%.

La situación económica de las mujeres dominicanas en Puerto Rico contrasta con la promesa de la movilidad social de la educación, pues representan el grupo de mayor progreso educativo en los últimos 20 años. Para el 2000, el 24% de las mujeres dominicanas en Puerto Rico tenían un bachillerato, grado asociado o alguna educación universitaria, en comparación con el 23% de los hombres dominicanos inmigrantes. Esa cifra incrementó a 37.6% para las mujeres dominicanas y a 30.4% para los hombres dominicanos.

Empleadas en los sectores con menor remuneración

Una de las explicaciones a esta precarización tiene que ver con el sector en el que se emplean, lo que no puede desvincularse de los roles de género y que también por razones étnicas se les imponen a las mujeres y, más específicamente, a las mujeres dominicanas en Puerto Rico. Y es que, mientras los hombres dominicanos se emplean principalmente en el sector de la construcción, las mujeres dominicanas han encontrado trabajo en el de servicios. Uno es más valorado y mejor remunerado que el otro. De esta manera es que se ha ampliado la brecha salarial entre hombres y mujeres dominicanos en Puerto Rico, quedando la mujer dominicana, cada vez más rezagada.

Por otra parte, el porcentaje de inmigrantes dominicanos empleados por cuenta propia ha aumentado significativamente en los pasados 20 años, de 21.5% en el año 2000 a 37.9% para los hombres, y de 20.9% a 35.5%.

La precarización impacta a las familias y a los más jóvenes

El 33.6% de los inmigrantes dominicanos son parte de un hogar donde la cabeza es una mujer separada, viuda, divorciada o madre soltera. Debido a la desigualdad de género y otras interseccionalidades que confluyen entre la población dominicana, esta situación tiene importantes implicaciones económicas. En este grupo poblacional de personas que dependen solo del salario de una mujer, el 62.3% vive bajo el nivel de pobreza. Entre el resto de la población en Puerto Rico que vive en un hogar liderado solo por una mujer, el 58% están bajo el nivel de pobreza.

El grupo poblacional de 0 a 17 años de dominicanos representa el 75.9% de dominicanos en la isla.

La población de personas que se identifican como dominicanas en Puerto Rico se ha reducido, pero la cantidad de mujeres dominicanas se ha mantenido constante, lo que significa que la mayor reducción ha sido de hombres dominicanos.

Recursos y recomendaciones disponibles para migrantes

El Centro de la Mujer Dominicana (CMD) publicó en 2024 una guía comunitaria sobre remedios legales para sobrevivientes de violencia de género inmigrantes en Puerto Rico. Aunque el documento no pretende sustituir la asesoría legal de un profesional de la abogacía, explica algunas formas de solicitar ayuda cuando se es sobreviviente de violencia de género.

Además, el CMD proporciona asistencia a mujeres migrantes en situaciones de violencia de género. Su número es (787) 772-9251.

Por otra parte, Ayuda Legal Puerto Rico publicó en su página, algunas recomendaciones en caso de que agentes de inmigración toquen la puerta de su casa. Entre estas se encuentran:

  • No abrir la puerta de inmediato y preguntar a la persona quién es y que se identifique como un agente.
  • Solicitar al agente una orden de allanamiento firmada por un juez o jueza federal. En caso de que este la tenga, que la deslice por debajo de la puerta. Si esa orden no está firmada por un juez o jueza federal, no es válida.
  • La orden también deberá incluir el tribunal desde el cual se emitió, el nombre de la persona o personas hacia las cuales va dirigida la orden, la dirección a la cual se autoriza entrar y la firma del juez o jueza federal.
  • Si no tiene la orden de allanamiento, usted tiene derecho a no abrir la puerta de su casa.

La publicación de Ayuda Legal también sugiere que no muestre identificaciones con la puerta entreabierta y que tiene derecho a guardar silencio en todo momento, incluso si los agentes poseen una orden de allanamiento.

Asimismo, recomienda que si, de todas maneras, los agentes entran a la casa, la persona no deberá resistirse y tiene derecho a no contestar preguntas sobre su estatus migratorio, lugar de nacimiento o forma en la que llegó a este país. “Aunque le pregunten directamente, usted NO tiene que contestar”, establece la publicación.

De igual forma, si tiene documentos válidos deberá enseñarlos al agente federal de inmigración, no a la Policía. Recomienda también no firmar documentos sin consultar con un representante legal e intentar grabar la intervención en la medida que sea posible. Finalmente, aconseja no acercarse a aeropuertos ni lugares federales cuando no se tiene un estatus migratorio definido.

Si, por otra parte, los agentes federales llegasen a su lugar de trabajo, la American Civil Liberties Union de Puerto Rico (ACLU-PR) recomendó las siguientes acciones:

  • Preguntar si se puede marchar y, de ser así, irse tranquilamente.

*Tiene derecho a no permitir el registro y decir en voz alta que no permite que registren sus pertenencias.

Al igual que Ayuda Legal, ACLU-PR recomienda guardar silencio, grabar la intervención si es posible y, si tiene documentos válidos, mostrarlos.