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Crucigrama Mario E. Velázquez Rivera

Especial para En Rojo

Horizontales

2. Natural de Viena, capital de Austria, fem.
8. Paz _____ la Tierra: composición de Velázquez.
9. Cuando se nos muera _____ verde: composición de Velázquez en honor al escritor Enrique Laguerre.
11. Alga verde.
13. Mario _____ Velázquez Rivera: poeta y cantautor puertorriqueño y defensor de nuestra cultura. Autor de la canción «Ponle por nombre Jesús».
15. Excavas.
17. Unidad monetaria oficial de Rumania.
18. Llevan a remolque una nave.
20. Este planeta _____ de todos: composición de Velázquez.
21. Cedazo muy tupido.
22. Asistid.
23. Actuar, trabajar.
25. _____: libro de décimas de Velázquez. El título del libro es la primera décima escrita por él a los 13 años.
27. A nivel.
28. _____ Enrique Velázquez Rivera: autor de «La Candelaria», «Cuentos para despertar», «Emmanuel, el de Loíza Aldea» y «Todavía hay Navidad».
32. De esta manera.
33. Del verbo enacerar.
36. _____ niños Jesús del mundo: composición de Velázquez37. Ponle _____ nombre Jesús: composición de Velázquez.
38. Mario E. _____ Rivera: Doctor Honoris Causa, distinción honorifica otorgada al compositor en 1998 por el Senado Académico de la UPR-Humacao.
42. _____ Luna: novela de Isabel Allende.
43. Raspa.
45. _____ a la niña Mariana: himno escrito por Velázquez a uno de los barrios de Humacao.
47. Hijo de Adán y Eva.
49. Agarraderas.
50. _____: municipio de la provincia de Huesca‎, España.
51. Todavía _____ Navidad: composición de Velázquez.
52. Mi canción es _____: composición de Velázquez.

Verticales

1. _____: ciudad natal de Velázquez.
2. ¡Tantas _____ Pedro!: composición de Velázquez en honor al patriota Pedro Albizu Campos.
3. Símbolo del indio, elemento químico metálico.
4. 4 de _____ de 1947: nacimiento de Velázquez.
5. Conozco.
6. Emmanuel, el de Loíza _____: composición de Velázquez.
7. Carta cantada a don Juan _____: composición de Velázquez en honor al poeta y patriota Corretjer.
10. Mario E. Velázquez _____: ha destacado como autor de música tradicional navideña. Autor de «Ícaro». Sus composiciones han sido grabadas por Danny Rivera, Andrés Jiménez, Mapeyé y Flora Santiago, entre otros.
11. Adorno que se dibuja en torno de lo escrito o impreso.
12. En este lugar.
14. Con _____ las flores vengo: composición de Velázquez.
16. Cocinase a la brasa.
19. Costarricense, fem. pl.
24. Pujanza, ímpetu.
26. Puerto _____; patria de Velázquez.
28. Apócope de madre.
29. Antes de Cristo.
30. Símbolo del iridio.
31. Juego infantil hondureño.
34. Noticias.
35. Inventáis.
38. Conducto de la sangre.
39. Perteneciente o relativo a la lana.
40. Séptimo planeta del sistema solar.
41. Décima a _____ Gandía: composición de Velázquez en honor al escritor y político arecibeño.
44. De mi voz nació _____ luz: composición de Velázquez.
46. Carta de la baraja.
47. Símbolo del calcio.
48. _____ Candelaria; poema de Velázquez.

Para no conformarnos con el nuevo libro de Nelson Rivera

 

Una reseña de Inconformes & disidentes arte puertorriqueño del siglo XXI

Hace rato la historiografía del arte puertorriqueño necesita una revisión y actualización y el nuevo libro de Nelson Rivera, Inconformes & Disidentes: arte puertorriqueño del siglo XXI (Isla Negra 2023) viene a ser un abrebocas con el propósito de abrirnos el apetito. En este sentido, es un libro absolutamente necesario en el que el autor le toma la temperatura a la producción artística contemporánea; pero lo que no escribe quizás habla más del panorama actual del ecosistema del arte en Puerto Rico. En general, el proyecto se siente como una publicación impresa con mayor urgencia que aquella que Rivera publicara en 2009. Sin embargo, este nuevo libro –que viene a conformar una especie de trilogía de publicaciones sobre las artes puertorriqueñas junto a Con urgencia (2009) e Hinca por ahí (2016)– es mucho más corto que sus proyectos anteriores, tanto como una tercera parte de la extensión de sus publicaciones anteriores. Aunque no menos importante, definitivamente Inconformes & Disidentes deja a los lectores de Rivera con las ganas de leer más, lo cual personalmente, he tomado como una invitación, una llamada a la acción, más que como agotamiento.

A diferencia de sus libros anteriores, la nueva publicación no recoge textos previamente publicados, lo cual hace gravitar inmediatamente hacia la situación actual de los espacios de publicación disponibles para las artes. Diálogo fue uno de los portales en los que Rivera publicó varios textos que luego fueron impresos en sus libros y esa plataforma ya no existe. Claridad, otro de los rotativos que publican su trabajo –aunque continúa dando la buena batalla–, actualmente confronta problemas económicos que le han dificultado muchísimo el imprimir nuevos números, por lo que se ha visto obligado a permanecer en línea y modificar su periodicidad (algo que no es nuevo para este periódico, pero que definitivamente se ha empeorado con la inflación y el desastre económico-político de Puerto Rico). Otro portal cibernético en el que Rivera ha publicado bastante en el pasado es 80 Grados y también ha sufrido bajas en sus filas que le dificulta publicar artículos con la premura que requieren, por ejemplo, las críticas de exposiciones. Ni hablar de los diarios que solían publicar columnas sobre arte con regularidad. De modo que Inconformes & Disidentes parece nacer de la propia inconformidad del autor y como respuesta a la situación actual.

El propósito del libro es demostrar que la escena artística puertorriqueña continúa firme, contra viento y marea, en este nuevo siglo, lo cual ciertamente demuestra sin problema alguno. Irónicamente, aunque recoge un listado bastante completo de publicaciones sobre arte que han nacido durante las últimas dos décadas, este mismo ejercicio acusa la escasez de publicaciones impresas en Puerto Rico. Por esta razón, aunque acaba de salir, esta lectura se siente vieja, ya que Rivera habla en tiempo presente sobre espacios digitales y físicos que existían a finales de 2020, pero que ya en los últimos tres años han desaparecido. La introducción confirma que el texto está listo desde 2021 y el rigor académico le convidó a limitarse a esas primeras dos décadas del nuevo milenio; el atraso en la impresión es comprensible con la crisis general que ocasionó el COVID 19 y los altos costos del papel. Sin embargo, este detalle pone de relieve el hecho de que en Puerto Rico no se ha publicado un libro de historia del arte por lo menos desde el año 1998.

Es cierto que se han publicado gran cantidad de catálogos de exposiciones, libros monográficos y textos temáticos. Los libros anteriores de Rivera son compilaciones de ensayos, conferencias y críticas de arte (Hinca por ahí, se expande a otros temas, pero incluye varios textos sobre artes visuales). Pero hace más de veinte años que no se imprime una historia del arte que revise el trabajo anterior a la luz de los nuevos hallazgos y que actualice el trabajo de la Hermandad de Artistas Gráficos de Puerto Rico cuando publicaron Puerto Rico: arte e identidad (1998). La situación empeora al tomar en consideración el argumentado que hemos hecho algunos sobre este último libro: que no constituye propiamente una historia del arte, puesto que omite casi toda la producción artística previa a la pintura de Campeche y tampoco incluye arquitectura, fotografía, ni los nuevos medios que ya a finales de los 80s comenzaban a desarrollarse en el archipiélago borinqueño. Para hacerle justicia, hay que aclarar que este libro nunca afirma ser una historia del arte; si lo tomamos como una publicación temática, cuyo fin es el demostrar que el gran tema de nuestro arte a la altura de finales del siglo XX es la afirmación de la identidad nacional, hay que aceptar que, con sus luces y sombras, ha sido exitoso. No obstante, esto implica que no se ha publicado una historia del arte de Puerto Rico desde 1994: la Historia General de Artes Plásticas en Puerto Rico, Tomo 1 de Osiris Delgado. Pero “a falta de pan cazabe”, así que hemos hecho de Puerto Rico: arte e identidad la biblia de la historia del arte puertorriqueño, y esto convierte a quienes ha desmontado los argumentos que ahí se esgrimen, entre los que se encuentra Nelson Rivera, en herejes. Un título que, al autor en su disidencia, no parece molestarle en absoluto y que reafirma en Inconformes & disidentes al crear una especie de glosario del arte contemporáneo puertorriqueño en el que consolida los argumentos que había estipulado anteriormente.

 

Luego de la reflexión sobre la situación de la historiografía del arte en Puerto Rico, y la utilidad de este texto, los estándares del autor de “Picarse las patas, esto es, hacer crítica de arte en Puerto Rico” (2009) me convidan a hacer algunas críticas de Inconformes & disidentes. La metodología, por ejemplo, resulta curiosa por su hibridez; se entiende que Rivera se formó en la academia del siglo pasado, aunque su enfoque sea el arte contemporáneo. Me refiero, por ejemplo, a su insistencia en marcar cada siglo con un genio artístico que sobresale de entre sus contemporáneos. Yo creo en las palabras de Max Ernst cuando afirmó que “El arte no lo no produce un artista, sino varios. Es, en gran medida, producto del intercambio de ideas entre ellos”. Por otro lado, las categorías en las que divide a los artistas cada vez funcionan menos y el propio autor lo reconoce al mencionar que a algunos lectores les sorprenderá encontrar a una artista particular dentro de una sección en la que no parece encajar, pero inmediatamente defiende su decisión de catalogarla en bajo esa etiqueta. Con algo de ironía, al final del libro se ve obligado a incluir una sección titulada “Medios interdisciplinarios”, por lo que impera la pregunta: ¿existe algún artista vivo que no sea interdisciplinario? Amén a que usualmente hay uno o dos medios que cada artista maneja mejor que los otros y que suelen marcar su carrera. Empero, incluso quienes practican la pintura, cual devotos de una antigua fe, también practican el dibujo, por lo que no le veo la utilidad al pasar juicio sobre si es mejor pintor o dibujante, pues estas dos disciplinas son complementarias. Las categorías contempladas en el libro son: Pintura, Dibujo, Escultura, Grabado, Fotografía, Cerámica, Video, Performance y Medios Interdisciplinarios, por lo que me pregunto en cuál de estas deberíamos clasificar la pieza sonora del propio Nelson Rivera que consiste en una guagua “tumba cocos” que repite “este es un ruido innecesario”. Claro está, este sistema de clasificación no es una invención de Rivera y si algo nos demuestra este disloque es la necesidad de que las metodologías de la historia del arte se adapten a los tiempos. (Un tema de moda en la academia, la cual actualmente cuestiona desde las etiquetas que arrastramos desde los escritos de Johann Joachim Winkelmann, hasta si es necesario o no el ofrecer cursos introductorios de “arte occidental”, entre otras cosas.) Se entiende que el resolver estos asuntos es una tarea para la que no hay espacio en Inconformes & disidentes, sin embargo, Rivera sí podría haber consolidado la cerámica con la escultura, ya que menciona que ha sido aceptado el barro como un medio más dentro de las artes visuales.

La introducción del nuevo libro de Rivera da la impresión de que basó su investigación en un trabajo de archivo, realizado principalmente en el Centro de Documentación de Arte Puertorriqueño del Museo de Historia, Antropología y Arte de la Universidad de Puerto Rico, por lo que supongo que los artistas que omite son aquellos que no han sido bien documentados. Se sabe también que Puerto Rico cuenta con una gran cantidad de artistas y que este trabajo no pretendía ser una publicación tipo Las vidas de Giorgio Vasari, aunque Rivera lo cite en su epígrafe. No obstante, sorprende no encontrar nombres como los de Enoc Pérez y Brenda Torres, así como los de artistas más jóvenes con carreras bien definidas que nos han representado en foros internacionales como lo son Tari Beroszi y Natalia Lasalle. Se excusarían las omisiones de no ser por el estilo de glosario que se le imprimió al texto al colocar en negritas los nombres de los artistas que se discuten y porque se incluye, con justicia, a artistas jóvenes que tienen carreras más cortas.

Con todo, como historiador del arte, no puedo tomar esta publicación de otra manera que no sea como una provocación hacia mi gremio, en especial a los historiadores de las últimas generaciones. Supongo que toda crítica puede ser contestada con un simple: hazlo tú, es tu turno. Por lo cual tomo Inconformes & disidentes: arte puertorriqueño en el siglo XXI como un pase de batón; y como tarea pendiente: el incluir a los que Rivera ha dejado fuera de su dramática lista de cuatro páginas de extensión en la que recoge a la mayoría de nuestros artistas y el rescatar a los que han sido olvidados por el discurso oficial del “arte en Puerto Rico”. El proyecto que nos propone Rivera es claro: una historia del arte puertorriqueño. Huelgan las preguntas, ¿qué estamos esperando? ¿Acaso a que una fundación estadounidense nos ofrezca una beca para desmontar su propio colonialismo?

 

 

Gala Pro-fondos del Carromato del Teatro Universitario y presentación de El Gran Circo Eucraniano de Myrna Casas

El icónico Teatro Rodante del Departamento de Drama de la Universidad de Puerto Rico se honra en presentar la obra El Gran Circo Eucraniano, de Myrna Casas, del 7 al 19 de noviembre de 2023 en el Teatro Julia de Burgos, bajo la dirección de la actriz y profesora Rosabel Otón Olivieri. El diseño de vestuario está a cargo del profesor Miguel Vando; la escenografía es del profesor Israel Franco Müller y las luces del profesor Nicolás Luzzi.

La presentación de la obra es parte del homenaje póstumo que se le rendirá a la Dra. Myrna Casas, en una Gala Pro-Fondos del Carromato del Teatro Universitario, el viernes, 10 de noviembre de 2023 a las 7:00 p.m. en el Teatro Julia de Burgos. Durante décadas, el carromato ha sido el emblema por excelencia del Departamento de Drama. Este fue ideado por Leopoldo Santiago Lavandero y Rafael Cruz Emeric en los años 1940, con la misión de llevar las producciones teatrales universitarias a todos los confines del País. El carromato ha sido y continúa siendo el principal laboratorio artístico para miles de estudiantes y teatreros del país, que se han formado sobre su escenario.

La entrada a la Gala benéfica tiene un costo de $50 por persona. Luego del homenaje póstumo a la Dra. Myrna Casas, los asistentes tendrán la oportunidad de ver la obra y compartir después en un cóctel que se llevará a cabo en la Galería Francisco Oller de la Facultad de Humanidades. “Será una excelente oportunidad para compartir con exalumnos y exprofesores de Drama, así como con los compañeros actores para los que Myrna Casas escribió la obra. Además, el artista Rafi Trelles se ha unido a los esfuerzos del Departamento de Drama con el fin de plasmar tan memorable ocasión, realizando un hermoso cartel conmemorativo”, expresó la Dra. Jessica Gaspar, directora del Departamento de Drama. La obra de Trelles tiene un costo de $50 y se podrá obtener, firmado por el propio artista. Los interesados en asistir a la gala y/o adquirir el cartel, pueden hacer su reservación enviando un mensaje a: drama.rrp@upr.edu. El cartel conmemorativo pueden recogerlo en la oficina del Departamento de Drama del 1- 9 de noviembre de 9:00 a.m. a 4:00pm.

Los métodos de pago, tanto para la gala como el cartel, son cheque o giro postal a nombre de Donativo Departamento de Drama o efectivo.

Las funciones serán los días 7, 8, 11, 13, 14, 15, 17, 18 de noviembre a las 8:00 p.m. y 9, 12, 16, 19 de noviembre a las 4:00 p.m. Habrá funciones escolares los días 9, 16 y 17 a las 10:00 a.m. Para coordinar, favor de comunicarse mediante mensaje de texto al (787) 645-1473.

Lcdo. Angel Martin Taboas

Ex juez asociado del Tribunal Supremo de Puerto Rico
Desde CLARIDAD, le expresamos nuestra sentida condolencia al compañero Fernando Martín García, Presidente Ejecutivo del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), y a toda su familia, por el fallecimiento de su padre, don Ángel Martín Taboas.
A don Angel se le recuerda como un reconocido jurista  y destacado servidor público. Que descanse en paz.
Junta Directiva y Colectivo de Trabajo de CLARIDAD, Periódico de la Nación Puertorriqueña

Editorial-Los poderes detrás de las guerras en Israel y Ucrania 

 

 

El Presidente de Estados Unidos, Joe Biden, acaba de pedir al Congreso de su país la aprobación de un nuevo » paquete de ayuda» de $106 mil millones para las guerras en Ucrania e Israel.

En el caso de Ucrania, esto se sumaría a los $46 mil millones en ayuda militar que Estados Unidos ha enviado a dicho país desde el comienzo de su guerra con Rusia en 2021. Un conflicto que, a juicio del renombrado científico politico y profesor de relaciones internacionales de la Universidad de Chicago, John Mearsheimer, Ucrania no puede ganar.

Un demoledor artículo publicado hace unos días por la revista estadounidense Times abona a la misma percepción. Según Times, la evidente falta de avance de las tropas de Ucrania en el conflicto, y el grave problema de corrupción gubernamental que existe en dicho país – que provocó la destitución del Ministro de Defensa y otros altos funcionarios hace unos meses- han dejado al presidente Volodymyr Zelensky en la incómoda situación de ser el único miembro de la cúpula dirigente que aún cree que puede ganar la guerra. Por otra  parte, es evidente que los aliados europeos de Ucrania están indiferentes, o en franca retirada, y que la oposición a la guerra y sus posibilidades sigue creciendo entre la opinión pública dentro y fuera de Ucrania, y en Estados Unidos. Sólo el gobierno de Biden se mantiene firme en su apoyo militar a Ucrania, porque sabe que el prestigio e influencia de Estados Unidos en Europa están en juego con el eventual desenlace de un conflicto en el que Estados Unidos, Gran Bretaña y la Unión Europea apostaron equivocadamente y ahora no le  encuentran una salida airosa.

El caso de Israel, sin embargo, es otra  historia. Se trata de una alianza única en la política internacional de Estados Unidos por el control de la región del Medio Oriente con sus recursos petroleros, un paso fundamental para Estados Unidos y su afán de hegemonía. Es tan fuerte y cercano ese vínculo que el estado de Israel casi ejerce un poder de veto sobre la política estadounidense hacia el Medio Oriente, lo cual amenaza y amedrenta a todo el espectro político en Washington, Demócratas y Republicanos por igual. El poder detrás de ese trono se llama «The American Israel Public Affairs Committee» (AIPAC),  el grupo de cabildeo y comité de acción política más poderoso, rico e influyente en el Congreso de Estados Unidos. Una visita a su página de Internet explica cómo esta  organización utiliza su poder e influencia para asegurar apoyo irrestricto a Israel y sus políticas de ocupación y exterminio de la población Palestina. En 2022 AIPAC  «invirtió» $17.5 millones en ayuda directa e indirecta a 365 candidatos a puestos electivos, identificados como pro- Israel, tanto Demócratas como  Republicanos. Un 98 porciento de los candidatos respaldados por AIPAC fueron electos, un gran incentivo para que un político se pliegue a los reclamos del «lobby» israelí. Por otra parte, trece candidatos identificados como anti- Israel  fueron derrotados por el esfuerzo de AIPAC, lo cual es desalentador para los que se enfrentan a dicha maquinaria.En resumen, toda una enorme red de presión y control sobre los políticos de Estados Unidos, la inmensa mayoría de los cuales les juegan el juego y se alinean con las posiciones más extremas del estado de Israel. Gracias al esfuerzo de AIPAC y demás poderosos actores del «lobby» sionista, la ayuda militar del gobierno de Washington a Israel fluye como un río. Cada año, esa ayuda aumenta. En 2023, esta  sobrepasó los $3.8 mil millones,  como parte de una asignación récord de $38 mil millones a diez años, que fue aprobada durante la presidencia de Barack Obama. Para que se aquilate la magnitud de esta alianza, desde el año 1946 hasta el 2023 se han desembolsado $124 mil millones en ayuda de defensa y militar desde Estados Unidos hacia Israel. A esto se le sumaría la actual ayuda de emergencia solicitada por el presidente Biden, que seguramente el Congreso aprobará en los próximos días.

Pero no es solo Israel y su madeja de intereses el único poder promotor de las guerras en que interviene Estados Unidos. Un magnífico artículo en el periódico británico «The Guardian», titulado » Wall Street eyes big profits from Israel-Hamas War» explica cómo, a pesar de que parece haber «evidencia clara» de que se han cometido «crímenes de guerra» con la «explosión de violencia en Israel y Gaza», los especuladores de Wall Street están esperanzados en una  explosión de ganancias para bancos, casas de corretaje y la industria armamentista como secuela de esta nueva guerra de Israel contra Palestina. También el artículo abunda en cómo estos sectores ya se han beneficiado, transcurridas apenas tres semanas desde que se inició el conflicto. Un dato impactante y de gran significado es que  sectores de la industria  aeroespacial y armamentista obtuvieron  un salto de 7 porciento en el valor de sus acciones en el mercado, en las horas inmediatamente después del operativo de Hamas en Israel y el inicio del bombardeo de Israel en Gaza.

Según el Guardian, la jefa de la sección de análisis e investigación de acciones  de los sectores de defensa y aeroespacial de la casa de corretaje Morgan Stanley, Kristine Liwag, lo explicó de la siguiente manera en una llamada sobre ganancias el pasado 24 de octubre, con su cliente Raytheon, conglomerado estadounidense que es una de las cinco manufactureras de armamentos más grandes del mundo.

«Mirando bien ( la solicitud de $106 mil millones del presidente Biden al Congreso) esta contiene equipo militar  para Ucrania, armas y misiles de defensa aérea para Israel y reemplazo del arsenal armamentista para ambos y esto compagina muy bien con los portafolios de acciones de defensa de Raytheon», dijo Liwag cuyo jefe, Morgan Stanley, maneja $3 mil millones en acciones de dicha compañía fabricante de armas.

Aunque las expresiones recogidas por The Guardian,  de Liwag y otros altos ejecutivos, lancen.sombras sobre las politicas expresas sobre derechos humanos que dicen sustentar estos grandes conglomerados corporativos, sabemos que, cuando se trata de sus ganancias, sobre todo si estas suman miles de millones de dólares, ellos saben muy bien separar el grano de la paja. Para estos conglomerados, las ganancias sobre las armas que fabrican se cuentan más fácilmente que las cifras de civiles asesinados por esas mismas armas. Para los poderes detrás de la guerra, cuando de ganancias se trata, unas cifras importan más que otras.