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AEE: la historia de una quiebra anunciada y evitable 

 

La historia de la quiebra de la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico ( AEE) comenzó a escribirse desde hace varias décadas. Sin embargo, su capítulo final fue escrito en los años transcurridos desde el 2000 al 2013. En el año 2013 se le dio el puntillazo final a las finanzas de AEE con una última emisión  de deuda sin fuente de repago por $673 millones. Ya en el año 2010 se había hecho la emisión de deuda más cuantiosa por $4.2 mil millones. En resumen, entre 2009 y 2013, la deuda de AEE se duplicó de $5 mil a $10 mil millones.

Las consecuencias funestas de estos sucesos se viven diariamente por nuestro pueblo, que sufre impotente el colapso de la AEE, el fallido proceso de negociación y reestructuración de la deuda de $10 mil millones y el chantaje de la compañía LUMA Energy, la cual se contrató atropelladamente para sustituir a la AEE en la operación de la red eléctrica, y hoy nos amenaza con suspender las labores más críticas de mantenimiento de la infraestructura en un momento en que el país sufre continuos apagones e interrupciones del servicio eléctrico, sin que nadie explique con claridad lo que está pasando.

La quiebra de AEE es, como escribiera el célebre novelista, » la crónica de una muerte anunciada.» Fue advertida por expertos y conocedores de la historia y la economía de nuestro país, y no tomó por sorpresa a nadie entre los que observan de cerca los asuntos de Puerto Rico. De hecho, hasta las publicaciones extranjeras de asuntos financieros y bursátiles por muchos años le siguieron la pista al tema.

Pero, como dice el refrán, «no hay peor ciego que el que no quiere ver». Y nadie con el poder de evitar la quiebra lo hizo. Por ejemplo, pudo haberse evitado, o al menos mitigado, si en los sucesivos  gobiernos coloniales Penepés y Populares de la época hubiesen prevalecido la honestidad y la prudencia, o si desde la metrópolis en Washington alguien  se hubiese tomado el trabajo de ponerles «freno» a tiempo.

Los signos de lo que vendría se veían por dondequiera. En el año 2000, la deuda pública de Puerto Rico era de $ 27 mil millones. En 2008 había crecido a $ 47mil millones y en 2013, cuando la primera gran degradación de los bonos de Puerto Rico, ya la deuda rozaba los $70 mil millones que se convirtieron en $72 mil millones  para el 2016 cuando se aprobó la Ley PROMESA y se inició el proceso de reestructuración. En la AEE, el endeudamiento también creció exponencialmente y se duplicó en tan solo cinco años (2008-2013).

Para evitar tal desastre, hubiesen hecho falta inteligencia, interés y voluntad, pero nada de eso hubo en este proceso, ni aquí ni allá. Las trampas del poder y el  control del presupuesto encandilaron a los de aquí, y a los de allá los cegó la desidia, el cansancio  y la irritación que les provoca esta «posesión de ultramar»  que, para muchos, se ha convertido en una carga demasiado pesada.

Los responsables de la deuda y de las quiebras tienen nombres y apellidos, y el pueblo puertorriqueño los conoce a pesar de que siguen protegidos bajo el manto de la impunidad. Se sabe que fueron  políticos y gobernantes de gobiernos Penepés y Populares que, juntos y por separado, optaron por mantenerse en el poder y obtener para ellos y los suyos lo más posible de su paso por el servicio público, sin considerar el sacrificio del pueblo que los llevó al poder y al cual dicen representar.

La historia de la quiebra de la AEE, como la del gobierno de Puerto Rico, y su nefasto y masivo impacto en todos los órdenes de la vida de nuestra gente, especialmente las familias trabajadoras y sectores más vulnerables, son prueba fehaciente de la necesidad imperativa de un vuelco político radical que abra la ruta hacia la construcción de un nuevo Puerto Rico.

 

Denis Márquez Lebrón aspira a una nueva mayoría cameral

Dennis Márquez. Foto por: Alina Luciano Reyes/ CLARIDAD

 

 

CLARIDAD

El legislador compartió con CLARIDAD las realidades y proyecciones de su tercera campaña política.

 

“Hacen falta”, esa es la consigna que los legisladores del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) han proclamado como mensaje de campaña por los pasados tres cuatrienios. Desde la defensa de las costas hasta el rechazo contundente de la privatización de bienes públicos, los pipiolos han sido voz de alarma en un bullicio bipartito. No obstante, el representante Denis Márquez Lebrón aseguró a este medio que, para adelantar ciertas medidas desde el hemiciclo, es preciso que la Alianza de País logre retener más escaños en esta contienda electoral.

“Quisiéramos aspirar a una nueva mayoría. A que la Alianza gane la gobernación, que la Alianza tenga una mayoría en la Legislatura y a que podamos reconstruir el país […] en la medida en que se elija mucha gente es mucho mejor la fiscalización, el asunto del proceso legislativo y el asunto del voto en el hemiciclo”, aseveró Márquez Lebrón.

En ese sentido, el también abogado reconoció las múltiples coincidencias ideológicas que se dan entre el PIP y el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), como en sus respuestas al tema del abuso sexual a la niñez. Sin embargo, el representante por acumulación reafirmó su identidad como independentista y que, por esa razón, hay ciertos temas en que “no importa lo que pase”, Márquez Lebrón mantendrá una postura alineada con los principios del PIP.

“Para hacer daño al país, el PNP y el Partido Popular se ponen de acuerdo. En eso nunca han fallado. Por lo tanto, en la medida en que uno rompe con ese bipartidismo en la Legislatura, tienen que contar con uno para aprobar legislación e impulsar legislación. Sin renunciar a principios o posiciones, se establece un diálogo”, explicó a CLARIDAD.

Por otro lado, el legislador mencionó que una de las manifestaciones más notables de la Alianza es la calle. De hecho, durante la entrevista con el representante, otros candidatos del PIP —como Gabriel Casal por el precinto 5 de la Cámara— recorrieron ciertas áreas de San Juan junto a integrantes de la Alianza, como Manuel Natal Albelo, candidato a la alcaldía capitalina.

Márquez Lebrón entiende que, desde San Juan, es donde mayor visibilidad tiene la Alianza por la “cercanía” entre los candidatos y la cobertura mediática. Pero eso no se traduce, cuenta, en que el resto del país no esté incluido en las caminatas y los procesos de campaña. “La campaña principal de todos nosotros y de todas nosotras es la calle. El contacto directo, hablar con la gente”, recalcó el integrante de la Cámara.

En esos “contactos directos”, Márquez Lebrón asegura que, en todas las partes del país que ha recorrido, se ha topado con jóvenes que no están inscritos para participar en los comicios de este año, una cifra que la Alianza busca disminuir. De un universo de 150,000 electores nuevos que no se han registrado en la Comisión Estatal de Elecciones (CEE), aún queda una cantidad sustancial por incluir, destacó el legislador.

El representante por el PIP recordó que uno de los desafíos mayores de esta iniciativa para la inscripción es el Código Electoral de 2020, que redujo la cantidad de Juntas de Inscripción Permanente (JIP) y consolidó el proceso de registro. Como respuesta al reto, Márquez Lebrón reseñó el nuevo Registro Electrónico de Electores (eRE) como una herramienta para aumentar la matrícula electoral.

“Cada partido tiene que reclutar la mayor cantidad de funcionarios de colegio para cubrir todos y cada uno de los colegios. Pueden haber las mejores máquinas del mundo en escrutinio, que no las hay, pero para ese proceso de escrutinio hay que estar ahí”, opinó el legislador, cuya carrera en la política comenzó a finales del siglo pasado.

Esta meta resulta imprescindible para la Alianza a la hora de enfrentar a las maquinarias del bipartidismo, sostuvo Márquez Lebrón. La “batalla campal” que se libra el día de las elecciones requiere de personas que escruten, uno por uno, los votos emitidos.

Respecto a los comentarios que algunas figuras han expresado sobre la Alianza, el representante confía en que responden al miedo de una victoria palpable para la colaboración política entre el PIP y el MVC. El desparpajo en las redes, aseguró el legislador, ha aumentado.

“Lo que refleja es miedo. A mí me parece que, cuando tú no tienes argumentos, no tienes una reacción inteligente, pues recurres al insulto”, comentó el legislador que aspira a su tercer término. “Están utilizando el tribunal, están utilizando los medios. Van a hacer una campaña pagada para tratar de romper con la Alianza”.

De las cosas más nefastas que Denis Márquez Lebrón ha leído últimamente, la determinación del Tribunal Supremo de Puerto Rico (TSPR) para descalificar a cuatro candidatos de MVC figura entre ellas. A eso se le suman las impresiones mediáticas que comparten ciertos partidarios del PPD y el PNP; todo como una muestra del “miedo y pura demagogia”.

“A ambos partidos se les ha reducido la base electoral. Yo fui abogado laboral veintipico de años de uniones y asociaciones de empleados en el Gobierno de Puerto Rico. Yo conozco muy bien ese mundo, y ellos tienen una base electoral política y económica importante que se ha ido reduciendo”, juzgó el pipiolo.

Una manifestación del creciente disgusto por el bipartidismo, menciona, es la recepción de figuras independentistas fuera del área metropolitana. La acogida, lejos de ser usual, es un síntoma del decadente sistema bipartito.

Además, Márquez Lebrón argumentó que, con la pasada participación en las primarias, el Partido Popular Democrático (PPD) va “jalda abajo”, y que aunque el Partido Nuevo Progresista (PNP) aún retiene parte de su “rollo”, la Alianza se posiciona como una alternativa posible y real.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Teatro Rodante de la UPR rumbo a Ecuador

Tomado de FB. El grupo de Teatro Rodante en ensayo

 

En Rojo

El grupo realizó 11 funciones alrededor del país como parte de la recaudación de fondos.

En su más reciente producción, el Teatro Rodante Universitario de la Universidad de Puerto Rico (UPR) viaja, el 26 de junio, a la Casa de Teatro Malayerba, en Ecuador. El grupo teatral presentará la obra El gran circo eucraniano, de la autoría de la dramaturga fenecida Myrna Casas. Para Rosabel Otón Oliveiri, directora y profesora de la obra grupal, este proyecto es una forma de homenajear la vigencia del trabajo de Casas.

“Ella escribió esa obra en el 1988 para su compañía. O sea, está inspirada y escrita para sus actores. Elsa Román, Esther Mari […] Esta obra viajó fuera de Puerto Rico y se presentó en el Festival Latino de Nueva York. Tuvo muy buenas críticas en The New York Times […] Es una forma de rendirle honor a esa gran dramaturga”, expresó Otón Olivieri en entrevista con CLARIDAD.

El Teatro Rodante actualmente funciona como un curso oficial del recinto de Río Piedras. Bajo la tutela de Otón Olivieri, 14 estudiantes llegarán a la Casa de Teatro Malayerba, en el marco del vigésimo séptimo encuentro teatral del grupo Malayerba. Además de Otón Olivieri, las otras secciones del curso las ofrecen Israel Franco Muller e Isabel Ramos, también del Departamento de Drama de la UPR de Río Piedras.

“Estas experiencias realmente le cambian a uno la manera de ver el teatro. Enriquecen nuestro imaginario y sirve para vernos en el espejo de los otros, los otres. También nos ayuda a continuar el camino con herramientas renovadas. En los talleres también los estudiantes pueden descubrir sus talentos”, precisó la profesora-actriz. En esa línea, recalcó la importancia de que estos estudiantes experimenten intercambios con otras agrupaciones como Malayerba, que tiene un historial en el teatro de más de 40 años.

El gran circo eucraniano de Myrna Casas trata, casualmente, de un grupo circense que viaja por el mundo, recopilando historias que representan en su espectáculo. A medida que recorren los lugares de la obra, eventualmente llegan a Puerto Rico donde, mediante la ironía, presentan la realidad isleña del país. Una realidad que, según Otón, no ha variado mucho.

“Es gracioso, pero es triste ver cómo los problemas que refleja la obra son los mismos. Muy poco ha cambiado o nada. Pero Casas lo aborda desde la ironía, desde la comedia, pero también desde el drama”, detalló la docente por contrato.

La triste realidad, asimismo, ha afectado al mismo Rodante de distintas formas. Lo que antes era un proyecto con exenciones en la matrícula y un notorio carromato para llevar su arte, ahora es uno de los tantos programas de la universidad pública que enfrenta las austeras condiciones de un presupuesto achicado.

“La Universidad no ha sido declarada un bien esencial y, cada vez, perdemos más fondos. La Junta de Control Fiscal nos quita más y más fondos, y estamos realmente asfixiados, tratando de sobrevivir y un poco cansados de reinventarnos porque no es lo que uno aspira como visión”, reconoció Otón Olivieiri.

De igual forma, la docente entiende que los estudiantes deben contar con un apoyo institucional; pero, como no se da, estos artistas están presionados a ser más creativos en la búsqueda de recursos. Para este proyecto, este Rodante realizó varias funciones para recaudar y alistar los fondos que se invertirán durante el viaje.

“A pesar de que no tenemos un carromato, nos presentamos en distintos escenarios siguiendo la visión de este emblemático proyecto cultural y pedagógico, que es el Teatro Rodante que se fundó en 1946 por Leopoldo Santiago Lavandero y Rafael Cruz Emeric”, narró la exdirectora de la Oficina del Programa de Teatro y Danza. Igualmente, reseñó la importancia de este Teatro Rodante y algunas de las personas que han sido parte de este grupo histórico: Luis Rafael Sánchez, Victoria Espinosa, Dean Zayas y otros bastiones del teatro puertorriqueño.

Antes de esta presentación, El gran circo eucraniano tuvo tres exposiciones bajo la dirección de Myrna Casa y una bajo Rocky Venegas. Actualmente tiene las que trabaja Otón Olivieri.

“Esa fuente de talento, de trabajo para el desarrollo de los jóvenes, es algo que no debe permitirse que desaparezca o que se circunscriba a presentarse en la Universidad nada más y no darse como ha sido siempre y como es la misión del Rodante. Que salga del lugar de donde nace”, opinó Rosabel Otón Olivieri, quien instruye en el Departamento de Drama desde el 2000.

Para colaborar con el viaje del Teatro Rodante Universitario a Ecuador, puede aportar al (787) 478-9766 por ATH Móvil y al rosabelaoton@gmail.com por PayPal.

 

 

 

 

 

 

 

 

Senado aprueba medida que restringe el aborto

 

CLARIDAD

 

La pieza, de la autoría de Joanne Rodríguez Veve, es el más reciente intento de la legisladora por limitar el derecho a la terminación de un embarazo.

A espaldas del pueblo, el Senado de Puerto Rico aprobó, el pasado 17 de junio, el PS 495, una medida que impone varias condiciones al proceso de aborto a jóvenes embarazadas de menos de 15 años. Según la pieza, las personas encintas de esta edad tendrían que ir acompañadas por algún padre o tutor, quien debe autorizar el procedimiento. Un requisito que, aparte de violentar la intimidad de la joven, no garantiza protección alguna, de acuerdo con Aborto Libre Puerto Rico, coalición que defiende este derecho.

“¡Requerir el consentimiento parental NO es una medida de prevención de abuso sexual o incesto! Utilizar como lanza política un evento traumático para adelantar caprichos y agendas es revictimizante y conlleva que las jóvenes tengan que recurrir a abortos inseguros o a la maternidad forzada”, denunció la colectividad Aborto Libre.

La medida en cuestión fue aprobada “por descargue”. Es decir, que la pieza no pasó por las manos de una comisión y llegó directamente a la asamblea legislativa para votación. Obtuvo 19 votos a favor, seis en contra y una abstención. Busca, también, alterar la determinación del Tribunal Supremo de Puerto Rico (TSPR) en el caso El Pueblo de Puerto Rico v. Pablo Duarte, del año 1980, caso que no circunscribe este derecho con aditamentos algunos.

En julio de 2023, la medida pasó por vistas públicas, pero no pudo ser discutida en ellas por la cantidad de enmiendas significativas que sufrió. “Una afrenta a la democracia”, según la licenciada Alondra Hernández Quiñones, de Aborto Libre.

“[Están] utilizando supuestos procesos democráticos del país para adelantar unas agendas que excluyen y regalan muerte a las personas más vulnerables de nuestra sociedad, que son las jóvenes que pueden estar siendo agredidas sexualmente”, sostuvo Hernández Quiñones en entrevista telefónica con CLARIDAD.

En esa línea, la abogada feminista alertó, también, de que el Proyecto Dignidad (PD) ha sido un detractor en nombrar y definir claramente las métricas de la emergencia por violencia de género. A juicio de Hernández Quiñones, “no tienen la capacidad para reconocer la violencia de género como un problema social real”.

Entre los años 2017 y 2020, 68 jóvenes menores de 15 años continuaron con su embarazo. En la demografía de 15-19 años, 7,982 jóvenes completaron la gestación, de acuerdo con el Informe Anual de Estadísticas. En otras palabras, señala Hernández Quiñones, las personas gestantes casi siempre deciden no abortar.

“El problema de la violencia sexual en Puerto Rico no se va a atajar limitando un servicio de salud esencial, reconocido por todos los organismos internacionales multilaterales, como es el aborto. Se ataja con educación sexual integral, fortaleciendo al Departamento de la Familia, de Educación y otras instituciones”, aseguró la también abogada internacionalista.

Además, Hernández Quiñones destacó la educación con perspectiva de género como otro paso que consuena con la política en contra de la violencia sexual. Un paso que ha sido “demonizado por el seudopartido” que representa Proyecto Dignidad, el partido que más ha intentado aminorar los derechos de intimidad de esta demografía.

Como portavoz de estas afrentas, la senadora Joanne Rodríguez Veve se encargó de redactar y presentar las particularidades — a veces confusas— del PS 495, compartió la licenciada Hernández Quiñones. Por ejemplo, la medida propone que, en caso de que el embarazo resulte de una violación, el servicio no se le niegue a la víctima de agresión sexual, siempre que la clínica de aborto asuma custodia [¿de la víctima?] inmediata.

“El problema, realmente, con esto es que hace más inaccesible el derecho al aborto. Primero, que estás imponiendo a las víctimas a hablar cuando a la senadora le dé la gana, cuando sabemos que las víctimas hablan y denuncian cuando estén listas. Eso no le corresponde al Estado”, tronó Hernández Quiñones contra la medida.

En lugar de obligar a las clínicas a responder, el Estado, además de disponer de los recursos, es quien debe activar al Departamento de Educación, de la Familia y a los espacios que son primeros respondedores y tienen contacto constante con menores de edad, recordó Hernández Quiñones. “Realmente delata que la extensión legislativa es coartar el servicio al aborto”, aseveró la abogada.

Dignidad y su proyecto

Como abogada y feminista, Hernández Quiñones puntualizó que la gestión de Proyecto Dignidad en este cuatrienio se ha “estrenado a la usanza” de los países conservadores de Occidente, como Italia o Argentina.

“Es vergonzoso que toda su gestión política sea en contra de minorías históricamente marginadas, para no proteger a los trabajadores, que somos la mayoría que habitamos este país”, precisó la abogada feminista. Más vergonzoso, añadió, resultan los comentarios de Rodríguez Veve, como cuando expresó que “un aborto no desviola”.

Otra manifestación de las posturas radicales derechistas de PD es la manera en que elogian las figuras de Giorgia Meloni, primera ministra de Italia, y de Javier Milei, presidente de Argentina. Ambas figuras fueron celebradas por Rodríguez Veve durante un turno en el hemiciclo. Para Hernández, todo es una muestra de un movimiento negligente que con los años ha ganada terreno con el sector fundamentalista del país mediante la “manipulación ideológica”

“Son personas abiertamente antiderechos. Ella [Rodríguez Veve] es una persona que, si pudiese desaparecer la mitad del país, lo hace. Y lo está haciendo con sus políticas y sus intentos legislativos”, concluyó Hernández Quiñones.       

 

 

 

 

En la campaña de Jennifer González estará LUMA

CLARIDAD

Durante la reciente campaña primarista Jennifer González hizo todo lo posible por desligarse de Luma Energy proyectando hacia su contrincante, el gobernador Pedro Pierlusi, la responsabilidad plena por el contrato otorgado al consorcio en junio de 2020. Ni ella ni su partido, que controlaba gobernación y Legislatura en aquel momento, querían asumir alguna cuota de responsabilidad por una decisión que tan desastrosa aparece ante los ojos de la ciudadanía. Aunque se cuidó de nunca pedir la cancelación del contrato, en varias ocasiones lanzó ataques a Luma tratando de ponerse en sintonía con la gente que sufría los apagones.

A juzgar por el resultado de la primaria la estrategia de González surtió efecto, aun cuando entre la militancia del PNP la indignación por las ejecutorias de Luma no está tan extendida como en el resto del pueblo. (En las redes sociales los pocos que defienden a Luma o tratan de minimizar su debacle son siempre miembros de ese partido.) Ahora, de cara a las elecciones generales de noviembre, cuando para ganar necesita votos de muchos sectores fuera del corazón partidista, ¿podrá tener el mismo éxito desligándose de Luma?

No hay duda de que la empresa privatizadora y los apagones serán uno de los temas centrales en la campaña electoral que apenas comienza. Aun cuando no nos visite una tormenta o que Luma se esmere en evitar apagones en los próximos cuatro meses la indignación generalizada no disminuirá en tan corto tiempo. Más que disminución, lo lógico será esperar que aumente porque la electricidad es ahora mismo el servicio más importante para la vida de la gente. Además, según se desprende de sus últimos actos, todo indica que a la nueva gerencia de la privatizadora, con el salvadoreño Juan Saca como principal figura, le importa muy poco que esa indignación se mantenga o aumente porque se sienten muy seguros con un contrato a 15 años al que le restan 11. En la reciente crisis que afecta a un grupo de pueblos del suroeste del país, en lugar de dorar la píldora como hubiesen querido los jerarcas del PNP, Saca optó por echar sal a las heridas. Con los ciudadanos agobiados, requiriendo acción inmediata, dijeron que se tomarían más de un mes en atenderlos. Luego reclamaron un aumento de tarifa y amenazaron con detener los trabajos de mantenimiento si no los complacen.

Ante ese cuadro, debemos esperar que los publicistas y directores de campaña de la candidata del PNP busquen afanosamente la manera para tratar de desligar a González de Luma, pero la tarea será difícil. Tratarán de explotar la supuesta lejanía de la comisionada residente mientras en la administración de su colega Ricardo Rosselló se cocinaba el desmantelamiento de la Autoridad de Energía Eléctrica, pero ese distanciamiento no existía. Ella fue en todo momento parte de aquel proceso y no sólo aprobó la selección de la entidad agraciada con el contrato, sino también la política de privatización. Fue el PNP de Jennifer González, controlando el Ejecutivo y la Legislatura el que, en sintonía con la Junta de Control Fiscal, decidió acoger la privatización de servicios públicos como una política central de su administración de gobierno.

Esa política neoliberal que González, como buena “trumpista” comparte, es el origen de todos los males. Y cuando a esa visión se añade la incompetencia administrativa, complementada con una buena dosis de corrupción, el resultado es el desastre.

La política de borrón y cuenta nueva implementada llevó al desmantelamiento de una estructura creada a lo largo de décadas mandando, de paso, a cientos de trabajadores diestros a un retiro obligado. Simultáneamente, junto a ese absurdo desmantelamiento de la estructura operativa de la AEE, se procedió a seleccionar a una entidad sin capacidad para la tarea que se le encomendaría. La supuesta experiencia en sistemas eléctricos que tenía la principal compañía matriz de Luma, la canadiense ATCO, se limitaba a una provincia de su país, Alberta, que apenas tiene 16 habitantes por milla cuadrada en un entorno geográfico absolutamente distinto al nuestro. Esa selección solo se explica como el producto de una mentalidad colonizada que sobrevalora lo extranjero y subestima lo propio en cualquier circunstancia.

La comisionada residente Jennifer González fue parte de ese proceso concebido por el gobierno de su partido y autorizado por la Legislatura que también controlaban. Ahora, en su desesperación por desligarse de la debacle puede que, inclusive, se atreva a decir que “buscará la manera” de cancelar el contrato Luma si llega a la gobernación. Pero esos esfuerzos difícilmente prosperarían si sus contrincantes logran que el desastre energético se convierta, como debería ser, en el tema más importante de la campaña electoral. Ese desastre, producto del neoliberalismo y la incompetencia, es el mejor retrato del bipartidismo que intentaremos dejar atrás el próximo noviembre.