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Celebran la vida de la combatiente Dylcia Noemí Pagán Rivera

Adolfo AMAtos, Jan Susler, Ernesto Gómez, y doña Alma Gómez. Foto Alina Luciano

 

CLARIDAD

ccotto@clarridadpuertorico.com

Los velatorios fúnebres dan la oportunidad de reencontrarse con parientes y dolientes, y aunque es obvio que existe un sentimiento de pesar, más bien siempre reina la conversación entre los asistentes de cómo te encuentras y los cuentos y las revelaciones sobre esa persona a la que le estamos rindiendo por última vez terrenal, nuestros afectos y respeto.

El velatorio de la patriota Dylcia Pagán, llevado a cabo este pasado domingo, 14 de julio, en la Funeraria Ehret en Río Piedras, no fue la excepción.  Allí se congregaron familiares, sus compañeras y compañeros ex prisioneros políticos, todos miembros de lo que en su momento fue la organización clandestina Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), a favor de la independencia de Puerto Rico. Juntos, amigos, otros presos políticos puertorriqueños e integrantes de diversos grupos activistas de Puerto Rico, así como de grupos puertorriqueños activos en varias ciudades de Estados Unidos.

“Vine de Chicago porque tenía que estar aquí con mi familia, la familia de Dylcia, Ernesto, doña Alma los demás ex prisioneros (as) políticos, que son como mi familia. Conocí a a Dylcia en el 1981 desde ese mismo momento, hemos sido hermanas. Ella me ha enseñado mucho, soy una mejor persona por haberla conocido”, expresó Jan Susler, asesora legal de los y las ex prisioneras de guerra puertorriqueños, en un aparte con la prensa antes de comenzar los actos oficiales.

En esa ocasión, el hijo de Pagán, Ernesto, así  como su madre adoptiva y varios ex prisioneros políticos compartieron sus sentimientos sobre sus vidas, sus relaciones familiares, anécdotas de momentos culminantes de su lucha. Así nos enteramos de cómo fue que el hijo de la combatiente puertorriqueña fue criado por una familia mexicana.

“Desde que Ernesto llegó a nuestra vida en Chihuahua, México,  se estableció una unión fundamental entre México y Puerto Rico, porque siempre ha sido también, para nosotros en México, la independencia de Puerto Rico algo que todavía está pendiente de lograrse. Ese lazo que se formó desde ese día que él llegó a nuestro hogar, lo hemos mantenido. Dylcia forma parte de la familia.  Mantenemos con el pueblo de Puerto Rico el objetivo fundamental de la independencia por el que tantas y tantos compañeros han dado su libertad, su vida, y siguen insistiendo”.

Alma Gómez Caraballo reveló que Ernesto llegó a su familia cuando tenía un año y unos meses y que no sabían exactamente su fecha de nacimiento, que simplemente cuando les dijeron que había un niño que necesitaba papá y mamá, que debían ser ellos, supusieron que era por motivos políticos.  Esto, porque ella y su esposo  militaban en una organización social importante en Chihuahua, México,  que tenía relaciones tanto con el movimiento independentista de Puerto Rico como con los chicanos, que fueron el conducto  por el que el niño llegó a ellos.

Nunca supieron nada más hasta que llegó el momento en que era necesario que Dylcia viera a su hijo y que este conociera a su madre. Alma Gómez describió como terrible el momento en que debió decirle a Ernesto. Él acababa de ganar un concurso escolar en el que habló de su patria, México, de la independencia, y  “de pronto, decirle no somos tus papás, este no es tu país, fue el momento más terrible”.

El niño vio a su madre biológica por primera vez a los 10 años. Sus padres adoptivos viajaron a San Francisco, California, para que la viera en prisión. “Nosotros no entrábamos a la prisión por razones de seguridad. Teníamos miedo de que se dieran cuenta que él era el hijo de Dylcia, por lo que entraba como su sobrino, no como su  hijo. Era por protección, porque las autoridades nomás por hacer la maldad, podían decir que este niño es de aquí”. De ahí en adelante, las vacaciones del niño, hasta el 1999, se convirtieron en un ir y venir de visitas a la prisión para ver a su madre.

Los ojos todos en la sala de conferencia de prensa comienzan a nublarse con los testimonios. Ya después de algunos años, continuó narrando doña Alma, fue que conocieron a Dylcia en la cárcel, cuando se estimó que ya era seguro entrar. Pero los momentos difíciles no terminaron ahí. Luego, cuenta, hubo que decirles a sus otros hijos —tiene dos de vientre y dos de corazón— a los cuatro hombres, la verdad sobre Ernesto.

“Uno  de ellos, cuando le estábamos platicando, decía no es cierto, no es cierto, y les pedimos que jamás el hecho… que no se pelearan, que eso nunca fuera a ser motivo de conflicto entre ellos. Hasta donde yo sé, jamás sus hermanos le reprocharon que él no era su hermano”.  Ernesto confirmó con un gesto que así fue.

De su parte, el hijo de Dylcia compartió que entre ellos fue muy impactante conocerse. “Fue un  proceso que se fue dando a través de los años, siempre con muchas limitaciones, inclusive después de haber salido de la cárcel. La cárcel deja muchas marcas en las personas que no es fácil. Creo que se crean unas paredes para protegerte y mantenerte cuerdo, que es imposible romper, eso una vez sales de la cárcel. Pude con el tiempo hacer una relación estable de mucho cariño y respeto con mi madre Dylcia; pero fue un proceso largo y complicado”.

Por su parte, Susler recordó que los  presos políticos formaban parte de la campaña para su excarcelación y que una sugerencia de Dylcia fue que los hijos de los presos políticos fueran a la Casa Blanca a cabildear por la excarcelación de sus padres. Esa sugerencia le impresionó, por lo que se dedicó a organizar al grupo. El cabildeo se dio un día en que se reunieron con personal de Casa Blanca y del Departamento de Justicia. “Cada uno habló de su padre o madre. Fue una cosa, que los mismos  representantes de Casa Blanca lloraron. Lloraron porque entendieron que los presos eran madres y padres, eran seres humanos, que los familiares querían que salieran. Fue bien impactante”, describió con voz entrecortada.

De su experiencia de ese proceso, Ernesto reflexionó sobre el privilegio de ir en esa gira y escuchar los testimonios de los hijos de los otros presos, los hijos que sí se quedaron con familiares, con sus hermanos, con sus padres. “Ahí yo me di cuenta lo afortunado que fui. Creo que de todos ellos, me atrevo a decir, el que tuvo una infancia normal y feliz fui yo, y fue gracias a mis padres que me adoptaron, a que me sacaron de Estados Unidos, y por ese lado estoy muy agradecido de mis padres”.

Reconoció que esa es una de las herramientas con la que logró hacer las paces y poder seguir su vida, de lo poco común de la historia  de vida que le tocó “porque lo que pasaron el resto de los muchachos y muchachas de los compañeros es horrible. En eventos como el de hoy, me doy cuenta de la gran fortuna que tengo —se le quiebra la voz— y en vez de renegar lo acepto, lo abrazo y lo celebro”.

Qué se siente tener dos patrias

Ernesto Gómez Gómez suspira antes de contestar y decir que a veces es poético y bonito, otras, a veces, crea problemas de identidad. Admitió que muchas veces trató de sentirse puertorriqueño por la presión que supone el compromiso político de sus padres. En su caso, tanto sobre la familia biológica como adoptiva sugiere: “No es justo que se le pongas a un niño el peso de lo que hizo tu padre o lo que hizo tu abuelo, por mucho tiempo tuve ese conflicto. Quise creerlo, traté de ser el hijo de Dylcia y Guillermo, y me di cuenta que no era yo. No era mi llamado, no era lo que yo sentía. Quiero mucho a Puerto Rico, lo quiero como una segunda patria, pero yo me crie muy orgulloso de ser mexicano, muy conocedor de la historia de México, de las luchas sociales, viendo el ejemplo de mis padres, de mis tíos. Son una familia muy activa que siempre se han mantenido en la lucha política por la justicia social. Y esa identidad que traté de rechazar en un momento me di cuenta de que no tengo por qué hacerlo, puedo tenerla y puedo tener a Puerto Rico. Ya hace varios años que pude hacer las paces”.

 

Aché para Dylcia Pagán

 

Por Cándida Cotto

Como eléctrica, sin pelos en la lengua, creativa y un huracán, con estos y otros calificativos, entre sentidas emociones, poemas, canciones y testimonios de su hijo, familiares compañeros de lucha y amigos, despidieron a la ex prisionera política Dylcia Noemí Pagán.

 Antes de que comenzaran los actos oficiales del velatorio en la funeraria Ereht, en Río Piedras, varios de los compañeras y compañeros  ex prisioneros políticos de Dylcia Pagán se expresaron y compartieron  anécdotas de cuando pertenecieron al grupo  Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), en pro de la independencia de Puerto Rico, acciones que les conllevaron entre 20 a más de 30 años de prisión en Estados Unidos.

 El primero de ellos fue Adolfo Matos Antorgiorgi. “Dylcia era una mujer dinámica, nació nacionalista. Entiendo que ese nacionalismo nació y siguió creciendo en ella de la forma en que fue. Estamos aquí  celebrando la vida de la compañera y para darle una despedida como ella se lo merece. Le gustaba la música, la copa de vino. Es un honor ser parte de todo este proceso”. Matos expresó también sentirse honrado de que la madre adoptiva del hijo de Dylcia, Alma Gómez Concepción, estuviera presente en el velatorio.

Luis Rosa y Alejandrina Torres. Fotos Alina Luciano
Clarisa y Oscar López,Adolfo Matos, Alberto Rodríguez, Lucy R, Heriberto Marín,Félix Rosa, Alicia Rodríguez, Carlos Alberto Torres (detrás0 Alejandrina Torres Edwin Cortés y Jan Susler realizan la guardia de honor para Dylcia.

Por su parte, Edwin Cortés, otro de los ex prisioneros político, comparó su nacimiento y crianza en Chicago con el que Dylcia naciera y fuera criada en Nueva York. Ambos, en sus respectivos escenarios, ella en Nueva York y él en el sur de Chicago, en su juventud  exigieron que las universidades tuviesen estudios puertorriqueños. Hoy, en la Universidad de Illinois, el 25 % de la población de la universidad es latina. Su primer encuentro con Dylcia fue en el 1983 en el juicio en Chicago. Contó que no sabía cómo la abogada Jan Susler logró el “milagro” de que todos ellos se reunieran en un momento del juicio. Cuando los carceleros se dieron cuenta, obraron y se aseguraron de que no tuvieran otra reunión.

 En tono suave y seguro indicó que ellos y ellas fueron la tercera generación de puertorriqueños acusados de conspiración sediciosa. 

 “Un momento de muchas emociones”, describió la ex prisionera Alicia Rodríguez, la muerte y velatorio de la compañera. No obstante, también calificó como un milagro poder darle el último adiós a Dylcia estando presente su hijo Ernesto Gómez Gómez. Recordó que el último día en que estuvieron en libertad y que pensaban que nunca iban a regresar  a sus casas, ella abrazó a Ernesto.

 “Te  di mucho cariño al igual que a la hija de Carlos Alberto Torres y de Haydée. Fue fuerte porque cuando la realidad imponía que era obvio que no podíamos  regresar, todos estábamos pensando en los hijos de los presos. Lucy ya llevaba tres años en el clandestinaje sin haber visto a su hijo; pero tocarte, darte un abrazo y saber que las cosas iban a cambiar…”. Alicia Rodríguez agradeció a Alma Gómez por haberle dado un hogar a Ernesto. 

 Su hermana, Lucy Rodríguez, contó que su hijo Damián, quien siempre se muestra fuerte, la llamó y le pidió que le dijera a Ernesto que “lo tengo presente”. Lucy, igual, recordó que estuvo el día en que salieron y no regresaron. “Dylcia amó a Ernesto y sufrió mucho no estar con él”. 

 “Lo interesante de todo esto es que nosotros no nos conocíamos”, afirmó Luis Rosa, otro de los camaradas. Él, al igual que Dylcia, tenía un hijo de dos años en ese momento. Se conocieron de verdad, afirma, el día que los arrestaron. “En lo  personal, lo único que conocía de Dylcia era su hijo, y lo mismo con Haydée, a su hija”. Contó que él acudía al juicio de William Guillermo Morales en Nueva York (el padre del hijo de Dylcia), por lo que la había visto, y que en una ocasión, como nadie quería quedarse fuera de la sala, a él le entregaron al niño para que lo cuidara por un par de horas.

 “Nosotros no nos hemos recuperado, porque con cinco años de probatoria, no tuvimos la oportunidad de sanar y esto es bien importante estos momentos. Aun triste, es también parte de la sanación. Aprovechamos este momento para abrazarnos. La solidaridad es sentir el dolor ajeno”.

 Aché pa’ Dylcia

Con esta expresión africana, que implica desear bendiciones, cosas buenas, se enmarcó el velatorio de la patriota revolucionaria Dylcia Noemí Pagán. No faltó la bandera puertorriqueña y, en un gesto de solidaridad, la bandera Palestina. El acto estuvo conducido, primero, por la activista y poeta Solimar Jusino y, luego, por la comunicadora Millie Gil.

Alberto Rodríguez, Lucy Rodríguez, Heriberto Marín, Félix Rosa, Alejandrina Torres, Carlos Alberto Torres (detrás) Edwin Cortés, Jan Susler, Luis Rosa, Alicia Rodríguez y Ricardo Jiménez. Fotos Alina Luciano/ CLARIDAD

 Entre los que se expresaron estuvo el también camarada de Dylcia y ex prisionero político Alberto Rodríguez. Afirmando la expresión del Che Guevara de que al revolucionario lo motiva el amor,  destacó cómo puede una persona nacida y criada en Nueva York, como Pagán, asumir la lucha armada por Puerto Rico. Rodríguez, quien al igual que Dylcia, nació en Estados Unidos; pero en Chicago llamó a defender el derecho de la diáspora a ser reconocida como parte de la nación puertorriqueña, lo que debe ser parte del proceso de independencia.

 Se refirió a que es un sentimiento mucho más profundo entender el por qué al nacer, en este caso en Estados Unidos, el puertorriqueño sigue siendo puertorriqueño. “La diáspora puertorriqueña no cambió al puertorriqueño, el imperio fracasó”. En ese sentido expuso que los puertorriqueños, al abandonar la isla, por décadas han creado organizaciones en EE. UU. para ayudarse entre sí y han influenciado, entre otras expresiones, el jazz, la salsa y el hiphop. 

 Mientras, las guardias de honor junto al féretro no faltaron, como la de la Sociedad Creadora de Valores, la cual profesa el budismo de Nichiren Daishonin (japonés).   Entre una y otra, diversos miembros de Poetas en Marcha ofrecieron sus creaciones, uno de ellos William Pérez. Al pie, la guardia de honor del Comité de Solidaridad con Cuba.

Entre los que acudieron a brindar sus respetos estuvieron además los ex presos políticos puertorriqueños, Pablo Marcano, los hermanos Orlando y Norberto González Claudio y Juan Segarra Palmer. También dijo presente el que se considera el último sobreviviente de los participantes en la revolución nacionalista del 1950, Heriberto Marín Torres, de 91 años.

 Otros grupos que participaron en la guardia de honor lo fueron la Jornada se Acabaron las Promesas, integrada en su mayoría por jóvenes; los miembros de la Campaña Pro Liberación de los Presos Políticos de Nueva York; el grupo de mujeres Las Lolitas y el Comité Pro Derechos Humanos de Puerto Rico (CPDH). Este último encaminó la campaña por la excarcelación del grupo de la FALN, en la isla. Además estuvo presente la candidata de la Alianza de País a la comisaría residente, la senadora Ana Irma Rivera Lassén,

 Ricardo Jiménez, también miembro de la FALN, exhortó a que se recoja y documente la participación de la mujer en la lucha por la independencia, tarea que apuntó no se ha hecho en este último siglo.

 En la parte artística ofrecieron sus interpretaciones las cantantes Zoraida Santiago, Chabela Rodríguez Choco Orta y el trovador Tony Rivera,  fundador y  director  de la Orquesta Nacional Boricua, Mapeyé.

 El acto culminó con la participación del grupo de mujeres tocadoras de bomba Las Barrileras del 8M.  Para cerrar el acto, el cantante conocido como el Niño de Trastalleres, Andy Montañez, interpretó el himno revolucionario La Borinqueña.

 

 

 

Eventos boricuas para observar en París 2024

Jasmine Camacho

 

Especial para CLARIDAD

Cuando esto salga publicado estaremos apenas a horas del desfile de inauguración de los Juegos Olímpicos París 2024.

Esta será la vigésima  participación ininterrumpida boricua y en la que llevamos una delegación de 51 atletas, la 7ma mayor en nuestra historia (empatando con la de Los Ángeles 1984) y la más numerosa desde los Juegos de Atlanta 1996.

Entre los datos que resaltan, Puerto Rico tendrá representación en el baloncesto en ambas ramas en una misma Olimpiada por primera vez en su historia;  tendremos una competidora en tiro con arco por primera vez en 28 años;  y Ashley Ann Lozada será la primera boxeadora femenina boricua en competir en unas olimpiadas, por mencionar algunos.

Aunque todos los eventos son importantes hay algunos que generarán más atención pues la posibilidad de ser finalista u obtener medalla podría ser real.   A continuación menciono las que entiendo tienen mayores posibilidades:

100 metros con vallas – Jasmine Camacho – Nuestra abanderada en estos Juegos es una competidora del más alto nivel habiendo ganado oro en Tokio 2020 estoy seguro de que la motivación de querer defender su campeonato, y de poder convertirse en la primera boricua en ser doble medallista, será inspiración suficiente para verla en la final.

Decatlón – Ayden Owens – Este evento es probablemente el más duro de los Juegos pues requiere hacer 10 eventos en 2 días.  El boricua se presenta a este evento con la tercera mejor marca del año y, si le va bien en los eventos de campo (que no son su fuerte), la posibilidad de medalla es real.

Boxeo – Juanmita López – Sé que este nombre sorprenderá a muchos pues es apenas su segunda competencia como adulto y algunos pensarán que no tiene la madurez para un evento de esta naturaleza.  Sin embargo, Juanmita dejó demostrado en el clasificatorio que puede ir de tú a tú con cualquiera en esa división.    Sólo clasificaron 16 boxeadores  en esta división  por lo que 2 victorias aseguran la medalla.

Judo – María Pérez – La judoca es una veterana que fue subcampeona mundial en 2017 y múltiple medallista en los eventos más importantes como los Grand Slam y los Grand Prix de ese deporte.  Pelea en una división donde no hay una clara favorita y, si tiene suerte en el sorteo, llegar a las finalistas no es descabellado.

Lucha – Sebastián Rivera – El abanderado masculino de nuestra delegación es el subcampeón mundial y está 4to en el ranking mundial.  Recordemos que el ruso que lo venció en la final de ese evento no estará presente debido a que los rusos declinaron participar. Sebastián venció a peleadores asiáticos y europeos en el mundial, que son normalmente las potencias en este deporte.  Los elementos están presentes para llegar lejos.

Lucha -Darian Cruz – Ha sido medallista panamericano y plata en el Grand Prix 2022 de Madrid.

Para obtener el pase olímpico venció al estadounidense Zane Richards, campeón panamericano de Santiago 2023.  Con un buen sorteo puede hacer ruido y colarse.

Otros eventos a observar:

Tenis de mesa – Adriana Díaz – Estará entre las mejores 8 sembradas de los Juegos por lo que empezará a competir en la ronda de 32.  Aunque las asiáticas dominan este deporte, que Adriana gane 2 juegos y llegue a cuartos de finales antes de cruzarse con las chinas y japonesas es una posibilidad real.

Patinaje Steven Piñeiro – Aunque no ha tenido su mejor año de competencia, Steven llegó sexto en la última olimpiada y fue medallista de bronce en los Panamericanos de Santiago 2023.  Con su experiencia, no extrañaría verlo en la final nuevamente.

Equipo de baloncesto masculino de Puerto Rico

Foto Alina Luciano

Confieso que hace varias semanas escribir esto no era concebible pero la demostración dada en el torneo clasificatorio olímpico donde se venció por doble dígito a las potencias de Italia y Lituania (esta última por primera vez)  ha obligado que  nuestros 12 magníficos sean parte de esta conversación.  Compiten 12 equipos, divididos en 3 grupos de 4, donde clasificarán a cuartos de finales los 2 mejores de cada grupo y los 2 mejores terceros.   Aunque nos tocó un grupo mortífero (Sudán del Sur, Serbia y EEUU), la manera en que ha lucido el equipo recientemente hace pensar que una clasificación a cuartos de finales como uno de los mejores terceros o incluso una victoria sobre la potencia Serbia es posible.  Puerto Rico ha aglutinado a su mejor equipo en años, no tiene fallas en ninguna posición y ha mejorado su defensa a nivel europeo.  Por eso hay que velarlos.

Sin duda estaremos pendientes de todas nuestras actuaciones olímpicas y una sorpresa siempre será bienvenida.  Claro está, entiendo que los mencionados serán nuestros eventos principales.  Solo me resta decir: ¡Qué comiencen ya!

 

Dylcia, descansa en paz

De izq a derecha: Adolfo Matos, Jan Susler, Ernesto Gómez y doña Alma Gómez

Porque tu vida la comprometiste a luchar por la Independencia de tu Patria, enfrentando con valentía al imperio.

Porque en momentos de riesgo protegiste a tu hijo, poniéndolo al cuidado de tus compañeras/os.

Porque honraste tu convicción, declarándote PRISIONERA DE GUERRA, asumiendo los riesgos y consecuencias.
Porque entraste a prisión LIBRE y saliste LIBRE, orgullosa, combatiente y rebelde.

Porque regresaste a tu Patria como heroína y siempre INDEPENDENTISTA.
DYLCIA, DESCANSA EN PAZ

Porque tus compañeras/os encontraron para tu hijo, una familia Mexicana que lo amó, educó y protegió.
Porque aun en prisión, pudiste acompañarlo en su adolescencia, juventud y ya libre, en la formación de su familia.

Porque eres la orgullosa abuela de dos hermosas e inteligentes mujeres.
Porque tus amigas/os, compañeras/os y tu familia Mexicana mantendremos la solidaridad con tu familia y tu patria, así como guardaremos tu heroico y amoroso recuerdo.

DYLCIA, DESCANSA EN PAZ, ESTARAS SIEMPRE PRESENTE EN NUESTRAS VIDAS

!PATRIA O MUERTE, VENCEREMOS!

Alma Gómez Caballero 14 de julio 2024 San Juan Puerto Rico

Carta para despedir a Abi Dylcia

Nietas de Dylcia se dirigen al público. Fotos Alina Luciano CLARIDAD

 Me tardé mucho escribiendo esto. La muerte de Abi Dylcia es algo que me está tomando mucho tiempo procesar. No es algo que quiero aceptar, no quiero perder a mi abuela, la que siempre nos hacía reír, nos hacía comernos los chocolates y mantecados que nos compraba, la que siempre nos saludaba con un “what’s up girlfriend”, la que tanta gente le mandaba saludos y preguntaba

por ella, la que cuando quería decir algo malo lo decía en inglés para que Elenita no entendiera. En fin, la Abi Dylcia que tanto amamos y extrañamos.

Nunca me imaginé escribiendo esto; una carta para despedir a Abi Dylcia. Cada vez que alguien le preguntaba algo sobre su muerte o lo que pasaría después, Abi decía que ella nunca se iba a morir. Pues aquí estamos, despidiéndote Abi Dylcia, prometiéndote que nunca te vamos a olvidar, que tu memoria siempre vivirá con nosotros y que siempre serás amada.

Te amo, Abi Dylcia, te amo y te extraño.

Paula Gómez Delgado

Discurso para Abi Dylcia

Esta situación es muy triste para muchos por que Abi es muy querida pero no la hemos perdido. Porque mientras la recordemos siempre va a estar en nuestros corazones. Abi es un ejemplo a seguir; es una mujer fuerte, luchadora, poeta, bailarina, hermosa y una superabuela. Recuerdo que siempre que llegábamos a su casa ella nos recibía con mucho amor, besos y abrazos. Me encantaba estar con Abi por que siempre tenia algo que contar y también me encantaba ir a comer con ella porque nos hacia reir mucho .

Una vez yo quería aprender inglés y Abi me decía: “whats up girl friend” mientras tronaba los dedos de la mano y yo no sabía que decir. Le preguntaba a Paula: “¿qué digo? no entiendo que me esta diciendo” y ella seguía hablando en inglés yo no entendía nada.

Que me hayan dicho que se había terminado su ciclo de vida me hizo llorar mucho porque yo la amo. Ella siempre estaba para mi y me imagino que también para muchos de los que están aquí. Siempre que me pasaba algo ella me ayudaba, siempre tenía dulces y obras de arte en su casa.

También ponía los dibujos que yo hacia y eso me encantaba. Por eso para mí esta situación es muy triste.

Abi te voy a extrañar mucho, vuela muy alto y por favor siempre protégeme.

 Elena Isabel Gómez Delgado 14 julio 2024

 

Carta a la Madre que me dio la vida.

Ernesto leyendo su mensaje en la actividad. Foto Alina Luciano/CLARIDAD

 

Apenas unos meses antes mi papás mexicanos me habían dicho que era adoptado, que mis padres biológicos eran guerrilleros por la libertad de Puerto Rico, que mi madre estaba en la cárcel en Estados Unidos y que en las vacaciones de navidad iríamos todos juntos para que yo la pudiera conocer.

La primera vez que te ví tenía yo 11 años de edad, con las manos sudadas, muerto del miedo y los nervios de punta estaba sentado en la sala de espera del salón de visitas de la prisión federal en Dublin, California. Se suponía que las autoridades no podían saber que yo era tu hijo y debía guardar discreción.Recuerdo verte caminar hacia nosotros e inmediatamente reconocerme físicamente en ti. Tus ojos, los cachetes, el pelo, las manos eran idénticos a los míos. Por unos minutos aguanté mis emociones y seguí el plan planteado de no decirte nada hasta que te dijeran que yo era tu hijo. Cuando esto pasó nos fundimos en un abrazo profundo y lloré a borbotones. Me revisaste de pies a cabeza, me preguntaste por mí lunar del lado derecho del ombligo. Mientras nos aguantábamos las manos yo las miraba maravillado de que fueran casi una copia. Esa visita se repitió dos días mas, nos tomamos fotos, hablamos mucho y después regresé con mi familia a Chihuahua, México.

Este evento cambió mi vida para siempre. De ahí en adelante mis vacaciones se convirtieron en viajes obligados a San Francisco. En navidad, semana santa y verano tenía que estar por los menos una semana por allá. Creo que querías tenerme cerca y tratar de recuperar algo de todo lo que te habías perdido. Te encargaste de que supiera que habías sido una niña actriz de televisión en NY y que en una ocasión fuiste tu quien encendió el árbol de navidad del Rockefeller Center. Eras la única hija que tuvieron Sebastián Pagán y Noemí Rivera y tenías un hermano por parte de padre que se llamaba Tommy que vivía en Yauco. Me contaste muchas veces que tu papá fue boxeador aficionado y de profesión plomero, que era guapísimo y amiguero; tu compinche eterno. Que cuando murió repentinamente a tus 17 años tu mundo se derrumbó y que tu madre Noemí, una mujer sabia y firme te enseñó la fortaleza para enfrentar las adversidades. Que siempre fue tu aliada. Que apenas dos años después no pudo aguantar sin tu padre y se murió de una enfermedad repentina. Y quedaste tú. Huérfana de padre y madre. Sola ante el mundo.

Estudiaste en Brooklyn College y ahí comenzó tu envolvimiento con las luchas por la justicia social. Te desarrollaste en el mundo de las telecomunicaciones y hasta fuiste actriz de teatro. Fungiste como productora de televisión para NBC, CBS, ABC y PBS, fuiste columnista editorial del periódico El Tiempo también poeta y amiga de Héctor Lavoe y Willie Colón; de Tito Puente, de Rita Moreno y de Pedro Pietri entre otras celebridades de la música y el arte. Trabajaste mano a mano con los Young Lords. Organizaste en Nueva York gran parte de la campaña de excarcelación de los presos nacionalistas puertorriqueños. En algún momento de tu vida adulta te enamoraste de William Morales, quien era miembro activo de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN). Cuando él tuvo un accidente con un explosivo y aún estaba recuperándose en prisión le anunciaste que estabas embarazada. Y a pesar de todas las adversidades decidiste traerme al mundo. Meses después de yo haber nacido mi padre William desapareció de prisión y se convirtió en el hombre más buscado por el FBI. Nunca pude preguntarte que te llevó a tomar la decisión de encontrarte con él en el clandestinaje. Supongo que los tiempos y las circunstancias te mostraron que ese era el camino a tomar. El 4 de abril de 1980 fuiste arrestada junto con 9 miembros más de tu agrupación. Ustedes adoptaron una posición extremadamente política ante las autoridades norteamericanas y se declararon Prisioneros de Guerra. Las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional se autodenominaban como un grupo armado cuyo principal objetivo era lograr la independencia de Puerto Rico por la vía armada. La corte norteamericana se despachó con la cuchara grande y bajo el cargo de conspiración sediciosa te dieron una sentencia de 57 años.

Nietas de Dylcia se dirigen al público. Fotos Alina Luciano CLARIDAD

Después de casi 20 años en prisión, gracias al incansable trabajo de cientos de compañeras y compañeros de Puerto Rico y del mundo se obtuvo un “perdón presidencial” para ti y tus camaradas. Entonces decidiste venir a vivir a la patria por la cual habías luchado. Eso ocurrió en 1999 y yo estaba empezando mi 2da década de vida. Había abandonado los estudios universitarios y trabajaba de peón de construcción en Phoenix, Arizona. Habíamos pasado casi una década conociéndonos poco a poco dentro de las limitaciones que impone la cárcel. En este punto nuestra relación de madre e hijo ya era bastante complicada. Y entre perseguir a una enamorada que tenía en San Juan e intentar conocerte mejor, me fui a vivir a Puerto Rico. Con la enamorada me fue bien. Tania y yo nos casamos y tuvimos dos hijas maravillosas. Y aunque ahora estamos separados somos buenos amigos. Contigo me fue difícil. La vida en si es dura pero la cárcel es horrible, deja marcas eternas en las personas, corazas casi imposibles de romper. Tuvimos treinta cuatro años para conocernos en los que sé que trataste y yo traté de tener una relación amorosa y en armonía. Creo que con la llegada de mis hijas pudimos lograrlo. Paula Sofia y Elena Isabel pudieron conocerte y quererte. Les gustaba mucho que te sacáramos a comer porque siempre nos reíamos a carcajadas contigo. Hoy veo tanto de ti en ellas. Desde tus rasgos físicos, tu sensibilidad por las artes, tu personalidad jovial y hasta cargan con algo de tu humor pesado.

Dylcia, Má: Te conocí en una sala fría de prisión a mis 11 años de edad; ahora a mis 45 me toca darte la despedida terrenal en un salón rodeado de historia. Entre el amor y el calor humano de tu familia, de tus amigos y de tu pueblo que te abrazó como la gran patriota que fuiste. Vida eterna para ti Dylcia querida, vida eterna para ti Madre querida.

 

 

Ernesto Gómez Gómez 14 de Julio del 2024

“La universidad no se mueve sin sus docentes”

La APPU apuesta al poder colectivo al negociar el primer convenio como representante de la docencia en la Universidad de Puerto Rico

 

CLARIDAD

La Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU) lleva cuatro meses negociando el primer convenio colectivo del profesorado en Puerto Rico, una gesta que brinda esperanza al gremio en medio de los recortes más espinosos que ha enfrentado el primer centro docente del país.

De tener éxito en sus reclamos, la organización conseguirá que la institución garantice que los docentes sin plaza tengan igual paga por igual trabajo; provea los recursos necesarios para la docencia, tales como oficina y computadora; y conceda el primer aumento salarial en diez años.

“Son 60 años esperando ese momento de ser sindicato. Es el primer grupo docente en Puerto Rico que logra sindicalizarse. Esto abre las puertas para otras universidades”, expresó la presidenta de la APPU, María del Mar Rosa Rodríguez, en entrevista con CLARIDAD.

Con el 97% de los votos, la APPU se convirtió en el representante exclusivo de los docentes en octubre de 2023. La elección se concretó como el tercer intento del gremio de recoger las tarjetas de interés sustancial de parte del 50% de los docentes (como exige la Junta de Relaciones Laborales). El proceso previo había quedado interrumpido por un pleito en el que la UPR alegaba que no era un patrono bajo la ley de corporaciones públicas. La decisión del Supremo bajó en febrero de 2021, con lo que se puso fin a un bloqueo de diez años.

“La sindicalización nos da un poder como ente colectivo, y un poder de negociación. En los tiempos de crisis, es cuando el fénix vuelve a restablecer las alas. Ha sido un proceso lleno de esperanza”, comentó Rosa Rodríguez, a preguntas de CLARIDAD.

“Estamos convencidos que todo lo que estamos pidiendo económicamente es justo y equitativo con lo que se le da a la docencia en el noreste de Estados Unidos”, agregó.  La comparación con las universidades públicas en Estados Unidos ha sido la medida que la junta de control fiscal ha utilizado en el pasado, para aumentar el costo de la matrícula del estudiantado.

Sobre la mesa de negociación, ya hay propuestas para 24 artículos del convenio colectivo, incluyendo que se reconozca la propiedad intelectual de los cursos, se conceda un receso académico para una asamblea anual de la APPU, y la institución académica provea los recursos necesarios —en equipo y facilidades— para que el profesorado pueda cumplir con los requerimientos para su evaluación. La gerencia solo ha contestado 13 de ellos, indicó Rosa Rodríguez.

Una de las prioridades del comité de negociación es lograr la justicia laboral para los docentes sin plaza, con igual paga por igual trabajo. “La Constitución habla de igual paga, por igual trabajo. En la universidad, eso no se está haciendo. Tenemos docentes sin plaza que llevan 17 años en la universidad”, comentó Rosa Rodríguez. Esa propuesta la presentaron en mayo, pero no han recibido respuesta ni ha sido discutida todavía por la gerencia, indicó la profesora.

Un profesor sin plaza con una carga completa, que sería 12 créditos por semestre, cobra un salario de aproximadamente $16,348 anuales, lo que está por debajo del nivel federal de pobreza y equivale a una cuarta parte del salario anual de un catedrático auxiliar, según un reportaje del periodista David Cordero Mercado para El Nuevo Día.

Casi la mitad de la docencia está sin plaza, una cifra que ha aumentado precipitadamente del 29% de los docentes en 2010, según el mismo reportaje.

También, solicitan que la contratación de los docentes sin plaza se haga por periodos de un año, lo cual les permite pedir becas y otros beneficios. “Hay contratos de 3 a 4 meses. Es bastante nocivo para el docente sin plaza porque no tiene seguridad”, comentó la presidenta del sindicato.

El vicepresidente de la APPU, Jorge Lefevre, había informado que se encontraban trabajando otros artículos que requieren estudios económicos. Tal es el caso del primer aumento salarial en diez años para el profesorado.

Un obstáculo en la negociación

Parte de los obstáculos que ha informado y denunciado la APPU en sus cápsulas informativas, es que el comité negociador de la UPR, cuyos miembros fueron nombrados por el presidente Luis A. Ferrau, les someten, como respuesta, sus propuestas iniciales completamente tachadas sin otra razón ni justificación que “porque no”.

El portavoz del comité negociador de la UPR es el abogado Juan Casellas Rodríguez, socio del bufete Nolla, Palou & Casellas. Este bufete ha contratado con la administración universitaria desde 2008, según el registro de contratos de la Oficina del Contralor. Su último contrato por la cantidad de $100,000 ha sido extendido en tres ocasiones, y sus cinco enmiendas reflejan una suma de $244,000 adicionales.

El socio fundador de Nolla, Palou & Casellas cobra un honorario de $125 la hora por sus servicios profesionales a la UPR.

“Es inusual que el portavoz del comité negociador sea alguien sin conocimiento de la docencia; que tiene un conflicto de interés porque, en la medida en que se alarguen los procesos, él cobra más”, denunció Rosa Rodríguez.

La profesora agregó que no solo les ha entregado las propuestas completamente tachadas sin ningún tipo de diálogo, sino que les ha dicho que acudan a los tribunales, si están en desacuerdo. “Se supone que, cuando uno está en negociación, nos ahorramos los tribunales. Está en el mejor interés de su cliente que no acudamos a los tribunales”, opinó.

Estas quejas fueron llevadas directamente al presidente en una reunión el 3 de junio, informó el sindicato en sus plataformas digitales. CLARIDAD solicitó la reacción de Ferrao a través de la Oficina de Prensa, pero su directora Rosa Meléndez Cartagena informó que se encontraba fuera del país. Por su parte, el licenciado Casellas delegó en la UPR responder a los señalamientos en su contra.

Rosa Rodríguez explicó que en el proceso para redactar las propuestas iniciales participaron 37 docentes, representativos de todos los recintos y todas las categorías: docentes bibliotecarios, investigadores, de extensión agrícola, docentes sin plaza y los docentes de las escuelas laboratorio.  Anterior a eso hubo un comité de investigación, que estudió otros convenios colectivos en las universidades estadounidenses y de otros grupos sindicales en las instituciones académicas en Puerto Rico.

“Sabemos que la universidad no se mueve sin sus docentes. Tenemos mucho poder en mejorar las condiciones de trabajo”, aseveró esperanzada al asegurar que tienen muchísimas estrategias y serán creativos para defender el convenio.