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La imagen que Maitland, Australia, convirtió en patrimonio

 

Una exposición en Australia reveló cómo el racismo puede transformarse en mercancía, nostalgia y poder institucional

Fotos suministradas por el autor.

En febrero de 2009 visité por primera vez Maitland, una ciudad de New South Wales, Australia. Iba de paso porque la familia de quien entonces era mi novia —hoy mi esposa y madre de nuestro hijo— vivía allí. Llegué al pueblo vestido con un pantalón verde brillante estampado con imágenes de martinis y una camisa rosada. La gente me miraba como si fuera un extraterrestre. En mi inocencia pensé que era solo por la ropa. Años después, también comprendí que esas miradas señalaban que yo no era “blanco”. Cuando utilizo el término “blanco”, lo hago reconociendo que las “categorías raciales” varían de una cultura a otra, aunque el privilegio asociado a la blanquitud siempre persiste. Durante aquel viaje vi por primera vez la imagen que, tiempo después, me impulsaría a desarrollar una exposición basada en cinco años de investigación. Se trataba de un hitching post (un poste de hierro fundido para amarrar caballos) que recrea a un niño negro de pie sobre una paca de algodón. La figura tiene la mano extendida para sostener las riendas. Me sorprendió encontrar esta figura en la calle principal del pueblo. También me resultó revelador que no encarnara a una persona negra de la región, sino a un niño afroamericano construido a partir de una iconografía de la servidumbre de hace aproximadamente 150 años. Jamás imaginé que, con el paso del tiempo, viviría en ese pueblo y que una parte de mi práctica artística terminaría girando en torno a aquella imagen.

Me niego a llamar a esa representación “el niño” o “el niño negro”, porque hacerlo confunde la representación con una persona y termina por “humanizar” la mercancía, mientras oculta la violencia de la imagen. Prefiero referirme a esta figura como el objeto, el Black Boy Hitching Post o, simplemente, la imagen. Cada año el municipio vuelve a pintar la imagen con un negro azabache, plano y muy brillante: un color que no se aproxima a ninguna tonalidad real de la piel humana. Tampoco se acerca a la profundidad del color de piel negro, un color hermoso y sagrado con el que toda la humanidad mantiene una conexión ancestral. Todos descendemos de África. Algunas personas tienen una línea ancestral directa con esos antepasados africanos y otras, como yo, tienen abuelos negros. Otros encuentran esa ascendencia muchos milenios atrás, pero todos compartimos esa conexión.

Años después regresé a Maitland y viví allí desde octubre de 2019 hasta diciembre de 2025. Durante ese periodo desarrollé la obra que ahora se presenta en Maitland Regional Art Gallery como parte de la bienal UPRIVER DOWNRIVER. Vivir allí me permitió comprender que esta imagen, dolorosa para muchas personas racializadas, negras, aborígenes e isleñas del Estrecho de Torres, adquiere otros significados para una parte de la población local. Para algunos habitantes la figura es un recuerdo de su infancia, una curiosidad o una pieza del patrimonio de la ciudad. Para mí, como artista puertorriqueño formado por la experiencia colonial del Caribe, la imagen comunica algo muy distinto: un cuerpo negro transformado en herramienta, adorno y mercancía; un cuerpo condenado a permanecer permanentemente útil, funcional y en posición servil. Mi exposición en Maitland Regional Art Gallery no comenzó como una petición para retirar el objeto; comenzó como una investigación que cuestiona: ¿De dónde proviene esta imagen? ¿Cómo llegó hasta Australia? ¿Qué relaciones de poder permiten que una representación de servidumbre racial se convierta en un símbolo querido y protegido por una comunidad? Lo ocurrido tras la apertura de la exposición terminó por confirmar las preguntas centrales de mi trabajo.

La imagen fue creada en Maitland. Su origen se remonta a una práctica comercial estadounidense de hitching posts decorativos producidos durante los siglos XIX y XX por compañías como J. W. Fiske & Company y J. L. Mott Iron Works, vinculadas a la ciudad de Nueva York. Estas empresas fabricaron y distribuyeron figuras de niños y sirvientes negros representades en posiciones de subordinación, tanto antes como después de la abolición formal de la esclavitud en los Estados Unidos de Norteamérica. Esa abolición, sin embargo, no fue absoluta. La Enmienda 13 mantuvo una excepción que permitió la continuidad de la esclavitud y del trabajo forzado como castigo en el sistema penal. Esa cláusula continúa legitimando formas de trabajo involuntario en las cárceles de Estados Unidos. En los catálogos que encontré durante mi investigación, estos modelos aparecen identificados con términos abiertamente racistas, como Sambo o Darkey. También aparecen otras representaciones racializadas, entre ellas una figura denominada como Chinaman: una caricatura de una persona de origen asiático construida desde los mismos códigos coloniales y comerciales. Estos objetos revelan la normalidad con la que el capitalismo convertía las jerarquías raciales de esa sociedad en ornamentos utilitarios comerciales. La figura de Maitland muestra a un niño negro sobre una paca de algodón. La elección no es accidental. El algodón fue una de las mercancías fundamentales del capitalismo estadounidense y su producción dependió durante generaciones del trabajo de personas africanas esclavizadas. En este objeto, el cuerpo negro y la mercancía conforman una unidad. La figura no está representada como una persona autónoma. Su función es esperar, extender la mano, sostener las riendas y servir. El objeto transforma una historia de explotación en una decoración funcional.

Desde una perspectiva marxista, la imagen muestra cómo el capitalismo racial reduce cuerpos humanos a fuerza de trabajo y, posteriormente, a mercancías culturales. La misma sociedad que explotó la labor negra produjo objetos decorativos que romantizan esa subordinación violenta. El cuerpo racializado deja de aparecer como sujeto histórico y se convierte en un producto: primero, como fuerza laboral explotable y, después, como imagen reproducible y vendible. Décadas más tarde, surgió una leyenda asociada a la imagen. Según el relato, la imagen representa a un niño esclavizado llamado Jocko Graves. El niño habría muerto de congelamiento en Navidad mientras sostenía los caballos de George Washington. No existe evidencia histórica que respalde ni confirme esta información. La leyenda fue popularizada por Earl Koger Sr. mediante la publicación infantil The Legend of Jocko (1963), casi un siglo después de la abolición de la esclavitud en Estados Unidos. Un ejemplar de esta publicación forma parte del archivo que presento en mi exposición. El planteamiento ideológico resulta evidente: el niño negro solo alcanza el reconocimiento de su humanidad tras obedecer hasta la muerte. Su sufrimiento desaparece, su explotación se transforma en sacrificio y su servidumbre se presenta como virtud. La leyenda no libera a la figura de su historia racista, sino que la vuelve más útil para el poder, pues reemplaza la violencia material de la esclavitud por una narrativa sentimental de lealtad, heroísmo y obediencia. Finalmente, le concede un nombre propio: Jocko Graves. El nombre produce una ilusión de identidad, pero no altera la postura de la figura. El niño continúa con la mano extendida, sosteniendo las riendas y sirviendo perpetuamente.

Cuando la imagen llegó a Australia, su historia racial no desapareció. Sin embargo, fue absorbida por otra narrativa: la nostalgia local. Aquí aparece una forma de fetichismo de la mercancía. El objeto se presenta como si poseyera una identidad independiente de las relaciones sociales que lo produjeron. Se habla de su antigüedad, de su valor sentimental y de su importancia para la ciudad, mientras se obvian y se ocultan el trabajo esclavizante, la violencia racial y la economía del algodón que le dieron origen. El Estado también ejerce una forma de gaslighting institucional al invalidar e ignorar los testimonios de quienes planteamos que esta imagen resulta hiriente. La comunidad aborigen de la región y el Mindaribba Local Aboriginal Land Council llevan décadas hablando del impacto de esta figura en su comunidad y de cómo normaliza la representación de las personas negras en posiciones de servidumbre. También, cómo los niños de su comunidad ven, a través de un símbolo protegido por las estructuras de poder, la imagen de una persona negra representada sin autonomía ni dignidad. La nostalgia funciona entonces como una forma de propiedad. Quienes recuerdan la figura con afecto sienten que tienen el derecho exclusivo de definir qué significa la imagen. El dolor e indignación de las personas negras, migrantes y aborígenes quedan invisibilizados frente al valor emocional que una mayoría blanca ha depositado en el objeto

Mi exposición, presentada como parte de UPRIVER DOWNRIVER, reúne dibujos, fotografías, imágenes históricas, textos y documentos de archivo. Las obras llevan títulos extensos, en diálogo con las estrategias del arte conceptual y con la práctica de artistas como Hans Haacke, para quienes la información, el lenguaje y la investigación también forman parte de la creación artística. Mi pretensión no fue ofrecer una interpretación neutral. El arte contemporáneo no está obligado a fingir neutralidad frente al poder. Mi trabajo investiga cómo las imágenes producen ideología, cómo circulan dentro de las instituciones y cómo algunas memorias se convierten en patrimonio, mientras que otras son descartadas, silenciadas o deliberadamente olvidadas.

El 13 de julio de 2026 incorporé a la instalación un informe patrimonial encargado por el propio Maitland City Council sobre la imagen. Es un documento público, financiado con fondos del erario y directamente relacionado con la investigación. Dos días después, el informe fue retirado de la exposición sin mi conocimiento ni consentimiento. Esta acción fue reveladora. El Consejo no solo intentó controlar la interpretación del objeto en el espacio público, sino que también intervino físicamente en una obra que analizaba precisamente cómo las instituciones controlan la memoria. Después de que cuestioné la decisión, el documento fue devuelto. Sin embargo, reinstalar un material después de un reclamo no elimina el acto original de censura. La integridad de una obra no debería depender del permiso de la institución que examina la exposición. El Consejo colocó, además, un letrero aclaratorio junto a la sala que dice: “El Consejo reconoce que esta exhibición puede ofender a miembros de la comunidad de Maitland que durante mucho tiempo han valorado y admirado el Hitching Post. Aunque el Consejo reconoce y comparte esas opiniones, el Consejo también respeta la libertad de expresión y el derecho del artista a presentar esta exposición en esta ocasión.” Esta nota aclaratoria convierte la libertad de expresión en una concesión temporal otorgada por el poder municipal. El objeto racista permanece normalizado en la ciudad. La obra que lo investiga es la que requiere una advertencia que se mantiene en la sala hasta el día de hoy. El alcalde Philip Penfold presentó, poco después, una moción municipal que describe mi exposición como una declaración principalmente política y no como arte. También defendió la permanencia de la figura y se refirió a mí como “out-of-towner” (forastero). La oposición entre arte y política es falsa. El arte cuestiona las relaciones materiales institucionales, de dinero, de propiedad, de trabajo, de clase, de raza y de poder. Declarar que una obra deja de ser arte por cuestionar una estructura política, es una estrategia para deslegitimarla. Mi exposición nunca exigió la remoción de la figura que motivó la investigación. Sin embargo, el debate oficial se redujo a una pregunta conveniente y simplista: “¿Debe quedarse o desaparecer?”. Esa trivialización evita otros cuestionamientos pertinentes: ¿Quién autorizó la retirada de material de una obra? ¿Por qué el Consejo intervino en una exposición pública? ¿Qué intereses estaban siendo protegidos? El uso del calificativo “out-of-towner” también busca presentar la ciudad como propiedad cultural de quienes ya controlan su relato. Pero Maitland se encuentra en territorio Wonnarua no cedido. Utilizar la pertenencia local para silenciar una discusión sobre el colonialismo es una clara contradicción histórica.

El apoyo de Mindaribba Local Aboriginal Land Council es fundamental. Su solidaridad recordó que el objeto no existe únicamente como parte de la historia racial estadounidense. También está arraigado en el imaginario colonial australiano. El racismo antinegro y el colonialismo de asentamiento no son procesos idénticos, pero comparten una lógica material: convertir territorios, cuerpos e historias en propiedad. Ambos sistemas deciden quién puede hablar, quién puede pertenecer y qué memorias merecen protección. Mientras el Consejo defendía la nostalgia de quienes aman la figura, Mindaribba reconoció el derecho de las comunidades racializadas a nombrar el daño.

Más de 500 personas pasaron por la sala que me asignaron la noche de la apertura y al menos 120 asistieron a mi conversación pública en la galería. Aunque la galería tenía una orden de mordaza que le impedía mencionar o promocionar mi charla, la respuesta de la gente demostró que la comunidad no necesita ser protegida ni privada del debate. El 26 de julio publiqué una carta abierta a la comunidad de Maitland. Ese mismo día envié una querella formal al gerente general del Consejo, con copia al alcalde, a todos los concejales, al Mindaribba Local Aboriginal Land Council y a la Maitland Regional Art Gallery. Solicité la retirada del letrero, una explicación de quién autorizó la intervención, una corrección del registro público y garantías de que no volverían a modificar mi obra sin mi consentimiento. Ahora la controversia ya no se trata solo de una figura, abarca también mis derechos morales como artista, la autonomía de las instituciones culturales y el uso del poder político para controlar una narrativa histórica. Como puertorriqueño, reconozco con claridad esta operación. El colonialismo no vive únicamente en leyes y ejércitos, también vive en monumentos, museos, archivos y en relatos aparentemente inocentes e inofensivos.

Una imagen producida por el capitalismo racial estadounidense viajó hasta Australia y fue convertida en patrimonio. Cuando un artista boricua expuso su genealogía, el gobierno local intervino para proteger la estabilidad y vigencia de su significado. El objeto de Maitland muestra que las mercancías no viajan solas. Viajan con las relaciones de explotación que las produjeron, aunque una sociedad intente cubrirlas con pintura, nostalgia y afecto. La verdad histórica no destruye una comunidad. Lo que amenaza a una comunidad es la distribución desigual del poder, manifestada en quién controla la memoria, quién define el patrimonio y quién debe permanecer callado para que otros puedan seguir sintiéndose cómodos. La verdad no es división; la censura sí lo es.

 

Junta de Control responsable de la crisis de agua

Reproducido de Instagram

 

 

 

Si en estos momentos hay problemas con el servicio de agua potable más allá de la “sequía”, la responsable de las deficiencias de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) es la Junta de Control Fiscal, que le ha recortado $30 millones de presupuesto destinados a la renovación y reemplazo de equipo de la agencia, con lo que se sustituyen las bombas, los equipos y las líneas que hoy están fallando, denunció la Comisión Ciudadana para la Auditoría del Crédito Público (CCACP).

«En los pasados 10 años, la Junta ha suspendido y quitado millones en fondos locales a gran parte del Programa de mejoras capitales de la AAA. La propuesta era que las inversiones provinieran de fondos federales de reconstrucción posdesastre. De igual forma, la Junta ordenó también aumentos en la factura, reducciones en la plantilla de empleados y promover proyectos de Alianzas público-privadas. Ahora el país vive las consecuencias de esas malas decisiones.», sostuvo, en comunicado de prensa, José Rivera Santana, el planificador y portavoz de la Comisión Ciudadana.

El recorte divulgado por la misma JCF esta semana se da en momentos en que la AAA confronta serios problemas para proveer el servicio de manera constante en la Zona Metropolitana, debido a múltiples averías en instalaciones y en el sistema de tuberías —incluido el propio Superacueducto— que han llevado a distintos sectores de la población a protestar tras largos días sin agua en sus residencias y negocios.

La directora ejecutiva de la Comisión, licenciada Eva Prados Rodríguez, denunció que “el problema más grande es que mientras siguen quitando fondos para servicios esenciales tan importantes, hay dinero en el Fondo General para hacerles pagos extras anualmente de sobre 300 millones a los bonistas. En plena sequía, eso es un abuso contra este pueblo y por eso la Junta tiene que irse. La Junta nunca ha sido la solución a los problemas administrativos de Puerto Rico, solo los ha intensificado.»

Los miembros de la Comisión reclamaron que la prioridad deben ser las miles de familias que siguen sin agua y enfrentarán una sequía sin opciones y no los bonistas.

 

 

A 111 años del natalicio de César Andreu Iglesias

César Andreu Iglesias

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

CLARIDAD

Este 31 de julio, la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPRO) conmemoramos el 111 aniversario del natalicio de César Andreu Iglesias, en cuya memoria hace 34 años celebramos el Día Nacional del Periodista.

Fundador de periódicos, líder sindical, activista independentista, todo combinado en su trayectoria periodística, nos recalca que el periodismo es una actividad política, esencia y carácter que muchos y muchas en la actualidad quieren soslayar o negar.

Fue fundador del periódico La Verdad,  en el 1942, órgano del Partido Comunista Puertorriqueño, del periódico La Hora, en 1971, que acogía al Partido Independentista Puertorriqueño  (PIP) y a la Unión de Tronquistas. Anteriormente, en el 1959, había fundado junto a  Juan Mari Brás, como parte del Movimiento Pro Independencia,  CLARIDAD. Hoy por hoy en CLARIDAD nos enorgullece ser  el periódico de más larga vida en Puerto Rico y estar presente en esta celebración. La actividad periodística de Andreu Iglesias se extiende en el periódico El Imparcial y la revista Avance hasta mediados de la década de los 70. Su partida ocurre en abril de 1976.

De haber tenido el destino de estar presente en este Siglo 21, César Andreu Iglesias, tendría ante sí que abordar, por supuesto con una que otra variante, los mismos asuntos, circunstancias, episodios que  enfrentó durante su larga trayectoria periodística en el siglo pasado.

Los  textos periodísticos publicados entre 1965, 1973 a 1975, en el libro César Andreu Iglesias: Periodismo Vital son temas tan vigentes en el Puerto Rico de este siglo XXI como en su momento de publicación. Y es que en las colonias —no hay, no ha habido en ninguna parte del mundo—, una colonia en  que las cosas mejoren sus condiciones. No son para eso.  Son para esto: son para beneficio del dominador y un pequeño grupo de serviles. Y si la condición colonial aún persiste, los castigos y sentencias del poder colonizador se repiten, las incongruencias y disparates del gobierno colonial se repiten.

Así tenemos que, por ejemplo, en su columna “Azares de la ciudadanía”, publicada el 16 de abril de 1966, narra la preocupación de un tal Francisco Méndez porque dos artistas, Elizabeth Taylor y María Callas, renunciaron a la ciudadanía americana, y se preguntaba si se podía cambiar de ciudadanía “como se cambiaba de marido”.

Hoy, con la política del presidente Trump y sus maniobras para quitarles la ciudadanía a personas nacidas en alguno de sus cinco de sus territorios de padres no ciudadanos o que no sean  residentes permanentes, se levanta a muchos puertorriqueños la misma preocupación.  El tema sobre la ciudadanía estadounidense de nosotros, los puertorriqueños, aun luego del experimento de don Juan Mari Brás, continúa debatiéndose. El texto de Andreu Iglesias alude a que muchos lo que ven en tener la ciudadanía americana  es una ventaja económica y de facilidad de moverse a Estados Unidos, para nada una afiliación cultural.

Qué decir de su  texto “Evolución del Partido Popular”, publicado en enero de 1966. Aquí el autor señala la evolución del Partido Popular de sacar a la independencia de su plataforma política y, cito, “asume caracteres de coalición, de tripartismo, de mogolla”, la rendición ideológica al anexionismo estadoísta se empieza por asociación y se termina por unión permanente”.

Hoy, no hay nada más que oír hablar al comisionado residente, Pablo José Hernández, sobre el estatus, quien en semanas recientes radicó un proyecto en la Cámara de Representantes de Estados Unidos en donde incluye al actual ELA. En una entrevista reciente en el periódico El Vocero, cuando le preguntaron por el proyecto, dijo que no le iba a dar atención, que su atención estaba en los fondos de Medicaid.

“The life of party”, publicado de enero de 1966. ¿No les suena conocida esa expresión? Veamos. Ahí cuenta la interacción entre el entonces gobernador Luis Muñoz Marín, ante la matrícula del Club de Leones de San Juan, sobre las conveniencias que tiene la situación colonial de Puerto Rico. Andreu Iglesias censura que hacer abstracción de la condición colonial para combatir la independencia es una tramoya, es decir, un engaño. A mí el título de esta columna me recordó el episodio del entonces director de la Autoridad para el Redesarrollo de Roosevelt Roads, Jaime González Goenaga, cuando anunció los supuestos planes del gobierno de Luis Fortuño para los terrenos de la base de Roosevelt Roads, que la prensa le cuestionó que este era un desarrollo para ricos y su contestación fue “Such is life”.

Escoger textos de Andreu Iglesias es algo difícil porque todos los textos constituyen lecciones de historia sobre esas décadas. Solo abordo tres más.

“El Caribe y nosotros”, publicado en octubre de 1974. Aquí el periodista comenta que Puerto Rico ha comenzado a prestar más atención al Caribe en materia económica, en particular, a República Dominicana, y aborda nuestra dependencia de los productos agrícolas dominicanos y del petróleo de Venezuela. Pero, además, nos recuerda que Puerto Rico somos parte del Caribe y que no podemos renunciar a nuestro destino en la región del mundo en que estamos situados, aun cuando nuestra actuación  se ve coartada por nuestra condición colonial.

Solo pienso entonces en cómo el luchador independentista, periodista, que fue Andreu Iglesias habría escrito sobre la remilitarización de nuestro archipiélago, nuestra continua utilización como centro de operación militar en contra de nuestros hermanos vecinos, el secuestro del presidente de Venezuela Nicolás Maduro y la combatiente Cilia Flores, hasta del genocidio del pueblo palestino por parte del gobierno y ejército de Israel en Gaza.

Y tenemos “San Juan en el año 2000”, publicada en junio de 1975. Este hace referencia a una propuesta del alcalde Carlos Romero Barceló  para celebrar un simposio para que la ciudadanía expresara cómo quería que fuese San Juan en el futuro. El periodista plantea que o se trabaja hacia una ciudad mejor o todos contribuyen hacer de San Juan una ciudad cada día más difícil para vivir y exhorta a mirarnos en el espejo de Nueva York. El periodista predice que nos aproximamos a la culminación de la crisis del siglo XX y expresa preocupación por lo que habrá  de ser de San Juan al cierre de la época y que la propuesta del alcalde se perderá en el vacío.

Nada más con el testigo. Solo con ver el desplazamiento de comunidades que ha provocado la Ley 22, tanto en la ciudad capital amurallada y en las comunidades de Santurce, el desparrame urbano, el deterioro de Río Piedras, las pretensiones del hoy alcalde Miguel Romero de levantar un estacionamiento de nueve pisos a la entrada de la playa del Escambrón, la continua falta de agua en sectores de la ciudad capital, que van desde el campo hasta los sectores exclusivos como Condado, se confirma su sentencia de que se quedará en el vacío.

Por último, “El Nuevo Macondo”, publicado en  junio de 1974.  Hay el rumor no confirmado de que Gabriel García Márquez no quiso visitar nunca Puerto Rico porque dijo que Puerto Rico superaba a Macondo. Pues en esta columna, César lo confirma: personas que se quejan de que en la prensa aparecen muchas malas noticias,  de crímenes, robos, escándalos de irregularidades financieras a nivel estatal y federal, de investigaciones del contralor a agencias del gobierno, la transacción a escondidas de la venta de la Telefónica, de la venta de las  Navieras, recortes en el recinto de Cayey de la UPR, una  transacción de las minas en camino.

A la altura de la segunda década de siglo XXI, seguimos superando a Macondo. Una deuda impagable que data de los 70, las  denuncias de una y otra parte entre los ahora exfuncionarios, el secretario del Departamento de Desarrollo Económico y el secretario de la gobernación y otros jefes de agencias referidos al Fiscal Especial Independiente, la política de privatización en todo su apogeo, la de la Autoridad de Energía Eléctrica, las autopistas, la salud… siga contando y, de corona, la imposición de una Junta de Control Fiscal que dispone a diestra y siniestra de nuestro dinero del pueblo.

Maestro César Andreu Iglesias, los periodistas de este tiempo tenemos todavía mucho que aprender de su pluma; asumir la enorme responsabilidad de continuar con un periodismo, agudo, incisivo, honesto, ético, frente a las fuerzas que pretenden doblegar nuestro quehacer, las prebendas publicitarias, políticas y, sobre todo, los intentos del Estado de coartar el derecho del pueblo a estar bien informado.

Gracias, Cesar Andreu Iglesias.

Palabras pronunciadas frente a la tumba de Andreu Iglesias en ocasión de la Semana de la Prensa de 2026.

 

Asociación de Turistas Olímpicos de Puerto Rico  (ATOPRICO) Importancia de los fanáticos como factor motivador

 

 

Especial para CLARIDAD

“La afición deportiva representa uno de los componentes más fascinantes y poderosos del mundo del deporte. La presencia, la voz y la energía de los aficionados son capaces de transformar un partido, influyendo no solo en el desarrollo del juego sino también en el rendimiento y el estado emocional de los atletas. En los últimos años, la psicología del deporte ha prestado cada vez más atención a este fenómeno, investigando cómo el apoyo o la presión de la grada puede incidir en el rendimiento de los deportistas, tanto de forma positiva como negativa”. (De la grada al campo: la influencia psicológica de la afición en el atleta | Psicólogos Deportivos Oficial )

El apoyo y respaldo de la fanaticada es uno de los factores y elementos más importantes en el mundo deportivo. El mismo, tiene el poder de cambiar completamente la situación o circunstancias del juego o competencia. Los atletas en muchas ocasiones se alimentan y motivan de la energía de sus fanáticos y la usan para aumentar su motivación y mejorar su rendimiento. El apoyo de los fanáticos ayuda a crear un sentido de unidad y comunidad en el equipo y sus seguidores. El éxito del equipo se transfiere a emociones en los fanáticos de éxito y solidaridad con el equipo, su localidad, y en competencias internacionales, con su país de origen y orgullo nacional. La emoción que proviene del triunfo de un atleta o equipo, de un canasto en el último segundo o una jugada que cambia el partido es indescriptible e inigualable, muy difícil de describir. Tanto para los atletas, técnicos, padres, familiares y fanáticos.

El presente artículo describe a una organización que nació 52 años atrás para apoyar y respaldar a los atletas Puertorriqueños en competencias internacionales, ATOPRICO.

Inicios de la organización

Durante los Juegos Olímpicos de Munich en el 1972, se comenzó a gestar el ambiente y la idea de crear un grupo de seguidores de nuestras selecciones nacionales en juegos regionales, Panamericanos y Olímpicos. Cerca de 120 deportistas boricuas viajaron para apoyar a nuestros atletas en dicho evento. El celebrado triunfo en Baloncesto de nuestra selección Nacional sobre el equipo que había sido campeón en el Mundial,  Yugoslavia, fue uno de los factores que contribuyó, además de, ir creando un ambiente muy fuerte de camaradería y unión fraternal. Posteriormente se convirtió en la creación y formación, de los “Turistas Olímpicos de Puerto Rico ”, ATOPRICO. David Pastor fue el eje y el líder en todo este proceso inicial de la organización formal de la entidad.
Luego de Munich, la idea de formar dicho grupo de deportistas puertorriqueños, para viajar y apoyar nuestras delegaciones dio inicio y se comenzó a forjar en el Restaurante La Campana el 6 de marzo del 1974, en la ciudad de Santo Domingo, República Dominicana. Durante la celebración de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en esa ciudad comenzó la inspiración de organizarse. El Lcdo. David Pastor fue quien tuvo la iniciativa y liderazgo de plasmar la misma. Los compañeros que estuvieron presentes en esa cena fueron: David Pastor, Antonio Dávila. Héctor Hernández Ortega, Rubén Pérez, José A. Peterson, Ramón Rivera Rosario, Osiris Sánchez, Osvaldo Rivera Escalera y Osvaldo Rivera Cianchini.

Finalizados los Juegos en República Dominicana, y a su regreso al país el Lcdo. Pastor se dio a la tarea de preparar un reglamento preliminar y organizar un grupo para establecer los cimientos de la organización. Dicho comité estuvo compuesto, además de él, por Andrés Guillermard, quien presidió el Comité, Osvaldo Rivera Cianchini y Miguel A. Acevedo. La Asamblea Constituyente se celebró en el Colegio de Abogados el martes 14 de mayo del 1974. La misma aprobó el reglamento y estableció la primera Junta de Directores compuesta por David Pastor como Presidente y Fundador, Samuel Reyes. José A. Peterson. Rubén Pérez, Ramón Rivera Rosario, Andrés Guillermard, y Miguel A Acevedo.
El primer viaje como grupo fue a Ciudad México a los Juegos Universitarios a principios del 1975. De ahí en adelante, esta organización ha acompañado a nuestros atletas en prácticamente todas las competencias internacionales en la mayoría de los deportes a nivel internacional con el compromiso de apoyar a los nuestros (as) y estar presente como entidad alzando nuestra bandera como parte de nuestra identidad nacional, nuestra Soberanía Deportiva y del deporte puertorriqueño. (alguno de los datos tomados de “ ATOPRICO” escrito por Miguel A Acevedo, Miembro Cofundador de la organización).

ATOPRICO en los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026

Un grupo de más de 40 personas ha viajado a Santo Domingo a acompañar a nuestros atletas en esta justa centroamericana. Con banderas puertorriqueñas, ondeadas aun en la derrota, aplaudiendo y apoyando a nuestra delegación. Cánticos y frases de apoyo a todos nuestros atletas es parte de este compromiso con una vestimenta que los(as) identificas como Boricuas en todos los lugares que asisten.

Una de las actividades más emotivas fue la visita a la Tumba de Eugenio María de Hostos, en el Panteón de la Patria de la República Dominicana en Santo Domingo. En coordinación con los administradores se llevo a cabo un protocolo único digno de patriotas y héroes de la patria. Hostos es reconocido en República Dominicana como un héroe y patriota. En el acto los directivos del Panteón señalaron que en el testamento de Hostos el estableció que sus retos fueran trasladados a Puerto Rico “solo” cuando nuestra nación sea libre y soberana. Esa fue su última voluntad. Como parte del protocolo se desfiló con una guardia de honor por soldados asignados al Panteón, parte de la directiva de la organización y se realizó una ofrenda floral a la tumba con rosas rojas, azules y blancas simbolizando nuestra bandera. Fue un acto muy emotivo y de identidad nacional. (Ver videos de dichos actos en:  (5) Prensa Pitirre – YouTube)

La segunda actividad fue una “Cena conmemorativa” de los 52 años de aniversario de aquella primera reunión que inició la organización en Restaurante la Vieja Campana, junto a su dueño, para celebrar 52 años de este evento. Muy emotiva actividad donde hubo intervenciones de algunos de los asistentes sobre la organización y la importancia de esta para nuestras delegaciones y nuestro deporte. José “Tito” Carrasquillo, Presidente, Luis Rivera Toledo y Licenciado Osvaldo Rojas tuvieron intervenciones muy emotivas sobre la historia de la organización.

Los miembros de ATOPRICO asisten a todos los deportes con nuestra bandera y cánticos de apoyo a nuestros atletas.

Luego de finalizados los juegos la organización llevará a cabo una visita a La Tumba de Juan Pablo Duarte para honrar a este Héroe Dominicano, al igual que lo hicieron con el Ciudadano de América Eugenio María de Hostos.

Conclusiones
La afición deportiva es una fuerza poderosa que puede apoyar u obstaculizar a los atletas, dependiendo de las dinámicas que se desarrollen en el deporte o juego. La literatura científica coincide en la importancia de promover comportamientos positivos entre los aficionados y de preparar psicológicamente a los atletas para gestionar la presión y las emociones ligadas al ambiente de la grada. Solo a través de un enfoque consciente e integrado será posible valorar el papel de la afición como recurso, limitando al mismo tiempo los riesgos relacionados con la presión excesiva, la ansiedad o los comportamientos antideportivos.

ATOPRICO es la presencia, la voz, y energía del pueblo borinqueño y están ayudando a transformar e influir no solo en el desarrollo del juego de nuestras delegaciones sino también en el rendimiento y el estado emocional de nuestros atletas. Felicitamos a ATOPRICO, sus miembros fundadores, sus directivos actuales y a los futuros directivos por acompañar a nuestro equipos nacionales llevando la “Mono estrellada” y levantándola con orgullo en las competencias internacionales dejándole saber al mundo que: “Yo soy Boricua pá que tú lo sepas”.

 

Fotos tomadas por el autor y  miembros de ATOPRICO

 

Haití, Venezuela y Cuba dejan huella de dignidad y resiliencia en Santo Domingo 2026

 

Especial para CLARIDAD

Haití

En una nación marcada por la violencia constante de pandillas armadas, la pobreza extrema, ausencia de un gobierno estable y la falta de apoyo internacional a su situación, el éxito deportivo funciona como espacio de tregua social y orgullo colectivo.

El histórico regreso de su selección nacional masculina de fútbol a una Copa Mundial de la FIFA en 2026 tras 52 años de ausencia trasciende el deporte y lo atlético para convertirse en un poderoso símbolo político de unidad, resiliencia y resistencia frente a una profunda crisis nacional e inestabilidad institucional, además de modelo y esperanza a los jóvenes.

El profesor Luis Rivera Toledo nos comenta al respecto:

“Lo vimos en un equipo que clasificó en el mundial de fútbol que se celebró en Canadá, México y Estados Unidos. Comenzaron a decir que no vivían en Haití. Son haitianos que están jugando en Europa y en otros lugares del mundo. Demostraron la calidad. En los juegos centroamericanos están demostrando lo mismo. Ese país tiene un talento humano muy bueno. Lo que debe tener son las capacidades de desarrollo a través de la educación y esa representación que están teniendo aquí. Cuando desfilaron en los juegos centroamericanos hubo un aplauso rotundo. Se tiende a decir que hay unas diferencias políticas y sociales entre Haití y República Dominicana, todo eso ha sido lo contrario, bien respetado y buena calidad del deporte”.

El deporte y su representaciones a nivel internacional les permite a esta nación contrarrestar las narrativas que reducen solo a titulares de crisis y violencia humanitaria. Su participación deportiva está proyectando mucha dignidad humana y atlética, además de, resistencia de sus ciudadanos a las adversidades sociales, políticas y económicas.

Sus selecciones nacionales están sirviendo como agentes que unifica a los ciudadanos en la diáspora haitiana en Norteamérica, Europa y el Caribe. Además, está ayudando a establecer y crear lazos de pertenencia común más allá de las fronteras físicas

Héroes deportivos como Melchie Dumornay en el fútbol internacional, llenan de esperanza a jóvenes haitianos en las calles y barrios llenándolos de la idea de un sueño más allá de la pobreza y violencia llenándolos de optimismos y confianza de un futuro mejor. (Algunos datos tomados de: La participación de Haití es más que una historia de superación)

En estos juegos Jessica Lee con su medalla de oro y Ava Lee con medalla de bronce en Taekuondo, además de Valentina Francesca Lalanne en Gimnasia Artística, Plata, brindan un cuadro de esperanza a esta nación con 3 medallas hasta ahora.

Venezuela

La crisis económica y política causada principalmente por la invasión e intervención de Estados Unidos en Venezuela ha tenido un impacto profundo en todas las esferas de la vida incluyendo el deporte. La falta de recursos, la inestabilidad política y la inflación descontrolada han dejado su huella afectando grandemente el deporte venezolano.

“Uno de los efectos más visibles de la crisis es el deterioro de las infraestructuras deportivas. Estadios, gimnasios y centros de entrenamiento, que alguna vez fueron centros vibrantes de actividad, han caído en un estado de abandono. La falta de mantenimiento y las dificultades para obtener materiales y equipos nuevos han reducido significativamente las oportunidades de entrenamiento y competición para los atletas”.( El Impacto de la Crisis en el Deporte Venezolano)

Los recursos económicos para el desarrollo deportivo venezolano han mermado dramáticamente. Los deportistas venezolanos, atletas, federaciones y asociaciones deportivas enfrentan grandes retos para el financiamiento del deporte, eventos, cubrir los gastos de viaje y proporcionar el equipo necesario. La falta de inversión en el desarrollo de jóvenes talentos también ha afectado el crecimiento del deporte en el país.

Hablamos con una atleta Venezolana que por situaciones de su seguridad y su protección personal no podemos revelar su identidad y nos señaló lo siguiente:

“Venezuela ahora esta peor que cuando estaba Maduro, la inflación para nosotros es insostenible y no podemos vivir dignamente. Es muy difícil y casi imposible practicar el deporte”.

El Profesor Luis Rivera Toledo nos señala lo siguiente sobre el deporte venezolano:

“Tiene un sistema deportivo tan sólido como en el béisbol donde este año fueron los campeones mundiales derrotando a 2 potencias como Estados Unidos y Japón.(refiriéndose al Clásico Mundial de Beisbol)

La triple saltadora Rojas (Yulimar Rojas) lleva como diez años dominando esa disciplina. En el softball siguen siendo una potencia. Tuvieron un terremoto y cuando desfilaron aquí, frente a tus ojos, también recibió el apoyo del pueblo dominicano en reconocimiento a su programa deportivo y a su garra”.

Cuba

Los deportes son uno de los pilares fundamentales de la identidad nacional cubana, además de, un instrumento clave de su diplomacia y la prueba máxima de la eficiencia de su sistema social impulsado por el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER)

El deporte en Cuba se ha desarrollado, no solamente desde el punto de vista de resultados en las grandes competencias, sino en la ayuda y cooperación que brinda a los países que así lo soliciten. Existen cientos de entrenadores en 3 continentes, y atletas preparados por esos técnicos.

La práctica deportiva cubana, sus logros y resultados hacen a Cuba ser objeto de admiración en todo el mundo deportivo. Algunos no entienden o comprenden como un archipiélago, de tan solo 11 millones de habitantes, ha logrado tantas hazañas a nivel deportivo, educativo y científico sin muchos recursos. El bloqueo inhumano y los constantes manipulación en su contra de parte de Estados Unidos no ha podido detener el desarrollo deportivo y logros de Cuba a nivel mundial.

Los triunfos internacionales sirven para demostrar el carácter, resiliencia y resistencia del pueblo cubano frente a las dificultades económicas y el bloqueo.

La alta calidad de los atletas cubanos a nivel internacional demuestra el funcionamiento de su sistema de pirámide deportiva, que inicia con la masificación escolar y comunitaria hasta llegar al alto rendimiento (Algunos datos tomados de: Memoria Histórica – INDER

Sobre la participación en estos juegos nos señala el profesor Luis Rivera Toledo:

“Cuba tiene medallas olímpicas, más de 100, está pasando por una transición, pero el programa deportivo escolar no va a permitir que Cuba se caiga por el pensamiento político, sigue dando candela. Ahora mismo está en la tercera posición dando muestras de ese programa recreativo y deportivo. Lo siento por aquellos que piensen que el atleta cubano va a allegar fuera de condición o el deporte se va a caer. Cuando su delegación entró al estadio recibió también el respaldo del pueblo dominicano, Las medallas no necesariamente miden un desarrollo de un país, pero dan una muestra en que camino y como de sólida es la base de ese pueblo”.

Medallero hasta (4 de agosto 2026, am) Venezuela ha ganado 172 medallas, 58 de oro, 66 de plata y 48 de bronce ocupando el segundo lugar del medallero. Cuba ocupa el 3er lugar con 92 preseas, 31 de oro, 26 de plata y 35 de bronce. Haití ha logrado 3, 1 de oro , 1 de plata y una de bronce. Países hermanos que pasan por situaciones difíciles y, aun así, vienen a competir y a defender su país y su bandera con mucho orgullo patrio. (Ver algunas entrevistas a atletas de estas naciones en (5) Prensa Pitirre – YouTube)

(Para videos de entrevistas a atletas y deportes durante Juegos Centroamericanos 2026 ver: en (5) Prensa Pitirre – YouTube)