Las graves alegaciones de una violación grupal ocurrida en una fraternidad de Cornell University obligan a discutir alcohol, drogas, consentimiento, cultura universitaria y responsabilidad institucional. Pero existe otro factor que merece formar parte de la conversación: ¿qué papel pudo estar desempeñando la pornografía digital en la manera en que dichos jóvenes aprendieron e interpretan el sexo, el consentimiento y la participación de múltiples personas?
La pregunta no significa afirmar que la pornografía causó lo ocurrido en Cornell. Tampoco existe evidencia pública que permita afirmar que los estudiantes acusados consumían pornografía. El caso permanece bajo investigación. La demanda sostiene que una estudiante fue drogada y sexualmente agredida por varios miembros de una fraternidad. Sin embargo, el contexto cultural merece atención. La hipersexualización cultural y la alta exposición de videos de varios varones con una sola fémina podría normalizar o acondicionar el pensamiento.
Una encuesta nacional de más de 1,300 adolescentes estadounidenses, difundida por Culture Reframed y Fight the New Drug, encontró que 73% había visto pornografía y que la edad promedio del primer contacto era aproximadamente 12 años. Más preocupante aún: entre adolescentes que habían visto pornografía, más de 79% dijo utilizarla para aprender cómo tener relaciones sexuales. Entonces… ¿Qué están aprendiendo?
El mismo estudio encontró que 52% de los adolescentes consumidores había visto pornografía que representaba lo que parecía ser violación, estrangulamiento o una persona experimentando dolor. Apenas uno de cada tres dijo haber visto que alguien solicitara consentimiento antes de comenzar una actividad sexual.
Culture Reframed resume investigaciones que encuentran que la pornografía convencional frecuentemente presenta coerción y agresión sexual mientras rara vez muestra comunicación sexual efectiva, consentimiento, uso de condones o conductas de cuidado. Una revisión académica de 2025 también relaciona el consumo adolescente con creencias erróneas sobre violencia sexual, aceptación de mitos sobre la violación y diversas conductas sexuales de riesgo, aunque sus autores advierten correctamente que asociación no significa causalidad.
También debemos estudiar las representaciones de sexo con múltiples participantes. Un estudio reciente de consumidores adultos encontró que 70.1% había visto pornografía de sexo grupal, aunque este dato no corresponde específicamente a adolescentes.
Ahí está precisamente el problema que en Puerto Rico deberíamos discutir.
Cuando generaciones enteras pueden encontrar pornografía antes de recibir una educación sexual saludable y una enseñanza explícita sobre consentimiento, no basta con enseñarles a decir “no”. Hay que enseñar qué significa un “sí” libre, informado, consciente, específico y reversible. Una persona intoxicada o incapacitada no puede simplemente convertirse en participante sexual porque otros decidan que lo es. El propio caso Cornell ha reabierto en Nueva York el debate jurídico sobre intoxicación y capacidad para consentir.
No debemos convertir la pornografía en una explicación simplista de la violencia sexual. Pero tampoco debemos excluirla de la investigación. Si una parte considerable de nuestros jóvenes está aprendiendo sobre sexo mediante contenidos donde consentimiento, comunicación y cuidado pueden estar ausentes mientras violencia y prácticas grupales están disponibles a un clic, la alfabetización pornográfica y la educación sobre consentimiento deben convertirse en componentes centrales de la prevención de la violencia sexual.
La situación en la institución de prestigio, que pudo haber sucedido en cualquier universidad, nos obliga a formular una pregunta incómoda: ¿quién está educando sexualmente a nuestros jóvenes: nosotros o sus pantallas?
El barril de bomba marca la llegada del ritmo que sale de la costa oeste de África hacía Cabo Verde y desde allá a las islas de Barlovento hacia Puerto Rico. Por el toque de ese tambor, el 3 de octubre de 2026, María Isabel de la Mota, mujer negra, pirata, abolicionista y puertorriqueña de la primera mitad del siglo 19, regresó a su casa natal en Vieques.
Este retorno simbólico se realiza a través de la obra teatral “Mapa de la Libertad: La historia de la Pirata María Isabel” cuando el Teatro Rodante del Departamento de Drama de la Universidad de Puerto Rico – Río Piedras ofreció una función diurna de la obra para estudiantes de las escuelas intermedia y secundaria y otra más a las 6:00 pm el 4 de octubre para un público general.
La figura de María Isabel de la Mota es casi desconocida en la historia puertorriqueña. El cuento para jóvenes sobre ella de Yolanda Arroyo Pizarro fluye de información que la autora desenterró en el Archivo Histórico de Puerto Rico. Sobre esta base, ella se ha imaginado y bordado una hermosa narrativa de personajes verídicos tanto como María Isabel y el famoso pirata Roberto Cofresi como otros ficticios como las Ancestras, la tripulación del barco la Libertad y la gente del mercado del pueblo.
La magia del montaje del Teatro Rodante depende de la conversión del cuento en una acción teatral. Lo que vemos en escena es el resultado de un proceso colaborativo que incorpora todos los talentos del grupo. Además, la dirección magistral de la Dra. Jessica Gaspar Concepción de Departamento de Drama promueve este desarrollo fluido y abierto: los juegos e improvisaciones de lxs actorxs, la coreografía de los bailes y el movimiento corporal, las escenas dialogadas y los soliloquios, la música parcialmente grabada y las canciones en voz viva, y tal vez más esencial, los brillantes vestuarios de los personajes de nombre, las cuatro Ancestras, el reparto de papeles múltiples, el pulpo gigante y los espíritus del mar. Además, la presencia constante del tamborero y el baile y la canción de bomba permean toda la acción.
“Mapa de la Libertad” estrenó el 1 de abril en San Juan como parte del 63er Festival del Teatro Puertorriqueño. Se remontó en la Universidad de Puerto Rico – Río Piedras en septiembre. Las presentaciones el 3 y 4 de octubre en Vieques no pudieron aprovechar de una planta teatral técnicamente tan bien equipada como los teatros Francisco Arriví (Santurce) o Julia de Burgos (UPR – Río Piedras). No obstante, las funciones en la sala estilo auditorio del Centro de Usos Múltiples encontraron su propia honda performática igualmente lleno de ritmo, energía y alegría.
Prevalecía el sentido de “ensemble” – de conjunto sin costuras. En este el ritmo escénico del tambor, el movimiento de cuerpos, la plasticidad escénica de los vestuarios, el enlace ancestral de las diosas (Ancestras), la fluidez de lxs actorxs de reparto y las actuaciones de los papeles principales de María Isabel, Roberto Cofresi, Aurora del Norte, Saturnina y Contramaestre trasformó los públicos viequenses. Especialmente en la función para el público general el 4 de octubre, lxs espectadorxs se convirtieron en participantes empáticos y activos como una presencia casi escénica, cantando y bailando desde sus sillas las canciones y bailes de bomba con que finaliza la obra. Del elenco, todo el mundo cantaba y bailaba, y nosotrxs, un público diverso, estábamos listxs para unirnos con ellos.
Gracias primero a los actores del reparto que llenaron y dieron vida al espacio escénico. con su energía y compromiso físico. Segundo, quiero agradecer lxs actorxs de los papeles de nombre: Wilmylied López (María Isabel), Amnerys Nicole Quiñones Pérez (Aurora del Norte), Yachira Rivera Hernández, Joelly A. Cancel Rivera, Daylene Krystal y Fabiola Hernández Ramos (las Ancestras), Millo Canetti (Cofresi), Eva Santos (Saturnina), y Sebastián Pérez Torres (Contramaestre) por traer el mensaje y los actos de María Isabel de igualdad y libertad para todxs a través de sus escenas dialogadas y narrativas. (Siento que no hay espacio para agradecer a todxs por nombre.)
Reconocimiento especial merece Jomar Hiram Abrante Edwards en tambor y la compositora Wallies Peña Ramos por la bomba de María Isabel de la Mota. Los vestuarios de Miguel Vando enriquecen el movimiento corporal y toda la acción de la obra. La escenografía de Fernando A. Jiménez Hernández también merece mención. Además de su diestra dirección escénica, la energía e impulso organizativo de Jessica Gaspar Concepción sirve de tras bastidor de la presencia del Teatro Rodante en Vieques.
Desde Vieques los grandes esfuerzos de Neisha Ramos (oficial del Instituto de Cultura Puertorriqueña) y Alexandra Connelly del Archivo Histórico de Vieques hicieron los arreglos locales para organizar y asegurar el éxito del evento. Gracias y aplausos.
El cuento de la pirata afro-boricua-viequense María Isabel de la Mota de Yolanda Arroyo Pizarro es el eje que hace mover la obra. Ese cuento y su base histórica es esencial al desarrollo de un sentido de valor histórico-cultural para la juventud puertorriqueña y para el sistema de educación dentro del país. Es especialmente importante para Vieques, dónde ese valor ha sido negado o robado a través de décadas de ocupación y destrucción.
Ver teatro en Vieques es raro. El 17 de julio Agua, sol y sereno presentó su trabajo original “Ritos de Agua”: Homenaje a Ismael Guadalupe. Ahora en octubre, el Teatro Rodante nos trae “Mapa de la Libertad” de Yolanda Arroyo Pizarro. Espero que este proceso de creatividad puede seguir porque apreciar el teatro, el arte, la cultura y la historia requiere una continuidad de esfuerzos. Así se va formando una identidad de valor individual y colectiva.
El domingo 11 de octubre trascendió a otro plano, la Doctora Raquel Seda Rodríguez. Profesora Emérita de la Universidad de Puerto Rico, la cual amó y defendió como estudiante, docente y afiliada a la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios, esta reconocida y admirada puertorriqueña era natural de San Germán, aunque todo el Oeste la consideraba suya. Dejó una profunda huella en generaciones de estudiantes de la Escuela Graduada de Trabajo Social, Beatriz Lasalle (EGTSBL) y de la Facultad de Ciencias Sociales del Recinto de Río Piedras, donde impartió cursos desde el 1962 hasta su jubilación en el 1989. Su visión de la Universidad al servicio de la comunidad se vio plasmada en la revisión curricular que lideró y desarrolló hasta lograr su aprobación y que fue la base del programa doctoral que hoy es orgullo de la Escuela Graduada de Trabajo Social de la UPR. Las y los profesionales del Trabajo Social que tuvieron la dicha de ser sus discípulos se refieren a ella con admiración, respeto y agradecimiento por haberles contagiado su amor por Puerto Rico y por la Universidad; por los valores que les inculcó para ejercer el trabajo social como una herramienta al servicio del Pueblo. Su visión, filosofía y propuestas quedan vigentes en publicaciones como Lucha y Visión de un Puerto Rico Libre, Trabajo Social en Puerto Rico: ¿Asistencia, Desarrollo, Transformación?; Los Múltiples Rostros del Trabajador Social; Trabajo Comunitario y Descolonización, entre otros.
La Dra. Seda Rodríguez fue una activa luchadora por la descolonización de Puerto Rico, causa que impulsó como integrante de organizaciones defensoras de la independencia patria, como el Partido Socialista Puertorriqueño. Fue partícipe de las jornadas para lograr la salida de la Marina de Guerra de Estados Unidos de Culebra. Sus hermosos ojos azules brillaban de emoción cuando hablaba con pasión de Puerto Rico y de su Universidad. Fue el deseo de Raquel que la Torre del Recinto de Río Piedras la acoja para ser despedida por su familia, por sus amadas y amados estudiantes y por el Pueblo que siempre la recordará como la patriota, profesora, trabajadora social, universitaria por excelencia que siempre será.
CLARIDAD le rinde tributo a Raquel Seda Rodríguez, se solidariza con sus familiares, amistades, discípulas y discípulos, con el Colegio de Profesionales del Trabajo Social, del cual es presidenta honoraria, con sus colegas en la enseñanza. Allí estaremos en La Torre, para cantar en su honor el himno que tantas veces entonó en defensa de la Universidad.
Junta Directiva y Colectivo de trabajo de CLARIDAD, periódico de la nación puertorriqueña.
“Así tratan a los viejos aquí, en mi país. De esa manera, después que han dado toda su vida, los que han trabajado como yo, que trabajé en servicio a la familia”.
Magdalena Ortiz Rosado, de 85 años, hace esfuerzos por mantenerse tranquila, es cerca de la una de la tarde y está en espera, este ocho de octubre a que lleguen los alguaciles que la sacarán de la que ha sido su casa por 27 años, en la urbanización Roosevelt, en San Juan.
Diferencias con su casera por el pago de renta provocaron la acción judicial que llevó al lanzamiento. En la situación de Ortiz Rosado, el lanzamiento, más allá de dejar en evidencia la situación económica precaria en la que viven los adultos mayores, resulta más cuestionable aún y critica la actuación de las agencias de gobierno pertinentes que deben atender este tipo de situación.
Nos cuenta Ortiz Rosado, que las diferencias con su casera comenzaron en enero de este año, cuando esta llegó a cobrar. “Ahí le pagué, en ese momento ella estaba furiosa, me faltó el respeto, me habló fuerte y no quiero repetir lo que me dijo, yo no le dije nada, no le iba a contestar nada de lo que me estaba diciendo. Desde enero no quiso cobrar, yo tenía el dinero y se fue”.
Doña María Magdalena trabajó en Servicio a la Familia del Municipio de San Juan alrededor de 22 años. “Me retiré por los cambios de gobierno había mucho tirijala allá arriba, porque acá abajo no”. Sus ingresos provienen del Seguro Social y una pequeña pensión del gobierno, entre ambos apenas llegan a $900 al mes. Describe su vida en la urbanización Roosevelt como una muy buena. “Aquí todos nos conocemos, lo primero es eso, nos conocemos y si hay alguien que tiene un problema acude todo el mundo a ayudar a dar la mano. Tranquilo, aquí no hay niños, aquí somos gente mayor de edad”.
Entre sentido de orgullo y fuerza nos dice que nació en la ciudad del Grito de Lares, “soy lareña, hay que gritar eso, es así”. Es viuda y según contó tiene una sobrina en Bayamón, y otros sobrinos en Orlando.
La sentencia ordenando el desahucio fue emitida en abril por el Tribunal de Primera Instancia de San Juan. Tan pronto supo de la sentencia, dice que buscó un abogado, fue al DF y al DV. Aunque dijo que llenó unos papeles en Vivienda, allí le dijeron que lo ‘sentían que no había apartamento para ayudarla en ese momento y que le avisarían tan pronto hubiese un cambio. Nunca la llamaron.
Así las cosas, llegó el día del lanzamiento. La licenciada Sofia Vázquez Laureano, de la Oficina Legal de la Comunidad del Proyecto Ciudad, una iniciativa de la Clínica de la Facultad de Derecho de Universidad Interamericana (UIA), relató a la Prensa presente en las inmediaciones del hogar de Ortiz Rosado, que ellos entraron al caso luego de que se emitiera la sentencia, la cual se dio en rebeldía ya que por distintas razones Ortiz Rosado no pudo comparecer. Puntualizó que la Clínica no está retando la orden de desahucio, ni desalojo, ni incluso la sentencia.
“Lo que estamos es cuestionando el proceso de las agencias a la hora de proveer las ayudas. Es importante. El llamado es a que las agencias, en el procedimiento según la ley al ser notificadas de la acción les corresponde radicar unos informes sobre qué ayudas pueden solicitar, sino también ayudar en las gestiones de conseguirlas”.
Al lanzamiento pautado para ese día a la 1:30 de la tarde se supone que estaban citadas las agencias correspondientes; la OPPEA, el DF, el DV y la OCMA. Pero, precisamente en la tarde del día anterior el DF radicó una moción al Tribunal solicitando tiempo adicional para el lanzamiento porque según su investigación y último informe correspondía más tiempo para que la señora Ortiz Rosado pudiera obtener vivienda. En lo que se esperaba porque llegaran los alguaciles y las agencias correspondientes, les llegó el mensaje a los abogados de que el juez Glen Velázquez, del TPI de San Juan, rechazo la petición del DF.
La licenciada Vázquez Laureano defendió que María Magdalena había hecho gestiones, había sido muy proactiva y fue en varias ocasiones al DV. “Sabemos que hay una escasez de vivienda en el país particularmente para quienes alquilan, eso se ve reflejado en sobre todo en adultos mayores, una persona sin transportación”.
Prosiguió que el informe del trabajador social, del DF radicado al tribunal el día anterior recomendaba que se le diera un último término para poder coordinar las ayudas.
El informe que citó la licenciada Vázquez Laureano, ‘dice que no ha sido un caso de inacción por parte de la señora Ortiz Rosado, sino todo lo contrario que ella se ha movido a pesar de sus limitaciones, pero no ha podido conseguir vivienda, que no correspondía que estuviese en un hogar de cuidado.
Denunció que por parte del DV su único informe, en abril, lo único que dice es que se le informó a Ortiz Rosado que podía solicitar Sección 8 y Sección 9, esta última la solicitud de vivienda para residencial público. En otra ocasión que acudió al DV le dijeron que solicitara, pero de manera electrónica, y aun cuando se permite que las personas entreguen una solicitud en papel, no se le dieron las instrucciones correctas.
Aparece el Departamento de la Vivienda
En espera por el lanzamiento y de las agencias llegó el personal del Departamento de Vivienda, la licenciada Lina Ayala y la funcionaria, Joan Rivera. A preguntas de la Prensa de por qué se presentaron ese día y no hubo una ayuda antes, la licenciada Ayala, contestó que el aviso llegó a otra división y se les notificó para verificar el personal. El por qué no fueron antes es lo que estaban revisando porque les indicaron que Ortiz Rosado, “no había llenado la solicitud y estaban allí para asistirla”.
Al cuestionamiento de si hay un procedimiento en particular para las personas mayores de edad en esa situación, indicó que de ordinario un caso de desahucio los jueces activan el protocolo de personas sin hogar cuando son de ingresos limitados. Esa notificación se le envía ya sea a Familia, Vivienda, a la Oficina de Personas de Edad Avanzada, o a la Oficina de Personas con Impedimento. Cuestionada de cuando fue la fecha de notificación al DV dijo que no tenía la fecha exacta, pero reconoció que no fue ese día.
Al insistirle en que la decisión del desahucio se tomó en abril desde esa fecha el DV pudo haber hecho antes su gestión, dijo que no tenía esa información de cuando se comenzó ese proceso en la agencia. “Estamos aquí para asistir en lo que podamos ayudar a doña María las fechas exactas de cuando llegó, no las tengo a la mano”.
Según la licenciada Ayala, ellas estaban allí para evitar el lanzamiento, que el DV no ubica a las personas en vivienda, quien ubica es el DF y rechazó una vez más que se haya esperado al último momento para una ubicación.
“La intención es como ayudar a doña María para evitar este lanzamiento y ubicarla con las alternativas que tenemos en coordinación con el Departamento de la Familia”. No dijo cuáles eran las alternativas.
Para Lucecita Díaz, vecina de hace 20 años de María Magdalena, la situación es una “de verdad es triste, es atropellante ver como ahora de repente la propietaria o propietario de la casa se ocupa por la propiedad porque en los años que llevo yo aquí, jamás recuerdo haberla visto”.
Comentó que lo poco que se ve limpio frente a la vivienda ha sido por parte de los vecinos, en particular los del frente, además dijo no conocerle familiares. “Eso es atropellante, innecesario por demás, bien poco profesional, una vez más el gobierno actuando de la manera en que no tiene que actuar”.
Hizo la anotación de que la situación de que María Magdalena, se le pudo haber buscado ayuda hace mucho tiempo, ya que ha habido reuniones con los representantes del Municipio y se le ha notificado.
Luego de una breve conversación con los alguaciles y al cabo de casi dos horas de espera el desahucio no se ejecutó, ni había vivienda en donde trasladar a doña María Magdalena y sus tres mascotas, y ni el DF, la Procuradora de Personas Avanzadas y Manejo de Animales se presentaron.
Pública Espacio, Inc. presentará por primera vez en Puerto Rico Hamlet, una versión recontra libre. La reconocida obra creada y dirigida por la dramaturga y directora peruana Chela De Ferrari es parte de la programación del 56to Festival de Teatro Internacional del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) y tendrá funciones el sábado, 17 de octubre, a las 8:00 p.m. y el domingo, 18 de octubre, a las 4:00 p.m. en el Teatro Francisco Arriví.
La producción de la compañía peruana Teatro La Plaza reúne en el escenario a Octavio Bernaza, Lucas Demarchi, Jaime Cruz, Manuel García, Diana Gutiérrez, Cristina León Barandiarán, Álvaro Toledo y Ximena Rodríguez, ocho intérpretes con síndrome de Down que entrelazan el texto original de William Shakespeare con sus propias experiencias, anhelos y frustraciones.
A partir de la célebre pregunta “¿Ser o no ser?”, la obra propone una reflexión contemporánea sobre la inclusión, la identidad y lo que significa “ser” para quienes históricamente no han encontrado espacios donde se les tome en cuenta. “A través de una puesta en escena libre y profundamente personal, los intérpretes se apropian del clásico de Shakespeare para cuestionar una sociedad que suele medir el valor humano a partir de la eficiencia, la productividad y estándares inalcanzables de belleza y consumo”, explica la dramaturga Chela De Ferrari.
Fotos suministradas
“Traer esta obra a Puerto Rico representa una oportunidad para que el público disfrute una propuesta de gran calidad artística que, al mismo tiempo, nos confronta con preguntas urgentes sobre la representación y el valor que damos a cada persona. Nos entusiasma presentarla dentro de un festival que promueve el encuentro entre distintas voces y maneras de hacer teatro”, expresó Naíma Rodríguez, productora de Pública Espacio. La producción en Puerto Rico también cuenta con la participación de Christian Ortiz y Fei Rodríguez Suárez de Re: create Group.
La presentación en Puerto Rico tendrá un fin benéfico en apoyo a la Fundación Puertorriqueña Síndrome Down. Parte de los ingresos por la venta de boletos se destinará directamente a la organización. Las funciones serán el sábado, 17 de octubre a las 8:00 p.m. y el domingo, 18 de octubre a las 4:00 p.m. en el Teatro Francisco Arriví, en Santurce. Los boletos están disponibles en www.prticket.com.
Hamlet, una versión recontra libre, se estrenó en 2019 en el Teatro La Plaza de Perú. Desde entonces ha recorrido 51 ciudades en 20 países y ha sido traducida a 11 idiomas. Su recorrido internacional incluye presentaciones en España, el Reino Unido, Brasil y varios festivales de renombre, entre ellos el Festival Internacional de Edimburgo, el Festival de Otoño de París, el Festival GREC y el Lincoln Center de NY.