Cínicas, engañosas, cuyo propósito es desinformar, así se pueden calificar las expresiones del gobernador Pedro Pierluisi, de “no se adelanten a los eventos” de que las mociones estaban a “destiempo”, en referencia a las mociones presentadas en el tribunal en rechazo al Plan de Ajuste de Deuda (PAD) de la Autoridad de Energía Eléctrica, presentado por la Junta de Control Fiscal (JCF).
Las expresiones del gobernador fueron publicadas en un artículo del periódico El Vocero este 13 de junio (“Llueven las objeciones de último minuto al Plan de Ajuste de la AEE”). Como ya se ha reseñado en los diversos medios incluyendo Claridad, amplios sectores de la sociedad puertorriqueña, tanto industriales, comerciantes, productores, organizaciones ambientales y comunitarias, Ongs, presentaron mociones de objeción contra el PAD de la AEE ante la sala de la jueza Laura Taylor Swain que atiende la quiebra de la AEE mediante el capítulo III de la ley Promesa.
La jueza dio hasta este 12 de junio para que todos aquellos interesados presentaran sus mociones al tribunal. El licenciado Rolando Emmanuelli Jiménez, experto en la ley Promesa y representante legal del Sistema de Retiro de la UTIER (Unión de Empleados de la Industria Eléctrica y Riego), en entrevista indicó que todavía este martes 13 el tribunal no había podido terminar de subir las objeciones radicadas por las cientos presentadas.
“No hay tal cosa que hay que esperar, la jueza estableció unos términos bien estrictos por los que no cumplan con los términos está fuera”, expresó el licenciado Emmanuelli Jiménez, en relación a la expresión del gobernador. Expuso que el proceso de confirmación del plan permite que cualquier parte con interés ya sea una parte que haya sido afectada o que vaya a ser afectada por el plan pueda objetar y presentar cuestiones de hecho y de derecho.
“Aquí el número de objeciones es dramático muchas de ellas por cuestiones de hechos bien claros. Aquí hay organizaciones que representan a cientos y miles de personas, comerciantes, profesionales que entienden que el PAD va a ser devastador. El gobernador lo que hace es engañando a la gente porque él se ha pasado diciendo que el cargo híbrido no es final ni firme y que estamos anticipándonos a algo que no ha ocurrido, básicamente imputando al pueblo una actitud de un grado de histeria”.
Por el contrario afirmó que en realidad la preocupación del pueblo se justifica, ya que en los documentos que radicó la JCF está en blanco y negro el cargo híbrido. “Así que el gobernador lo que está haciendo es desviando la atención a algo que se nos viene encima y que bueno que todas esas organizaciones radicaron objeciones ayer porque así la jueza ve que los expertos que han anticipado la debacle económica están apoyados por situaciones de hechos específicos, por casos concretos que le van a dar a ella toda esa perspectiva de que si confirma el plan lo que nos espera al pueblo de Puerto Rico es devastador”.
El experto en casos de quiebra fue más allá y atribuyó que hasta cierta medida el gobernador está desinformando de manera deliberada porque él es un abogado que entiende estos procesos. Puntualizó que el gobernador es el octavo miembro de la JCF, “está sentado ahí como miembro ex oficio, conoce todo este proceso desde adentro y lo que está diciendo, la información es contraria a la realidad, contrario a lo que está ocurriendo en el tribunal y contrario a lo que nos viene encima”.
A la luz de estas palabras y actitud del gobernador durante todo este proceso, porque no es solo la expresión de ayer, sino de lo que se ha visto en el tribunal, cómo evalúa la defensa que ha hecho el gobierno de Pierluisi. El da la impresión de que lo que propone la Junta no es final, ni firme, pero si la jueza no ve oposición no va a tener criterios para decidir otra cosa.
El licenciado Emmanuelli Jiménez reveló que el mismo 12 de junio el gobierno de Pierluisi, mediante la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (AAFAF) radicó una declaración, no una moción, en la que no se opone al plan de ajuste. “Lo que radicó fue una declaración y la postura es patética”.
Lo que dice la declaración del gobierno de Pierluisi es que con la propuesta de la JCF con este cargo híbrido está tratando de hacer un balance entre la viabilidad de la AEE y el recobro de los acreedores, pero AAFAF está “preocupada” porque el tamaño del cargo híbrido –como en Puerto Rico pagamos más costo de energía de lo que se paga en Estados Unidos– podría tener un efecto en los consumidores. Alega que si el plan se confirma, el gobierno va a trabajar con la JCF y con el Negociado de Energía para implantar el aumento de una manera que mitigue el impacto de los ciudadanos más vulnerables de Puerto Rico.
La interpretación de Emmanuelli Jiménez a lo que dice el gobierno es que no se opone al cargo, sino que le preocupa. Es decir -expone Emmanuelli Jiménez- que ya el plan contempla mitigar el impacto en los más vulnerables porque saben que la mitad de los consumidores van a estar exentos. “Así que eso no hace ninguna diferencia, es un aguaje lo que ha hecho ahí el gobierno y no plantearon una objeción, sino que se allanaron a que si el plan lo confirman él está de acuerdo”.
El detalle está -apuntó- en que si la misma JCF reconoce que la mayoría de las personas no puede pagar, y se eximen del cargo híbrido, la responsabilidad va a caer en los sectores productivos. Coincidió en que ese es el impacto que debiera ver la jueza, ya que si no hay actividad económica en el país, no se puede pagar. Todavía anotó que la propia JCF ha admitido que el balance que está haciendo con ese cargo híbrido es bien precario.
Por otra parte la JCF también ha reconocido que en el plan fiscal del 2023 del gobierno central que el país caerá en deficit estructural tan pronto como en el 2027.
Hay que señalar y recordar que en la última vista la jueza dijo que estaba descepcionada porque la JCF le dijo que el plan fiscal de la AEE no había salido por culpa de Luma Energy, que no había entregado los números de la demanda de energía y cuando entregó los números de estimado de cual va a ser la demanda de energía, la misma va a ser mucho más baja de lo que la Junta había calculado.
Así las cosas luego del 12 de junio se supone que ahora haya un periodo para que la JCF conteste todas las mociones presentadas. Luego habrá un periodo de réplica y el caso vuelve al tribunal el próximo 17 de julio con la vista de confirmación. A menos que la JCF informe que el estimado de la AEE cambia ahora en el 2023 y entonces se tiene que revisar todo el plan, porque según la ley Promesa el PAD tiene que ser compatible con el plan fiscal de la AEE.
Ante las cientos de mociones presentadas por diversos sectores de la sociedad incluyendo unas 500 de personas en su carácter individual el licenciado Emmanuelli Jiménez, defendió que en los casos de quiebra se supone que los perjudicados presenten sus argumentos. “En este caso todos los consumidores en Puerto Rico somos perjudicados, por lo que el gobernador no es quien para decir que no nos quejemos por lo que nos viene pa’ encima. Lo hace ver como capricho, estamos en nuestro derecho de acudir al tribunal”.
El texto de AFFAC
“By proposing the Legacy Charge, the Oversight Board is attempting to strike a balance between PREPA’s viability and providing meaningful recovery to creditors. But AAFAF is concerned about the size of the Legacy Charge since Puerto Rico’s energy consumers already pay more for electricity relative to their income than consumers in any mainland U.S. state.20 That said, if this Plan is confirmed, AAFAF will work with the Oversight Board and PREB to implement it as needed, in a manner that mitigates its impact on Puerto Rico’s most vulnerable citizens”.
«Al proponer el Cargo por Legado, la Junta de Supervisión está tratando de lograr un equilibrio entre la viabilidad de la AEE y proporcionar una recuperación significativa a los acreedores. Pero a AAFAF le preocupa el tamaño del Cargo por Legado, ya que los consumidores de energía de Puerto Rico ya pagan más por la electricidad en relación con sus ingresos que los consumidores en cualquier estado continental de EE.UU.AA. Dicho esto, si se confirma este Plan, AAFAF trabajará con la Junta de Supervisión y la PREB para implementarlo según sea necesario, de una manera que mitigue su impacto en los ciudadanos más vulnerables de Puerto Rico».
Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator
Como parte de la guerra entre imperios, el corsario inglés Francis Drake había sido derrotado en 1595 y la reina inglesa Isabel I quería venganza. Envió casi inmediatamente una nueva expedición contra Puertor Rico, liderada por George Clifford de Cumberland, para que pudiera tomar San Juan. Cumberland invadió con 20 barcos y 1,700 soldados contra una guarnición de 350 soldados. Ocupó San Juan, pero la disentería diezmó sus tropas obligándolos a retirarse, saqueando todo lo que valía la pena.
16 de junio de 1829
Nace Gerónimo
Líder guerrero apache, batalló contra tropas mexicanas y yankis por décadas.
6 junio de 1944
Lo sientan en biblia para ejecutarlo
George Stinney, joven negro de Carolina del Sur, con apenas 15 años, fue ejecutado a las 7:30 p.m. Para la ejecución en una silla eléctrica, como era tan pequeño, lo sentaron en una Biblia para elevarlo y así asesinarlo. 70 años después su castigo fue decretado como una ejecución injusta.
16 de junio de 1972
Terrorismo de derecha
Incendian propiedades del PIP y amenazan con quemar residencias de independentistas de Manatí.
16 de junio de 1976
Masacre de Soweto
Comenzaron tres días en Sudáfrica de una protesta de estudiantes adolescentes que se negaban a recibir la enseñanza en afrikáans, la lengua de la minoría blanca, y pedían ser tratados con igualdad de derechos. Los estudiantes desarmados fueron atacados con armas, las muertes se estiman desde 200 a hasta 700.
17 de junio de 1972
Estalla escándalo Watergate
Bajo ese nombre se clasifica un esquema de espionaje político y posterior encubrimiento desde la Casa Blanca de Richard Nixon. El mismo, siguiendo los estilos del FBI de E. Hoover, procuraba información confidencial y elementos de como desprestigiar a su contraparte electoral, el Partido Demócrata. Elementos de la derecha cubana fueron auxiliares en el operativo.
18 de junio de 1954
CIA inicia golpe en Guatemala
El presidente guatemalteco Jacobo Árbenz Guzmán, elegido democráticamente, fue depuesto en un golpe de estado patrocinado por la CIA, para proteger los beneficios de la United Fruit Company. Arbenz había ofrecido pagar a la empresa yanki el valor que la misma compañía le asignaba a sus plantaciones cuando pagaban impuestos, pero fue depuesto por las armas. Siguieron décadas de regímenes brutales respaldados por Estados Unidos que cometieron tortura y genocidio de hasta 250 mil guatemaltecas y guatemaltecos (www.zinnedproject.org).
18 de junio de 2007
Fallece la heroína Vilma Espín
Fallece en La Habana, Vilma Espín Guillois, combatiente destacada de la clandestinidad del Ejército Rebelde e incansable luchadora por la emancipación de la mujer y la defensa de los derechos de la niñez. Crea en 1960 la Federación de Mujeres Cubanas, la mayor organización femenina de masas en el país. Integró el Comité Central del Partido desde su fundación en 1965.
19 de junio de 1953
Ejecutados dos comunistas en EUA
En julio de 1950 son detenidos en EUA los esposos Julius Rosenberg y Ethel Greenglass, acusados de espionaje a favor de la Unión Soviética. El 5 de abril de 1951 son condenados a muerte en la silla eléctrica. En aquel momento, el juez fija la ejecución para el 15 de junio de 1953, siendo aprobada por su presidente Eisenhower, para el día 19, buscando ofrecer a los condenados una amnistía a la pena de muerte si aceptaban declararse culpables, renegaban del comunismo y solicitaban asilo en EEUUAA. La pareja no aceptó el soborno.
20 de junio de 1528
Guerras entre imperios en tierra boricua
Tan temprano como 1528, corsarios franceses atacaron la villa de San Germán, que apenas llevaba 17 años de establecida por el imperio español.
20 de junio de 1949
Universidad gratis en Argentina
Perón decreta que en Argentina la educación universitaria pública sería gratis tanto para nacionales como para estudiantes de todos los países latinoamericanos. Hoy día, se mantiene esta política.
21 de junio de 1905
Nace filósofo comunista
Jean Paul Sartre, filósofo existencialista francés, militante comunista y dramaturgo. En 1964 rechazó el Premio Nobel de literatura, para no comprometer sus posiciones.
21 de junio 1939
Nace líder independentista
Se celebra el cumpleaños del compañero del Partido Independentista Puertorriqueño, Rubén Berríos Martínez.
21 de junio de 2004
Lanzan SpaceShipOne, cohete privado
El mismo, se presenta como el inicio de la privatización de la carrera espacial, con todas las compañías privadas dependiendo fuertemente de inversiones del gobierno yanki.
Fuentes utilizadas: https://www.hoyenlahistoria.com/, facebook.com/dariow.ortizseda, Calendario nuestros mártires, 2020; efemerides20.com, telesur.net, historia.nationalgeographic.com; canalhistoria.es/hoy-en-la-historia; Calendario 2022 Latinoamérica y El Caribe; efemeridespedrobeltran.com; Calendario Histórico Nuestros Mártires 2024; y otros calendarios consultados por José M. Escoda.
Mucha gente importante y elocuente ha dicho que cuando miras la obra de un escritor, encuentras uno, dos, quizás tres temas recurrentes. Obsesiones. Las mías están claras. La maternidad es una; la educación es otra; el espacio/lugar/geografía es la tercera, y es la que me trae a la página hoy.
Como cualquier otro tema, todos estos tienen sus vertientes, sus encarnaciones, sus caminos. En el caso de la maternidad, por ejemplo, la culpa y la ausencia son dos caminos que mi letra frecuenta. En el caso de la educación, le dedico tiempo y neuronas, las que me queden, a cosas como acceso, desmantelamiento, privatización. Y en el caso del espacio, me interesa la construcción de “lugar” y las prácticas materiales y entendidos y significados culturales que usamos para convertir “espacio” en “lugar”. Me interesa también el asunto del desplazamiento, ese sacar de gente de un “lugar” cultural que cambia de significado y valor en el sentido mercantil. La vivienda-o más bien, la ausencia o despojo de vivienda-es un tercero. Este último aparece tanto en mi investigación como en mi trabajo literario. Se encarna, incluso, en personaje. Por ejemplo: He escrito cuatro libros. En todos ellos, TODOS, aparece uno o más personajes “homeless”.
Las palabras son complicadas. A veces es por eso mismo que nos gustan. En el caso de “homeless”, a ver: podemos decir, y decimos, “sin hogar”. De hecho esa es la palabra que parece usarse con mayor frecuencia en inglés en estos días:”unhoused”. Pero en Puerto Rico usamos mucho también la palabra “deambulante”. Con frecuencia coinciden. Pero no son lo mismo, no exactamente. A mí se me pegó ese término, “homeless” acá en EEUU, donde resido desde hace más de una década. No tanto porque el idioma inglés se haya apoderado de mí (todo lo contrario, yo sigo pensando en español, y eso no es demasiado conveniente, pero es así y lo prefiero) sino por la capa de significado que trae ese “less”, con su sonido, con lo que implica: apunta no sólo a la falta de hogar, sino al ser menos, punto.
Cuando dicto clases introductorias en sociología, mis estudiantes suelen apreciar especialmente y disfrutar a C. Wright Mills, un señor muy sabio que buscaba entender fenómenos sociales estudiando lo que llamaba “la intersección entre la biografía y la historia”. Por “biografía” se refería a la experiencia personal. Por “historia”, se refería a todo lo externo, todo lo estructural; cultura, sociedad, ideología, economía, historia, y así. Pensé en C. Wright Mills cuando me puse a escribir esto, porque creo que, como en todo, hay una cuestión biográfica ahí que me ayuda a, si no entender, al menos pensar. Y “pensar” es a veces mejor que “entender”, como diría Arendt, y tal vez retomemos esa curiosa dicotomía en otra columna, porque la verdad es que he estado pensando en eso de pensar, últimamente.
De vuelta a la intersección que nos ocupa: Durante mi primera década de vida, tuvimos siempre una relación compleja con el techo que nos cobijaba. Por un lado, estaba, claro, la cuestión material, la precariedad: nos lo podían quitar en cualquier momento, todo el tiempo: por no pagar el alquiler a tiempo, o caprichos del dueño, o porque estábamos viviendo en terreno rescatado/invadido. Por otro lado, más allá de lo inmediato y material, porque en nuestros sueños y fantasías, la vida siempre estaba en otra parte, en un lugar mítico al que nunca logramos llegar, y en donde habría felicidad, comida segura y saludable, y, por supuesto, techo propio, es decir, nuestra casa, porque eso es techo, ¿no? Es más que la tapa de una casa, es la casa misma, y es el hogar que adquiere significado a partir de lo que empieza como una espacio, un conjunto de techo, piso y paredes. A ese lugar lo llamamos “techo”.
Cuando yo tenía unos tres, cuatro años, vivimos en un vecindario producto de los rescates de los sesenta y setenta, Villa Margarita. Nuestra casita no era de las mejores, pero tampoco de las peores. Las casitas mas “lujosas” y antiguas tenían letrina, por ejemplo: La nuestra no. Su construcción–paneles, vigas– era sólida. Había cocina y dos cuartitos. En uno dormíamos. En el otro–con perdón– estaba “el cubo”. El cubo de cagar.
Ya sé: podría decir algo como “defecar” o “eliminar” o incluso un eufemismo tipo “higiene”, o “ir al baño”. Este último es muy popular. La gente “va al baño” en las esquinas, en los matojos, en las cunetas. Pero el asunto es que para enfrentar esto de la falta de vivienda y todas las implicaciones de esa falta, a veces necesitamos un lenguaje particularmente directo. No siempre, que quede claro. Como escritora, soy de las que por lo general piensa que si hay drama en la trama, por lo general no hay que añadir drama en la selección de palabras. Pero en este caso, me temo que hay que decir “cagar”, no hay de otra.
¿Por qué? Porque esa brusquedad es parte del argumento. Porque vivir sin un techo seguro se traduce en cosas que atentan contra nuestro pudor, nuestra privacidad, nuestra dignidad, y en esos casos, decir “defecar” o “ir al baño” suaviza el impacto que debería tener esa verdad. ¿Y los tiempos no están para suavizar, cierto? Eso, suavizar, es algo que hacemos a veces, las personas que trabajamos con la pobreza:caemos, sin quererlo, para sobrevivir o para ayudar, en el romance. Y si bien es acertado enfatizar cosas como comunidad, belleza y solidaridad en los espacios de mayor pobreza, también es cierto que es importante decir que no hay agua para bajar el inodoro y a veces, si es el caso, que no hay inodoros, punto. No es necesariamente el mejor ejemplo pero es el que tengo a la mano porque en mi vida, en su momento, no hubo inodoro sino cubo. Me sirve para recordar que si bien puede haber belleza en la comunidad, y que esa comunidad puede ser pobre, la precariedad en sí no es bella, y me sirve para entender esa precariedad de otra manera. O más bien, pensarla.
De regreso a Villa Margarita: Lo peor no era el cubo de caca. De hecho, ¿saben qué? El cubo no me molestaba particularmente. Cuando uno es pequeño suele ser flexible, eso que dice la gente de “no sabíamos que éramos pobres” es cierto, por lo general. Hasta cierto punto. Y ese punto, ese que marcaba el borde que hay que atravesar para saberse “pobre”, cuando niña, para mí, no era tanto el cubo como el techo. El techo en el sentido de casa, de hogar, de hogar seguro. Yo sabía que éramos pobres, pero lo sabía porque perder el techo era una posibilidad todo el tiempo. Nuestro techito, el físico, era sólido y fue construido con amor, solidaridad, destreza y hasta madera de buena calidad: lo que lo convertía en un techo de gente pobre (y en pobres, por lo tanto, a nosotros, sus habitantes) era la amenaza de perderlo. Villa Margarita era un terreno rescatado (o invadido, depende de a quién le preguntes, aún hoy), y podían botarnos de allí en cualquier momento. Recuerdo que las niñas/os teníamos un juego que era juego sólo a medias, mitad juego y mitad brega con la realidad: el rol de vigía. Nos la pasábamos velando a ver si venían los guardias, para avisarle a los adultos.
El punto es que esto del techo no es sólo una necesidad material: es una cosa existencial, parte no sólo de la experiencia material de vivir allí sino de ser parte de esa categoría de personas que vivía allí y parte también de nuestra sustancia misma, de nuestra esencia. La palabra techo ya, de por sí, es sinécdoque, porque incluye piso paredes y demás; pero es también una necesidad que va mucho, pero que mucho más allá de lo material (yo soy así, medio marxista, qué decir, se me ha hecho hábito, ni modo, así que no digo “meramente material” nunca) pero ustedes me entienden: si no tienes donde vivir, o si tu techo está constantemente amenazado, eso le hace algo no sólo a tu vida o al momento sino a tu mismo ser, y eso es para siempre.
Botados eventualmente de Villa Margarita, buscamos suerte en Luquillo (hubo otros eventos de por medio, pero vamos a Luquillo.) Esto lo recuerdo mejor, era más grande. De Luquillo nos botaron de dos apartamentos distintos por no poder pagar el alquiler del mes. Y esto es clásico Mills, porque le pasaba a muchas familias: juntan para el depósito, para el primer mes, el segundo, pero si algo se tranca–menos horas en el trabajo de mi padrastro, una enfermedad, o el gasto de alguna cosa, justificada o no, no sé, (uy, de nuevo, las palabras, eso de “gasto justificado” es un adjetivo con el que los ricos no tienen que bregar pero los pobres ay, todo el tiempo) – y fallas un mes, ruegas, te esperan, fallas el segundo, te escondes, te encuentran, te botan. La botada es traumática, pero el temor cotidiano, la sensación de que en cualquier momento te van a botar, es peor.
Recuerdo que la gente entonces siempre decían “evictar”, no “botar”. Un anglicismo que probablemente cargue algo de información e historia. Carga, cuesta, contiene. Una de mis primeras experiencias de Spanglish, igual por ahí aprendí a apreciar ese mejunje a veces irritante, a veces encantador, que es el Spanglish, quién sabe.
Cuando pensamos en “homeless” nos viene a la mente una figura muy particular, ¿cierto? Una figura que no tiene donde dormir o bañarse (o cagar) excepto, con suerte, en un albergue o “shelter”–y de esos hay muy pocos. Pero para mucha gente ser homeless no funciona exactamente así, o no funciona así todo el tiempo. Hay un espacio gris, un gris semántico y a la vez anímico. En Luquillo, por ejemplo, quedarnos “homeless” se tradujo en pasar algunas noches en el carro, y luego un par de meses en casa de unos amigos, mi mamá y yo en la habitación de un hijo que estaba de momento fuera, mi padrastro en el sofá. ¿O quizá era yo en el sofá? No recuerdo. Lo que sí sé es que hubo más de un sofá de esos en mi infancia, y que el sofá ajeno es una parte muy común de la experiencia del homeless, y una que es muy, muy difícil de contar. Porque si tienes sofá, aunque sea ajeno, ¡no vas al shelter!!! Al shelter, aprendí temprano, lo evitamos a toda costa, ese es el último recurso.Y es, curiosamente, con la ocupación de los shelters que muchas veces se cuenta (cuando se cuenta, porque ese es otro issue) la proporción de homeless.
Por cierto: esto de que el estado cuenta cosas es una de las grandes mentiras de la modernidad. Esto de los datos casi que se ha convertido en otra forma más de autogestión. Organizaciones como Kilómetro Cero, Ayuda Legal o el Centro de Periodismo Investigativo se ven obligadas a contar, porque el estado les niega los datos. McKinsey nos cobró una millonada por contar y calcular y todavía no hemos visto el resultado de su carísima y espectacularmente corrupta matemática. Pero regreso al tema del techo.
¿Por qué evitábamos el shelter? Bueno: Al que le guste Foucault y quiere ver todo ese asunto del cuerpo y la vigilancia en acción, lléguele al shelter si no ha tenido la experiencia. Aún los mejores por lo general funcionan de esta forma: Puedes ir solo de noche; debes llegar antes de las 8PM pero después de las 6PM, irte bruscamente a las 7 AM. De día hay que irse a “buscar trabajo”. En los mejores albergues, que son los menos, hay lockers y hasta camas asignadas, pero en los demás, que son los más, pues te llevas todo a cuestas y consigues cama, si puedes, todas las noches. Tal vez limpia, la cama, tal vez no. Por cierto: la cama, como materia y concepto, es parte del significado que hace del “techo” no un mero espacio sino un lugar. De ahí que tanto homeless en Nueva York o Washington DC ande (en Puerto Rico diríamos “deambule”) con bultos, bolsas plásticas, tres abrigos, carritos de compra, etc.
Los huéspedes del shelter están a la merced de vaivenes y caprichos histórico/políticos, encima. Por ejemplo: La frágil paz entre el presidente Clinton y los republicanos en los noventa, se logró en parte prometiendo a los conservadores que el gobierno le metería mano a lo que aquí llamarían la “vagancia de los cuponeros”. Esto se convirtió en lo que llamaron popularmente “workfare” (personal responsibility act 1996.) Para los homeless que yo conocía en ese momento (yo estaba en escuela graduada) se convirtió en una nueva pesadilla que se sumó a las que ya vivían, una cosa a veces super Kafkiana: si dormían en un shelter pero no tenían trabajo, tenían que levantarse temprano, montarse en una van con un “crew”, y ser transportados a distintos parques, avenidas y espacios públicos a pinchar basuritas y echarlas en una bolsa. Muchas mujeres vivían en constante temor, un temor muy real, de violación o abuso sexual. El crew boss no era homeless, y algunos explotaban abiertamente la ventaja que eso les daba sobre esas personas que trabajaban bajo sus órdenes pero no llegaban a la categoría de “empleados”. Tal vez, en su cabeza, tampoco llegaban a la categoría de “personas”. Francamente, narrando esto ahora, se me ocurre que el asunto era una forma moderna de esclavitud. Una esclavitud endeudada. El shelter y los cupones te convierten en deudora así que recoges basura y te expones al peligro.
Pero basta de cuentos de shelters: vamos de regreso al Luquillo de mi biografía: De un apartamento al carro, del carro al sofá ajeno, del sofá al carro, del carro a otro apartamento, de ese apartamento a….ser propietarios! Sí!!! Una pequeña herencia, y compramos dos cuerdas!!! Los prometidos pan tierra y libertad de la modernidad muñocista (otra mentira) nos llegaron un chilín tarde, en los setenta, pero llegaron!! En esas dos cuerdas, mi padrastro construye una casita de madera, una cosa rápida, frágil y muy mona (que hoy llamaríamos tal vez un “tiny house”, pintaríamos de azul y quizás convertiríamos en AirBnB, no sé…El anuncio podría decir “tiny house ecológico! ¡a quince minutos del yunque! ¡Viva en la naturaleza! #LiveBoricua!!) La mesa del comedor se transformaba de noche en cama doble. Mi cama era una tablilla (hoy que tengo más mundo,le puedo decir “loft”). No tenía baño ni agua corriente, la casita: para número uno y número dos (¿vieron que fina me puse? La palabrota no hace falta ya, cumplió su función, creo) contábamos con una letrina, que en mi inocencia yo encontraba también muy mona porque “pegaba” con la casita (es decir, la misma madera y el mismo color, como una mini-casita). Para bañarse estaba el río, más bien riachuelo. De ese mismo río, gracias a otro invento diseñado por mi padrastro, obteníamos agua de manantial para tomar.
Pero esa casita, aunque muy mona, era temporera. Esa era su definición. No anidamos en ella, no realmente. Era un techo suficiente en lo que construimos lo que sería, finalmente, NUESTRA CASA. La casa de nuestros sueños. Algunos años más tarde, recuerdo,ya pasados estos eventos y viviendo en otra parte, leí 100 años de soledad y lloré al leer “la casa nueva, blanca como una paloma”, porque así imaginaba, pocos años antes, a esa casa nuestra de Luquillo que iba haciendo mi padrastro: De cemento, poquito a poco, a veces solo y a veces, si había chavitos extra, chavitos que obtenía chiripieando en otras partes o vendiendo vegetales de nuestro huerto (huerto que me estaba, por cierto, medio prohibido, porque desde siempre, yo mato sin querer a todas las plantas) pero nada, el hombre construía, acompañado por vecinos del área, unos bloques por aquí, una liga de cemento por acá…No recuerdo qué pasó, o si fue un huracán que se llevó la casita de madera, pero algo ocurrió y nos mudamos a la casa, NUESTRA CASA. Pero NUESTRA CASA tampoco se sentía como casa, no realmente. No estaba lista, tal vez por eso es que, aunque no me quejaba y tampoco lo pensaba así, en estos términos, me sentía, de nuevo, temporalmente albergada, no “viviendo” en un sitio.
Era un espacio con vocación de lugar, una estructura con potencial de “casa”. Pero le faltaba algo.
La casa no tenía agua corriente – teníamos una pluma cerca, y llevábamos el agua para bañarse, bajar el inodoro, cocinar, fregar, todo eso, en cubos. Esa era una de mis tareas principales (buscar agua y mantenerme alejada del huerto para que las plantas no se murieran nomás de verme llegar). Las paredes de la casa no estaban empañetadas: la prioridad era terminar el techo. (Por algo “techo” y “hogar” se usan como sinónimos con tanta frecuencia-el techo es bien importante.) El nuestro, que celebramos con gran alegría, era de zinc. No era ese el plan original, pero había prisa. El suelo no tenía losas, era áspero, nos raspaba las rodillas a mi hermanito y a mí. Igual todo eso hubiera sido un lujo de casa, y yo estaba viviendo como una duquesa, ¿pero del siglo 12?
A los diez años me mudé con mis abuelos y he vivido una existencia consistentemente clasemediera y relativamente segura desde entonces. Les cuento todo esto para hacer el ejercicio de Mills: entender la ausencia de techo, el homeless-ness que nos hace existencialmente menos, en la intersección de biografía e historia. “Homeless” es un estado, en algunos casos crónico, y en otros (como el mío, en este caso) temporero.
Pero también puede convertirse en otra cosa.
Conozco a una persona, homeless durante años, que tiene ahora un apartamento no exactamente propio pero con garantías, protecciones legales. Nadie la puede sacar. Y el sitio es hasta bonito. Pero igual ella dice, inconsolable “yo soy homeless”, y no lo dice porque no tiene propiedad, o porque alquila, no se trata de eso, de poseer: es otra cosa. “Siempre seré homeless”, dice.
Se trata de que la sensación de desamparo se le ha metido en los huesos, y es parte de quién es, parte de su ser.
Foto Archivo CLARIDAD
Supongo que por ahí, en mi infancia, está el origen de una de las figuras recurrentes en mi escritura, entonces. Yo no empecé a escribir de manera literaria hasta casi los cuarenta años, pero estuve en contacto con personas homeless, por muchas razones y por ninguna, desde siempre. En mis diecipico y veintipico, pasé tiempo con homeless en el parquecito del VSJ; conocí homeless en Río Piedras; En Virginia, Washington DC, Nueva York. Los visité en la calle, en el balcón de algunos shelters, y en espacios precarios de todo tipo: apartamentos sombríos en edificios a punto de ser derrumbados por las autoridades, donde vivían como “squatters”, “invasores”; apartamentos ligeramente menos sombríos donde vivían con ayuda de cosas como plan 8. Ese plan 8, por cierto, es hoy una especie de unicornio. Casi no se consigue y cuando se consigue, no puedes pagar casi nada con él.
Cuando digo que el techo, en su sentido más pleno, es una necesidad que va mucho, pero que mucho más allá de lo material: si no tienes donde vivir, o si tu techo está constantemente amenazado, eso le hace algo a tu mismo ser. A tu esencia. ¿Cómo?
De niño es bastante sencillo: miedo crónico, normalizado. Pero para los adultos puede ser hasta peor. Los homeless están a merced de una burocracia que es, en el mejor de los casos, condescendiente y paternalista, en el peor, cruel, y en el medio (y la norma) sencillamente disfuncional e ineficiente. Un sistema donde te entregan folletos y te exigen tomar clases sobre cosas como escribir tu resumé o cuidar a tu bebé, pero no te dan folleto o clase alguna para las cosas realmente ininteligibles: cosas como cómo navegar la misma burocracia que ellos representan. ¿Que hago si no guío, y por ende no tengo licencia? ¿O guío, de hecho busco trabajo como conductor de camión, pero no tengo dirección física porque soy homeless? A veces los requisitos son tragicómicamente circulares: ¿Cómo consigo una identificación oficial con foto si no tengo identificación oficial con foto pero me piden identificación oficial con foto?
Y vamos, todo esto no es para que saquéis los pañuelos y los violines, en serio, casi que lo contrario: se trata de reconocer que esta historia tiene poco de única, que casi todas ustedes leyendo esto han sido homeless, o han estado cerca de serlo, o han conocido a alguien en esa situación, con o sin saberlo. Y esas biografías crean la intersección de la que habla Mills: decir que “otra gente está peor” o “es peor en otras partes” no puede, ni debe, servir como excusa para ignorar el problema local, sino todo lo contrario: para conectar con lo que claramente es un issue global que se desprende de procesos y sistemas globales: el colonialismo/colonialidad, el capitalismo financiero, la deuda como ideología, y tal. Al final, pensar en historias como éstas me sirve, nos sirve, para entender o pensar, sirven de gancho para las famosas neuronas espejo, o para la narrativa, o la literatura, lo que sea que nos sirva para ubicarnos en el espacio de la imaginación sociológica, en la intersección entre biografía e historia. En ese espacio hay empatía, y en la empatía hay una forma esencial de “saber”.
Hoy que nos arrancan, con prisa y descaro, ese otro techo que son el país y su paisaje, escucho en mi cabeza el eco existencial del homelessness y el deambular. Que el coloniaje en su versión de asentamiento contiene también el desamparo existencial, el desplazamiento no sólo de casa sino de pueblo, escuela, y país, y el destierro, una palabra que está definitivamente en el zeitgeist y que parece ser la solución final del capital y sus representantes.
Entre la vorágine de actividades conmemorativas del Fiestón de la Lengua 2023 celebrado en la UPR, en la que se escenificaron varias obras de Luis Rafael Sánchez, en Río Piedras se presentó una breve obra original titulada Homenaje en farsa al autor premiadito, que se volvió a representar durante junio en Río Piedras y en Ponce. Esta obra, representada por estudiantes del curso Comedia del Arte 2, requiere que pausemos para aplaudir el trabajo de los grupos teatreros estudiantiles que son las semillas de las que nacen y se nutre nuestra actividad teatral nacional. El compromiso de estes estudiantes lo atestiguamos al verles entregarse a largas horas de preparación y ensayos nocturnos, que son el único vestigio de lo que otrora fuera una presencial y bulliciosa comunidad universitaria en el recinto riopedrense. En este caso, el corrillo de actores y actrices ensayó entre exámenes, presentaciones para otras clases y, una vez culminado el semestre, continuaron con su compromiso de preparar el espectáculo para el público soñado. Su esfuerzo rindió fruto.
Tomada del FB de Rosabel Otón.
Desde su génesis, esta obra encarnala esencia del corpus de Luis Rafael Sánchez: unaintertextualidad rabiosa.Ante la imposibilidad de representar la Farsa del amor compradito, una obra que utiliza los personajes de la Comedia del Arte, Rosabel Otón y GD Prosper Sánchez desarrollaron la idea de utilizar los personajes dela Farsa para crear un homenaje a su autor. En la nueva obra, estos personajes se representan a sí mismos, crítican la obra original y quieren incluir al Doctor en esta nueva presentación. Es a través de este nuevo personaje -que se integra como la voz del Autor- que se confabula el homenaje, a través de la incorporación de parlamentos o extractos de diversas obras de Sánchez. El primer libreto lo redactó Tere Marichal, aunque la obra que finalmente se llevó a escena fue una versión aumentada que incluyó lo que en las redes se ha reconocido como su mayor logro: la incorporación de la extensa obra de Sánchez. Fueron les mismes actores, la directora y el Dr. Prosper Sánchez quienes integraron numerosas porciones que produjeron un texto que incorpora en su cuerpo una carrera de más de 60 años. Para quienes conocemos la extensa obra de Luis Rafael Sánchez, fue una agradable sorpresa el tejido de parlamentos, afirmaciones de su obra ensayística y hasta de su vida personal que se incorporaron para lograr una obra que realmente rinda reconocimiento a las aportaciones de Luis Rafael Sánchez para la cultura boricua y a su defensa de nuestra “lengua española apuertorriqueñada”.
Como pueden imaginarse, esta obra, que dura apenas unos 45 minutos, es un proyecto ambicioso. Construir una obra con los personajes de la Comedia del Arte que aparecen en la Farsa del amor compradito -en constante reencarnación y sátira – a la vez que se actualiza una obra “del siglo pasado”, incorporando coherentemente referencias a Luma, el verano del 19, la pandemia o la venta de Puerto Rico a inversionistas extranjeros, entre otros eventos, requiere unas destrezas de filigrana intertextual que pocas veces vemos en nuestro teatro. Por eso nada más vale la pena experimentar este texto.
Claro, por su naturaleza, no es un texto fácil de representar, especialmente para estudiantes que desconocen la obra de Sánchez o que nunca han visto la puesta en escena de Quíntuples. Si a eso le añadimos que la dimensión de crítica social de esa obra se les ha escapado hasta a actores y directores experimentados, hay que reconocer que la puesta en escena de Otón ha logrado confabular exitosamente la comedia y la tragedia de nuestra vida social que tan incisivamente retrata Luis Rafael Sánchez. De hecho, integrar números musicales a las referencias textuales, trabajo también de Otón Olivieri y Prosper Sánchez, logra añadirle una dimensión adicional que nos transporta, a través de las canciones de nuestra infancia hasta las plenas pregoneras, por ese andamiaje cultural que construye nuestra esencia boricua, personal y colectiva. Quizá una integración más lograda de música, letras y libreto hubiera podido solidificar el entramado intertextual que se proponía, pero igual el público lo disfrutó como un juego de ritmos para complementar la magia bufonesca. En fin, gracias estudiantes por esta nueva maroma sin redes.
D12/31/22 Punta Maldonado / La Pocita Piñonez Abrazo Dorado en sanación por Roberto Clemente. En el 50 aniversario de la partida del astro Boricua Roberto Clemente Walker familiares amigos llevaron a cabo el ritual del Belén. Luis Roberto Clemente Zabala coloca ofrenda floral ante un pintura de sr. Padre
Especial para En Rojo
Otra grande de la lírica fue la sangermeña, Lola Rodríguez de Tió, que falleció en Cuba en el 1924 y escribió el conocido poema: A Cuba.
…Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas, reciben flores o balas sobre un mismo corazón…
La pintura está en el Museo Bacardí de Santiago.
INTRODUCCION
En las pasadas cinco semanas, abril y mayo del 2023, caminamos mucho y a pie para predicar el clementismo en una tierra amada por Roberto Clemente y por tantos puertorriqueños. Nos animaba una fuerza vital, una energía especial, la de Momen y su mensaje universal: “servir a la humanidad es el valor más sublime… es amar al prójimo”.
Quizás en silencio Roberto se manifestó en este mensajero, ya que estamos en la parte alta de la octava entrada y no estamos entrenados para ese maratón.
Creemos fue el Momen-to perfecto para cumplir con una meta de enaltecer a un grande en una hermana y querida Antilla, que podría necesitar un paréntesis y modelo universal de amor para seguir batallando en la vida. Ellos recordaban con reverencia a Roberto aún después de medio siglo de ausencia y de su Inmortalización. Nuestra misión de promover su imagen humana y deportista fue el combustible en una encomienda del mundo espiritual del cual sabemos muy poco. Y como dice “Felo” Ramírez: “lo logró y limpio, como él lo quería”. Un honor para el autor ser su mensajero clementino.
Caminamos mucho en Cuba, llevando ese mensaje clementino: “En la vida servir al prójimo es más importante que servirse”. Usamos el modelo de Clemente como una brújula de vida. En la sociedad contemporánea de la Hermana República, ese servicio comunitario es mayor a otros países, en los que se estila la acumulación de bienes materiales, creando un desbalance social de alto voltaje.
En la foto el amigo Bárbaro Peguero quien nos guio seguros por la Habana muy diligente en su moto.
Uno de los grandes santos de la religión católica es el italiano Francisco del pueblito de Assisi. En La Habana Vieja hay una plaza muy bien restaurada que lleva su nombre. Ese pequeño gigante en el siglo trece reparó esa estructura religiosa y la revolucionó.
Decía Francisco:
Las propiedades y apropiaciones necesitan ejércitos para defenderlas. Los ejércitos engendran la guerra y la guerra engendra la muerte. Nosotros somos de la vida, no de la muerte. Por eso no quiero propiedades…
Sobran comentarios, amigo lector.
Clemente, subconscientemente quería ayudar a los hermanos de Nicaragua. Por eso es el atleta más grande del mundo. No ha habido otro que se haya inmortalizado en una misión de caridad. Por tal razón su nombre está en centenares de biografías y obras públicas en el mundo. Aun la humanidad apuesta por el valor de los valores: el Amor al prójimo.
En la Habana Vieja en la gran plaza llamada San Francisco con una estructura histórica dedicada al santo italiano. El bello patio de Teresa de Calcuta es otro detalle de estos dos pobres que son tan grandes que se le dedican cientos de monumentos públicos por su servicio a la humanidad en el mundo entero. Algo en común con nuestro héroe nacional.
UNO DE MUCHOS RÉCORDS
La foto es única como el fotografiado. La fecha es de un mes antes de su Inmortalización en Nicaragua, mientras dirigía el Equipo Nacional de Puerto Rico en el Mundial de Béisbol Aficionado, en el cual Cuba quedó campeón. El equipo de Roberto arribó en séptimo lugar. Quizás es la única foto del Astro en el uniforme de Puerto Rico. Pero siempre llevó la patria troquelada en el alma.
La longevidad y la madurez no coinciden en muchas ocasiones en los deportes. En la natación, la juventud del atleta es imprescindible. A un maduro nadador en la parte alta de la tercera entrada (30-35 años) de la vida no le es fácil competir con otro que está en la parte baja de la primera entrada (15 a 20 años). En el béisbol o pelota, que es lo mismo, pero no se escribe igual, esos mismos atletas podrían competir de tú a tú. Muy probable el de mayor edad y más maduro supere al joven. La madurez cronológica y psicológica casi nunca coinciden en el ser humano, pero todo es relativo en la vida. Nada es absoluto y solo es así para los que creen en el Absoluto.
Lo que es igual no es ventaja. Todo es Relativo. Ambas frases son de la sabiduría popular que enriquecen el béisbol. Dicen que el mejor béisbol se juega en las Grandes Ligas de Estados Unidos y posiblemente no sea el mejor, pero es el de mejores salarios para los obreros del deporte. Esa injusticia balancea la distancia entre los salarios de los ejecutivos y los peloteros, que en una época fueron bien discriminatorias, especialmente con las minorías negras y latinas. En Cuba es de los pocos países que se juega la pelota por amor al arte relativamente.
Roberto Clemente Walker, puertorriqueño negro, que jugó hace más de medio siglo en ese mundo, tiene marcas inigualables. Él estaba en la parte baja de su tercera entrada de la vida (34-38 años) cuando su promedio de bateo en ese circo grande fue .339. Aún no se habían expandido los equipos y la concentración de buenos píchers era bien alta. O sea, que se enfrentó a los mejores lanzadores de la época como el dominicano Juan Marichal y el estadounidense Sandy Koufax. Sus primeros años estuvo debajo de los .300, pero fue madurando. En la relatividad de la pelota, otros blancos, negros y amarillos no lo pudieron superar en un siglo de historia. Descartamos el récord de Ty Cobb por sus trucos en el diamante beisbolero por derecho de autor. O sea, que Roberto era relativamente igual que los demás competidores, pero de diferente edad, color, raza e inspiración patriótica. Los superó en ese departamento del alto promedio de bateo en esos últimos años. Algo contra natura, ya que lo normal es descender y el ascendió.
Pero su madurez sicológica y su inteligencia superior fuera del parque de pelota, su estatura moral, lo elevaron a las alturas cuando un 31 de diciembre del 1972, a las 21 horas y 21 minutos se inmortalizó llevando ayuda material a los hermanos nicaragüenses. Naufragó en su misión terrenal, pero triunfó en la misión espiritual, al convertirse en un modelo de actuación al servicio a la humanidad. Y el que sirve, sirve y ama. Dicho sea de paso, usaba en la Liga de Puerto Rico y con los Piratas de Pittsburgh ese mismo número, el 21, que lo inmortalizó. ¿Quién determinó que se iba a elevar a las alturas en un avión DC-7 a esa misma hora 21? No sabemos nada de la vida y menos de esos otros mundos.
LOS GRANDES DE CUBA
En la visita a la Hermana Antilla, una de las actividades más sensibles fue visitar los grandes de la pelota Cubana. Seres humanos que le dieron gran alegría, salud espiritual y orgullo nacional a la patria de Don José Martí. Algunos ya en la tarde de la vida, un poco olvidados por la vorágine mundial. Visitarlos fue la gran satisfacción de esta quijotada de ese predicador clementino.
La foto fue en la casa de don Antonio en Cienfuegos y tuvo la amabilidad de vestir de uniforme y bate de pelota. Frente al espejo está uno de los trofeos preciados del Gigante. La foto tiene un enigmático significado al reflejar al fotógrafo.
En el bello malecón de Cienfuegos vimos un juego de pelota de jóvenes. Al acercarnos, eran de la Selección de la Universidad de Ciencias Médicas y un equipo local. Entre entradas, el narrador local nos permitió hablar algo de Clemente. Al terminar nos indicó que cerca del parque vivía un grande del equipo nacional de Cuba: don Antonio Muñoz Hernández. Allá fuimos a parar, para saludarlo.
La visita al Gigante del Escambray, don Antonio, fue una delicia. Él reverentemente y con una amabilidad bien sencilla nos recordó al astro puertorriqueño y sus hazañas. Un ser muy humilde, con una sabiduría y pasión de enseñar a los niños el béisbol. Un clementino que continúa el legado de Roberto en Cuba. Nos animó a visitar a otro grande: Armando Capiró, en la Habana. Además, nos permitió entrevistarlo para nuestro programa radial “Así habla un clementino” por Radio Casa Pueblo.
PALMAR DE JUNCO
La foto fue en el Salón de la Fama y Juan Alberto Cow amablemente nos guio detalladamente en el recinto sagrado. Le dedicamos un ejemplar del libro al museo y sus directivos.
Luego en la ciudad de Matanzas y cercano a la bella playa de Varadero, fuimos al histórico Palmar de Junco, por recomendación del amable amigo Luis Daniel Del Risco. En ese lugar pudimos observar el Gran Salón de la Fama de Cuba con fotos históricas y las placas con los nombres de los peloteros exaltados. La capilla sagrada está encabezada por el grande Martín Dihigo. Un recinto de los santos del deporte nacional.
La conversación con el saludable Félix Isasi fue simpatiquísima y gozamos de una de gran alegría por su picardía y actuación expresiva inigualable. Juan Alberto Cow, subadministrador del Salón de la Fama, nos consiguió la presencia del famoso segunda base de la bola escondida. Su gran hazaña ingeniosa, con su bola escondida que sacó al estadounidense Lee Evans en segunda base en un mundial de béisbol aficionado, es una anécdota histórica para Cuba. Félix nos dijo que donde quiera que Fidel lo veía lo llamaba para que repitiese públicamente la hazaña-venganza deportiva de sacar de out al yanki. Una gesta patriótica en el terreno de juego inolvidable para nuestros hermanos cubanos.
Félix, muy astuto, repitió lo que hacía en la series nacionales en varias ocasiones. Luego de un doble de Evans, recibió el relevo del guardabosque, se acercó al pícher y le lanzó la blanca pez griega en vez de la bola, que la dejó en su guante. Se retiró a la segunda base. El pícher hizo el aguaje que tenía la bola y nadie se percató que era Isasi el que la tenía; le gritó y avisó al árbitro cubano: ¡tengo la bola! Claro Evans no sabía español y no se enteró. Al despegarse de la almohadilla, Félix lo fusiló. Evans enfurecido lo trató de patear, pero el cubanito salió a galope para el jardín central buscando refugio. En un mundial aficionado eso era una deshonra para el gringo, que caminó al camerino avergonzado por su torpeza y furioso por la maña del cubano. Nos recordó a dos boricuas similares en la maña, pero grandes como como Isasi: Víctor Pellot Power y el Fogón Boricua: “Canena” Márquez, que acostumbraban a esconder la bola y sazonar a los corredores.
EN EL LATINOAMERICANO
Conocimos a Rodolfo Puente y Andrés Mesa en el Estadio Latinoamericano de la Habana. Otros gigantes de la pelota cubana y compartimos en varias ocasiones en el de la capital habanera con ellos. Le obsequiamos un ejemplar dedicado de nuestro libro de Clemente.
La foto es en el Museo del Estadio Latinoamericano de la Habana. De izquierda a derecha está Germán Mesa Fresnedo, gran campocorto cubano, el autor, Presidente de la Federación Cubana de Béisbol, Juan Reinaldo Pérez Pardo y Rodolfo Puente, otro grande del béisbol cubano. La ocasión fue la entrega de una pintura de Clemente, obsequio del autor para dejar la bandera del embajador de Puerto Rico en el mundo, en el Museo del Béisbol de la Habana, como bandera de servicio a la humanidad.
PEDRO MEDINA AYON
De los primeros deportistas que nos presentaron fue a don Pedro Medina Ayón, considerado el mejor receptor cubano de todos los tiempos. Nos concedió una entrevista de su carrera deportiva y aún activa. Al presente trabaja en la Comisión Técnica de Béisbol de la Habana y compartimos en varias ocasiones con él. Por 17 años jugó en la liga de Cuba y se consideraba un pelotero con las cinco herramientas como Clemente. Se ha dedicado por 32 años a enseñar a la juventud y principalmente el desarrollo de líderes en el deporte. Él tiene buenos amigos puertorriqueños y nos comentó que ha aprendido mucho de los cáchers de Puerto Rico.
PUENTE, DEL PINO, EIZMENDIZ Y DEL RISCO
En nuestra primera visita al Museo del Latino conocimos a cuatro servidores y glorias de la pelota cubana. Rodolfo Puente Zamora fue un gran torpedero de manos elegantes y muy inteligente. Puente nos abrió las puertas del estadio y en todo momento nos atendió como lo hizo en el diamante, con elegancia.
En la foto de izquierda a derecha: Carlos Del Pino, el sonriente Ricardo Eizmeniz y el autor. El Estadio Latinoamericano es el telón de fondo.
Ricardo Eizmendiz fue otro gran amigo del beisbol cubano que dejamos atrás. De verbo fácil, buen carácter y conversador en todo momento nos dirigió en las actividades que se celebraron en el estadio. Su trabajo, luego de estar activo en la pelota, es la fase técnica de la preparación y de evaluar el talento para la selección nacional y todas las categorías del béisbol de Cuba.
Carlos Del Pino Muñoz ha sido un eficiente trabajador de las estadísticas del béisbol de Cuba y quién nos apoyó en todo momento en las visitas al estadio. Su labor a nivel nacional e internacional lo ha elevado a ser un respetado intelectual que vive por y para el béisbol cubano. Un gran honor haber compartido con una persona de su calibre.
Luis Daniel Del Risco del Río fue fundamental en la predicación clementina en la Habana. Su simpatía desde el saque nos llevó a hacer lo que teníamos que hacer. Luis es tesorero de la Federación de Beisbol y fue gran árbitro del deporte. Muy conocedor de los actores de ese teatro en Cuba nos animó en nuestra predicación y presentó a los artistas claves. Su intervención nos llevó a la radio y televisión cubana con el clementismo. El reportaje del excelente periodista Aurelio Pietro Alemán en la televisión cubana fue Luis Daniel su propulsor. Una gran y elegante amigo que floreció en nuestro jardín cubano.
SERIE AMISTOSA FEMENINA
Durante nuestro peregrinaje tuvimos la oportunidad de compartir con la delegación, el equipo nacional femenino y las familias entusiastas de apoyo incondicional de Puerto Rico. Una serie amistosa de béisbol femenino nos coronó la predicación clementina. Compartimos con los federativos boricuas y los familiares que acompañaron la delegación. En una ocasión el dirigente y profesor de Puerto Rico, Carlos Ferrer, nos permitió dirigirnos al gran equipo nacional y hablarles de Clemente. Las muchachas muy atentas, exitosas y respetuosas al mensaje clementino se animaron en sus ejecutorias. Les obsequiamos nuestro libro de Roberto en forma digital para su disfrute.
ARMANDO CAPIRÓ
La joya de la corona de estas visitas fue en Santiago de las Vegas a don Armando Capiró Lafferté. Este toletero en su parte baja de la séptima entrada y con una salud comprometida, nos narró una anécdota de Clemente, inédita. Capiró en Nicaragua era la atracción cubana en el campeonato mundial aficionado; tenía 24 años. Clemente estaba en sus 38 abriles y era el dirigente del Equipo Nacional de Puerto Rico y de “Pegui” Mercado. Los fanáticos y la prensa querían poner a competir a Clemente y Capiró, ambos por sus famosos brazos. En ese 1972, Cuba quedó campeón del Mundial y Clemente y su novena llegaron séptimos de 16 equipos. Nicaragua fue el único que venció al campeón.
La foto fue tomada en la casa de Capiró, quien nos comentó que estaba mejor de su salud. Su esposa fue muy amable y nos regalaron una bolsa de mangos muy dulces, como ellos.
Capiró se incorporó de su cama en nuestra visita para narrarnos la desconocida anécdota con Clemente. Y citó a Roberto en Nicaragua, cuando los querían poner a tirar con sus potentes brazos a ver quién era mejor y nos dijo palabras sabias del astro boricua:
Los grandes no compiten ni se comparan. Los grandes son grandes y punto.
El verbo de un ser con una sabiduría sobre el nivel. Ese comentario de los labios de un gran cubano de la pelota valió el sacrificio de irlo a visitar en motora con el amigo Bárbaro Peguero. La esposa de Capiró nos regaló lo que tenía, mangós silvestres de exquisito sabor muy parecidos a los mayagüezanos. Los nuestros, en verano, tejen una alfombra amarrilla en Boriquén.
SANTIAGO
En el Este de Cuba caminamos un poco y visitamos el buen museo de Bacardí. En el Estadio Guillermón Moncada en Santiago nos entrevistó en la caseta de transmisión de Radio Rebelde, el conocido Rolando Ramos, Jr., narrador de la pelota cubana. Entre inning e inning, del doble juego de los azucareros de Santa Clara y las avispas de Santiago, describimos a Clemente y su legado. Rolando fue tejiendo una clara descripción del libro nuestro y que le habíamos obsequiado. Nos impresionó los comentarios de la estadística de los peloteros en el terreno de juego de Juan Antonio Rivas que por medio siglo las ha llevado a lápiz y papel sin computadora ni calculadora. Un genio ambulante de la estadística. Otro nuevo descubrimiento fue el árbitro principal del juego, era una dama, Milay Barreras, que junto a otras cinco féminas hacen valer las reglas del juego y rompen barreras de un deporte muy conservador.
En la Plaza de Marte en la ciudad hay una piña y un salón de juegos donde se reúnen los deportistas a dialogar. Allí conocimos y le obsequiamos el libro de Clemente digital a Yoandris Charón y Jesús Ángel, con quién dialogamos del béisbol y de Clemente.
Durante cinco semanas predicamos el clementismo a diestra y siniestra en donde la pelota es el deporte nacional y la Palma Real su árbol nacional. La recepción en general fue bien respetuosa y amable. En Cuba se conoce a Roberto por su hazaña humanitaria, no tanto por sus detalles del atletismo beisbolero.
MENTE SANA, CUERPO SANO
En la época de Roberto esa era una consigna generacional. Él la predicó y la troqueló en su ética de trabajo. Nunca fumó ni bebió. Su modelaje era importante pues se cuidaba de no causar escándalo. En su último homenaje recibido de un empresario de la televisión, Osvaldo Agüeros y su programa de premiación, Clemente les dijo a los periodistas presentes: “Cuídense de no causar escándalo a los jóvenes”, palabras de oro un poco olvidadas por la prensa de hoy. Por eso su récord de .339 es único en sus últimos cuatro años. Tenía un cuerpo de 25 y pudo jugar varias temporadas adicionales en ese circo grande, porque se cuidó.
EDUCACIÓN A LA JUVENTUD
Su gran sueño: una Ciudad Deportiva, lugar donde el deporte era el rey y las familias pudiesen unirse y amarse. El deporte y la música une a los pueblos, lo demás polariza. Roberto estaba claramente iluminado. Su legado lo siguen muchos grandes deportistas como lo hace el Gigante del Escambray, don Antonio Muñoz. En Puerto Rico son muchos que lo hacen sin saber que fue un gran deseo de Roberto. Educar es un valor universal, el buen maestro es un apóstol y patriota noble que baja su humanidad al nivel del alumno. La foto de la página anterior, inédita, de Roberto cuatro días antes de su partida, en Arecibo, es inefable. Un grande sentado a los pies de unos niños. Si supiéramos imitarlo seríamos mas felices.
La visita a Cuba es histórica para el autor, pues en la octava entrada de la vida, predicar el clementismo es una hazaña quizás nunca realizada. La satisfacción y el gran cariño de los hermanos cubanos es nuestra recompensa. La compartimos por amor y no por orgullo personal, por la trascendencia del mensaje clementino al mundo.