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La marcada injusticia del sistema judicial y carcelario de Estados Unidos (I)

 

 

“El abismo entre los principios sobre los que se fundó este gobierno… y los que se ponen en práctica a diario al amparo de la bandera es muy amplio y profundo”

W.E.B. Dubois, sociólogo, historiador, activista, 1897

En contra de la imagen que se trasmite al mundo y las pretensiones de los gobernantes de Estados Unidos de mostrarse como modelo de democracia y como paladín defensor de los derechos humanos en el mundo, son notables las injusticias y los abusos que se cometen a diario contra amplios sectores de su población.

Las luchas del pueblo afroamericano han puesto en evidencia el racismo institucional y la represión sistemática al que son sometidos, los asesinatos y la brutalidad policiaca en sus comunidades y la discriminación que sufren desde hace doscientos años en muy disímiles ámbitos. Es solo la punta del iceberg.

Aquí pretendemos aproximarnos a lo que concierne a la injusticia y abusos de su sistema judicial y al régimen de prisiones, donde también se manifiesta el arraigado racismo de esa sociedad, la vulnerabilidad generada por la pobreza y el color de la piel, así como por el carácter clasista y la excesiva dureza contra la disidencia política. Solo en instalaciones penitenciarias se gastan aproximadamente 80 mil millones de dólares cada año.

Un factor muy influyente ha sido la naturaleza lucrativa que se extiende entre esas entidades con la multiplicación de prisiones privadas: empresas guiadas por el afán de ganancias, siempre necesitadas de más fuerza de trabajo a la que explotar. Por otra parte, más de 7 millones – aproximadamente uno de cada 40 estadunidenses– estaban bajo supervisión judicial (presos, con libertad condicional, o en un proceso judicial). Una vez que están en el sistema de justicia penal, a menudo es difícil salir.

La opresión social, económica y política de los no blancos por parte del sistema establecido han significado que las minorías raciales tienen muchas más probabilidades que los blancos de ser encarceladas y de convertirse en víctimas de prácticas discriminatorias del sistema de justicia criminal y de la sociedad estadounidense en general. Las vías de avance y autoexpresión abiertas a los miembros de la mayoría blanca dominante no lo están para estas minorías.

La desigualdad racial perpetuada por las estructuras institucionales dominantes también aumenta la probabilidad de que los afroamericanos, los indios americanos, los puertorriqueños, los mexicoamericanos, las personas de ascendencia musulmana, se involucren en actividades delictivas, o que luchadores sociales de esas procedencias resulten criminalizados por razones políticas.

EL SISTEMA JUDICIAL

Sin que llegue a negar la carga adversa con que el peso de la ley y el racismo se ensañan contra las personas de piel negra o mestiza, resulta interesante citar la afirmación del Dr. Paul Craig Roberts, subsecretario del Tesoro en la administración Reagan y columnista del Wall Street Journal, cuando  en  enero de 2017 afirmó “…. Lo que nos ciega el énfasis en el racismo es que el sistema de justicia es corrupto porque la justicia no juega un papel en él”

En mi criterio da fuerza a la evidencia de que el sistema de instituciones judiciales es mucho más despiadado al relegar y ser en general incapaz de impartir justicia.

Se ha dicho que quizás la peor de las instituciones fallidas de Estados Unidos sea el sistema de justicia penal, que en su integración es bastante masculino y blanco. En sus niveles intermedio y alto ha imperado siempre un claro predominio de juristas de derecha y de centroderecha, generalmente anglo-sajones procedentes de las clases altas y de importantes bufetes donde antes han servido a grandes empresas capitalistas.

El sistema de justicia penal es visto como una maquinaria en contra de los pobres debido a sus complejas y arcanas maniobras procesales que requieren asistencia legal calificada, experimentada y costosa, que da pie a una distorsion de la justicia y básicamente niega a sus ciudadanos más vulnerables la posibilidad de obtener un juicio justo.

Uno de los aspectos que muestra que la justicia está ausente en el sistema de justicia, o que se produce una gruesa distorsión de la misma, es que los acusados, aun siendo inocentes y para evitar altas condenas, se ven obligados a aceptar un “acuerdo de culpabilidad” fuertemente manipulado en el cual el acusado queda en franca desventaja.

Alrededor del 97 por ciento de los casos penales se resuelven sin juicio, mediante tales acuerdos que en realidad son una forma de extorsión. Se ha vuelto rutinario que la policía falsifique pruebas, que los fiscales sobornen el perjurio y retengan pruebas exculpatorias. En un acuerdo de culpabilidad, el fiscal normalmente ofrece una pena de prisión reducida si el acusado acepta renunciar a su derecho a un juicio con jurado y admitir su culpabilidad en un procedimiento sumario ante un juez. Por lo general el abogado defensor, especialmente si es designado por el tribunal o es un defensor público, instará al sospechoso a aceptar una sentencia menor en lugar de arriesgarse a una mucho más larga.

Los factores que han llevado a un aumento múltiple de casos en el sistema de justicia penal federal son la federalización del derecho penal, el mayor tamaño y la composición cambiante de la lista penal federal, altos porcentajes de convictos sentenciados a prisión, y penas de prisión promedio más largas. Sumados a los cambios en las penas mínimas obligatorias, todos estos factores explican la gran cantidad de casos que está abrumando a los tribunales y haciendo que los acuerdos de culpabilidad sean una solución muy atractiva para el sistema.

Los fiscales pueden procesar a más personas, ser más productivos en el procesamiento de casos y más efectivos para obtener condenas mediante una declaración de culpabilidad. En tales casos la policía no tiene que presentar pruebas, y a los jueces se le aligera la tarea.

Para lograr sus fines, el gobierno impone rutinariamente una pena severa a los individuos procesados que si, por el contrario, deciden ejercer su derecho constitucional en un juicio con jurado. Con ello se incentiva un sistema masivo de negociación de sentencias que está fuertemente manipulado contra el ciudadano acusado.

Dado que declararse culpable elimina el jurado que sería designado para un juicio a gran escala, los jueces, pero especialmente los fiscales, obtienen un poder mucho mayor sobre la conducción del caso… Para el acusado, queda la ilusion de que se puede negociar. Con base en este eficiente sistema de justicia tipo “cadena de montaje”, el gobierno puede agregar más delitos al código penal para que la vida de los ciudadanos esté aún más controlada y regulada.

El sistema de justicia penal es en gran medida indiferente a la culpabilidad o inocencia del acusado. Es la razón principal por la que hay tantas condenas falsas en Estados Unidos y tantos estadounidenses condenados injustamente en prisión. De hecho, incluso los culpables son condenados injustamente, ya que es más fácil incriminarlos que condenarlos basándose en las pruebas.

Las malas conductas policiales y judiciales rara vez conllevan algún costo. La “ley” protege a los policías, fiscales y jueces que habitualmente la violan. Se han dado muchos casos en los que, por ejemplo, tribunales estatales y federales han eximido de responsabilidad a fiscales cuyas conductas atroces han resultado en el envío de personas inocentes al corredor de la muerte.

Numerosos han sido los casos de ejecuciones por error judicial. Personas inocentes de haber cometido un crimen tienen mayor predisposición a ser sentenciadas a muerte en Estados Unidos en aquellos estados en los que se aplica con fervor la pena capital, que generalmente tienen mayor índice de población negra y los juicios se efectuan bajo presión política. Florida, Georgia, Tejas y Alabama son los Estados que mayores errores cometen a la hora de aplicar sentencias a muerte.

Según el Centro de Información sobre Pena de Muerte, 17 personas fueron ejecutadas en Estados Unidos en 2020. Desde 1976, cuando la Corte Suprema de los Estados Unidos restableció la pena de muerte, los estados han ejecutado a 1.534 personas, incluyendo algunos por delitos cometidos cuando eran menores de edad. Por su parte, el gobierno federal ha ejecutado cerca de otra veintena de reclusos en esos años.

Aunque aproximadamente la mitad de los 50 estados han abolido la pena capital, hay centenares de reclusos en el país en espera de ejecución. Actualmente hay unas 50 mujeres condenadas a muerte en Estados Unidos. [1]

RACISMO Y REPRESION POLITICA

Las comunidades de color, especialmente los afroamericanos, son las que se ven más afectadas negativamente por políticas y prácticas sesgadas que incluyen las relaciones entre la policía y los ciudadanos, la detención preventiva, el peso que los antecedentes penales pueden tener en las sentencias y los cargos procesales desiguales.

Aunque los afroamericanos representan sólo alrededor del 12% de la población total de Estados Unidos, representan el 33 por ciento de la población penitenciaria federal y estatal. Eso se compara con los blancos, que constituyen el 64% de los adultos estadounidenses pero solo el 30% de los que están tras las rejas, según un análisis de Pew Research de los datos de la Oficina de Estadísticas de Justicia.

Los Estados Unidos siguen ocultando que mantienen presos políticos, porque no queda bien para la imagen de una nación que se autodefine como líder del mundo libre. No dudan en levantar acusaciones sobre derechos humanos en otros confines, pero se niegan a limpiar su propio terreno.

Una nota discordante y significativa provino del embajador del gobierno Carter ante Naciones Unidas, Andrew J. Young, cuando en julio de 1978 dio una famosa entrevista al diario francés Le Matin. Dijo entonces: “Todavía tenemos cientos de personas en nuestras cárceles que podrían ser clasificadas como presos políticos”, aludiendo a los activistas que habían sido encarcelados en los años 60 y 70. Por sus dichos fue fuertemente impugnado por el Congreso y otros en su país.

Otro testimonio significativo provino de Ramsey Clark, quien había sido Fiscal General y encabezara el Departamento de Justicia entre 1967 y 1969. Declaró en 2015:

“Los presos políticos no tienen reconocimiento legal, son tratados como enemigos del Estado”, expresó, en voz baja y pausada, traicionada a cada sílaba por el acento texano. “El objetivo es que sirvan de ejemplo para las nuevas generaciones, estableciendo el precio que se debe pagar si recurren a la rebelión y a la insubordinación.”

Ciertamente, a lo largo de su historia y hasta el presente, Estados Unidos ha retenido con excesivas condenas de cárcel a personas cuya detención se llevó a cabo sustancialmente por motivos políticos. Entre los prisioneros políticos estadounidenses destacados se encuentran socialistas pacifistas, activistas del movimiento de derechos civiles, objetores de conciencia y detenidos de la Guerra contra el Terrorismo.

La mayoría de los presos está formada por minorías raciales o nacionales, buena parte de ellos integrantes de la organización de los Panteras Negras y sus ramificaciones. Varios de estos reclusos están tras las rejas hace más de 40 años.

Tal es el caso, por ejemplo, de Leonard Peltier, preso político y ex líder del American Indian Movement, encarcelado desde hace 47 años después de un juicio amañado. La solidaridad que recibe en su país y desde el exterior, que no es poca, apenas trasciende. Peltier, de casi 80 años, ha estado en prisión durante 47 años por un crimen que se dice no cometió. Su juicio estuvo mal conducido y plagado de faltas y errores que nunca se sostendrían hoy en un tribunal de los propios Estados Unidos. Los fiscales ocultaron pruebas claves; el FBI amenazó y obligó a los testigos a mentir. Un miembro del jurado admitió en el segundo día del juicio que estaba en contra de la raza de Peltier, pero se le permitió quedarse de todos modos.

Otro ejemplo notable es Mumia Abu Jamal, de 70 años, es uno de los presos políticos más emblemáticos del mundo, ex Pantera Negra, activista y periodista revolucionario que ha sido victima de la injusticia estadounidense. Arrestado en 1981 bajo falsas acusaciones, fue condenado a muerte al año siguiente, lo que le mantuvo largos años en el pabellón de la muerte. Posterior al juicio, en declaración jurada, una taquígrafa del Tribunal afirmó haber escuchado al juez del caso decir en la antesala del lugar “Voy a ayudarlos a ejecutar al negro”.  En 2011, luego de 30 años y de muchos esfuerzos que demostraron irregularidades en su procesamiento, la condena le fue conmutada por la de cadena perpetua, cuando un tribunal federal de apelaciones declaró por segunda vez dicha condena como inconstitucional.

Son ilustrativos también, entre otros, los casos de Sundiata Acoli (miembro de los Pantera Negras y del Black Liberation Army) y de Ed Poindexter y Mondo We Langa (nombre africano de David Rice), ex líderes de los Panteras Negras en Omaha, en el Estado de Nebraska, encarcelados durante unos 45 años. Langa murió el 11 de marzo de 2016. Acoli fue condenado a cadena perpetua junto a Asata Shakur luego de un tiroteo en 1974 en Nueva Jersey y después de habérsele denegado repetidamente el parole, fue liberado ya enfermo a fines de 2023 con casi 87 años de edad, y después de permanecer en prisión durante 49 años (!)

Realmente son muchos los casos de personas quienes padecen por años la espera de su ejecución y sobre los que, bien antes o después de ejecutados, se demuestra que eran inocentes. Desde 1973 han sido salvadas de la muerte cerca de 90 personas porque a último momento fueron reconocidas inocentes. Otros muchos no tuvieron igual suerte.

“Hay muchas condenas fabricadas, con presión sobre los testigos y supresión de evidencias favorables para los acusados”, dice abogado Robert Boyle, quien se dedica a la defensa legal. “Los presos políticos casi nunca reciben el beneficio de la libertad condicional que les corresponde. Además es enorme la presión de las asociaciones de policías para impedir la liberación de los que son acusados de la muerte de algún compañero.”

A menudo para las condenas se utiliza el término de “conspiración sediciosa” (basado en una añeja ley de 1861) como un instrumento de criminalización de la contestación popular”. “Esa regla deniega prueba material del crimen y lleva a la cárcel quien comete el delito de intención”

Todo empeoró notablemente después de los atentados de 2001 y de la declaración de la llamada “guerra contra el terrorismo”, con la aprobación de la Ley Patriota, que debilitó aún más las salvaguardias legales para los sospechosos de actuar contra el Estado. Nuevas olas de prisioneros, en su mayoría de origen musulmán, se convirtieron en blanco de esa suerte de “justicia”.

(Continua en una segunda parte…)

[1]  En febrero de 2015, el gobernador de Pensilvania, Tom Wolf, ante de concluir su mandato, detuvo todas las ejecuciones en su estado hasta que un grupo de trabajo que examinaba la pena capital en Pensilvania emitiera su informe final, citando que el sistema de justicia del estado «propenso a errores» y por los «prejuicios inherentes…”

Otro ejemplo: en 2003, el gobernador Ryan concedió indulto a los 167 reclusos restantes en el corredor de la muerte del estado de Illinois, debido al “proceso defectuoso” que condujo a las condenas a muerte.

Trump, al banquillo el 15 de abril

 

Las batallas legales del expresidente

«No sé cómo es posible hacer un juicio en plena campaña electoral, no es justo», dijo el candidato republicano. En otro caso le redujeron la fianza.

Las batallas legales de Donald Trump oscilaron este lunes entre las buenas y las malas noticias. Por un lado, obtuvo la reducción de la fianza que tiene que depositar mientras apela un fallo que amenaza con socavar su imperio inmobiliario, pero por otro tendrá que volver al banquillo el próximo 15 de abril.

Un tribunal de apelaciones del estado de Nueva York redujo a 175 millones de dólares el monto de la fianza que tenía que depositar este lunes por la multa de 355 millones y más de 100 millones de dólares de intereses acumulados, a los que fue condenado el pasado 16 de marzo por fraude fiscal. El magnate dispone de diez días más para depositar la nueva fianza.

El candidato presidencial republicano a la elección de noviembre recibió la inesperada noticia mientras asistía a una vista en la que se fijó la fecha para su próxima cita judicial penal por el pago de 130.000 dólares a una exestrella de cine porno para comprar su silencio al final de la campaña electoral de 2016.

El juez de origen colombiano Juan Merchán rechazó las demandas de los abogados de Trump para retrasar el primer juicio penal de la historia de un expresidente al menos 90 días y ordenó que la selección del jurado comience el 15 de abril.

«Ustedes están literalmente acusando a la oficina (del fiscal del distrito) de Manhattan y a las personas asignadas a este caso de mala conducta de la fiscalía y tratando de hacerme cómplice de ello», dijo un visiblemente exasperado Merchan a los abogados de Trump durante la audiencia.

Trump está acusado de falsificar los libros contables de su empresa para encubrir como gastos legales el pago realizado a la actriz Stormy Daniels, cuyo nombre real es Stephanie Clifford, para silenciar su encuentro sexual de 2006 y que el republicano de 77 años siempre ha negado.

«No sé cómo es posible hacer un juicio en plena campaña electoral. No es justo. No es justo», reaccionó el exmandatario, que debe disputar la presidencia de Estados Unidos a Joe Biden en noviembre.

«Interferencia electoral» 

El antiguo inquilino republicano de la Casa Blanca, a la que sueña volver el 20 de enero de 2025, tilda la sentencia civil de «inventada» y el «requisito de la fianza, inconstitucional» impuestos por una fiscal, Letitia James, «racista y corrupta» y un juez, Arthur Engoron, «controlado por la camarilla demócrata».

Los abogados de Trump aseguraron la semana pasada que su cliente no había podido reunir la suma de la fianza, para garantizar que el magnate pagará la sanción impuesta en caso de que fracasen sus recursos de apelación.

Este monto se añade a los cerca de 92 millones de dólares que tuvo que depositar a principios de mes tras ser condenado por difamar a la escritora E. Jean Carroll.

Trump celebró la decisión del panel de apelaciones de reducir la fianza pero denunció el caso que lo sentará en abril en el banquillo de «interferencia electoral» y «caza de brujas».

«Respeto enormemente la decisión de la división de apelaciones y depositaré 175 millones de dólares en efectivo, en bonos o en lo que sea necesario, muy rápidamente, dentro de los 10 días», dijo a la prensa.

Estaba previsto que el juicio por el pago de dinero comenzara este lunes, pero el pasado 15 de marzo el juez lo retrasó para estudiar las miles de páginas que presentaron los abogados del magnate de posibles pruebas y que acabó desestimando la semana pasada al considerarlos irrelevantes para la causa.

En su plataforma Truth Social, Trump denunció ambos casos como un ataque con motivaciones políticas antes de las elecciones presidenciales del 5 de noviembre, en las que probablemente se enfrentará de nuevo al demócrata Joe Biden.

«Estos son casos amañados, todos coordinados por la Casa Blanca y el Departamento de Justicia con fines de interferencia electoral», escribió Trump. «No hay delito. Nuestro país está CORRUPTO».

El magnate suele despotricar contra un sistema judicial que, según él, está «amañado» para operar en su contra.

La semana pasada, el magnate recibió una buena noticia con el anuncio de que su plataforma Truth Social saldría finalmente a bolsa mediante una fusión, una operación que podría reportarle miles de millones de dólares.

Sin embargo, no podrá disponer de los fondos hasta dentro de seis meses, pero potencialmente podría ayudarle a garantizar la fianza.

Sin embargo, en caso de impago, James aún podría ordenar la congelación de sus cuentas bancarias o proceder al embargo de algunas de sus propiedades en Nueva York.

Los abogados de Trump han buscado por todos los medios retrasar sus numerosos juicios, a ser posible hasta después de las elecciones presidenciales.

Trump también se enfrenta a cargos por intentar anular los resultados de las elecciones de 2020 y por retener documentos clasificados tras abandonar la Casa Blanca.

Reproducido de pagina12.com.ar

 

 

Bloqueo y subversión contra Cuba: Multas a bancos y más de 50 millones para programas injerencistas

 

Por Randy Alonso Falcón

 

Con total cinismo, el gobierno de los Estados Unidos y su embajada en La Habana intentaron desmarcarse de las causas reales y profundas que llevaron a las protestas populares del pasado domingo en algunos barrios cubanos. «Estados Unidos no está detrás de las protestas y esas acusaciones son absurdas», saldría a decir el vocero del Departamento de Estado, mientras la legación diplomática instaba al gobierno cubano a atender «las necesidades legítimas del pueblo cubano».

Para poco entendidos o cínicos profesionales tal evasiva imperial pudiera sonar bien a sus oídos. El pobrecito imperio no tiene culpa ni de los apagones ni de la falta de alimentos que sufrimos los cubanos.

Pero la realidad siempre es testaruda y los propios hechos se encargan de mostrar la naturaleza perversa de la política imperial. Noticias de esta misma semana  dan fe  de esa combinación de guerra económica total y subversión bien financiada que practica, sin descanso ni remilgos, Washington contra Cuba.

Como si no fuera suficientemente asfixiante la persecución de las finanzas cubanas, y en clara muestra del carácter global de esa guerra, el gobierno de Estados Unidos impuso hace unos días una multa de 3,7 millones de dólares al banco suizo EFG tras acusarlo de que violó las implacables medidas de Estados Unidos contra Cuba y contra individuos de otras naciones incluidas en la lista negra, dijo el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

EFG es un banco privado con alrededor de  165.700 millones de dólares en activos bajo gestión y ofrece una gama de servicios financieros a clientes institucionales e individuos en todo el mundo.

Hace unos meses también se habían impuesto sanciones a la empresa financiera daVinci, con sede en territorio estadounidense, por no cumplir con las sanciones del bloqueo.

Por esos antecentes y otros, y debido a la calificación como Estado que supuestamente patrocina el terrorismo, numerosas compañías y entidades financieras del mundo se rehusaron a operar con Cuba por temor a represalias del gobierno de los Estados Unidos, específicamente del Departamento del Tesoro, denunció el informe que Cuba presentó a la ONU en octubre de 2023 sobre los efectos del bloqueo.

Decenas de bancos suspendieron sus operaciones con el país, incluyendo transferencias para la compra de alimentos, medicamentos, combustibles, materiales, piezas y otros bienes.

Entre marzo de 2022 y febrero de 2023, el número de bancos extranjeros que por diferentes motivos se negó a realizar operaciones con bancos cubanos ascendió a 130 (75 de Europa, 21 de América y 34 del resto del mundo), con 267 operaciones involucradas.

Los bancos suizos UBS, Banque Cler y Banco Cantonal de Basilea se negaron a transferir donaciones realizadas a Cuba por las organizaciones de solidaridad helvéticas MediCuba-Suiza y Asociación Suiza-Cuba, que serían destinadas a la compra de instrumental quirúrgico para la unidad de quemados y cirugía econstructiva del Hospital Hermanos Ameijeiras.

Los bancos Deutsche Bank y el Royal Bank of Canada, también se negaron de manera reiterada a aceptar los pagos del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) a bufetes de patentes que nos representan en distintos países, lo que afecta cualquier acción futura de negociación, registro o comercialización de nuestros productos en el exterior.

Desde 2021 se ha enfrentado la negativa de tres bancos europeos a realizar operaciones con el Banco Financiero Internacional (BFI) y el Banco Internacional de Comercio S.A. (BICSA), lo que provocó que un proveedor detuviera los servicios técnicos que debía prestar a la Planta del CIGB del Mariel, donde se produce a escala industrial la vacuna Abdala contra la COVID-19.

Del Informe de Cuba a la ONU sobre el Bloqueo en 2023

Más plata para planes subversivos, mercenarios y agitadores de redes

El viernes 22 de marzo, la mafia anticubana en la Cámara de Representantes logró introducir en la Resolución que autoriza el financiamiento de 1 200 millones de dólares para sostener las operaciones de algunas áreas del Gobierno estadounidense (los departamentos de Defensa, Seguridad Nacional, Trabajo, Salud y Servicios Humanos, Educación, Estado y el poder legislativo), un monto de más de 50 millones de dólares para las acciones subversivas en Cuba, con énfasis en las campañas de manipulación mediática.

Según una nota de prensa que publicó la oficina del congresista anticubano Mario Díaz-Balart, la normativa contempla 25 millones de dólares para los programas de «promoción de la democracia en Cuba». La suma representa un incremento del 25 % en relación con 2023.

Estos programas van destinados fundamentalmente a desarrollar acciones subversivas contra Cuba y campañas manipuladoras dentro de Estados Unidos y en el resto del mundo. A través del Departamento de Estado, la NED y la USAID, financian generosamente a las organizaciones del lobby anticubano en Florida y otras partes y pagan su mesada a los mercenarios que tienen en Cuba.

Una parte de ese financiamiento se utiliza para mantener la maquinaria mediática anticubana y los agitadores de redes sociales que han ido fomentado en los últimos diez años con el objetivo expreso de impactar, generar narrativas manipuladas y confundir a la opinión pública cubana.

Con ese mismo propósito, la propuesta legislativa  aprobada por la Cámara asigna 25 millones para el trabajo de 2024 de la Oficina de Transmisiones a Cuba, encargada de las invisibles Radio y TV Martí. Un incremento notable respecto a los 13 millones que le fueron aprobados en el anterior año fiscal.

Se reserva, además, un monto adicional no especificado al Fondo de Tecnología Abierta para promover tecnologías que fomenten «la libertad en Internet» en Cuba, un país que tiene hoy  un por ciento de conectividad superior al de la media mundial, pese a los obstáculos que el propio bloqueo impone a la adquisición de tecnologías que tengan un 10% de componentes estadounidense y al acceso de los informáticos y telecomunicadores cubanos a numerosos programas y aplicaciones .

En ese sentido, la normativa establece que 90 días después de la aprobación definitiva de la ley, el secretario de Estado y el director ejecutivo de la Agencia de Medios Globales de Estados Unidos (en consulta con el presidente del Fondo de Tecnología Abierta) deberán presentar a los Comités de Asignaciones los fondos y planes para implementar lo dispuesto con respecto a los programas de desarrollo de tecnologías de Internet.

El 6 de abril de 2023, la compañía Microsoft Corporation, con sede en Redmond, Washington, acordó remitir a la OFAC del Departamento del Tesoro 2 millones 980 mil 265,86 dólares y al Buró de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento del Comercio otros 347 mil 631 dólares, ante violaciones de varios programas coercitivos de los Estados Unidos, incluido el de Cuba. El total de la penalidad sumó 3 millones 327 mil 896 dólares. Los comunicados de ambas agencias refirieron que la compañía incurrió en 1 339 violaciones relacionadas con la exportación de servicios o software a jurisdicciones “sancionadas”, como Irán, Siria y Ucrania/Rusia. 54 de esas aparentes violaciones correspondieron a las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos.

Informe de Cuba a ONU sobre el bloqueo 2023

Cero divisas para emprendedores y la salud pública

«Trabajamos por el bienestar del pueblo cubano» es la frase más socorrida de los políticos y diplomáticos estadounidenses cuando intentan justificar su irracional proceder contra Cuba habilitando una medida de curita a la recia guerra económica.

Pero hasta un tímido paso de la administración Biden, con intereses específicos y alcance limitado, como privilegiar con algunas facilidades al sector privado cubano se hace demasiado para los gorilas de la derecha anticubana y sus aliados en el Congreso.

La propuesta de ley -que deberá ir ahora al Senado-, contiene un pronunciamiento que prohíbe destinar los fondos disponibles para programas de «promoción de la democracia en Cuba» en temas vinculados con el impulso «empresarial, la reforma económica, el emprendimiento o cualquier otra asistencia»

De acuerdo con la nota de prensa que emitió la oficina de Mario Díaz-Balart —quien promovió la inclusión de la medida punitiva—, la prohibición de utilizar fondos públicos del Gobierno estadounidense en la promoción del emprendimiento en Cuba es una «[restricción sólida] para evitar que la Administración Biden utilice fondos de democracia para fines no autorizados».

Por último, la resolución incluye sanciones contra los Gobiernos y funcionarios que contraten los servicios de médicos cubanos, en otro intento de privar a Cuba de divisas obtenidas legalmente por la exportación de servicios, y cuyo destino principal es sostener al sistema de salud pública cubano, urgido hoy de medicamentos, equipos e insumos médicos.

La norma califica la contratación de galenos de la isla en el exterior de «tráfico y trabajo forzado» (coerced and trafficked labor) y  establece, dice Díaz-Balart, «Instrucción clara sobre denegación de visas a gobiernos y organismos internacionales involucrados en el tráfico de médicos cubanos»

En apenas una semana, la clase política estadounidense y sus operadores han dado fehaciente muestra de su no culpabilidad en el malestar en Cuba. Que ellos bloqueen, sancionen, impidan, restrinjan, persigan las finanzas, el comercio y las exportaciones de Cuba y sus ciudadanos y que manipulen, mientan, financien campañas y fomenten el odio y la violencia digital y física no tiene nadita que ver con nuestras carencias y dificultades. Buenazos que son los muchachos de la Casa Blanca, el Capitolio y la sagüesera de Miami.

 

Reproducido de www.cubadebate.cu

 

Nuestro mal llamado exilio

 

 

There is a popular but wholly mistaken assumption that being exiled is to be totally cut off, isolated, hopelessly separated from your place of origin. Would that surgically clean separation were true, because then at least you could have the consolation of knowing that what you have left behind is, in a sense, unthinkable and completely irrecoverable.

–Edward Said

 Porque una literatura de derrotados no es forzosamente una renuncia al proyecto transformador, sino un paréntesis interrogativo que permite avizorar los conflictos en su mayor latitud.

 –Ángel Rama

Hagamos la salvedad desde el saque. A mi trayectoria personal, al igual que a la de la gran mayoría de puertorriqueñxs, les queda enorme la carga semántica que arrastra el término exilio. Como se ha debatido hasta el cansancio, los destierros políticos que han caracterizado a los regímenes totalitarios de los pasados siglos nada tienen que ver con la experiencia migratoria boricua en sus rasgos generales contemporáneos. Por otra parte, aunque con cierta relación, me parece importantísimo restringirme el mote de exiliado cuando el término está tan imbricado con la identidad del intelectual moderno. Edward Said ha escrito extensamente de su condición exílica concreta, pero quizá aún más sobre la capacidad metafórica de dicha experiencia, particularmente en cómo le otorga a un(a) intelectual una marginalidad tan inhóspita como edificante[i].

Lo que quiero decir con todo esto es, que, de la misma manera en que siempre se pone el grito en el cielo cuando alguien se atreve a declararse en un exilio estando fuera de Puerto Rico, principalmente por nuestra facilidad de tránsito o nuestra cercanía con el territorio, no vaya a pensarse que quiero también hacerme de esa identidad, que, por extensión lógica, me queda bailando. Me quedo contento con ese entremedio al que hemos decidido relegarnos mutuamente: me someto a la condición de ser medio intelectual.

Hace casi diez años salimos de Puerto Rico. Veníamos a terminar la preparación académica, a formarnos, a hacer lo que nos tocaba. Desde entonces, la austeridad ha arrasado con nuestras posibilidades de regresar y ejercer como docentes en el sistema universitario del país. El plan de austeridad ha arreciado bajo la mano dictatorial de la Junta. La imposición de un nuevo régimen neoliberal sobre las instituciones puertorriqueñas ha convertido al primer centro docente del país en la sombra de su imagen en el pasado. La precarización programada ha impedido nuestro desarrollo pleno en nuestra tierra.

Sin embargo, por aquello de mantener el decoro, continuemos con las salvedades. Hilemos fino en torno a nuestra gentil expulsión, aunque, como ha señalado el pensador uruguayo Ángel Rama, las migraciones “sólo por esquematismos del razonamiento pedagógico pueden distinguirse nítidamente de los exilios políticos”[ii]. Mantengamos esa distinción, “algo jerárquica y aristocratizante” (97) entre una persona migrante y una exiliada y, de paso, recordemos que nuestra feliz condición migratoria, tan tenue, también nos compromete a ser personas medio-exílicas, es decir, a vivir a medio camino entre la indómita libertad de la persona intelectual y la placidez ingenua de quien enaltece el statu quo.

Al fin y al cabo, lo que me interesa es proponer una actualización a nuestras concepciones de la migración, o el desplazamiento forzado por motivos económicos. La polémica de los términos exilio / persona exiliada me han obligado a pensar de más el tema. El antiguo castigo de desterrar y desposeer a alguien, prohibirle entrada e intercambio con la comunidad (ese colectivo que intercambia regalos) ha resurgido en diversas manifestaciones jurídicas o militares en la historia humana. En cambio, nuestra historia reciente desdibuja los mecanismos de exclusión y expulsión y los reviste con el discurso de la precariedad: no es que nadie te haya desterrado, es que nunca hubo tierra para tanta gente. Por eso últimamente sospecho que mi mal llamado exilio poco tiene que ver con mi ubicación.

Mientras pasan los días, se me inundan las redes sociales con noticias de esa tierra prohibida: allí hay hasta empleados de confianza adscritos al Departamento de Educación que ganan más que el sueldo combinado de mi hogar en Massachusetts. Los titulares que anuncian la descalificación legal de candidatas y candidatos que amenazan el orden clientelista de ese sistema político y económico cierran aún más el acceso al edén. Confirma lo que hace un tiempo intuyo: las políticas de expulsión y exclusión no se rigen por los límites geográficos de nuestro archipiélago. No podemos pensarnos en el mismo exilio de Ovidio, relegado a las orillas del Mar Negro, en la última frontera de su civilización, allá donde ya no escuchaba el latín. La condición exílica de nuestros tiempos no necesita de la distancia física como castigo; su maquinación siniestra se abalanza sobre los medios y recursos que necesitamos para vivir y prosperar.

Dentro de pocas semanas, repetiremos el mismo proceso de siempre. Compraremos pasajes, empacaremos maletas, dejaremos de ser esto por algún tiempo. La frontera aérea volverá a desplomarse con esa facilidad burlona. Apareceremos, como espectros, en los mismos lugares, con las mismas historias de cansancio y esperanza. Volveremos a los brazos de la gente querida. Allí comprobaremos que, en efecto, todas y todos existimos a medias: tendremos la misma sensación de seguir mar adentro.

 

[i] Said, Edward. Representations of the Intellectual. Vintage Books, 1996.
[ii] Rama, Ángel. “La riesgosa navegación del escritor exiliado”. Nueva Sociedad, num. 35, 1978. pp. 95-105.

Anténor Firmin: un intelectual rescatado del olvido

 

En 1885, Joseph-Anténor Firmin, miembro de la delegación diplomática de Haití en París, publicó una obra titulada De l’Égalité des Races Humaines (Sobre la igualdad de las razas humanas). La obra fue una reacción a las ideas y teorías racistas que estaban dominando el ambiente antropológico y científico de la época y que establecían la superioridad de la raza aria sobre la raza negra y las demás existentes según se tenían establecidas. El planteamiento de Anténor Firmin era uno contrario a esta idea. Para Firmin ninguna raza estaba por encima de otra. Cada una de ellas estaba dotada de cualidades y defectos, pero no existían factores que determinaran el fracaso o el dominio de unas sobre otras. Su teoría, muy controversial en ese momento, fue dejada a un lado por los estudiosos de la época, aunque Firmin la podía sustentar con datos empíricos e históricos. Su obra quedó invisibilizada y no fue hasta casi 100 años luego que vino a resurgir y ser expuesta al mundo entero.

Firmin nació el 18 de octubre de 1850 en Cabo Haitiano, una ciudad y puerto en la costa atlántica de Haití. Su educación formal la realizó en su país natal. Allí tuvo la oportunidad de tener una educación de altura que incluyó la lectura de los clásicos, así como acceso a la literatura científica contemporánea. Su desempeño en las letras lo llevaron a ejercer de maestro a los 17 años, aunque continuó estudios en contabilidad y leyes. Laboró como empleado de la Aduana y en la empresa privada. Su capacidad humanística lo llevó a enseñar griego, latín y francés. En Cabo Haitiano, dado a su interés en la política y como miembro del Partido Liberal, fundó el periódico Le Messager du Nord. En 1879, Firmin aspiró a una posición en el parlamento nacional, pero no es elegido. En cambio, fue seleccionado para representar a Haití en la celebración del centenario de Simón Bolívar en 1883. Al año siguiente (1884) llegó a Francia como diplomático y es invitado a pertenecer a la Sociedad Antropológica de París.

En la Sociedad Antropológica de París, Firmin vivió de cerca el racismo que predomina en la comunidad científica y antropológica. De hecho, las actas de la Sociedad Antropológica evidencian que en solo dos ocasiones tuvo la oportunidad de exponer argumentos en contra del racismo. No obstante, utilizó las letras para expresar sus ideas y de allí surge una voluminosa obra que es titulada De l’Égalité des Races Humaines (De la igualdad de las Razas Humanas). En ella se establece que las razas humanas están en igualdad de condiciones y que es un mito la existencia de superioridad de alguna sobre las otras. La obra contenía sobre 660 páginas y presenta de manera empírica y con información histórica los argumentos de Firmin. De l’Égalité des Races Humaines fue recibido por la Sociedad Antropológica, aunque nunca hubo una reacción sobre ella. Firmin continuó participando en las reuniones de la Sociedad y realizando sus labores diplomáticas hasta que en el 1888 regresó a Haití.

En los siguientes años, Firmin ocupó varias posiciones en el gobierno de Haití, entre 1889 a 1891 fue ministro de agricultura y de relaciones exteriores. El papel que desempeño en el sonado caso de Môle Saint Nicolas (1891) y su defensa a la soberanía haitiana sobre los intereses estadounidense son bien reconocidos en su país. Entre 1896 a 1897, nuevamente, ocupó el puesto de ministro de relaciones exteriores, finanzas y comercio.

Es importante reconocer que Firmin era partidario a la confederación antillana. También fue uno de los propulsores del Primer Congreso Panafricano celebrado en Londres del 23 al 25 de julio de 1900.

En 1902 intentó obtener el puesto de presidente de Haití, pero no lo logra. De allí sale exiliado hacia San Tomás (Islas Vírgenes), donde muere en 1911.

La figura de Anténor Firmin es reconocida en Haití, sin embargo, algunos de sus escritos quedaron en el olvido. En el caso de la obra De l’Égalité des Races Humaines esta quedó básicamente engavetada y fueron pocas las copias que se preservaron. Carolyn Fluehr Lobban nos indica que, en 1988, mientras daba una clase sobre raza y racismo en Rhode Island College un estudiante haitiano, Jacques Raphael Georges, le preguntó si conocía la figura de Anténor Firmin. Su contestación fue en negativa, pero le llamó la atención la información recibida por el estudiante. Años luego, en 1994, Fluehr Lobban conoció a Asselin Charles, un académico haitiano que, aunque conocía a Firmin, no había visto el libro en referencia.

Con la curiosidad académica que pudiera caracterizarlos, ambos se dispusieron a tratar de encontrar una copia de la obra. Charles fue el afortunado, dado a que encontró un ejemplar en los archivos del Instituto Smithsonian. La magnitud de la obra llevó a que ambos académicos se aliaran y le hicieran conocer al mundo angloparlante las ideas avanzadas y revolucionarias de Firmin. Contrario a lo que Charles y Fluehr Lobban pensaban, la obra había sido publicada en Haití en 1968 por la editorial Panorama y en 1985 salió otra edición con Fardin, aunque ambas en francés.

Al fin, Asselin Charles realizó la traducción al inglés y Carolyn Fluehr Lobban escribió la introducción y los comentarios. La universidad de Illinois la publicó en 2002. A partir de esa fecha, la figura de Firmin alrededor del planeta se comenzó a conocer, al igual que sus obras. Son varios los estudiosos que han trabajado la figura de este personaje. En los Estados Unidos, la comunidad afrodescendiente lo ha estado colocando entre los promotores iniciales de la lucha por la igualdad.

Otros de los escritos de Firmin que ya han sido traducidos al inglés son The Africans of Haiti (2015) y Bookman and the 1791 Slave Revolt in Haiti (2015). Otras obras de este autor son:  Haïti et la France (1891), Une Défense (1892), Diplomate et Diplomatie (1898), M. Roosevelt, Président des Etats-Unis et la République d’Haïti (1905) y Lettres de Saint-Thomas (1910).

 

Referencias:
Crespo Vargas, Pablo L. “La conceptualización del término raza: del Corbacho a Ebenecer López Ruyol”, prólogo a Ebenecer López Ruyol, Un embeleco llamado raza, Lajas: Centro de Estudios e Investigaciones del Suroeste de Puerto Rico, 2023, pp. 5-12.
Drouin-Hans, Anne-Marie. “Hierarchy of Races, Hierarchy in Gender: Anténor Firmin and Clémence Royer”. Ludus Vitalis, México: Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano, vol. XIII, n. 23, 2005, pp. 163-180.
Fluehr Lobban, Carolyn. A 19th Century Haitian Pioneering Anthropologist: An Intellectual Biography of Anténor Firmin”. Bérose – Encyclopédie internationale des histoires de l’anthropologie, Paris, 2018. Consultado el 20 de diciembre de 2023.
https://www.berose.fr/?A-19th-Century-Haitian-Pioneering-Anthropologist-An-Intellectual-Biography-of&lang=fr
_____. “Antenor Firmin predicted America’s first Black president in 1885”. University of Illinois Press Blog, January 23, 2013. Consultado el 22 de diciembre de 2023. https://www.press.uillinois.edu/wordpress/antenor-firmin-19th-century-haitian-author-of-the-equality-of-the-human-races-predicted-america%e2%80%99s-first-black-president-in-1885-by-carolyn-fluehr-lobban/

_____. “Firmin, Anténor”. Encyclopedia of Race and Racism. New York: MacMillan Reference, 2008, pp. 476-478.

_____. “Anténor Firmin and Haiti’s contribution to anthropology”. Gradhiva: Revue d’anthropologie et d’histoire des arts. Paris: Musée Du Quai Branly Jacques Chirac, n. 1, 2005, pp. 95-108. Consultado el 21 de diciembre de 2023.

https://journals.openedition.org/gradhiva/302

Thomas, Margaret. “This day in Linguistics History: Anténor Firmin (1850-1911)”. Linguistic Society of America. Washington D.C., 18 de octubre de 2020. Consultado el 21 de diciembre de 2023.

https://www.linguisticsociety.org/content/day-linguistics-history-ant%C3%A9nor-firmin-1850%E2%80%931911

“Who was Anténor Firmin?” Página Web de la Embajada de la República de Haití en Washington D.C. Consultado el 22 de diciembre de 2023. https://www.haiti.org/antenor-firmin-2/

Nota: Este artículo fue utilizado como epílogo en la obra de Miguel A. Virella Espinosa, Haití: un pueblo atrapado por el hombre (Lajas: Centro de Estudios en Investigaciones del Suroeste de Puerto Rico, 2024).