Amanecer en la isla es inundarte de colores y sabores. Es la luz, toda, convocada a tu suerte. Es también la reja urbanizada y los gallos que te reciben. Es el señor que madruga pa comprar leche y el borracho que regresa lentamente de una juerga. Es el boceteo que va cediendo a la mañana y la motora acelerada que se le escapó a la noche. Es el lagartijo en la pared en busca de una araña y la araña que lo enreda.
Atrás quedó el gris, los abrigos, el frío y la ropa obscura. Las ambulancias que deambulan y las sirenas que despiertan. El Fuck You que se repite y el i am sorry que se excusa. Atrás quedó también mi migraña, mi alta presión, las cantaletas y hasta mi pie de atleta.
Regreso a Pierluisi con su boda fatula y a Jennifer enseñando su barriga, a la Tata orando mientras estaba robando, al Annuel belicoso, al Arcángel guapachoso y a un René que se depura.
Mientras les cuento todo eso espero por una alcapurria bisexual en la Tanca, con un mar de fondo que se desaparece en la Perla, un Gilberto melancólico y llorón cantándole al amor, una doña molesta que hace hace pública una controversia privada, y un perro que le ladra para que se calle.
Las caras lindas de mi gente negra son un perfume de melaza en flor que cuando pasan frente a mí se alegra de mi negrura todo el corazón.
Tite Curet Alonso
No soy una experta en música popular. Para mí lo importante es el disfrute de escucharla y bailarla. Una vez pasé por el costado de la antigua cárcel de San Juan donde estuvieron encarcelados Heriberto Marín y Pedro Albizu Campos y una señora mayor bailaba salsa en una peña de personas de la tercera generación. Tuve que unirme al baile. Era imposible no hacerlo por la cadencia del ritmo. Por eso escribo estas líneas sobre la presencia de los afrodescendientes en nuestra música salsera y reguetonera, compuesta de diversas fusiones caribeña , intersectada con la del jazz y los blues, además del son cubano. Una hermosa cara “negra” viene a mi memoria: la de Pedro Albizu Campos.
“Las caras lindas de mi gente negra”, fue cantada por el sonero Ismael Rivera (Maelo, el Sonero mayor) durante los años setenta. Escrita por el compositor Tite Curet Alonso cuando la salsa tenía grandes triunfos con Héctor Lavoe, Richie Rey, Roberto Roena, entre otros, tanto en Puerto Rico como en la diáspora, esta canción se convirtió en emblema de las luchas de los sujetos de la periferia racial. Anteriormente, el poeta guayamés Luis Palés Matos había irrumpido en los años veinte y treinta del siglo XX con su poesía afroantillana rompiendo moldes estéticos y literarios. Desde la canción y la poesía se combate el racismo.
El profesor y sociólogo Àngel Quintero señala en su libro Salsa y control que este género musical es muy puertorriqueño: sus letras son identitarias, los arreglistas fueron puertorriqueños en su mayoría y su ritmo, aunque tiene influjo del son cubano, sigue los patrones rítmicos de Puerto Rico como se aprecia en las interpretaciones del Gran Combo influidas por la bomba, la plena y la guaracha, especie de fusión caribeña. La salsa se popularizó a nivel mundial. Tal vez globalizó al mundo, pues ya en esos tiempos del setenta el neoliberalismo se estaba desarrollando y los mercados utilizaban hasta los símbolos nacionales con tal de obtener dinero, por lo que esta música se bailó inclusive en Japón.
A partir de los años noventa del siglo XX se generó otro tipo de género músical que continúa en el XXI. La música urbana durante los años dos mil en Puerto Rico ha tenido grandes logros entre ellos, el hecho de que se creara una categoría especial en los Estados Unidos debido a la subida del volumen de ventas de la música de reguetoneros como Daddy Yanqui. Este género es una fusión que tomó de distintas formas musicales como el trap, el reggae de Jamaica y Panamá, el hip hop y la bomba de Puerto Rico. Comenzó en los años noventa y hay quien alega que aunque nació en Puerto Rico, fue el panameño Ellis quien lo popularizó.
Uno de los reguetoneros pioneros en los nuevos ritmos y voces fue Tego Calderón, conocido como el Abayarde, quien elaboró una letra que criticaba el racismo y el apartheid social y cultural a que estaba sometida la población de Loíza y de sus habitantes afrodescendientes. Su canción “Loíza” que versa “esto es para mi pueblo”, es un ejemplo de antieurocentrismo redactada en lenguaje popular: Yo soy niche orgulloso de mis raíces/de tener mucha bemba y grandes narices/Ni sufriendo dejamos de ser felices/.
Sus más destacados exponentes en un principio en Puerto Rico fueron Vico C, Tego Calderón y Daddy Yanqui, quien internacionalizó el reguetón sobre todo en Estados Unidos. Ha dicho Gabino Iglesias en su texto Globalizatón que en el 2004 las ventas ascendieron a un total de 43.6 millones de unidades y en el 2005 la cifra aumentó a 55.6 millones. Esta música es heterogénea en su letra y algunos reguetoneros han escrito letras poíticas y de crítica como Calle 13 y, más recientemente, Bad Bunny, aunque no han elaborado una canción que represente racialmente a los puertorriqueños afrodescendientes. El primero presenta en el video “Latinoamérica” imágenes visuales de la diversidad racial de América Latina , su mestizaje y su no mestizaje. El segundo radicaliza la temática de género con su vestimenta y actuaciones construyendo así una performatividad transversal que comprende nuevas nociones de género. Lo que hace falta en sus letras es que incluyan de forma prominente el tema de lo racial y el mestizaje: la presencia de las caras lindas de mi gente negra que habitan nuestro Caribe mulato.
Entre estrenos en las salas de cine, filmes producidos por plataformas como Netflix, Prime, Max y Apple y el acceso a screenings por ser parte de círculos de críticos de cine (en mi caso, Women’s Film Critics Circle/WFCC), la producción ha sido abrumadora. Quizá esto no se repita de igual manera en 2024 o 2025 por la poca o baja producción que hubo en 2023 por la huelga de los sindicatos de escritores y actores, pero no quiero que muy buenas producciones se queden en el tintero. Aún así, por exhibirse casi a fin de año, quedo sin comentar la más reciente producción de Todd Haynes, May December con una excelente actuación de Julianne Moore como el foco del escándalo del romance entre una maestra y un estudiante de escuela intermedia que rehúsa esconderse y mudarse fuera de su poblado y Leave the World Behind de Sam Esmail, con la fuerza actoral de Julia Roberts, Ethan Hawke y Mahershala Ali, de un mundo a punto de desaparecer como lo conocemos en el presente.
Maestro
Director: Bradley Cooper; guionistas: Bradley Cooper y Josh Singer; cinematógrafo: Mathew Labatique; elenco: Bradley Cooper, Carey Mulligan, Matt Bomer, Vincenzo Amato, Greg Hildreth, Michael Urie, Brian Klugman, Sarah Silverman, Maya Hawke
Mucho antes de su estreno en Netflix, Maestro ya recibía atención por narrar parte de la vida profesional de Leonard Bernstein (1918-1990), con lo conocido y escondido de su vida íntima y política, y por la dirección y actuación de Bradley Cooper. Y, como suele suceder, una vez estrenada, cada grupo en particular, le cae encima por no incluir/revelar/cambiar lo que ellxs consideran que era Bernstein. Ese siempre es el peligro de hacer biopic, no importa lo bien que unx haga la investigación y trate de respetar y, a la vez revelar la persona pública y privada. Cooper, conocedor de ser protagonista y actor de reparto, balancea muy bien lo que hubiera podido ser primordialmente, una aclamación de la genialidad de Bernstein. Por eso escoge como hilo narrador—esté presente o no—a Felicia Montealegre (Carey Mulligan), su esposa por 27 años que fue testigo de su salto a la fama en un círculo cultural que lo hubiera podido limitar de poder ser el gran intérprete del mundo clásico y, a la vez, el interruptor e integrador de nuevos estilos y proyectos. En Puerto Rico, conocemos a Bernstein, por supuesto, por sus composiciones musicales para West Side Story (1957), 1ero en Broadway y luego en su versión fílmica de 1961. Pero también, estuvo en la isla en junio de 1965 para participar en el Festival Casals y fue entrevistado durante su estadía por Robert Friedman del San Juan Star (Puerto Rico 1965-1990A Personal History, 2022).
Tal y como comienza el filme, la historia se desarrolla en un formato de entrevistas que hacen que Bernstein recuerde momentos importantes de su vida, ya sea para destacarlos o reflexionar sin verbalizar. Ante todo, este conductor que fue lanzado al estrellato a los 25 años, celebra la vida: la suya, la de sus amistades, la de sus admiradorxs y aduladorxs. Cree en el poder de la música de impactar a cualquier público y nunca se encierra en la élite musical a la que tiene acceso. Por eso es consciente y se acerca a los grupos disidentes, empobrecidos, racializados y discriminados de la década de 1960 y 1970. Esto se presenta como recuerdos efímeros, pero de suficiente peso como para ser atacado por las mismas figuras que lo celebraban. El estilo impresionista y no secuencial de la narrativa que utiliza Cooper, ofrece una mirada que se aparta de lo esperado en un biopic y, además, le da el espacio a Felicia de ocupar todo el escenario dentro y afuera de Leonard Bernstein.
The Boys in the Boat
Director: George Clooney; guionista Mark L. Smith; autor: Daniel James Brown; cinematógrafo: Martin Ruhe; elenco: Joel Edgerton, Callum Turner, Peter Guinness, Sam Strike, Thomas Elms, Jack Mulhern, Luke Slattery, Bruce Herbelin-Earle, Will Coban, Tom Varey, Joel Phillimore, James Wolk, Hadley Robinson, Courtney Henggeler.
El actor y director (Good Night, and Good Luck/2005, Leatherheads/2008, The Ides of March/2011, The Monuments Men/2014, The Tender Bar/2021) George Clooney escoge presentar la historia de traspasos, recuperación y afirmación individual y colectiva de manera no hollywoodense. Esta no es una historia donde casi milagrosamente el protagonista con su afirmación de carácter logra convertirse en el 1ero al estilo del boxeador de Rocky (1976). Aquí, lo más importante es la puesta en escena de la época—1934 en el Estados Unidos de la depresión económica—y cómo un conjunto de aprendices (no son atletas destacados) logra superar sus dudas personales para demostrar a otros y a sí mismo que pueden alcanzar una y otras metas académicas y deportivas. La persona central en un principio es Joe Rantz (Callum Turner), quien toma clases en la Universidad de Washington, aunque apenas puede pagar su matrícula, quien prácticamente es un sintecho ya que no ha tenido una familia que lo proteja y cuide desde los 10 años y sobrevive chiripiando y quedándose con amistades que le dan albergue por varias noches. Mientras tanto, el entrenador (Joel Edgerton) del equipo de remos de la Universidad está en busca de reclutar jóvenes sin experiencia, pero con el físico y fuerza necesarios para este deporte, para formar un equipo competitivo. Joe ve esto como una salvación ya que puede tener dormitorio, trabajo y estudio y además prepararse para la competencia de remos.
Lo que Joe y todos los otros jóvenes tienen que aprender es que este es un deporte, practicado mayoritariamente por universitarios, que provienen de familias acomodadas. Los mejores equipos provienen de los Ivy league de Cornell, Columbia y Penn. Pero, lo más importante es que es un deporte de equipo donde todos reman al unísono y ninguno puede flaquear en cada carrera, no importa cómo se sienta física o emocionalmente. La Universidad de Washington aspira a ganar todas las competencias y poder representar a Estados Unido en los Juegos Olímpicos de 1936 en la Alemania Nazi. PBS tiene un hermoso documental de 2016, The Boys of ‘36 de Margaret Grossi que complementa a The Boys in the Boat al integrar al autor del libro y pietaje de la época. Lo que logra el filme de Clooney y lo hace tan atractivo (aparte de la impresionante fotografía y actuación de cada uno de los integrantes) es su presentación de la época social y política de los Estados Unidos durante los peores años de la depresión.
Yadier Molina, dirigente de los Criollos. Foto Suminstrada por LBPR
Los Criollos de Caguas se preparan para la Serie del Caribe
Especial Claridad
Los Criollos de Caguas, campeones de la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente (LBCPRC), iniciaron sus prácticas esta semana de cara a representar a Puerto Rico en la venidera Serie del Caribe que se jugará del 1-9 de febrero en Miami.
El exreceptor de las Mayores, Yadier Molina es el dirigente del equipo representativo de la Isla. Un total de siete equipos campeones de las ligas de béisbol profesionales del área caribeña participará en la justa a celebrarse en el estadio LoanDepot Park, hogar de los Marlins de Miami en la pelota de Grandes Ligas.
Mientras, de cara al fin se semana, las ligas de República Dominicana, Panamá y Venezuela siguen en una recia batalla en busca de definir a su equipo campeón que estará activo en la serie.
En República Dominicana la serie final la pelean El Licey y las Estrellas Orientales, en Venezuela La Guaira y el Lara y en Panamá los Federales de Chiriquí y las Aguilas Metropolitanas.
A su vez, los Criollos de Caguas representarán a Puerto Rico, Hermosillo a México, los Suns a Curazao y los Gigantes de Rivas al debutante Nicaragua en la justa caribeña.
Será la tercera vez en la historia que la Serie del Caribe se celebre en Miami (Estados Unidos).
Mientras, luego de un descanso de par de días una vez terminó la serie final en Puerto Rico, los Criollos se lanzaron al terreno del estadio Hiram Bithorn ayer jueves para celebrar su primera práctica como equipo.
Unos 19 peloteros participaron en esa primera práctica.
La oficial de prensa de la LBPRC, Evelyn Guadalupe, informó a través de un comunicado de prensa que “el resto de los integrantes del equipo, que viven fuera de Puerto Rico, llegarán en los próximos días y éste lunes, 29 de enero de 2024, se incorporarán a las prácticas”.
Se indicó que los jugadores Jonathan Morales, Vimael Machín, Jancarlos Cintrón, Emmanuel Rivera, Nelson Velázquez, Johneshwy Fargas, Dwight Smith Jr., Danny Ortiz, Bryan Torres, Alex Sanabia, Derrick Adams, Luke Westphal, Ricardo Vélez, Ricardo Gómez, Alex Claudio, Christian Torres, Ángel Reyes, Eduardo Rivera, y Endrys Briceño participaron en esa primera práctica bajo el mando de Molina.
“Tenemos un equipo muy bueno con mucha calidad”, dijo Molina en el terreno del Hiram Bithorn, según citado en el comunicado de prensa.
Práctica en el Hiram Bithorn. Fotos suministrada por LBPRVimael Machín
“Obviamente si vemos la química entre el equipo, muchas cosas buenas pasarán. Enfrentamos equipos buenos, países como República Dominicana, Venezuela y Nicaragua. Todos son equipos que no podemos confiarnos. Sabemos que ellos estarán preparados también. Pienso que la clave ha sido siempre el pitcheo y la defensa. Si ambas cosas están ahí tenemos chance”, sostuvo Molina. El veterano exjugador de las Mayores señaló además que el equipo y el cuerpo técnico irá a jugar con toda la garra posible en búsqueda de traer la corona caribeña para Puerto Rico.
“Estoy siempre orgulloso de representar a Puerto Rico y el que me den la oportunidad de hacerlo especialmente con este grupo que tiene tanto talento. Esperamos poder hacer las cosas bien y representar a la Isla de la mejor forma. Ahora mismo no tenemos el equipo completo, faltan algunos jugadores que llegarán en estos días. Ya cuando tengamos el grupo completo el mensaje será un poquito más intenso para llevar en la mente a los jugadores que esto es algo serio, que no vamos para allá para vacilar. Vamos a tratar de hacer las cosas bien”, dijo Molina.
El equipo contará con 28 jugadores: los receptores Jonathan Morales y J.C. Escarra; los jugadores del cuadro Vimael Machín, Jancarlos Cintrón, Emmanuel Rivera, Jack López y Trei Cruz. Los guardabosques son Nelson Velázquez, Johneshwy Fargas, Dwight Smith Jr., Danny Ortiz, Bryan Torres y Heliot Ramos.
Mientras los lanzadores son Alex Sanabia, Derrick Adams, Daryl Thompson, Luke Westphal, Ricardo Vélez, Ricardo Gómez, Alex Claudio, Christian Torres, Ángel Reyes, Eduardo Rivera, Danny Wirchansky, Endrys Briceño, Bryan García, Lincoln Henzman y Chávez Fernander.
Carlos Berroa, gerente general del equipo de Puerto Rico, informó que el grupo practicará hoy viernes de 4:00 p.m. a 7:00 p.m.; el sábado de 4:00 p.m. a 7:00 p.m. y el lunes, 29 de enero, de 7:00 p.m. a 11:00 p.m.
El éxito del la movilización de la CGT y otros grupos se reflejó en una urbe de calles desiertas. La tranquilidad que siguió a las masiva manifestación en el Congreso y un contraste que revela la magnitud del paro.
Y mientras las calles del Centro se agrupaban columnas de trabajadores, autónomos y sindicatos, el lado b del paro nacional fueron las postales de una ciudad vacía.
La huelga, convocada por la CGT y las dos CTA y a la que se plegaron muchos gremios y agrupaciones, empezó a las 12con una movilización al Congreso, y hubo protestas y marchas en todo el país.
Qué líneas de colectivo dejan de funcionar por el paro nacional
Las líneas de colectivos que adhieren al paro general de la CGT son todas las del 1 al 700, excepto las 80 del grupo DOTA, que habrá que ver cómo presta servicio si sus trabajadores adhieren al paro y con qué frecuencia.
Las líneas de la empresa DOTA en la Ciudad de Buenos Aires son: 6, 7, 8 (ex 5), 9, 20, 21, 23, 24, 25, 28, 31, 44, 50, 51, 56, 57, 74, 76, 79, 84, 91, 99, 100, 101, 106, 107, 108, 115, 117, 130, 135, 146, 150, 161, 164, 168, 177 y 188.
Las líneas de la empresa DOTA en la Provincia de Buenos Aires: 256, 263, 271, 299, 370, 384, 385, 388, 403, 405, 421, 429, 435, 440, 503, 514, 520, 540, 550, 551, 552, 553, 570, 740.
El resto de las líneas de colectivo del AMBA, que no pertenecen a DOTA, no prestarán servicio desde las 19.
Cómo funcionan los trenes y los subtes
Trenes
Los trenes de pasajeros también funconan en su cronograma habitual desde la medianoche hasta las 19 y posteriormente se pliegan a la medida de fuerza. Sin embargo, los servicios de cargas sí se interrumpen entre las 12 y las 00, precisaron desde el sindicato ferroviario.
Subtes
La red de subtes en la Ciudad de Buenos Aires también funciona con servicio limitado durante la jornada de paro general. Las formaciones van a suspender su circulación desde las 19 hasta la medianoche, confirmaron desde Metrodelegados.