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El 1ro de marzo como relato de lo trascendente: una propuesta

 

En Rojo

El 1ro de marzo de 1954 un comando nacionalista compuesto por Lolita Lebrón, Rafael Cancel Miranda, Irving Flores y Andrés Figueroa Cordero  atacan el Congreso de los EEUU mientras se llevaba a cabo un debate sobe una propuesta de ley en torno a asuntos migratorios.

Hoy, cuando esto escribo, se conmemoran 70 años de este evento histórico.

No quiero repetir los hechos, tal como se han contado a lo largo de décadas. Me gustaría comentarlo a partir de dos lecturas que me marcaron en mis años de estudiante universitario. La violencia y lo sagrado de René Girard y El héroe de las mil caras de Joseph Campbell. ¿Por qué? Porque para mí, en la construcción de ese relato que nos define como nación, hay, necesariamente, un tono trascendente, más allá de lo material y factual, que es parte de los modos en los que interpretamos la Historia.

Pero primero veamos el contexto histórico de, por lo menos, la década de 1950. Lo más significativo es uno de los primeros episodios calientes de la Guerra Fría: la guerra de Corea entre 1950 y 1953, con más de tres millones de civiles muertos. En Puerto Rico, como sabemos, ocurre la Revolución de Octubre de 1950 en el marco de una ley represiva conocida como la Ley de la Mordaza y en 1952, mientras se escucha por la radio, gracias a Mariano Artau, “La última copa” en la voz de Felipe Rodríguez, se funda el ELA.  Ese mismo año Felipe grabó junto a su trío, canciones que se inmortalizaron de igual manera, como lo fue, Los Reyes No Llegaron y Cada Navidad.

En ese mismo 1954 que nos trae aquí, el 4 de enero de 1954 el cantante Elvis Presley graba su primer disco. Una semana después, estadounidenses  y soviéticos celebran las primeras reuniones sobre la prohibición de las armas atómicas, que ya habían sido usadas contra población civil, dos veces: Hiroshima y Nagasaki.

El 5 de febrero, en Indochina, el Frente Nacional de Liberación de Vietnam (Vietmihn) comienza su asedio contra las fuerzas de ocupación francesa, cerca la localidad de Dien Bien Phu. Dos días después, el avión caza supersónico Lockheed F-104 Starfighter lleva a cabo su primer vuelo y el 10 de febrero el presidente estadounidense Dwight Eisenhower, advierte de la posible intervención de EEUU en Indochina, a causa de la resistencia vietnamita que ataca a las tropas francesas .

El 28 de febrero en el atolón Bikini, Islas Marshall, EEUU detona la bomba de hidrógeno Bravo, de 15 megatones. La Little Boy, lanzada en 1945 sobre la población civil de Hiroshima no tenía un megatón.   Recordemos, 17 días después de iniciar conversaciones con los soviéticos sobre la prohibición de armas atómicas.

Su entrada a Lares 1979. Foto Archivo CLARIDAD.

1 de marzo, en la capital de los EEUU, cuatro nacionalistas puertorriqueños disparan en el Congreso. Cinco miembros de la Cámara de Representantes sufren heridas.

Desde que Pedro Albizu Campos es presidente del Partido Nacionalista hay un mantra que domina el discurso radical : “la patria es valor y sacrificio”. El 1ro de marzo, luego de ser arrestados, Lolita Lebrón dice a la prensa. “No hemos venido a matar, sino a morir”.

Según René Girard, el sacrificio tiene un significado trascendental en su teoría. En su obra «La violencia y lo sagrado», Girard argumenta que el sacrificio de una víctima expiatoria es una forma de controlar y canalizar la violencia en la sociedad. El sacrificio de una víctima expiatoria se convierte en un acto sagrado que restaura el orden y la paz en la sociedad. La víctima expiatoria se convierte en el chivo expiatorio que carga con los pecados y conflictos de la comunidad, y su sacrificio purifica y reconcilia a la sociedad.

En esta perspectiva, Girard ve el sacrificio como un acto trascendental, ya que tiene el poder de restablecer el equilibrio social y restaurar la armonía. A través del sacrificio, se busca la expiación de los pecados y la reconciliación con lo divino. ¿Qué se purifica? ¿Qué se perdona? ¿Se reconcilia nuestra sociedad? Es importante tener en cuenta que la teoría de Girard ha sido objeto de debate y crítica, y existen diferentes interpretaciones y perspectivas sobre el papel del sacrificio en la sociedad.

Girard argumenta que las sociedades humanas han desarrollado mecanismos para evitar el colapso social debido a esta violencia desenfrenada, y uno de esos mecanismos es la religión en su variantes discursivas.

El tema principal de El héroe de las mil caras de Joseph Campbell es el monomito, también conocido como el «Viaje del Héroe”. Se trata más bien de una estructura narrativa. El protagonista se embarca en una aventura, enfrenta desafíos y obstáculos, experimenta una transformación personal y regresa a su comunidad con un conocimiento o un don especial.

El libro explora cómo los mitos y las historias de diferentes culturas siguen este patrón del Viaje del Héroe, y cómo el héroe se enfrenta a pruebas, encuentra aliados y mentores, se enfrenta a sus miedos y limitaciones, y finalmente se convierte en una figura trascendente.

Campbell argumenta que el patrón del Viaje del Héroe es una representación simbólica del viaje interior y la transformación personal que todos los seres humanos pueden experimentar en sus propias vidas. El héroe se convierte en un arquetipo universal que refleja las luchas y los desafíos que enfrentamos en nuestra búsqueda de significado y propósito.

¿Podemos elaborar un relato histórico a partir de estas perspectivas? ¿Es el sacrificio un asunto que va más allá de una lectura literal? Sabemos que el concepto del sacrificio tiene diferentes interpretaciones y significados dependiendo del contexto cultural y filosófico. Por lo tanto, identificar un único término que sea el opuesto exacto del sacrificio puede resultar complicado liberarse de las ataduras o deseos personales.

Es un tema que quizás se ha tratado con poca atención porque estamos habituados a tratar los eventos históricos, los hechos factuales, como entes objetivos, materiales, sin reparar en los valores simbólicos y la capacidad de generar modos de reconocernos que tienen los relatos de nuestro pasado.

Marzo, sus héroes, heroínas y mártires 

Conferencia de Prensa en la llegada de los 4 nacionalistas a Puerto Rico. Foto Archivo CLARIDAD

 

Para el Movimiento Patriótico Puertorriqueño, el mes de marzo marca cuatro de los más importantes sucesos en la larga lucha de nuestro pueblo contra el colonialismo estadounidense, y por su soberanía e independencia. Ocurridos en diferentes décadas del siglo 20, dichos sucesos son el  reflejo,no solo de la constancia y valentía de una lucha heroica y desigual, sino también de los extremos de opresión y violencia a que ha llegado el régimen colonial de Estados Unidos en Puerto Rico por sofocarla y hacerla desaparecer.

En orden cronológico esos sucesos son: la Masacre de Ponce el 21 de marzo de 1937, el Ataque al Congreso de Estados Unidos el 1 de marzo de 1954, el asesinato, por parte de la Policía de Puerto Rico, de la estudiante de la Universidad de Puerto Rico, Antonia Martinez Lagares, el 4 de marzo de 1970, durante una protesta contra la presencia del militarismo estadounidense y del ROTC en nuestro principal campus universitario, y el asesinato de Santiago Mari Pesquera, hijo del líder independentista y Secretario General del Partido Socialista Puertorriqueño (PSP), Juan Mari Brás, el 24 de marzo de 1976. Cuatro fechas que han quedado inscritas en la historia y en la conciencia colectiva de nuestro pueblo entre los sucesos más dramáticos e imponentes del convulso siglo veinte en Puerto Rico.

La Masacre de Ponce fue un acto de violencia indiscriminada y fatal del régimen colonial de Estados Unidos en Puerto Rico -entonces capitaneado por un gobernador norteamericano y matón llamado Blanton Winship- contra una manifestación pacífica de miembros del Partido Nacionalista Puertorriqueño y otros independentistas en la ciudad de Ponce. El saldo fue de 19 muertos y 235 heridos, todos civiles desarmados excepto dos policías que cayeron bajo el fuego cruzado de sus propias armas. La reacción masiva a la barbarie fue tan fuerte en Puerto Rico, Estados Unidos e internacionalmente que el propio gobierno estadounidense nombró una comisión que produjo el informe que sacó de Puerto Rico al susodicho gobernador colonial y trajo el descrédito y la reorganización del cuerpo policial.

Pero la Masacre de Ponce no ocurrió en un vacío. El siglo veinte en Puerto Rico fue un hervidero de lucha política en todos los frentes, con un aguerrido Partido Nacionalista Puertorriqueño, dirigido por don Pedro Albizu Campos, y convertido en punta de lanza de la lucha de nuestro pueblo por sus derechos como nación puertorriqueña, caribeña y latinoamericana, a lo largo de la primera mitad del siglo. El activismo y prédica Nacionalista había captado la atención y el apoyo creciente del pueblo, y eso los había convertido en blanco del odio y la represión del régimen colonial, que desató un ciclo inacabable de violencia de Estado que costaría muchas vidas jóvenes, cientos de años de cárcel y represión de todo tipo contra los militantes Nacionalistas y cualquier simpatizante de la independencia.

El ataque al Congreso de Estados Unidos el 1 de marzo de 1954-hace 70 años- fue la culminación y consecuencia de ese ciclo de violencia anti Nacionalista y anti independentista que el gobierno de Estados y sus  administradores coloniales habían desatado. En el año 1950 ocurrieron dos actos trascendentales: la insurrección Nacionalista en Jayuya y otros pueblos, y el atentado contra la vida del entonces presidente de Estados Unidos, Harry Truman, por los héroes Nacionalistas Griselio Torresola y Oscar Collazo, el primero, abatido por uno de los guardias presidenciales y el segundo, condenado a pena de muerte.

El Congreso de Estados Unidos, donde reside el poder último e inapelable sobre Puerto Rico, se convertiría entonces en el espacio escogido para la heroica gesta del 1 de marzo de 1954, cuando Lolita Lebrón, Rafael Cancel Miranda, Irvin Flores Rodriguez y Andrés Figueroa Cordero protagonizaron la acción armada que hizo resonar el grito de la  independencia de Puerto Rico por todos los rincones del planeta. A ella y ellos  les costó décadas de cárcel.

Iniciados los años 60 y 70, le correspondería al Movimiento Pro Independencia (MPI), y su sucesor, el PSP, el reagrupamiento de las fuerzas que, con vigor, se lanzaron a las calles a organizar la lucha del pueblo- estudiantes, trabajadores y comunidades- contra el colonialismo en Puerto Rico y las injusticias que este acarrea.

 

La lucha contra la Guerra de Estados Unidos en Vietnam y el reclutamiento militar obligatorio a jóvenes puertorriqueños para pelear en Vietnam, junto a la presencia de la milicia estadounidense (ROTC) en el campus de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, movilizó protestas estudiantiles masivas durante las décadas de los años 60 y 70, provocando la más feroz represión por parte del Estado y la Policía. El 4 de marzo de 1970, una manifestación estudiantil contra el ROTC, liderada por la Federación de Universitarios Pro Independencia ( FUPI) y otras organizaciones estudiantiles, fue violentamente reprimida por la Policía de Puerto Rico. El suceso culminó con arrestos, heridos y el asesinato por el disparo de un policía  de la estudiante Antonia Martinez Lagares, a quien la historia ha convertido en mártir, símbolo y ejemplo de lo mejor del estudiantado universitario puertorriqueño.

En el año 1976 el PSP estaba en el punto más álgido de su lucha. Su acción y prédica le había hecho crecer y fortalecerse en talleres de trabajo, escuelas y comunidades en todo Puerto Rico, y por primera vez participaría del proceso electoral de ese año, con Juan Mari Brás encabezando la papeleta como candidato a gobernador. La reacción del régimen colonial fue brutal. El 24 de marzo de 1976, el hijo mayor de Mari Brás, Santiago Mari Pesquera, fue secuestrado y asesinado dentro del auto que manejaba por un tiro en la sien.  Su cuerpo exhibía las marcas de la violencia a que había sido sometido. Un asesinato político – al estilo de las peores dictaduras – que tenía todos los trazos de la represión y violencia anti independentista que ha sido signo de toda  nuestra historia política. Hoy, 48 años más tarde, el asesinato de Chagui Mari Pesquera sigue sin esclarecer, sumergido en la conspiración del silencio y obstrucción de la información en los archivos del Negociado Federal de Investigaciones (FBI), con la complicidad, dejadez e  indiferencia de todos los departamentos de justicia  coloniales de Puerto Rico transcurridos desde entonces.

La conciencia nos prohíbe olvidar. Por eso, mientras quede un Puertorriqueño o una Puertorriqueña luchando por la libertad, la paz y la justicia en nuestro país, cada mes de marzo revivirá la memoria de estos sucesos, y de los héroes, heroínas y mártires que los protagonizaron.

 

 

El Secretario de Vivienda defiende la carretera 10

 

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Según el secretario del Departamento de la Vivienda (DV), la construcción de la extensión de la carretera PR-10 de Utuado a Adjuntas, “tendrá un impacto para las comunidades aledañas, que se beneficiarán de un mejor acceso a los servicios de salud y a los suministros de la cadena alimentaria, al tiempo que mejorará enormemente la conectividad norte-sur de la Isla”.

La afirmación del secretario, William Rodríguez Rodríguez, fue en respuesta a preguntas hechas por CLARIDAD respecto a los argumentos de su departamento para justificar la extensión de la citada carretera. Mientras, el proyecto ha recibido críticas de ambientalistas, planificadores, científicos e, incluso, del mismo ingeniero que hizo el diseño original en 1967.

El DV indicó que para la construcción se utilizarán  los fondos CDBG-MIT otorgados por el Departamento de la Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) de Estados Unidos, los cuales están dirigidos a la implementación de estrategias de mitigación que reduzcan los riesgos y pérdidas ante futuros eventos de desastre. El proyecto fue aprobado por HUD el 19 de octubre de 2022. Aunque la agencia no precisó cifra, ya es sabido que la construcción sobrepasaría los $535 millones. Esto fue dado a conocer por la representante Mariana Nogales en conferencia de prensa en la cual cuestionó la pertinencia del proyecto y quiénes son los verdaderos interesados en él.

Según el DV, la PR-10 “reducirá la preocupación de los residentes que quedaron aislados sin conexión con los servicios esenciales, al tiempo que disminuirá la emisión de contaminación causada por los vehículos de motor que afectan a la calidad del aire y producen emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático”.

Al cuestionarse  si el DV iba o estaba realizando una declaración de impacto ambiental (DIA) para el proyecto, en vista de que el original caducó hace más de una década, se informó que la DIA original se ha mantenido vigente mediante reevaluaciones. El DV notificó en un aviso público, de junio de 2023,  que adoptarían la DIA final de 1979 de la Administración Federal de Autopistas (FHWA) y las reevaluaciones relacionadas mediante una nueva reevaluación de la DIA final. Además, que el FHWA y HUD, en consulta con las entidades federales regulatorias, determinaron que el cumplimiento ambiental del proyecto se debe demostrar mediante una Evaluación Ambiental.

El secretario indicó que las entidades responsables, el DV y FHWA, en conjunto con la Autoridad de Carreteras y Transportación (ACT), están preparando una Evaluación Ambiental de acuerdo con las regulaciones de la Ley Nacional de Política Ambiental (NEPA) las regulaciones de la FHWA y las regulaciones de HUD.

En cuanto a si el proyecto ya se le presentó a la Junta de Control Fiscal, ya que se supone que por la cifra de inversión de $585 millones este sea aprobado por el ente fiscal, la respuesta fue que una vez la ACT complete  el proceso de solicitud de propuestas para el diseño y la construcción del proyecto, el proceso de contratación y el borrador final del contrato se someterá a la Junta para su revisión.   CLARIDAD confirmó con la oficial de Prensa de la JCF que el proyecto no ha sido presentado.

Otro aspecto confirmado es que  el proyecto contempla la expropiación de propiedades privadas. El DV dijo que ese proceso lo va a realizar la  ACT, como agencia encargada del proyecto. Se expropiarán aquellos terrenos que quedan dentro de lo que será la servidumbre de la PR-10 que aún no se han adquirido. Actualmente, se han completado las actividades de adquisición dentro de los terrenos relacionados a tres de los cuatro tramos de la PR-10 que restan por construirse.

Al preguntársele si el DV conoce de los estudios que está realizando el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS)  en la región sobre metales críticos y si se le ha consultado, reaccionó que esa no es una agencia que típicamente se consulta durante los procesos ambientales de los proyectos y que la ACT se ha asegurado de realizar las consultas con las agencias pertinentes a la implementación del proyecto, tales como el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales y la Oficina Estatal de Conservación Histórica, entre otros.

El secretario Rodríguez rechazó las denuncias de que la explotación minera sea el objetivo del proyecto de la PR-10 y argumentó que el propósito de los proyectos de infraestructura subvencionados por el Programa para la Mitigación en la Infraestructura bajo los fondos CDBG-MIT es mitigar riesgos por causa de desastres y reducir pérdidas futuras.

Uno de los beneficios de la PR-10, según el DV, es la de una “instalación vital de transportación segura y resiliente construida para resistir los impactos de eventos naturales futuros de acuerdo con los últimos códigos de construcción de AASHTO, la Asociación Americana de Funcionarios Estatales de Carreteras y Transportación, Diseño y Construcción de Carreteras y Puentes”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A casi 50 años de aquel 11 de enero

Cargan el cuerpo de Luis Ángel Charbonier que llegó sin vida al hospital de Mayagüez. Foto por José R. “Pucho” Charrón)

Especial para CLARIDAD

Dos muertos y alrededor de diez heridos fue el saldo de un atentado terrorista contra un acto público del Partido Socialista Puertorriqueño en Mayagüez el 11 de enero de 1975. Bastaría rasgar aquí y allá las notas periodísticas del momento para formarse una idea básica de lo ocurrido. Lo que no quedan claro son las pequeñas historias. Uno de los muertos, Luis Ángel Charbonier, de 24 años, quizá desoyó horas antes los tibios reclamos de su esposa en su hogar en Cataño: no vayas, es un viaje largo, imagino que dijo más o menos a sus oídos. Pero no fue así. Cuenta su viuda Eva, de 23 años entonces y con bebé de meses:

“El niño y yo estábamos un poco enfermos, nos dejó en la casa de mis padres y nos dijo que la lucha era sacrificial y que él debía ir a la actividad. Acostumbraba decirme que moriría por la lucha, pero no creía que fuera tan pronto”.

El redactor de CLARIDAD, Benjamín Rivalta, hace esta entrevista un día más tarde del bombazo, y de esa misma nota se desprenden estos y otros datos que deberían ser rescatados por la salud de nuestra memoria colectiva.

Al parecer, Cholo, como le llamaban sus amigos, quería asistir al mitin del PSP en Mayagüez por el significado histórico que tenía la fecha del 11 de enero, día del natalicio de Eugenio María de Hostos y aniversario de la fundación del Movimiento Pro Independencia. No obstante, para él había otras razones que más tarde trascendieron en unas declaraciones de Carlos Gallisá. Era que, en esa próxima semana, el joven líder sindical en la fábrica de la Puerto Rico Cement se proponía hacer su ingreso formal al PSP luego de participar de un círculo de estudios por varios meses. Pero murió en Mayagüez dentro de una cafetería horas antes de un mitin multitudinario en compañía de un empleado, Eddie Román Torres, de 26, que nada tenía que ver con el evento en progreso a esas horas.

Se cuenta que los heridos fueron unas diez personas, aunque se estima que fueron más pues no todos los heridos quedaron registrados.

Eva Ayala, viuda de Charbonier. Foto Archivo CLARIDAD

En una breve entrevista que tuve con Consuelo, una de las heridas, me dejó saber que en ese momento ella era afiliada o “candidata a afiliada del PSP”. Para ese entonces pertenecer al partido implicaba un largo proceso de integración y compromisos. La bomba, al estallar, repartió fragmentos de las paredes, de los muebles y al parecer de algunos cristales, minúsculas esquirlas que fueron a parar a su rostro sin graves consecuencias que no fuera verse súbitamente ensangrentada. Segundos después abandonó el área de la explosión con un amigo y se despidió de Mayagüez con una promesa: De ahora en adelante Consuelo trabajaría con más ahínco por hacerse “militante”, carnet rojo, el más alto rango en el PSP.

Me pregunto si los operativos del extremismo cubano de derecha que planificaron y ejecutaron esta salvada del 11 de enero de 1975, con alguna colaboración de la Policía según consta, tuvieron algún día conocimiento de las consecuencias de sus actos. En Consuelo el país ganó una militante socialista, pero me pregunto también cuántos puertorriqueños no habrán desistido de sus impulsos y hasta de sus convicciones por el simple cálculo de los enormes riesgos que implicaba la lucha en esos momentos.

Por documentos de la Policía, por ejemplo, nos enteramos de que unos vecinos del hogar de mis padres declararon al FBI y la Policía que en casa había una fábrica de hacer bombas y que olía a gasolina. Que estaban seguros de eso. No dudo que la fantasía tornada en pesadilla fuera producto de los seguidos interrogatorios que el FBI solía practicar a domicilio como parte de sus faenas intimidatorias. Las veces que lo intentaron en casa, papi simplemente los mandaba al carajo, recuerdo bien, en español y en inglés.

Estos próximos meses quizá se nos presentan como una buena oportunidad para dejar un registro exhaustivo con relatos y testimonios e ilustrado con fotos, gráficas, mapas, de todos los incidentes de represión sufridos por el movimiento independentista entre 1960 y 1980. Parte de la investigación está hecha (aunque siempre es bueno verificarla) tal y como lo sugiere la cronología preparada por Domingo Vega Figueroa en la que detalla 303 incidentes de represión, y el libro de “Las Carpetas” de Ramón Bosque y Javier Colón. Así también los trabajos de investigación realizados por Che Paralitici, por un lado, y Raúl Álzaga y Ricardo Fraga, en torno, en este caso, a las acciones terroristas realizadas aquí por la extrema derecha cubana.

En las investigaciones de Álzaga y Fraga, solamente entre 1974 y 1976 se da cuenta de 24 atentados terroristas contra la vida y propiedades de independentistas, CLARIDAD entre otros, y personas vinculadas al movimiento obrero y estudiantil. En estos años, destacan, hay un cambio dramático en el poder de las bombas usadas. Por eso lo bautizan como “el más mortífero”, y añaden: “En dicho período hubo claros intentos de asesinatos al administrador del periódico Claridad, Domingo Vega Figueroa y al secretario general del PSP, Juan Mari Bras, con la colocación de bombas debajo de sus carros o frente a sus residencias”.

Del libro de Bosque y Colón sabemos que esos operativos “no se idearon como meras actividades de vigilancia. Se concibieron como operativos agresivos dirigidos a interferir con las actividades normales de las organizaciones”.

Son años que en un extremo tiene los asesinatos del 11 de enero de 1975 en Mayagüez en el contexto de un acto público, multitudinario, en presencia de gente de todas las edades, mediante un artefacto de alto poder destructivo ¡colocado en una cafetería!, hasta el vil asesinato de Chagui Mari Pesquera, el hijo mayor de Juan Mari Bras, el 24 de marzo de 1976.

En el 2025 se conmemoran 50 años de aquel 11 de enero. Propongo que usemos el periodo que lleva a esta fecha tan significativa para recapitular esos procesos y reencontrarnos en los nuevos horizontes de lucha, algunos de los cuales se perfilan muy prometedores en estas elecciones del 2024.

«Hay desconfianza de como se utilizan los fondos»

 

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

La falta de planificación y de transparencia, la desconfianza  y el forcejo entre el Gobierno de Puerto Rico, su Oficina de Recuperación, Reconstrucción y Resiliencia (COR3) y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencia (FEMA) son la causa de que a seis años de los huracanes Irma y María y los terremotos quede una cantidad de trabajo sustancial por hacer y de que solo se haya gastado $1.8 mil millones de los $23.4 mil millones asignados.

Esa es la apreciación de un planificador y un economista consultados acerca del reciente informe publicado por el GAO (siglas del Goverment Accountabillity Office del Gobierno de Estados Unidos)  sobre el uso de los llamados fondos federales de Asistencia Pública asignados a Puerto Rico. El  informe del GAO indica que aunque FEMA y el COR 3 tomaron medidas para acelerar los proyectos ha habido un aumento preocupante de costos en los proyectos, lo que podría reducir de manera excesiva los presupuestos establecidos para completarlos.

Según el informe, citamos: “En En mayo de 2021, la GAO identificó una serie de riesgos para la recuperación de Puerto Rico, incluidas las dificultades del subreceptor para iniciar la construcción de proyectos, y recomendó que FEMA tomara varias medidas para gestionarlos. FEMA ha abordado parcialmente estas recomendaciones; sin embargo, se necesitan medidas adicionales, incluida la finalización de su plan de gestión de riesgos y la adopción de medidas para monitorear continuamente los riesgos de recuperación”.

En entrevista al planificador David Carrasquillo, este señaló que  siempre se ha sabido que el dinero no iba a dar, por lo que levantó bandera sobre el propósito de quién lo dice y en qué contexto lo dice.  Añadió que cuando se hicieron los estimados de cuánto iba a costar cada obra se subestimaron los costos porque en aquel momento no se sabía todavía cómo iba a funcionar el COR 3. No obstante, denunció, es bastante común que los constructores subestimen los costos para luego hacer las correcciones y solicitar más presupuesto. Aunque dijo que sí hay casos en que los costos no son previsibles, en otros sirve como excusa para justificar que, aunque el dinero esté disponible, no se haya utilizado.

Las obras de reconstrucción son las que tienen que ver con carreteras, escuelas, obras de la Autoridad de Acueductos y la red eléctrica, entre otros.

“Es bochornoso el mal uso del dinero en programas como R3 Tu hogar renace.  Sí es cierto que los costos del proyecto subieron, pero se han programado muchos proyectos mal. Por ejemplo, todavía se están viendo  los esfuerzos de planificación comunitaria, pero en cualquier momento se va a tomar la decisión de cuáles van a ser los proyectos de mitigación sin tomar en consideración las comunidades”.

Carrasquillo señaló, además, que planificación no es cuestión de costos administrativos. Además de que ha tomado tiempo cumplir con requerimientos de HUD y FEMA, incluso que hay cosas que se pudieron hacer a nivel local, pero se decidió darlos a una compañía foránea, lo que conlleva mucho más dinero.

“Siempre hay mucho papeleo entremedio. Es cierto que el andamiaje profesional de Puerto Rico no va a estar acostumbrado en el sentido de que cuesta buscar el contrato, te piden muchísimas cosas muy onerosas, hay que presentar propuestas, documentos, gastos de afidávit, licencias al día, que muchas veces el Departamento de Estado o la Junta Examinadora no está al día. Complica tanto el asunto, que el gobierno decide que un tercero se haga cargo y se va mucho dinero  en eso”, denunció el planificador especialista en desarrollo comunitario.

El economista Heriberto Martínez Otero comenzó por señalar obstáculos con FEMA, como por ejemplo, el criterio de FEMA para la asignación de fondos. Uno de los criterios que esa agencia utiliza en un estado, ya sea una ciudad o condado (county), es que tiene que tener más de medio  millón de habitantes. Es obvio que en Puerto Rico ningún municipio cualifica porque la configuración de  municipios en la isla es diferente a la de EE. UU. Desde el punto de vista de política pública, Martínez Otero señaló que hay una desconfianza bien fuerte de cómo se usan los fondos  federales en Puerto Rico. “Para los auditores federales todavía el caso de Cobra y Whitefish está presente, y eso fue hace seis años atrás, el modo en que se utilizó de la manera más extraña posible. Hay una falta de transparencia total”.  Esa desconfianza, sugirió, se acentúa con esta auditoría del GAO.

En esa línea, trajo a la atención que el forcejo que existe entre el COR3 y FEMA los hacen responsables a ambos  del atraso.  “Para  un economista, las dos instituciones son responsables, es como un embudo. Lo que tenemos es un movimiento mínimo, los dos están en una situación de atraso. Tanto el director de COR 3 como el de AFAC han expresado que las conversaciones con FEMA han sido fructíferas, pero eso no es necesariamente lo que está diciendo el GAO”.

El también director ejecutivo de la Liga de Cooperativas expresó que su impresión es que este informe del GAO conlleva varios riesgos. El  primero es que el mensaje que se le envía al Gobierno federal es que en Puerto Rico son lentos e ineficientes y poco transparentes en el uso del dinero federal.  Afirmó que eso está implícito en todo el documento.

Segundo, no descartó que haya el riesgo de que se pierda más dinero del que ya se ha perdido y trajo el ejemplo de que ya el Departamento de Educación y el Departamento de la Vivienda han tenido que devolver dinero que se les había  asignado. De paso, comentó que la publicación del informe coincidió  con denuncias de estudiantes en las redes sociales sobre el estado de las escuelas.

Tercero, alertó sobre el riesgo de que en el 2025 haya un gobierno conservador en Estados Unidos. Podría ocurrir que ese dinero que esté en caja sedentaria sea para Puerto Rico la última oportunidad en buen tiempo de recibir cantidades extra de fondos federales, lo que implica que la situación del Gobierno de Puerto Rico se va a complicar.

Martínez Otero exhortó a la sociedad civil  a organizarse y exigirle a los funcionarios electos a que digan la verdad respecto a lo que dice el GAO. “Si nos dejamos llevar por el informe del GAO, hay un problema en la administración de los fondos; si nos dejamos llevar por el Gobierno de Puerto Rico, es que  FEMA nos pone demasiados criterios, y si nos dejamos llevar por las familias trabajadoras de este país, lo que hay es un desastre”.