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Editorial- Alguien que siempre quiso tender puentes

Don Noel junto a Juan Mari Brás, detrás Rafael Anglada. Foto Archivo CLARIDAD

 

 

Cuando Noel Colón Martínez fue candidato a gobernador por el Partido Independentista en las elecciones generales de 1972, quienes siempre conspiraban contra el patriotismo puertorriqueño echaron a correr el rumor de que era “millonario”, “dueño de una cadena de supermercados”, en alegada contradicción con la consigna del PIP de entonces, que era “Arriba los de abajo”. La campaña a sotto voce resultaba irónica porque el gobernador en funciones en ese momento, y candidato a reelección, era Luis A. Ferré, uno de los principales integrantes de la oligarquía criolla.

Colón Martínez, quien luego de trabajar como fiscal y juez dedicó el resto de su vida a practicar la abogacía, solo o con uno de sus hijos como único socio, enfrentó aquel rumor malintencionado con la humildad y sinceridad que siempre le caracterizó: “Pertenezco a una clase profesional a la que se le concede muchos privilegios”, dijo. “Económicamente estoy bien. Teniendo todo lo que tengo, pienso en los miles de puertorriqueños que carecen de lo mínimo. Por eso, estando arriba, me siento comprometido con los de abajo y sus aspiraciones, aunque esto represente la pérdida de mis privilegios y de mi exceso de bienes.” Esa respuesta, breve y contundente, resume muy bien el ideario y la práctica de Noel, quien, tras una “vida plena”, como dijo su hijo Javier, falleció el pasado 7 de octubre.

La candidatura a gobernador de 1972 fue la primera y última de Colón Martínez. No volvería a ser candidato a un puesto electivo, pero su intenso trabajo contra el colonialismo y por la independencia nunca cesó en el medio siglo que tuvo por delante. Como muchos puertorriqueños de entonces, sus primeras simpatías partidistas fueron con el PPD, el partido de su padre, quien fue alcalde de Moca por esa colectividad. Cuando dejó de ocupar cargos públicos y pudo asumir posiciones políticas, de inmediato se ubicó en el sector crítico del partido, el que quería que retornara a las aspiraciones de independencia y justicia social de sus primeros años.

Muy pronto tuvo la certeza de que aquel PPD, contrario a lo que pensaban otros críticos que permanecieron en sus filas, no era redimible, y empezó a buscar otras trincheras. La ocasión se presentó en 1967 cuando Luis Muñoz Marín, en su afán por seguir escondiendo la naturaleza puramente colonial del ELA, se inventó el primer plebiscito buscando que el voto popular le diera aires de legitimidad al engendro que entonces cumplía 15 años. Todo el independentismo y el soberanismo se unió en una campaña de rechazo a ese plebiscito, y Colón Martínez, que entre 1964 y 1966 había sido presidente del Colegio de Abogados, encabezó un grupo de puertorriqueños que salieron del PPD para integrarse de lleno a la lucha de independencia.

Desde entonces sólo miró hacia atrás para aprender de experiencias. A partir de aquel momento, la lucha por la independencia ganó uno de sus exponentes más consecuentes. Poco tiempo después de su experiencia antiplebiscitaria se integró al PIP, y cuando abandonó esa organización en 1973, junto a Carlos Gallisá y otros dirigentes, nunca dejó de ser un militante activo del independentismo. Durante el resto de la década del 70 y la del 80 fue un colaborador cercano del Partido Socialista Puertorriqueño y, de manera particularmente intensa, participó en el esfuerzo de ese partido y de otras organizaciones dirigidas a internacionalizar el caso colonial de Puerto Rico. En ese campo debe destacarse su trabajo en la ONU para lograr que el Comité de Descolonización asumiera jurisdicción sobre Puerto Rico y su participación en las dos conferencias internacionales que se celebraron, en La Habana y en Ciudad de México, en solidaridad con la lucha puertorriqueña.

Del trabajo que Colón Martínez desplegó durante 55 años, entre 1967 y 2022, es menester destacar una idea que siempre presidió sus acciones. Nos referimos a su convicción —que tal vez naciera de la experiencia unitaria en la campaña antiplebiscitaria de 1967— de que no es posible adelantar la lucha de independencia sin buscar amplitud y tender puentes hacia otras organizaciones y tendencias. Esa convicción de que solo una alianza amplia de múltiples fuerzas puede lograr la salvación de Puerto Rico siempre presidió el accionar de Noel. Por eso participó en todos los esfuerzos unitarios del PSP, aunque nunca fue miembro de la organización y, más adelante, acogió con entusiasmo el llamado que hizo Juan Mari Brás en 1993 para fundar el Congreso Nacional Hostosiano, que posteriormente presidió. Durante todos esos años no tuvo reparos, inclusive, en acercarse a sectores del PPD para determinadas campañas que creyó necesarias o en apoyar a determinados candidatos que sobresalían por su honestidad y soberanismo. Esos esfuerzos le generaron críticas, pero nunca los abandonó.

Ese compromiso con la amplitud se manifestó también en este periódico. En 1996, CLARIDAD dejó de ser un medio de prensa identificado con una particular organización política, pasando a estar dirigido por una Junta Directiva de composición amplia. Colón Martínez fue su primer presidente. Desde esa posición desplegó esfuerzos para que el periódico se desarrollara y también para que en cada edición se identificara con todos los que luchan para que nuestro país pueda superar las cadenas del colonialismo.

Que descanse en paz, querido Noel.

 

Una foto con una historia de lucha

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

¿Cuánto aportará a la encomienda que le dio el presidente, Joe Biden, a la secretaria del Departamento de Energía Federal, Jennifer Granholm, de dar seguimiento a  la modernización del sistema eléctrico de Puerto Rico? Eso está por verse afirmó en entrevista a CLARIDAD la licenciada Ruth Santiago.

Santiago es miembro del Comité Asesor de Justicia Ambiental del Presidente  y del movimiento Queremos Sol y fue una de las líderes comunitarias que participó en la reunión que sostuvo el presidente de Estados Unidos —en su visita de un par de horas en la isla— con representantes de seis grupos comunitarios. Su participación fue como representante de la organización Iniciativa Comunitaria de Ecodesarrollo Bahía de Jobos (IDEBAJO). Las otras organizaciones participantes fueron el Centro Sor Isolina Ferré, donde se celebró la reunión; la Federación Hispana; FURIA; PECES  y Neighbord Housing Service.

La líder comunitaria reconoció que el presidente  hizo el anuncio del nombramiento antes de la reunión y posteriormente lo repitió ante los grupos comunitarios. Su apreciación responde, expuso, a que en febrero de este año se firmó un memorando de entendimiento entre  las agencias federales de FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias) HUD (Departamento de Vivienda de EE. UU.) y el Gobierno de Puerto Rico que ha resultado en el Estudio Puerto Rico 100, que es como supuestamente los  laboratorios nacionales del Departamento de Energía Federal van a trazar unas rutas para que Puerto Rico llegue al 100 % de energía renovable para el año 2050, como requiere la ley. Dio a conocer que ya esos laboratorios están envueltos en esa tarea y hay indicios de que hace dos meses uno de los laboratorios dijo que la isla tiene potencial 20 mil megavatios (mgv)  de energía solar en techos. Lo contrastó con que la demanda en la isla, como mucho, es de alrededor de 3 mil mgv.

 

“Eso  concuerda con lo que planteamos desde la sociedad civil de que esa transformación es necesaria y urgente para proveer seguridad energética a las comunidades, población, instituciones, escuelas, negocios y las facilidades de suministro de agua”.  Apuntó que lo que está por verse realmente es quién estará controlando el flujo de fondos, si será FEMA, a menos que lo que el presidente está diciendo es que será Granholm, quien dicte las pautas.

Sobre  la reunión dijo que de  parte de IDEBAJO le presentaron al presidente una carta abierta en donde se expone la situación de que con una tormenta tropical que afectó solo  a la parte suroeste de Puerto Rico se cayó todo el sistema. Que eso apunta a que no hay un manejo del sistema que permita la continuidad del servicio y que eso es atribuible a la empresa LUMA  por no tener la fuerza laboral suficiente y conocedora de un sistema tan complicado como el que tenemos. Además expusieron el asunto de que no nos hace viable como país el tener una compañía controlando el sistema eléctrico y que lo hace falta es una transformación”.

Santiago, quien tuvo el arrojo de posar en una foto junto al presidente Biden y el gobernador Pedro Pierluisi  con un cartel que leía “Fuera LUMA, queremos sol”,  reparó en que había que transformar de manera radical nuestro sistema eléctrico y cómo el país se relaciona con el asunto de la energía, que tanto impacta a las comunidades. Trajo a la atención el trabajo que hace IDEBAJO en las comunidades del suroeste, impactadas  por la contaminación que generan las operaciones de las generadoras de energía, como la carbonera AES, el complejo Aguirre y la Central Costa Azul.

Preguntamos a Santiago si la propuesta de Queremos Sol contrasta con la política energética del gobernador Pierluisi que se ha visto hasta ahora y si, como miembro del Comité de Asesor de Cambio Climático de Casa Blanca, ve que el presidente se llevó una impresión de que su política contrasta con la del gobernador.

“Definitivamente, porque tuvimos un encontronazo”. En la reunión con el presidente, el gobernador trató de alegar que él sí la respaldaba y que su administración estaba trabajando y promoviendo la energía renovable distribuida a través principalmente de sistemas solares en techos y baterías, que parte de los fondos CDBG se van a usar para eso. Santiago intervino y le dijo que eso era una parte minúscula de los fondos, “porque estamos hablando de $16 mil millones de los fondos de recuperación de desastre, y él alega que va a usar alrededor $600 millones para energía renovable en techos, que es nada comparado con 20 veces más para reconstruir la misma red centralizada que va a seguir fallando. Su motivo es aumentar su ganancia y maximizar sus ganancias. Eso implica no proveer insumos”, dijo que expuso en la reunión.

La molestia del gobernador ante su intervención fue mayor que con la de la fotografía, aseveró.

Como abogada y conocedora del tema de la energía, Santiago afirmó a CLARIDAD que en lo absoluto es conciliable una transformación del actual sistema de energía a uno solar con la gestión de LUMA como un ente privado. Indicó que el contrato es el obstáculo mayor para la transformación necesaria del sistema debido a que las disposiciones del contrato  le dan a LUMA el control de los fondos y que el contrato es uno que de una manera u otra pretende ir por encima de la ley. Según el contrato,  LUMA tiene la potestad de cambiar el presupuesto de la AEE, tiene injerencia para nombrar al manejador de los fondos federales y para preparar lo que llaman el manual de manejo de los fondos.

“LUMA es una compañía que además de que su fin es ganar dinero, su modelo de negocio es construir sistemas a larga distancia de transmisión. Eso es lo que ellos hacen en Estados Unidos, en  Canadá. Eso  no compagina, no cumple con el interés público de Puerto Rico”.

En tanto, en el Congreso de EU. UU. todavía está pendiente la continuación de las vistas públicas celebradas por el Comité de Recursos Naturales, que preside el congresista Raúl Grijalba, sobre la gestión de LUMA.  La licenciada Santiago dijo que la última vista, que estaba pautada precisamente para la semana en que pasó el huracán por Puerto Rico, se canceló en dos ocasiones. Lamentó que no ve la acción necesaria por parte del Congreso para investigar el contrato y denunciar el control que ejerce una compañía privada sobre unos fondos que son para proyectos públicos, lo que FEMA llama asistencia pública.

Sí dio crédito a que las vistas han dado información para que, por ejemplo, la congresista Nydia Velázquez hiciera expresiones sobre la total  falta de transparencia y coordinación que tiene LUMA con la AEE, que no le responde al Gobierno, ni a la Legislatura de Puerto Rico, mucho menos a las comunidades, cuando se supone que hay leyes federales que  requieren que las compañías eléctricas formen parte de comités locales en casos de emergencia.

 

 

Despidiendo a tío Noel

Padre Pedro Ortiz celebrando la misa de despedida. Foto Ernesto Robles

 

Como escribir aparentemente se me da, mis primos, democráticamente (al menos entre ellos) me encomendaron la difícil tarea de que, a nombre de nuestra familia, exprese unas breves palabras de agradecimiento a todas las personas que nos han acompañado en esta sentida jornada de despedida física de nuestro amado Noel Colón Martínez.

Pero, antes de comenzar haré una digresión para reconocer que, si alguna vez aprendí a dominar la destreza o el arte de escribir, se lo debo también a tío, por partida doble. Primero, porque como comentar los artículos de opinión de Tío Noel era la comidilla familiar, con tal de no mantenerme al margen, recuerdo ya que desde mis 8-10 años los comencé a leer y los continué leyendo toda mi vida, aprendiendo así de su técnica, y más importante aún, formándome mi carácter con sus contenidos. Pero, además, porque cuando me tocó a mí como Presidente de la Federación Universitaria Pro Independencia (FUPI) dar algún discurso en ocasiones importantes, o presentar una ponencia en algún foro o conferencia local o internacional; siempre recurrí a tío Noel para que me ayudara a redactarlos. Y digo para que me ayudara y no para que me los corrigiera, porque quien corrige se posiciona por encima del corregido, y con tío el bajaba a la posición de colaborador. ¿Ruben, que tu quieres decir con esto? ¿Ruben, no te parece que debieras considerar este otro asunto? ¿Ruben, no pensarías conveniente eliminar esto? Y como evidentemente mi respuesta sería siempre que sí, entonces la suya era “ha pues hazlo”.  (Así que ya saben el verdadero secreto de aquel discurso en el 30 aniversario de la FUPI del cual tantos elogios recibí.)  Y sí, el me llamaba Ruben. Y es que lo único que puedo decir que tío Noel me negó, fue el acento de mi nombre; hasta cuando me regañaba, porque entonces lo pronunciaba con triple e, Rubeeen. Y para no hacerlo pasar algún mal rato, admito que nunca se me ocurrió preguntarle por qué me cambió el nombre; así como tampoco se me hubiera ocurrido pedirle ayuda en matemáticas.

Volviendo. Si mencioné que darles las agracias a todas las personas que nos han acompañado durante esta jornada no es tarea fácil, es porque la inmensa mayoría de ustedes, además de expresarnos su profunda solidaridad con nuestra pena; nos han dejado saber que se encuentran aquí por la enorme admiración y cariño que les generaba la figura de Noel, el hombre público. En tales circunstancias, no cabe simplemente darles las gracias, sino, que se impone la responsabilidad de convocarles a seguir construyendo formas de continuar acompañándonos y apoyándonos mutuamente a llenar los espacios dejados por esta pérdida compartida; redoblando nuestro compromiso con la gesta libertaria de Noel.

Claridad en guardia de honor por don Noel. Foto Alina Luciano

Y es que la partida física de Noel indudablemente representa una enorme pérdida para todas las personas que aspiramos a una patria libre y democrática de justicia social, en la cual el ejercicio de la política constituya una honesta vocación de servicio en la promoción del bien común. Y cuando digo patria, me refiero a ella en el mismo sentido en que la asumió y vivió Noel, a tenor con los versos de ese otro mocano, Antonio Cabán Vale, que enuncian “nuestra patria son los pobres”. Porque Noel tenía extremadamente claro que la lucha por la independencia política era solo una parte (que el entendía como estratégicamente fundamental), de una lucha mayor por la completa emancipación humana.

Como fuera mencionado ayer, Noel era un faro, un referente para la acción emancipadora de todas nosotras. Por eso, muchas de nosotras empezamos a imaginarnos perdidas al no poder contar con la oportunidad de acudir a pedirle su consejo, sin poder leer sus columnas de opinión, o de otra forma beneficiarnos de su profundo intelecto y coherente vivo ejemplo. Y es que, durante tanto tiempo Noel llenó un espacio tan vital en nuestra lucha libertadora que, a pesar de que aun cuando no hemos acabado de despedirnos de sus restos mortales, ya lo extrañamos como si hubieran transcurrido años desde su partida.  Sobre todo, en momentos en que reconocemos que nuestra existencia colectiva como boricuas se ve amenaza de formas nunca experimentadas, por lo que arrecia nuestra necesidad de contar con figuras como la suya, con tan elevado grado de patriotismo.

No obstante, pienso que, si afinamos el oído, ennoblecidos por el corazón, nos daremos cuenta de que su voz continúa resonando entre nosotros. Por eso, si nos sentimos confundidas siempre podremos recurrir a imaginar qué nos aconsejaría Noel en estas circunstancias; para que alguna respuesta ética, honesta, valiente y sensata aflore en nuestras cabezas.

Un abrazo para todos y todas ustedes de parte de nuestra familia. Los dejamos con un sincero por ahí nos vemos; convencidos de que gracias a ustedes una gran parte de Noel nos continuará acompañando en esta lucha por la emancipación patria, hoy y siempre, hasta la victoria definitiva.

Mirada al País-Cabachuelas, o la luz al principio del túnel 

Mirada Cooperativista

Especial para CLARIDAD

 

Al día de hoy, los miembros de las cooperativas representan, al menos, el 12 % de la humanidad. Como empresas basadas en valores y no en los ingresos de capital, los 3 millones de cooperativas presentes en el planeta trabajan juntas para construir un mundo mejor.

Alianza Cooperativa Internacional

En Morovis hay una cooperativa digna de ser visitada. Hay que ponerla en agenda. Hace unos cuantos años tuve el privilegio de conocer a Roberto Martínez. Él era residente en Morovis y compartíamos como organizadores sindicales en la Federación de Maestros de Puerto Rico. Roberto nos invitó un día a su pueblo y nos llevó a una finca. Caminamos y de repente nos señaló un hueco en la tierra y nos dijo sigiloso: “por ahí vamos a entrar”. Lo hicimos y se descubrió ante nosotros una inmensa cueva, donde relucían hermosas e incontables estalactitas y estalagmitas. Ni los murciélagos ni la posibilidad de temidas arañas empañaron esa experiencia que quedó grabada en mi recuerdo. No he vuelto a ver a Roberto a quien le deseo salud y vida plena, pero aquella experiencia quedó grabada en mi memoria. Años después participé de un encuentro con nuevas cooperativas y aquellas estalactitas y estalagmitas volvieron a brillar en mi memoria cuando supe de la existencia del Proyecto Cabachuelas, CABACoop. Me enteré por el trabajo organizativo de mis compañeros en la Liga de Cooperativas de Puerto Rico con ellos.

Era un proyecto turístico ubicado en Morovis que me hizo comprender la devoción de Roberto y su comunidad por su entorno y que, además, confirma las posibilidades infinitas del cooperativismo. Según sus integrantes lo definen es un proyecto de educación y ecoturismo de base comunitaria gestado para La Reserva Natural Las Cabachuelas en Morovis, Puerto Rico. El trabajo que realizan es impresionante. La base del trabajo es totalmente vinculada a la cogestión y la participación de la comunidad. Llevan a cabo actividades educativas y recreativas que impactan positivamente el desarrollo comunitario.

En ocasión de iniciar octubre, mes del Cooperativismo se realizó una actividad educativa en la sede de la Liga de Cooperativas de Puerto Rico y una de las participantes fue Aridni Martínez Medina. Esta joven logró transmitir a la audiencia su compromiso, energía y apego a este proyecto.

En su exposición compartió que al optar por el modelo cooperativo se acercaron al proyecto Incubadora de cooperativas del Instituto de Cooperativismo de la Universidad de Puerto Rico. Este esfuerzo es parte de la agenda de esta institución en favor del cooperativismo que estamos obligados a incluir en nuestros reclamos en beneficio del fortalecimiento de este principal y laureado centro docente. Luego de acercarse a este programa reconocen el respaldo de otras instituciones públicas y privadas entre las cuales mencionan a la LIGA. Esta iniciativa ha permitido la creación de programas recreativos, educativos y de investigación. El trabajo realizado está orientado hacia el desarrollo comunitario con un plan de cogestión participativo para la Reserva Natural y el desarrollo de la actividad económica local. Escogieron el modelo de cooperativa de trabajo asociado y la escogencia que realizaron de sus integrantes es clave en su éxito. Entre sus socios hay intérpretes ambientales certificados por la National Association for Interpreters (NAI), un trabajador social comunitario, educadores, geógrafos, promotores agroecológicos y un contable, un gran colectivo de talentos y conocimientos

Aridni narró que el interés principal era dar a conocer el proyecto, desarrollar actividad económica y recreativa comprometida con la protección ambiental. Optaron por el desarrollo de un plan de manejo comunitario de esa reserva natural, generando empleos, procesos de investigación, actividades educativas, científicas, recreativas todo ello alineado a Objetivos Globales para el Desarrollo Sostenible. Concebido el proyecto y organizada la cooperativa comenzaron a trabajar. Entre sus logros mas significativos están:

  • Adoptaron la escuela intermedia Angel G. Quintero Alfaro que se encuentra en el barrio Barahona.
  • Instalaron una torre de purificación del agua para beneficio de la comunidad.
  • Colaboraron en la organización de la cooperativa juvenil , Mi Cultura Coop.
  • Desarrollaron un programa de 16 proyectos que integran a la comunidad escolar en sus actividades educativas, recreativas y de investigación en la Reserva Natural de Cabachuelas.
  • Es un centro de práctica docente para estudiantes universitarios.
  • Desarrollan publicaciones educativas.
  • Tienen proyectos con jóvenes del Programa de Mercadeo de la escuela Superior de Morovis Jaime A. Collazo.
  • Hacen simposios, temas de cuevas, arqueología y este ao será el 19 de noviembre.
  • Han creado alianzas con:Centro Cultural de Morovis, la División de Turismo Sostenible de la Compañía de Turismo de Puerto Rico, el Bosque Modelo de Puerto Rico, la Universidad de Puerto Rico; la Sociedad Espeleológica de Puerto Rico (SEPRI), AmeriCorps Vista, Municipio de Morovis; Universidad de Colorado, Sociedad Ornitológica Puertorriqueña (SOPI), Escuela Pública Intermedia Ángel G. Quintero Alfaro, Darwin Animal Doctors, FIDECOOP; la Liga de Cooperativistas de Puerto Rico, Instituto de Cooperativismo de la UPR, A Seed of Change; ACAMPA, la National Association for Interpretation (NAI) y Harimau Conservation.

Por si fuera poco, tienen programas de verano. Durante la pandemia continuaron ofreciendo talleres virtuales. Para fomentar la integración cooperativista abrieron sus cuentas en la Cooperativa de Ahorro y Crédito de Morovis fortaleciendo así el sistema cooperativo. Han contribuido con fuentes de agua potable a la comunidad y escuelas, bolsas de compra, pipas de agua y asisten a reuniones comunitarias para apoyarlos. Recientemente la Fundación Ford los reconoció y les otorgó un donativo ambiental por su propuesta que permitirá sentar las bases del Huerto Riachuelo en el barrio Barahona de Morovis a través de nuestro Programa de Alcance Comunitario para continuar apoyando esfuerzos que aumenten la soberanía alimentaria y contribuyan a la creación de una economía solidaria en su entorno.

El Proyecto Cabachuelas ofrece recorridos nocturnos y diurnos. Los pueden conseguir en las redes sociales como Proyecto Cabachuelas  o Caba Coop.

¿Porqué esperar la luz al final del túnel? Celebra el cooperativismo de forma divertida y conoce este tesoro de principio a fin. La luz a principio del túnel.

 

 

Despedida a un hermano mayor

Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres. Esos son los que se rebelan con fuerza terrible contra los que les roban a los pueblos su libertad, que es robarle a los hombres su decoro. En esos hombres van miles de hombres, va un pueblo entero, va la dignidad humana. Esos hombres son sagrados.”    José Martí (La edad de Oro)

 Estas palabras que le dedico hoy a Noel Colón Martínez, a quien he querido como hermano mayor y segundo padre, tienen como base aquellas que pronunciara el 24 de marzo de 2018 en el homenaje que le rindiéramos en el seno del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano.

Como tantos otros de mi generación, conocí a Noel en el marco de la campaña política del Partido Independentista Puertorriqueño de cara a las elecciones de 1972. Yo era un joven que se había integrado al PIP precisamente cuatro años antes, cuando el candidato a la gobernación era el querido profesor Antonio (Toño) J. González, de quien se decía como “slogan” para la gobernación, “era el mejor”.

No recuerdo que entonces conociera a Noel, aunque ya su nombre era mencionado luego de la experiencia llevada a cabo por el Frente Antiplebiscitario durante el plebiscito de 1967 y su posterior ingreso al Partido Independentista Puertorriqueño, donde ya comenzaba a destacar su brillante intelecto.

Acá en San Juan y particularmente entre los integrantes del  hoy denominado Ilustre Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico, ya Noel era conocidísimo. Entre 1964 y 1966 había ocupado la presidencia de la institución sembrando en ella semillas que aún hoy, luego de más de medio siglo, continúan dando frutos como son la “Fundación Colegio de Abogados de Puerto Rico, Incorporada” y la “Égida del Colegio de Abogados, Inc.” También Noel desempeñó un rol de suma importancia en el desarrollo de tres importantes instancias creadas para brindar apoyo legal a la población indigente en Puerto Rico en el área civil y penal, como son Servicios Legales de Puerto Rico, la Sociedad para la Asistencia Legal de Puerto Rico; como también el programa de PRO BONO del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico.

Aquel ser humano nacido en Moca, Puerto Rico el 20 de octubre de 1927 y que de apenas diecisiete años llegó en 1944 al Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico para obtener un grado asociado en pedagogía, ya comenzaba a alumbrar con luz propia entre los de su generación.

Parte del público en la despedida del patriota, Noel Colón Martínez. Foto Alina Luciano/ CLARIDAD

Estando en el Recinto de Río Piedras encontró en el periodismo estudiantil una de las vocaciones que hasta los pasados años, desde la distancia de múltiples décadas, le seguía apasionando. En 1951, sin embargo, el aprendiz de maestro de escuela, tomó otra ruta en la vida al obtener el grado, entonces denominado  grado de “Bachiller en Leyes” hoy “Juris Doctor”. Creo que la experiencia de haber vivido en parte el desarrollo de la Huelga Universitaria de 1948 y su contacto personal con  otros talentosos jóvenes como Juan Mari Brás, Elfren Bernier, Héctor Landrón, Juan Ortiz Jiménez. Wilfredo Bianchi, Federico Cordero, Jesús Palmer, José Antonio Ortiz, Venancio Medina, José Orlando Grau y William Fred Santiago, contribuyeron a moldear su carácter y  su pensamiento.

Eran tiempos en que estos amigos, desde el periódico estudiantil El Universitario, establecían la contraparte editorial alterna del oficialista periódico de la administración del rector Jaime Benítez, La Torre. Como ocurrió en otros casos, Benítez vio en Noel un diamante aún sin pulir, el cual con un trabajo adecuado y generoso, creyó sería capaz de deslumbrar a todos. Por eso, y quizás por otro tipo de motivaciones cuya discusión en estos momentos sobra, Jaime Benítez le ofreció una beca que le llevaría lejos de Puerto Rico, a la Universidad de Columbia en Nueva York, ofrecimiento que Noel rechazó para dedicar su tiempo a estudiar derecho aquí en Puerto Rico.

En las postrimerías de sus estudios de derecho, Noel contrajo matrimonio con Ana María Morera, su compañera de vida. Doña Annie, como le llamamos, había completado ya en 1950 un bachillerato en Ciencias Naturales en la UPR.

Según nos narra José Javier, uno de los hijos de Noel en el libro que editara en torno a diversas columnas escritas por su padre, titulado La disidencia como vocación, en 1951 Noel acepta una posición como Juez Municipal en Lares. Luego, en 1953 entra al Departamento de Justicia como una forma de evadir el Servicio Militar Obligatorio. Para entonces aún se desarrollaba la Guerra de Corea, causante de la muerte de alrededor de 750 puertorriqueños y  heridas a más de 3 mil compatriotas.

Mientras se desempeñaba como Fiscal Especial, en 1954 le asignaron la revisión de los expedientes de los nacionalistas que habían reivindicado con su ataque al Congreso de Estados Unidos la denuncia colonial del ELA, así como varias carpetas de sospechosos de ser comunistas, para determinar si habían violado la Ley de la Mordaza. En ambos casos, Noel recomendó que no se radicaran cargos.

Quien más adelante en la vida fuera su amigo, el Lcdo. José Trías Monge, entonces Secretario de Justicia, descartó las recomendaciones e instruyó al Departamento continuar adelante con los cargos. En 1956, siendo ya Fiscal General, Noel participó en el procesamiento penal de varios nacionalistas implicados en la Revolución de 1950 en Arecibo. Sobre el particular, nos dice José Javier, Noel sostiene de forma autocrítica, que ha sido “uno de los mayores errores de su vida”.

Los comienzos de la década de 1960 encontrarán a Noel militando en el Partido Popular Democrático, pero será en aquel sector que ya entonces cuestionaba los fundamentos coloniales de la relación política existente con Estados Unidos desde 1952. Como integrante del “Grupo de los 22”, nombre con el cual se conocerá este sector disidente de la línea oficial muñosista que demandaba la transición en el liderato del PPD,  a Noel se le invita a participar de la política activa como candidato al Senado por el Distrito de Bayamón.

Me cuenta Noel un día en el cual conversáramos sobre esta invitación, que en un momento se le solicitó visitar la casa de Luis Muñoz Marín para conversar con él. Allí, nos dijo Noel, el propio Muñoz Marín le estimuló a que aceptara la invitación y fue más allá ofreciéndole respaldo a su candidatura. Noel le indicó a Muñoz Marín que él no podía aceptar una invitación de tal naturaleza,  y le recordó de paso que él no era residente del distrito senatorial de Bayamón, por lo que no cualificaba para el puesto. La respuesta de Muñoz fue sugerirle que eso podría resolverse de otra manera. Noel se mantuvo firme en su rechazo a la invitación.

En 1964 Roberto Sánchez Vilella fue electo gobernador de Puerto Rico sustituyendo a Muñoz Marín. Esta vez don Roberto, quien hasta su último aliento de vida fue un amigo íntimo de Noel, le ofreció la posición de Secretario de Justicia. Limitaciones relacionadas con la posibilidad de su confirmación siendo Muñoz senador, le llevaron a descartar tal nominación.

Un año antes del triunfo de Sánchez Vilella, desde el entonces Colegio de Abogados de Puerto Rico, se había decidió abordar una  vez más el estudio de las relaciones políticas entre Puerto Rico y Estados Unidos, esta vez a través de una comisión especial, denominada Comisión para el Estudio del Desarrollo Constitucional de Puerto Rico. Ya desde 1944, ocho años antes de la fundación del ELA, el Colegio había emitido pronunciamientos claros denunciando la condición colonial y territorial de Puerto Rico y abogando por el ejercicio de la libre determinación de nuestro pueblo. Se aspiraba a que toda futura relación con Estados Unidos, fuera una de naturaleza no colonial y no territorial. Desde 1963 Noel participó activamente de dicha Comisión, teniendo además la oportunidad, durante su presidencia en el Colegio, de que la Comisión continuara sus trabajos, deliberando y rindiendo informes sobre sus conclusiones para un proceso de libre determinación de nuestro pueblo.

El proceso de ruptura de Noel con el PPD conllevó también para él una toma final de postura en torno a la independencia de Puerto Rico. Concluidos los esfuerzos en torno al rechazo al plebiscito de 1967, sólo quedaba abierta en Puerto Rico una vía para impulsar la descolonización y esa era la soberanía política. El instrumento electoral que entonces mejor recogía en su programa esa aspiración era el Partido Independentista Puertorriqueño.

Para finales de 1960 y comienzos de 1970, el PIP incorporaba a su discurso tradicional independentista una profunda propuesta de transformación social, educativa y económica, impulsando en su programa una corriente socialdemócrata, y permitiendo en su seno otras tendencias más radicales del pensamiento socialista, sobre todo en la juventud y sectores que provenían de disidencias habidas dentro del Movimiento Pro Independencia. Con la consigna de “Arriba los de Abajo» y el reclamo del tríptico “Independencia, Socialismo, Democracia” en su programa, Noel ingresará en el PIP y eventualmente aceptará su proclamación como candidato a la gobernación en las elecciones de 1972.

Con su participación en el debate público, en televisión en programas como “Cara a Cara ante el País”; en sus aportaciones en columnas escritas en revistas como Avance, escritos en los periódicos de mayor circulación, incluyendo el propio periódico del PIP, La Hora y otros medios de comunicación desarrollados por esta organización, la prominencia de Noel como dirigente independentista rebasó los cuatro puntos cardinales de nuestra geografía nacional, proyectando su figura y liderato independentista a Estados Unidos y otros países.

Noel se distinguió por pensar con su propia cabeza, por transmitir su propia perspectiva sobre las cosas y por un manejo, que nunca le abandonó, de propugnar la búsqueda de consensos y la unidad de propósitos aún en las diferencias.

Estando ya fuera del PIP ambos, coincidimos en el esfuerzo desarrollado desde el Consejo Puertorriqueño de la Paz, que entonces él presidía, en la planificación y  los trabajos para la realización de la Primera Conferencia Internacional de Solidaridad con la independencia de Puerto Rico a efectuarse en Cuba en 1975. Para entonces, el Consejo y el Partido Socialista Puertorriqueño, siendo organizaciones distintas, mantenían estrechas y fraternales  relaciones. En rigor, debo destacar también la constante solidaridad y compromiso de Noel con la Revolución Cubana.

Fruto del reconocimiento de su trabajo, Noel participó en 1976 de los esfuerzos para el desarrollo de un Tribunal Internacional, convocado para juzgar las actividades de Sudáfrica y las potencias imperialistas en la lucha para socavar y derrotar el gobierno revolucionario encabezado por Agostino Netto en la República Popular de Angola. Noel también desempeño un papel de importancia en la organización de la Segunda Conferencia Internacional de Solidaridad con la independencia de Puerto Rico, celebrada en México en 1979.

A lo largo de toda la década de 1980, encontraremos a Noel defendiendo la independencia de su país con su verbo; con su pluma; con sus intervenciones acertadas en los programas de debate público; desde el Colegio de Abogados de Puerto Rico, y claro está, siempre presente para aconsejar a las generaciones más jóvenes y compartir con el liderato histórico independentista sus ideas y aportaciones a la lucha.

En su gestión como líder de nuestro país, Noel también fue gestor de la Fundación Francisco Manrique Cabrera y formó parte de la Junta de Directores de la Fundación Francisco Carvajal y durante años, de la Junta de Directiva del periódico CLARIDAD.

Es también importante destacar las grandes aportaciones que Noel hizo para promover a nivel internacional la causa de la independencia,  de la descolonización de Puerto Rico;  de la libertad de nuestros prisioneros y prisioneras políticos; en la formulación de proyectos de resolución ante foros internacionales como el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, el Movimiento de Países No Alineados y otras instancias donde el independentismo ha ido a tocar puertas procurando solidaridad.

Debo destacar también el papel jugado por Noel en la lucha anti represiva, particularmente en la denuncia de asesinatos políticos cometidos contra el movimiento independentista, como los de Carlos Muñiz Varela, Santiago Mari Pesquera, los asesinatos del Cerro Maravilla, la represión personal contra miembros y militantes de organizaciones políticas y sindicales, así como la denuncia de innumerables actos terroristas contra propiedades y personas dentro del independentismo.

En noviembre de 1992 Juan Mari Brás convocó al independentismo a reunirse el 11 de enero de 1993 en Mayagüez. Propuso entonces reunir al movimiento patriótico en un espacio de reflexión colectiva que temporalmente se llamó “Encuentro Hostosiano”.

Para entonces, a instancias de Noel pasé a formar parte de la Comisión para el Estudio del Desarrollo Constitucional del Colegio de Abogados. En ella también se encontraba como miembro Juan Mari Brás. Allí se discutía una nueva propuesta que superaba la propuesta original formulada por el Colegio de convocar a una Asamblea Constituyente como vía procesal para la descolonización, por una “Asamblea Constitucional de Estatus” con capacidad deliberativa y negociadora como vehículo procesal hacia la libre determinación. Este debate también fue asumido eventualmente desde el Encuentro Hostosiano  más adelante, por lo que vino a llamarse  a partir del 11 de enero de 1994 “Congreso Nacional Hostosiano”. Desde ese momento, me atrevo a decir, Noel y yo nos hermanamos en los esfuerzos conjuntos de lucha, relación que hasta su partida nos mantuvo, en nuestras coincidencias y diferencias, en un caminar brazo con brazo.

En el Colegio, también se mantuvo esta relación dentro de la Comisión para el Estudio del Desarrollo Constitucional de la cual ambos formamos parte y más allá del Colegio, en esfuerzos para construir un frente pro asamblea constitucional de estatus.

En la lucha patriótica, también es importante destacar su poder de convocatoria junto a otros puertorriqueños como fue Don Ricardo Alegría en actividades como fueron la Marcha en defensa del Idioma español y la Nación en Marcha en el año 1996. Noel, desde el independentismo, nunca dejó de procurar acercamientos con los sectores soberanista fuera del independentismo como elemento esencial para el ejercicio de la libre determinación del pueblo puertorriqueño.

Noel fue para mí una fuente de inspiración, una persona a emular, un hermano mayor al cual en cualquier momento y con la mayor confianza supe pedirle un consejo. Fue una persona que me precio de su amistad y me precio de su cariño y afecto prodigado. A pocas personas, luego de mi padre, le he tenido tanto respeto en la vida y a pocas personas, fuera de mi entorno familiar, le profeso tanto amor fraternal. Noel es de los amigos que escogí en mi vida. Cuando veía en él su sencillez; su hablar pausado; su sonrisa; su preocupación por los demás; su apego al deber y la justicia; la rigurosidad en sus análisis; y sobre todo, su compromiso con la patria que nos une; me decía a mi mismo que estaba ante un ser humano realmente insustituible.

Hace ya muchos años, en el proceso que venía llevando a cabo José Javier para la edición del libro sobre su padre, me pidió resumiera qué era para mi Noel Colón Martínez. Es con esas palabras que se me antoja terminar esta reflexión sobre Noel:

“A pesar de sus años cronológicos, en el trabajo político y en los procesos de análisis siempre refleja una frescura de pensamiento que en la mayor parte de las ocasiones trasciende las de aquellos mucho más jóvenes; tiene el don de escuchar y tolerar las discrepancias; atacar con certeza pero sin ofensa lo que entiende equivocado; y posee una lealtad sin límites a lo que entiende son los principios. Tiene el don de ser amigo verdadero.¨

Así fuiste querido amigo. Siempre hubiera querido compartir contigo muchos años más. Después de todo, todavía aquello al cual hemos dedicado gran parte de nuestras vidas, sigue siendo  un asunto inconcluso. Descansa en paz.

 

Texto leído en la despedida de Noel Colón Martínez celebrada en el Colegio de Abogados y Abogadas, 9 de octubre 2022.