Un nutrido grupo de manifestantes respondió a la convocatoria que realizaron un sinnúmero de sindicatos, grupos ambientales y políticos para marchar desde el Capitolio hasta la Fortaleza en repudio al mal funcionamiento del consorcio LUMA Energy y de los recientes aumentos en las facturas de este servicio.
La concurrida manifestación se efectuó en el contexto de la decisión que el gobernador Pedro Pierluisi Urrutia tomó el pasado martes 19 de vetar varios proyectos legislativos relacionados a la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) por estos, según reconoció el primer mandatario, ser inconsistentes con los planes fiscales.
Las medidas vetadas fueron el Proyecto de la Cámara 1383, que busca la reestructuación de la deuda de la agencia del servicio eléctrico, y los Proyectos de la Cámara 775 y 774, para cambiar la política pública energética y cambiar la transformación de la AEE y del sector de la energía en Puerto Rico.
“Lo que quieren es cambiar la transformación que está encaminada y al revés, lo que queremos es terminarla. Los proyectos son claramente inconsistentes con los planes fiscales, tanto del gobierno, como el de la Autoridad. Por eso es que tuve que vetarlos”, comentó el gobernador en conferencia de prensa.
Antes de arrancar la marcha a eso de las 10:00 a. m. y ante cientos de manifestantes, Eva Prados, portavoz del Frente Ciudadano para la Auditoria de la Deuda, dijo en su mensaje: “Propusimos junto a la Alianza Energética y a la Coalición Ambiental Queremos Sol, el PC 1383, uno de los tantos pasos que tenemos que dar para evitar un nuevo plan del tumbe. El 1383 le exige al gobierno que utilice los pocos poderes que le deja la Ley PROMESA para condicionar su apoyo a la Junta de Control Fiscal (JCF) a que no impusiera nuevos aumentos, que no tocara las pensiones y que se redujera la deuda en más de un 75%”.
“Exigimos que la Legislatura vaya sobre el veto infame del gobernador”, continuó Prados.
Para el Frente Ciudadano, el nuevo plan del tumbe se refiere al que “está cocinando la JCF para que seamos nosotros quienes paguemos desde nuestros bolsillos y nuestras pensiones una deuda sin auditar, ilegal e irresponsablemente creada por los directivos de la AEE con la banca privada. La Junta en lugar de cancelar o reducir al máximo esa deuda, quiere pagarle a los bonistas desde nuestros bolsillos, quiere imponer nuevos aumentos fijos en la tarifa, peores a los que ya estamos sufriendo, por los próximos 30 años”, prosiguió Eva Prados micrófono en mano ante un pueblo indignado y con deseos de comenzar a marchar hacia la Fortaleza.
Recordaron el Verano de 2019
Los mensajes que les dirigieron a las personas presentes los diferentes líderes de las organizaciones convocantes coincidieron en que estas manifestaciones contra LUMA deben ser constantes y multisectoriales, tal como ocurrió en el Verano de 2019.
“Un día como hoy hace tres años, estábamos marchando para Fortaleza cuando el otrora gobernador decía que no iba a renunciar. ¿Y qué fue lo que pasó finalmente?, que en la calle le estuvimos enseñando día tras día, machaca que te machaca, que se tenía que ir y lo sacamos de Puerto Rico con la fuerza de la gente que está aquí”, recordó en su mensaje Edwin Morales Lamboy, portavoz de la Federación de Maestros de Puerto Rico.
“Lo de hoy es solo un aviso. Están creando una bomba de tiempo con todas esas facturas de electricidad que hoy el pueblo no puede pagar”, recalcó el líder.
Hablaron portavoces de sindicatos y organizaciones
Ángel Rodríguez, presidente de la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU), dijo:
“La lucha contra LUMA, por la educación y por la salud son todas las mismas porque son las luchas en contra del capitalismo y de la explotacion. Esta lucha requiere tres elementos fundamentales: gran nivel de indignación por los abusos, por la falta de respeto; gran nivel de solidaridad con las trabajadoras que viven la pobreza, con aquellos estudiantes que no pueden estudiar, con los trabajadores desplazados; y requiere que nos molestemos y que sepamos que la Legislatura, el gobernador y la JCF son lo mismo. La indignación nos saca a la calle y a marchar”.
De igual manera, Migdalia Santiago, presidenta de EDUCAMOS, comentó:
“¿Por qué una maestra de la sala de clase está aquí? Las escuelas de este país están comprometidas con el pago a LUMA. Los presupuestos de las escuelas de Puerto Rico no solo incluyen el pago de los maestros y las maestras, y la compra de equipo, sino también el pago de luz y agua. En la medida en que estos aumentos se están dando, los hijos y nietos suyos no van a tener la educación que necesitan porque el Departamento de Educación va a pagar primero la luz”.
Otros mensajes dictados previo al inicio de la manifestación estuvieron a cargo de portavoces de otras organizaciones como la Hermandad de Empleados Exentos no Docentes (HEEND), la Unión General de Trabajadores (UGT) y UNETE. Compañeros de la diáspora en Nueva York también dijeron presente durante la marcha, así como varios artistas puertorriqueños, como la cantante de salsa Choco Orta.
José Antonio Rivera Colón es del Barrio Cuchillas de Morovis. Es el más pequeño de los hijos de don Cristóbal Rivera Pabón y Dolores Colón de Jesús. Cursó su escuela primaria en Cataño y la secundaria en Bayamón. Graduado de la Universidad de Puerto Rico con un Bachillerato en Pedagogía con concentración en Artes Plásticas.
Director de la Orquesta Criolla Nacional Mapeyé, productor, cantante, cuatrista, militante independentista, solidario, de los que siempre están.
22 de julio de 1944
Finaliza Conferencia de Bretton Woods.
En plena guerra mundial, Estados Unidos impone su patrón financiero, se crea en Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
22 de julio 2019
Ricky renuncia. Archivo CLARiDAD/Alina Lucian
Manifestación Ricky Renuncia
En una jornada de diversas manifestaciones y un clamor masivo que impactó la opinión pública mundial, cientos de miles de personas abarrotaron la autopista Las Américas con la exigencia de “Ricky Renuncia”. El día 24 el gobernador en funciones del ELA presentaba su renuncia.
24 de julio de 1783
Nace líder independentista continental
Simón Bolívar, nace en Venezuela, de familia acaudalada, por la influencia de las batallas de Caracas y su maestro Simón Rodríguez, consagró su vida a lograr la independencia de América de España y de Estados Unidos.
25 de julio de 1920
Natalicio de Rosalind Franklin
Científica inglesa, cuyas investigaciones produjeron los primeros retratos de la forma helicoidal del ADN.
Los 25 de julio
Invasión por Guánica
Durante la Guerra España vs Cuba y EEUUAA, las fuerzas estadounidenses al mando del General Nelson A. Miles desembarcaron en Guánica. Esto sorprendió a los españoles y a los Estados Unidos, porque Miles había recibido instrucciones para desembarcar cerca de San Juan, pero Miles concluyó que si entraba por San Juan era vulnerable a los ataques de embarcaciones pequeñas.
Miles movió las tropas hacia San Juan, y su avance fue detenido en Aibonito en la Batalla de Asomante. Fue mientras se daba esta batalla, que España y EEUUAA firmaron un armisticio el 13 de agosto de 1898. En otras palabras: la invasión comenzó un 25 de julio, pero ni ese día -ni en otro- las tropas de EEUUAA lograron rendir a Puerto Rico.
25 de julio de 1952
Muñoz Marín esconde la invasión
La ley que crea el ELA, fue firmada por el Presidente Harry S. Truman –en una versión enmendada por EEUUAA a lo que había aprobado una asamblea constituyente–, “Ley Pública 82 – 447 – 66 Estatuto 327”, el día 03 de julio de 1952. El 10 de julio del mismo año, la Convención Constituyente de Puerto Rico se volvió a reunir y aprobó las condiciones establecidas por la Ley Pública 82-447. Luego, fue el 25 de julio de 1952, cuando el gobernador Luis Muñoz Marín proclamó en un acto público la efectividad de la Constitución. De este modo, el día que antes había sido en homenaje a un enemigo de moros, luego fue el día en que se marcaba la invasión militar de EEUUAA a Puerto Rico, ahora se conocería como Día de la Constitución.
25 de julio de 1978
Archivo CLARIDAD.
Asesinatos en Maravilla
Como parte de una campaña represiva en contra del independentismo, fueron asesinados en Cerro Maravilla dos jóvenes independentistas, Carlos Soto Arriví y Arnaldo Darío Rosado. Los autores efectivos de estos asesinatos (tanto a nivel del ELA como del gobierno federal yanki) nunca han sido enjuiciados.
25 de julio de 2021
Cumpleaños del PPD
Fiel a su tradición de apoyo encubridor al imperialismo, el PPD escoge la fecha para celebrar su cumpleaños.
26 de julio
Asalto al Cuartel Moncada
El asalto al Cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, fue parte de una acción armada realizada el 26 de julio de 1953 por un grupo de hombres y mujeres de la juventud del Partido Ortodoxo a cuyo mando estaba el entonces abogado Fidel Castro con el fin de derrocar al dictador Fulgencio Batista.
El movimiento se completó con el ataque al cuartel “Carlos Manuel de Céspedes”, de Bayamo y fue derrotado. Fidel Castro se haría conocido en el país por el ataque al Cuartel Moncada, y su posterior enjuiciamiento. Su alegato de autodefensa quedó recogido en La Historia me absolverá.
Fuentes utilizadas: https://www.hoyenlahistoria.com/, facebook.com/dariow.ortizseda, Calendario nuestros mártires, 2020; efemerides20.com, telesur.net, historia.nationalgeographic.com; canalhistoria.es/hoy-en-la-historia; Calendario 2022 Latinoamérica y El Caribe; efemeridespedrobeltran.com, y otros calendarios consultados por José M. Escoda.
La fuente que he identificado como “Subject: Pedro Albizu Campos revela al investigador las claves de la representación elaborada por los agentes federales en torno a la figura pública aludida y su concepción del nacionalismo en el marco de la “acción inmediata”.[1] La lectura que sugiero de este tipo de documentos, para que sea eficaz, dependerá de técnicas propias de la historia cultural. Lo que pretendo en precisar los recursos invertidos por el emisor como traductor del poder, en la construcción del “sujeto subversivo”. La revisión de la retórica de discursos de la vigilancia y la represión así como los de las carpetas de subversivos, ilustran sobre el foco de interés de las fuerzas represivas a la hora de construir un perfil concreto y aclaran la intencionalidad de la mirada policiaca. Para el historiador profesional estos recursos pueden ser útiles a la hora de establecer el éxito o el fracaso de la vigilancia.
He hecho un ejercicio análogo a la luz de la representación de Segundo Ruiz Belvis y Ramón E. Betances Alacán en el contexto de la Insurrección de Lares de 1868 emitida por una voz autorizada del integrismo español: el periodista José Pérez Moris.[2] En ambos extremos, 1872 y 1936, los señalamientos legales y jurídicos sobre el “sujeto subversivo” se mezclaron con reparos ideológicos morales e invectivas de cuestionable legitimidad que reflejaban los valores del poder, con el único fin de animar la condena colectiva a las voces de la resistencia. En el proceso se intentaba dejar claro que la mirada policiaca traducía de manera fiel y objetiva la opinión dominante en el entorno colonial.
El hecho de que el expediente aludido contenga documentos producidos y/o recopilados entre el 15 de enero y el 8 de febrero de 1936 es de suma relevancia dado que ratifica la estrecha colaboración de aquella agencia federal con el Gran Jurado organizado en San Juan con el propósito de frenar la labor militante del Partido Nacionalista de cara a las elecciones de 1936. No sólo eso. El Informe del Gran Jurado fue publicado en el periódico El Mundo el 6 de abril de 1936, una empresa con cuyos directivos, José Coll y Vidal y Ángel Ramos, Albizu Campos tuvo problemas en 1931 y cuya línea editorial simpatizaba con el falangismo español. Las convergencias retóricas entre una y otra fuente son indudables. En cierto modo, aquel conjunto de textos ayudó a dar una forma definitiva a los recopilados entre 1927 y 1936 aludidos en un artículo anterior. La razia contra el nacionalismo no fue un cuestión del momento sino el resultado de un largo proceso elaborado desde una diversidad de frentes.
Para motivos de este trabajo voy a circunscribirme a 3 documentos del archivo:
Primero, la carta fechada el 15 de enero de 1936 de Aaron Cecil Snyder (1907-1959), Procurador General de Puerto Rico dirigida a John Edgar Hoover (1895-1972), Director de FBI hasta su deceso. Snyder tuvo una larga historia de relaciones con Puerto Rico. Fungió como Juez Asociado del Tribunal Supremo entre 1943 y 1953, puesto al que fue designado por el presidente Franklyn D. Roosevelt (PD); y como Juez Presidente del Tribunal Supremo del ELA entre 1953 y 1957 nombrado por Luis Muñoz Marín (PPD). La fidelidad de Snyder a la causa de los demócratas y los populares antes y después de 1952 no puede ser puesta en duda. Sus notables reservas con el nacionalismo traducían bien las preocupaciones del poder en la época.
Segundo, el informe del Agente Especial, cuyo nombre ha sido tachado, al Director del FBI con fecha del 19 de febrero de 1936. La carta resume una pesquisa realizada entre los días 3 al 10 de febrero justificada bajo la presunción del delito de “inciting rebellion or insurrection”.
Tercero, un resumen de los “hallazgos” del Agente Especial a Hoover fechada el 15 de marzo de 1936 en el cual pormenoriza su entrevista con Snyder, la orientación que este le dio y las actividades de los militantes personas del Partido Nacionalista con el fin de articular una rebelión o insurrección.
La retórica de las fuentes citadas está dominada por la voluntad de criminalizar el activismo nacionalista y destacar su intransigencia política. El juicio de los emisores sobre aquellos ya estaba hecho y maduro: las posibilidades de una negociación en buenos términos con el “sujeto subversivo” eran nulas. El asesinato de Elisha F. Riggs (1887-1936), jefe de la policía, egresado de la Universidad de Yale y uno de los herederos de la fortuna de Riggs & Company vinculada a las finanzas y los seguros; y la ejecución en un cartel de la policía del comando responsable del magnicidio, marcaron un giro radical.[3] Tanto Snyder como el Agente Especial escriben sobre la base de la “secretividad garantizada” del trámite, condición que no fue revisada hasta 1981 cuando los archivos se hicieron públicos luego de revisarlos y mutilarlos. En ese sentido, aparte de seco lenguaje profesional y burocrático que penetra las piezas, los emisores no se sentían compelidos a ocultar sus prejuicios e intenciones o a “dorar la píldora” a la hora de evaluar al “sujeto subversivo”. La situación es distinta a la de Pérez Moris cuando despotricaba contra Ruiz Belvis y Betances en el contexto de 1868: el español sabía que estaba produciendo un texto para el consumo público con la intención de resaltar la peligrosidad del separatismo, mientras el estado español pretendía devaluarlo y restarle relevancia, postura que a la larga se impuso. En general, los pliegos del FBI son documentos transparentes a la hora de comunicar la posición oficial y las preconcepciones del poder ante el fenómeno nacionalista.
Fotos suministradas al archivo de CLARIDAD.
Un hecho llama mi atención: me refiero a la centralidad y el protagonismo reconocido a Albizu Campos a lo largo de la colección, actitud que invisibiliza al liderato que le circunda. La jefatura que acompaña a Albizu Campos es ubicada a la sombra del caudillo a pesar de su notoriedad y de la autonomía que algunos mostraban respecto a las posturas de su jefe político. La tendencia de la historiografía y la biografía nacionalista ha sido la misma: el proceratismo y el caudillismo han marcado la interpretación a la vez que han alimentado la impresión de que el liderato de Albizu Campos no era cuestionado cuando, como se ha demostrado, las fisuras en su autoridad fueron comunes entre 1930 y 1938. Los procesos de 1936 no fueron la excepción: los medios de comunicación giraban sin freno alrededor del presidente del partido, alimentando un mito que todavía subsiste. Como se verá en otro artículo, la impresión de José Monserrate Toro Nazario en su “Carta a Irma” (1939)[4] es distinta. Para el abogado de San Germán, Albizu Campos una vez preso, se había convertido en la “víctima” de una camarilla que no traducía bien sus posturas políticas.
La carta de Snyder a Hoover (15 de enero de 1936)
En la larga nota se insiste en que se inicie una investigación formal en torno a Albizu Campos y su movimiento político sobre la base de la amenaza creciente que representaba el nacionalismo desde 1927. Los argumentos de Snyder corroboran que Albizu Campos llamó la atención de las autoridades coloniales desde el inicio de su viaje por El Caribe e Hispanoamérica. La campaña internacional lo convirtió en una figura peligrosa para las relaciones entre Estados Unidos y Puerto Rico.
La investigación se justifica sobre la base de una serie de consideraciones inmediatas. Una de ellas era el discurso de Maunabo en 1934 en el cual Albizu Campos criticó la educación de la universidad territorial y al estudiantado producto de aquella por su falta de virilidad y las confrontaciones derivadas de ello en la Universidad de Puerto Rico. Otra era la confrontación entre la Insular Police y un “comando nacionalista” en la conocida Masacre de Río Piedras derivada del primer evento. A ello se añadía el asesinato de Riggs. En el informe se asegura que la preocupación de las autoridades era que hubiese violencia de cara a las elecciones de noviembre de 1936.
Sobre la base de aquellos alegatos, solicita se envíe un “Special Agent” que hable español y tenga “the appearance of a Latin”, lo que le permitirá ganar la confianza de los adeptos al nacionalismo y/o pasar inadvertido ante ellos. La finalidad era facilitar la infiltración de aquel en las actividades nacionalistas sin que levantase sospechas. En términos generales, Snyder justifica la indagación sobre la base de información que es pública y que ha sido ampliamente difundida en los medios de comunicación: no parece conocer las intimidades del Partido Nacionalista.
El Informe del Agente Especial a Hoover (8 de febrero de 1936)
El documento resume el “general survey” realizado por el Agente Especial. El lenguaje trata de proyectar “confiabilidad” y “objetividad” en cada planteamiento: es un documento frío y profesional que aspira a la precisión. Su lectura, insisto, permite al historiador establecer qué buscaba el FBI en el “sujeto subversivo”. Este es devaluado y descrito en términos ofensivos y degradantes que ponen en duda su moral, su civilidad y, en consecuencia, la validez de sus propuestas ideológicas. La ironía puebla el lenguaje del informante. El Agente Especial llama la atención sobre sus “desajustes”: Albizu Campos es hijo ilegítimo de un comerciante español y una mujer negra que falleció al darlo a luz. Con ello pone en entredicho la moralidad de su origen social sobre la base de los valores cristianos. Albizu Campos reside en Aguas Buenas en un “palacio” que es una “granja”, acompañado de un “gabinete” y una “compañía de cadetes alegadamente armados” y se hace identificar como “Presidente de la República”. El retrato / caricatura siembra dudas sobre su conexión con la realidad o su estabilidad emocional. El argumento se usó en los mismos términos en el pliego del Gran Jurado de 1936 así como por los voceros del ELA en la década de 1950.
Prejuicios aparte, se evalúa el peligro real que representa el nacionalismo y los sectores que lo respaldan. Como se sabe, el “backbone” o espina dorsal del movimiento eran los estudiantes en especial los de la universidad pública: vigilar y reprimir el nacionalismo equivalía a vigilar y reprimir a los activistas de la universidad colonial. El argumento es razonable. El Partido Nacionalista había creado dos organizaciones juveniles, la Asociación Patriótica de Jóvenes Puertorriqueños (APJP en 1931) y la Federación Nacional de Estudiantes Puertorriqueños (FNEP en 1932), a esos fines. Se trataba de jóvenes educados que estaban en la edad militar que, como se sabe, fueron la base de los Cadetes de la República y del Ejército Libertador (1935-1936). El temor a la rebeldía de los más jóvenes y los más educados ha sido una regla en el seno de la universidad pública moderna por lo menos hasta el 2000.
De inmediato pasa revista acerca de las actividades ilícitas de la organización la cual, insiste, actúa como una mafia. Es importante destacar que en 1936 era más común asociar al Partido Nacionalista con la Cosa Nostra que con el fascismo. El pasado del FBI pesaba mucho en aquella actitud. Es probable que las afinidades de funcionarios como Blanton Winship (1869-1947) o empresarios como los de El Mundo con el autoritarismo fascista, incidiese en ello. Se alega que la organización dispone de una línea de tráfico de armas con contactos en Estados Unidos, España, Hispanoamérica y Cuba, país este último en el cual había trabado relaciones con el “ABC Cubano”, grupo fundado en 1931 experimentado en la confección de explosivos, activo en la conjura contra el dictador Gerardo Machado y Morales (1871-1939) del Partido Liberal y presidente de Cuba entre 1925 y 1933.[5] El “ABC Cubano” era una organización de tendencias anticomunistas, animada en sus inicios por intereses estadounidenses y dispuesta a la violencia, que resentían las políticas del machadato. Con el paso del tiempo la organización fue una de las claves para el ascenso al poder de Fulgencio Batista Zaldívar (1901-1973), presidente entre 1940 y 1944 en representación de la Coalición Socialista Democrática. Como se sabe, Juan Antonio Corretjer (1908-1985), sufrió prisión en el Castillo del Príncipe, La Habana en 1935 por su activismo en las luchas contra el machadato. El “agente nacionalista” que el FBI alega elaboró el contacto con “ABC Cubano” debe ser Corretjer, Secretario de la organización, Director del periódico “La Palabra” y coacusado en los procesos de 1936.
Para completar el cuadro, el Agente Especial, llama la atención sobre la peligrosidad del Partido Nacionalista y su manifiesto odio a los signos de poder estadounidenses en Puerto Rico. Un total de seis atentados explosivos a objetivos federales se adjudican a aquel partido, asunto que valdría la pena documentar en la prensa de la época. El emisor reconoce la capacidad de la organización para, incluso, infiltrar las estructuras del gobierno y las fuerzas armadas, y asegura que el Partido Nacionalista tiene agentes infiltrados en la Insular Police y la Guardia Nacional. La insurrección o rebelión que se quería evitar estallaría en noviembre de 1936.
La biografía moral de “sujeto subversivo” lo proyecta como un ingrato o malagradecido que, habiendo sido apoyado por el educador estadounidense Charles H. Terry durante su infancia y juventud en Ponce, traiciona la confianza de este y de las autoridades.[6] De acuerdo con el Agente Especial, Albizu Campos es un hombre lleno de resentimientos de índole racial causados por el hecho de que, durante la Gran Guerra (1914-1918), lo ubicaron en un “negro regiment” tanto en Estados Unidos como en Puerto Rico el 1917. El joven estudiante universitario y militar activo había solicitado infructuosamente que se le enviara al frente de combate, proceso para el cual solicitó una recomendación del alcalde republicano de San Juan, Roberto H. Todd.[7] Aquel resentimiento y la influencia de Eamon de Valera (1882-1975), favorecieron su transformación en un nacionalista agresivo desde 1921. La nota racista es obvia: Albizu Campos quiere ser reconocido como blanco, igual que todos los puertorriqueños, sin serlo. El informe trivializa su toma de conciencia política y la reduce a una “venganza”, a un acto “irracional” o a un “problema de personalidad”.
Al final del documento nos enteramos de que Albizu Campos era un hombre negro de 5 pies 10 pulgadas de estatura, unas 130 libras de peso[8], “very slender-alleged to be suffering from tuberculosis”, de complexión física “mulatto”, con cabello negro y ojos marrón que, por cierto, no poseía registro criminal alguno. Altamente educado, era un políglota, formado en ingeniería y derecho en las universidades de Vermont y Harvard, que poseía el rango de Teniente del Ejército de Estados Unidos. La paradoja me parece evidente: entre el genio y el loco la frontera era muy nebulosa.
La crónica del Agente Especial a Hoover (15 de marzo de 1936)
El texto asegura que todavía no se sabe en qué momento “the Grand Jury will set in this matter”. Había dudas respecto a si se procedería contra Albizu Campos el nacionalismo por medio del Gran Jurado o si se le acusaría por instigar el asesinato de Riggs, táctica que el gobernador Winship prefería. La narración ratifica que Winship había insistido a Snyder en involucrar a las autoridades federales en la pesquisa mientras conducía “a separate inquiry in this matter”. Añade que el funcionario había conseguido la cooperación de detectives puertorriqueños procedentes de Nueva York y Detroit “to be used in an undercover capacity” y tareas de infiltración. La preparación de Winship ante lo que consideraba una crisis política mayor y un momento preinsurreccional no terminaba allí. Se añadieron unos 200 oficiales nuevos a la Insular Police, se reentrenó y rearmó la fuerza y se activó un escuadrón de la “National Guardamen” (sic) para vigilar los depósitos de armas del gobierno. Radios de onda corta habían sido instalados en cada polvorín, en caso de que las líneas de teléfono y telégrafo fueran saboteadas por comandos nacionalistas. El Estado se encontraba en una situación de sobre las armas. ¿Por qué?
Lo cierto es que el Ejército Libertador había avanzado en su organización a la altura de febrero de 1936. Un informante del Regimiento 65 de Infantería afirmaba que practicaban al menos dos veces por semana en solares vacíos urbanos o rurales. Las fuentes sugerían que los comandos nacionalistas usaban el estilo alemán de entrenamiento, por otra parte común en toda Hispanoamérica y de larga tradición española, y que poseían armas cortas corrientes y al menos cinco ametralladoras. Aparte del entrenamiento en elaboración de explosivos que involucraba al “ABC Cubano”, disponían de un avión civil que usaban para traficar armas, probablemente propiedad de los hermanos Narciso y Horacio Bassó Varela.[9]
Las opiniones sobre qué hacer ante la crisis eran varias. Snyder lo veía como un asunto local que debía resolver la Insular Police pero, a insistencias de Winship, involucró al FBI en el proceso. Otros reconocían que no se podrían demostrar cargos criminales al liderato nacionalista pero reconocían que algo debía hacerse para desbandar el partido, a pesar de que temían que una acción drástica agravaría la situación. Ya se sabe el resultado de aquel interesante debate: el “sujeto subversivo” debía ser y fue, en efecto vigilado y reprimido pero nunca fue barrido del todo del panorama.
Notas
[1] Los interesados pueden revisar en Documentalia: Pedro Albizu Campos la pieza Federal Bureau of Investigations (1936) “Subject: Pedro Albizu Campos” (fragmentos), FBI-Freedom of Information/Privacy Acts Section: f. 1-7, 9-13, 15-18, 19-20, 25-27, 29-34, 36-42. URL: https://horomicos.files.wordpress.com/2014/10/cea_1158_hq-105-11898_1_01_29.pdf
[3] Para un relato de los hechos Enrique Ramírez Brau (1968). Memorias de un periodista (San Juan: S.e.): 49-53.
[4] José Monserrate Toro Nazario (1939 /2006) «Carta…a Irma Solá» en Colección Puertorriqueña. UPR de Río Piedras. Partido Nacionalista. Documentos. Epigrafía, transcripción y edición a cargo de Rafael Andrés Escribano. En Mario R. Cancel Sepúlveda, editor. Documentalia: Pedro Albizu Campos URL: https://documentaliablog.files.wordpress.com/2016/05/albizu_carta_irma_escribano.pdf
[6] Sobre la juventud de Albizu Campos en Ponce sugiero a Carmelo Rosario Natal (2003) Pedro Albizu Campos. Estudiante en Ponce. Nuevas revelaciones (San Juan: Producciones Históricas)
En mayo de 2020 se firmó el contrato con la empresa LUMA Energy para “la operación, mantenimiento y modernización del sistema de transmisión y distribución de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) mediante una alianza público-privada de un término de 15 años.” Con motivo de dicha firma de contrato, un eufórico Fermín Fontanés, director ejecutivo de la Autoridad para las Alianzas Público-Privadas en Puerto Rico, resaltó la robustez y diligencia del proceso de licitación para otorgar el mismo, el cual, según explicó el funcionario, se dirimió durante un período de 18 meses, y “ atrajo el interés de 5 participantes de categoría mundial, de los que 4 resultaron pre-cualificados para avanzar a las etapas de solicitud de propuestas (RFP-request for proposals), según dictan los procesos de la Autoridad para las Alianzas Público-Privadas en Puerto Rico”.
En su afán por lucirse, Fontanés omitió información imprescindible. No dijo cuáles fueron las empresas descartadas. Tampoco dijo que, en ese momento, la “seleccionada” LUMA Energy no podía considerarse de “categoría mundial”, aunque lo pretendiera, porque era solo un nombre y un carapacho corporativo. Nunca había operado ni mucho menos administrado sistema eléctrico alguno. La empresa había sido creada por dos empresas eléctricas del continente Norteamericano, especialmente y solamente para licitar por el jugoso contrato de Puerto Rico, el cual está garantizado por una cuantiosa inversión del dinero por desastres que otorga el gobierno de Estados Unidos. En otras palabras, LUMA Energy era como tantas otras “empresas” que licitan por contratos con los gobiernos de aquí, un invento de reciente creación que, al no tener experiencia previa, no se podía garantizar que estuviera a la altura del reto de operar un sistema eléctrico tan complejo y deteriorado como el de Puerto Rico.
Pero eso no amilanó a Fontanés, quien garantizó que LUMA Energy, con el respaldo de sus poderosas compañías matrices, proveería a nuestro pueblo servicios y beneficios que superarían cualquier expectativa. Dijo que, entre otros, la empresa privatizadora incrementaría la confiabilidad del servicio, fomentaría una cultura enfocada en la seguridad de sus empleados y el público, ofrecería un servicio al cliente de primera clase, mejoraría la eficiencia operacional y la estabilidad financiera con el propósito de ofrecer un servicio de energía más asequible, y maximizaría el alcance de “su fuerza laboral experta” para satisfacer las necesidades de respuesta ante emergencias.
Hoy, dos años después de aquel mensaje triunfal, la culpa por el desastre de LUMA Energy en Puerto Rico es huérfana. Nuestro pueblo ha pasado un año de pesadilla en pesadilla por las continuas fluctuaciones de voltaje que dañan enseres y conexiones eléctricas en residencias y negocios, por los apagones inexplicados y prolongados, cuyas investigaciones nunca se divulgan, y cuya causa principal parece ser la incompetencia y falta de conocimiento del sistema por parte de LUMA. También, padece de los continuos errores en facturación y el encarecimiento progresivo del servicio eléctrico por los 7 aumentos de tarifa consecutivos que se le han aprobado a la compañía. Lejos de ser más confiable, el servicio eléctrico en Puerto Rico es más inestable e impredecible que nunca antes. LUMA tiene peores métricas en el tiempo de respuesta en emergencias que las que nunca tuvo la AEE, y el mito de los ahorros y eficiencias operacionales se ha desplomado, con el nuevo presupuesto operacional para el 2023 solicitado por la compañía que contempla un aumento de $46.8 millones sobre el presupuesto actual.
Las protestas por el pésimo desempeño de LUMA siguen creciendo, y cada vez más sectores se unen al descontento general porque la inestabilidad eléctrica continúa, y desde el Gobierno nadie parece estarle exigiendo cuentas a la compañía privatizadora. El gobernador Pierluisi dice que su deber constitucional es respetar el contrato otorgado, por encima del reclamo cada vez más amplio y vocal de sus constituyentes que incluye a muchos de los que ayudaron a elegirlo. El problema con esa teoría es que hasta ahora no se ha hecho pública ninguna evaluación de ese contrato que indique si LUMA Energy ha cumplido o no con las disposiciones del mismo. El gobernador también ha dicho que los responsables por supervisar a la compañía privatizadora son la Autoridad para las Alianzas Público- Privadas y el Negociado de Energía. Sin embargo, hasta este momento se desconoce qué medidas concretas se han puesto en vigor desde dichas entidades para exigirle cuentas a LUMA por su errática y cuestionada ejecución. Sí sabemos que el Negociado de Energía le aprobó los 7 aumentos consecutivos que LUMA le solicitó.
Dos años después de habere aprobado uno de los peores contratos de privatización de un servicio público en nuestra historia, LUMA Energy actúa con su habitual prepotencia porque se siente apoderada y se sabe intocable y protegida por la Junta de Control Fiscal y la administración de Pedro Pierluisi y el PNP. Quizá alguien deba recordarles a todos ellos que más poderosos e “intocables” que LUMA han tenido que salir de Puerto Rico ignominiosamente.
Diversas organizaciones cívicas, sindicales, ambientales y políticas marcharán este miércoles 20 en San Juan, desde el Capitolio hasta la Fortaleza, a partir de las 9:00 a. m. para alzar la voz en reclamo contra los constantes aumentos de LUMA Energy y el mal funcionamiento de esta compañía que ha redundado en innumerables apagones e interrupciones del servicio eléctrico desde que se impuso la privatización de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).
La Alianza de Empleados Activos, Jubilados y Movilizados de la AEE además convoca a marchar para exigir que el gobernador, Pedro Pierluisi, firme el Proyecto de la Cámara 1383, que evitaría más aumentos en la factura, recortaría la deuda de la Autoridad y protegería el sistema de retiro de los empleados.
“Desde que LUMA asumió la transmisión y distribución de la energía del país, hemos enfrentado siete aumentos en la tarifa. El gobernador tiene la oportunidad de evitar más aumentos firmando esta medida que establecería tarifas no mayores a los 20 centavos por kilovatio hora. Actualmente, estamos pagando 33 centavos por kilovatio hora, un precio totalmente inaceptable e inaccesible”, según citan en comunicado de prensa a Ronald Vázquez, portavoz de la Alianza y del capítulo de jubilados de la UTIER.
La Alianza Energética es otro de los colectivos convocantes. Entre sus reclamos figuran: cero aumentos en la tarifa de la luz, cero recortes a las pensiones presentes y futuras de empleados activos y jubilados, energía solar renovable en techos con baterías, recortar el 75% de la deuda en bonos. Todos estos reclamos se resuelven, precisamente, con la firma por parte del gobernador del PC 1383.
Otros reclamos son la anulación del contrato de LUMA, la restitución de los y las trabajadoras movilizadas a otras agencias y que se acoja la propuesta Queremos Sol, para la utilización de fuentes de energía pública y renovable.
Varias de las organizaciones convocantes son: Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU), Campamento contra las cenizas en Peñuelas, Federación de Maestros de Puerto Rico, Movimiento Socialista de Trabajadores y Trabajadoras, Organización Puertorriqueña de la Mujer Trabajadora (OPMT), Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), VAMOS, Todos Somos Pueblo y Padre Pedro.
“Hago este llamado en solidaridad con nuestros obreros y obreras del país y particularmente, por nuestra gente pobre. Al día de hoy, los continuos aumentos en la tarifa de la luz con su consecuente impacto en la vida social de nuestra gente no permitirán que en los próximos meses tengamos una vida saludable y digna”, declaró por escrito Padre Pedro a la vez que convocó al país a sumarse a la manifestación.