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En Reserva: “De qué hablo cuando hablo del amor”

Edgardo Tormos Bigles

Especial para En Rojo

Hace un tiempo que me incomoda una historia de amor. Me dediqué a seguirle el trazo. Este es su orden en el tiempo.

Budapest, 1937. Hungría fortalece relaciones con la Alemania Nazi. El húngaro de ascendencia judía, Miklos Laszlo, estrena su obra, Parfumerie, en el Teatro Pest. Es una comedia que nerviosamente procura la risa, el confort de un final feliz. Narra la historia de una tienda pequeña en Budapest en la cual los dependientes y el dueño entran en conflicto por un malentendido: el dueño piensa que George Horvath, el más fiel y eficiente de sus vendedores, se está acostando con su esposa. No es cierto. El vendedor se cartea anónimamente con Amalia Balash, otra dependiente de la tienda. En la tienda, no se soportan. George sospecha que ella es la culpable de que el jefe ya no lo tenga como su favorito. Luego de una serie de enfrentamientos, el dueño despide a Horvath.

Eventualmente, se descubre la verdad: el transgresor era otro dependiente y Horvath regresa a su puesto y fortalece aún más su relación privilegiada con el patrono. Entonces florece el amor entre los vendedores. Horvath revela su verdadera identidad y Amalia confiesa: “You? I knew it. I’d hoped it. But I never dreamed it could be true”. El dueño de la tienda perdona a su esposa, y regresa a su casa. Es una hermosa Navidad nevada y los hogares anhelan la llegada de burgueses y trabajadores por igual.

El amor prospera en la medida en que no se transgrede la jerarquía obrero-patronal. Los trabajadores enamorados se deleitan con su relación epistolar. Su amor era lícito y genuino. Había sido una labor entre pares y se habían enriquecido mutuamente. Al salvaguardar su autenticidad obrera, habían garantizado el sosiego de corazones ansiosos.

Meses después, el dramaturgo judío huye del país. Llega a Nueva York. Lo recibe con entusiasmo una comunidad de húngaros exiliados. Trabaja para MGM. Su Parfumerie se adapta para crear una de las películas más famosas de todos los tiempos, The Shop Around the Corner (1940). En 1949, Judy Garland protagoniza In the Good Old Summertime, la versión del cine musical. Otra versión, She Loves Me, tuvo más de trescientas funciones y fue nominada a cinco premios Tony. Era ya una historia de amor gringa. Laszlo, ciudadano americano desde 1944, murió en Nueva York en 1973.

Nueva York, 1998. Estados Unidos se prepara para el nuevo milenio. Clinton da explicaciones a la defensiva. Giuliani estrena su segundo cuatrienio como alcalde de la ciudad. Teoría de las ventanas rotas y “limpieza cívica” de la metrópolis. Recuerdo poco del ambiente en la isla. Se trabaja con afán. La calle está mala. Mano dura contra el crimen. Pillos y policías. A los niños se nos ha dejado frente a la televisión. Se perdía a macanazos el control colectivo de la infraestructura de comunicaciones. Igual estaba en NY, para efectos prácticos. Se estrena You’ve Got Mail (1998). No la vi entonces. Las imágenes eran de Georges, que se escuchaba afuera. Los rumores eran de “Ninguna de las Anteriores”. Clinton salía airoso. Hillary sonreía a su lado.

Aunque no vi esta obra maestra de la escritora y directora Nora Ephron en su estreno, reconozco ahora los tropos y la propuesta principal del género fílmico que nos enseñó a amar: en los tiempos que vivíamos, no había espacio para el trato entre pares, ni la distribución equitativa del poder. Las aparentes diferencias irreconciliables entre individuos no tenían otro remedio que la erradicación de la mitad más débil. Nuestra educación sentimental admitía todo menos el más mínimo destello de conflicto social. Era el fin de la historia.

La película narra la historia de Kathleen Kelly (Meg Ryan) y Joe Fox (Tom Hanks), mientras mantienen una relación digital anónima en los albores de la internet comercial. Kathleen, nombre de usuario “Shopgirl”, y Joe, “NY152”, aprovechan las breves ausencias de sus respectivas parejas para intercambiar mensajes y cultivar un romance epistolar. Fuera del ciberespacio, Kathleen es dueña de una librería independiente que había durado dos generaciones en el Upper West Side, entonces ya en pleno proceso acelerado de aburguesamiento. Joe es heredero al trono de una dinastía corporativa llamada Fox Books, una cadena de librerías que ha puesto el ojo en el barrio y, específicamente, el mercado de The Shop Around the Corner, la librería de Kathleen. La relación de Kathleen y Joe se desarrolla mediante una serie de enfrentamientos y discusiones públicas: naturalmente, ella resiente la voracidad y la pedantería de quien ha venido a amenazar su sustento económico y su legado. Mientras tanto, “Shopgirl” y “NY152” se enamoran y programan una cita para conocerse. Joe descubre quién es su interlocutora y decide dejarla plantada para ocultar su identidad. Eventualmente, la presencia de la librería de cadena causa demasiadas pérdidas a la librería independiente: los empleados renuncian o se retiran y la dueña se ve obligada a reinventar su carrera.

El amor comienza a tomar vuelo en el momento en que la pequeña empresaria reflexiona en torno a lo inevitable del cambio. “Shopgirl” le reporta cándidamente a “NY152” su desconsuelo. Con la pérdida de su negocio familiar, aparecen fantasmas del pasado. Se siente que se muere y que su madre se ha vuelto a morir. Allí se ve con ella, bailando entre anaqueles vacíos. Joe no desiste en su avanzada. Fox Books prospera (por el momento). Él tampoco es capaz de detener el flujo continuo y trágico de la historia. Solo puede acelerar el paso hacia el fin. Se impone en la vida diaria de Kathleen. Le da consejos de cómo hablar con “NY152”. Le dora la píldora. El amor florece en el momento en que se confiesa que no hay resistencia que valga.

Finalmente, Joe decide revelar su verdadera identidad: el galán “NY152” y el patán Joe Fox que Kathleen detestaba eran la misma persona. Ante esta revelación, choca lo siniestro de la reacción de Kathleen. Justo antes de la toma final, cuando suena una interpretación de “Over the Rainbow”, entre lágimas de felicidad, “Shopgirl” repite, sesenta años más tarde: “I wanted it to be you. I wanted it to be you so badly”.

Así aprendimos del amor. Por la gracia de un Gran Poder, los verdaderos amores, a los que gravitábamos en masa, sobrevivían, a pesar de las condiciones adversas que nos imponían violentamente: estábamos tan inexorablemente destinados a flotar por los cauces del amor como estábamos condenados a desembocar en el olvido propio. El amor llegaría envuelto en la desazón. Vendría a volcarnos la vida patas arriba. Al fin y al cabo, nos agotaría. Solo un acatamiento cabal de su mandato nos permitiría descansar, en el cielo, en algún lugar más allá del arcoíris. Fin, créditos y para la casa.

Hoy son otros los tiempos. A golpes, nos desentendemos de esos amores. Intentamos construir otra cosa, desde el más allá. Con urgencia, entablo una correspondencia con un mundo nuevo. A la espera, armado de anhelos, en reserva.

Sobre todas las cosas, espero que se me entienda de lo que hablo cuando hablo del amor.

 

 

Mirada al País:Un molde para el éxito

MIRADA COOPERATIVISTA          

                                                                                                                                                                                                                                                                           Especial para CLARIDAD

En el cooperativismo hay historias que hay que contar porque hoy más que nunca el país lo necesita. Una de estas es Mar- Coop Molding ubicada en Fajardo. En febrero de 2002 los trabajadores recibieron una noticia inesperada. La compañía Comar para la cual trabajaban notificó que en menos de un mes cerrarían operaciones. La incertidumbre y la angustia se apoderó de ellos y ellas. Jamás pensaron que ese escenario era posible pues era una empresa exitosa.

Tres de ellos comenzaron a buscar alternativas con el tiempo como enemigo pues tenían poco espacio para actuar. Entre las estudiadas consideraron la posibilidad de una cooperativa de trabajadores. ¿Por qué no?, conocían la operación y eran muy diestros en la producción de moldes plásticos para compañías farmacéuticas y otras empresas.  Aun así, con menos de un mes el otro desafío a vencer era el económico.  Necesitaban $3.3 millones de dólares para adquirir la empresa. No se amilanaron comenzaron a auscultar entre los demás trabajadores la disponibilidad para unirse a esta gesta. Eran 56 y 21 aceptaron el reto.  Dialogaron con el dueño que bajó el precio a $2,250,000. y les dio un poco de más tiempo para completar el proceso.

La primera reunión formal del grupo de optimistas se efectuó el 12 de abril de 2002. En esta la Cooperativa Roosevelt Roads formalizó un préstamo a cada uno de los 21 socios. Este acto patentizó el compromiso social y comunitario del cooperativismo de ahorro y crédito. Esto confirma la importancia de la inter-cooperación en el sistema cooperativo. Lograron recaudar $178,500. No eran suficientes por lo que gestionaron un préstamo con el Banco de Desarrollo Económico por$1,950,000. Este financiamiento estaba sostenido sobre garantías personales de cada uno de los valientes trabajadores en algunos casos incluyendo sus hogares.  El dueño de la empresa permitió que pagaran los restantes $300 mil mediante la compra del inventario que tenían en el almacén. Así es que logran firmar la contraventa de la empresa el 3 de mayo de 2002.

El comienzo no fue fácil pues hubo clientes que retiraron sus moldes (de los cuales son dueños) y cancelaron contratos. Tuvieron que reducir el personal en un 60 %. Sin embargo, no se amilanaron. Conocemos la historia de cerca y en otra ocasión estuvieron 8 meses sin cobrar un centavo, pero confiaban en sus capacidades y también lograron prevalecer.

El viernes 20 de mayo de 2022 celebraron su vigésimo aniversario. Dos décadas después de aquel acto de valentía era momento de elogiar destacando que el éxito es el resultado del trabajo en equipo, la unidad de voluntades y mantener la actitud optimista y positiva en todo momento. Mar-Coop Molding es una cooperativa exitosa. En esa asamblea rindieron cuentas a sus socios y socias. En el año 2021 tuvieron ventas ascendentes a $6,825,631. Luego de separar las reservas requeridas en ley (social y servicios-educación) el sobrante sin asignar fue de  $527,538. Se optó por distribuirlo a sus socios, 40 % en efectivo y 60 % a pagar en acciones comunes de los socios para fortalecer a la empresa. Al momento en Mar-Coop genera 62 empleos (incluye temporeros). De estos 14 son socios(as) dueños(as) y están reclutando 6 socios más entre sus trabajadores.  El 85% de su producción es de clientes locales y exportan a Japón, Estados Unidos e Inglaterra parte de esta. En el 2021 vendieron 58 millones de piezas, tienen la patente de tres moldes que son exclusivos de ellos y están renovando y actualizando su maquinaria en búsqueda de eficiencia.

Esta experiencia sin lugar a duda tenía que compartirla. Ese viernes pude validar, una vez más el potencial del modelo cooperativo en el país. Pude aquilatar la definición del concepto cooperativa de la Alianza Cooperativa Internacional: una asociación autónoma de personas que se han unido voluntariamente para hacer frente a sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes por medio de una empresa de propiedad conjunta y democráticamente controlada. Mas que eso, pude ver la satisfacción, la alegría, el sentido de pertenencia, la esperanza y la seguridad de estos socios trabajadores. Al punto que uno de ellos exclamó a viva voz: “este oficio lo aprendí de mi padre, en la cooperativa encontré todo, amigos, hermanos y hasta a mi esposa que es hermana de un compañero. Me gusta mi trabajo y lo haré hasta el ultimo día de mi vida… “

Al escuchar las noticias diarias y revisar los titulares del día en nuestro país es inevitable que la esperanza se trastoque. Esta experiencia es otra cosa, otro Puerto Rico que es viable y necesario si aspiramos a tener un futuro promisorio y productivo. La historia había que contarla, hay que replicarla una y otra vez pues ¿saben qué?… Mar-Coop es el molde.

Comentarios a: mildredkairo@gmail.com

 

Cambios a la Ley de Permisos

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Con la expresa intención de acelerar los proyectos a construir con subvenciones federales, la Cámara de Representantes se apresta a simplificar aun más los requisitos y procesos para el otorgamiento de todo tipo de permisos.

La voz de alerta la dio el  portavoz del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Dennis Márquez Lebrón, quien reveló que  la Comisión de Pequeños y Medianos Negocios y Permisología de la Cámara, convirtió los proyectos PC- 549, PC- 688 y PC- 916 y el proyecto del Senado PS- 122 en un proyecto sustitutivo que hace múltiples enmiendas a la Ley 161-2009, conocida como Ley para la Reforma del Proceso de Permisos de Puerto Rico.

En entrevista, Márquez Lebrón denunció que el proyecto requiere de vistas públicas debido a que contiene diversos asuntos que son insostenibles y contradictorios con otras posturas que se han asumido  en la Cámara, además de peligroso. “Aquí se lleva años hablando de que luego del huracán María, los terremotos y la pandemia va a llegar una cantidad de fondos federales y se va a hacer una serie de proyectos grandes de energía, de construcción y de infraestructura. Todos los proyectos, no importa la cuantía, después que tengan algún tipo de fondos federales, el que sea, no tiene que cumplir con las leyes de permisos de Puerto Rico”.

En su lugar, el proyecto dispone que se cree un Comité Especializado de Evaluación de Proyectos Subvencionados con Fondos Federales, cuyo objetivo principal será tramitar con prontitud todo aquel proyecto subvencionado con fondos federales. Márquez Lebrón detalló que la medida establece que los proyectos no tendrán que cumplir con los términos ordinarios de la Ley 161-2009, conocida como Ley para la Reforma del Proceso de Permisos; con  la Ley Núm. 75 de 24 de junio de 1975, conocida como Ley Orgánica de la Junta de Planificación; con la Ley 107-2020, conocida como el Código Municipal; con la Ley 38-2017, conocida como la Ley de Procedimiento Administrativo 2 Uniforme del Gobierno,  ni con cualquiera otra ley que conflija con lo allí dispuesto y los reglamentos promulgados al amparo de las mismas.

Además, las agencias, corporaciones públicas o municipios a los cuales el Comité Especializado les solicite comentarios tendrán el término improrrogable de diez días laborables desde la petición de comentarios para presentar los mismos. De no recibir contestación, transcurrido el término de diez días laborables, se entenderá como favorable la propuesta.

El Comité también tendrá la facultad de establecer procedimientos alternos para expeditar la concesión de permisos, licencias, endosos, consultas o certificaciones relacionadas con los proyectos subvencionados con fondos federales.

Márquez Lebrón trajo a la atención  que el proyecto traslada una orden ejecutiva del gobernador que planteaba lo mismo. La diferencia es que ahora se hace por legislación: “Es hacerle el favor al gobernador”.

El legislador del PIP hizo la salvedad de que lo que contiene el proyecto es muy diferente a que se le aceleren los permisos a los pequeños y medianos comerciantes: “Con eso no tengo ningún problema; pero cuando se trata de proyectos de construcción, de demolición, proyectos que requieren un montón de estudios, realmente es un asunto alarmante, y con unos  procedimientos expeditos es una cosa muy preocupante para el país desde el punto de vista ambiental y de planificación urbana”.

Denunció, además, que el proyecto mantiene a la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPe) como la agencia prominente con relación al proceso de planificación ambiental, soslayando una vez más al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales. De igual forma, la participación de personas afectadas, comunidades y grupos con interés para cuestionar u oponerse a un  proyecto queda totalmente excluida. Las personas solo podrán hacer una reclamación en un término corto al Tribunal de Apelaciones. El único requerimiento para con el público es un anuncio en un periódico y un letrero frente a la obra.

Por su parte, la representante por el Movimiento Victoria Ciudadana, Mariana Nogales Molinelli, en comunicado de prensa también denunció sobre la medida y reclamó la necesidad de que se celebren vistas públicas. Entre los puntos preocupantes, Nogales Molinelli destacó lo relativo a los Profesionales Autorizados,  que son contratados por los proponentes de un proyecto para que certifiquen su cumplimiento con las leyes y reglamentos, sin que un funcionario público así lo confirme.

Destacó que se han hecho denuncias sobre el Profesional Autorizado, de que en ocasiones han hecho certificaciones donde se omiten circunstancias que ponen en duda su determinación o, peor aun, le han mentido a las agencias. Ante esto, censuró que el proyecto establezca que el permiso debe ser expedido en dos días y que se excluya a los geólogos y los planificadores profesionales de los Profesionales Autorizados que pueden hacer este trabajo. Solo podrían serlo los agrimensores e ingenieros.

“O sea, limita ese privilegio precisamente a las clases de profesionales de donde provienen quienes han abusado de él. Debemos aprovechar esta oportunidad para eliminar esa figura y ordenar una revisión de todos los casos en los que intervino un Profesional Autorizado, afirmó.

Aunque se supone que, según el trámite ordinario, la medida deba ser presentada al hemiciclo de la Cámara en algún momento de esta semana para ser aprobada, luego, pasará al Senado, a otra comisión para otro examen. A juicio de Márquez Lebrón, no se sabe qué acción se tomará en la Cámara y, de someterse al Senado, cuánto tiempo pasará en ese cuerpo.

 

 

 

 

 

Se nos fue un gran patriota

 

 

Especial para CLARIDAD

Rubén Arcelay Medina, gran patriota puertorriqueño, se nos fue el pasado 16 de mayo de 2022. Además de su incuestionable intelectualidad, Rubén sobre todo, un auténtico e insobornable patriota. Su vida fue un libro abierto con grandes lecciones las presentes y futuras generaciones comprometidas con la libertad y la justicia para esta patria. Siempre estuvo en la vanguardia y para ello pagó un alto costo.  En octubre de 1966, me vi precisado a escribir una columna en la revista El Pepino, para desenmascarar a la División de Inteligencia de la Policía que, a través de sus agentes e informantes pretendieron sembrar dudas sobre la integridad y compromiso patrióticos de Rubén. Decíamos entonces: “Rubén ha tenido que pagar un alto costo por sus grandes aportaciones a las grandes luchas de este país, que va desde haber sido expulsado del Colegio de Agricultura y Artes Mecánicas de Mayagüez (CAAM), hasta la cárcel, la pobreza extrema y la infamia”.

Hagamos un somero recorrido por la heroica trayectoria de Rubén Arcelay Medina. Ingresó al CAAM, hoy Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico en 1963, en el cual estuvo hasta 1968. De allí fue expulsado del recinto por su militancia en contra de la presencia del programa militar de Estados Unidos conocido por sus siglas ROTC en la UPR, en contra del Servicio Militar Obligatorio y de la injusta guerra de Vietnam. Él y otros, entre ellos Ramón Figueroa Sorrentini, fueron víctimas de la actitud represiva del entonces rector José Enrique Arrarás. Según lo expresado por Figueroa Sorrentini, en las honras fúnebres de Rubén, aquella represión no los amedrentó y ambos emigraron a Estados Unidos donde completaron sus estudios.

Rubén regresó a su hogar en el barrio Juncal de San Sebastián. De inmediato se integró a las brigadas en contra de la explotación de las minas de cobre, plata y oro de Lares, Utuado, Adjuntas y Jayuya. Las brigadas, que tuvieron su centro de operaciones en la finca de Alejo Sellas en Lares, estaban integradas mayormente por jóvenes universitarios y fueron organizadas por el Movimiento Pro Independencia (MPI) al empezar la década de 1970. Nos dice Damaris Martínez, una de sus líderes, que los jóvenes iban casa por casa de los cuatro pueblos orientando sobre los efectos nocivos de la explotación, el robo que se pretendía y organizando la resistencia. A no ser por las brigadas, el incipiente liderato ambiental, el liderato patriótico, así como la resistencia comunitaria, se hubiese concretado lo que Juan Mari Brás llamó “el robo del siglo” con graves consecuencias ambientales para la zona minera y más allá de esta. Rubén Arcelay fue uno de los líderes de aquella heroica jornada. Rubén fue además, el máximo dirigente, del MPI – PSP de la zona minera, desempañándose como Secretario de Zona. Como tal, era miembro del Comité Central. No solo era un líder regional, también lo fue nacional.

Decía José (Lole) Rodríguez, en el homenaje póstumo, que Rubén realizaba toda esa labor patriótica con grandes sacrificios. No había recursos ni para sufragarle sus gastos de operación. Pasaba hambre. Dormía en condiciones infrahumanas. Cuando, por razones históricas, que merecen otro análisis, se redujo la combatividad de los 70 y de los 80, Rubén volvió a emigrar a las entrañas del monstruo. Se estableció en Perth Amboy, New Jersey. Se desempeñó como trabajador social – esa era su especialidad académica – en un penal de aquel estado. Allí también afloró su liderato, esta vez sindical, organizando a trabajadores de la prisión en una unión obrera. Esa labor social y sindical se interrumpió porque su mamá enfermó y tuvo que regresar a la patria para cuidar de ella. Aquí, en Puerto Rico, se desempeñó como organizador de la Unión Nacional de Trabajadores de la Salud.

Rubén fue también un líder comunitario. Su comunidad Juncal de San Sebastián de un deficiente servicio de agua. Junto a Papo Irizarry organizó el Comité Agua para Todos, con muy buenos resultados para su comunidad. Además, junto a Víctor Rivera y otros, organizó la resistencia a la instalación de una antena de comunicaciones en otra comunidad pepiniana.

Rubén fue un asiduo lector, además de escribir, dibujar, hacer caricaturas y tallar. Todo de manera excelentes. Escribió: Diccionario biográfico de Aguada. Dejó inédito La desmitificación de Luis Muñoz Marín. También boletines políticos y sindicales, así como cápsulas históricas y biográficas ilustradas. Usó las redes sociales como medio educativo y de debate político.

El viernes 20 de mayo efectuamos un homenaje póstumo a Rubén en la Funeraria Salcedo de Lares. Compañeros de la zona metropolitana, como también de Ponce, Mayagüez, Aguada, Utuado, Jayuya, San Sebastián y Lares, entre otros pueblos, nos reunimos allí para despedir al compañero previo a su incineración. Sus primas, Dra. Lydia Arcelay y la periodista Yolanda Vélez Arcelay, Genaro Rentas, Florencio Merced, Rafael Baerga, Lole Rodríguez, Ramón Figueroa Sorrentini,  Reinaldo Acevedo, Wilson Rivera, Edgardo Nieves Mieles, Víctor Rivera, Milagros Rivera, José Morales, David Quiñones, Ángel Adames, Miguel ((Chino) Hernández, Noel González, Ché Paralitici y otros, se pronunciaron exaltando la grandeza de Rubén Arcelay Medina.

Nos queda expresar nuestro más sentido pésame a su compañera Migdalia, su hijo Pablo, su hermano Ángel, sus sobrinos …

En la ceremonia, además de llorar la muerte de Rubén, celebramos su intensa y productiva vida, sus ejecutorias y su legado.

Ver homenajehttps://www.youtube.com/watch?v=FlGPjrN51ow

Mirada al País: Comentarios iniciales al “Puerto Rico Status Act”

 

Especial para CLARIDAD

El Movimiento Victoria Ciudadana considera que la actual relación entre Puerto Rico y Estados Unidos es una relación colonial. El Congreso de EUA ha sido irresponsable y negligente al no tomar acción para dar paso a la descolonización.

Para el MVC cualquier proceso de descolonización debe cumplir con varias condiciones, entre ellas: que sea un proceso vinculante (que se implemente lo que el pueblo de Puerto Rico decida); que sea informado, es decir que se conozcan los aspectos más importantes de las opciones a considerarse, para que el pueblo sepa por qué está votando; que las opciones a considerarse sean todas no-territoriales y que la opción a implementarse debe haber recibido el apoyo de la mayoría.

Ante la inacción del Congreso, el MVC considera que la manera más efectiva de dar paso a la descolonización es que el pueblo de Puerto Rico se autoconvoque para elegir una Asamblea de Status o Asamblea constitucional de status (ACS), cuyos integrantes negocien con el gobierno de EUA las opciones no territoriales a ser sometidas al pueblo.

El MVC se expresó a favor del proyecto radicado por las representantes Velázquez y Ocasio-Cortez, el “Puerto Rico Self-Determination Act”, a la vez que planteaba la necesidad de algunas enmiendas. Este proyecto daría paso a una ACS a la vez que crearía una Comisión del gobierno de EUA para negociar las opciones no territoriales que se presentarían al pueblo.

El “Puerto Rico Status Act” (PRSA) es inferior a ese proyecto en la medida que impone como determinación del Congreso lo que en el caso de la otra medida estaría sujeto a negociación entre los delegados de Puerto Rico y del gobierno de EUA. De los cuatro criterios básicos indicados, el PRSA cumple con tres: es vinculante, las opciones son no-territoriales, la opción a implementarse debe contar con el voto de la mayoría. En el cuarto renglón, la necesidad de que sea un proceso informado (con opciones claramente definidas) se detectan problemas, sea por carencias, no definición de algunos puntos o posibles objeciones a algunas de las disposiciones.

Lo que sigue son algunas apreciaciones iniciales y personales sobre el proyecto. El MVC, como organización, está estudiando la medida y aun no asume una posición institucional.

En términos generales, todo el proyecto parece partir de la premisa de que, luego de un más de un siglo se relación colonial, el gobierno de EUA podría retirarse de Puerto Rico (en el caso de la independencia y la libre asociación) sin atender las consecuencias de esa relación colonial. Es posible que no tengamos la fuerza para cambiar este hecho, pero no debe dejar de denunciarse.

En los casos de independencia y la libre asociación se establece la otorgación de una aportación en bloque anual por diez años, equivalente a los programas federales actuales y luego una reducción escalonada hasta llegar a cero en el año veinte de la transición. Es decir, EUA mantiene las aportaciones existentes sin ninguna aportación especial o extraordinaria para habilitar el proceso de descolonización. Es justo indicar que el gobierno de EUA es responsable de la relación colonial existente y de su impacto limitante en la economía de Puerto Rico. Es justo que aporte significativamente a la reconstrucción económica como parte de un proceso de descolonización, más allá de los programas normales bajo la relación existente. Como consecuencia de las estructuras creadas por la relación colonial, a transición a la libre asociación o la independencia es más compleja que la transición a la estadidad. La libre selección entre esas opciones requiere acciones del Congreso para compensar ese efecto acumulado de la relación colonial.

En el caso de la libre asociación se establece que los Artículos de Asociación pueden dejarse sin efecto unilateralmente en cualquier momento por cualquiera de las partes. Es decir, Estados Unidos puede firmar los Artículo un año y dejarlos sin efecto un año o dos años después. Esto no da ninguna seguridad a los acuerdos. Los coloca en la completa incertidumbre. Es inmoral que luego de 120 años de relación colonial, EUA no esté dispuesto a comprometerse a respetar unos Artículos de Asociación por el término que se hayan acordado. Lo correcto es que EUA esté obligado a cumplir con los acordado a través de los Artículo de Asociación.

En el caso de la libre asociación se crea una “Bilateral Negotiation Commission” para formular los Artículos de Asociación que tocarán temas como comercio, migración, “economic benefits”, etc. En el caso de la independencia no se crea ningún mecanismo para negociar futuras relaciones comerciales y de otro tipo que sería lógico atender, dada la estrecha relación entre ambos países, como resultado de 120 años de relación colonial. Debiera haber algo parecido al “Bilateral Negotiation Commission” en el caso de la independencia.

En el caso de independencia, en el renglón de migración se dispone entrada libre a EUA para residencia y trabajo por 25 años. Luego se estará sujeto a las leyes de inmigración de EUA. Pero, dada la duración de la relación colonial y su legado duradero sobre la situación económica y demográfica actual de Puerto Rico, ¿no sería apropiado y justo un periodo más largo de transición? Incluso luego de terminar la entrada en los términos indicados, no puede desatenderse el hecho de que, como resultado de la relación actual, más de tres millones de puertorriqueños residen en EUA. ¿No debe existir disposiciones especiales de visita a Estados Unidos, por ejemplo, menos restrictivas que el trámite en otros casos? ¿No es justo que existan disposiciones especiales para permiso de trabajo en EUA, que no impliquen “entrada libre” pero tampoco iguales restricciones que en otros casos? El tratamiento debe ser “especial”, pues especial ha sido la relación entre Puerto Rico y EUA por 120 años y esto no puede ignorarse.

En mi caso, considero que la independencia es la opción que más conviene al pueblo de Puerto Rico. La apoyaré y defenderé aún aun ausencia de las disposiciones que en justicia debieran adoptarse por el poder colonial como parte de un proceso de descolonización. Pero mientras se esté diseñando y negociando ese proceso debemos exigir aquellas disposiciones a las que nos parece que tenemos derecho.

Aunque no soy partidario de la libre asociación, me parece que el borrador plantea una serie de dudas sobre esa opción, además del problema señalado arriba.

El borrador hace referencia a la “duración del primer acuerdo de Artículos de Asociación”. Esto levanta la pregunta ¿los Artículos de Asociación se adoptan por un término determinado? Suponemos que sí. ¿Cuál es el término? ¿Están sujetos a renovación? Suponemos que, si hay un “primer” acuerdo, puede haber un segundo, pero no está claro. No se dispone nada al respecto.

El borrador propone que durante “el primer acuerdo” las personas nacidas en Puerto Rico de padre y madre ciudadanos americanos serán elegibles a ser ciudadanos americanos. ¿Qué quiere decir elegible? ¿Qué lo serán solo si lo solicitan, pero lo serán automáticamente en ese caso o estará la solicitud sujeta al rechazo por alguna consideración? ¿Por qué el requerimiento de que ambos, padre y madre, sean ciudadanos de EUA? ¿No debiera bastar que uno sea ciudadano para otorgar la elegibilidad? Por último, ¿esto establece los términos bajo el “primer acuerdo” y deja abierto los de un segundo acuerdo o quiere decir que esa disposición no podrá aplicar a un segundo acuerdo?

Por último, el borrador establece que bajo la libre asociación existirá entrada libre para residencia y trabajo en Estados Unidos mientras estén vigentes los Artículos de Asociación. Se plantea de nuevo las preguntas: ¿tienen un término los Artículos? ¿Pueden renovarse después de ese término? ¿Se puede extender la disposición indicada en un segundo acuerdo o acuerdo renovado?

Quizás el aspecto más interesante de este proyecto es su carácter vinculante. Es decir, la opción ganadora debe implementarse. Recordemos que la libre asociación y la estadidad dependen de la voluntad, no solo de Puerto Rico, sino también del Congreso de Estados Unidos. En ese sentido, el proyecto permite que hagamos la pregunta a cada integrante del Congreso ¿está usted de acuerdo con esa disposición de la medida? Es decir, ¿está usted dispuesto a acordar una libre asociación con Puerto Rico o a admitirlo como estado, si así lo decide el pueblo de Puerto Rico en noviembre 2023? De no estarlo, debe decirse claramente de una vez. Nuestro pueblo tiene derecho a saber. Sobre todo, no puede aceptarse que, por no querer definirse claramente sobre este punto, el Congreso siga aplazando la solución del problema colonial y se perpetúe la intolerable situación existente.

Es probable que el Congreso siga evadiendo el problema. Por lo mismo, a la vez que intervenimos en los debates sobre proyectos radicados o por radicarse en el Congreso no podemos abandonar nuestras iniciativas para lograr la descolonización. Para eso debemos insistir y dar paso a nuestro proceso de convocatoria de una asamblea de status, como medio de exigir y empezar a la ejercer la autodeterminación y la descolonización. Actuar nosotros y nosotras es la mejor manera de lograr que otros actúen.