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Editorial: Bahía de Jobos: un tesoro natural en manos de mercaderes y corruptos

La primera cabeza en rodar fue la del  secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, (DRNA), Rafael Machargo, quien ya poseía un historial nefasto al mando de dicha agencia.

Es  insólito lo ocurrido con el asunto de los daños ambientales y las construcciones ilegales en los terrenos de la Reserva Natural de Bahía de Jobos en Salinas. Algunas informaciones datan los problemas a 10 años, otras dicen que persisten desde hace cerca de 35, y otras que comenzaron con la mismísima colonización americana en el año 1898. Como sea, es el típico caso de cómo una burocracia inepta puede dejar perder un tesoro ecológico por pura inacción. También es el caso típico de mercaderes inescrupulosos que actuando en desprecio a la ley se apropian impunemente de bienes que nos pertenecen a todos.

Ninguna de las instancias gubernamentales de Puerto Rico y Estados Unidos, con el poder para detener el atropello en la Bahía de Jobos, lo ha detenido. Ni los sucesivos gobiernos de la Isla, ni las agencias federales concernidas, ni el municipio de Salinas. Ni por separado ni juntos han tenido la visión y la voluntad para detener el asalto brutal de las peores prácticas desarrollistas en dicha reserva natural, daño que puede evidenciarse claramente en las fotos aéreas que han sido difundidas en los medios de comunicación. Descrita en forma simple, la situación en la Bahía de Jobos es la siguiente: por décadas, personas inescrupulosas- con recursos económicos, conexiones políticas y contactos en las agencias del gobierno- han ido comprando o invadiendo  terrenos de la bahía, construyendo viviendas y otras estructuras, consiguiendo- ya legalmente o mediante fraude- los permisos de construcción y uso correspondientes, las conexiones de utilidades ( agua, energía eléctrica, internet, cable tv) y todo lo necesario para montar allí una mini villa de recreo, playa, pesca, botes, y sabe Dios qué más, en medio de los manglares más bellos y necesarios de toda la zona del Caribe. La construcción más reciente es un parque para casas móviles, con todas las facilidades necesarias para un fin de semana de recreación. Además de las ilegalidades que hayan podido cometerse al invadir terrenos del Estado, levantar construcciones y conseguir los permisos y las conexiones para utilidades en una reserva natural protegida, dichas personas inescrupulosas han cometido también otros delitos de tipo ambiental, como la tala indiscriminada de árboles, el relleno de los manglares, el depósito de desperdicios sólidos en un área protegida, y hasta la construcción de un muelle para botes.

Sin embargo,  después de que por  tantos años los gobiernos “patearan la lata” con las violaciones de ley en Bahía de Jobos, no es hasta ahora que el escándalo se enciende y pone a correr a todo el mundo, tras la denuncia documentada de la representante Mariana Nogales del Movimiento Victoria Ciudadana (MCV), y la intervención del activista ambiental Eliezer Molina con los dueños de casas móviles que acampaban en el lugar. La primera cabeza en rodar fue la del  secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, (DRNA), Rafael Machargo, quien ya poseía un historial nefasto al mando de dicha agencia. La nueva secretaria interina del DRNA se apresuró a establecer el punto de que en Bahía Jobos se han cometido crímenes ambientales. Otras dependencias gubernamentales también han despertado del letargo: el Departamento de Justicia dice que investigará, la Legislatura también investiga y hasta el Fiscal Federal ha dicho que su oficina está interesada en intervenir en el asunto.

El  problema es que la intervención de los gobiernos para defender la Reserva de Bahía de Jobos ha tardado tanto que ha permitido que crezca desmesuradamente en su entorno una espesa y confusa madeja de intereses creados y corrupción. Este es un gran pulpo, con tentáculos abarcadores, por lo cual desenredar la madeja, identificar los violadores de la ley  y llevarlos ante la justicia implicará tiempo, dinero y los recursos económicos necesarios para realizar una investigación que permita presentar un caso robusto ante los tribunales. En otras palabras, habrá que tomar acciones firmes y valientes, lo cual nunca ha sido el fuerte de los gobiernos de Puerto Rico. Solo así la naturaleza de la Reserva podrá rehabilitarse completamente, lo cual requerirá demoler las estructuras construidas en sus terrenos, sembrar nuevos árboles, y limpiar el relleno del mangle para que vuelva a ser humedal.

Puerto Rico tiene muchos tesoros naturales únicos, como lo es la Reserva de la Bahía de Jobos en Salinas. Pero la trayectoria de los gobiernos de nuestro país deja mucho que desear por su inacción ante los perpetradores de crímenes ambientales, quienes operan en total impunidad amparados en su poder económico y conexiones políticas. La Reserva de la Bahía de Jobos le pertenece al pueblo de Puerto Rico, y como pueblo estamos llamados a defenderla. No tendremos país del futuro sin el equilibrio natural adecuado, y tampoco permitiendo que  nuestros recursos naturales sigan cayendo en manos de mercaderes y corruptos.

Mirada al País: A favorecer el PS 644

Mirada Cooperativista

 

Especial para CLARIDAD

Comparto una nota de duelo, un homenaje, un abrazo solidario a Nilda Medina y al pueblo viequense ante la partida dolorosa de un gran luchador Bob Rabin Siegal. Duele, solo la convicción de un mundo mejor por cual él luchó y nos toca seguir, nos sostiene.

En la columna anterior explicamos la importancia de rechazar un proyecto de administración presentado en la Legislatura. El PS 715 es un proyecto nefasto que de aprobarse tendría efectos adversos sobre el sistema cooperativo en general.  Con sus debilidades parece ser la respuesta del gobierno estatal a los requerimientos de la Junta de Supervisión Fiscal que lejos de fortalecerlo pudieran impactar negativamente al sistema cooperativo. Frente a este entuerto legislativo el sistema cooperativo antepuso y respalda otro proyecto de ley. El PS 644 que fue presentado por las senadoras García Montes y González Arroyo y que en la actualidad se encuentra bajo análisis de la Comisión de Cooperativismo del Senado que dirige la senadora Rosamar Trujillo Plumey.

Muchos estarán preguntándose porque el sistema cooperativo está bajo la mirilla de la JSF. Todos conocemos que el gobierno de Puerto Rico hace más de dos décadas que enfrenta insuficiencia fiscal. Para el año 2000 el gobierno comenzó a impulsar la emisión de bonos del gobierno que sabemos contribuyó a la acumulación de una deuda astronómica que pretenden pagar con el Plan de Ajuste Fiscal que impacta severamente al pueblo. Fue para el 2009 que la administración de entonces hizo acercamientos a las cooperativas de ahorro y crédito y estimuló entre estos la inversión en esos instrumentos. Lo próximo fue la incapacidad gubernamental de cumplir con esas obligaciones. Desde entonces el sistema cooperativo ha manejado responsablemente este desafío buscando asegurar su activo más valioso que es el servicio y la confianza del pueblo. Trabajaron afanosamente y lograron que la Legislatura aprobara en el 2015 la Ley 220-2015 que autorizó la amortización de las pérdidas generadas por la inversión en bonos de gobierno, mediante un sistema de contabilidad estatutaria especial con vigencia de 15 años. Esa ha sido una herramienta fundamental en el proceso de recuperación del sistema.

En el 2016 nos llega la Junta de Supervisión Fiscal creada en virtud de la Ley para la Supervisión, Administración y Estabilidad de Puerto Rico “PROMESA”. Esta ubicó a la Corporación Pública para la Supervisión y Seguro de Cooperativas de Puerto Rico, (COSSEC) bajo su jurisdicción. La explicación que emana de los planes fiscales es que era necesario por el riesgo que representa a esa entidad, como aseguradora, la alta inversión en bonos del gobierno del sistema cooperativo. El PS 644 es el proyecto que recoge las aspiraciones del sistema cooperativo recogidas en reuniones, asambleas y congresos de amplia participación democrática promovidos por   la Liga de Cooperativas de Puerto Rico. En términos generales el proyecto reafirma la política pública de adelantar el desarrollo del sector cooperativista como estrategia de progreso socio económico de Puerto Rico. De igual manera, asegura la estabilidad de sus estructuras y garantizar la autonomía indispensable para propiciar su competitividad.

Propone medidas específicas para resolver desafíos del sistema financiero cooperativo mencionados en los planes fiscales de la JSF. En específico ante la necesidad de reponer las reservas causadas por el gobierno ante el impago de los bonos los planes disponen el requerimiento de un 6% de capital adicional a base de sus activos. Ante este el PS644 se fundamenta esencialmente en el fortalecimiento del fondo del seguro de COSSEC mediante la capitalización con fondos provenientes del gobierno. Este es un asunto viable en el ámbito legal pues así lo dispone la Ley 114 que rige a COSSEC.  El sistema se ha fortalecido con sus propios recursos por la astucia de su liderato voluntario y ejecutivo y por la confianza y lealtad del pueblo en él.  Si se pretende recabar un capital adicional a las cooperativas este es un aspecto necesario.  El sistema cooperativo lleva más de siete décadas de servicios a los nuestros. Nunca ha recabado ayuda o aportación del gobierno. Cabe resaltar el dato sobre que las reestructuraciones bancarias mencionadas por la JSF en sus Planes Fiscales (bancos de ahorro en Estados Unidos y la crisis bancaria de España), implicaron el uso de dineros del gobierno. Eso mismo pasó con la restructuración bancaria realizada en Ucrania. Por otro lado, no olvidemos que en mayo de 2021 la JSF pautó una contribución de capital de $750 millones de fondos del ELA a la AEE para que dicha agencia realice pagos a LUMA.

Además, de fortalecer económicamente el sistema financiero el PS644 defiende la representación del sistema cooperativo en la Junta de Directores de COSSEC. Esa presencia ha permitido una vigilancia constante necesaria para evitar los desmanes que todos conocemos se han desarrollado en corporaciones y entidades públicas.

El fortalecimiento del sector de tipos diversos del sistema cooperativo es otro de los renglones que cubre este proyecto. El Plan Fiscal vigente establece trasferir la función regulatoria de estas cooperativas a la Comisión de Desarrollo Cooperativo, agencia de gobierno que promueve el cooperativismo.  En estos momentos estas cooperativas tienen que cumplir con normativas y requisitos operacionales, además de las agencias concernientes a sus operaciones de negocio. La CDCOOP les exige el cumplimiento de requisitos de constitución y por otro, la COSSEC exige nuevos requisitos para la expedición del permiso operacional y ejerce funciones regulatorias y de supervisión. El PS644 es un proyecto de avanzada que propone el apoderamiento del propio Movimiento de la función reguladora de estas cooperativas. La autorregulación propiciará un desarrollo vigoroso del cooperativismo en todos los sectores (producción, servicios, vivienda, trabajo asociado, agrícolas, otros) cuando más el país lo necesita.  Esa propuesta impone una gran responsabilidad al sistema cooperativo que está comprometido con desarrollar los procesos para que este sector tenga mentoría y acompañamiento en sus procesos operacionales, no así una regulación que atente contra su propio desarrollo.  Además, desde la Liga de Cooperativas trabajarían la verificación del cumplimiento con el modelo cooperativo sus estatus y funcionamiento.

El PS644 es una pieza de avanzada que reconoce que las cooperativas de tipos diversos deben ser tratadas como otras estructuras y órdenes autorizados por el Estado como las corporaciones y asociaciones mercantiles. En la actualidad tienen requerimientos de políticas especiales, protocolos estructurados y programas técnicos especializados. Exigir a cooperativas de nueva formación y carácter comunitario tales como, pescadores, agricultores, costureras o amas de llaves es nefasto. A esto se   suman la obligación de presentar estados financieros auditados y el ejercicio de intervenciones periódicas por funcionarios de las agencias. A veces las agencias actuales (CDCOOP y COSSEC) tardan tanto en autorizar los procesos que los grupos pierden el entusiasmo u optan por organizar una empresa no cooperativa. Tanto que miran al norte y en Estados Unidos, donde hay un desarrollo cooperativo avasallador en especial en la agricultura y vivienda entre otros, no existe una agencia y mucho menos dos que interactúen en esos procesos. Las cooperativas son reguladas por la industria a la cual pertenecen.

Esta pieza legislativa tiene el respaldo del sistema cooperativo por ser abarcadora, porque contiene medidas prácticas y por ser el insumo de años de análisis. Más importante es que reafirma la naturaleza de estas como instituciones sin fines de lucro, de base comunitaria, de capital 100% local y con la confianza de mas de 1.3 millones de puertorriqueños (as).

La autora es líder cooperativista. Comentarios a: mildredkairo@gmail.com

 

Recomendaciones para una nueva reestructuración de la deuda de la AEE

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Un reducción  mínima de un 44 %, en la deuda, que el pago de  los bonos nuevos  estén  basado en los ingresos netos, la eliminación de la estructura de titularización,  minimizar un aumento en la tarifa y un plan de ajuste integral, son  las  recomendaciones del Centro para una Nueva Economía (CNE) respecto a una nueva reestructuración de la deuda de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

Estas fueron presentadas por el director de Política Pública del CNE, Sergio Marxuach, quien dijo creer que será difícil  para las partes cumplir con la orden del 8 de marzo de la jueza Taylor Swain,  de presentar un calendario detallado de negociación para su revisión y aprobación el próximo 2 de mayo.

De hecho, la jueza del Tribunal Federal de Estados Unidos asignada mediante la ley PROMESA a llevar los casos de quiebra del Gobierno de Puerto Rico y sus corporaciones públicas asignó el 1.0 de abril a los  jueces de quiebra Shelley C. Chapman, Robert D. Drain y Brendan L. Shannon como  mediadores en el proceso de reestructuración de la deuda de la AEE.

La nueva negociación responde a que el pasado 8 de  marzo el Gobierno de Puerto Rico, por medio de la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal de Puerto Rico (AAFAF),  dio a conocer que  daba por terminado el Acuerdo Definitivo de Apoyo a la Reestructuración de la Deuda (RSA de la AEE), con fecha del 3 de mayo de 2019. Las nuevas negociaciones serían un cuarto intento de reestructuración.

Marxuach señaló que si no se lograr un acuerdo en los términos principales, hay varias alternativas. Una sería litigar todos los asuntos entre los distintos acreedores de la AEE bajo el proceso de Titulo 3, lo que implica que  el litigio podría tomar de año y medio a dos, tal vez más, dependiendo de las apelaciones y cuanta prueba se presente, lo que sería un juicio en su fondo.

Otra opción podría ser que la Junta de Control Fiscal (JCF) pidiera la  desestimación del caso a la juez  porque no es posible o factible proponer un plan que sea de acuerdo a todas las partes. “Aunque eso es una posibilidad, que lo veo bien poco probable porque solo se necesita una sola clase de acreedores que esté de acuerdo con el plan para proponerlo, tendría que surgir el escenario en que ninguna clase de los acreedores que hay se pueda poner de acuerdo con un plan”, observó. La desestimación  del caso tendría como consecuencias el que cada grupo de acreedores acuda a la corte a pedir el recurso que entienda que más le protege.

Las recomendaciones del CNE, comentó el director de Política Pública, tienen la intención de ofrecer un marco útil para analizar con cuidado cualquier propuesta nueva de reestructuración.

La primera de esas recomendaciones —que fue algo que se comentó respecto al acuerdo del 2019— es que el plan tiene que tomar en consideración el ambiente social y económico complicado en que opera la AEE.  El economista indicó que aun cuando puede parecer de sentido común, muchas veces en los procesos de renegociación se tiende  a aislar al deudor como un ente aparte. En este caso, se está olvidando que la AEE opera en una economía que lleva 15 años sin crecimiento, con una población que está decreciendo, donde se espera que los costos de combustible continúen aumentando, mientras la AEE continúa  dependiendo casi 100 %  de petróleo o derivados de petróleo o gas natural. Eso implica que el plan de ajuste tiene que ser uno de naturaleza integral.

Segundo, la reestructuración debe procurar dejar una entidad solvente. Marxuach subrayó que este asunto es más que un mero tecnicismo contable debido a que si la  AEE sigue siendo insolvente, incluso después de salir del proceso de negociación, entonces es cuestionable si el plan de ajuste sería confirmado por el Tribunal. Aunque PROMESA no requiere que se establezca la solvencia para confirmar un plan de ajuste, sí requiere que sea «viable» y, ciertamente, la solvencia es al menos un componente de cualquier análisis de «viabilidad».

Tercero, la reducción de la deuda. El CNE resaltó que la reducción de la deuda de la AEE tiene que ser una drástica. Expuso que según el Informe Mensual de la AEE a su Junta de Gobierno, para el mes de diciembre de 2021 los pasivos de la AEE sumaron $18,100 millones, mientras que sus activos sumaron $10,100 millones; una diferencia de $8,000 millones. El director de Política Pública señaló que, en  teoría, esa es la cantidad mínima, $8,000 millones o 44 %  de todos los pasivos, por lo cual todas las obligaciones de la AEE tendrían que ser reducidas para mantenerla como una empresa mínimamente sostenible después de la reestructuración.“Sería extremadamente irónico, por no decir totalmente irracional, terminar este costoso proceso de cinco años con una entidad que sigue siendo técnicamente insolvente”.

La cuarta recomendación es la eliminación de la estructura de titularización, la cual requiere legislación. Este es uno de los puntos de desacuerdo del anterior acuerdo entre la Asamblea Legislativa de Puerto Rico y la JCF. La estructura de titularización se refiere a la creación de una nueva corporación pública, la cual se dedicaría  solo a emitir unos bonos nuevos para garantizar la fuente de repago, independiente de la situación operacional de la AEE. En el acuerdo rechazado este llamado cargo de transición que se impondría a todos los clientes comenzaba en 2.7 centavos y aumentaba a 4.5 centavos hasta que se repagaran en su totalidad los bonos nuevos. La JCF espera no llegar a una estructuración que necesite esa estructura

La postura del CNE es que no ve razón para mejorar esta estructura de garantía o para modificar de manera sustancial  las prioridades relativas de repago actuales de la AEE a menos que los acreedores proporcionen una infusión de dinero nuevo, algo análogo a un financiamiento de deudor en posesión o alguna otra consideración similar.

Por último, el CNE advirtió  de que cualquier aumento en las tarifas para pagar la deuda tendrá consecuencias económicas negativas dado a que los precios de la electricidad afectan la actividad económica y viceversa. Marxuach fue categórico en  prevenir que cualquier aumento significativo en las tarifas para pagar la deuda reduciría la actividad económica y el empleo, lo que a su vez reduciría la demanda de electricidad. Una menor demanda de electricidad obligaría a la AEE a aumentar sus tarifas para cubrir los costos fijos de operación y cumplir con sus obligaciones. De no hacerlo, habría que postergar las inversiones de capital o los gastos de mantenimiento, lo que afectaría negativamente la calidad del servicio.

“Bajo ese escenario, podríamos esperar un aumento en el «abandono de la red». Es decir, podríamos esperar un aumento en el número de clientes que se cambian a sus propias fuentes de generación o que se conectan «informalmente» a la red de la AEE”.

 

 

 

La izquierda y la invasión de Ucrania: ¿campismo o internacionalismo?

Especial para En Rojo

 Desde un inicio hemos expresado nuestro inequívoco rechazo de la invasión de Ucrania por la Federación Rusa. Esta no es la posición de algunos sectores de la izquierda. De hecho, hay quienes piensan que nuestra posición se adapta a la presión de los medios imperialistas. Esta diferencia de opinión indica la existencia de dos formas de analizar esta situación que debemos examinar francamente.

 La posición campista

La lógica de la posición de nuestros críticos divide a los participantes en un conflicto entre estados en dos campos: el lado reaccionario y sus oponentes. Del lado reaccionario se encuentran el imperialismo norteamericano y sus aliados. Sus enemigos en determinado conflicto integran, según esta lógica, el campo progresista, que merece nuestro apoyo.

En el conflicto actual, esta perspectiva presentaría al gobierno de Putin como una fuerza antimperialista o que, al menos, responde a una agresión imperialista (de Estados Unidos y la OTAN). No denuncia, por tanto, la invasión de Ucrania, aunque en la práctica, casi nadie se atreve a apoyarla. El campismo en este caso se traduce en expresiones que se limitan a criticar (justificadamente) la política de Estados Unidos, la extensión de la OTAN, el lado reaccionario del gobierno de Ucrania (la presencia de grupos fascistas). Todo lo cual es inobjetable. Pero esta posición deja sin mencionar la naturaleza del gobierno de Putin y evade condenar la invasión de Ucrania. Sin ese elemento, las críticas indicadas se convierten en un endoso, sino explícito, al menos implícito a la invasión. En otros casos se indica que sería simplista pensar que Putin es el único “malo” de la película, que Rusia no es la única responsable de la crisis, todo lo cual es cierto, pero entonces, amparándose en la “complejidad” de la situación se evade denunciar la invasión. O se denuncia la hipocresía de Estados Unidos al denunciar la invasión de Ucrania mientras apoya otras agresiones (lo cual es cierto), pero se evade tomar una posición propia ante la primera. Parecería que la hipocresía de la OTAN le da la razón a Putin.

 

Inconsistencias del campismo

La posición campista es inconsistente desde una perspectiva antimperialista. Esta perspectiva, con tal de oponerse al imperialismo norteamericano y de la OTAN, no reconoce el carácter capitalista y represivo del gobierno de Putin, vinculado a la nueva clase dominante, surgida de la restauración del capitalismo en la antigua Unión Soviética. Es decir, aunque se presenta como una posición progresista, se pone del lado de un gobierno capitalista y enemigo de su clase trabajadora. Más aún, no reconoce que esa clase capitalista pretende mantener su propia zona de influencia: es decir, que al igual que otras clases capitalistas, despliega su propia política imperialista.

Por lo mismo, con tal de oponerse al imperialismo norteamericano y a la OTAN, esta posición evita denunciar una evidente violación del derecho de las naciones a la autodeterminación. Es decir, que, lejos de ser una posición consistentemente antimperialista, con tal de oponerse a un imperialismo (el de Estados Unidos y la OTAN) se coloca del lado de otro imperialismo (el ruso), o, al menos evade señalarlo y denunciarlo.

De igual forma, esta posición deja sin mencionar el carácter anticomunista de las justificaciones de Putin. Recordemos que para Lenin la Rusia zarista era una gran prisión de naciones, sometidas a la dominación rusa. La revolución debía crear una nueva relación de colaboración entre los pueblos que no podría surgir sin reconocer su derecho a la autodeterminación, es decir, a crear estados independientes. En su discurso del 21 de febrero, Putin explicó cómo, según él, la Ucrania independiente fue en golpe asestado por Lenin a la patria rusa. La invasión vendría a rectificar ese crimen Bolchevique, a repudiar la teoría “loca” (palabras suyas) del derecho de las naciones a la autodeterminación. Putin nos hace el favor de proclamar que su política es opuesta a la de Lenin. Los antiimperialistas que se consideran leninistas debieran tomar nota.

La perspectiva internacionalista

En contraste con la posición campista, proponemos una posición consistentemente antimperialista. Esa posición no escoge entre uno u otro imperialismo. Se opone al imperialismo norteamericano. Se opone a la OTAN y a su política de expansión. Propone su disolución. Pero esta posición también señala el carácter capitalista e imperialista del gobierno de Putin, denuncia la invasión de Ucrania y exige la retirada de las tropas rusas.

¿Y qué del carácter reaccionario del gobierno de Ucrania? La posición internacionalista también denuncia este hecho. Su rechazo de la invasión rusa y su solidaridad con el pueblo ucraniano no incluye apoyo al gobierno de Zelensky. Pero insiste que la naturaleza de ese gobierno no legitima la invasión. Cambiar el régimen político y social en Ucrania es tarea del pueblo ucraniano, no del gobierno de Putin.

Estados Unidos invade otros países a nombre de la democracia y algunos de los gobiernos que ha atacado (como el de Hussein en Irak o del Talibán en Afganistán) son antidemocráticos. Todos los imperialismos visten sus agresiones con admirables objetivos denunciando los crímenes de sus enemigos, que muchas veces son reales. Las y los antimperialistas rechazamos tales pretextos y denunciamos las agresiones que encubren. Con igual lógica hay que rechazar la agresión de Putin, que, como el caso de otras agresiones imperialistas, viene acompañada de alguna justificación loable, como la lucha contra el fascismo.

La posición internacionalista denuncia la hipocresía de los gobiernos que condenan a Rusia, pero apoyan otras ocupaciones (Palestina) o agresiones (Yemen). Pero no lo hace para abstenerse de denunciar la invasión de Ucrania, sino para explicar que también debemos denunciar y rechazar las últimas y cualquier nueva intervención militar de Estados Unidos.

Algunas personas objetarán ¿acaso no tiene Rusia preocupaciones legítimas por su seguridad, resultado de la política de extensión de la OTAN? Como indicamos, la perspectiva internacionalista no deja de denunciar la política de la OTAN. La pregunta es: ¿cómo respondemos a esa política? ¿Asociándonos a la política de otro imperialismo? Al contrario, es necesario construir un amplio movimiento antimperialista, vinculado a la defensa de los intereses de las clases trabajadoras, a la lucha por la reducción del gasto militar y el desarme y el respeto de la soberanía de los pueblos. Esa es la manera de responder al imperialismo de la OTAN. Eso es lo que promovería un gobierno antimperialista. Pero el gobierno de Putin no promueve tal respuesta, precisamente porque es un gobierno capitalista, además de autoritario. En otras palabras, Putin responde a la agresión imperialista, claro que sí, pero responde como responde un imperialismo capitalista, a través de su propia política de agresión y represión y construcción de su zona de influencia. Al rechazar el imperialismo de la OTAN, los antimperialistas no podemos asociarnos ni endosar esa respuesta igualmente imperialista.

 

Debates internacionalistas

Existen discusiones entre quienes rechazan la invasión de Ucrania desde una perspectiva de izquierda. Todos y todas se oponen a cualquier acción que provoque un enfrentamiento directo de las fuerzas de la OTAN con las rusas, que traería el riesgo acrecentado de un intercambio nuclear. Por tanto, se oponen a la creación por la OTAN de un “no-fly zone” sobre Ucrania, pues conduciría a ese enfrentamiento. Algunos añaden que el envío de armas a Ucrania exacerba el conflicto. Otros, incluyendo al autor de este artículo, señalan que, ante la agresión, los ucranianos tienen derecho a resistir y que, para ejercerlo, tienen derecho a buscar armas, allí donde puedan encontrarlas. Bloquear esto, en la práctica, sería denunciar la invasión, pero dejar a los ucranianos desarmados ante los invasores.

 

En resumen

Para los que somos parte de un pueblo sometido a la dominación colonial, la defensa del derecho a la autodeterminación es particularmente importante. Algunos señalan correctamente la inconsistencia del gobierno de Estados Unidos, que defiende la autodeterminación de Ucrania, pero la niega en Puerto Rico. Pero pecaríamos de la misma inconsistencia si no defendemos en Ucrania el mismo derecho que reclamamos para Puerto Rico.

La posición internacionalista incluye el rechazo de la invasión rusa de Ucrania, a la vez que denunciamos la política imperialista de la OTAN y que rechazamos otras agresiones y ocupaciones (Palestina, Yemen, etc.); solidaridad con el pueblo de Ucrania, sin que esto implique apoyo a las políticas del gobierno de Ucrania; solidaridad con el movimiento antiguerra en Rusia. Para algunos debe incluir el bloqueo del flujo de armas, para otros la legitimidad del armamento de Ucrania para responder a la invasión, a la vez que se busca evitar el paso a un enfrentamiento directo entre los dos bandos imperialistas.

¿Cómo podrá resolverse este conflicto? Eso dependerá de muchos factores, incluyendo el balance de fuerzas militares sobre el terreno. Pero esto no altera nuestra orientación general sobre el conflicto, que hemos esbozado brevemente.

 

Para Roberto

Nilda Medina se despide de su esposo y compañero de lucha.

 

Por Nadjah Ríos Villarini

Este es un momento raro. Una no se prepara lo suficiente para recibir el golpe de la noticia. Este evento también tiene su mística; es una mezcla de recordar a nuestro amigo en colectivo y decirle las cosas que se nos quedaron sin decir. Imagino que hoy hablarán de Roberto sus compañeres de lucha, los que piquetearon, marcharon y hasta fueron a la cárcel por reclamar justicia y paz para la Isla Nena; sin embargo, yo les quiero hablar de Roberto el historiador, el maestro, el archivero.

Conocí a Roberto hace más de 18 años. Me acerqué a él con la formalidad de quien le habla a un líder que participó en uno de los eventos históricos más importantes e impensables que se han gestado en este país: enfrentar a una de las potencias mundiales hasta lograr la salida de la Marina de Guerra de los Estados Unidos. Recuerdo que me dijo “le voy a dedicar a tu proyecto el 25% del tiempo de lo que tú le dediques al mío”. Con esa ecuación matemática, comenzamos a trabajar. Organizamos talleres para integrar las humanidades y la historia local en el currículo escolar, presentamos en paneles sobre la migración viequense a Santa Cruz y publicamos juntos en revistas académicas.

Con el tiempo, comenzamos a digitalizar las cintas de audio y de vídeo de un proyecto estudiantil que forjó mientras era maestro de historia aquí en Vieques. Para aquel entonces, los jóvenes del Club de Historia entrevistaron a Apolonia Gittings, Tomasa Rivera, a la legendaria Masue. Con Roberto, estos estudiantes viajaron a la isla de Santa Cruz para conocer de primera mano las historias orales de sus antepasados quienes se vieron forzados a mudarse a la isla vecina luego de las expropiaciones de tierra de la Marina.

Recuerdo con cariño los recorridos por las galerías del Fortín. Roberto tenía una capacidad de síntesis histórica increíble. Más de 500 años de historia comprimidos en un viaje arqueológico cuando mostraba hallazgos del Barrio La Hueca, seguido de una escala por los años coloniales con parafernalia militar encontrados en el Fortín, para finalmente llegar al destino final: el gran logro del pueblo viequense, el cese y desista de los bombardeos militares. Y en ese viaje histórico encontraba coordenadas para conectar la lucha de Vieques a la lucha Palestina, al reclamo de Paz de Afganistán, al minuto de silencio por les niñes que han vivido el horror de las guerras.

Con orgullo, recordaba el paso de Simón Bolívar por territorio viequense, quien visitó la isla en búsqueda de provisiones. También conmemoraba el valor de la comunidad dominicana al recordar el valor y sacrificio de los 25 dominicanos luchadores por la independencia de Quisqueya en la Guerra de la Restauración contra España, quienes fallecieron mientras eran prisioneros en el Fortín. Así Vieques fue anfitrión de delegaciones y cónsules de estos hermanos países.

«Me acerqué a Bob con la formalidad de quien le habla a un líder que participó en uno de los eventos históricos más importantes e impensables que se han gestado en este país: enfrentar a una de las potencias mundiales hasta lograr la salida de la Marina de Guerra de los Estados Unidos.»

Por los últimos 10 años, trabajé con Roberto en el Archivo Histórico de Vieques. En su función de archivero fue un revolucionario como en tantas otras facetas. Decía que el archivo tenía una organización “Bobística”, queriendo decir que, aunque no seguía las formalidades de catalogación de una biblioteca, él tenia una cartografía clara de dónde estaba cada uno de los documentos. Hacía hincapié en que las personas debían de ir al encuentro con la historia y que los documentos eran el terreno común para sentir y experimentar el pasado. Recuerdo que cuando recibía visitas de grupos escolares sacaba las Actas del Ayuntamiento del siglo XVIII y los invitaba a leer sobre la historia. “Mira a ver si encuentras a un antepasado tuyo” les decía a sus estudiantes.

Recientemente trabajamos en la creación de un repositorio digital para que las personas dentro y fuera de Puerto Rico pudieran conocer la historia de Vieques. También trabajamos con la Colección Andrés Nieves, quien documentó más de 10 años de lucha y activismo en Vieques.

Hoy me gustaría decirle a Bob que Bea Santiago, Sofía Gallisá y la gente de Beta Local trabajan en la publicación de la Guía Cultural de Vieques. Que proyectamos la publicación de su libro con Ediciones Callejón para el mes de agosto gracias a Diana Ramos Gutiérrez, Camilo Carrión Zayas y Neeljte Van Marissin Méndez.  Que el artículo de Ivelisse Rivera Bonilla y sus estudiantes sobre su experiencia con el Archivo Histórico de Vieques se va a publicar a fin de mes. Y que hace una semana aprobaron una subvención para digitalizar las cintas de Andrés gracias al trabajo de Ileana Rivera y Caroline Gil. Me gustaría decirte, finalmente, que te amamos y que nos vas a hacer mucha falta.

Regreso al 25% de nuestra relación. Hago la cuenta y sigo en deuda. Roberto procuró con amor el viaje al pasado para entender el presente.  La historia es la suma de todas nuestras voces; una ecuación del día a día llena de experiencias y memorias individuales y colectivas; un encuentro, un espejo donde vernos. Por eso insisto en la importancia del Archivo Histórico de Vieques y su espacio físico en el Fortín. Pido a las autoridades pertinentes que se hagan los trámites para garantizar ese espacio de encuentro donde los Viequenses y los Puertorriqueños podamos empoderarnos y reafirmar lo que somos: un pueblo valiente que gestó lo impensable.