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Palabras para Bob [Rabin] en su velorio

Lowell Fiet amigo y compañero de trabajo de Roberto Rabin.

 

A Bob con quien compartí el privilegio de vivir la gran mayoría de nuestras vidas en Puerto Rico y Vieques e involucrarnos en su idioma, su cultura y sus procesos de crear orgullo y Patria.

La memoria –como la historia— aparece para desaparecer en un momento. Hoy está consumida en la vorágine del imperio, en la deshumanización capitalista, en la fiscalización del sufrimiento. Bajo tales condiciones es difícil sentir orgullo de ser, de lugar y de patria.

Hace dos décadas, como un relámpago ilumina la tierra, Vieques se reveló, por un breve momento, como el lugar mas importante del planeta porque la lucha de Vieques grabó su logro de expulsar la Marina de guerra de Estado Unidos de manera única, justa y luminosa.

No obstante, el hecho de ser una dependencia colonial ha succionado el orgullo de esa memoria de las mentes de las y los jóvenes viequenses como si nunca hubiera pasado.

Bob Rabin luchaba en el vórtice de ese momento iluminado: activista sin parar, promotor y organizador genial, siempre bailando un derviche estratégico para enfrentar cada manejo de la marina con contra manejos pacíficos capaces, en su totalidad, de hacer alianzas cruciales y socavar el hostigamiento, la violencia de los arrestos y la dureza de la cárcel.

Conocí a Bob al principio de los 1990 a través de María Cristina Rodríguez, don Carlos Vélez Rickehoff y doña Luisa Guadalupe. También trabajé con Wanda Colón y el Proyecto Caribeño de Justicia y Paz para dar un taller de máscaras en el Fortín para el día del juguete no bélico de enero de 1994. Para mí han seguido otros talleres, exposiciones, festivales culturales, reuniones y presentaciones radiales desde entonces, pero todos como parte del proyecto más amplio de Bob de crear memoria, de crear conciencia, de crear una historia viva y de crear orgullo viequense a través de su administración del Fortín del Conde de Mirasol.

A través del Archivo Histórico de Vieques y los proyectos culturales del Fortín, Bob dejó los mecanismos para recordar la historia comunitaria y transformar su futuro. Es su legado mayor. Es nuestro deber asegurar que ese legado siga creciendo y llegue al pueblo viequense.

Bob, te recordamos

Llueve

y las gotas se secan para dejar manchas infinitísimas.

Pero si la pared está polvorosa o mugrienta

esas manchas duran por lo menos hasta el próximo chubasco.

Una gota insistentemente repetida pica y repica

y aunque sea la pared de piedra, de concreto o de acero

la gota molesta, rasca, erosiona y penetra suficiente

para perforar la superficie y escribir su nombre.

 

Bob, te recordaremos; Bob, te recordaremos; Bob, te recordaremos;

(todos) Bob, recordaremos

Palabras en el velorio para Roberto Rabin celebrado el pasado domingo 3 de abril en la funeraria Esquilín de Vieques.

Abril será un mes bien cargado para el deporte Boricua

Yadier Molina

 

Especial para CLARIDAD

 

Pese a que el fantasma de la pandemia se niega a desaparecer del todo (al momento de este escrito volvió a subir el por ciento de positividad) la flexibilación de las medidas relacionadas con el virus hacen que el mes de abril se perfile como uno cargado de acción deportiva en Puerto Rico, Europa y todos los Estados Unidos con el comienzo de las Grandes Ligas, entre otros eventos

Alexander Torres se vio muy bien en el 10 k

De los eventos que resaltan en Puerto Rico se encuentra la carrera que se llevó a cabo el pasado domingo, el Puerto Rico 10k Run , que es una versión moderna de lo que por muchos años fue la Carrera del World Best 10K en el Teodoro Moscoso. El ganador, el orocoveño Alexander Torres, es una figura a velar en esta disciplina de camino a los Juegos Centroamericanos y Panamericanos del 2023 a realizarse en el Salvador y Chile, respectivamente.

Un evento histórico el Butterfly PR Open de tenis de mesa

El próximo fin de semana se llevará a cabo en el Centro de Covenciones la primera edición del PR Butterfly Event. Este será un evento que contará con sobre 400 participantes y 9 países invitados.

Entre las figuras que participarán sobresalen nuestras principales figuras en este deporte, como Adriana Díaz, Brian Afanador y Daniel González ,así como los juveniles Steven Morales y Jesuel Torres, quienes son los primeros dos del ranking mundial en la categoría de debajo de 13 años.

La rivalidad Bayamón-Arecibo dominará la atención del BSN

La temporada del Baloncesto Superior Nacional está en agenda para comenzar el próximo sábado 9 de abril. En la misma salen como favoritos los campeones defensores Capitanes de Arecibo, así como los Vaqueros de Bayamón,  quienes fueron el mejor equipo de la temporada regular pasada hasta que fueron sorprendidos por los Mets de Guaynabo  en las semis. Mientras, equipos como los Cangrejeros de Santurce son de cuidado con los movimientos que han hecho en la temporada muerta.

Se espera el regreso de Mónica Puig en Europa

La primera medallista de oro olímpica en nuestra historia, la boricua Mónica Puig, se espera regrese al circuito profesional de tenis a finales de este mes en un torneo por determinarse. Pese a no haber jugado los últimos 2 años por haberse sometido a una serie de  operaciones en el rotator cuff que han puesto en serias dudas su carrera, la boricua  tendrá lo que se conoce en el deporte como un Protected Ranking de 105, lo que le permitirá entrar de manera directa a torneos importantes como el French Open y Wimbledon y a cualificar  a  otros torneos de renombre. Los primeros meses, sin embargo, son cruciales para la dirección que tomará su carrera, y  tiene que producir resultados, pues esa protección solo durará por doce  torneos.

Tres historias a observar en las Grandes Ligas

Aunque tendremos mucho tiempo para velar el desempeño de los boricuas en las Grandes Ligas, hay tres historias que tendrán nuestra atención desde el primer día:

Lindor parace haberse acoplado

Tras una decepcionante primera temporada con los Mets de Nueva York, Francisco Lindor parece haberse reencontrado. Teniendo un gran campo primaveral (al momento de este escrito) batea para .333 con 4 jonrones y 11 carreras impulsadas. Si Lindor vuelve a ser el mismo pelotero que era en Cleveland, eso convertiría a los Mets en un equipo contendor inmediato.

Correa y Báez hacen la Central más divertida

Las sorpresivas firmas de Javier Báez y Carlos Correa con Los Tigres de Detroit y los Mellizos de Minnesota, respectivamente, hacen que la División Central de la Liga Americana (donde compiten ambos equipos) se convierta en  una batalla que no se debe perder de vista.  Ahí no hay un equipo que sea  considerado  el claro favorito  y las comparaciones del impacto que cada uno de ellos tendrá en su  nuevo equipo serán inevitable. Será algo para observar y disfrutarnos toda la temporada.

Yadier se despide en grande

Desde hace algún tiempo se sabe que esta será la última temporada del boricua Yadier Molina, quien cuenta con argumentos reales para ser considerado el mejor receptor de la historia del beisbol.

Yadier no solo ha sido excelente por 18 años, sino que ha cambiado la manera en que se juega la posición, paralizando a muchos equipos de salir a robar base por su excelencia defensiva. Cabe destacar que bajo su liderato los Cardenales han sido un contendor en prácticamente toda su carrera al ganar dos campeonatos en 2006 y 2011.

No cabe duda de que tras su retiro Yadier Molina debe unirse a Iván Rodríguez en ser elegido al Salón de la Fama de Cooperstown en su primer año de elegibilidad.

Serrano y Taylor, el plato principal

Sin quererle quitar méritos a todos los demás eventos y deportes del mes, seguramente el evento más significativo será la pelea de boxeo  del día 30 de este mes entre la británica, Katie Taylor, y la Boricua, Amanda Serrano. La pelea representará la primera vez que las dos mejores peleadoras del ranking libra por libra femenino se enfrentarán entre sí.

También será primera cartelera femenina en su historia en estelarizar el Arena Principal del Madison Square Garden y la primera donde ambas ganarán sobre un millón de dólares. De ganar Serrano, seguirá haciendo historia al convertirse en la primera boricua que gane los cuatro campeonatos de los diferentes organismos en una misma división. Lo he dicho en otros foros y me reafirmo; esta es la pelea más significativa que ha involucrado un boricua desde la llamada pelea del milenio de Oscar de La Hoya y Tito Trinidad en 1999.

Sin duda el mes de abril será uno de mucha acción para los nuestros y aquí estaremos pendiente para reseñarlos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Ucrania: ¿Cómo y por qué se fabricó la guerra?

 

«La de Ucrania es una guerra inmoralmente provocada por Estados Unidos y sus aliados europeos», afirma Borón. 

Antes de ser elegido presidente de los Estados Unidos Dwight D. Eisenhower fue el primer Comandante de la OTAN. En Febrero de 1951, pocos meses después de asumir sus funciones escribió textualmente lo siguiente: “Si en 10 años todas las tropas americanas estacionadas en Europa con el propósito de asegurar la defensa nacional no han regresado a Estados Unidos, entonces este proyecto, la OTAN, habrá fracasado.” Las tropas no regresaron sino que su presencia en Europa no cesó de acrecentarse. No sólo eso sino que una vez desintegrada la Unión Soviética y contrariando las solemnes y huecas promesas de los principales líderes de los gobiernos occidentales (Clinton, Bush, Obama, Helmut Kohl en Alemania, Tony Blair en el Reino Unido, etcétera) en el sentido de que “la OTAN no se movería una pulgada hacia el Este” trasladaron pertrechos y efectivos hasta las fronteras mismas de Rusia. ¡Cómo! ¿No era que el enemigo era la Unión Soviética y el comunismo? No. El enemigo era, y es, Rusia, una país demasiado extenso y poderoso cuya sólo presencia, sea bajo un régimen comunista o capitalista, es un obstáculo a los planes de dominación mundial (Chomski dixit) de Estados Unidos.

Cuando en 1997 Bill Clinton, da comienzo a la ampliación de la OTAN la nieta de Eisenhower, Susan, reunió las firmas de 49 renombrados especialistas (militares, diplomáticos y académicos) y publicó una carta abierta el 26 de Junio diciendo que el “plan para expandir la OTAN es un error político de proporciones históricas”. Susan tomó muy en cuenta la opinión que poco antes -el 5 de Febrero en un artículo publicado en el New York Times- había expresado nada menos que George Kennan, el diplomático que con su famoso “Long Telegram” del 22 de Febrero de 1946 enviado al presidente Harry Truman (y firmado con el pseudónimo de Mister X) había sido el arquitecto de la política de la “contención” del expansionismo soviético que poco después daría lugar a la creación de la OTAN. Hondamente perturbado por las intenciones de Clinton, Kennan escribió en esa pieza que “la expansión de la OTAN sería el más trágico error de la política de Estados Unidos en toda la era de la post-guerra fría … porque impulsaría la política exterior de Rusia en una dirección que decididamente no sería la que deseamos.” (https://www.nytimes.com/1997/02/05/opinion/a-fateful-error.html )

Clinton, y con él, todo el complejo industrial-militar y financiero, desoyeron las advertencias del veterano diplomático y siguieron con su política. Estimular las guerras y el gasto militar era lo que se suponía debía hacer Washington, dado que sus políticos en la Administración y el Congreso financian sus carreras políticas con las contribuciones de las grandes empresas de aquel sector. No había terminado de derrumbarse la URSS cuando el Subsecretario de Defensa de George W. Bush padre, Paul Wolfowitz, produjo una “Guía para la Planificación de la Defensa” que se filtró a la prensa el 7 de Marzo de 1992 planteando en su primer acápite que “Nuestro primer objetivo es evitar la reaparición de un nuevo rival, ya sea en el territorio de la antigua Unión Soviética o en cualquier otro lugar, que suponga una amenaza, lo cual requiere que nos esforcemos por evitar que cualquier potencia hostil domine una región cuyos recursos, bajo un control consolidado, serían suficientes para generar un poder global.” El escándalo fue mayúsculo y el unilateralismo extremo de su contenido dio pie a que fuera calificado, inclusive en ciertos medios del establishment, como imperialista. También causó zozobra que su autor planteara, sin mayores tapujos, la importancia de “intervenciones militares preventivas” para neutralizar las posibles amenazas de otras naciones y evitar que regímenes autocráticos se convirtieran en superpotencias. Por supuesto, el destinatario del documento es claramente la Rusia postsoviética. Después que el documento se filtrara a la prensa el Pentágono publicó la versión edulcorada, en realidad, una mera tentativa de “reducción de daños” cubriendo, infructuosamente, sus expresiones más brutales con un lenguaje más diplomático, pero sin abandonar en lo más mínimo las tesis centrales de la “Guía”. («U.S. Strategy Plan Calls For Insuring No Rivals Develop». The New York Times. , 8.3.1992)

La reconstrucción del poderío económico y militar de Rusia alentó la aparición de nuevas reflexiones y “policy papers” recomendando a la Casa Blanca diversos cursos de acción. Los avances militares de aquel país quedaron de manifiesto en su decisivo papel en la derrota de la insurgencia yihadista en Siria, pantano creado por la decisión de Washington de querer derrocar a Bashar al Ásad con la ayuda del Estado Islámico y sus decapitadores seriales. Lo mismo, cuando después del golpe del 2014 en Ucrania, en una fulminante operación Vladimir Putin, reintegró Crimea a la jurisdicción rusa. Pero en 2019 aparece un documento fundamental publicado nada menos que por la Rand Corporation y cuyo título lo dice todo: “Sobre extendiendo y desbalanceando a Rusia.” Según sus autores en sus páginas se “enumeran opciones no violentas y de imposición de costos que Estados Unidos y sus aliados podrían promover en las áreas económica, política y militar para estresar a Rusia –sobre extendiendo y desbalanceando- su economía, sus fuerzas armadas y la estabilidad de su régimen político.” El documento examina prolijamente las diversas áreas para cada una de las cuales presenta varias opciones. Por ejemplo, en la economía imponer sanciones y trabas comerciales, acabar con la dependencia europea del gas ruso, favorecer las exportaciones norteamericanas de gas hacia Europa, y fomentar la emigración de científicos y gentes con elevada formación técnica para privar a Rusia de este tipo de recurso humano. Para cada una de estas opciones se estimaba la probabilidad de éxito de la medida, sus beneficios y también sus costos y riesgos y a partir de allí se formulaba una recomendación.

En el terreno militar se contemplaba, en primer lugar, suministrar ayuda letal a Ucrania, acrecentar el apoyo a los rebeldes sirios, promover la liberalización en Bielorrusia, expandir los lazos entre Estados Unidos y los países del Sur del Cáucaso y reducir la influencia rusa en Asia Central. Nuevamente, cada una de estas alternativas es sopesada en términos de probabilidades de éxito, sus beneficios y sus costos. El informe puede consultarse en: htp://(https://www.rand.org/content/dam/rand/pubs/research_briefs/RB10000/RB10014/RAND_RB10014.pdf )

Conclusión: tal como lo dijimos antes de conocer este documento y como lo ratificamos aún con más fuerza, la de Ucrania es una guerra inmoralmente provocada por Estados Unidos y sus aliados europeos. Sin reparar en los terribles costos humanos de la guerra, que ahora las potencias occidentales lloran con lágrimas de cocodrilo, cerraron todas las opciones a Rusia, que inclusive en un momento, llegó a proponer iniciar conversaciones para ingresar a la OTAN, actitud que no suscitó en las muy democráticas y humanistas potencias occidentales la menor intención siquiera de comenzar a conversar sobre el tema. Ninguno de los justos reclamos rusos en materia de seguridad fue escuchado, como si pudiera construirse un orden mundial estable y seguro para todos, menos para una superpotencia como Rusia, acosada desde el Báltico hasta el Mar Negro. Los perversos planes de Wolfowitz y la Rand son de una elocuencia irrefutable. Es la hoja de ruta que ha diseñado Estados Unidos para, con la complicidad de los despreciables gobiernos europeos, destruir a Rusia como se hizo con Yugoslavia. Nadie puede predecir cómo terminará esta guerra. No obstante, conviene recordar con Clausewitz, que durante siglos Rusia fue atacada, hostigada e invadida. En cada caso al principio parecía que la debacle sería inevitable, pero siempre supo revertir lo que parecía un resultado cantado y derrotar a sus agresores. ¿Será distinto esta vez?

Reproducido de www.cubadebate.cu

 

El derecho a la cultura en Puerto Rico: una mirada transversal

 

 

Especial para En Rojo

La cultura es un todo fragmentado. Lo universal y lo particular deben mirarse en este ámbito de la sociedad y lograr una armonía que nos remita al de los derechos humanos y a la justicia social. Son varios los discursos pronunciados en favor de la cultura como parte integral y esencial de estos derechos; los derechos de todos y todas. La cultura es amplia y diversa y, por consecuencia, de igual manera, lo es su significado. Amplitud y diversidad que son parte de nuestro imaginario colectivo como puertorriqueños y puertorriqueñas y que muy poco lo asociamos como parte de nuestros derechos. Con el transcurrir de los años, los gobiernos de turno en el archipiélago de Puerto Rico han trastocado nuestros derechos culturales. Poco o nada se discute en la colonia al respecto. ¿Cuánto conocemos de nuestro patrimonio cultural y natural? ¿Qué representa ese entorno patrimonial de cada municipio para los locales o visitantes? ¿Existen programas en cada pueblo, o accesibilidad de la información, para que educadores y escolares se inserten en la discusión acerca de la historia local y de su patrimonio cultural?

El derecho a la cultura es paralelo al derecho a la educación. La educación es parte de la cultura y, a su vez, la cultura se integra a diversos ámbitos en la educación: conocimientos históricos, artísticos y científicos. Cuando hablamos del derecho a la cultura es dirigir nuestra atención al espíritu y al conocimiento de todo un pueblo. Y ello nos atañe a todos y a todas. En Puerto Rico son varias las instituciones, organizaciones y profesionales dedicados a la cultura. Pero, ¿cómo extender el conocimiento histórico y cultural a todo un pueblo? ¿Cómo transmitir esos símbolos y significados a la mayoría de la población puertorriqueña? El que las iglesias católicas de cada pueblo, construidas durante el tiempo de la conquista y colonización española, sean mucho más que una religión en particular. El conocimiento, apreciación y disfrute de la cultura desde lo local para una comprensión de la cultura nacional y universal debe concretarse; ya es tiempo de tomarlo en serio, y como lo qué es: un derecho. El derecho a la cultura toma en cuenta, en primera instancia, a los propios habitantes del País para que todos se sumen a la divulgación de la información histórica, a la apreciación artística, al disfrute de las diversas expresiones culturales y a la discusión en torno a la preservación y conservación del patrimonio. Esto es, un pueblo más sensible, solidario y participativo en el porvenir y la calidad de vida de la sociedad a la que pertenece; y, por consiguiente, de otras sociedades y culturas del mundo. El turismo debe mirarse como una extensión de la cultura y no por encima de ella. Un buen plan turístico nacional debe comenzar con la accesibilidad de la información histórica, artística y del patrimonio cultural en general de cada pueblo. Una accesibilidad real y no elitista. Que las familias y las diversas comunidades escolares conozcan del espacio geográfico al que pertenecen: su naturaleza; de las calles aledañas, sus edificios, ruinas y “espacios vivos”; y que sean espacios de reflexión y de (re)significación del pasado para beneficio del presente y de su porvenir. Para José Julián de Acosta y Calbo, <<un pueblo debe conocer su territorio como un particular su heredad>>. Afirmaba el puertorriqueño que en la descripción de una región es que se encuentran <<los progresos intelectuales y materiales del país>>. Incluso para el mismo Eugenio María de Hostos la geografía era esencial en los grados primarios. Esto es parte de ese derecho a la cultura de cada ciudadano.

¿Por qué en Puerto Rico se mira de manera soslayada, o, simplemente, no se mira, a la cultura como un derecho? La relación Estado–Sociedad algo tiene que ver con ello. En Puerto Rico, mucho del trabajo cultural es de manera voluntaria. Los que han regentado el poder colonial no han reconocido al ámbito cultural como un espacio esencial en la sociedad puertorriqueña. Es la misma lucha de la educación como un derecho; no es una lucha aislada. Como una muestra de ello, es preciso ver el estado actual de la mayoría de los teatros en cada pueblo. Están cerrados, o en ruinas, esperando a ser reconocidos como esenciales para un pueblo. Este es el caso particular de Guayama -el escenario que nos toca de cerca-, una ciudad cosmopolita -sí, así la describimos- en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX. En el centro urbano histórico de Guayama se pueden apreciar varios teatros en ruinas, hic et nunc, o “invisibles” debido, en primera instancia, a la apatía gubernamental. El antiguo Teatro Calimano, Teatro [Cine] Campoamor, Teatro Bernardini, Coliseo Derkes [también existió propiamente un Teatro Derkes] aún están presentes como huellas de un pasado que amerita recordarse no desde la nostalgia, sino desde la voluntad de la que tanto nos habla Hostos por medio de su escritura. Al destacar la presencia de estas instituciones culturales o artísticas del pasado no lo hacemos pensando en que existió alguna consciencia de la cultura como derecho, sino como espacios que deben (re)significarse desde el presente y transformarse en lugares de conocimiento y disfrute cultural. Lugares que deben rescatarse para hacer disponible y accesible la cultura. Teatros, museos, bibliotecas, centros culturales, las plazas públicas son los espacios de encuentro por excelencia de los derechos culturales. Los festivales culturales -y de festivales sabemos en Puerto Rico- y las librerías también lo son. ¿Por qué en Guayama han proliferado las iglesias y no así los museos, teatros, bibliotecas o librerías? Actualmente, el Museo de Historia y Arte de Guayama (2004) no ha podido reabrir la casa antigua  (ca.  1880) que le sirve de sede debido a que las instituciones que deben estar para servirle al pueblo no conocen, están totalmente enajenadas e indiferentes, de lo que es trabajar por amor al arte y a la cultura de un pueblo. Por otro lado, ¿qué va a pasar finalmente con el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe? Su sede, el Seminario Conciliar, fue vendido. En un artículo anterior destacamos lo que representa este edificio para Puerto Rico. El Seminario Conciliar es parte de la memoria histórica puertorriqueña, no le pertenecía únicamente a la Iglesia Católica o a la ciudad de San Juan. Esta venta ha sido una clara agresión a los ciudadanos y ciudadanas de Puerto Rico; un atentado a nuestros derechos culturales. La protección y conservación del patrimonio histórico y cultural es parte de ese derecho.

Se debe discutir este tema en el País; en los espacios previamente mencionados, pero también en cada escuela de los 78 municipios. Es menester mirar a la cultura como un derecho. Recordemos el documental  El  Antillano  (2014) del joven cineasta Tito Román Rivera y la lamentable pobreza intelectual y cultural de algunos a quienes se les preguntó en torno a la figura de Betances. Y esto en contraste con el conocimiento histórico y cultural evidente de otros hermanos y hermanas de las Antillas. Cabe señalar aquí que el séptimo arte en Puerto Rico debe mirarse como una industria necesaria para el desarrollo cultural puertorriqueño y como parte de la discusión que en estas breves líneas hemos intentado esbozar. Cada vez que se cierra una escuela más en nuestro País es atentar contra la cultura. El gobierno colonial bipartita de Puerto Rico oprime a nuestras instituciones educativas y culturales; vende nuestro patrimonio. En cambio, defiende y abraza la Ley 22 de 2012; ese es su lenguaje. Nuestro gobierno no entiende el lenguaje de los derechos humanos. No obstante, ese lenguaje del derecho a la cultura se manifestó en la Cumbre Internacional de Afrodescendencia que tuvo lugar del 21 al 27 de marzo en Puerto Rico. También por años ha sido el lenguaje del Comité Pro-Rescate y Desarrollo de Vieques. Un lenguaje de derechos humanos e inteligible para las familias de Vieques. Robert Rabin Siegal, viequense por elección y un verdadero gestor cultural, conocía muy bien este lenguaje.

La autora es Doctoranda en Historia, UPR-Río Piedras, Presidenta – Museo de Historia y Arte de Guayama

 

 

 

 

Será Otra Cosa:Mami, llegué a la IUPI 

 

Especial para En Rojo

 

“Mucho se ha escrito de las madres como espejo de las hijas. Son la superficie donde ese sujeto se mira, se refleja para construirse con, desde, a pesar de ella. Pero las hijas también conforman el espejo de sus madres”.

 –Vanessa Vilches Norat

En la conversación constante en mi vida sobre los estudios universitarios, siempre supe que estudiaría en la IUPI. “Esa es la mejor universidad, y además, la más barata”, decía mami, segura de que entrar ahí era una marca de prestigio. En su último año de escuela superior, una maestra de química le dijo que tenía el potencial para estudiar en la UPR, pero ella sabía que no tenía los medios para llegar allí. “Apenas podía llegar a Bayamón, ¿cómo iba a estudiar en Río Piedras?”, repite enérgica cada vez que me cuenta esa historia.

Recién graduada de cuarto año, mami no pudo comenzar estudios universitarios porque tuvo que asumir el cuidado de mi abuela, presagio de la carga que posteriormente le volvería a tocar. Luego entró a Caribbean University a estudiar un grado asociado en contabilidad, mientras vivía en el barrio Palmarito en Corozal. No tenía auto. Tenía que esperar pon desde su casa hasta la parada de guaguas en Naranjito, y de ahí partir al terminal de guaguas en Bayamón. Me cuenta con disimulado resentimiento, que, en ocasiones, durante las caminatas en los días que no conseguía pon, transitaba por el área gente conocida, incluso sus propios hermanos, y no se detenían a darle el aventón. No le queda claro si era porque no la veían o si era otra de sus formas de decir “no apoyamos que te vayas a estudiar”.

Mi llegada a la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras representó la realización del sueño frustrado de mi madre y de algunas tías que, aunque tenían el deseo de estudiar allí, sabían que era imposible y que no contaban con el apoyo familiar ni económico para hacerlo. Lo que no me esperaba era que en cambio yo, desde esos salones riopedrenses, lejos de mi hogar materno, lograría entender y acercarme a la vida de mi madre como nunca antes. Lograría vernos, lado a lado, como la continuación de un palpitar que nos antecedía a ambas.

Oficialmente jerezana, decidí estudiar literatura, a sabiendas de que me acercaba peligrosamente al precipicio de la temida incertidumbre laboral, el terrible “¿qué vas a hacer con eso?” que agobiaba a quienes se enteraban de mi decisión. Pero a mami nunca le preocupó. Ella había sido exigente con sus expectativas sobre mis estudios, pero nunca intentó dictarme el camino, ni siquiera para recomendarme opciones o advertirme sobre futuros inciertos. Incluso, a pesar de su fuerte fe en los estudios universitarios como garantía de movilidad social, no halló contradicción entre mi elección de disciplina y nuestras aspiraciones económicas. “Tú estudia lo que quieras, lo que de verdad te guste. Lo importante es que estudies”, me decía, a pesar de que ella no estudió lo que de verdad le apasionaba, sino lo que, económicamente, podía ofrecerle una salida del estancamiento que sentía en Corozal, donde le insistían que consiguiera un marido y olvidara lo que para ellos era una pérdida de tiempo.

Luego de adentrarme a los cursos de género, programa que le dio sentido a mi travesía universitaria, comencé a pensar en la vida pasada de mi madre desde una perspectiva feminista que me permitió entender la razón de muchos de mis descontentos e incomodidades como estudiante universitaria. Los cursos de género me proveyeron un nuevo lente desde el cual entender la vida de la persona más importante de mi vida, aunque no compartiéramos el mismo lenguaje para hablar sobre esos nuevos descubrimientos. Partiendo de sus historias personales, –las viscisitudes que había enfrentado, los sueños y metas que la dirigían y las pasiones que la motivaban–, y análizandolas a la luz de teorías y escritoras feministas, confirmé mi silenciada sospecha: transitaba un espacio que no fue diseñado para ninguna de las dos.

A medida que devoraba esas lecturas históricas sobre lo que era y había sido el feminismo, mami se convirtió en la figura central desde la cual analizaba esas trayectorias. La conclusión era casi siempre la misma: esos feminismos nunca llegaron a la vida de ella o de mi abuela, –postura bastante reduccionista pues, como me enteraría más tarde, el feminismo había vivido en mi familia desde mucho antes que yo lo descubriera–.

Dentro de mi impaciente descontento, me parecía absurdo tener discusiones sobre qué corriente del feminismo era más inclusiva porque para mí ninguna lo había sido realmente. Desde salones que no fueron accesibles para ella, con conversaciones que sentía no poder trasladar a nuestros intercambios, descrubrí que era vital mantenerme anclada en mi procedencia. A partir de esas incomodidades, confirmé que mi madre y las mujeres de mi familia representaban la base sobre la cuál quería desarrollar mi práctica feminista.

Gran parte de mi trayectoria universitaria ha sido imaginar cómo pudo haber sido la vida de mi madre si hubiese tenido las mismas oportunidades que, fajonamente, me ofreció. Desde la soledad de una ciudad universitaria que se me hacía tan ajena, recordaba sus historias y nos veía reflejadas en nuestras soledades y percances. Mis experiencias como estudiante me hicieron sentirme más cercana a ella, pero, al mismo tiempo, me sumaron muchos pesos. No solo convivía con mis propios anhelos e incertidumbres, sino también con sus ilusiones, con los dolores de las millas que le tocó recorrer sola y con las expectativas que heredé de ser, como ella bien expresa, “su continuación”, una extensión de ella misma.

Es difícil cargar con las expectativas de los sueños no cumplidos de mi madre y con la frustración de todos aquellos pantalones-bien-puestos que la intentaron pisotear porque la vieron como un ella desafiante, como alguien con aspiración y posibilidad de salir de aquel verde estático. Somos muchas las que cargamos con estos pesos, y porque somos muchas, no hay necesidad de sentirnos solas.

Hace un año crucé la meta que desde su amor me trazó mi madre. Obtuve mi diploma de la Universidad de Puerto Rico, sin ceremonia ni fiesta. Mami desde la casa de mi abuela en Corozal y yo desde Naranjito nos conectamos a la transmisión en vivo de una graduación vacía, en donde por varios segundos apareció mi nombre casi ilegible en la pantalla. Ambas me celebraron por teléfono, desde lejos. Me entristeció la distancia física, pero aún así las sentí cerca.

Aunque no pude verlas de frente, nos vi a través del espejo.