Trump y su política internacional

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Entrevista a Javier Colón Morera

CLARIDAD

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Trump proyecta más poder del que realmente tiene en términos de la situación internacional”

Tras el ataque militar para raptar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y a su esposa, la primera combatiente Cilia Flores; de las repetidas amenazas contra Cuba y México y de las amenazas de tomar a Groenlandia, para el estudioso de la política internacional, profesor Javier Colón Morera, el presidente Donald Trump quiere dar la impresión de que tiene un mayor control de los acontecimientos de lo que realmente tiene.

La política internacional de Trump, contrario a otros contextos de Estados Unidos, está basada un poco en cuáles son las prioridades que él mismo va estableciendo. “Distinto a otras administraciones, hay como una toma de decisiones que es mucho más personalista, más propia de lo que se le ocurra al presidente, de los mensajes que envía. Pero eso no necesariamente cuadra con la realidad internacional”, señaló Colón Morera.

Un ejemplo es el cambio de tono que ha tenido que dar Trump con el tema de Groenlandia ante el impacto negativo que estaba tomando el asunto, en términos de que Europa amenazó con dejar sin efecto el tratado comercial con EE. UU., lo que resultaría perjudicial para EE.UU., y la reacción internacional que ha habido en su contra. Ahora el presidente está diciendo que debe haber unos arreglos, aunque no es el arreglo que estaba buscando de asumir la propiedad de Groenlandia.

Hay una continuidad en términos de que Trump en un tono muy bravucón expone lo que va a ocurrir de acuerdo con su interés, pero eso no cuadra necesariamente con la realidad internacional. Un ejemplo es lo que le pasó con China cuando trató de imponerle unos aranceles y China respondió con restricciones al acceso a tierras raras sin los cuales EE. UU. no puede funcionar, por lo que tuvo que retractarse también.

En el caso de Venezuela, el rapto de su presidente y su esposa fue una acción que no produjo un cambio en lo que constituye el régimen político del país. En el caso de Cuba y México, Estados Unidos ha reconocido que no son un blanco fácil, destacó el experto en política internacional.

A juicio de Colón Morera, en lo que respecta a México, la presidenta Claudia Sheinbaum tiene dos cosas a su favor: primero, que tiene una popularidad de 75 % y, segundo, que es una de las líderes más queridas en América Latina en este momento.

En el caso de Cuba, el tema lo ha manejado más el secretario de Estado, Marco Rubio, y en términos generales, lo que le gustaría a EE.UU. que ocurriera es que hubiese una reducción sustancial del petróleo venezolano a Cuba para que eso tenga un efecto económico que le cree un problema interno. Destacó que el hecho de que México se haya mantenido firme en que va a seguir vendiendo petróleo a Cuba es algo que va en contra de la estrategia de EE.UU., igual que con China, que tiene proyectos de instalaciones de parques solares en la isla lo que puede empezar a aliviar el tema.

Mientras México, Cuba, Venezuela, Brasil y Colombia se mantienen firmes frente a las presiones de Estados Unidos, llama la atención a que de parte de la República Dominicana se observa una relación cada vez más estrecha de apoyar a Estados Unidos en su política intervencionista. Su parecer es que la República Dominicana está respondiendo al énfasis de Trump de “estás conmigo o estás en contra mía”.

México se ha mantenido firme en dos puntos importantes: uno, que puede haber colaboración en el tema del narcotráfico, pero que no autoriza bajo ningún criterio el uso de fuerzas militares de EE.UU. en su territorio y, dos, que el país conserva su soberanía, y eso incluye venderle petróleo a Cuba. La presidenta ha dicho que también es un acto humanitario ante un bloqueo que está creando unas necesidades muy fuertes a la población de Cuba.

Por su parte, el presidente de Brasil, Lula da Silva, igual se ha plantado firme frente al presidente Trump ante sus amenazas de imponerle aranceles si el gobierno continuaba con el juicio contra el expresidente Bolsonaro.

Sobre Colombia, destacó que el presidente Petro también ha asumido una posición muy digna y está tratando de llegar a una negociación con Trump. Sobre esta postura de Petro, observó que este considera que lo más responsable en este caso es evitar una confrontación militar, lo que siempre tiene efectos sobre la población civil. Apuntó que Petro ha tenido la flexibilidad de asumir una posición fuerte y al mismo tiempo la flexibilidad de proteger los intereses nacionales.

“Vemos unos casos en América Latina en donde hay varios líderes que se le han puesto de frente bajo la teoría de designar a Trump como un narcisista maligno. Cuando se tiene a una persona con esas características, no puedes plegarte a sus designios y se tiene que hacerle frente. República Dominicana cogió otra ruta, no la de Lula, México, Colombia, que están mostrándose más efectivas en este momentos al tratar con Trump”.

En cuanto a China, sus políticas han sido más alineadas con la política de EE.UU., por lo que no hay un tipo de diferendo más profundo como el que existía con Venezuela. Aun así, al cuestionar si es posible que Estados Unidos pueda tener tantos frentes bélicos a la vez, Colón Morera dijo creer que no. “Al final del día, hay el elemento que se tiene que tomar en cuenta de que Trump llegó a la presidencia diciéndole al pueblo americano que él se iba a enfatizar en Estados Unidos y que no se iba a meter en tantos asuntos internacionales”.

Observó que lo que hace Trump son unos operativos, como por ejemplo, el ataque a Irán, y reclama que es efectivo. Aunque fuentes internacionales lo desmientan, él lo llama una solución al problema y se vuelve a otro asunto. Pero resaltó que Trump no se mete con el problema mayor, que es la invasión de un país, lo que requiere que una vez lo invades para cambiar el régimen, se tiene que tener lo que se conoce como una estrategia de salida, y eso no es lo que está haciendo.

“Entrar a un conflicto es relativamente fácil con la fuerza militar que Estados Unidos tiene, pero lo difícil es cuándo decide que cumplió con los objetivos que se había planteado. Hay que saber separar la retórica bravucona del presidente Trump de lo que realmente es la capacidad que pueda tener Estados Unidos para crear las condiciones en distintos países. Uno puede tener la tentación de pronosticar de que, a base de lo que hizo en Venezuela, van a haber nuevas aventuras militares; pero eso no necesariamente es así”, apuntó.

Sobre el papel de la potencia asiática en el escenario internacional provocado por Trump, el profesor de Ciencias Políticas considera que China está observando que, en cierto sentido, Estados Unidos se está disparando a sus propios pies. “Hay un dicho en política de que cuando el enemigo se está autodestruyendo, tú no intervienes, lo dejas. En cierto sentido, el proceder de Trump es autodestructivo”.

Los ejemplos de eso son varios, como lo es el resultado de las amenazas de Trump a Canadá, que lo que ha provocado es que Canadá haya mejorado sus relaciones con China. Europa también está haciendo gestiones para mejorar sus relaciones con América Latina, acaba de completar un acuerdo con Mercosur y está en conversaciones con la India para crear una de las zonas económicas más grandes del mundo.

Colón Morera explicó que las amenazas de Trump han tenido el efecto de que el multilateralismo siga avanzando y se aceleren procesos multilaterales que pueden terminar debilitando mucho a Estados Unidos como país. “En ese sentido, en realidad, China juega el juego a largo plazo, no está pendiente de lo que pueda pasar el próximo mes”.

Apuntó que la perspectiva a largo plazo es que China se está fortaleciendo en términos estratégicos y tiene una política industrial que ha sido muy efectiva. Mientras EE. UU. se está yendo de organismos multilaterales, China sigue participando de esos espacios que le resultan de gran beneficio por los errores que está cometiendo Trump en el plano internacional.

En ese mismo plano internacional, el papel de la ONU está terriblemente debilitado, describió. Esto es evidente en el papel tan pasivo que han asumido las Naciones Unidas frente al genocidio en Gaza. Expresó que si se es totalmente honesto, ese papel no es nuevo. Frente a ese genocidio tan brutal, la ONU ha estado muy dependiente de la política unilateral de EE. UU. y, ahora, de la política confrontativa de Trump, colocándose en una posición vulnerable.