Corresponsal de CLARIDAD
La Habana, Cuba-Con la inclusión de nuevos compromisos para garantizar la durabilidad de los acuerdos, el gobierno de Colombia y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) han pactado en La Habana prorrogar por seis meses más el cese el fuego bilateral que rige desde mediados del año pasado.
El acuerdo fue ratificado durante la clausura del sexto ciclo de conversaciones que se celebraron en La Habana, la misma ciudad en la que ambas delegaciones firmaron el histórico cese bilateral de hostilidades el pasado 3 de agosto.
En una rueda de prensa conjunta, Vera Grabe, jefa de la delegación del gobierno de Colombia, se mostró optimista con este acuerdo que prolonga por 180 días el cese el fuego y dijo confiar en el avance del proceso de paz.
“[Esta] renovada la confianza, confiamos en nosotros, confiamos en la paz, confiamos en las delegaciones, en quienes nos apoyan y confiamos en nuestra decisión de hacer de esto un proceso cada vez más sólido”, sostuvo Grabe.
Esta prórroga llega además con nuevas obligaciones entre las partes, una de ellas –y quizás la más importante–, el fin de la práctica del secuestro por parte del ELN, punto neurálgico de este recién culminado encuentro en la capital cubana. El documento rubricado establece que la guerrilla colombiana se compromete formalmente durante este período a “suspender de manera unilateral y temporal las retenciones de carácter económico”.
“El gobierno y el ELN tienen un mandato común”, dijo por su parte Carlos Beltrán, comandante del ELN y jefe de esa delegación, en referencia a la necesidad de cumplir con lo que catalogó como “exigencias de cambio” por parte del pueblo colombiano.
“El avance de este compromiso está articulado al progreso del conjunto de los acuerdos y a la resolución de los factores que afectan la tregua”, añade el documento. El avance de este pacto se volverá a evaluar en el próximo ciclo de negociaciones, que debería celebrarse el venidero mes de abril en una sede aún no establecida.
Sobre la mesa estuvieron también otros aspectos como la liberación de los secuestrados que aún están en poder del ELN, el debate sobre la financiación de la guerrilla, así como la necesaria participación de la sociedad colombiana en el proceso de construcción de paz.
En referencia a este último punto, Beltrán subrayó que “esta mesa ha llamado a que se construya una visión común de paz, a que nadie se quede afuera; generar un modelo de participación de toda la sociedad, diciendo cómo vamos a arreglar a Colombia”.
CUBA GARANTE DE PAZ
Durante la clausura de este ciclo de encuentros, las partes coincidieron en el papel protagónico que ha jugado Cuba, primero como uno de los países garantes de los actuales diálogos, pero también por su continua colaboración con la paz en Colombia y en la región.
Cuba ya fue sede en 2016 de los históricos Acuerdos de Paz firmados por el entonces Gobierno de Colombia y la extinta guerrilla de las FARC-EP y, previo a eso, fue sede principal de los diálogos que condujeron al fin de la guerra entre ambas partes.
Además de Cuba, Noruega, Brasil, México y Venezuela han fungido como países garantes de este proceso desde el inicio del mismo. La Misión de las Naciones Unidas en Colombia y la Conferencia Episcopal de Colombia son también acompañantes permanentes, en conjunto con Alemania, Suiza, Suecia y España.



