ACUTA: Asociación de Comunidades Unidas Tomando Acción Solidaria

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Fotos Alina Luciano/CLARIDAD

 

CLARIDAD

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Con la firme promesa de no volver a pasar “por  lo de María”, líderes de la comunidad Ingenio, en Toa Baja, se enfrascaron en el rescate de la antigua escuela de la comunidad para convertirla en la sede de la Asociación de Comunidades Unidas Tomando Acción Solidaria (ACUTA). Las comunidades asociadas son Ingenio, Villa Calma I, Villa Calma II y Villas del Sol. Todas ellas son subdivisiones del  original sector Ingenio.

Waldemiro Vélez, director Ejecutivo del Centro ACUTA.Fotos Alina Luciano

En el momento del paso del huracán María (septiembre de 2017), en toda el área de Ingenio no había un centro comunitario ni refugio, narró a CLARIDAD el director ejecutivo de ACUTA, Waldemiro Vélez, sobre el origen del rescate del espacio como un centro comunitario. La inundación que produjo la marejada ciclónica del huracán  María, dijo, inundó la comunidad Villa Calma I  en un 90 %,  inundaciones de casi 15 pies en algunas áreas. Ahí, miembros de la comunidad rompen los candados y toman la escuela elemental y abren un refugio. “Pero, a los días, fue el alcalde y los sacó de la escuela y los metió en una cancha bajo techo en otra comunidad. Eso crea molestias, y regresaron a sus casas”.

Entonces, la casa de la líder comunitaria Carmen Chévere se convirtió en un centro a donde acudía toda la comunidad y personas de fuera. Hasta otras iniciativas de apoyo llegan a su casa. El entre y sale de la gente —lo cual no daba vida a su familia— les urgió a buscar un centro comunitario.

Fotos Alina Luciano/CLARIDAD

Junto a otras líderes de la comunidad, Chévere acudió a Vélez, quien en ese momento dirigía el centro comunal de Villas del Sol, desde un camper, a solicitarle ayuda para ellas montar un centro comunal. Compartió que fueron las líderes comunitarias las que le presentaron  el lugar y le dijeron: “La idea es que sea un centro comunitario resiliente, que nos prepare para no volver a pesar lo de María. Esa fue la promesa que nos hicimos para no volver a pasar por lo que pasamos”. La antigua escuela primaria que  luegohabía servido de  Head Start estaba cerrada desde el 2015.

Entraron a la antigua escuela, comenzaron a limpiar, se agenciaron plantas eléctricas y el agua se las daba un vecino mediante una manguera. Así limpiaron los baños, los salones. Poco después, el municipio les dio cisternas y al año se firmó el acuerdo de colaboración con el Municipio de Toa Baja para administrar el espacio. Vélez reconoció que “al  menos” nunca les llamaron la Policía por haber ocupado el lugar.

El área de Ingenio es  una comunidad conformada por lo que se conoce como agregados de trabajadores de la caña. Impulsadas por las vicisitudes que pasaron en el huracán y por la promesa que se hicieron de no volver a pasar por lo mismo, es que sale la importancia del almacén de suministros que ha logrado establecer ACUTA, destacó Vélez. El almacén opera en colaboración con el Banco de Alimentos. ACUTA está certificado por la Oficina de Manejo de Emergencias (CME) como un  centro comunitario macro. Eso significa que cuanto hay una emergencia el centro se convierte en un centro  de suministro y distribución a otras comunidades.

En su desarrollo, ACUTA ha logrado prepararse para ofrecer alimento a los menores que acuden a tomar tutorías los lunes y miércoles, después de clases. Preparan, una vez al mes, una caja de alimentos para que los padres se lleven a sus casas para los fines de semana. Estas cajas representan 2,257 productos una vez al mes. El  espacio de la cocina comunitaria, una vez más, mostró su validez cuando otra vez la comunidad quedó  incomunicada con el huracán Fiona en el 2022. La cocina también sirve como una microempresa para un grupo de mujeres.

La lista de servicios que provee el centro incluye tutorías en las tardes para niños y jóvenes, que van desde académicas a diversas artes como pintura, cerámica, clínicas de baloncesto y voleibol. Durante el día ofrecen talleres para personas adultas. Vélez expresó su deseo de tener más recursos para poder atender a más población. Solo entre los jóvenes y menores, en  las tutorías, el baloncesto y el voleibol, hay cerca de 50 participantes.

De acuerdo al censo, entre las cuatro comunidades, Ingenio, Villa Calma I, Villa Calma II y Villas del Sol, la población fluctúa  sobre 3,000 a casi 4,000 personas.

Además de Vélez, integran el equipo de ACUTA:  Carmen Chévere, coordinadora de Servicios a la Comunidad; Lissette Rolón,  coordinadora de Talleres a la Comunidad; Migdalia Pérez Montalvo, Coordinadora de la Incubadora Comunitaria; Alan Fuente Ruiz, maestro de baloncesto y voleibol;  Delinis Chévere, maestra de arte para niños, y Oscar Meléndez, maestro de arte para jóvenes.

La mañana en que visitamos el centro, se encontraba allí Frances Casiano, residente  de Levittown.  Esta compartió que  está retirada y que se enteró del programa, por lo que lleva un par de años asistiendo a las tutorías para adultos. En estos momentos toma las clases de telar. Aunque comenzó tomando los talleres de costura, “como que se me trancó el bolo y decidí quedarme con el tejido. También he cogido manicura y pedicura y otros varios talleres que incluyen como manejar el celular”.

Mientras, Migdalia Pérez Montalvo, nacida y criada en Villa Calma II, trabaja desde el 2019 en la incubadora de negocios. Algunas de las iniciativas comunitarias que han sido apoyadas por la incubadora van desde un carretón de aҫaí, una boutique, un salón de uñas y cabello, un club de nutrición y uno de pizzería. La mayor parte de estas iniciativas, dijo, son de jóvenes.

“A mí me produce muchísima satisfacción trabajar aquí. Hacemos de todo, tenemos 20 mil de sombreros. Todos los días a las tres de la tarde se trabaja con niños: tutoras, los talleres, pendientes a que lleguen, que los padres los busquen. El día que nos toca hacer el banco de alimentos, todos somos parte del voluntariado. No es solo un título, cada uno tiene una posición con diferentes sombreros. Esto son entidades pequeñas. No mucha gente nos entiende, no mucha gente dice ‘yo voy y ayudo’, porque mucha gente piensa que se va a llevar algo monetario. No es así. Cuando nosotros comenzamos, estuvimos un año y medio. El Señor nos ha dado la victoria y aquí estamos”, reflexionó la joven sobre el esfuerzo de ACUTA.