Cuba en alerta ante marcado incremento en casos de dengue

Luis De Jesús Reyes

La Habana, Cuba

Para Cuba no es nada nuevo que con la llegada del verano, lleguen también enfermedades propias de la temporada, por lo que año tras año sus autoridades sanitarias refuerzan los planes de enfrentamiento de la salud a medida que se acerca la época. Entre esas enfermedades está el dengue.

El país caribeño tiene una experiencia de años en el tratamiento de esta enfermedad y en el combate al mosquito Aedes Aegypti que la transmite. Pero este 2022, la isla está experimentando un inusual incremento de los casos de contagio, que llega justo en momentos en que se comenzaba a controlar la pandemia de la Covid-19 entre su población.

Desde finales de mayo e inicios de junio, Cuba ha visto un aumento considerable en la circulación del vector. Hasta julio pasado se habían confirmado en Cuba cerca de 3,500 casos de dengue y cientos de casos sospechosos en cada una de las 15 provincias del país. Los expertos, sin embargo, alertan que lo peor está aún por llegar.

Es un momento difícil y vamos hacia el más complejo de la enfermedad porque el ciclo muestra sus mayores picos a partir de finales de octubre y principios de noviembre, porque hay una oleada del vector y de los enfermos con dengue”, explicaba hace unos días en la televisión nacional cubana la doctora Carilda Peña García, viceministra de Salud Pública.

A decir de la viceministra, son “las elevadas temperaturas y la humedad” –características de los meses de verano y otoño en las regiones tropicales y subtropicales– las que “propician el incremento del vector y con ello las enfermedades que transmiten”. Juegan un papel fundamental también otros aspectos relacionados con el cambio climático.

Para atender la emergencia, la isla ha emprendido una campaña de eliminación del mosquito, que incluye el control y monitoreo del número de tanques de almacenamiento de agua que posee cada vivienda en las ciudades. Con este dato, las autoridades determinan donde es necesario priorizar, por ejemplo, la fumigación. Pero incluso esta gestión enfrenta no pocos obstáculos. Aunque la industria nacional intenta aportar, los recursos que se utilizan en la campaña antivectorial son mayoritariamente importados, por lo que la profunda crisis económica que atraviesa Cuba impacta directamente en la lucha contra el dengue.

Peña García reconoció que “es una situación compleja” pero recalcó que “no es la primera vez que el país pasa por este problema”. En ese sentido, se ha hecho un llamado a la población a elevar la percepción de riesgo y atender desde la responsabilidad individual lo concerniente a la enfermedad.

Actualmente, las mayores tasas de incidencia de la enfermedad se registran en las provincias de Santiago de Cuba, La Habana, Las Tunas, Guantánamo, Camagüey, Matanzas y el Municipio Especial Isla de la Juventud.

UNA EMERGENCIA DE TODA LA REGIÓN

Para los expertos cubanos, la circulación del dengue en la isla no está separado de lo que ocurre a nivel regional. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), desde la primera semana del año, la región ha sufrido un aumento del 300% en el número de los casos detectados, un incremento del 165% en comparación con las cifras a igual periodo en 2021.

Si bien el dengue no es la única arbovirosis que circula por estos días en la región de Latinoamérica –también circulan el Zika y el Chikungunya–, sí es la de mayor tasa de incidencia en la actualidad. Hasta la primera semana de septiembre, la OPS había reportado cerca de 2, 500, 000 casos de arbovirosis en la región, de los cuales el 90% fueron dengue.

Para monitorear el comportamiento del dengue, Cuba cuenta con una red de laboratorios en todo el país y un Centro de Inmunoensayo. La isla además mantiene intercambios científicos con otros países en la región. De hecho, entre los años 2010 y 2016, la mayor de las Antillas estuvo al frente de la coordinación de la Red para el Dengue.

Por otro lado, científicos del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) han informado que trabajan actualmente en el desarrollo de una vacuna contra los cuatro tipos de dengue, una petición hecha por el presidente Miguel Díaz-Canel a la institución. El CIGB es el autor de la vacuna Abdala, una de las cuatro vacunas anti-Covid19 desarrolladas en Cuba.

A partir de los conocimientos [obtenidos] se diseñan moléculas que tengan un efecto antiviral específico contra el dengue y eviten, por ejemplo, la entrada del virus a la célula”, detalló en una nota de prensa Eduardo Martínez, presidente del conglomerado de empresas farmacéuticas BioCubaFarma.

En su intervención en la televisión cubana, la viceministra de salud recordó que “el comportamiento del dengue es cíclico por el incremento del mosquito, que no se ha podido erradicar con la campaña de vigilancia y lucha antivectorial en la isla”.

En 1981, Cuba fue escenario de la primera gran epidemia del llamado dengue hemorrágico en el hemisferio, que dejó alrededor de 350,000 enfermos y 158 muertos, incluyendo 101 niños. En ese entonces, las autoridades cubanas acusaron a Estados Unidos de haber introducido la enfermedad en la isla en un acto de guerra biológica contra el pueblo cubano. Las acusaciones se comprobaron años más tarde en sendos estudios.

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