Especial para En Rojo
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) constituye la institucionalización de la xenofobia extrema. Es una institucionalización gubernativa de la xenofobia en medio de la descomposición de la democracia liberal en Estados Unidos. ICE encarna en cuerpo policial cuasi militar la represión de un régimen dictatorial que no se diferencia mucho de una dictadura militar tras un golpe de Estado. Denota el atroz retroceso político de Estados Unidos.
En 2025, ICE registró su año más letal en más de dos décadas. Se reportaron ese año al menos 32 muertes bajo custodia de ICE. En las primeras dos semanas de enero de 2026, ya se han confirmado al menos 5 muertes. Solo en los primeros 10 días del año se reportaron cuatro de estos fallecimientos. Las investigaciones y reportes de prensa señalan diversas causas de fallecimiento y condiciones críticas en los centros de detención. Entre ellas, condiciones médicas por insuficiencia cardíaca, convulsiones, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia respiratoria, tuberculosis y complicaciones post-cirugía. Hay, también, casos de suicidio dentro de sus instalaciones de detención que apresaba a más de 68,000 personas en diciembre de 2025.
La institucionalización de la xenofobia y su régimen dictatorial de terror mediante las operaciones cuasi militares de ICE está dejando víctimas, no únicamente entre los inmigrantes, sino entre la población vernácula estadounidense. El 7 de enero de 2026, Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense de 37 años y madre de tres hijos, murió tras recibir disparos de un agente de ICE en Minneapolis, Minnesota.
El suceso ocurrió durante un operativo migratorio federal en un barrio residencial, cerca de donde George Floyd fue asesinado en 2020. Renee acababa de dejar a su hijo menor en la escuela primaria. Videos de testigos muestran que Good estaba en su camioneta SUV cuando agentes de ICE la interceptaron. El agente Jonathan Ross disparó al menos tres veces a quemarropa cuando el vehículo comenzó a avanzar en dirección contraria a donde él estaba.
Mientras el gobierno de EE. UU. sostiene que el agente actuó en «defensa propia» y sufrió lesiones internas al ser golpeado por el auto, análisis de medios y testigos sugieren que el agente no estaba en la trayectoria directa del vehículo al disparar.
La escena, grabada en vídeo, dura 22 segundos y revela que varios agentes del ICE se bajan de una camioneta y se dirigen al vehículo que tienen enfrente, el coche de Good. Uno de los uniformados intentó abrir la puerta del piloto, el coche retrocede con lentitud, mientras es rodeado por otros dos agentes: uno se pone en la puerta del copiloto y el otro en la parte delantera. Cuando el vehículo arranca, uno de los agentes, con su arma ya lista, dispara contra ella.
El vídeo, que circula en redes sociales, llegó hasta el presidente estadounidense Donald Trump, quien comentó en su red social Truth: “Acabo de ver el vídeo del suceso que tuvo lugar en Minneapolis, Minnesota. Es horrible verlo. La mujer que gritaba era, obviamente, una agitadora profesional, y la mujer que conducía el coche se comportó de forma muy desordenada, obstruyendo y resistiéndose, y luego atropelló de forma violenta, deliberada y cruel al agente del ICE, que parece haberle disparado en defensa propia. Según el vídeo adjunto, cuesta creer que esté vivo, pero ahora se está recuperando en el hospital”.
Las imágenes captadas muestran una escena que desmiente el relato Trump. El coche gira en dirección contraria a donde estaba el agente que dispara, tratando de huir, y él aparece completamente ileso. La mujer, de 37 años, es acusada de protagonizar “terrorismo doméstico”. El Departamento de Justicia (DOJ) decidió no abrir una investigación criminal contra el agente Jonathan Ross, calificando sus acciones como defensa propia.
Good tenía 37 años y era originaria de Colorado Springs y hacía un año que se había mudado con su pareja a Minneapolis, desde Kansas City. Era madre de tres hijos, de dos exparejas: una hija de 15 años de edad, y dos hijos de 12 y 6. Era poeta galardonada, guitarrista aficionada y cinéfila. Estaba en la zona de la redada como observadora legal de las actividades del ICE.
No únicamente ha sido Good una víctima de los homicidios de ICE. En septiembre del año pasado, agentes del ICE mataron a tiros a Silverio Villegas González, un mexicano de 38 años, en Chicago, también con el argumento de que “intentó conducir su vehículo” contra ellos. Un mes después, un hondureño murió atropellado en Virginia tras huir de los agentes migratorios.
El autor es periodista


