CLARIDAD
De no haber intervenido la Junta de Control Fiscal en el caso en que la privatizadora LUMA Energy le solicitó a la jueza Laura Taylor Swain remover del tribunal de Puerto Rico las demandas en su contra, ya la jueza hubiese resuelto en contra de LUMA. Esas demandas fueron radicadas por la Alianzas Público Privadas a nombre de la Autoridad de Energía (AEE) y la de la gobernadora,
Consultado por CLARIDAD, el licenciado Rolando Emmanuelli Jiménez, puso en contexto que ya van dos veces en que LUMA acude al tribunal de Titulo 3 (de la Ley PROMESA) y la jueza le ha devuelto el caso al foro en Puerto Rico porque indica que son asuntos regulatorios. Los casos de la gobernadora y de la AEE son lo mismo, son una cuestión regulatoria de un cumplimiento de contrato donde se está alegando que no se cumplió con sus disposiciones.
De no haber sido por la intervención de la Junta, indicó el experto en la Ley PROMESA, el caso hubiese seguido su curso normal y la jueza ya lo hubiese devuelto. “El problema es que al meterse la Junta, que porfía y dice que el plan fiscal requiere que LUMA maneje el sistema eléctrico, y como el plan fiscal es algo que no es revisable, pues, el tribunal no puede ir sobre eso”.
Emmanuelli Jiménez describió como una ironía esta postura de la JCF, dado a que el propio ente fiscal ha admitido que el sistema eléctrico de Puerto Rico está peor que antes y más caro y admite que el costo del sistema eléctrico es insostenible. Además, en el proceso de Titulo 3 la Junta dijo que la capacidad de pago del pueblo puertorriqueño no era más del 6 % del presupuesto familiar y que por culpa de LUMA y Genera (encargada de la generación) cada vez aumentan más los costos de un servicio que es malo.
En tono enfático señaló que la JCF ha comparecido ante la jueza a decir que el sistema está realmente peor. Denuncia que lo que está defendiendo la Junta es meramente su decisión arbitraria de que LUMA se mantenga, lo que no tiene ningún tipo de racionalidad a los mejores intereses del pueblo de Puerto Rico. La postura de la JCF le quita a la gobernadora la facultad de proteger al pueblo de Puerto Rico, cuando se supone que eso se mantenga, advirtió.
“La jueza tiene un tostón, por decirlo así. Por un lado, el caso se debe devolver y, por el otro, tiene a la junta dictatorial diciendo por qué ella dice que no se debe devolver”.
A su juicio, lo que la Junta pretende es que se legalice algo que no existe, porque lo que alega la gobernadora es que el contrato de LUMA es nulo, y si el contrato es nulo, nunca existió, por lo que entonces la Junta estaría diciéndole a la jueza ‘mira, que eso nunca existió y ahora existe porque yo lo digo’. Apuntó que la intervención de la Junta complica el caso, pero crea la contradicción de que el darle la razón permitiría que la Junta valide algo que no existe y que se continúe con un contrato que sale más caro de lo que el pueblo de Puerto Rico puede pagar.
El hecho es que el costo de operación de LUMA les quita dinero a los bonistas porque mientras más gaste la privatizadora, menos dinero sobra para ellos, y así lo han hecho saber al tribunal. Emmanuelli Jiménez, recordó que a LUMA se le han dado $2 mil millones adicionales del presupuesto que tenía la AEE. Este dato se le llevó a la jueza Swain en el anterior proceso de plan de ajuste de deuda, pero el asunto quedó en el aire.
Al presente, la jueza tiene que resolver la petición de LUMA y la de la Junta de si tiene jurisdicción o no en el caso. Si la tuviese, tendría que resolver el caso de la legalidad o no del contrato, conforme a lo que dice PROMESA.
Mientras, en el proceso de la negociación de la deuda con los bonistas, la jueza Swain dio permiso a que se elimine el tema de los gastos administrativos. Los bonistas están pidiendo que dichos gastos se les pague con lo que sobró de la quiebra del 2017. En tanto, el plan de ajuste depende de que se resuelva lo de los gastos administrativos, porque si los bonistas ganan, habría que añadir esa cantidad al plan de ajuste, lo que según Emmanuelli Jiménez, no lo haría viable debido a que no habría dinero para pagar.


