Marchan por la independencia de Puerto Rico

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Marcha por la independencia. Foto por Elizabeth Lobrace Castro. Especial para CLARIDAD

 

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“En el trayecto de construir esta expresión de conciencia y combatividad nos preguntaban amistades solidarias: ¿Por qué ahora una marcha por la independencia? La respuesta corta es simple: ¡Siempre es el tiempo correcto para clamar por la libertad de nuestro pueblo!”, declaración política de la Marcha por la Independencia de Puerto Rico

A son del toque de de las Barrileras del 8 de Marzo y encabezada por el contingente de Las Lolitas, (mujeres que honran la memoria de la líder nacionalista Lolita Lebrón), cerca de tres mil asistentes participaron de  la Marcha por la Independencia de Puerto Rico, este domingo 31 de agosto.

Convocada por 25 organizaciones independentistas, la marcha  salió alrededor de las 11:30 de la mañana del lado sur del Capitolio, y recorrió el casco del Viejo San Juan, hasta llegar al edificio de la llamada Corte Federal. No faltó organización que no acudiera con su pancarta que los identificara, como “Puerto Rico es Nuestro”, no faltaron las  consignas que iban desde… “Yo solo sé tres palabras en inglés: Yanqui go home. ¡Viva Puerto Rico!” La solidaridad para con el pueblo palestino igual dijo presente, con pancartas de Palestina libre, “Viva Palestina libre”. Ambas banderas no faltaron durante el recorrido. Un fuerte sol y una temperatura que llegaba a los 100 grados de sensación de calor nos acompañó en el trayecto.

El día anterior a la marcha, el 30 de agosto, se cumplieron 40 años del hecho conocido como los Arrestos del 30 de agosto de 1985, cuando el Buró Federal de Investigaciones (FBI, siglas en inglés) arrestó a 15 integrantes del Ejército Popular Boricua. Entre los asistentes a la marchase encontraba uno de sus exintegrantes, Orlando González Claudio, quien fue uno de los arrestados y cumplió años de cárcel por los delitos imputados. A pregunta de CLARIDAD tanto sobre la importancia de los hechos del 30 de agosto como de la presente marcha, González Claudio expresó que el 30 de agosto fue un momento muy importante para ellos y ellas porque  el pueblo de Puerto Rico se tiró a apoyarlos y también recibieron el apoyo de los países de América Latina, reclamando el derecho de Puerto Rico a la autodeterminación e independencia “que es el derecho internacional que aun no se nos ha concedido”.

Señaló que tanto la fecha del 30 de agosto como la marcha que se celebraba son pertinentes: “Definitivamente, a nosotros no  nos han podido colonizar, seguimos siendo patria, seguimos honrando a nuestros héroes y a esta patria no le ha dejado de ser un sueño la independencia nacional. No importa el día, todos los días hay que luchar”.

Entre los presentes estuvo el grupo que lidera la iniciativa, Plan B-Independencia, una de las organizaciones convocantes. A preguntas de este medio sobre la relevancia de la manifestación del independentismo en estos momentos, el licenciado Rolando Emmanuelli Jiménez describió la existencia de una coyuntura dramática para el pueblo puertorriqueño ante la elección de Donald Trump, los cambios a nivel global, la destrucción del llamado Orden global y los intentos de Trump de establecer un control sobre el gobierno norteamericano, que plantean la  urgencia de que Puerto Rico resuelva su estatus colonial.

En esa dirección, indicó que la marcha es una de las primeras materializaciones de esas conversaciones, por  la preocupación que hay de la coyuntura que está viviendo Puerto Rico y el comienzo de una serie de actividades para fortalecer el movimiento independentista y poder empezar una discusión franca con EE. UU. para resolver el problema del estatus lo antes posible.

En tanto, la economista Martha Quiñones, también de Plan B, resaltó que la actividad es una unitaria, que deja a un lado las diferencias para unirse en un momento crítico, como lo es la propuesta de volver a abrir las bases militares como la alternativa económica para Puerto Rico,  cuando se ha desmostrado que eso no generado desarrollo, al contrario. Atribuyó la idea de que se vuelva al establecimiento de bases militares a que tienen miedo a que la independencia siga creciendo “y esta manifestación  es parte de este crecimiento, esta manifestación se está dando en Estados Unidos, eso es importante porque son los que se tuvieron que ir y quieren regresar y creen en el discursos de que es posible la independencia y ser un país prospero”.

Mientras, la marcha continúa, las consignas, la música que nunca faltan.  Antes de llegar a su destino, se hizo una parada frente a la Iglesia San Francisco en donde los trompetistas Orlando Marrero y Nicolás Santiago tocaron las piezas  Verde Luz,  el Himno Revolucionario y hasta la plena Qué bonita bandera,  en memoria del fenecido líder del Ejército Popular Boricua, los Macheteros, Filiberto Ojeda Ríos, quien fue trompetista de profesión.

Llegados frente al Tribunal Federal, los actos fueron conducidos por el actor Luis Enrique Romero. Antes de dar lectura a la declaración política, la actividad contó con la participación del cantautor Alí Tapia, la cantante Tere Alancastro y el intérprete de Hip Hop, Luis Díaz, quien se distingue por sus letras de denuncia. El veterano trovador y músico conocido  Antonio Rivera (Tony Mapeyé) interpretó unas décimas con el estribillo ‘Fortalezcamos la lucha digna de la independencia’.

La declaración política que fue suscrita por las 25 organizaciones convocantes fue leída por la portavoz de la Jornada se Acabaron las Promesa, Jocelyn Velázquez, el activista ambientalista Juan Camacho y el portavoz de Movimiento Socialista de Trabajadores (MST), Ricardo Santos Ortiz.

La declaración resaltó: “Una de las estrategias de los imperiosa lo largo de la historia de la humanidad ha sido la de promover la división entre los sectores oprimidos. Romper con el divisionismo, comprender la necesidad de la unidad en la acción entre las bases y reconocer las diferencias que podamos tener, como una realidad necesaria para construir un Puerto Rico plural y verdaderamente democrático, es fundamental para la creación de una nueva alianza independentista, leyó Velázquez.

La lectura describió un Puerto Rico que vive en un deterioro económico en caída libre desde hace más de una década, una economía basada en traer inversionistas extranjeras, industrias extractivistas y explotadoras, que se benefician de la precarización de nuestra clase trabajadora, a la vez que se llevan al extranjero los miles de millones de dólares de ganancias. “Los ladrones de la Ley 60 son apenas la punta del témpano de un modelo económico dirigido al fracaso, al empobrecimiento masivo y al enriquecimiento de unos pocos”, se denunció.

En otra de sus partes, en voz de Camacho se resaltó: “Desde los tiempos del gobierno militar hasta la nefasta Junta de Control Fiscal, pasando por el embeleco del Estado Libre Asociado, aquí SIEMPRE han gobernado los yanquis. Hoy más que nunca urge romper con estas cadenas. Esto ha implicado que el modelo de país que se ha forjado ha sido el que tanto a Washington como a Wall Street les ha convenido. La extracción intensa de riquezas ha sido constante. En estos momentos, con el apoyo de los partidos colonialistas, el imperio implanta la nefasta Ley PROMESA para obligarnos a pagar supuestas deudas a consorcios buitres que apostaron a comprar deuda barata para multiplicar dividendos a costa de la salud, la educación y el desarrollo económico de nuestro pueblo. Esto, sumado a que en las colonias no hay espacio para construir un proyecto de país, nos sería suficiente para convocar esta marcha”.

En una especie de compromiso, los convocantes proclamaron que quieren un Puerto Rico libre e independiente, sin subordinación a los Estados Unidos o a cualquier otro imperio; usar la soberanía  para participar equitativa y solidariamente con el resto de las naciones en encarar los retos de la humanidad y el fin de las  políticas de privatización.

“Reiteramos que nuestra independencia la construiremos los y las puertorriqueñas mediante nuestras luchas y las luchas que por tantos años ha realizado nuestro pueblo para su consecución. Aspiramos a una soberanía plena, sin injerencia externa, con instituciones transparentes; una ciudadanía crítica y con estructuras que atiendan las desigualdades y garanticen una verdadera justicia social a nuestro pueblo.

No seremos colonia ni neocolonia. Puerto Rico será libre más temprano que tarde y disfrutaremos del derecho natural e inalienable a la vida, a la dignidad humana y la libertad”.

Finalizada la lectura de la declaración política, la actividad cerró con la interpretación de la letra revolucionaria de nuestro himno, dirigidos por Tony Mapeyé.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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