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CLARIDAD, 60 años de lucha y periodismo

Dedicatoria del Cuadragésimo Quinto Festival de Apoyo a CLARIDAD

CLARIDAD, el Periódico de la Nación Puertorriqueña, cumple 60 años de publicación ininterrumpida. Es el periódico más longevo entre los que actualmente publican en nuestro país. Esto se dice fácil pero no es fácil. Publicar y sostener a CLARIDAD ha sido y es una labor monumental. Sobre todo porque CLARIDAD se concibió, nació y se desarrolló como el producto de una visión política radical y de insurrección periodística. 

El primer número de CLARIDAD publicó el 1 de junio de 1959, en forma de hoja de papel impresa rudimentariamente en mimeógrafo. Sus fundadores y autores de la hoja, Juan Mari Brás y César Andreu Iglesias, establecieron desde ese primer número la misión del periódico. Sería una herramienta de organización y difusión para el recién creado Movimiento Pro Independencia de Puerto Rico (MPI) y la lucha de nuestro pueblo por su independencia, hasta el logro de esa máxima reivindicación. 

Por 25 años, CLARIDAD sirvió al máximo objetivo político del MPI y su sucesor histórico el Partido Socialista Puertorriqueño (PSP). Pero, como la independencia de Puerto Rico no ha sido alcanzada aún, CLARIDAD ha perseverado más allá de la existencia de las organizaciones que le dieron vida, bajo el palio de una Junta Directiva independiente, integrada por un grupo de mujeres y hombres- independentistas puertorriqueños- de extraordinario tesón y compromiso. 

En este recorrido de 60 años, CLARIDAD ha sido el medio para la organización del Movimiento Patriótico Puertorriqueño y de los sectores más alertas de nuestro pueblo, en su lucha contra el colonialismo de Estados Unidos en Puerto Rico y sus nefastos ropajes. Sobre todo, ha sido un ejemplo sobresaliente del periodismo independiente, valiente y vertical que los pueblos necesitan para afirmarse y sobrevivir. 

Así escribió nuestro fundador, Juan Mari Brás, en el año 1974 sobre la práctica del periodismo en CLARIDAD: “Con objetividad y parcialidad, llenaremos el cometido que nos corresponde como vocero de las más altas aspiraciones del pueblo puertorriqueño. Ayudaremos, así, a motorizar el masivo despertar de los trabajadores boricuas, que conduzca a la destrucción del sistema capitalista-colonial y la construcción de la nueva sociedad: independiente, socialista y verdaderamente democrática”. 

Al cabo de este recorrido de seis décadas, en CLARIDAD hemos sido privilegiados de haber surgido de la creatividad de unos grandes visionarios que nos legaron este instrumento dedicado a la libertad de nuestro pueblo. Nos enorgullece ser los herederos de su tradición de lucha y periodismo comprometido. Nos enorgullecen también las cuatro generaciones de puertorriqueñas y puertorriqueños patriotas e igualmente arrojados que, a base de grandes sacrificios- y en ocasiones a riesgo de su propia vida- han garantizado la publicación ininterrumpida de este periódico abiertamente independentista, en la principal colonia de Estados Unidos de América. 

San Juan, Puerto Rico

21 al 24 de febrero de 2019

60 de Claridad y 45 de Festival de Apoyo

Bienvenidos y bienvenidas

Son pocos los proyectos independentistas e independientes en Puerto Rico que han logrado sobrevivir la represión, la falta de liquidez económica, las divisiones internas, las crisis políticas, las pérdidas humanas, entre tantos otros problemas. El periódico CLARIDAD es una de esas instituciones que ha pasado por muchas y variadas etapas, al igual que su Festival de Apoyo. 

Hoy llegamos a celebrar nuestro 45 Festival con un entusiasmo renovado, viendo como aquel junte que se dio por primera vez en 1973 para allegar fondos para el Periódico, se ha transformado en una de las mejores fiestas de Puerto Rico. Domingo Vega Figueroa, donde quiera que ande, se lo estará gozando unido a un coro de compañeros y compañeras que hicieron posible aquel primer Festival de Apoyo a CLARIDAD que se hizo en la calle aledaña al Periódico en Villa Capri. 

Es un dato bastante manejado que el Festival es una de las principales fuentes de ingresos para poder seguir produciendo CLARIDAD, así que no debe sorprender a nadie que esta edición del Festival se le dedique a la celebración del sexagésimo aniversario del Periódico, porque la razón de ser del Festival es la supervivencia de este instrumento de lucha.

Siempre hemos dicho que el Festival es una mezcla de fiesta y trabajo y es justo señalar que los diferentes colectivos que han trabajado en CLARIDAD, unidos a muchas otras manos, trabajan doblemente a la hora de montar esa fiesta que tanto disfrutamos las y los boricuas. A todas esas manos, nuestra gratitud infinita.

Al público que nos visita durante estos días, a los artistas que nos han acompañado por tantos años en las tarimas, a los técnicos de luces, sonido y tarima, que se suman a nuestros cambios y embelecos, a los artesanos que separan esas fechas para estar aquí y hacer una verdadera feria de artesanías, a los (as) artistas plásticos que por años nos han regalado su arte para nuestros carteles, a toda la gente que trabaja los kioscos, les decimos que no hay palabras para reconocer tanta nobleza.

“CLARIDAD sigue teniendo la responsabilidad de promover la reflexión sobre el presente y la búsqueda de caminos para construir un Puerto Rico de libertad, de solidaridad y justicia social. Tiene que ser herramienta pertinente y relevante que contribuya, junto a muchos otros que existen y actúan en el País, a potenciar la fuerza del pueblo para movilizarse y lograr por sí mismo superar la impotencia, la dependencia, la indiferencia, la trivialidad, la injusticia y la desigualdad”, señalaba Gervasio Morales en un escrito para el Festival del 2006. 

Bienvenidos y bienvenidas al Festival que ha hecho posible que esa voz cumpla su papel en esta lucha más que centenaria. Disfruten un Fiesta llena de cultura y tradición: el Festival de Apoyo CLARIDAD.

Alida Millán Ferrer

Directora

Saber de sed, de Anthony Hernández: bitácora de un buscador

Acamparemos con nuestras palabras en el desierto. 

-Mohsen Emadi 

Todos venimos de la carencia. Llegamos a la vida solos y desnudos. En el camino, paradójicamente, nos nutren la sed y el hambre. Sospechamos que algo existe cuando resulta lejano o imposible. Por suerte, como en el poema de Cavafis, el tiempo nos enseña que las ítacas y otras ensoñaciones dejan muy pronto de ser importantes. 

En las páginas del primer poema documentado, el poema de Gilgamesh, aparece el vino -símbolo por antonomasia del placer y la saciedad- como un arquetipo de la sabiduría espiritual. No hace falta evocar ningún otro dato para inferir que su contrapartida, la sed, pueda entonces vincularse con el desasosiego y la incertidumbre. “Deseo” y “de sed” parecen una misma palabra. Justamente, lo poético brota de los sonidos y las ansias: aliteración, encuentro, displicencia. Tal vez, porque de todas las expresiones humanas, la poesía es aquella que busca entre los escombros de la realidad lo que hace falta en el alma. “Visionarios”, fueron llamados los poetas y los artistas durante el romanticismo, porque el impulso creativo despierta fuerzas secretas con las que es posible alcanzar un mundo maravilloso y desconocido, ha dicho Novalis.

Saber de sed, de Anthony Hernández, (Mención de honor del Premio Nacional de Literatura del Instituto de Cultura Puertorriqueña 2014), es la bitácora de un autodescubrimiento. En la axiología de sus sentencias se configura el retrato de quien, leyendo, escribe también su manera de estar en el mundo. Los obstáculos entre la voz poética (el sujeto) y sus valores, develan una pluralidad de planos y posibilidades retóricas con los que se produce una tensión o bien, un nuevo punto de partida vital y estético. Así, la voz poética es un buscador de formas estilísticas y de experiencias que se reconoce y descubre en la imposibilidad, no tanto de encontrar respuestas concretas a sus motivaciones, sino de contener su vocación de búsqueda.

andamos desiertos de luz,

vestidos con nuestras cortas vocaciones

de perder.

Asistimos a este libro con la curiosidad y el asombro de quien descubre una carta o una confesión. No obstante, desde esa perspectiva de aparente resguardo, nos damos cuenta de que en realidad se apalabra una convocatoria. Pues, en muchos de los versos, el manejo de la primera persona plural insta la identificación del lector o bien, el apropiamiento de las sentencias. En otras palabras y en línea con el imaginario del libro, la sed y el deseo aglutinan los cuerpos. Así vamos conformando cada una de sus referencias. Nos congrega el impulso inexorable de ansiar y no tener. 

somos cada uno de nosotros

desatendidos,

multitud.

No es este, sin embargo, un libro de lamentaciones. Aquí, la soledad y el desasosiego son instancias que invitan al reconocimiento de otras miradas, de otras definiciones de la experiencia humana. Por ejemplo la sed, cuando se traduce en la necesidad de un reencuentro. Ese retorno al lugar donde es posible sentir afinidad y aceptación; el origen:

Son muchos los cuerpos que vuelan

que nadan por los aires buscando hogar

y se estrellan contra los cristales

En muchos momentos y a tono con la sugerencia del título, el agua, como un símbolo de purificación y encuentro, revierte el daño que ocasionan el dolor y el cansancio. Por eso la sed es un signo de vitalidad. Ya como alucinación o agotamiento, es representada como un acto de fe.

espero que lluevan matorrales

de mostaza; que muevan montañas

y cubran los vacíos

que hagan puentes para los cuerpos

entre los cuerpos

“Las carencias no son casualidad” dice el poema “Apología por el paso del tiempo” y así es como el libro resume su poética. Todo lo que hace falta, aquello que solo encuentra cabida en el deseo existe, precisamente, por su ausencia. “Grietas que tienen una finalidad espiritual”, reza uno de los versos. A través de formas estilísticas, la intencionalidad de buscar es la ocasión para nuevas búsquedas. En ese devenir se encuentra la autenticidad. Aceptar tanto el carácter soteriológico como el rigor intelectivo de la existencia, la manifestación cabal de lo humano incluidos sus límites:

Los cuerpos son una ocasión

para el sacrificio;

las manos, para perder el juego del alcance.

Reconocer los límites de la voluntad nos hace libres, nos eleva y predispone al encuentro con la realidad. Son esos actos de desprendimiento con los que conseguimos ganar una perspectiva justa. Alcanzar, no ya el objeto del deseo, sino el deseo mismo. 

soy,  ese pájaro que sobrevuela el agua

y tu esa mar casi en las garras

la sed.

Como el agua, las elucubraciones del libro destacan por su transparencia y fluidez. Cada verso es un tejido minucioso que explora, principalmente, los alcances de la brevedad. Leer estos poemas es como mirarse en un espejo y poder ver a otras personas. Esos cuerpos que tanto aparecen y se estiran en el libro son las distintas manifestaciones de eso que somos todos y que a la vez, nos distingue. Tal y como expresa el poema “Sobre las pertenencias”:

bajo esta piel habitan los cuerpos

de quienes nunca tuve el tiempo de amar,

me incluyo.

Con este libro estamos delante de una revelación. Ciertamente, la poesía también puede ser escatológica cuando afirma en forma de presagio, cuando asume que la búsqueda es interminable y que el vacío, presente y venidero es, por consiguiente, el mejor designio de la redención. 

no hay hondura

ni agua

que sacie la sed

de las ausencias.

En este sentido, podemos advertir que en el libro atisban momentos que recuerdan, por ejemplo, el Árbol de Diana, de Pizarnik, el Libro del Frío, de Gamoneda y el Canto Villano, de Blanca Varela, por ser poéticas de la escritura, retratos del poeta y del buscador que aparecen como mapas de todas las épocas y contextos. La sed parece seguir siendo la misma. En palabras del poeta Xavier Villaurrutia, acontece y se repite dentro y fuera de nuestra experiencia: “una sed que en el agua del espejo /sacia su sed con una sed idéntica”. En diálogo con esta imagen, el libro de Anthony Hernández culmina en la certeza de una vindicación: 

por tu sed

-que es la mía-

por esta sed compartida

-porque alguien [siempre] tiene que hacerlo-

Perdón.

En estas páginas, saberse vulnerable exalta una propensión creativa. Dígase una declaración de amor a la poesía. Reconocer que a pesar de la sed “el poema/ nunca es lágrima” si en ese devenir del sufrimiento es posible nombrar lo “hermoso/ de la caída”. Anthony Hernández da forma a una resolución vital y artística: si la sed es brújula y desprendimiento, que la saciedad no nos encuentre vivos.

Marta jazmín García es poeta y profesora de lenguas y literatura en la Universidad de Puerto Rico en Ponce

Modernismo en Cuentos y Fantasías de Eugenio Astol Bussati*

A pesar de las vicisitudes y el constante uso de la palabra crisis, como referente real y significativo, el trabajo intelectual y cultural en el país sigue adelante. El esfuerzo del Seminario de Estudios Hispánicos, y su director Migue Ángel Náter, en consorcio la Editorial Tiempo Nuevo han producido nuevas publicaciones sobre obras y autores puertorriqueños bajo la colección Miguel Guerra Mondragón. Estos no solo honran la memoria del traductor de Oscar Wilde, a través de la mencionada colección, sino que exponen nuevas investigaciones que revelan una fisionomía muy diferente de la literatura en Puerto Rico durante las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del siglo XX. El periodo entre siglos e imperios representa un terreno fértil para nuevos trabajos de investigación. Nuestras letras y la crítica literaria de la época deben ser revisadas y revisitadas a tenor con los cambios del tiempo para establecer nuevos balances y perspectivas que pueden arrojar luz sobre elementos no considerados por los discursos tradicionales de la historiografía literaria puertorriqueña. Esta serie, que comprende ya varios libros, le brinda la oportunidad al lector de analizar y observar lo antes expuesto. El público tiene ante su consideración el texto Cuentos y fantasías de Eugenio Astol Busatti como texto representativo de la heterogeneidad literaria que existía en el país y las pugnas con la crítica de la época lo que nos lleva a observar una riqueza intelectual y artística muy pocas veces explorada por los discursos histórico-ideológicos, políticos y programáticos en el ámbito de la cultura. Esto tiene el efecto neto de ampliar las visiones establecidas por la crítica tradicional sobre la creación literaria en Puerto Rico. Tanto los textos de Eugenio Astol como la introducción del Dr. Náter tienen la virtud de demostrar la amplitud estética y la heterogeneidad de la creación literaria en el país.  

El inacabado tema de la relación entre Modernismo y Modernidad junto al concepto de El Mal del siglo, conforman un océano cuyas profundidades y corrientes siguen brindando nuevas interpretaciones. Nuestra literatura no estuvo exenta de las grandes discusiones y corrientes que caracterizaron el espíritu de esa época, a las que se les añade el fenómeno político de un nuevo tipo de colonialismo. Esto último provocó, en el caso de Puerto Rico, que las manifestaciones literarias que participaban de los primeros tres grandes conceptos en pugna fueran soslayadas o despreciadas si no se detenían o trataban la nueva contingencia histórico-política y los elementos afines a los discursos políticos programáticos o las definiciones de identidad. No es que dicha contingencia no fuera crucial para el desarrollo de la literatura puertorriqueña, como lo fue sobre todo, desde la importancia del desarrollo de una nueva conciencia política, sino que la contingencia histórica y los diversos matices ideológicos subordinaron en cierta medida la creación, los discursos literarios y a la crítica literaria. En acuerdo con el crítico Esteban Tollinchi, quien señaló en su libro Quo pulcritudo? Los trabajos de la belleza Modernista 1848-1945… (Ed. UPR, 2004), el Modernismo y la Modernidad son conceptos de relación temporal y axiológica que solo nos brindan la tónica y atmósfera de una época amarrados a la practicidad de los conceptos de periodización histórica. De otra parte, El mal de siglo, como sentimiento de decadencia y hastío, de lo inútil y vano de la existencia como resultado del vacío producido por el triunfo del Racionalismo y la Ilustración desembocó en el desarrollo de la estética romántica de múltiples vertientes conformando un ambiente o estructura de búsqueda de sentido, de nuevos sentidos y el desarrollo de diferentes sensibilidades que reclamaban su espacio ante la nueva realidad histórica. 

Estos elementos mencionados estuvieron presentes en la literatura puertorriqueña, sin embargo, no han sido estudiados a cabalidad por lo antes mencionado. En este sentido una de las mayores aportaciones de la publicación es la certera introducción realizada por el Dr. Miguel Ángel Náter, quien se dio a la tarea de contextualizar y explicar la significación universal de las obras de Eugenio Astol Busatti como parte del desarrollo de las vertientes señaladas, el Modernismo en Puerto Rico y la puesta en claro de las problemáticas con la crítica literaria de la época. Como parte del trabajo se recuperan expresiones de los críticos de la época que demuestran tal contextualización y la prevalencia a privilegiar un modernismo criollo ante la amplitud del fenómeno estético señalado. El Dr. Náter expresa como parte de sus conclusiones, que Eugenio Astol desarrolla en este libro uno de los tópicos característicos del decadentismo de finales del siglo XIX, junto a la búsqueda de lo exótico de Europa y Asia. Igualmente, añade a esto la exposición de un lenguaje esculpido y pulido al estilo de los poetas parnasianos, la relación con el spleen romántico y el suicidio entendido como forma de evasión de El mal del fin de siglo. Los Cuentos y fantasías de Astol incorporan además la mitología germana y grecolatina, los encantos de los lieder medievales que se acoplan a la enfermedad de la melancolía del poeta en la cuidad, frente a los adelantos tecnológicos y la inadaptación o alienación del sujeto ante una nueva época. 

En acuerdo con el Dr. Náter, el libro de Astol Busatti es abiertamente modernista y expone consistentemente la figura del artista como símbolo de la pugna entre las estéticas del clasicismo y del modernismo, entre las dos épocas que les ha tocado vivir en la transición hacia uno de los momentos más álgidos de la Modernidad que incluye el ambiente urbano, tanto para los artistas como para sí mismo. Astol fue consciente de esto y su libro corresponde y se afilia a la Torre de marfil, a la evasión de los problemas políticos correspondiente a la primera vertiente del Modernismo, lo que no significa que no sea una obra puertorriqueña, sino que junto a otras debe ser valorada en su justa perspectiva por una nueva crítica literaria comprometida con la investigación y la historia literaria del país. 

*Edición, introducción y notas por Miguel Ángel Náter, Ph.D Director del Seminario Federico de Onís. Editorial Tiempo Nuevo 2018. Mario O. Ayala Santiago Ph.D, es Auxiliar de Investigación II, Seminario de Estudios Hispánicos, UPR, Río Piedras.

Crucigrama

Giuseppe Verdi

Vilma Soto Bermúdez

Horizontales

2. Il _______; (1853) ópera de Verdi.

8. Siglas latinas para “Descanse en paz”.

9. Calabaza.

11. Solicité.

12. Voz gaélica que significa hijo.

13. Ondas.

15. Cólera.

18. Tuesta.

19. Me atreví.

20. Hermana del padre o la madre respecto a uno.

22. _______ Carlo; (1867) ópera de Verdi.

23. _____; título de ópera de Verdi.

28. Mujer moabita en la Biblia.

29. Ave trepadora.

30. Envanecerás.

34. Baile canario.

36. _____; ciudad donde murió Verdi en 1901.

39. Del verbo casar.

43. Sacerdotisa de Hera.

44. Espanta.

45. Olfatearé.

46. Apócope de papá.

47. Hogar.

48. Un _______ in maschera; (1859) ópera de Verdi.

51. Metal precioso.

52. Malísimo.

53. Escuché.

54. Moneda romana.

55. Eslabones.

56. Armazón en las construcciones.

59. La _______; (1853) ópera de Verdi.

62. Apócope de mamá.

63. Repares.

66. Isla francesa.

67. Giuseppe _______; compositor europeo. Autor de Rigoletto; Il trovatore; La traviata; Otelo; Las vísperas sicilianas; y, Falstaff.

Verticales

1. Primera nota musical.

2. Hurdiré.

3. Opulentas.

4. Sin brillo, fem.

5. _____; título de ópera de Verdi.

6. Isla griega.

7. Campos _______; morada de las almas de los héroes y virtuosos en la mitología grecorromana.

11. Río de Italia.

14. _______ Verdi; nació en Roncole. Impuso la tradición italiana a la wagneriana. Autor de Aida y de su famoso Réquiem.

15. Distraída.

16. _____; ciudad donde nació Verdi en 1813.

17. Dale ánimo.

20. Vehículo para la nieve, pl.

21. Amarra.

24. Prefijo.

25. Adorna.

26. Juez de los infiernos.

27. Tate.

31. Gracia.

32. _____; patria de Verdi.

33. Transparentes.

35. Las _______ sicilianas; (1885) ópera de Verdi.

37. Elevar.

38. Papagayo.

40. Catedrales.

41. Equivoqué.

42. _____; título de ópera de Verdi.

49. _____; título de ópera de Verdi.

50. Pasé la lengua.

56. Anudas.

57. Observo.

58. Divisé.

60. Mirar.

61. Campeón.

62. Nota musical.

64. Segunda nota musical.

65. Símbolo del gadolinio.