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Convocar y recopilar como procesos: el caso de El archivo en fragmentos: voces, cartografías, bricolaje en la escritura de Marta Aponte Alsina

 

 

En este sitio y en este mundo en que el que vivimos, somos principalmente los espectadores forzados de un genocidio. Atadas las manos y censurada la boca para evitar que nos expresemos, es preciso deshacerse de las imposiciones del “qué dirán” y de las instituciones que modelan a su manera qué es lo ético o qué es la diversidad y demostrarles que quienes las dirigen forman parte sustancial del mismo tramado genocida, auxiliado por gendarmes y paisanos resentidos y cobardes, ejércitos asesinos y poblaciones ladronas. Este es el genocidio que observamos en Gaza en este momento preciso junto con la secuela de violaciones a la libre expresión en las mal llamadas instituciones universitarias, todas vendidas al mejor postor de ayer y de hoy: gente innombrable como Trump, Netanyahu y sus secuaces, los presidentes y decanos de las universidades, los tribunales, las juntas administrativas y la secuela de agencias y sub-agencias federales que apoyan el despojo y la mentira. Entre otras acciones necesarias, es urgente escribir, testificar, continuar denunciando el crimen, la violación de derechos, los traidores que se mueven al amparo de las instituciones y, principalmente, el genocidio. La escritura es una acción que compartimos con los lectores en ánimo de con-mover. Pocas veces puede hacer lo que realmente quisiera. El ánimo de este volumen fue dar cuenta de una escritura que mueve a hacer, a criticar, a asumir responsabilidades. Con el volumen también rendimos cuenta de nuestro reconocimiento a la escritora Marta Aponte Alsina como una de nuestras narradoras más apegadas y fervorosas a la otra historia y a los relatos que comprometen nuestra vida como caribeños puertorriqueños. Mi homenaje particular consistió en recopilar este libro para ella y los futuros lectores y lectoras. Dada la acción de quienes colaboraron en el volumen y la mía propia como editora y prologuista, todos los demás discursos y panegíricos que se acostumbran en estos eventos sobran. Me consta que a Marta, sobria como es, los excesos le desagradan.

La idea surgió al comienzo del año 2024, y a mediados de junio del mismo año enviaba las primeras invitaciones a los colaboradores del volumen que celebramos hoy: El archivo en fragmentos: voces, cartografías, bricolaje en la escritura de Marta Aponte Alsina. Mientras observaba el acopio noté espacios abiertos que era preciso colmar por lo que, a mi segunda invitación, otra oleada de colaboradores se sumó con presteza al esfuerzo colectivo. Ya desde entonces tenía muy clara la diversidad de voces, estilos y escritos que deseaba congregar, una proliferación de textos que modulara y sostuviera el balance entre unos y otros hacedores en la empresa lectriz en torno a los temas que surgieran y los que ya se advertían dados los escritos previos que había congregado. Las lecturas iniciales de un texto encaminan la crítica por unas vertientes y me interesaba seguir el cauce que trazaban esas huellas y las bifurcaciones y transformaciones que estampara el tiempo a medida que el hacer crítico descubriera otros lugares, pasiones e intereses. De ahí la inclusión de varios ensayos ya publicados previamente. Deseaba dar cuenta de una cronología de las reacciones a su obra, desde aquellos primeros escritos hasta los más recientes, por lo que el volumen cuenta con ensayos y reseñas tan tempranos como los de Luce López Baralt y Manuel Clavell, que me parecen fundamentales respecto a lo que expresan sobre el estado de la narrativa puertorriqueña en ese momento, así como los temas y la forma en que se abordaban, y, más adelante, sobre textos que acompañaron el estallido causado por piezas como La muerte feliz de William Carlos Williams, Sexto Sueño y PR 3: Aguirre, además de una secuela de escritos recientes relacionados con el empuje prolífico de los últimos tres años. También deseaba pensar en un homenaje multifacético a Marta, que no solo es escritora y amante de animales y plantas, –y de ahí la inclusión de tres ensayos críticos que abordan la relación entre las ciencias botánicas y la narrativa,– sino que ella es también una presencia que disfruta injertar la disonancia en el fértil terreno del diariamente asediado archipiélago en que vivimos. Quizás por eso se produce una cierta satisfecha soledad y/o cautelosa distancia de la autora dentro del medio intelectual puertorriqueño; por ese desplante característico de ella frente al poder y quienes lo representan, por su distancia sagaz frente a las academias, por no ostentar una posición desde la cual validarse en el espacio de las instituciones universitarias, como también ocurrió con el poeta Juan Antonio Corretjer.  Marta no es ni carismática ni complaciente ni se pliega con facilidad a las necesidades del orden establecido. Más bien, es espinosa cuando cuenta anécdotas y cáustica cuando se incomoda, pero no por eso deja de ser generosa, cariñosa y tierna cuando se presenta la ocasión. Por eso, aparte de la sección ensayística donde hay también homenajes híbridos de Vanessa Vilches y Carlos Fonseca, intenté que la sección testimonial diera una medida de su carácter y del aprecio del que goza entre narradores que hoy rondan los cincuenta o cuarenta años, y que éstos presenten un retrato bastante preciso de quien fue y continúa siendo la autora. Las excepciones a ese cortejo generacional son el excelente testimonio de quien fuera su compañero en el Programa de Honor de la Universidad de Puerto Rico, el conocido narrador Edgardo Rodríguez Juliá y de la narradora y poeta Lourdes Vázquez, quien figuró en la antología de narradoras puertorriqueñas editada por la excelente profesora ya fallecida, María Solá, en la que Marta no figura. Me refiero a Aquí cuentan las mujeres. Muestra y estudio de cinco narradoras puertorriqueñas, publicada por Ediciones Huracán en 1990, cuatro años antes de que Aponte publicara su primera novela, Angélica furiosa.

Todo archivo es un laberinto en abismo, y como editora y compiladora de este volumen diseñé un archivo que me satisface. Se toma la ruta que preferimos sin saber con precisión qué revelará ni a dónde nos conduce, tan solo orientados por la intuición y cierta experiencia con las superficies rugosas, enrevesadas, traicioneras. El propósito de este laberinto no es salir, sino internarse en sus profundidades, conocer sus desvíos, desconocer sus rutas o quizás toparse con el minotauro que se halla en cada curva. El diálogo que entablan entre sí los textos de los colaboradores con el fundamento textual de Aponte genera aquí un pensar sobre varios temas: lo que serían las voces de un exiliado como lo fue William Carlos Williams y su madre y los lenguajes que desde esa suerte de “literatura menor” ambos gestaron avant la lettre, las cartografías que generó y continúa generando el colonialismo, la expropiación y exilio de sus habitantes y bienes, las fantasías barrocas, alienígenas y religiosas, narcóticas y góticas, las aventuras de la demencia y la discapacidad. El mundo vegetal, omnipresente en esta obra, así como el extenso y variadísimo paisaje donde la autora ha querido cifrar lo que constituye el más amplio archipiélago caribeño es notorio aquí. Me refiero al nombrado por Glissant y que se extiende desde la Isla Margarita en conversación con las costas venezolanas, pasa por el Caribe hispano y angloparlante, bordea el Atlántico Norte y discurre francofónicamente desde Haití y La Tortuga hacia Guadalupe y Martinica para regresar en un gran arco hasta Trinidad, formulando así un viaje a la inversa y en restaurativo ciclo continuo. Esa corriente o vertientes marítimas que se formulan en el viaje son una verdadera provocación y es necesario “marearlas” con maestría porque son las aguas que braman en torno a las islas que como una narradora empedernida, Marta aspira a conquistar. Por ese laberinto en abismo que pienso es todo archivo y, en este caso, el que yo misma construyo, me gustó tanto la propuesta visual que me envió Lissette cuando considerábamos cuál sería la portada, ambas fotos de Marta. En una, la llanura abierta destacando en tonos claros y texturas granuladas una arena surcada de huellas que fragmentan el territorio; y en la otra, lo que ya he llamado el laberinto en abismo, en diferentes colores, texturas y tonos, escarpado y desafiante. Pero, para regresar a la cronología de este montaje, quiero apuntalar que en mayo de 2025, exactamente en un año y medio, teníamos libro, y era necesario presentarlo para culminar el homenaje. Deseo agradecer a Marta Aponte, en primer lugar, por una obra extensa, compleja y variada; a las editoras Lissette Rolón Collazo y Beatriz Llenín Figueroa por su disposición inmediata a hacer de mi propuesta esta realidad en Editora Educación Emergente, a todas y todos los colaboradores que se aprestaron a confirmar su participación y cumplir con los “deadlines”. En este caso, la expresión inglesa me parece más precisa que la hispana, la fecha límite. La muerte acarrea mayores fatalidades que el límite. En mi caso, terminé mi prólogo “La poiesis de la desposesión” fuera de lugar y en un lugar liminar, un umbral desde donde todo es productivo, justo a fines de diciembre, justo después del 27 de noviembre, cuando llegaba mi segunda nieta, la fecha límite, íntima y familiar, por lo que la otra persona a quien dedico mi volumen es a mi hija Dafne Almar, quien dio a luz a Clara.

En mi prólogo destaco varias instancias que quieren ser políticas y éticas: 1) la poiesis colectiva que puede armarse entre los puertorriqueños de aquí, allá y entre medio para formar “los ejércitos del presente que apalabren una estrategia permanente y futura” (cito de mi prólogo) realizada a partir de nuestros propios recursos, 2) el establecimiento de Lectura del Parque Central de Bayamón como urtext de la escritura de Marta Aponte, una escritura donde el bricolaje fundamenta la sobrevivencia gozosa de todo lo que puede hacerse en medio del desastre, 3) la pertinencia que tiene en nuestro tiempo una poética documental, que es evidente tanto en la obra de Aponte, como en la de la poeta Muriel Rukeyser y la narradora Cristina Rivera Garza, entre otros tales como Diamela Eltit, Ernesto Cardenal, Roque Dalton, Anacristina Rossi y Lina Meruane, a quienes he trabajado recurrentemente. Los nombres del colectivo de colaboradores figuran en el índice y en la invitación de la presentación para que no se olviden. Quiero repetirlos en esta ocasión: Marta Aponte y Julio Ramos en la entrevista que abre el volumen, y, en los artículos, Malena Rodríguez Castro, Beatriz Llenín Figueroa, María Mercedes Carrión, Luce López-Baralt, Dafne Almar Duchesne Sotomayor, Ivette López Jiménez, Carlos Fonseca, Nayra Ramírez, Christopher Powers Guimond, Vicente Quevedo Bonilla y Vanessa Vilches Norat. En la sección de reseñas se hallan Juan Carlos Quiñones, Margarita Pintado, Manuel Clavell y Eugenio Santiago Valentín. En la sección de testimonios figura una plétora de escritores: iniciamos con Edgardo Rodríguez Juliá y continuamos con Juan Carlos Quiñones, Lourdes Vázquez, Lissette Rolón Collazo, Carlos Vázquez Cruz, Francisco Font, Rafael Acevedo y Marithelma Costa. Sin esa pluralidad no habría volumen; sin esa voluntad de ejercitarse en comunidad para lograr un resultado, tampoco. Finalmente, quiero agradecer al profesor César A. Salgado, que sufrió los efectos del “deadline” y a quien había invitado originalmente a participar con un trabajo sobre lo gótico en Aponte y Tapia, y que se integra ahora dada su solvencia intelectual como un digno presentador de este.  Fueron cuatro los trabajos que lamentablemente quedaron fuera por una u otra razón y que hubiera querido incluir: el ya mencionado de Salgado, el texto de Natalia Rivera sobre las ruminaciones de Gabriel Marte en Sobre mi cadáver junto con el tema del espiritismo, la demencia y la “disability” del cual es experta, el de María del Carmen Torres sobre la bruja caribeña y las yerbateras en Angélica furiosa, la primera y única novela no discutida en el volumen y que forma parte de la tesis doctoral de Torres, y el de Luis Othoniel Rosa sobre la extrañeza gótico-barroca en la obra de Aponte que hubiera entrado en diálogo con el de Salgado, Powers, Torres y Rivera. Espero que pronto sean publicados estos trabajos. Finalmente, muchísimas gracias a la Fundación Humanidades Puerto Rico y a su directora, Sonya Canetti, por facilitarnos tan generosamente este espacio hermoso y cómodo y gracias a ustedes por su solidaridad y por decir ‘presente’ en este acto.

14 de agosto de 2025, versión revisada, en Humanidades Puerto Rico, Ballajá, VSJ.

De Aquí Nadie Nos Saca: arte en resistencia

 

En Rojo

El papel que juegan los artistas y organizadores culturales en la sociedad ha evolucionado.  En muchas ocasiones se han convertido en catalizadores de cambio social y activismo. A través de su trabajo no solo crean obras de arte o eventos culturales, sino que estos abordan y cuestionan problemáticas sociales, políticas y ambientales. Esto está bastante claro en el contexto de la residencia de Bad Bunny en el Choliseo.

Por supuesto, esto no es nuevo. El arte ha sido históricamente una herramienta poderosa para la protesta y la denuncia. Desde las pinturas de Diego Rivera, que reflejan la lucha de los trabajadores en México, hasta las instalaciones de Doris Salcedo o las performances de Ana Mendieta, los artistas utilizan su plataforma para visibilizar miradas críticas. Estas obras no solo provocan reflexión, sino que también movilizan a las comunidades a actuar. El arte se convierte en un vehículo para la transformación social, permitiendo a las personas conectar racional y emocionalmente con las causas que defienden.

Los organizadores culturales desempeñan un papel crucial en la creación de conciencia sobre temas sociales. A través de festivales, exposiciones y actividades comunitarias, logran reunir a diversas audiencias y promover diálogos sobre cuestiones como la desigualdad, la discriminación y el medio ambiente.
Por eso es tan importante la creación de espacios donde se celebran las identidades diversas, desde las comunidades LGBTQ+, organizaciones por la transformación de la sociedad, hasta las culturas indígenas que han tratado de ser silenciadas en América Latina.

Para nosotros -en Puerto Rico- inmersos en un proceso acelerado de aburguesamiento -gentrificación- y de explotación sin límites de tierra y agua, el compromiso de los artistas con el activismo social se extiende al medio ambiente. Muchos crean obras que abordan la crisis climática o las políticas de exenciones contributivas para extranjeros que son modos de asentamiento colonial. Estos proyectos comunitarios no solo generan un sentido de pertenencia, sino que también empoderan a los individuos a tomar un papel activo en la mejora de su entorno. Al involucrar a la comunidad en el proceso creativo, se fomenta un sentido de agencia y responsabilidad colectiva.

Si usted quiere un ejemplo vivo al que puede asistir tiene que ir a la exposición de arte multimedia, ¡De AQuÍ NADie NoS SAcA!, en la galería La Quince, en el contexto de la residencia artística de Bad Bunny son más de una treintena de artistas y organizadores culturales reunidos en el mismo espacio. La Quince, es un proyecto de solidaridad cultural en colaboración entre AgitArte y  Mijente, en la #960 Avenida Ponce de León, en Santurce.

Al entrar a La Quince estás en la residencia artística del maestro barbero Juan Pablo Vizcaíno Cortijo. De manera fluida, pasas a la exhibición de arte. La Quince es además un lugar de trabajo en el que los visitantes puedan apoyar directamente a las artistas y organizaciones que participan en la exposición.

Como ya hemos dicho, la exposición, De AQuÍ NADie NoS SAcA, está inspirada en la residencia de Bad Bunny en PeERRe, No Me Quiero Ir De Aquí. Esta es una exposición articulada desde la resistencia, arte que se produce desde el interior de los movimientos sociales. Tuve el privilegio de hablar brevemente con Aliana Bigio y Jorge Díaz (Cano Cangrejo), de Mijente y AgitArte, respectivamente. Ambos estén claros. Es posible la comodificación del arte, es decir, que el arte se convieta en un objeto de consumo. Así, la capacidad de resistencia se vería comprometida convirtiéndose en un producto más. Sin embargo, la exposición muestra el arte que sale de las comunidades y de las organizaciones, no se trata de productos artísticos desde afuera, siguiendo los intereses del capital.

Por otro lado, Jorge, a quien conozco hace años como Cano Cangrejo, formidable teatrero y DJ, menciona con la energía de un entusiasta, que aunque hay una estética de la resistencia ninguna parte de esta muestra eclipsa el contenido crítico. Aliana, cuya presencia en las redes con clips de análisis de la realidad desde la perspectiva feminista, menciona que el arte puede convertirse en una forma performativa que atrae la atención de quienes no han desarrollado un compromiso con las causas que se representan de modo que puede ser un punto de partida hacia esa toma de conciencia.

De nuestra conversación -en la que participo como oyente porque vine a escuchar y a ver- concluyo que hay una exploración de como el deseo y la subjetividad influyen en la experiencia del arte. El domingo que estuve allí el espacio estaba repleto. Percibí miradas atentas y admiración a cada una de las piezas. Para mí, esto supone un cambio en la forma en la que las personas se relacionan con sus deseos y con sus modos de mirar el mundo. La muestra refleja la riqueza de la relación entre arte y resistencia. La verdadera subversión, que resulta de cambiar el modo en el que miramos las cosas, requiere de un enfoque crítico y consciente sobre las dinámicas de poder que influyen en la producción y recepción del arte. En este espacio de La Quince hay un laboratorio sobre eso.

En el ensayo curatorial de la muestra, Jorell Meléndez Badillo, profesor de historia de la Universidad de Wisconsin afirma: “El colonialismo y el capitalismo no están en crisis, sino que estos son la crisis. Las artistas, activistas y colectivos que reúnen su arte en esta exhibición han sido cruciales en articular alternativas a estas crisis. Su trabajo y compromiso ha estado centrado en la lucha por permanecer—permanecer en nuestras playas, en nuestras comunidades, en nuestras diásporas”.

La muestra abre al público, libre de costo, de miércoles a domingo, de 2:00 p.m. a 8:00 p.m., en La Galería La Quince, localizada en la avenida Juan Ponce de León, frente al Conservatorio de Música de Puerto Rico, en Miramar, Santurce. Es una experiencia gratificante. Les aseguro que es como tomarse una bebida energizante.

Algunos de los participantes de la exposición son:

AgitArte | Papel Machete

Amigxs del M.A.R.

Barrileras del 8M

BEMBA PR

CAM-JI LARES

Carla Joan

Carmelo Sobrino

Castor

Centro para la Reconstrucción del Hábitat

Colectivo Moriviví

Colmena Cimarrona

Comedores Sociales de Puerto Rico

Comuna Caribe

Juan Pablo Vízcaino Cortijo & dey hernández vázquez

EspicyNipples & Filmes CASA

Movimiento Anansé Inc. / Revista étnica

Gabo Ramos

Gustavo Castrodad

Isamar Abreu & Javier Maldonado-O’Farrell

Jorell Meléndez Badillo

Jornada Se Acabaron Las Promesas

Kilómetro 0

Steven Rivera López / Taller La Central

Colectiva Feminista en Construcción

La Serigráfica

Laura Colón Noriega

Malcolm Ferrer

Matrilíneo

Nitzayra Leonor

República 21 Media

Mary Anne Hopgood, portavoz de Santurce NO Se Vende

Sylvia Hernández

Garvin Sierra Vega

Taller Malaquita

Tropiwhat

Rosenda Álvarez Fano

Las personas interesadas en participar deben registrarse en el siguiente enlace:https://secure.everyaction.com/qo8PCyvxiEy-f4S3ozAVHg2, o seguir a AgitArte en las redes sociales.

Participantes: “De Aquí Nadie Nos Saca”

Curatoría y diseño: AgitArte (dey hernández vázquez)

Organizaciones + artistas participantes:

AgitArte | Papel Machete

Amigxs del M.A.R.

Barrileras del 8M

BEMBA PR

CAM-JI LARES

Carla Joan

Carmelo Sobrino

Castor

Centro para la Reconstrucción del Hábitat

Colectivo Moriviví

Colmena Cimarrona

Comedores Sociales de Puerto Rico

Comuna Caribe

Juan Pablo Vízcaino Cortijo & dey hernández vázquez

EspicyNipples & Filmes CASA

Movimiento Anansé Inc. / Revista étnica

Gabo Ramos

Gustavo Castrodad

Isamar Abreu & Javier Maldonado-O’Farrell

Jorell Meléndez Badillo

Jornada Se Acabaron Las Promesas

Kilómetro 0

Steven Rivera López / Taller La Central

Colectiva Feminista en Construcción

La Serigráfica

Laura Colón Noriega

Malcolm Ferrer

Matrilíneo

Nitzayra Leonor

República 21 Media

Mary Anne Hopgood, portavoz de Santurce NO Se Vende

Sylvia Hernández

Garvin Sierra Vega

Taller Malaquita

Tropiwhat

Rosenda Álvarez Fano

 

 

 

Michał Rusinek Wisława Szymborska, o la filosofía sin notas a pie de página

 

 

Wisława Szymborska fue una poeta, ensayista y traductora polaca, ganadora del Premio Nobel de Literatura en 1996. Nació en Kórnik, en el centro-oeste de Polonia, pero vivió principalmente en Cracovia hasta el final de su vida. En Polonia y en Italia, los libros de Szymborska han alcanzado ventas que compiten con las de destacados autores de prosa, si bien escribió en un poema, «Niektórzy lubią poezję» («A algunos les gusta la poesía»), que «quizás» a dos de cada mil personas les gusta la poesía. Sus poemas fueron traducidos a más de cuarenta idiomas. Szymborska recibió el Premio Nobel de Literatura en 1996 «por su poesía que, con precisión irónica, permite que el contexto histórico y biológico salga a la luz en fragmentos de la realidad humana».

Como Wisława Szymborska es considerada una poeta-filósofa (no sólo por la Academia Sueca), la pregunta sobre los fundamentos de esa naturaleza filosófica está más que justificada. Yo, sin embargo, dejo que respondan los filósofos con inclinación hacia las belles lettres. En su lugar, intentaré sugerir algunos caminos para animarles a investigar la filosofía en la poesía de Szymborska.

En primer lugar, sugeriría echar un vistazo a Świat ze wszystkich stron świata del profesor Stanisław Balbus, un libro cuyo título se traduce literalmente como «El mundo desde todos los lados del mundo«. Su autor afirma que Szymborska está impregnada de la filosofía de Leibniz. Tomando en cuenta su sugerencia, es bueno saber que, después de leerlo, la propia Szymborska se volvió hacia el autor y le dijo: “Stanisław, ¡pero si yo nunca he leído a Leibniz!”. Su exclamación no pone en entredicho la validez de la afirmación de Balbus, ya que, en primer lugar, se sabe que una obra literaria generalmente solo adquiere significado en el acto de la lectura y, como Balbus observó y demostró la similitud del pensamiento de Szymborska con el de Leibniz, tales similitudes existen independientemente de lo que la poeta lea o no. En segundo lugar, y más importante, y esa es la afirmación que quiero hacer en mi conferencia, Szymborska fue una filósofa, por así decirlo, “sin notas a pie de página”, es decir, quizás no tanto una filósofa sino una sabia, una pensadora, que desarrolló su propia filosofía sin ninguna aspiración a hacer referencias a textos filosóficos o apoyarse en la autoridad de sus escritores.

Czesław Miłosz se interesó por el poema “Mała dziewczyna ściąga obrus” (“Una niña tira del mantel”) en cuanto Szymborska lo publicó. Antes de citarlo, permítanme contarles una breve historia sobre él. Mi esposa, después de dar a luz a nuestra hija Natalka y cuidarla durante el primer período de su infancia, volvió a trabajar. Yo usaba mis escasos momentos libres para trabajar en mi tesis doctoral; por lo general, escribía por la noche. Por la mañana, le daba de comer a Natalka y esperaba a que alguna de sus abuelas viniera a tomar el relevo. Un día, alrededor de las diez de la mañana, como de costumbre, Natalka estaba sentada a la mesa, enganchada en su silla alta, y yo le estaba dando un poco de papilla mientras tomaba mi café. Sonó el teléfono (y por “el teléfono” me refiero a la línea fija). Fui a otra habitación para contestar, lo cogí y me volví hacia Natalka, justo cuando ella empezaba a tirar del mantel. Un segundo después, todo lo que había en la mesa cayó al suelo. En lugar de decir “¿Sí?” u “¿Hola?”, grité algo inarticulado en el teléfono. Wisława (porque, por supuesto, era ella) preguntó qué había pasado. Le describí la situación, esperando oír al menos la más mínima expresión de compasión. De ninguna manera. No de una poeta. Lo que oí fue: “¿Sabe qué? Este es un buen tema para un poema”. Y colgó. Unos meses después me dieron un poema para transcribir. Parece que mi hija ya tiene un lugar en la historia de la literatura polaca.

Desde hace más de un año se está en este mundo,

y en este mundo no todo se ha examinado

y puesto bajo control.

 

Ahora se ensaya con las cosas

que no pueden moverse solas.

Hay que ayudarlas con eso,

correrlas, empujarlas,

cogerlas de un sitio y trasladarlas.

No todas quieren, por ejemplo, el armario,

la cómoda, la inflexible pared, la mesa.

Pero lo que es el mantel sobre la testaruda mesa

—si se agarra bien por los bordes—

sí muestra disposición al viaje.

Y sobre el mantel los vasos, los platitos,

la jarrita con leche, las cucharitas y el tazón

hasta tiemblan de las ganas.

Es realmente interesante ver

qué movimientos elegirán

cuando se tambaleen en el borde:

¿un paseo por el techo?

¿un vuelo alrededor de la lámpara?

¿un salto al alféizar de la ventana y de ahí al árbol?

 

El señor Newton no tiene aún nada que decir al respecto.

Que mire desde el cielo y agite los brazos.

 

Este ensayo tiene que hacerse.

Y se hará.

 

Sin embargo, la historia no acaba ahí. El poema fue enviado a Barbara Toruńczyk, redactora de la revista trimestral “Zeszyty Literackie” [“Cuadernos Literarios”], y se publicó en 2001, en el tercer número. Dos años después, cuando a la niña se le unió un niño, recibí una carta del redactor jefe: “Estimado señor, por favor trabaje más duro en las travesuras de su hijo. Cubriremos todos los daños, siempre y cuando (para Zeszyty Literackie) termine de la misma manera que el caso de la niña…”. Lamentablemente, el procedimiento nunca se repitió. Por supuesto, no fue porque mis hijos dejaran de destruir cosas, ni mucho menos.

Pero volvamos a Czesław Miłosz. En una cena que Szymborska organizó para un puñado de amigos, Miłosz dijo que el poema toca problemas filosóficos fundamentales a los que se enfrentaron Lev Shestov y luego Fiódor Dostoievski en Los hermanos Karamázov. Szymborska protestó diciendo que se trata de un poema sobre mi hija, es decir, una niña descubriendo la ley de la gravedad, e incluso me llamó como testigo para contar lo que sucedió esa mañana a las diez, cuando me telefoneó precisamente en el momento en que Natalka, de un año, quitó el mantel de la mesa. Miłosz lo descartó agitando su mano y más tarde desarrolló sus ideas interpretativas en un ensayo titulado “Szymborska y el Gran Inquisidor”, publicado en Dekada Literacka. Traducido al inglés, se convirtió en el tema de un seminario polaco-estadounidense organizado en Cracovia por la Universidad de Houston. “Es un poema conmovedor que Szymborska escribió sobre el asombro que cada uno de nosotros solía experimentar al descubrir la mecánica de este mundo. Este poema pertenece al reino de la inocencia, siempre apreciada. Sin embargo, en su esencia no es tan inocente. Porque, ¿qué significa descubrir la ley de la gravedad? No hay nada más extraño a los cuentos de hadas que esta ley. Deberíamos ser capaces de despegarnos del suelo, por ejemplo, levitando o saltando por una ventana y volando como la Margarita de Bulgákov para participar en la Noche de Walpurgis, o montándonos en una escoba como Harry Porter”.

Cuanto más lejos, más filosofía: Miłosz demuestra que el experimento de la niña se basa en las cuestiones fundamentales sobre el azar, la necesidad y la voluntad divina. La niña pronto aprenderá que “la ley de la gravedad también puede llamarse la ley de las cosas necesarias interconectadas en una cadena de causas y resultados”. Ahora entran en escena Kierkegaard, Shestov, Dostoievski, Blok y, finalmente, Simone Weil con su determinismo contenido en el concepto de la pesanteur, es decir, una gravedad de la que solo la gracia divina está exenta. “Este inocente poema”, concluye Miłosz, “oculta un abismo en el que se puede penetrar casi sin fin, un laberinto oscuro que, queramos o no, visitamos a lo largo de nuestra vida”. Bueno, ese es el derecho del intérprete. Y ese es también el afortunado destino de la literatura que el intérprete elige estudiar.

La actitud de Szymborska hacia la literatura, especialmente hacia la suya propia, era, digamos, modernista. Creo que nunca leyó el ensayo “La tradición y el talento individual” de T.S. Eliot, a quien, por cierto, apreciaba mucho como poeta. Sin embargo, al igual que Eliot, creía que el poeta no debe escribir sobre sí mismo y, si se inspira en un evento tomado de su propia biografía, cualquier rastro de ese hecho individual debe ser borrado. La muerte del dueño de un gato, su compañero de vida, Kornel Filipowicz, vale la pena mencionarlo en las cartas a los amigos, pero si encuentra expresión en un poema, se convierte automáticamente en una experiencia compartida y universal. Permítanme citar un fragmento de su poderoso poema “Un gato en un piso vacío”.

Morir, eso no se le hace a un gato.

Porque qué puede hacer un gato

en un piso vacío.

Trepar por las paredes.

Restregarse entre los muebles.

Parece que nada ha cambiado

y, sin embargo, ha cambiado.

Que nada se ha movido,

pero está descolocado.

Y por las noches la lámpara ya no se enciende.

 

[…]

 

Ya verá él cuando regrese,

ya verá cuando aparezca.

Se va a enterar

de que eso no se le puede hacer a un gato.

Irá hacia él

como si no quisiera,

despacito,

con las patas muy ofendidas.

Y nada de saltos ni maullidos al principio.

 

En una velada de autor en Tel Aviv, leyó el poema “Terrorysta, on patrzy” (Un terrorista, él observa):

La bomba explotará en el bar a las trece veinte.

Ahora apenas son las trece dieciséis.

Algunos todavía tendrán tiempo de entrar.

Otros de salir.

 

El terrorista ya se ha situado al otro lado de la calle.

Esta distancia lo protege de cualquier mal,

y además se ve como en el cine:

 

Una mujer con una cazadora amarilla, ella entra.

Un hombre con unas gafas oscuras, él sale,

Unos chicos con vaqueros, ellos hablan.

Trece diecisiete y cuatro segundos.

El más bajo tiene suerte y se sube a una moto

y el más alto entra.

Le preguntaron si un ataque terrorista en Israel le había dado el impulso para escribirlo. Su respuesta fue “también”. El gato podría ser un gato en el piso de cualquiera que muriera. El terrorista podría colocar la bomba en cualquier lugar. Las emociones en estos poemas no son las emociones del autor sino, como escribió T.S. Eliot, “emociones estructurales”, y eso significa universales. Anatol Roitman, profesor de mecánica de Novosibirsk, promotor de la literatura polaca en Siberia y traductor de poesía polaca, una vez le preguntó a Szymborska si el modelo para el héroe del poema “Spacer wskrzeszonego” (“El paseo del resucitado”) era el profesor Lev Landau, un físico brillante y premio Nobel que fue víctima de un grave accidente de coche: “El cerebro seriamente dañado tras un accidente / y hay que ver cuántas dificultades ha vencido: / izquierda derecha, claro oscuro, árbol hierba, duele comer. / ¿Dos más dos, profesor? / Dos, dice el profesor. / Mejor respuesta que las anteriores”. Szymborska asintió, aunque sin satisfacción. No le gustaba que los críticos utilizaran sus obras para practicar el biografismo y buscar hechos individuales que se encuentran detrás de sus poemas. No es así como deben leerse sus poemas, ya que ella se esforzó por otorgar una dimensión universal a esos hechos individuales.

Dicho esto, no considero a Szymborska una poeta modernista. No era fácil hablar con ella sobre temas importantes, como la poesía o la filosofía. Convertía los intentos de tales conversaciones en broma. Sin embargo, cada vez que le sugerí que encuentro un hilo posmodernista en sus poemas, su risa parecía hacerse más fuerte. Creo que un filósofo podría observar con atención dos poemas: “Sroczość” (Urraquidad) de Miłosz y “Cebula” (“La cebolla”) de Szymborska. Miłosz escribe que cuando cruzaba bosques de robles, “Chirriaba una urraca y dije: urraquidad, / ¿Qué es la urraquidad? Nunca alcanzaré / El corazón de una urraca ni sus velludas fosas / Nasales en el pico ni su vuelo que se renueva / Cuando desciende, así que no la conoceré”. Incluso asume que, si la urraquidad no existe, entonces su naturaleza humana tampoco existe. En la disputa sobre los universales, esto coloca a Miłosz en el campo fenomenológico, creyendo en la existencia de seres intencionales. “La cebolla” de Szymborska, por otro lado, es antifenomenológica; no tiene esencia: “Ni siquiera tiene entrañas. / Es cebolla enteramente, / al más cebolloso grado. / Por fuera tan cebolluda, / cebollina de raíz, […] criatura muy bien lograda. / En una cebolla hay otra, / en la grande una pequeña / y así sucesivamente, / una tercera, una cuarta. / Una centrípeta fuga. / Un eco cantando a coro”. Los intentos de sondear la cebolla, de llegar a su esencia fenomenológica, de romper con el optimismo hermenéutico a través de las capas del significante hasta el núcleo del significado, resultan imposibles. Una cebolla es como un lenguaje, cuya decodificación o lectura nunca terminará: debajo de la palabra no hay ni una cosa, ni una idea, ni nada que podamos interpretar como esencia; solo hay otra palabra debajo. Y luego debajo, otra más, y otra más. Ad infinitum.

Hay otra pista esencial y posmoderna. El segundo libro de poesía de Szymborska después del Premio Nobel, Dwukropek (Dos puntos), se publicó en 2005. Es quizás su libro postnobel que más incita a la reflexión. Los dos puntos del título no son el título de un poema, sino la última palabra –y al mismo tiempo el último signo ortográfico– del último poema introspectivo del volumen titulado “Właściwie każdy wiersz” (“De hecho, cualquier poema”). Dice cómo se escriben los poemas y qué ingredientes mínimos requieren: “basta que al alcance de la mirada / el autor coloque unas montañas provisionales / y unos efímeros valles”. Este poema puede usarse para enseñar poéticas, normativas y descriptivas. Concluye de manera muy significativa: “que negro sobre blanco, […] / se planteen algunos interrogantes / y como respuesta, / en todo caso dos puntos:”. Éstos son los signos de puntuación de la poesía. El primero es el signo de la duda y la curiosidad. Es el que rige el diálogo; frases que por sí mismas no comunican, pero que animan a otros a hablar. El otro, que aparece en el título, es una clave importante para la poética de Szymborska, pues precede a su figura retórica favorita: el listado, es decir, la enumeración: “Miércoles, un alfabeto, pan […], una manzana roja”, “sillas y tristezas, / tijeras, violines, ternura, transistores, / diques, bromas, tazas”. Lo que es individual, accesible a nuestros sentidos, contable –y por eso mismo verdadero– puede ir después de los dos puntos. Su anterior volumen de poemas, Chwila (Instante), terminaba en el poema “Wszystko” (“Todo”). “Todo: / palabra impertinente y henchida de arrogancia. / Habría que escribirla entre comillas. / Aparenta que nada se le escapa, / que reúne, abraza, recoge y tiene. / Y en lugar de eso, / no es más que un jirón de caos”. El detalle es lo opuesto a todo.

Estos dos importantes poemas, que cierran los dos volúmenes sucesivos de poesía de Szymborska, incluyen dos figuras retóricas opuestas que también son filosóficas: la distributio y la enumeración. Usamos la primera cuando tenemos una visión, o al menos una ilusión de visión, de un todo cerrado, dentro del cual podemos numerar sus partes constituyentes, todas sin excepción. Esta figura expresa nuestra creencia en una perspectiva que permite verlo todo y enorgullecernos de esta capacidad. Es la figura de una obra monográfica, un discurso académico y un optimismo cognitivo que es francamente modernista. Por su parte, la enumeración es una figura del caos y de la duda posmodernista en la posibilidad de obtener conocimiento. En otras palabras, es una lista, una secuencia de objetos seleccionados arbitrariamente, una yuxtaposición particular. Su realización más descabellada en la literatura es la clasificación de los animales que Borges extrajo de una enciclopedia china (ficticia): tan atractiva como falsa promesa de distributio científica, reducida al absurdo porque no puede cumplirse: dividimos a los animales en… seguida de una numeración bizarra en lugar de una secuencia de categorías lógicamente interconectadas: “(a) pertenecientes al Emperador, (b) embalsamados, (c) amaestrados, (d) lechones, (e) sirenas, (f) fabulosos, (g) perros sueltos, (h) incluidos en esta clasificación, (i) que agitan como locos, (j) innumerables, (k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, (l) etcétera, (m) que acaban de romper el jarrón, (n) que de lejos parecen a las moscas”.

Szymborska parece sugerir que no tenemos derecho a utilizar la perspectiva de la distributio y ordenar el mundo de esa manera. La perspectiva que se nos ofrece es una que sólo permite la enumeración, la lista de lo individual. La poesía no es una enciclopedia que intente abarcar el mundo en su totalidad. La poesía abarca el mundo en la plenitud de sus detalles, siempre de forma selectiva, siempre fragmentaria, temporal y aleatoria. Por eso los dos puntos son el signo de puntuación de la poesía de Szymborska. Por eso también creo que Szymborska era una poeta posmodernista. Aunque, al decirlo, todavía puedo oírla reírse.

Se han escrito muchos libros sobre cuestiones filosóficas en la poesía de Szymborska. Ella siempre los hojeaba y los ponía en su estantería con respeto. Luego escribía notas de agradecimiento a sus autores. Una vez llegó una carta de Texas, de un bombero jubilado. Escribió que nunca había leído poesía («los bomberos rara vez leen poesía»), pero una vez había leído un fragmento de un poema suyo en el metro. Debió haber sido una campaña llamada «Poesía en movimiento». Había anotado el nombre de la autora (a decir verdad, un nombre impronunciable). Había ido a la librería y comprado su libro. Lo había leído y había decidido escribirle una sola oración: “Usted escribió lo que yo había estado pensando toda mi vida, pero no podía expresarlo”. Creo que esta oración fue más importante para ella que todos los libros y tesis que le dedicaron. Y esa oración prueba mi punto: que Szymborska escribió una versión poética de la filosofía sin notas a pie de página. Filosofía para no filósofos. Y esta es una de las razones por las que su poesía se hizo tan popular en todo el mundo.

 

Traducción de Pablo Figueroa

 

Notas:
  1. Los fragmentos de los poemas de Szymborska provienen de Poesía completa (Visor Libros, traducción de Gerardo Beltrán, Abel Murcia y Katarzyna Mołoniewicz).
  2. El fragmento del poema de Miłosz proviene de Tierra Inalcanzable (Galaxia Gutenberg, traducción de Xavier Farré).
  3. La cita de Borges fue tomada del ensayo “El idioma analítico de John Wilkins” (Obras Completas).

Marchan por la independencia de Puerto Rico

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

 

“En el trayecto de construir esta expresión de conciencia y combatividad nos preguntaban amistades solidarias: ¿Por qué ahora una marcha por la independencia? La respuesta corta es simple: ¡Siempre es el tiempo correcto para clamar por la libertad de nuestro pueblo!”, declaración política de la Marcha por la Independencia de Puerto Rico

A son del toque de de las Barrileras del 8 de Marzo y encabezada por el contingente de Las Lolitas, (mujeres que honran la memoria de la líder nacionalista Lolita Lebrón), cerca de tres mil asistentes participaron de  la Marcha por la Independencia de Puerto Rico, este domingo 31 de agosto.

Convocada por 25 organizaciones independentistas, la marcha  salió alrededor de las 11:30 de la mañana del lado sur del Capitolio, y recorrió el casco del Viejo San Juan, hasta llegar al edificio de la llamada Corte Federal. No faltó organización que no acudiera con su pancarta que los identificara, como “Puerto Rico es Nuestro”, no faltaron las  consignas que iban desde… “Yo solo sé tres palabras en inglés: Yanqui go home. ¡Viva Puerto Rico!” La solidaridad para con el pueblo palestino igual dijo presente, con pancartas de Palestina libre, “Viva Palestina libre”. Ambas banderas no faltaron durante el recorrido. Un fuerte sol y una temperatura que llegaba a los 100 grados de sensación de calor nos acompañó en el trayecto.

El día anterior a la marcha, el 30 de agosto, se cumplieron 40 años del hecho conocido como los Arrestos del 30 de agosto de 1985, cuando el Buró Federal de Investigaciones (FBI, siglas en inglés) arrestó a 15 integrantes del Ejército Popular Boricua. Entre los asistentes a la marchase encontraba uno de sus exintegrantes, Orlando González Claudio, quien fue uno de los arrestados y cumplió años de cárcel por los delitos imputados. A pregunta de CLARIDAD tanto sobre la importancia de los hechos del 30 de agosto como de la presente marcha, González Claudio expresó que el 30 de agosto fue un momento muy importante para ellos y ellas porque  el pueblo de Puerto Rico se tiró a apoyarlos y también recibieron el apoyo de los países de América Latina, reclamando el derecho de Puerto Rico a la autodeterminación e independencia “que es el derecho internacional que aun no se nos ha concedido”.

Señaló que tanto la fecha del 30 de agosto como la marcha que se celebraba son pertinentes: “Definitivamente, a nosotros no  nos han podido colonizar, seguimos siendo patria, seguimos honrando a nuestros héroes y a esta patria no le ha dejado de ser un sueño la independencia nacional. No importa el día, todos los días hay que luchar”.

Entre los presentes estuvo el grupo que lidera la iniciativa, Plan B-Independencia, una de las organizaciones convocantes. A preguntas de este medio sobre la relevancia de la manifestación del independentismo en estos momentos, el licenciado Rolando Emmanuelli Jiménez describió la existencia de una coyuntura dramática para el pueblo puertorriqueño ante la elección de Donald Trump, los cambios a nivel global, la destrucción del llamado Orden global y los intentos de Trump de establecer un control sobre el gobierno norteamericano, que plantean la  urgencia de que Puerto Rico resuelva su estatus colonial.

En esa dirección, indicó que la marcha es una de las primeras materializaciones de esas conversaciones, por  la preocupación que hay de la coyuntura que está viviendo Puerto Rico y el comienzo de una serie de actividades para fortalecer el movimiento independentista y poder empezar una discusión franca con EE. UU. para resolver el problema del estatus lo antes posible.

En tanto, la economista Martha Quiñones, también de Plan B, resaltó que la actividad es una unitaria, que deja a un lado las diferencias para unirse en un momento crítico, como lo es la propuesta de volver a abrir las bases militares como la alternativa económica para Puerto Rico,  cuando se ha desmostrado que eso no generado desarrollo, al contrario. Atribuyó la idea de que se vuelva al establecimiento de bases militares a que tienen miedo a que la independencia siga creciendo “y esta manifestación  es parte de este crecimiento, esta manifestación se está dando en Estados Unidos, eso es importante porque son los que se tuvieron que ir y quieren regresar y creen en el discursos de que es posible la independencia y ser un país prospero”.

Mientras, la marcha continúa, las consignas, la música que nunca faltan.  Antes de llegar a su destino, se hizo una parada frente a la Iglesia San Francisco en donde los trompetistas Orlando Marrero y Nicolás Santiago tocaron las piezas  Verde Luz,  el Himno Revolucionario y hasta la plena Qué bonita bandera,  en memoria del fenecido líder del Ejército Popular Boricua, los Macheteros, Filiberto Ojeda Ríos, quien fue trompetista de profesión.

Llegados frente al Tribunal Federal, los actos fueron conducidos por el actor Luis Enrique Romero. Antes de dar lectura a la declaración política, la actividad contó con la participación del cantautor Alí Tapia, la cantante Tere Alancastro y el intérprete de Hip Hop, Luis Díaz, quien se distingue por sus letras de denuncia. El veterano trovador y músico conocido  Antonio Rivera (Tony Mapeyé) interpretó unas décimas con el estribillo ‘Fortalezcamos la lucha digna de la independencia’.

La declaración política que fue suscrita por las 25 organizaciones convocantes fue leída por la portavoz de la Jornada se Acabaron las Promesa, Jocelyn Velázquez, el activista ambientalista Juan Camacho y el portavoz de Movimiento Socialista de Trabajadores (MST), Ricardo Santos Ortiz.

La declaración resaltó: “Una de las estrategias de los imperiosa lo largo de la historia de la humanidad ha sido la de promover la división entre los sectores oprimidos. Romper con el divisionismo, comprender la necesidad de la unidad en la acción entre las bases y reconocer las diferencias que podamos tener, como una realidad necesaria para construir un Puerto Rico plural y verdaderamente democrático, es fundamental para la creación de una nueva alianza independentista, leyó Velázquez.

La lectura describió un Puerto Rico que vive en un deterioro económico en caída libre desde hace más de una década, una economía basada en traer inversionistas extranjeras, industrias extractivistas y explotadoras, que se benefician de la precarización de nuestra clase trabajadora, a la vez que se llevan al extranjero los miles de millones de dólares de ganancias. “Los ladrones de la Ley 60 son apenas la punta del témpano de un modelo económico dirigido al fracaso, al empobrecimiento masivo y al enriquecimiento de unos pocos”, se denunció.

En otra de sus partes, en voz de Camacho se resaltó: “Desde los tiempos del gobierno militar hasta la nefasta Junta de Control Fiscal, pasando por el embeleco del Estado Libre Asociado, aquí SIEMPRE han gobernado los yanquis. Hoy más que nunca urge romper con estas cadenas. Esto ha implicado que el modelo de país que se ha forjado ha sido el que tanto a Washington como a Wall Street les ha convenido. La extracción intensa de riquezas ha sido constante. En estos momentos, con el apoyo de los partidos colonialistas, el imperio implanta la nefasta Ley PROMESA para obligarnos a pagar supuestas deudas a consorcios buitres que apostaron a comprar deuda barata para multiplicar dividendos a costa de la salud, la educación y el desarrollo económico de nuestro pueblo. Esto, sumado a que en las colonias no hay espacio para construir un proyecto de país, nos sería suficiente para convocar esta marcha”.

En una especie de compromiso, los convocantes proclamaron que quieren un Puerto Rico libre e independiente, sin subordinación a los Estados Unidos o a cualquier otro imperio; usar la soberanía  para participar equitativa y solidariamente con el resto de las naciones en encarar los retos de la humanidad y el fin de las  políticas de privatización.

“Reiteramos que nuestra independencia la construiremos los y las puertorriqueñas mediante nuestras luchas y las luchas que por tantos años ha realizado nuestro pueblo para su consecución. Aspiramos a una soberanía plena, sin injerencia externa, con instituciones transparentes; una ciudadanía crítica y con estructuras que atiendan las desigualdades y garanticen una verdadera justicia social a nuestro pueblo.

No seremos colonia ni neocolonia. Puerto Rico será libre más temprano que tarde y disfrutaremos del derecho natural e inalienable a la vida, a la dignidad humana y la libertad”.

Finalizada la lectura de la declaración política, la actividad cerró con la interpretación de la letra revolucionaria de nuestro himno, dirigidos por Tony Mapeyé.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un septiembre grande para el boxeo

 

Especial para CLARIDAD

El pasado fin de semana comenzó el mes de septiembre este es un mes que normalmente se caracteriza por ser uno donde se define la postemporada de las grandes ligas y a partir del próximo fin de semana comienza la NFL que ha ido ganando popularidad en Puerto Rico.

Sin embargo, este septiembre tiene unos elementos particulares en el mundo del boxeo que no deben pasar desapercibidos.

A partir del próximo sábado, tres boricuas intentarán ganar campeonatos mundiales o interinos, el único campeón unificado que tiene Puerto Rico en la actualidad Oscar Collazo defenderá ambos campeonatos, mientras otras dos figuras que están tocando las puertas de ser contendores mundiales terminaran el mes en peleas que lo pondrían más cerca de una pelea titular en una cartelera que también se espera la cuarta pelea de Juamita López.

Como si todo eso no fuera suficiente la pelea más esperada del año (aunque no cuenta con un boricua) se llevará a cabo con el enfrentamiento entre el estadounidense Terrence Crawford y el mexicano Saúl “El Canelo” Álvarez.

Pitufo a su última oportunidad

El primer gran enfrentamiento que tendrá implicaciones para los nuestros será el sábado 6 de septiembre cuando Christopher “Pitufo” Diaz se enfrente al Mexicano José Núñez quien estará defendiendo su correa de las 130 libras de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) por primera vez desde que la ganó el pasado 28 de mayo en Japón.

La pelea será en su pueblo natal de los Monchis Sinaloa México y en el papel se espera sea una victoria fácil para el mexicano, sin embargo, cuando uno mira los resumes de ambos peleadores cuidadosamente se da cuenta que Núñez nunca se ha enfrentado a un veterano con la experiencia del boricua.

Habiendo dicho eso hay que ver si la cantidad de guerras que tuvo temprano en su carrera Pitufo no le pasan factura en lo que podría ser su última oportunidad titular (recordemos que tuvo dos oportunidades por los campeonatos de la OMB en las 126 libras, pero no pudo salir victorioso).

El boricua en mi opinión va a tener que resistir que Suárez salga como un huracán y le va a tener que conectar con algo significativo temprano para ganarse el respeto del azteca, si lo hace, mientras más dure el combate más favorece al nuestro quien tiene una reputación de empezar lento y apretar en la segunda parte de la pelea.

La pelea se podrá ver por la aplicación DAZN a partir de las  nueve de la noche el sábado 6 de septiembre.

La segunda semana esta bien cargada

A partir del jueves 11 de septiembre y por espacio de tres días consecutivos habrá tres carteleras de suma importancia.

La primera de ellas será el comienzo de una nueva serie llamada Underdog que es una colaboración entre la compañía DAZN y el Turki Alish que combinara peleas de prospectos como de campeones de poco reconocimiento.

En esa categoría cae pelea la que será la estelar de la noche cuando el estadounidense Antony Olascuaga defienda su título mundial OMB de las 108 libras (que le ganó el año pasado al boricua Bomba González) contra el boricua Juan Carlos Camacho. Camacho ha sido el clasificado del organismo ya por algún tiempo y llevaba meses esperando este combate.

El nuestro es mejor boxeador técnico, pero tiene que evitar los errores mentales que le han enviado a la lona en peleas recientes, aunque en su defensa siempre se ha repuesto para ganar.

Como parte de su entrenamiento este le ha pedido ayuda para prepararse al prospecto Malik Quiñones y al campeón de las 105 libras Oscar Collazo quien es un experto en golpes al cuerpo que es la principal arma de la Olascagua.

La pelea se podrá a ver por la aplicación DAZN el día 11 a partir de las 9pm

Finalmente llegó la oportunidad de Stephanie Piñeiro

La boricua Stephanie Piñeiro además de ser baloncelista fue medallista centroamericana de oro en boxeo femenino en los Juegos Centroamericanos de San Salvador 2023.

Ésta había empezado su carrera en el profesionalismo desde el 2019 y ha intentado en dos ocasiones clasificar para representar a PR en los juegos olímpicos de 2020 y 2024 pero sin éxito.

Sin embargo, en el profesionalismo Piñeiro a sido sumamente exitosa acumulando marca de 9-y 0 y durante junio del año pasado venció de manera convincente a la mexicana Diana Tapia Castro quién era una clasificada mundial. Tras esa victoria la compañía Matchroom Boxing que la había firmado junto a Javier Bustillo le habían prometido la oportunidad titular en las 147 libras. Por la razón que sea Matchroom tomo la decisión de dejar de trabajar con peleadores boricuas lo que atraso que esta pelea se hiciera realidad.

Pero finalmente Stephanie peleará por un campeonato interino (no es el título en propiedad) de las 147 libras de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) el próximo viernes 12 de septiembre en una cartelera que se llevará   en el Coliseo Rubén Rodríguez de Bayamón.

El combate mundialista será ante la canadiense Marie Pier Houle

La ganadora estará en línea para enfrentar a la campeona en propiedad la británica Lauren Price quien posee 3 de los 4 campeonatos de esa división. Los boletos para la pelea se consiguen en ticketera

Canelo y Crawford por Netflix

La pelea más significativa para los fanáticos del boxeo y los apostadores es sin duda la pelea que se llevará a cabo el próximo 13 de septiembre cuando el estadounidense Terence Crawford con marca de 41-0 31 kos suba dos divisiones a enfrentar al campeón indiscutido de las 168 libras el Mexicano Saul Canelo Álvarez quien posee los cuatro campeonatos de esa división.

Esta pelea ha dividido opiniones pues hay quienes entienden que Crawford coge un Canelo desmejorado que, aunque ha ganado sus últimos 6 combates desde que fue sorprendido por Dmitri Bivol en el 2022 no ha logrado noquear a ninguno de sus oponentes desde noviembre de 2021.

Mientras que los que favorecen a Canelo insisten que este no necesariamente el azteca va en descenso, sino que no se le había presentado un rival que ameritara que este se prepara al 100 por ciento para ganar.

El grupo de Canelo está convencido que la diferencia en peso pues Canelo ya lleva muchísimo tiempo en las 168 será un factor determinante pues recordemos que Crawford comenzó su carrera en 135 libras.

La pelea se podrá ver el 13 de septiembre por Netflix a partir de las 9p.m.

De regreso Collazo

Aunque creo que la espera fue más larga de lo que debió haber sido el sábado 20 de septiembre el campeón boricua Oscar Collazo regresa al Cuadrilátero cuando defienda sus campeonatos de las 105 libras de la AMB y OMB contra el filipino Jayson Vayson.

Collazo viene de lucir de manera espectacular el pasado mes de marzo en Cancún por lo que se le hizo difícil conseguir a alguien que estuviera dispuesto a enfrentarlo. Collazo esta en busca de otros dos filipinos Pedro Tanduran Y Melvin Jerusalem quienes poseen los campeonatos de los otros dos organismos de ese peso, pero hasta ahora han reusado hacer la pelea unificatoria.

Se comenta que en el caso de Jerusalem se le hizo una sustancial oferta, pero este la descarto recordemos que este ya fue noqueado por Collazo en mayo del 2023 y decidió hacer una defensa por mucho menos dinero a mediados de octubre en su natal Filipinas.

Así las cosas, Collazo enfrenta en Vayson un rival aceptable cuya única derrota es ante un excampeón mundial y merece mucho respeto pues cancelo una pelea que tenía en Indonesia y era eliminatoria del FIB ese mismo día para darse la oportunidad de retar al boricua.

La pelea se podrá ver por DAZN el día 20 a partir de las 9pm

Juanmita, Najee y Flaz en Kissimmee el 27

Para cerrar el mes otros tres boricuas estarán peleando el sábado 27 de septiembre en Kissimmee Florida.

Uno de ellos será Juanmita López quien estará realizando su cuarta pelea profesional y viene de lucir inmenso en Nueva York en la cartelera que se coronó campeón el boricua Xander Zayas el rival de juamita todavía no ha sido anunciado.

Mientras que en los turnos estelares pelearan los boricuas Nayee López y Nicklaus Flaz

Nayee se enfrentará al veterano Kalvin Henderson quien apenas tiene 2 derrotas siendo una de ellas ante el talentoso cubano David Morell.

De ganar muchos ya creemos que el boricua ya está listo para subir de nivel de oposición y enfrentar retos más grandes al punto que hubo conversaciones para que este enfrentara al excampeón mundial Arthur Berterviev pero estas no progresaron.

Por su parte  Flaz quien tiene a cargo el turno estelar tendrá un duro reto en el estadounidense Peter Dobson que con marca de 16-2 ha peleado con figuras como el prospecto Jail Hackett y el británico Connor Benn.

Flaz quien ha ganado sus últimos 6 combates y actualmente este rankeado # 11 en ambos la FIB y la OMB en las 147 libras sabe que tiene que seguir ganando para que se le presente la oportunidad titular.

Incluso me parece que de la manera que ha venido peleando el boricua tendría una oportunidad real contra cualquiera de los dos irlandeses Paddy Donovan o Lewis Crocker que se enfrentaran el 13 de septiembre en Irlanda por el campeonato del FIB que dejo Vacante el estadounidense Jaron Ennis.

De ganar la oportunidad mundialista podría ser una realidad.

Las peleas se podrán ver por la página de Probox de Youtube el día 27 a partir de las 8:00p.m.

Sin duda será un mes grande para el boxeo boricua estaremos pendientes.