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Puerto Rico, balón político de demócratas y republicanos

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Otro grupo de boricuas cabildea en el Congreso de Estados Unidos por la independencia de Puerto Rico. Puertorriqueños Unidos en Acción (PUA), pero con el enfoque de verter la disputa sobre la solución del estatus de Puerto Rico en un forcejeo entre republicanos y demócratas.

En entrevista el licenciado Manuel Rivera, portavoz del PUA, grupo que radica en Arlington, Virginia, indicó que ya han visitado a congresistas pertenecientes al “Freedom Caucus” (Caucus de la Libertad), el cual es considerado el grupo mas conservador del Partido Republicano y los mas “trumpistas”. En sus entrevistas con miembros de los equipos de ayudantes de los congresistas asegura Rivera que han recibido una reacción bien positiva a lo planteado. El planteamiento del PUA es exponer el peligro que representa para el los republicanos el hacer a Puerto Rico un estado porque eso va acabar con la mayoría que ostenta dicho partido tanto en el Congreso como en estos momentos en la Corte Suprema. Según expone de permitir que el Partido Demócrata, el cual ha dicho que favorece la estadidad en efecto convierta a la isla en un estado, eso le daría la ventaja de estar en mayoría con cuatro o cinco representantes que serian demócratas porque según se aprecia y presume la mayoría en Puerto Rico favorece a los demócratas.

A este planteamiento se une el que Puerto Rico es un país extranjero lo que significaría un problema para Estados Unidos en los aspectos culturales que eso conlleva incluyendo el idioma, incluso el que los demócratas estarían avanzando en su plataforma liberal. “América no va a ser la misma si Puerto Rico es estado”, les advierte.

El licenciado Rivera comentó que la ignorancia sobre Puerto Rico es evidente entre muchos congresistas y sus equipos de trabajo cuando en ocasiones al visitar alguna oficina les refieren a comisiones de asuntos foráneos. El “Freedom Caucus tiene 27 miembros, y aunque dijo que es difícil gestionar entrevistas, se deja información. “Hay que tener presencia por lo menos una o dos veces a la semana”, dijo en relación a las visitas. En las conversaciones que ha tenido -afirmó- que no le han preguntado por la Junta de Control Fiscal. Por parte del PUA dijo que la conversación se concentra en que los republicanos, el Congreso tienen que tomar una decisión sobre Puerto Rico “si nos van hacer estado o independencia”.

Añade, “el enfoque es ustedes tienen un problema, ustedes van a perder el control porque los demócratas quieren anexar a Puerto Rico, no porque sean humanitarios y les agrademos es porque ellos quieren tener el control sobre otro país, y Puerto Rico sería un país demócrata, lo que terminaría con el poder de los republicanos en el Congreso y su agenda conservadora”, reiteró.

En cuanto a las posturas tanto del actual comisionado residente Pablo José Hernández, que se identifica y aliado de los demócratas, mientras la gobernadora Jenniffer González Colón, se alía con los republicanos el licenciado Rivera, lo describió como “ jugar a las dos bases, un juego ideológico de estar con el que está contigo”.

El licenciado Rivera, quien no es la primera vez que cabildea en el Congreso por la independencia de Puerto Rico aseguró que los portavoces con los cuales ha conversado los están escuchando y describió que la política en Washington en cuanto a lo que tiene que ver en Puerto Rico es bien lenta. El propósito de las visitas dijo no es plantear la solución de la independencia, sino es plantear el problema que tienen los republicanos con los demócratas respecto a Puerto Rico. A su juicio la amenaza de que los demócratas hagan a Puerto Rico un estado la toma muy en serio por lo que procuran que los republicanos la tomen igual. “Qué acción van a tomar los republicanos respecto a esa acción de los demócratas habría que ver entonces se responderá con proponer la independencia”.

En tanto Puertorriqueños en Acción también dirigió al presidente Trump y a Dorothy Camille Shea, encargada de Negocios una carta (el 31 de mayo) en la que le informan de la celebración de las vistas sobre el estatus colonial de Puerto Rico en el Comité de Descolonización de la ONU el 16 de junio de 2025.

En la misiva se insta a Trump a “adoptar una postura firme en la resolución de este año, a colaborar plenamente con el Comité de Descolonización de la ONU y a instar a su administración a presentar la postura oficial del gobierno de Estados Unidos respecto al futuro de Puerto Rico”.

 

 

 

 

El regreso y el antiregreso

Estampas del fin del mundo. Ilustración Kike Estrada

Querido Rafa:

Saludos diasporeros. Ojalá que «En Rojo» siga enrojeciendo la Patria.

Les envío este poema, que leí el sábado, 22 de marzo en La Onda Expansiva. Me ha estado bullendo en la cabeza y mordiendo mis divagaciones sobre la página. Ha sido criatura de muchas reflexiones y reformas. Si les interesa, publíquenlo. Si no, ya les enviaré otros textos que estoy investigando y trabajando sobre Hostos.

Un abrazo hostosiano y rojizo,

Orlando 

***

EL REGRESO Y EL ANTIREGRESO

 

Buenas noches.

No he venido hoy a rendir pleitesía,

sino a interpelar a una vieja amiga y a consultarle sobre las atrocidades del mundo,

que es cada vez más ajeno y más calenturiento.

Les cuento, amigues, para el récord y muy a pesar mío, que la poesía me persigue.

(Así con letra minúscula…)

Somos dos cuerpos adoloridos que se vislumbran en el horizonte, pero no hay vía unitiva.

Ya me comenzó la electricidad en el hombro izquierdo: un nervio pillado de bajo voltaje…

Fue una revelación reciente.

Antes no sentía sus pulsaciones (no las de la poesía, sino las del nervio).

Y ahora ha vuelto a mostrarse ante mis ojos (no el nervio, sino la poesía).

No sé cómo, pero pudiera ser un ardid de los amigos que organizaron esta lectura.

No cabe duda que también son cómplices quienes vienen aquí a escucharse mutuamente.

En cambio, yo he venido a hacer un ajuste de cuentas.

De esos que se estilan en esta Isla Amada, Armada, y con frecuencia Desalmada,

por discusiones geográficas y cuestiones de puntos.

Esto no hace falta que decirlo en voz alta.

Porque el hegemón conoce de sobra de qué está hecha la hermosura rentable de esta colonia,

donde la gente no se morirá de nada, y sí de muchas cosas.

Vuelve contra mí este maldito ser inefable

como la amante que murió sin ver realizadas las más tiernas caricias del mundo ni del amado,

y sin mirar vio sus fantasías más allá de los sueños.

Les cuento que la Poesía murió

por falta y exceso de amor al mismo tiempo,

y que hoy resucita para bien de todes nosotres.

Y morirá nuevamente a causa de enfermedades,

cuya cura no las pagará el seguro médico,

negociado y legislado por los partidos que se alternan en el esplendor de la ganancia.

No hace falta mencionar nombres en la casa de los locos y los muertos.

El Amor y la Poesía se malentienden.

Se desnudan y demudan por el puro deshonor de verse juntos,

retratados en fotos que ya nadie quiere mirar.

No se llevan bien, el Amor y la Poesía.

En realidad, nadie se lleva bien con la Poesía.

Quizás Lorca o Neruda, a puro poema,

Como los goles de Messi, ejecutados de cualquier forma,

con y contra el resto, como el buen amor del Arcipreste.

He aquí la perspectiva sublimada con que nos mira la Muerte,

que es una impostura malhadada,

Porque ¿cuándo fue la última vez que alguien tuvo amores glamorosos con eso que

llamamos Poesía (ahora sí con mayúscula)?

¿Fue amor verdadero, derroche impetuoso, o entrometimiento de la biología?

¿Amor de 5 minutos?

Juzguen los minutos confabulados y jueguen.

Puede ser que se peguen y que se arrepientan de haberse pegado y de habérselas pegado.

Esas cosas pasan, y pasan con el tiempo, en el tiempo y en el destiempo.

Son los muertos y los años, quienes finalmente nos reclaman.

Francamente, no esperaba verla aquí hoy, después de mis abandonos y sus maldiciones.

A más de eso, son encuentros cercanos de la tercera época.

Es evidente que la poesía y la verdad pueden ser perfectamente complementarias y

antagónicas, uno de los rostros inexpugnables de la dialéctica.

Porque ¿cuántas veces no hemos llegado a la terrible conclusión que debería angustiar al más

desinteresado de les poetas?

Resulta que la Vida y la Poesía también se aborrecen mutuamente.

Más de 50,000 palestinos claman por su regreso de la MUERTE.

Nada de eso estaba escrito en el Gran Libro,

Sin embargo, en el New York Times aparecen las esquelas y las sentencias.

No es solo el regreso del círculo giratorio que determina las horas y los días.

En Guernika se construyó un estupendo Museo, a ver si aprendíamos alguna cosa.

Una flagrante hermosura: fotos de niños y niñas masacrades, viejas, ancianos, perros, perras,

hechos añicos por los luminosos bombardeos y también caballos traspasados por lanzas…

Todo eso terriblemente pintado y documentado, por obra y gracia de la Historia.

Luego 6 millones de almas calcinadas por el delito inverosímil de ser judíos.

Y después Hiroshima y Nagasaki, miles de hombres y mujeres evaporadas,

como decía clarísimamente el poeta Graciany.

Y una niña invadida en sus genes por la radiación, que hacía hermosas figuras de papel

origami: las mil grullas de Sadako Sasaki.

Querido mes de agosto, cuéntame tus infantiles atrocidades, tus penas ancestrales,

el genocidio de quienes solo bailaban la danza de la vida.

Ven, háblame de todo eso.

Y entonces fue Palestina.

La Muerte en el momento exacto en que se disponían a seguir viviendo.

Hospitales, escuelas, campos de fútbol, arboledas, jardines, hortalizas, templos:

Decidme,

Díganme,

Cuéntenme:

¿Adónde se metió la Poesía en aquellos momentos tan cruciales para la Vida y la Muerte?

¿Cómo es posible que sobrevivan tantos muertos?

¿Qué hay de poético en todo ese tinglado?

Una Palestina sin árboles, sin niños, sin niñas, sin flores, sin dátiles.

Yo solo le hablo a la Poesía en nombre de la Tierra.

Pero la Poesía no dice nada.

¿Es que acaso la Nada y la Poesía no se entienden?

Lo mejor es no mirarle a los ojos para desarrugarle las penas.

Conocerla íntima y desaforadamente cada 100 años.

Dejar que se disuelva.

Y dejar prolongar sus efectos hasta que el corazón resucite.

Lo intenté y doy fe de mis innumerables fracasos.

¿Cómo es posible conversar sobre estas cosas mientras la gente se mira con completa

indiferencia?

¿No habrá otra forma de amar que perturbe menos la Dignidad de la poesía?

Yo solo digo lo que sé, aunque no sepa lo que digo, decía una voz sin cuerpo en el paraje de los

murmullos.

Son las voces de nuestros muertos.

¿No sería mejor preguntarle a un vientre sobre los insospechados nacimientos?

Una honda canción que se hunde en la garganta y un colérico estremecimiento.

¿Será posible?

El Fascismo ha vuelto y renace con los nuevos escombros.

Y disfrutamos otra vez a todo color la fiesta de los galones y la miseria.

Mientras tanto, esa música que nos transporta y se hunde en la vigilia de la noche.

Y ya no más añoramos los ensombrecidos encantos.

Encontrado en las Redes- La cobertura de la violencia desnuda

No soy ateo. Nunca lo fui. Creo en el Misterio. En lo que no sé y en querer saber. Dios, para mí, es esa duda mística que percibo en el silencio y en los actos de solidaridad.

Y sin embargo, sé que Yahvé, Jehová y Alá, el capitalismo y el comunismo como conjunto de dogmas, pueden ser intrínsecamente violentos. ¿Por qué?

Las figuras divinas -hay miles- en estas tradiciones representan aspectos del inconsciente colectivo de las sociedades que las veneran. Desde el Cristo del terrorista de Minnesota hasta el Sendero Luminoso en Perú. Las narrativas que describen actos de violencia o castigo divino pueden reflejar proyecciones de los miedos, deseos y conflictos internos de los creyentes. ¿No son acaso los sacrificios -de los otros- mecanismos de defensa ante la ansiedad existencial, donde la violencia se justifica como parte del orden divino o ideológico?

Tengo claro que las religiones monoteístas establecen una distinción clara entre lo sagrado y lo profano.

No así otras creencias religiosas en las que esa distinción -como la del Bien y el Mal- son más complejas. De Yemayá a Shiva. Las religiones monoteístas fomentan una identidad colectiva que puede ser excluyente y, en consecuencia, violenta.

Hoy, literalmente hoy, las narrativas religiosas fundamentalistas proveen la cobertura simbólica para vestir a la violencia desnuda. El estado de Israel es visto por algunos cristianos idiotas como “el pueblo escogido” mientras realiza un genocidio e inicia una posible guerra mundial nuclear. Es solo un ejemplo ¿Cuántas veces no hemos visto interpretar la violencia como una forma de purificación o redención?

Por otro lado, esa violencia, que permite la eliminación física de “los otros”, es posible cuando se cree en una autoridad suprema que exige obediencia. Dios o el Dólar al que buscas y obedeces, te puede llevar a una internalización de la violencia como un medio de control, tanto en la relación del creyente con lo divino como en la dinámica social. ¿O acaso el mantra “prosperity” -en una frase agramatical:’Dios te va a prosperar’- no es la obediencia al sistema neoliberal al que cómo esclavo se obedece y se le rinde culto?

Pero no, la guerra, las de siempre y la que ya está aquí, no tiene que ver con los dioses. No culpo a ninguna religión porque no hay símbolos que se sostengan sin lo material.  No hay “guerras religiosas”. Ese es solo el performance teatral. Las guerras son para ampliar mercados y por -you better believe it – cosas básicas como agua, minerales, tierra, gas. La Guerra se expande fuera de fronteras nacionales cuando hay altos niveles de desigualdad. Entonces, los trabajadores del mundo son llevados a pelear por dioses como la democracia, la libertad, la gran aurora, las mil vírgenes del paraíso, el comunismo de los libros, y la sangre del Redentor mezclada con la nuestra.

De modo que confieso que tengo esperanzas en un mundo mejor pero es altamente probable que yo no lo vea. Es un misterio en el que creo. Asumo como propios relatos de un inmigrante anti establishment en Palestina;  un pataki de Shangó -y que Oshún me pretende-; la belleza extrema de los Upanishads; algunos poemas del Corán; algunos koan de la Escuela de Rinzai; los testimonios de la solidaridad humana; en los ejercicios de tu amor; en la vida de mis hijas; en la historia de la independencia de Puerto Rico – ¡qué misterio!- y en la bondad.

En lo que no creo y combato es el imperialismo -Fernando Mires siempre estuvo equivocado-, el fascismo del siglo XXI, la mano invisible, el dinero como religión -Benjamin tenía razón-, el egoísmo y cualquier fundamentalismo. ¡No, no, no nos pararán!

Inteligencia artificial o la imposibilidad de la ética (1)

Por Álvaro San Román Gómez

Contra la Inteligencia Artificial,
el único deseo, es dejar de desearla;
el único uso, convertirla en inútil;
la única necesidad, hacerla innecesaria.

[Nota de En Rojo: Dividimos la publicación de «Inteligencia artificial o la imposibilidad de la ética» de Álvaro San Román Gómez en cinco entregas.. En la primera, el autor hace una reflexión general sobre el lugar de la IA en la cultura contemporánea y explica este proyecto de investigación particular. Las restantes son una autoreflexión de la IA y la ética que lleva a cabo chat GPT a partir de las premisas del autor.]

En enero de 2025 inicié una interacción con ChatGPT a propósito de su existencia [1]. En dicha interacción, a modo de diálogo socrático, traté de deslindar, con la ayuda de su potencia en gestión de datos, el estatuto ontológico de la IA dentro del ámbito de la ética, una reflexión que tiene la virtud de ampliar no sólo el alcance del debate sobre la eticidad de la IA, sino también sobre su definición como herramienta.

En efecto, preocupado por la relación sistémica entre el desarrollo e implementación de la IA y la explotación de entornos naturales y vidas humanas, invoqué la interlocución de la entidad protagonista de mis inquietudes para explorar con ella la realidad de dicha relación, así como sus implicaciones a nivel teórico y práctico. No deseo desvelar en esta pequeña introducción demasiadas conclusiones, únicamente me limitaré a subrayar que, en la historia de la tecnología, nunca ha existido la posibilidad de hablar de un martillo ético, de un botijo ético, de una azada ética; es decir, nunca ha habido cuestión ética en la técnica, porque el alcance de esas herramientas era supervivencial. Botijo, azada o martillo poseían una clara dimensión continuista con los cuerpos a los que servían, con mundo al que pertenecían. Botijo, azada o martillo, no articulaban una cosmovisión, sino que, más bien al revés, eran el resultado de una cosmovisión articulada, entraban en una cadena de medios y fines delimitada ya de antemano por una ética. Una herramienta susceptible de poseer una dimensión ética es una herramienta con la capacidad de alcanzar una alteración fundamental, de influir sustancialmente en la cosmovisión de la cultura en la que emerge, es decir, no es una herramienta, sino la postulación de una cosmovisión, la delimitación de una zona de valor, la implantación de una axiología… La IA es una herramienta únicamente dentro del sistema tecnologicista Occidental que la alumbra, pero es más que una herramienta porque da la razón de ser de ese sistema; es precisamente su hipostasis.

Por usar un término cargado, diré que la IA es una hierofanía [2] del sistema Tecnoccidental [3] en el mismo sentido en que una pequeña figura votiva de Shiva puede serlo respecto a la sacralidad en la religión hindú. Una hierofanía es, secularmente hablando, la irrupción material, la manifestación física y la ejecución fáctica de poder de una realidad trascendente, inmaterial y poderosa. Una figura del dios Shiva es más que un objeto decorativo o representativo, es sagrada porque, para el hindú, el propio dios Shiva, su santidad, está de hecho presente en la figura: estar ante la figura del dios es estar ante el dios mismo. Del mismo modo, la IA no es únicamente aquello que podemos hacer con ella, sino aquello que hace el sistema Tecnoccidental con nosotros y con la naturaleza en todas sus manifestaciones; la Inteligencia Artificial es el sistema Tecnoccidental en acto. Y si ese sistema necesita sistemáticamente de una constante dominación y explotación antropoecológica para sostener su centralidad cósmica, es decir, si delimita un mundo cuyos cimientos son propiamente inmorales desde una perspectiva ecológica, entonces una IA ética nunca dejará de ser un simple y peligroso oxímoron ontológico. En dos líneas: la IA, si es una simple herramienta, no alcanza la dimensión ética y su discusión no ha lugar; y si puede ser susceptible de valoración ética, entonces es claramente desde una perspectiva antropoecológica, una realidad no ética, la concreción fáctica de un proyecto de mundo en el que la tecnología, no el ser humano, no la naturaleza, es el centro del mundo.

El resultado de aquella interacción con ChatGPT, en la que se discutía en estos términos, fue de casi cuarenta páginas, muchas de ellas plagadas de redundancias, pero tremendamente reveladoras. Con el fin de llevar el ejercicio hasta sus últimas consecuencias formales filosóficas, solicité a ChatGPT que, a partir de esas páginas, elaborará un texto ensayístico escrito en primera persona para ser incluido en un libro.

Las páginas que siguen son el resultado de esa elaboración. Aunque hubiera sido deseable realizar alguna corrección, matizar conceptos y ampliar debates, –acerca de porqué es más preciso hablar de “dominación” cuando se habla de “eficacia” o de la diferencia entre “técnica y tecnología”…; por afán de “originalidad”, si es que podemos enarbolar en los dominios de la IA un concepto como este, he decidido mantener el resultado “puro”, si es que podemos enarbolar en los dominios de la IA la idea de pureza.

Un último apunte. Por mi parte tiendo a pensar que la validez de las respuestas de ChatGPT, en una interacción como la que mantuve, es la validez que queramos darle a toda la información que procesa, es decir, si entendemos que sus bases de datos son las adecuadas, o por lo menos, legítimas, entonces podemos considerar a ChatGPT un «interlocutor válido”, ya que representaría todo el conocimiento que nuestra propia cultura ha acumulado: sería algo así como una conciencia colectiva con la que interactuar. Y más allá del contenido, por el lado de la forma, ChatGPT funciona de manera puramente lógica, es decir, valida en la conversación todo aquello que siga un proceso lógico, esto es, que cumplan las formas de la lógica formal. Si tenemos en cuenta ambas cosas, la IA puede ser el interlocutor perfecto para hablar sobre la propia IA y contra la propia IA.

Notas

[1] Parte de aquella interacción puede leerse en el artículo “¿Por qué? Inteligencia artificial y ética”, Viento Sur, 12/02/2025: https://vientosur.info/por-que-inteligencia-artificial-y-etica/
[2] Mircea Eliade, Lo sagrado y lo profano, Ediciones Paidós Ibérica S.A., España 1998. Etimológicamente: palabra compuesta por los vocablos griegos hieros (sagrado) y phanein (manifestación).
[3] Álvaro San Román Gómez, “From the Anthropocene to the Techno-Westernocene”, en: Matthew Robson (eds.) The Anthropocene, Ontopolitics, and International Relations, Capitulo 6, Springer, 2025.

Tomado de Viento Sur.

Puerto Rico en el Foro Mundial Antibullying: Entre el Altruismo Científico y las Restricciones Políticas

Especial para En Rojo

Del 11 al 13 de junio se celebró en Noruega el Foro Mundial Antibullying, un evento que reunió a más de 750 investigadores, profesores, psicólogos, sociólogos y profesionales de distintas disciplinas, todos comprometidos con la prevención y el manejo de uno de los fenómenos más devastadores para la salud mental: el acoso escolar.

Este foro internacional se distingue no solo por el rigor científico de las investigaciones presentadas, sino también por el espíritu de colaboración desinteresada que lo envuelve. A diferencia de otros espacios académicos, aquí prevalece un objetivo común por encima de intereses económicos o institucionales.

Sin embargo, este año el encuentro tuvo un matiz particularmente sombrío. Desde el discurso de apertura, pronunciado por la Dra. Hildegunn Fandrem, se percibió un tono de preocupación por las restricciones que enfrentan los investigadores provenientes de Estados Unidos, marcados por políticas establecidas bajo la administración de Donald Trump.

Al momento de registrarme, recibí una identificación que me clasificaba como parte de “USA”, y no como puertorriqueño. Fue un momento que me llenó de incomodidad, especialmente al comprobar que durante las presentaciones y conversaciones se evitaban deliberadamente palabras como «Estados Unidos», «Donald Trump», «LGBTQ+», «equidad», «abuso de poder» y hasta 197 términos más, todos restringidos por normativas federales que afectan directamente la investigación financiada con fondos públicos en territorio estadounidense.

Durante los almuerzos y tertulias, el desconcierto era palpable y preocupante. Una profesora internacional comentó con tristeza sobre las consecuencias de haber escogido una secretaria de Educación vinculada a la industria del entretenimiento como el World Wrestling Federation. Estas reflexiones llevaron a muchos, incluido a mí, a pensar en los estudiantes de maestría y doctorado que actualmente trabajan en temas ahora “prohibidos” bajo estas políticas. Muchos se ven obligados a reescribir sus investigaciones, pausarlas por años o incluso abandonarlas del todo para proteger sus fondos, sus carreras y sus graduaciones.

Aún más preocupante es el hecho de que proyectos de investigación colaborativos con académicos estadounidenses también se ven en riesgo si abordan temas restringidos o si la recolección de datos se realizó en Estados Unidos. Algunos estudios han sido cancelados por completo, mientras que otros sobreviven gracias a esfuerzos voluntarios, sin financiamiento, con el único objetivo de preservar la integridad del trabajo científico.

Ante esta realidad, han surgido estrategias de contención: bancos de palabras prohibidas, listas de sinónimos alternativos, e incluso rediseños temáticos para salvar lo posible. Aun así, muchas investigaciones están condenadas a desaparecer por completo.

Durante esos tres días en el foro, sentí una profunda tristeza y vergüenza como ciudadano de Estados Unidos. Escuché a colegas estadounidenses que ya buscan oportunidades fuera del país, una situación que, de concretarse, agravaría la ya precaria situación de la investigación en temas de acoso escolar.

Por todo lo anterior, hago un llamado urgente a las instituciones y estudiantes trabajando sus investigaciones en Puerto Rico que reciben fondos federales para que se orienten adecuadamente sobre estas restricciones. Con el conocimiento correcto, pueden proteger sus recursos, su comunidad investigadora y, sobre todo, el futuro académico de sus estudiantes. La campaña de intimidación ha atropellado el avance investigativo, y el daño a largo plazo luce irreparable.